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¿Por qué baja el dólar?

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Escriben Martín Leiva Varela y Guillermo Knass, ECONEA. Quizás la primera pregunta que debemos hacernos es: ¿baja el dólar?,  ya que en realidad desde que salimos de la Convertibilidad comprar un dólar con nuestros pesos vale 15,72, en tanto que, comprar un dólar en el año 2000 (vigencia de la convertibilidad) se necesitaba solo un peso, es decir, hoy necesito 14,72 pesos más de lo que necesitaba antes.

Esto es lo que se denomina tipo de cambio nominal, y es simplemente el precio que tiene la moneda extranjera. En este caso, podemos decir que el dólar viene subiendo desde que salimos de la Convertibilidad con algunos periodos de breve estancamiento.

 

Pero el precio del dólar es simplemente un precio más de la economía y el valor en sí, no nos dice nada, lo que nos interesa es el tipo de cambio real, que en realidad es un índice que nos muestra cómo están los precios en nuestro país con respecto a los precios en dólares de, por ejemplo, Paraguay. Si vivo en Posadas, Iguazú o cualquier ciudad que límite con Paraguay y a la hora de comprarme cosas, voy comparando precios, descubro que cada vez está más barato en Paraguay que acá y esto ocurre cuando el precio del dólar (nominal) no sube o sube menos que la inflación, originando que las cosas se vuelven más caras en dólares en Argentina o, lo que es lo mismo, más baratas en el país vecino. Por esto, se dice que el dólar baja, y se mide por medio del tipo de cambio real, indica que es más barato comprar dólares o lo que es lo mismo, comprar cosas con precios en dólares como se está viendo en la actualidad en nuestra Provincia.

Si analizamos el tipo de cambio real la gráfica nos muestra lo siguiente:

Nótese que medido así el dólar viene bajando ininterrumpidamente desde que tuviera su pico en 2002.

¿Qué ocurre con esto?, cuando el dólar baja de tal manera, influye positivamente en las Importaciones (compra de bienes y servicios a otros países), porque resulta más barato efectuar las adquisiciones afuera que en tu país y negativamente en las Exportaciones (venta de bienes y servicios que se le realizan a otros países), porque tus productos locales son más caros que los que te ofrecen los demás países.

¿Es bueno o es malo?

El valor del dólar (tipo de cambio real) define el modelo de desarrollo económico que tenemos, los cuales podríamos sintetizarlo en tres medidas:

Tipo de cambio alto: Modelo de desarrollo de la industria y los bienes con valor agregado. Es un tipo de cambio que favorece a la producción nacional, tanto para las exportaciones, como para la sustitución de importaciones, ya que los productos importados se vuelven más caros. Siempre que se tuvo un tipo de cambio alto en el país, se observó un acelerado crecimiento y creación de puestos de trabajo.

Tipo de cambio medio: Modelo agroexportador: Es viable para el desarrollo agropecuario del país, principalmente el de la Pampa húmeda, ya que es un tipo de cambio rentable para exportar materias primas y no muy alto para comprar maquinarias e insumos para la producción agrícola.

Tipo de cambio bajo: o dólar barato o plata dulce: Es un modelo que favorece el negocio financiero y el consumo de productos importados o las compras en el exterior que es lo mismo.

En la práctica es un poco difuso definir en qué tipo de cambio estamos, pero si vemos que es mucho más conveniente comprar afuera que adentro, que las industrias cierran y se destruye el empleo, la historia nos demuestra que; como en el 80-81 o durante la convertibilidad; estamos con un dólar demasiado bajo.

¿Por qué baja?

Actualmente baja por muchos factores, el blanqueo, la nueva etapa de endeudamiento, las tasas altas, en fin, cuestiones del mercado. El Gobierno ve como una buena señal que el dólar baje por si solo ya que es un signo de confianza y que no haya que salir a vender reservas para que no suba. Pero la realidad es que indirectamente se hace mucho para que el dólar se mantenga bajo. Y ¿para qué?

