inflacion

Lula aumenta el salario mínimo por encima de la inflación por primera vez en Brasil desde 2016

Compartí esta noticia !

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó hoy el decreto que aumenta el salario mínimo de 2024 un 6,86%, por encima de la inflación, retomando la política de valorización de los haberes que se había detenido en 2016, tras la destitución de Dilma Rousseff.

El nuevo valor del salario mínimo subirá 92 reales (19 dólares) y se ubicará en 1.412 reales (292 dólares), un aumento del 6,86%, por encima de la inflación del 3,85% calculada hasta noviembre.

Según informó la oficina de prensa del Palacio del Planalto, Lula firmó el decreto el martes antes de iniciar sus vacaciones en la base naval de Restinga de Marambaia, en Río de Janeiro, donde pasará el Año Nuevo, aunque aún no fue publicado en el Diario Oficial de la Unión.

La vigencia del nuevo piso es el 1 de enero de 2024.

El salario mínimo afecta a un tercio de los trabajadores y jubilados brasileños, según cálculos oficiales y privados.

También sirve como base de cálculo para indemnizaciones y sentencias judiciales.

El reinicio de la política de valorización del salario mínimo se convirtió en ley en septiembre, luego de que Lula enviara un proyecto para incluir al reajuste paritario por inflación también el porcentaje de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) del año anterior.

Como resultado, además de la inflación del 3,85%, el salario mínimo en 2024 crecerá un 3,01% (ganancia real) equivalente a la expansión del PBI en 2022.

En los gobiernos de Michel Temer (2016-2018) y de Jair Bolsonaro (2019-2022) el salario mínimo fue congelado o se actualizó apenas por la inflación, sin tener en cuenta el crecimiento económico.

La valorización del salario mínimo con la inflación y el crecimiento del PBI había sido aplicada en los anteriores gobiernos de Lula (2003-2010) y en la gestión de Rousseff (2011-2016).

Compartí esta noticia !

Corrección de precios relativos y aceleración inflacionaria: ¿hasta cuándo?

Compartí esta noticia !

La consultora Ecolatina realizó un informe sobre la aceleración inflacionaria y advierte que hay que avanzar hacia la unificación cambiaria, dependiente en buena medida del camino que recorra la acumulación de reservas, la resolución del desequilibrio monetario y la construcción de confianza y credibilidad para encarar definitivamente la estabilización

La necesaria corrección de precios relativos acentuará la aceleración de la dinámica inflacionaria que se observa desde la segunda quincena de octubre, derivada de las expectativas de una pronta devaluación y el desanclaje de los acuerdos de precios vigentes impuestos por un gobierno en salida que perdía poder de control y una futura administración que promueve “precios libres”.

Dado el esquema planteado por el Gobierno, cabe preguntarse qué factores contribuirían a que se logren anclar expectativas y que la economía pierda “memoria inflacionaria” en la búsqueda por estabilizar la nominalidad una vez atravesada la aceleración inflacionaria inicial.

Además de atacar los factores de inflación subyacente a nivel macroeconómico, la velocidad a la que se reduzca la inflación dependerá asimismo de si la recesión económica y la amenaza de un aumento en el desempleo logran contener los incrementos de precios y las demandas de recomposición de ingresos, algo que podría estar influido adicionalmente por las reformas/desregulaciones anunciadas y/o cierta apertura comercial que busque generar mayor competencia en el mercado local.

El IPC INDEC a nivel Nacional se aceleró al 12,8% mensual en noviembre (desde 8,3% en octubre), resultado que estuvo en línea con lo anticipado por nuestro IPC Ecolatina (12,7%) y que marcó el mayor registro desde febrero de 1991 (27%). De este modo, el IPC trepó 160,9% i.a. y 148,2% en los primeros once meses del año.

El IPC Núcleo –proxy de la tendencia e inercia inflacionaria, al excluir precios regulados y estacionales- saltó al 13,4%, nivel similar al de agosto y septiembre tras la devaluación post-PASO, mientras que los Regulados (10,1%) volvieron a subir por debajo del promedio por cuarto mes consecutivo, siendo aún menor el incremento en los servicios públicos (8,6%).

