La idea de dependencia federal de las provincias ha estado en el centro de la escena desde hace muchas décadas. Pero sobre todo, en el Norte, región históricamente postergada, marginada y excluida, alcanza récords. De 1988 a hoy, se profundizó la dependencia al institucionalizar un esquema de reparto que, años después, agravaron aún más las asimetrías.
Ante eso, las respuestas provinciales son dos: por un lado, sostener ese esquema (caso Chaco y Catamarca), por sacar ventaja del mismo; o bien, impulsar su economía local para agrandar la base de recursos (caso Tucuman y Misiones).
Para tener idea de estas asimetrías, hablemos de “ranking”: Chaco recibe la cuarta mayor asignación de recursos nacionales automáticos, y pero aporta como la 16º. Misiones recibe como la 17º, pero aporta como la 7º.
Otro ranking: entre las 23 provincias del país, ninguna tiene ingresos propios, en proporción, mayor al de los de origen nacional; pero hay solo cinco provincias donde sus recursos propios superan el 40% del total. Entre ellas, Misiones. El resto, por debajo del 30%.
¿Qué es eso de menor dependencia? Los estados subnacionales, al igual que el soberano, tienen cuentas públicas atadas a los niveles de actividad económica. Sin embargo, aquellos que tienen menores dependencias del poder central, tienen más margen de acción, debido a que cuentan con herramientas para poder afrontar situaciones recesivas de manera más eficiente que aquellas otras provincias donde el grueso de sus recursos provienen, sólo, de la “porción” de la torta que le corresponde.
Misiones además rompe con una regla: la de las provincias del Norte, posicionándose de ese modo como la única en todo el norte con proporciones por encima del 30% de recursos propios, sino que además le pelea codo a codo a las “grandes provincias”, como Santa Fe, Mendoza y Córdoba.
Detrás de esto hay dos realidades: por un lado, hay programas de desarrollo de la economía local de fuerte impulso y buenos resultados; y detrás, hay una más que evidente asimetría en los guarismos de distribución que afectan a Misiones.
La diferencia del caso misionero respecto a las “grandes” provincias, es que la situación actual no es similar a la históricamente: en el año 2010, Misiones generaba apenas 30 de cada 100 pesos que le ingresaban. Hoy, lo hace por encima de 40 de cada 100 pesos. Por ende, existe un evidente y notable crecimiento de la economía misionera, con mayor fuerza los últimos dos años.
Todo esto mencionado cobra mucha mayor relevancia por el contexto político actual, donde la provincia comenzó a transitar un camino de pedido más fuerte de “misionerismo”, destacando virtudes propias y encarando líneas de acciones también propias, sin necesidad de “bendiciones”.
El 2022 será el año clave para fortalecer (o no) este misionerismo. Todo indica que este sea, quizás, el principal caballo de carrera de las autoridades. Por ahora, todo muestra que es el camino correcto, y los datos y análisis lo respaldan.
Un Informe de Regionnortegrande.com.ar sobre los niveles de autonomía fiscal dentro de las provincias que conforman el Norte Grande muestran que son altamente diversos, pero hay una tendencia a un fuerte nivel de dependencia de los recursos que provienen del Estado nacional. De hecho, todas las provincias tienen más del 50% de sus recursos con origen nacional, algo previsible dado el esquema de recaudación y distribución que rige en el país. Aun así, hay provincias dentro del Norte con fuerte peso de recursos propios y otras con escasa participación de los mismos.
Un informe exclusivo de Region Norte Grande determinó que, analizando las cuentas públicas del primer semestre 2021 de las provincias del NEA-NOA (con la sola excepción de Santiago del Estero, por no tener datos disponibles), Misiones se destaca por ser la que presenta el mayor nivel de autonomía fiscal de la región: el 42,1% de sus recursos son de origen provincial, mientras que el 57,9% restante es de origen nacional. De esta forma, Misiones es la única provincia del Norte argentino donde sus recursos locales participan en un nivel superior al 40%, mientras que en ninguna de las restantes alcanza siquiera el 30% el participación.