Una de las ventajas del dólar barato es que le da al asalariado un mayor poder de compra, por eso las colas a Paraguay. El fin de semana pasado se calculó que pasaron alrededor de 150.000 personas, de acuerdo a las declaraciones del delegado de la delegación  local de la dirección de Migraciones, y en un año electoral conviene que el sueldo rinda más, aunque sea en otro país. El problema es que este poder es artificial y alguien lo está financiando (por eso el incremento de deuda en más de 40.000 millones de dólares en 2016). Pero como ya pasó siempre cuando se corta el crédito externo el dólar barato nos hace saltar por los aires y la historia termina como en diciembre del 2001.

Misiones, cuya superficie limita en más de un 80 % con los países de Paraguay y Brasil, padece en mayor magnitud un tipo de cambio real bajo (dólar barato), originado por el incremento de la inflación en mayor proporción que la variación del tipo de cambio nominal, que años atrás no impactaba negativamente en mayor magnitud como en la actualidad, por las restricciones en la compra de divisas (cepo cambiario) que estaba vigente hasta mediados de diciembre del 2015. Asimismo, nuestros hermanos paraguayos cuentan con una menor presión tributaria, la cual asciende al 22 % en términos del PBI en el año 2015, en tanto que en la Argentina alcanzó el 36,6 % en términos del PBI (las Provincias inciden en 5 puntos), tal diferencia en más de 15 puntos porcentuales agrava aún más la diferencia en el intercambio bilateral, que origina una fuga en las ventas provinciales en un importe no menor a los 900 millones mensuales.

Pero con el dólar alto ¿gano menos?

Si bien es cierto que las devaluaciones hacen que el salario pierda poder de compra, porque hacen que aumenten los precios de los bienes y servicios importados, en el mediano plazo provoca una reactivación porque se exporta más y se vuelven a abrir empresas que no podían competir con los importados en un esquema de dólar barato. El modelo neoclásico del mercado de trabajo dice que, si baja el desempleo los salarios aumentan, con lo que la baja de sueldos por subir el dólar se recuperaría de una forma más genuina y sólida que es a través de mayor cantidad de trabajo y producción, y no a través del endeudamiento.

Conclusión:

Lo barato sale caro decía paradójicamente una propaganda de industria nacional que no pudo sobrevivir a la Convertibilidad. El dólar que tenemos es el país que queremos.

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La negación como estrategia

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¿Qué trajo la desubicada esta?, preguntó, sonriente, Mauricio Macri en medio de los aplausos del final.

“Es de Misiones. Yerba”. Contestó Emilio Monzó, presidente de la Cámara de Diputados sin saber que el micrófono estaba prendido.  

Sobre el final, un pequeño desliz durante la Asamblea Legislativa, se convirtió en un dato político. La desubicada es la diputada misionera Cristina Britez y lo que le entregó al Presidente fue un paquete de medio kilo de yerba, como el que afuera regalaban los productores misioneros para hacer visible su protesta por los bajos precios que reciben.

Macri no pareció estar enterado del reclamo y exhibió el paquete como un trofeo para las fotos. No era un regalo. Era una señal de protesta.  Pero el discurso estuvo blindado a cualquier mención de reclamos o alertas por los daños colaterales de un modelo económico que fue ratificado insistentemente.

El Presidente volvió a usar la retórica electoral para sostener sus acciones de Gobierno. Puso en evidencia que en las urnas se pone en juego la continuidad del cambio o el regreso del pasado. Es él o Cristina. Una polarización sin matices y que en esa lectura, no admite jugadores intermedios.

El problema es que se trató ya del segundo discurso ante la Asamblea –el tercero sumando el día de su asunción- y todavía no pudo exhibir señales de un cambio positivo. La mayoría de los indicadores sociales y económicos retrocedieron sensiblemente, en forma inversamente proporcional a los “errores” del Gobierno.  Abundaron, sin embargo, las menciones optimistas. A futuro. En potencial. Ya vamos a llegar.