Tras la moderación registrada hasta la primera quincena de octubre, a partir de ahí la dinámica inflacionaria volvió rápidamente a superar los dos dígitos mensuales en la segunda mitad de octubre. Esta aceleración se acentuó tras el ballotage del 19 de noviembre, ante las expectativas de una pronta devaluación y el desanclaje de los acuerdos de precios vigentes impuestos por un gobierno en salida que perdía poder de control y una futura administración que promueve “precios libres”, afectando a rubros como consumo masivo, combustibles y medicamentos, entre otros.

Sin embargo, frente a la fase de corrección de precios relativos que ya se inició, el dato de noviembre “queda viejo”, previéndose una inflación mucho mayor para los próximos meses.

De hecho, ya en la primera quincena de diciembre, previo al impacto pleno de la devaluación, nuestro IPC GBA Ecolatina registró un alza en los precios del 18,1% respecto al mismo lapso de noviembre, impulsada principalmente por los Bienes (+19,5%), que se ven más contagiados por el evento cambiario. Asimismo, estimamos una aceleración adicional para la segunda mitad del mes, llevando la inflación mensual a la zona del 25% y dejando un arrastre negativo de cara a enero.

Antes de desacelerar, la inflación tiene que trepar

De cara a los próximos meses, la búsqueda por corregir precios relativos sostendrá la aceleración de la dinámica inflacionaria.

La aceleración de la inflación y la implementación de distintos acuerdos y congelamientos de precios durante los últimos cuatro años trajeron aparejado una marcada distorsión de precios relativos: mientras que algunos rubros subieron bien por encima del Nivel General, otros lo hicieron forzadamente por debajo, incluyendo al precio más importante: el tipo de cambio oficial.

Hablando siempre en términos relativos, lo que se observa actualmente es la conjunción de servicios públicos baratos, esencialmente aquellos regulados; importante disparidad de los precios de consumo masivo entre el canal tradicional y las grandes superficies; y bienes durables caros (indumentaria, electrodomésticos, vehículos).

La relevancia del realineamiento de los precios relativos reside en que (1) Son una pieza de información básica que le indica a los agentes económicos hacia dónde dirigir sus decisiones de consumo y producción; y (2) Constituye necesariamente un paso previo a la instrumentación de un programa de estabilización a fin de evitar presiones de precios por parte de sectores que busquen recomponer márgenes de rentabilidad.

Correcciones en marcha

En consecuencia, la corrección de precios relativos implicará que los precios rezagados deban subir por encima del promedio en los próximos meses. Tal es el caso de combustibles, que en lo que va de diciembre ya subieron cerca del 80%; las tarifas de servicios públicos, componente crucial de la reducción del déficit fiscal vía la disminución de los subsidios económicos (0,7% del PIB) propuesta por el Gobierno; la medicina prepaga, que en enero eliminará el congelamiento de cuotas que regía para algunos afiliados, subiendo cerca del 40%; y servicios de telecomunicaciones que, aún sin precisiones, seguramente sufran una desregulación.

La nueva administración inició el proceso de ajuste de precios relativos, comenzando por un salto discreto del tipo de cambio oficial de casi 120% (de $367 a $800), sumado al incremento en el Impuesto País a las importaciones, generando un traslado a los precios (más visible en los bienes). Además, ese movimiento fuerza a que ciertos precios regulados (como las tarifas de energía) tengan que aumentar aún más que antes.

Además, al momento se han discontinuado los acuerdos de precios, lo cual tendería a generar un mayor incremento de precios en los supermercados (donde regía mayormente el programa Precios Justos) que en los pequeños autoservicios.

Como si esto fuese poco, en las últimas dos semanas se disparó el precio del ganado de pie en el Mercado Agroganadero de Cañuelas, trepando en promedio más del 50% con relación a finales de noviembre. Resta estimar el impacto que tendrá esta suba en los mercados minoristas, donde cabe esperar que el traslado no sea total teniendo en cuenta la incidencia de la aceleración inflacionaria sobre los ingresos.

Por estos motivos, esperamos que para el trimestre diciembre-febrero, la inflación mensual promedio se encuentre en la zona del 20-25%, acumulando en sólo tres meses cerca del 80%, incremento similar al que hubo en el semestre junio-noviembre; con riesgos al alza sujetos al pasaje de precios de la devaluación del tipo de cambio, la magnitud de los distintos ajustes en servicios regulados y la dinámica que pueda llegar a cobrar la inercia inflacionaria.

¿Cuán transitoria será la aceleración inflacionaria?

