En el tramo final de la campaña electoral, el Dr. Oscar Herrera Ahuad llevó un mensaje claro a los trabajadores del Sindicato de Luz y Fuerza en Oberá. “Cuando tenga que votar una ley, sepan que será en beneficio del trabajador”, aseguró el presidente de la Legislatura Provincial y candidato a diputado nacional por el Frente Renovador de la Concordia.
OBERÁ. Durante su discurso, destacó la importancia de la participación política activa: “Hoy es importante acompañar y apoyar la política porque justamente por irnos para atrás con la política pasa lo que está pasando”. En esa línea, reafirmó que su compromiso con los distintos sectores es genuino: “Entiendo que hay compromisos que hay que hacer con los distintos sectores y éste es uno. Quiero que ustedes tengan bien en claro hacia dónde vamos para que el día de mañana, cuando tenga que votar una ley, sepan que está consensuada con ustedes y será en beneficio del trabajador”.
Herrera Ahuad también expresó su posición frente a una eventual reforma laboral: “Yo no voy a permitir, bajo ningún punto de vista, que una reforma laboral vaya en contra de los trabajadores para sostener una economía nacional que hoy es desastrosa”.
Por otra parte, convocó a fortalecer el respaldo al Frente Renovador de la Concordia: “¿A quién votamos? Al Frente Renovador de la Concordia. ¿Por qué? Porque este candidato tiene que llegar con la mayor cantidad de votos al Congreso Nacional. Y ¿por qué? Porque cuando uno se sienta en esa banca, tienen que decir: ‘Ahí viene el misionero que defiende a todos los trabajadores de su provincia y no va a ser fácil torcerle la mano porque tiene el respaldo de todos. Aquel es el misionero que defiende la salud pública, la educación, su sistema productivo y viene a pelear primero por su provincia’”.
Para finalizar, ratificó su estilo de gestión: “Resolver lo que tenemos que resolver y negociar lo que tengamos que negociar. Somos los únicos que salimos a hablarle a la gente sin miedo y hacer compromiso porque eso se cumple cueste lo que cueste”.
En una de las entrevistas más definitorias del tramo final de la campaña, el exgobernador y candidato a diputado nacional por el Frente Renovador de la Concordia, Óscar Herrera Ahuad, participó del programa de streaming La casa está en orden y adelantó que su primer proyecto en el Congreso será la derogación del DNU del Gobierno nacional que desreguló el mercado de la yerba mate, despojando al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) de sus funciones históricas.
Herrera Ahuad trazó un diagnóstico del presente político y económico de la Argentina, reivindicó el modelo misionerista y aseguró que “el tiempo de las provincias ha llegado”.
“-Esta elección intermedia es distinta -arrancó el exgobernador-. Antes la gente las miraba de lejos. Hoy están nacionalizadas, internacionalizadas incluso. Todo el mundo entiende que lo que se discuta en el Congreso en los próximos dos años va a marcar el rumbo del país”. El problema, según Herrera, es que el Congreso se ha convertido en un escenario de distracción, donde los debates de fondo son reemplazados por peleas vacías: “Nos venden el stream, el TikTok de lo que pasa ahí adentro, con cosas bizarras, mientras afuera la gente sufre. Las leyes que se aprobaron en estos dos años fueron todas para el Gobierno central. No hubo una sola que haya beneficiado a una provincia. No se discutió educación, salud, ni obra pública. Se legisla para la Nación, no para la Argentina profunda”.
Y lanzó una frase que resonó en el estudio: “Estas elecciones no son legislativas comunes. Son el momento en que las provincias le van a decir a la Nación: queremos discutir nuestras cosas. Queremos que nos devuelvan el federalismo”.
Herrera Ahuad fue categórico: “Mi primer proyecto de ley será derogar el DNU que desreguló el mercado yerbatero y restituir las funciones del Instituto Nacional de la Yerba Mate. No se puede gobernar desde Buenos Aires lo que tiene raíces, historia y esfuerzo en Misiones”.