Menciones de datos sueltos para graficar un todo que no es –nunca lo es- lineal. “Con las obras que hicimos en el aeropuerto de Tucumán la exportación de arándanos creció un 58 por ciento”, leyó, exultante, el Presidente. El l Comité Argentino de Arándanos puso un poco de claridad.  Ese 58 por ciento no es representativo de lo que sucede en el sector. Entre 2015 y 2016 hubo un incremento del 15 por ciento en los volúmenes exportados, pero fue el peor año del producto por los precios en destino y la disparada de los costos de producción.

En realidad, aunque fue una promesa de campaña, no hay economía regional a la que le esté yendo particularmente bien. La combinación de dólar bajo y suba de tarifas ha socavado la posibilidad de competir en el exterior y el consumo interno sigue estando en terapia intensiva, aunque en febrero haya mostrado que mantiene signos vitales. La recaudación del IVA creció por encima de la inflación.

La economía regional misionera, por caso, está en problemas. La yerba mate padece de bajos precios y caída del consumo. La forestoindustria no puede exportar y teme el impacto de una mayor apertura de las importaciones.

En Corrientes, una textil adelanta las vacaciones de enero de 2018 y ya advirtió a sus empleados que no habrá aumentos de salarios. Congelados. La Federación Económica de la Ciudad de Buenos Aires (Feciba), en base a datos oficiales, se perdieron en el sector un total de 151.433 puesto de trabajo durante el primer bimestre de este año.

Mientras el país no puede exportar, crece el déficit de balanza comercial por los productos que ingresan de otros países. Como sostiene el ministro de Producción Francisco Cabrera, no se trata de una “avalancha” de importados. Pero la balanza está muy inclinada.

La dinámica del comercio bilateral confirmó las dos tendencias claras de los últimos meses: un aumento interanual en el comercio bilateral, con incrementos tanto de las exportaciones como de las importaciones, y un creciente déficit bilateral.

Así, el comercio bilateral sumó USD 1.908 millones, un 12,8% más que durante el mismo mes del año pasado y el mayor registro para un mes de febrero desde Feb-2014. De esta manera, el comercio bilateral marcó el cuarto mes consecutivo de aumentos interanuales, con el agregado de que el alza se dio tanto en las exportaciones argentinas a Brasil como en las importaciones de Argentina desde Brasil.

Por su parte, las importaciones argentinas desde Brasil crecieron 18,3% durante febrero con respecto al mismo mes de 2016, alcanzando un valor de compras de USD 1.271 millones. En base a estos resultados, el saldo comercial volvió a reflejar un aumento del déficit bilateral, alcanzando USD 634 millones en el mes; el mayor déficit en un mes de febrero desde Feb-2012 

Macri y su equipo económico tienen para celebrar sí una caída en el ritmo de la inflación. Pero esa meta, que este año es aún más ambiciosa, choca con las propias acciones del Gobierno. Los tarifazos conspiran contra los precios bajos y la apuesta al consumo en un año electoral, empujará los precios hacia arriba. Una encrucijada difícil de resolver.

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, mira el vaso medio lleno y asegura que la recesión ha terminado. “Hay que tener una mirada amplia sobre la competitividad y, en ese contexto, la foto que tenemos hoy es mucho mejor que la que teníamos hace un año y medio atrás”, señaló desde Mendoza. Pero al mismo tiempo prometió un mayor ajuste en las cuentas públicas como herramienta para bajar la inflación. “Ustedes saben que las provincias están alcanzadas por una ley de responsabilidad fiscal que fue sancionada hace muchísimos años, estaba suspendida y cobró vigencia de nuevo en el presupuesto del año 2017, pero es una ley  que a nosotros no nos deja conforme porque tiene techos al crecimiento del gasto demasiado elevados y permite que el gasto vaya con el PBI nominal, con lo cual no baja nunca en términos de producto y entonces no se pueden bajar impuestos, no se puede bajar la presión impositiva”, sostuvo.