En segundo lugar se ubica la provincia de Tucumán, en donde sus recursos propios concentran el 29,1% del total. Más atrás quedan Chaco (25,8%) y Salta (25,4%).
En el otro extremo del ranking, hay una sola provincia donde sus recursos de origen provincial no llegan siquiera a participar del 10%: La Rioja, lugar donde los ingresos propios representan apenas el 8,7% del total. De hecho, se trata de los menores niveles de autonomía de todo el país.
Luego, Jujuy y Formosa (15,4% y 16,5%) son las otros dos provincias que no alcanzan el 20% de participación.
Con estos datos, Misiones se posiciona de manera similar a las grandes provincias argentinas: iguala a Santa Fe (ambas provincias tienen una participación de los ingresos de origen provincial del 42,1% del total de los recursos) y queda levemente por debajo de Mendoza y Córdoba (42,8% y 48,8%, respectivamente).
Cabe señalar que los recursos analizados no son solamente los tributarios, sino que éstos son parte de un conjunto de recursos. Los de origen nacional corresponde tanto a coparticipación federal y transferencias automáticas, como también los envíos no automáticos de naturaleza corriente y de capital; a su vez, los de origen provincial incluye tanto a los tributarios (recaudación local) como a los no tributarios, contribuciones a la seguridad social, venta de bienes y servicios de la administración, rentas de propiedad, disminución de la inversión financiera y recursos propios de capital.
Se terminó la primavera: Misiones recibió $10.550 millones en octubre por coparticipación y transferencias automáticas, pero caen 2,5% interanual
Un reporte de la consultora Politikon Chaco indicó que las transferencias automáticas del Estado nacional a las provincias, tras catorce mese de subas reales, sufrieron en octubre una caída: se distribuyó un total de $328.209,5 millones, registrando un crecimiento interanual del 45,5% a pesos corrientes, pero en moneda constante, considerando el alza de precios, muestra que dichas transferencias sufrieron una caída real del 3,7%.
De este modo, se registra la primera caída desde julio del 2020, y vino de la mano de una notable desaceleración de la coparticipación: solo crece 0,2% real, con especial preocupación con lo que refiere a la recaudación del IVA, ya que mostró una caída real del 1%, mientras que Impuesto a las Ganancias crecen en un ritmo muy menor al de meses precios (solo 4,3%).
Además, lo que empujaron hacia abajo las transferencias fue la pobre performance de otros drivers de reparto como ser las leyes especiales: de estos, solo uno tuvo resultado positivo, Impuesto a los Combustibles, con +20,5% real de alza interanual, mientras que Bienes Personales cae 35,4% real, el IVA de la Seguridad Social -1%, y el Monotributo -30,3%.
De este modo, tanto las 23 provincias del país como la CABA tuvieron retrocesos reales en este mes de análisis. Transferencias automáticas a la provincia de Misiones: evolución y composición La provincia de Misiones recibió en octubre unos $10.550 millones en concepto de transferencias automáticas de recursos de origen nacional: muestra una suba del 47,4% a pesos corrientes, mientras que la variación real (estimando un alza del IPC de NEA de este mes en base al REM del BCRA) muestra un descenso del 2,5%, el primero tras catorce meses de subas reales
Observando los componentes que componen las transferencias automáticas para el caso misionero, la coparticipación federal totalizó $9.050 millones (86% del total de las transferencias automáticas) y mostró un crecimiento del 53,7% nominal, pero apenas del 1,6%% real, que no logró compensar el mal desempeño del resto de los drivers que conforman las transferencias automáticas.
Sobre ellos, los recursos derivados de los leyes y regímenes especiales fueron por otros $1.114,1 millones, pero en ese escenario, el Impuesto a los Bienes Personales nuevamente quedó en terreno negativo en términos reales (-35,5%), al igual que los recursos provenientes del régimen del monotributo (-30,4% en moneda constante), del Régimen de Energía Eléctrica (-31,3% real), y del IVA de la Seguridad Social (-1,1%).