Explicó que la desregulación no sólo afectó al precio de la hoja verde, sino también al equilibrio productivo de toda la cadena yerbatera, perjudicando a los pequeños secaderos, cooperativas y pymes industriales: “El problema no es solo del productor, también de los molineros medianos que no pueden competir con las grandes yerbateras que imponen precios 40% más bajos. El INYM garantizaba reglas claras, equilibrio entre los sectores y defensa del productor. Hoy, sin regulación, el más chico desaparece”.
Recordó que durante su gestión como gobernador la yerba mate alcanzó el precio más alto de la historia, fruto de la discusión técnica con base en los costos reales: “Llegamos a 53 centavos de dólar el kilo de hoja verde. Hoy debería estar en torno a 750 pesos, pero el DNU pulverizó el sistema de costos. Vamos a volver a discutir el precio en Misiones, donde se produce la yerba, no en un escritorio porteño”.
“La macroeconomía ha fracasado”
El exmandatario trazó también un diagnóstico lapidario sobre la política económica nacional. “En 23 provincias hay problemas. Entonces el problema no es provincial: la macroeconomía ha fracasado. Con tanto ajuste, con tanto dinero que se pidió afuera, con tanto blanqueo, ¿cuánto mejoró la vida de las familias? Nada. Si la macro no llega a la micro, estás en un problema”.
Y rechazó que la salida pase por reformas laborales o jubilatorias: “No se puede usar la reforma laboral para tapar el desastre macroeconómico. Primero hagan funcionar la economía, después discutamos leyes previsionales. No me traigan un enlatado para ajustar a los trabajadores. Eso no lo vamos a permitir”.
“Las provincias tenemos que ir juntas”
Herrera Ahuad aseguró que una de las claves del nuevo escenario será la coordinación entre las provincias, sin importar los colores políticos: “Ya no alcanza con que un gobernador vaya solo a Buenos Aires a golpear puertas. No te atienden. Hoy no hay ministro del Interior, no hay interlocutor. Las provincias tenemos que unirnos para ir al Congreso con una agenda común. Si Misiones acompaña a Tucumán con el azúcar o a Mendoza con el vino, ellos tienen que acompañar a Misiones con la yerba. Eso es federalismo real”.
El exgobernador rememoró otras épocas de mayor interlocución con el Gobierno nacional: “Cuando tuvimos brotes de dengue, al otro día estaba el ministro de Salud de la Nación acá. En la tragedia de San Pedro vinieron tres ministros y una presidenta. En los incendios forestales, el ministro de Ambiente. Eso era diálogo federal. Hoy ni siquiera hay atención”.
Y agregó, con tono reflexivo: “Antes eran mezquinos, pero te atendían. Hoy son indiferentes. Y la indiferencia es más peligrosa que la mezquindad”.
El dirigente misionero fue enfático al explicar su posición frente a la política económica nacional: “Así como le quitaron retenciones a cuatro o cinco grandes grupos del país, también hay cientos de economías regionales que necesitan un gesto del Estado. No pedimos plata, pedimos políticas. Que nos dejen competir con reglas claras. Que la yerba, el té, la madera, el tabaco y la agricultura familiar tengan voz”.
Herrera Ahuad defendió la visión de la provincia como motor de desarrollo y de autonomía: “Misiones no puso ningún impuesto nuevo y la gente está peor. Eso muestra que el problema no es provincial. Es un modelo económico que no funciona, que concentra y castiga a las provincias productivas.”
Y amplió: “Ser proteccionistas de nuestras economías regionales no es un pecado, es una obligación. Hasta los países más poderosos defienden su producción. Estados Unidos protege su acero, su agricultura. ¿Por qué nosotros no vamos a cuidar nuestra yerba mate?”
En otro tramo del programa, el candidato defendió las políticas públicas provinciales y criticó los discursos que cuestionan la educación y la salud públicas: “Yo me recibí en la universidad pública y mi hija también. No voy a acompañar jamás a quienes quieren cerrarlas o privatizarlas. La salud y la educación son la mejor inversión que puede hacer un Estado. Una sociedad enferma le sale mucho más cara a la Nación que una sociedad sana”.
Recordó los años de pandemia como ejemplo del modelo misionerista: “En pandemia sostuvimos la economía y la salud al mismo tiempo. Fuimos la provincia con menor tasa de mortalidad y con superávit fiscal. Eso se logra con educación sanitaria y gestión, no con discursos. Mientras otros hacían conferencias para contar muertos, nosotros trabajábamos para que la gente viva”.