Además, agregó que están trabajando en el Consejo de Responsabilidad Fiscal junto con el Ministerio del Interior, Rogelio Frigerio, y los ministros de Hacienda provinciales para adaptar esa ley a criterios más restrictivos en los cuales el gasto corriente pueda mantenerse en términos reales; y crecer el gasto de capital. 

Por eso se entiende el choque con los gremios estatales que reclaman subas salariales que permitan recuperar el poder adquisitivo del año pasado, cuando la inflación fue superior al 40 por ciento. El Gobierno se ajusta a una pauta inflacionaria para este año, estimada en 17 por ciento, pero de muy difícil cumplimiento según la mirada de analistas privados y de diverso color político.

“No obstante, la “sensación térmica” de la reactivación puede no coincidir con los datos objetivos, debido a que este rebote convive con los cambios estructurales que intenta el gobierno, por los cuales se retiran subsidios de las tarifas, se sincera el costo del dinero y se admite algo más de competencia en los mercados. El problema está en que, sin esos “ruidos” que alteran el corto plazo, quedaría trunca la transición hacia un crecimiento sustentable más adelante”, asegura Jorge Vasconcelos, uno de los economistas estrella de la Fundación Mediterránea a la que no se puede acusar de opositora y que incluso ha colocado a varios de sus hombres en las filas del Gobierno.

Ajuste con necesidades electorales. Un contraste a la vista. Por eso, la apelación de nosotros o el pasado, no es casual.

Es el llamado al núcleo duro de los simpatizantes del Gobierno a sostener el rumbo. Es la convocatoria a “voluntarios” para que cubran las vacantes de los docentes en huelga. Es la demonización de los dirigentes que convocan al paro desde la CGT.

Sin embargo, el tiempo de romance parece haberse terminado. El propio Presidente tocó la campana de largada del tiempo político electoral. Los aliados circunstanciales comienzan a ver ahora sus propias necesidades y advierten que seguir siendo laderos puede generar daños permanentes en sus propias ambiciones.

Las elecciones ya están a la vuelta de la esquina. El conflicto no es buen compañero para el último tramo hacia las urnas.

Macri parece no poder evitar el choque con docentes y la CGT. En las provincias, los gobernadores buscan desactivar conflictos antes de que estallen.

El mandatario de San Luis, Alberto Rodríguez Saá rompió el esquema con aumentos salariales que van del 40 al 60 por ciento de acuerdo a las categorías. Lo hace para diferenciarse, pero también porque puede. Es una provincia relativamente chica con buena coparticipación y regalías por la minería. Cuenta con recursos suficientes y evidentemente, una buena administración.

En Misiones, la oferta salarial está adecuada al contexto. Pese a ser una de las provincias menos beneficiadas en el reparto de coparticipación, el Gobierno acordó una suba salarial del 18 por ciento en blanco –al básico y con adicionales remunerativos-. Los principales gremios aceptaron la oferta y con los docentes, el jueves seguirán las negociaciones, atadas a lo que suceda en el ámbito nacional.

En Misiones la mesa paritaria sigue abierta con el compromiso de revisar los acuerdos en noviembre, dependiendo de lo que suceda con la inflación.

De este modo, aunque todavía quedan algunos gremios por formalizar, la masa salarial del Estado aumentará en más de 150 millones de pesos por mes. El incremento a los docentes significará una erogación mensual de más de 66 millones de pesos más, mientras que el resto de los estatales demandará otros 85 millones de pesos.

Hay responsabilidad en la oferta y en la actitud de los gremialistas. La buena salud de las cuentas públicas es primordial para preservar la economía y la acción del Estado.