Por su parte, solo mostró alzas reales el concepto referido al Impuesto a los Combustibles Líquidos (+18,2%). Finalmente, Misiones recibió otros $385,9 millones en concepto de compensación del Consenso Fiscal, cuya falta de actualización implica que sufran una caída del 15,2% en términos reales.
En la comparación de octubre contra igual mes de años previos, midiendo las transferencias en moneda constante, se observa que los recursos recibidos por Misiones, así como se ubicó 2,5% por debajo del 2020, están a su vez un 9,8% por encima de octubre 2019 y 0,9% superior a 2017; en la comparación contra 2018, se ubicaron 1,0% por debajo.
Además, acumulando los datos del período enero – octubre 2021, Misiones recibió ya un total de $90.900,3 millones por transferencias automáticas: en términos reales, equivale a un crecimiento del 9,5% respecto al mismo período del 2020.
Resultados por jurisdicción
En octubre, todas las provincias, al igual que la CABA mostraron caídas reales, que se mueven entre un piso de -1,7% (San Luis) y un techo de -3,4% (Buenos Aires), mientras que la CABA, a partir del impacto de la modificación del esquema de reparto producido a finales del 2020, registra la mayor caída (-38,1%), en línea con lo ocurrido en los meses previos para este mismo distrito.
El escenario fiscal de las provincias argentinas muestra que hay una importante recuperación en términos generales de las cuentas públicas, con distintos indicadores que están mostrando incrementos y eso naturalmente representa una robustez en las cajas provinciales.
Por un lado, la coparticipación federal marcó un récord de crecimiento en marzo, con un alza que no se veía desde principios de 2018, y continua así una senda de aumento que se inició ya hace ocho meses. De hecho, la recuperación medidas a precios constantes (base 2016) muestra que marzo de 2021 no fue solo mejor al del 2020, sino también al del 2019, aunque quedó todavía por debajo de los niveles de 2018. Aun con ello, fue el mejor marzo de los últimos tres años.
Por el lado de la transferencias no automáticas o discrecionales, también se observa un incremento considerable en este primer trimestre del año: hay un incremento del 64% contra el primer trimestre del 2020, con un total de transferencias a las 24 jurisdicciones por diferentes conceptos que totaliza $100.085 millones (es decir, un equivalente al 14,2% del total de las transferencias automáticas; en 2020, a esta misma altura, equivalían al 13,4%).
Acumulado estas dos categorías de transferencias, los recursos de origen nacional mostraron entonces un alza del 10,9% en términos reales en el primer trimestre del año, dato alentador a raíz de que se trata del mejor primer trimestre de los últimos tres años.
La distribución efectiva de los recursos a las provincias y CABA (acumulando transferencias automáticas y no automáticas) muestran que la provincia de Buenos Aires se llevó el 23,4% del total distribuido, y le siguen Córdoba (8,3%) y Santa Fe (8,2%).
Entre las provincias de nuestra región, el consolidado del NEA se quedó con el 14,7% del total distribuido entre los dos conceptos durante el primer trimestre del año, y la mayor participación la tiene el Chaco con el 4,7%, seguida por Formosa (3,6% del total), Corrientes (3,4%), y atrás Misiones (3,1%) .
Todavía sigue vigente el debate de como a Misiones le afecta el actual sistema de reparto, pero en esta columna de hoy solo resaltaremos el hecho de que, bajo el escenario vigente, todas las provincias tuvieron un buen trimestre en términos comparativos con el anterior.
Volviendo a los datos, decíamos al principio que las cuentas públicas provincias tuvieron un buen inicio de año, empezando por el incremento de recursos de origen nacional. Además de eso, las rentas provinciales también están mostrando cierta recuperación en términos generales.