Dado el esquema planteado por el Gobierno, cabe preguntarse qué factores contribuirían a que se logren anclar expectativas y que la economía pierda “memoria inflacionaria” en la búsqueda por estabilizar la nominalidad una vez atravesada la aceleración inflacionaria derivada de la fase de mayores correcciones de precios relativos.

Primeramente, vale destacar cuál es el diagnóstico oficial sobre las principales causas del proceso inflacionario actual: el desequilibrio monetario acumulado, generado por un aumento constante en la oferta de dinero por encima de la demanda, que buscó ser contenido con regulaciones de precios y atraso cambiario, causando crecientes distorsiones, expectativas de devaluación e inflación reprimida frente a un nivel de reservas internacionales en mínimos históricos.

En consecuencia, el mecanismo para desandar la dinámica inflacionaria a nivel macroeconómico sería apagar sus motores: corregir precios relativos (eliminando la inflación reprimida) para evitar presiones de estos sectores a futuro; comunicar un equilibrio fiscal financiero para 2024, frenando la emisión para asistir al fisco (dominancia fiscal) y resolviendo el excedente de pesos en la economía; y reducir las expectativas de devaluación mediante la utilización del dólar oficial como ancla y la recomposición del stock de reservas vía incentivos a la liquidación de exportaciones e importaciones más caras. Al mismo tiempo, logrando reducir sustancialmente la brecha cambiaria, la incertidumbre sobre los costos de reposición tiende a reducirse (el “dólar importador” es casi idéntico al paralelo).

Una de las principales condiciones para un relativo éxito de esta estrategia es un manejo eficaz de las expectativas: lograr transmitir un cambio profundo en el régimen económico, regenerando la credibilidad y la confianza en los hacedores de política económica y en el BCRA. Asimismo, dado que el Gobierno deja librado el mercado el ajuste de precios relativos, el riesgo asociado es que este ordenamiento no sea eficaz para evitar presiones de reacomodamientos a futuro.

En este marco, medidas complementarias que apunten a frenar la inercia/indexación inflacionaria mediante elementos más heterodoxos (como la coordinación de acuerdos de precios y salarios) o el establecimiento de un sendero/referencia nominal que coordine expectativas no parecieran formar parte de la estrategia de estabilización. Esto podría deberse a que (1) Implica un involucramiento activo del Estado en las relaciones económicas; (2) Se precisaría de una credibilidad que está en construcción; (3) La fuerza política gobernante (La Libertad Avanza) no dispone de relaciones aceitadas con actores como el peronismo y los sindicatos.

En su lugar, el Gobierno ha manifestado su vocación por que haya “paritarias libres”, factor que conlleva un riesgo para el esquema propuesto: si la reapertura de paritarias se generalizara rápidamente buscando “indexarse” a la inflación, podría complicar la rápida desaceleración inflacionaria y, en un extremo, favorecer una espiralización de los precios.

Ahora bien, no vemos que esto sea lo más probable en el corto plazo. En su lugar, la caída esperada en la demanda producto de la erosión del salario real y el menor ingreso disponible de las familias para el consumo, sumado al aumento del desempleo en el marco de una recesión económica, acotarían los márgenes para los aumentos de precios (un consumidor que no convalida los incrementos) y contendrían las demandas salariales.

En otras palabras, además de atacar los factores de inflación subyacente a nivel macroeconómico, la velocidad a la que se reduzca la inflación dependerá asimismo de si la recesión económica y la amenaza de un aumento en el desempleo logran contener los incrementos de precios y las demandas de recomposición de ingresos, algo que podría estar influido adicionalmente por las reformas/desregulaciones anunciadas y/o cierta apertura comercial que busque generar mayor competencia en el mercado local.

Finalmente, cabe destacar que todo este proceso no terminará por resolverse por completo sino hasta la unificación cambiaria, dependiente en buena medida del camino que recorra la acumulación de reservas, la resolución del desequilibrio monetario y la construcción de confianza y credibilidad para encarar definitivamente la estabilización.

Compartí esta noticia !

Changómetro Fiestas: ¿Cuánto nos cuesta levantar las copas en familia?

Compartí esta noticia !

“Estamos a pocos días de navidad y año nuevo, por eso elegimos una mesa dulce para ilustrar cómo nos afecta la inflación: incluye pan dulce, budín, garrapiñadas, sidra, gaseosa, almendras con chocolate, postre y turrón de maní, productos típicos de las fiestas. Analizamos que ese momento en familia, calculado para 10 personas, nos cuesta 25 veces lo que costaba en 2017. Perdimos un total de 368 brindis”, explica Natalia Ariño, Economista de FADA. Estos son algunos de los datos que surgen del “Changómetro Fiestas”, el informe especial de FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina).