Cuando la desmesura se apodera del Estado, las consecuencias son peligrosas. El paro de los municipales de Posadas es un dato de esa realidad. Los sindicalistas arrancaron con un pedido de aumento del 60 por ciento y obviamente rechazaron la oferta del 15 por ciento. La basura se acumuló por varias horas en la ciudad, con olores nauseabundos y la negativa del sindicato a negociar.

La demanda salarial puede ser legítima. Pero debe tener en cuenta el escenario. Posadas es la capital de Provincia con menos coparticipación por habitante del país. En general, en el resto de las ciudades la coparticipación forma parte del 60 por ciento de los ingresos del municipio. En la capital misionera es solamente del 35 por ciento.

Las cuentas de la Municipalidad de Posadas están agotadas, por una combinación de recesión y asimetrías con Paraguay. El presupuesto está casi destinado a pagar sueldos y el Concejo Deliberante demanda una enorme e injustificada cantidad de recursos. El promedio del gasto en el Concejo Deliberante en cualquier ciudad de Argentina es de aproximadamente el  3 por ciento.

“Acá en Posadas este cuerpo le demanda al municipio un 27 por ciento, es decir, está casi diez veces por encima del promedio de todo el país. Para que tomen dimensión de lo que hablo, este Concejo gasta más que los de Corrientes, Paraná y Santa Fe juntos, con una población inferior”, reveló el intendente Joaquín Losada en la apertura de sesiones del Concejo.

Entre el 2015 y el 2016, el legislativo incrementó sus gastos en un 50 por ciento mientras que el municipio, con los servicios que brinda, lo hizo en un 22 por ciento. Del presupuesto total de la ciudad  un 80 por ciento  está destinado a salarios, y el Concejo gasta un tercio del total de dicha masa salarial. Está claro que si no se corrige esta situación, cualquier demanda salarial será inviable.  Si no hay reactivación económica, no habrá recurso que alcance. Pero cuando lo haya, habrá que pensar con racionalidad.

La premisa del Gobierno sigue siendo fortalecer el misionerismo. El gobernador Hugo Passalacqua dio una señal clara en medio del conflicto yerbatero por los bajos precios. Tomó la idea del presidente de la Legislatura, Carlos Rovira, y sugirió que el precio de la hoja verde sea fijado en 50 centavos de dólar. No es apenas elevar el precio, como reclaman los productores, sino generar un enorme efecto derrame en la economía de Misiones. Si se toman los kilos de cosecha a diciembre del año pasado, los productores podrían recibir en forma directa 1.959 millones de pesos más, pasando de 3.607.063.036,2 pesos a  5.566.193.351,94  pesos.

Claro, no es la solución definitiva para la problemática yerbatera, que necesita reformas de fondo en las que debe incidir mucho más fuerte la opinión de los misioneros, donde se produce el 90 por ciento de la yerba mate de la Argentina. Pero un volumen de dinero semejante, aparejado a la pulseada por recibir mayores recursos de coparticipación, pueden tener un enorme efecto dinamizador en la economía de Misiones.

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Crece el déficit comercial con Brasil pese a la recuperación de las exportaciones

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La dinámica del comercio bilateral confirmó las dos tendencias claras de los últimos meses: un aumento interanual en el comercio bilateral, con incrementos tanto de las exportaciones como de las importaciones, y un creciente déficit bilateral.

 

Así, el comercio bilateral sumó USD 1.908 millones, un 12,8% más que durante el mismo mes del año pasado y el mayor registro para un mes de febrero desde Feb-2014. De esta manera, el comercio bilateral marcó el cuarto mes consecutivo de aumentos interanuales, con el agregado de que el alza se dio tanto en las exportaciones argentinas a Brasil como en las importaciones de Argentina desde Brasil.

 

Las exportaciones argentinas a Brasil totalizaron USD 637 millones en febrero de 2017, en comparación con USD 617 millones en el mismo mes de 2016; con un aumento interanual de 3,2%. A su vez, teniendo en cuenta la mayor cantidad de días hábiles en febrero de 2016, el aumento medido en términos de promedio diario fue considerablemente mayor, del 9% interanual.