El diálogo avanzó hacia una reflexión política más amplia. Herrera Ahuad advirtió que el Congreso no puede seguir siendo un espacio de espectáculo: “Argentina necesita recuperar el orden institucional. El Congreso debe volver a ser un ámbito de respeto, de debate de ideas, no de videos virales. Si queremos reconstruir el país, empecemos por devolverle dignidad a la política.”
Y cerró con un mensaje dirigido directamente a los misioneros: “Este domingo se define si queremos tener voz propia en el Congreso. Si te preguntás quién va a defender la yerba, la madera, el té, el tabaco, la agricultura familiar, la universidad pública y la salud gratuita, quiero decirte que nosotros, desde el Frente Renovador de la Concordia, te vamos a acompañar siempre. Vamos a defender Misiones y vamos a pelear por el federalismo que la Nación nos debe”.
¿Habrá perdido Javier Milei la bala de plata para dominar las turbulencias de la economía? ¿Donald Trump terminó de sepultar sus chances de recuperar el control?
La frase del presidente de Estados Unidos generó más zozobra que la calma que debería haber generado la promesa de un respaldo de 40 mil millones de dólares. “Si un socialista o un comunista gana, te sentís diferente sobre hacer una inversión. Si (Milei) pierde con un candidato de extrema izquierda, no seremos generosos con Argentina”, fue la frase del inquilino de la Casa Blanca que desconcertó a los argentinos y, especialmente, a los mercados, que reaccionaron en forma negativa. Una intromisión inocultable e intolerable en asuntos de otros países. Braden o Perón ya es un capítulo superado.
Si Milei pierde, no habrá ayuda para la Argentina, lo que conlleva a la lectura de que Trump está más interesado en sostener a flote al anarcolibertario que en respaldar a la Argentina. Está claro que el interés geopolítico es mucho mayor incluso que la simpatía que pueda despertar la sumisión libertaria. El objetivo es erradicar a China del sur -“mentalidad arraigada en los tiempos de la Guerra Fría”, había retrucado la embajada de ese país en la Argentina- y que las empresas de Estados Unidos ganen protagonismo.
El mensaje de Trump deja mucho para el análisis. Parece contar con una versión distinta de la historia y estar convencido de que Milei enfrenta una elección como candidato en una batalla crucial contra “el comunismo” o una extrema izquierda que en Argentina prácticamente no tienen representación y -mucho menos- posibilidad de triunfar.
En cambio, ignora el Presidente del norte el escenario electoral real, que tiene al peronismo vivo, sobre todo en Buenos Aires, y a provincialismos fuertes, que enfrentan a las huestes libertarias en el resto del territorio.
Si Milei pierde las elecciones de la semana próxima, no será contra una extrema izquierda, sino contra una suma de espacios decidida a frenar la motosierra después de dar innumerables señales de respaldo y gobernabilidad a cambio de nada. Y a costa de asumir el peso del ajuste que a esta altura, se hizo insoportable: desde diciembre de 2023 cerraron 18 mil empresas y se perdieron 250 mil puestos de trabajo -416 empleos formales menos por día-, configurando uno de sus peores momentos de la economía desde la crisis de 2001.
Para ser un economista especialista en generar riqueza con o sin dinero, el fiasco es relevante: es el segundo auxilio al que debe apelar para evitar el colapso. El FMI le dio un préstamo de 20 mil millones de dólares en el amanecer del año y ahora el swap por 20 mil millones de Estados Unidos, más otros 20 mil millones de los contribuyentes de ese país. Son 60 mil millones de dólares “auxilio” que ya posicionan a Milei como el máximo receptor de ayuda, superando los 57 mil millones que pidió Mauricio Macri para salvar su Gobierno y los 45 mil millones que consiguió Alberto Fernández para refinanciar la deuda heredada de Cambiemos. La debacle de la alianza fue por mucho menos, aunque el blindaje fue de casi 40 mil millones de dólares. En la década menemista se firmaron cuatro acuerdos con el FMI, por un monto total de US$ 10 mil millones. En 2005, Néstor Kirchner había cancelado toda la deuda con el organismo.