Entre las aun pocas provincias que publicaron sus datos de recaudación propia a marzo, existe un incremento promedio (acumulado del primer trimestre) de cerca del 60%, pero con importantes brechas. Solo en marzo, y por primera vez en, por lo menos, diez años (que son los registros que contamos) hubo dos provincias con incrementos por encima del 100% interanual en marzo: Misiones y Catamarca. En el primer caso, es una consolidación de un proceso de crecimiento que se inició hace ya once meses. En el segundo, es un importante rebote de lo que fue marzo 2020, inicio de la pandemia. En ambos casos, son crecimientos muy importantes de cara a los desafíos presupuestarios de la gestión.
Pero, además, hubo otras dos provincias que arañaron al 100% de suba en marzo: Formosa (95,6%) y San Juan (98,3%). El primer dato a destacar es que en este punto se observa (y luego se confirma) que en las provincias del Norte Grande la recaudación está expandiéndose a un ritmo mayor que en otras regiones del país, sobre todo de la Patagonia, donde todavía están con problemas en la caja de cambio y no entra la segunda.
Con todo esto, respiran y celebran las cajas provinciales, pero se moderan. Los gobernadores saben muy bien que la asistencia nacional por emergencia Covid se está achichando, no hay margen para solicitar nuevos ATN y este año enfrentan obligaciones de pago que el año pasado lograron postergar. Pero confían, y hasta ahora tuvieron razón, en que el crecimiento de la actividad repunte la recaudación (nacional y provincial) y ello engorde la caja. La asistencia nacional extracoparticipación vendrá de la mano de las elecciones, pero la pregunta es como se volcarán esos recursos.
Por último, esta buena nueva para las provincias en relación a los recursos también se enfrenta a desafíos que la economía argentina necesita resolver para andar a los saltos y poder consolidar un camino de recuperación en los distritos subnacionales.
Por un lado, el tipo de cambio sigue siendo un problema para aquellas provincias que tienen deuda en dólares (el tipo de cambio de referencia del BCRA saltó 10% en el primer trimestre).
En relación a eso, también está la falta de acuerdo de algunas provincias (Buenos Aires, Chaco, La Rioja y Tierra del Fuego, las primeras tres en default) de sus renegociaciones de títulos bajo legislación extranjera también condiciona la posible inversión pública. El ejemplo es Chaco: está en default y debe dos cupones de renta por casi 23 millones de dólares que aún no sabe si, en caso de llegar a un acuerdo, deberá abonarlos en su totalidad, o podrá canjearlos por nuevos títulos. Por ende, se “protege” y la ejecución presupuestaria del primer trimestre le dio un saldo superavitario de más de tres mil millones.
También está en juego la inestabilidad del escenario epidemiológico: muchas provincias no profundizaron medidas restrictivas por el golpe que ello genera en la actividad local; y la siempre presente suba de precios, que licua los “excedentes” más rápido de los que se generan.
El informe de Marcelo Capello y Agustín Cugno de Fundación Mediterránea – IERAL analiza la recaudación y las transferencias automáticas a las provincias
• El Presupuesto prevé una suba del PIB del 5,5% para 2021, guarismo que parece razonable dado el arrastre estadístico que deja el 2020 y factores tales como el rebote de la economía mundial; los precios de las commodities y el aporte extra de las exportaciones agroindustriales; la inversión pública y la dinámica de salarios y consumo, aunque en este último punto lo determinante es lo que ocurra con la inflación • Se estima que en 2021 la recaudación nacional habrá de crecer 0,5 puntos del PIB, producto de mayores Derechos de exportación (0,4 puntos) y del impuesto a las grandes fortunas (0,4 puntos), que se contabilizan junto a una merma de 0,3 puntos del PIB en Ganancias y Bienes Personales • Las transferencias automáticas a provincias aumentarán menos que lo que se estima lo harán los recursos a favor del Tesoro nacional. La porción de la recaudación tributaria que quede en manos del gobierno nacional pasará del 66% en 2020 a 68% en 2021, mientras que la participación de provincias caerá del 34% al 31%, aunque la provincia de Buenos Aires tendrá una mejora adicional del 0,8%, como consecuencia de la creación del Fondo de Fortalecimiento Fiscal de la Provincia de Buenos Aires (FFFPBA) • En términos nominales, la recaudación neta nacional tendría una mejora interanual de 59,8 % en 2021, o sea, 15 puntos porcentuales más que el incremento de las transferencias a provincias, estimado en el 44,2 %. Esta asimetría se explica por dos razones: 1) Aumentó el coeficiente de coparticipación para Nación, en desmedro de CABA; 2) El grueso de las mejoras en la recaudación de 2021 se origina en tributos no coparticipables, como los Derechos de exportación y Aporte Solidario (grandes fortunas)
Los números fiscales de 2021 resultarán fundamentales para determinar la viabilidad de la estrategia económica y anti inflacionaria del gobierno. Luego de un déficit primario del 6,3% en 2020, las expectativas están puestas sobre el desequilibrio al que apunta el gobierno en 2021, pues ello dará mayor certeza sobre la necesidad de asistencia del BCRA al Tesoro Nacional este año, y pistas sobre el rumbo político-ideológico del gobierno.