 

Según la consultora ABECEB, la suba se explicó por mayores ventas del sector agro-exportador, principalmente maíz, trigo, leche, aceite de soja. También se registraron aumentos en la exportación de naftas y gas butano (impulsadas por el efecto precio). A diferencia de los meses anteriores, el sector automotriz incidió negativamente, en línea con una profundización en la caída en la venta de vehículos en el mercado brasileño, que disminuyó 17% interanual en la media diaria de patentamientos durante el mes.

 

Por su parte, las importaciones argentinas desde Brasil crecieron 18,3% durante febrero con respecto al mismo mes de 2016, alcanzando un valor de compras de USD 1.271 M. Nuevamente, el incremento medido en términos de la variación en el valor promedio diario de las importaciones, y tomando en cuenta la mayor cantidad de días hábiles en febrero de 2016, el aumento en las importaciones argentinas fue incluso mayor, cercano al 25%. Esta fuerte suba  confirma la tendencia positiva mostrada en los últimos meses, con señales positivas respecto a la recuperación de la industria argentina y la inversión.

 

Al igual que el mes pasado, el crecimiento de las importaciones provino de las mayores compras de autos y autopartes, particularmente vehículos de carga y automóviles de pasajeros. Aunque también aumentaron las compras de petróleo en bruto (principalmente por un efecto precio), tractores y maquinaria agrícola y mineral de hierro. Con los últimos datos, las importaciones acumularon en lo que va del año un incremento de 21,4% interanual (USD 2.307 M).

En base a estos resultados, el saldo comercial volvió a reflejar un aumento del déficit bilateral, alcanzando USD 634 millones en el mes; el mayor déficit en un mes de febrero desde Feb-2012 (ver gráfico abajo). El creciente déficit argentino con su vecino no es una tendencia exclusiva del país, sino que se da en el contexto del mayor superávit comercial de Brasil con el mundo en su historia. En el caso argentino, la dinámica del sector automotriz ejerce una presión adicional, ante el crecimiento en las ventas de vehículos en el país, en contraste con la contracción pronunciada desde el año 2014 del mercado de vehículos brasileño. En este contexto, aunque se espera que la reciente apreciación del Real frente al peso argentino modere el déficit en los próximos meses, la dinámica específica del sector automotriz (responsable por 70% del déficit bilateral en 2016) augura un desbalance persistente en el intercambio bilateral en el mediano plazo.

Por su parte, la consultora Ecolatina, señaló que de acuerdo a los datos del Ministerio de Industria, Comercio Exterior y Servicios de Brasil, la balanza comercial bilateral con nuestro principal socio arrojó en febrero de 2017 un déficit superior a US$ 630 millones. De esta forma, el rojo se profundizó 39% i.a. respecto del déficit registrado en dicho mes de 2016 (US$ -460 millones)

En febrero nuestras exportaciones a Brasil treparon 3,2% i.a., acumulando cuatro meses consecutivos de subas en términos interanuales. Las ventas a nuestro principal socio fueron impulsadas por las colocaciones de trigo, maíz, ómnibus y aceite de soja (el total vendido llegó a casi US$ 640 millones). Sin embargo, no pudieron contrarrestar el fuerte crecimiento de las importaciones desde Brasil: en febrero treparon 18% i.a. superando los US$ 1.270 millones. Vale destacar que, pese al aumento de nuestras exportaciones a Brasil, se perdió presencia en dicho mercado puesto que el resto de las importaciones brasileñas avanzaron 6% i.a. En consecuencia, la participación argentina en las compras externas de nuestro principal socio comercial cayó 0,2 p.p. en relación a febrero de 2016, ubicándose en 5,8% del total.