Hay otra expresión que desmantela el entusiasmo juvenil con el que volvió Milei de su visita a Washington: Trump utiliza la palabra “inversión” para referirse a la Argentina. El significado de inversión es “expectativa de obtener beneficios futuros”. No es un respaldo. Es una búsqueda de ganancias, similar a la de un Fondo Buitre que compra deuda barata para después reclamar el valor nominal. No tiene nada de amigable. Business are business. Comprar barato, vender caro, como se sinceró el secretario del Tesoro, Scott Bessent, el principal promotor del salvataje a Milei.
Bessent se juega su credibilidad como secretario del Tesoro y miles de millones de dólares de los contribuyentes en la apuesta monetaria que incluye la intervención directa en el mercado argentino para contener al dólar, aunque hasta ahora no haya tenido el efecto buscado.
Es que más allá de las promesas de salvataje, lo que no hay es paciencia con el plan de ajuste que no encuentra fin. Y ese parece ser el principal escollo que deberá superar el Gobierno en las elecciones del próximo domingo.
Las encuestas, más que ofrecer certezas, encendieron una verdadera guerra de interpretaciones. Dos de las principales consultoras del país, CB Opinión Pública y Nueva Comunicación, difundieron sus estudios casi en simultáneo y dibujaron un escenario tan polarizado como incierto, donde cada espacio parece leer un país distinto.
El relevamiento nacional de CB Consultora Opinión Pública, entre el 11 y el 15 de octubre sobre 1.668 casos, muestra a La Libertad Avanza en el primer lugar con 45,5% de intención de voto, seguida muy de cerca por Fuerza Patria, con 42,1%. Sin embargo, el escenario cambia radicalmente al mirar hacia la Provincia de Buenos Aires, donde Nueva Comunicación realizó su propio estudio, también entre el 11 y 15 de octubre, con una muestra de 2.089 casos. En ese territorio clave, Fuerza Patria, encabezada por Jorge Taiana, lidera con 44,5% de los votos, frente al 32,3% de La Libertad Avanza, que lleva la fórmula de última hora Santilli-Reichardt. Detrás se ubican el Frente de Izquierda (5,5%) y Provincias Unidas (3,5%). El rechazo hacia Javier Milei es contundente: el 55,7% de los bonaerenses consultados respondió que “no quisiera que gane La Libertad Avanza”, frente al 35,7% que expresó lo mismo sobre Fuerza Patria.
En Misiones los sondeos marcan una ventaja para la Renovación. La figura de Oscar Herrera Ahuad al frente de la lista amplió la distancia con la oposición. En segundo lugar se ubicaría el espacio libertario y muy lejos, el kirchnerismo y el radicalismo residual.
Herrera Ahuad articuló un mensaje firme en defensa de las economías regionales en el Congreso, con la yerba mate como principal elemento, y la autonomía política en relación con la Nación. “Reciprocidad”, remarca en cada entrevista. Lo avala no sólo la experiencia en la gestión, atravesada por la pandemia, en la que Misiones logró sostener la economía en marcha, sino la trayectoria de finanzas saneadas y Estado activo.
Los datos oficiales de la Nación marcan que no necesariamente hay que blandir la motosierra para lograr resultados sólidos. Según cuenta en su columna Alejandro Pegoraro, la Subsecretaría de Coordinación Fiscal Provincial de la Nación dio a conocer los datos de las cuentas públicas de las provincias, donde se observan resultados diferentes en los distritos, ya que a diferencia de lo que observado el año pasado, hay varias que han caída en déficit.
Misiones está en el lote con saldo a favor. Ante un avance muy leve de los recursos, el gasto fue prudente: los ingresos de Misiones, que totalizaron $ 1,75 billones, crecieron apenas en 2,5% real; por su parte el gasto total, que fue por $ 1,74 billones, creció al 6,5%. En Misiones el gasto en personal (salarios públicos) creció al 22,9% real interanual; mientras que las Prestaciones de la Seguridad Social lo hicieron en +33,5% real. Por ende, dos de las cuestiones más sensibles del gasto tuvieron un desempeño positivo que impacta en el territorio. Además, reforzó el apoyo al sector privado, con alzas en las transferencias. Otro punto clave.