Para la definición del resultado fiscal este año resulta fundamental, por supuesto, lo que ocurra con ingresos y erogaciones fiscales, en un año electoral. A continuación, se presentan estimaciones sobre la recaudación tributaria nacional en 2021 y las consecuentes transferencias fiscales a provincias. Dado que la recaudación está ligada en gran medida a lo que ocurra con la actividad económica, en la sección siguiente se presentan algunos factores claves al respecto.
Factores de impulso para la actividad y la recaudación en 2021
La recaudación fiscal de 2021 dependerá en gran medida del nivel de actividad económica en 2021, la tasa de inflación, el aporte extra por Derechos de Exportación que generen los altos precios de la commodities y los cambios en la legislación tributaria, como la introducción de nuevos tributos este año.
Respecto al nivel de actividad económica, en el Presupuesto Nacional para 2021 se prevé una suba del PIB del 5,5%, lo que parece razonable dado el arrastre estadístico existente y los siguientes factores:
• Rebote economía mundial • Precios commodities y aporte extra de las exportaciones agroindustriales • Inversión pública • Salarios y consumo
Sobre el primer punto, el FMI espera un rebote de la economía mundial en 2021, con una suba del PIB mundial del 5,5%, y guarismos favorables para algunos países importantes para el comercio exterior de Argentina, como los casos de Brasil (3,6%), Estados Unidos (5,1%) y China (8,1%). La Eurozona tendría una recuperación del 4,2%. La mejoría en la economía mundial en 2021 ayudaría a revitalizar el comercio exterior, y por ende las exportaciones de Argentina, que dependen del nivel de ingreso de sus compradores.
Respecto a la mejora en las exportaciones del complejo agro-industrial argentino, por mejores precios de las commodities, según estimaciones del área agroindustrial de IERAL podrían aportar 2,2% extras del PIB en 2021, que resulta similar al aporte extra generado en 2011, y sólo superado por lo ocurrido en los años 2007 y 2008, en las últimas dos décadas.
Por otra parte, a la recuperación que ya se observa en la construcción privada, se agregaría una suba en la inversión pública que, de acuerdo al Presupuesto Nacional, adicionaría 1,1 puntos del PIB este año. Incluye la inversión pública ejecutada directamente por el sector público nacional y las transferencias a provincias para que ejecuten gastos de capital. Por supuesto, la concreción de ese nivel de inversión pública incidirá también sobre el resultado fiscal del gobierno nacional en 2021.
Para la actividad económica de 2021 también resultará importante lo que ocurra con los salarios y por ende el consumo masivo. A este respecto, desde el gobierno esperan una suba de salarios 2 o 3 puntos superior a la inflación, pero a su vez el aumento salarial que se pacte para este año es visualizado como una de las anclas nominales para la inflación de 2021. Aquí se presenta un problema, porque si se apunta a subas salariales apenas por arriba de la inflación prevista por el gobierno (29%), y luego la inflación resulta mayor, habrá nueva caída del salario real en 2021, sin recuperación del consumo masivo.