Según el dato publicado por INDEC, la inflación interanual de noviembre llegó al 160%, con una acumulada para 2023 de 148,2% y un diciembre que se estima con piso del 20%. ¿Qué dicen los expertos? “El déficit fiscal es la madre de la emisión monetaria y de la inflación, para bajar la inflación es necesario apuntar a eliminar ese déficit fiscal y acompañarlo de un plan económico consistente y credibilidad en el gobierno y el equipo económico”, afirma Nicolle Pisani Claro, economista de FADA.

¿Qué se puede esperar para los próximos meses? 

Los salarios vienen muy golpeados, han perdido el 25% del poder de compra desde diciembre de 2017. Esto significa que si una persona podía comprar 4 paquetes de algún producto, hoy solamente puede comprar 3 con su salario”, ejemplifica Pisani Claro.

 “Ante las medidas anunciadas por el Ministerio de Economía, la finalización del programa precios justos, el sinceramiento de distintos precios de la economía que estaban pisados y la reducción de subsidios a transporte y energía, se espera un verano muy caliente en términos de inflación. Se estima que en diciembre tiene un piso del 20% de inflación, y se esperan para enero y febrero valores que rondarán también el 20%, con estimaciones que incluso llegan al 40%.

Si se consigue el éxito de las medidas, la inflación podría comenzar a desacelerarse en los meses siguientes, aunque seguiría en niveles elevados”, sostienen las economistas.

¿Mesa (agri)dulce?

Por la fecha, nos concentramos en productos clásicos de las fiestas y descubrimos que armar una mesa dulce para el brindis de medianoche en 2017 nos salía $650 y ahora $16.400”, explica Ariño.

“Es ya un ritual cuando llegan las 12, levantar las copas y comer cositas dulces en las fiestas, desde el típico pan dulce hasta las garrapiñadas, ¿cómo golpeó la inflación en estos últimos seis años?”, se preguntan las economistas.

Con $5.000 en 2017 podíamos comprar 78 panes dulces, hoy solamente nos alcanza para 2. Perdimos 76, en seis años. Si lo vemos en el turrón de maní, antes comprábamos 284 y hoy sólo 10, terminamos con 274 paquetes menos. En el caso de las garrapiñadas pasa igual: antes nos alcanzaba para 322 paquetes y ahora tan solo 9.

“La situación se repite con el postre de maní, las almendras con chocolate, el budín. Cada producto de nuestra mesa dulce se ha visto afectado por la inflación. Con $5.000 hace seis años comprábamos 133 postres de maní o 52 paquetes de almendras con chocolate o 119 budines. Hoy nos alcanza solamente para 4 postres o 3 paquetes de almendras o 7 budines”, analizan desde FADA.

Un análisis de la situación: ¿Es posible bajar la inflación?

El Changómetro demuestra que la inflación afecta a todo tipo de productos y rubros: suben los alimentos, los productos de limpieza, la nafta, la ropa, los servicios y así se podría seguir.

En relación a la ropa y el calzado, las mismas prendas que en 2017 salían $1.000, hoy nos cuestan $27.000, 27 veces lo que costaba.

Pasa igual con una compra de súper, el mismo changuito, con los mismos productos que hace cuatro años costaba $1.000, hoy asciende a $26.740, 26 veces lo que costaba. 

Desde FADA afirman que se puede controlar la inflación si se tienen en cuenta tres focos claves, “si alguna de esas no se cumple, ya no va a tener resultado”, sostienen. Las medidas son: reducir la emisión de pesos, gastar menos de lo que se recauda (equilibrio fiscal) y la confianza en la economía del país. 

Hay que dejar de imprimir pesos. Esto es algo que países vecinos han entendido y han mantenido a lo largo de las últimas décadas, permitiéndoles tener una inflación bajo control. El Changómetro muestra que el problema no son los precios, son los pesos y su pérdida de valor. 

Para poder dejar de imprimir pesos es necesario contar con equilibrio fiscal: los gobiernos tienen que dejar de gastar más de lo que recaudan por impuestos, no hay otra opción que controlar el gasto público para controlar la inflación. 