En cambio, otros rubros menores estuvieron más contenidos, permitiendo así que la mayor parte del gasto, y el esfuerzo presupuestario por expandirlo, se concentre en las áreas que más aportan al desarrollo local. A la par, el gasto por servicios de deuda pública sigue en niveles bajos: apenas el 0,4%, ratificando el importante proceso de desendeudamiento que encara la provincia.
¿Cómo quedó el resultado fiscal misionero? Tuvo un superávit primario por $ 18.211 millones que representa el 1,0% de los ingresos totales y un superávit financiero por $ 12.084 millones equivalente al 0,7% de sus ingresos. Cabe señalar que dichos ratios de superávit respecto a los ingresos son algo menores que los que se observan en otros puntos del país, pero aquí viene una clave: el equilibrio se mantuvo eficientizando el gasto de manera de aplicar cada peso disponible en las áreas más importantes de la gestión económica. Ese equilibrio, que es constante, más allá de algunas turbulencias de ocasión, desarma los argumentos de los críticos.
Con recursos propios, Misiones logró cubrir la retirada de la Nación e incluso comenzó a ejecutar obras públicas que quedaron a medio hacer cuando asumió Milei. Nunca perdió esa conexión con las necesidades primarias de la sociedad. El gobernador Hugo Passalacqua fue ahora uno de los primeros en reclamar al Gobierno nacional la prórroga urgente del Decreto 514/2021, medida que había establecido la compatibilidad entre el empleo rural temporario y los programas sociales.
Passalacqua expresó que “la caída de dicho decreto perjudica seriamente a miles de trabajadores. Esperamos una pronta respuesta positiva por parte de Nación”. Lo mismo al ir a la Justicia en defensa de las personas que contaban con pensiones por invalidez, birladas por la Nación en el marco del plan de ajuste y que ahora un juez federal ordenó devolver en forma urgente. Ningún otro espacio ha hecho reclamo alguno por los costos sociales del ajuste.
Las oposiciones, en cambio, no han hecho más que repetir las fórmulas que bajan desde Buenos Aires, con un sonoro silencio de los candidatos de la Libertad Avanza, que buscan eludir tener que dar respuestas sobre el “desbarajuste” económico, como calificó Ramón Puerta a las consecuencias del plan económico.
La insistencia en defender el efecto positivo del “ajuste”, por parte de los candidatos libertarios se derrumba ante los derrapes de las figuras centrales del partido: “Hago el paralelo con la economía familiar de un presupuesto. Imaginate una familia en la que trabaja uno solo y son seis. Tienen autos, lanchas, casa de fin de semana, un caserón fenomenal, y cuando presupuestan, empiezan con delirios: uno quiere cambiar el equipo de audio, otro comprar otra lancha, y mandan al que trabaja a conseguir cinco empleos o a falsificar billetes. Eso es la Argentina”, expresó Alberto Benegas Lynch, el músico de la Banda Presidencial que ahora ocupa el lugar de José Luis Espert en la presidencia de la comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, a la que el economista tuvo que renunciar envuelto en el escándalo del financiamiento narco, que lejos está de terminar.
Según Berty, el gobierno libertario busca “poner fin a esos delirios” mediante un reordenamiento del gasto público y un presupuesto orientado al equilibrio fiscal. “Lo que está haciendo Milei es, muchachos, reordenar. En paralelo a que vendés autos, lanchas y bajás la estructura, te reordenás porque tenés la casa llena de agujeros y goteras. Necesitás un presupuesto importante para salir del paso de la emergencia y del naufragio que ha dejado el kirchnerismo”, sostuvo.
Está claro que los argentinos no tienen “lanchas y autos” para vender, sino que la mayoría a duras penas está llegando a fin de mes, pero la expresión no es sino un calco del “le hicieron creer a un empleado medio que su sueldo servía para comprar celulares, plasmas, autos, motos e irse al exterior””, de Javier González Fraga, investigado ahora por el fraude al Estado por más de U$S 260 millones en la administración de la cerealera Vicentín.
Ese contraste entre la economía real y los “delirios” se pondrá a prueba en las elecciones del próximo domingo.