De cualquier manera, en el primer bimestre de 2017 las exportaciones a Brasil saltaron 19% i.a. (rozaron US$ 1.320 millones), de modo que en lo que va del año se logró ganar participación en dicho mercado: las exportaciones argentinas pasaron de representar 5,4% sobre el total de las compras al exterior del gigante latinoamericano en enero-febrero 2016, a 5,7% en igual bimestre de este año (el resto de las importaciones brasileñas trepó “tan sólo” 11,5% i.a. en este período).

Sin embargo, dado que las importaciones crecieron 21% i.a. en el primer bimestre de 2017 (superando US$ 2.300 millones), el déficit en el intercambio bilateral con Brasil se profundizó en casi US$ 200 millones (+24% i.a.) acumulando en los dos primeros meses del año un rojo de casi US$ 1.000 millones.

Por último, el flujo de comercio bilateral de febrero superó los US$ 1.900 millones, lo que representa un salto de 13% i.a. en relación a igual mes del año pasado y marca un avance de 7% al contrastar con el segundo mes de 2015. Este resultado se torna aún más promisorio en el primer bimestre: la suma de exportaciones e importaciones con Brasil trepó 21% i.a. y 6% al comparar con los primeros dos meses de 2015. La intensificación de las relaciones comerciales bilaterales es un aspecto a profundizar, ya que ambas economías se potenciarían al ensanchar sus mercados y obtener ganancias de escala, que redundarían en mejoras de la competitividad más allá de la cuestión cambiaria.

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Una textil de Corrientes analiza adelantar vacaciones de 2018 y podría congelar salarios

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Por Hernán Alvarez, desde Corrientes. La angustia es claramente visible en el rosto de los trabajadores correntinos que convierten el algodón en telas listas para confeccionar ropa de jeans. “Si planteas aumento salarial en este momento, te tiran por la cabeza con los despidos que hay en todo el país”, expresó un dirigente sindical.
La planta textil de Alpargatas en la ciudad correntina de Bella Vista continúa con la producción reducida a la mitad, afectada por las importaciones de telas, mientras que analiza la posibilidad de adelantar vacaciones correspondientes a 2018 y mantiene congelados los salarios de 480 trabajadores. Así lo adelantaron representantes sindicales de los obreros textiles de Corrientes, en medio del desconcierto por la apertura de importaciones autorizadas por la administración de Mauricio Macri. La situación se agrava por la caída del consumo interno y el reciente fin de las compras de indumentaria con el plan Ahora 12, sin interés.
En Bella Vista, Alpargatas produce telas para jeans y el ingreso de ese producto de Brasil, China y otros países de Asia complicaron drásticamente su situación en el mercado interno, por lo que desde hace tres meses esta planta bajó a más de la mitad sus niveles de producción.
“Acá se producía hasta 2016, un millón de kilómetros por mes de tela para pantalones, camisas y otros productos de jeans, lo que significa unos 80 telares; ahora la planta bajó a 25 o 30 telares”, relató a Noticias Argentinas el titular de la Asociación Obrera Textil de Bella Vista, Roberto Vandecaveye.
“Estamos tratando con la empresa de hacer todo lo posible para que no haya suspensiones ni despidos de obreros, pero la situación es muy complicada porque los depósitos de telas de Buenos Aires están llenos sin que el producto pueda comercializarse por el ingreso de importaciones”, agregó el dirigente textil.
Vandecaveye adelantó que una de las posibilidades es que la empresa decida adelantar los días de vacaciones correspondientes a 2018 a un grupo importante de trabajadores para evitar despidos o suspensiones, como un parte de un plan de contingencia.
El dirigente dijo que para la segunda semana de marzo podría tener novedades sobre los próximos pasos a seguir: “Mi deseo es que todo se normalice, pero la realidad es que estamos complicados porque realmente no se puede competir en el mercado interno con los precios de esa misma tela que viene de afuera”.
En este contexto, Vandecaveye afirmó que “es complicado discutir un aumento salarial porque los empresarios te tiran con los despidos por la cabeza cuando planteas que se negocie una actualización del salario de los trabajadores”.
En 2016, los textiles de esta planta ganaron por paritarias un 29 por ciento de incremento salarial en dos cuotas, pero en marzo de 2017 aún no comenzaron las negociaciones para actualizar sus ingresos y, en medio del temor a ser despedidos, son escasas las chances de luchar por un mejor salario.
Actualmente, la planta de Alpargatas en Corrientes mantiene a 230 trabajadores con vacaciones correspondientes a 2017, días que terminarán dentro de una semana y, partir de entonces, la empresa resolverá si adelanta días de licencia para evitar despidos.
Alpargatas de Bella Vista trabaja todo el proceso para el armado de la tela que vende a fábricas de ropa: el algodón ingresa crudo a su planta, los trabajadores hacen los hilados, luego los tejidos y los pintan en la tintorería para terminar los telares, es decir, todo el paso previo a la confección de pantalones, camisas y polleras de jeans.
Según datos de la Federación Obrera Textil, la administración del presidente Mauricio Macri habilitó de manera drástica el ingreso de productos importados, mayormente de los países asiáticos y en menor medida desde Brasil, a precios muy bajos con los que no puede competir la industria nacional.
Alpargatas no es la única textil de Corrientes que está complicada: TN Platex de Monte Caseros y Tipoití de la Capital provincial también pasaron en 2016 por momentos de tensión con adelantos de vacaciones y arduas discusiones por la suba salarial, a tono con realidad del país que ve afectado su consumo y producción internos.