Otro punto indispensable es generar confianza en nuestra moneda: “Los pesos, al igual que cualquier moneda, no son más que un papel impreso, por lo que su valor está determinado por la confianza que genera el país que lo imprime.”, explica Ariño.

“Por esto, la solución pasa también por generar confianza, en la salud y el rumbo de la economía de un país. Para ello, es necesario un plan económico consistente que sea capaz de ir solucionando los grandes desequilibrios macroeconómicos del país”, concluyen.

ANEXO: Los números del Changómetro.

  • En seis años, la misma mesa dulce cuesta 25 veces lo que costaba.
  • Pan dulce con frutas: (400 gr.): Con $5.000 pesos, en 2017 comprábamos 78 panes dulces ($64). Hoy compramos 2 ($1.700). Perdimos 76 panes dulces.
  • Postre de maní (150 gr.): Con $5.000 pesos, en 2017 comprábamos 133 paquetes ($37,50). Hoy compramos 4 ($1.075). Compramos 129 paquetes menos.
  • Turrón de maní crocante (80 gr.): Con $5.000 pesos, en 2017 comprábamos 284 turrones ($17,60). Hoy compramos 10 ($465) Compramos 274 turrones menos.
  • Garrapiñada (80 gr.): Con $5.000 pesos, en 2017 comprábamos 322 paquetes ($15,50). Hoy compramos 9 ($527) Compramos 313 paquetes menos.
  • Sidra (750 cc.): Con $5.000 pesos, en 2017 comprábamos 94 botellas ($53). Hoy compramos 2 ($2.220). Compramos 92 sidras menos. En seis años perdimos 368 brindis.
  • Almendras con chocolate (72 gr.): Con $5.000 pesos, en 2017 comprábamos 52 paquetes ($95). Hoy compramos 3 ($1.600). Perdimos 49 paquetes.
  • Budín (190 gr.): Con $5.000 pesos, en 2017 comprábamos 119 paquetes ($42). Hoy compramos 7 ($710). Compramos 112 paquetes menos.
  • Alimentos y bebidas: lo que a fines de 2017 nos salió $1.000, hoy tenemos que gastar 26.740, representa 26 veces lo que costaba
  • Ropa y Calzado: las mismas prendas nos cuestan 27 veces: lo que a fines de 2017 nos costó $1.000 hoy nos cuesta $27.000
Compartí esta noticia !

El mapa de los juguetes favoritos de cada país este 2023

Compartí esta noticia !

Esta Navidad nadie descansa hasta que la muñeca salga de la caja.  

Ya sea la Barbie que tu hija tiene en mente o la Barbie Oppenheimer* más orientada a STEM, las listas de regalos de los niños de todo el mundo están influenciadas por la cultura que los rodea.

Y sí, eso significa que Barbie se encamina a ser un éxito de ventas este fin de año: la muñeca y sus productos derivados ya salvaron a Mattel de un año decepcionante.

También significa que los juguetes basados en STEAM tendrán un impacto. Este año, con la inteligencia artificial cambiando las perspectivas profesionales de los jóvenes, dos tercios de los padres consideran cómo los juguetes que compran ayudan a aprender habilidades, ya sean relacionadas con STEAM o “incluso habilidades como cocinar, coser, hornear y limpiar”, según la Toy Association. La asociación también señala que “los consumidores buscarán juguetes que ofrezcan un gran valor lúdico y al mismo tiempo apoyen a las empresas que promueven un cambio positivo en el mundo”.

Por supuesto, ese mundo tiene un aspecto muy diferente dependiendo de dónde vivas. Por lo que, siguiendo nuestra guía de 2022 sobre los juguetes que más busca cada país en Google, realizamos una nueva investigación para encontrar los juguetes que van a irrumpir en el mundo de los amantes de los juguetes de todo el mundo esta navidad.

*No es real, lamentablemente. Quizá deberíamos crearla.

Lo Que Hicimos

TheToyZone recopiló primero una extensa lista de juguetes de fuentes autorizadas. A continuación, calculamos el promedio mensual de búsquedas en Google de cada juguete en cada país. Los juguetes se consideraron los más populares en un país determinado calculando cuánto más popular es el juguete a nivel local que a nivel mundial.