En una visita reciente a Puerto Rico, el presidente de la Legislatura Provincial y candidato a diputado nacional, Oscar Herrera Ahuad, destacó la importancia de la prevención en salud y llamó a la comunidad a realizarse estudios médicos a tiempo. “La salud es un activo”, afirmó.
Durante un acto realizado en la localidad de Puerto Rico, Herrera Ahuad expresó su firme compromiso con el sistema de salud pública de la provincia. En el marco del Mes Rosa, resaltó el valor de los controles preventivos y el rol fundamental de la tecnología y la infraestructura sanitaria.
“Quiero reafirmar mi compromiso con la salud pública. La salud es un activo”, sostuvo Herrera Ahuad ante los presentes.
En su mensaje, volvió a referirse al modelo sanitario que impulsa: “Nosotros queremos ir de la salud a la enfermedad. Si bien estamos para curar al que ya tiene la enfermedad, para nosotros es muy importante prevenir que no se enfermen”, explicó. Poniendo énfasis en una mirada integral de la salud basada en la prevención.
“Vamos a seguir cuidando la salud y estando al lado de ustedes”
Haciendo referencia a los avances en equipamiento y la atención oncológica, mencionó el rol del Instituto del Cáncer y las nuevas tecnologías que permiten mejorar la calidad de vida de los pacientes. “Vamos a seguir cuidando la salud y estando al lado de ustedes”, expresó.
Hizo un llamado a la comunidad a superar el temor a los estudios médicos, planteando “tengan la valentía de hacérselos porque si un cáncer es detectado a tiempo, se curan”, aseguró. Y reforzó la idea con un mensaje claro: “Yo quiero que ustedes pierdan el miedo a hacerse los estudios”.
Finalmente, destacó el avance sostenido en el acceso a tecnología médica en la provincia: “Cada vez vamos avanzando más en la tecnología para poder controlar estos procesos”.
En un encuentro realizado en Capioví, el presidente de la Legislatura Provincial y candidato a diputado nacional, Oscar Herrera Ahuad, cuestionó el rumbo de la política nacional, reclamó herramientas concretas para las provincias y pidió condiciones reales para potenciar las economías regionales.
Durante su visita a la localidad de Capioví, Oscar Herrera Ahuad se refirió con firmeza a los desafíos que enfrenta la provincia en el contexto nacional y la necesidad de políticas públicas acordes a la realidad del interior del país.
“Yo no estoy absolutamente en contra de la política nacional porque la eligió el pueblo, pero sí creo que dista mucho la expectativa de la realidad y ahí es donde debemos pararnos, sobre las cuestiones que hacen a las realidades”, señaló el dirigente misionero, en referencia al actual escenario político y económico.
Apuntando al desconocimiento que muchas veces existe sobre las realidades provinciales, sostuvo: “Alguien que no conoce, que no ha caminado el pueblo, la ciudad, la chacra, es muy difícil hacerle entender que necesitamos que nos den las herramientas mínimas para que podamos comenzar y después salimos solos”.
El costo del combustible y la falta de inversión en obra pública
Herrera Ahuad subrayó además que “hoy tenemos el desafío de resolver muchas cosas en la provincia”, y apuntó especialmente a la situación de las economías regionales y la necesidad de reciprocidad entre el esfuerzo local y el acompañamiento nacional.
“Si el sector productivo no funciona, tampoco va a mejorar el poder adquisitivo de nadie”, advirtió, reclamando medidas concretas que estimulen el desarrollo y la generación de ingresos genuinos. “Para generar más plata hay que dar las condiciones para que suceda pero no depende solamente de la Provincia”, agregó.
En ese sentido, fue enfático al decir: “No quiero subsidios, quiero lo que nos corresponde”.
Uno de los puntos que más remarcó fue el impacto del costo del combustible y la falta de inversión en obra pública: “La obra pública está parada por el ajuste, pero si no voy a invertir en nuestras rutas que tenemos, no tengo por qué seguir cobrándole a cada uno de los misioneros el 12,5% por cada litro de combustible, que es el impuesto al combustible líquido, que es un fondo de 8 billones de pesos destinado a arreglar la trama vial de la Argentina”.
Y cerró con una crítica directa: “Hoy lo pagamos sin devolución del servicio que deberíamos tener”.