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General Motors suspenderá a 350 trabajadores por 9 meses en Argentina

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Después de Volkswagen, que ayer (28/2) anunció la suspensión de 600 trabajadores de la planta de General Pacheco por 30 días, ahora la General Motors (GM) de General Alvear (Santa Fe) anunció la suspensión de 350 trabajadores a partir de la semana próxima. Así lo adelantó el titular de Smata Rosario Marcelo Barros, quien además precisó que se evitó un perjuicio mayor: “En principio iban a ser 400 despidos, pero logramos un acuerdo para que se transformen en suspensiones por nueve meses y achicar esa cifra a 350 trabajadores”.

La razón principal que provocaría las suspensiones sería la recesión en Brasil, principal destino de las exportaciones argentinas.

Según Barros, el destino de esos operarios dependerá “de la esperada reactivación de la economía”.

En tanto, desde GM en declaraciones al diario La Capital aclararon que “aún no están concluidas” las negociaciones. Y desde SMATA confirmaron que en los próximos días se sabrá cómo será la modalidad de la medida, en especial con el cobro de los salarios de los empleados que serán suspendidos.

General Motors, que emplea a 2.300 trabajadores, pretendía un recorte salarial en etapas para los suspendidos. Según trascendió pretendía abonar el 85 por ciento de los sueldos durante los primeros tres meses, el 65 por ciento, los tres meses siguientes y finalmente un 55 por ciento.

La exigencia del gremio es que en la primera etapa “no sea menor al 80 por ciento del sueldo de bolsillo”. Al resto de los términos “los estamos discutiendo en reuniones, pero todavía no hemos cerrado nada porque estamos viendo qué podemos solucionar para que la gente no sea despedida”, dijo ayer (28/2) el titular de Smata Rosario aunque no descartó que más adelante la automotriz abra un proceso de retiros voluntarios que hasta ahora no está contemplada y que sí fue implementada en otras automotrices, como VW.

“Nuestro objetivo es mantener las fuentes de trabajo. El Classic y el Agile no se fabrican más desde el año pasado: de 17 (autos por hora) se fue a 15 gracias al nuevo auto que se fabrica, que es el Cruze II. Si bajaba a 13, quedaba un solo turno y nosotros luchamos para que al menos queden dos”, detalló Barros, y agregó que la situación se agrava porque “dependemos de Brasil, y cayó la exportación a ese mercado”.

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