Recaudación nacional en el primer bimestre de 2021
La recaudación nacional de impuestos en febrero de 2021 experimentó una variación interanual nominal del 51,9%, equivalente a un aumento del 8% en términos reales. El mayor aumento se dio en Bienes Personales, con suba del 307,4% y 190% i.a., nominal y real, respectivamente, seguido por los derechos de exportación, que crecieron un 117% i.a. real, producto de un incremento en las alícuotas y los precios de los bienes exportables; caso contrario fue el del Impuesto PAIS el cual fue el único con una disminución nominal (-20,6%) por lo que cayó un 44% i.a. real, explicado principalmente por las restricciones a las compras de divisas que existen la actualidad, las cuáles no existían en febrero de 2020 (por ejemplo, la retención del 35% de IIGG y la necesidad de justificar ingresos para comprar divisas).
En el primer bimestre del año, la recaudación nacional acumulada aumentó un 49,1% respecto al primer bimestre del año anterior, es decir, un aumento del 7% real. El impuesto a los Bienes Personales y los Derechos de exportación fueron los que más crecieron en este período, un 216% i.a. real y 129% i.a. real, respectivamente. En el otro extremo se encuentra la recaudación vía seguridad social con un aumento del 25,8% i.a. lo que equivale a una caída del 7% en términos reales.
Estimación de recaudación nacional para el año 2021
En 2021 IERAL estima que la recaudación nacional crezca en 0,5 pp. del PIB, principalmente producto de mayores Derechos de exportación, por la mejora en los precios internacionales e incremento de alícuotas (+0,4%), en conjunto con el impuesto a las grandes fortunas (+0,4%) del cual se supone recaudar la mitad de lo previsto por el gobierno ($150.000 millones) en función de posibles judicializaciones del impuesto.
También crecerán brevemente IVA (por la mejora en la actividad) y la recaudación de impuestos ligados a la seguridad social, debido tanto al crecimiento del PIB como la menor base de comparación: en 2020 hubo meses donde se postergaron pagos.
En cuanto a las mermas, se destaca el impuesto a las Ganancias, por el costo del aumento del MNI para personas físicas, que se aprobaría en el Congreso en próximas semanas.
Distribución Nación – Provincias y estimación de transferencias automáticas a provincias en 2021
Las transferencias automáticas a provincias aumentarán menos que lo que se estima lo hará la recaudación nacional en 2021, por cuanto los tributos que aportarán recursos adicionales, en % del PIB, son no coparticipables con provincias (Derechos de Exportación y Aporte Grandes Fortunas). Esto es, la distribución relativa de recursos tributarios nacionales, entre Nación y Provincias, se inclinará hacia el Poder Central el presente año.
La porción de la recaudación tributaria nacional que quede en manos del gobierno nacional en en 2021 aumentará del 66% a un 68%. La participación de provincias caerá del 34% al 31%, y se producirá una suba adicional para provincia de Buenos Aires del 0,8%, como consecuencia de la creación del Fondo de Fortalecimiento Fiscal de la Provincia de Buenos Aires (FFFPBA). Incluyendo este fondo en los recursos provinciales, el reparto de la recaudación tributaria nacional en 2021 quedará 68% para Nación y 32% para provincias, versus 66% y 34% en 2020.
En el gráfico siguiente se muestra la variación interanual de la recaudación nacional neta de transferencias automáticas a provincias y de las transferencias a provincias. Como se advirtió, en 2021 subirá más la recaudación neta nacional que las transferencias a provincias, con guarismos de 59,8% y 44,2% 1, respectivamente, situación explicada fundamentalmente por dos razones: 1) Creció el coeficiente de coparticipación para Nación, en desmedro de CABA; 2) El grueso de las mejoras en la recaudación en 2021 dependería de tributos no coparticipables, como los Derechos de exportación y Aporte Solidario (grandes fortunas).