Hallazgos Principales

  • Ludo es el juego más popular del mundo. Este clásico es el favorito en 20 países.
  • Las muñecas Barbie y el yoyó están empatados en segundo lugar (16 países), y la Barbie más popular es la Barbie con síndrome de Down.
  • La Nintendo Switch es la favorita mundial entre las consolas de videojuegos (51 países).
  • Los sets de LEGO de Mario y Marvel son los más buscados en diez países cada uno.

Los Juguetes Favoritos Del Mundo De Cada Categoría

Ludo Es El Juego Más Popular En 19 Países

De manera inesperada, este clásico es el más popular en la mayor cantidad de países. No, no es Barbie, sino el antiguo juego de Ludo. Inventado como “Pachisi” en la India del siglo VI y reinventado como Ludo en la Inglaterra victoriana, el juego de mesa se fabrica con distintos nombres en todo el mundo. Pero es más conocido como Ludo, y los consumidores de 19 países lo buscan más que cualquier otro juguete en Google.

Sin embargo, Barbie no se queda atrás. Está empatada con el yoyó como el juguete más buscado en 15 países, principalmente en África y América Latina. Las ventas mundiales de muñecas de Mattel (incluidas Monster High, Disney Princess y Disney Frozen) aumentaron un 27% en los tres meses siguientes al estreno de la película de Greta Gerwig en julio. 

Metodología & Fuentes

En primer lugar, recopilamos una lista de juguetes y modelos de juguetes específicos a partir de las categorías descritas por la Toy Association y Wikipedia, y luego los cruzamos con listas de juguetes populares de fuentes autorizadas. Con el Explorador de palabras clave de Ahrefs, calculamos el promedio mensual de búsquedas en Google durante un periodo de 12 meses para cada juguete en cada país.

Los juguetes se consideraron los más populares en un país determinado utilizando un método similar al cociente de localización (una medida de la popularidad del juguete a nivel local en comparación con el resto del mundo). Cuando la cuota de volumen de búsquedas de un juguete en un país tiene la mayor diferencia en volumen de búsquedas frente a la cuota de volumen de búsquedas del mismo juguete en todo el mundo, ese juguete se clasifica como el más popular de un país.

Para cada mapa que clasifica categorías de juguetes, como Barbie, LEGO y Monopoly, asignamos palabras clave como “muñeca”, “tablero” y “juego”, para diferenciar los resultados de búsqueda de los medios asociados, como la película de Barbie. Posteriormente, comprobamos manualmente cada nombre de modelo en el motor de búsqueda Google de cada país para eliminar los resultados irrelevantes referidos a búsquedas en tiendas u otras consultas de búsqueda no relacionadas con un modelo de juguete.  

El análisis de estos datos es correcto a fecha de noviembre de 2023.

Fuentes Adicionales

Abe. (2013). Dori Yaniv. Ultimatepeace.org

Bratz Wiki. (2023). Study Abroad (1st Edition). bratz.fandom.com

Diaz, J. (2023). Mattel unveils a Barbie with Down syndrome. Npr.org

EFE. (2023). Bolivians pump up the pink at the “Barbie” movie premiere. Efe.com

Hadley, J. (2021). Keeping kids entertained with K’nex. jupiterhadley.com

Johnson, D. (2023). First impressions – Six days in Fallujah. jumpdashroll.com

LeagueRepublic. (2023). Nairobi Ultimate Disc League (NUDL). nairobiultimate.leaguerepublic.com

LeBlanc, W. (2023). Nintendo Just Had A Record-Breaking Quarter Thanks To Tears Of The Kingdom. gameinformer.com

Masters, J. (2023). Rules and instructions for the games of Ludo. mastersofgames.com

Nanoblock Australia. (2023). What is nanoblock? nanoblock.com.au

Oliver, V. (n.d.). Museum of Yo-Yo History. yoyomuseum.com

Pilon, M. (2017). The secret history of Monopoly: the capitalist board game’s leftwing origins. theguardian.com

Scipioni, J. (2021). How a 20-something waiter made millions creating Pictionary: “I had no idea what I was doing.” cnbc.com

Stevenson, M. (2023). Barbie mania sweeps Latin America, but sometimes takes on a macabre tone. abcnews.go.com

The Associated Press. (2016). Bolivia artisans make Barbie-like “cholita” dolls. sandiegouniontribune.com

Uhlig, D. (2022). 15 most expensive funko pop figures in 2022. nasdaq.com

Van Patten, D. (2019). The history of Bratz Dolls. thesprucecrafts.com

Wahab, W. (2023). How Ludo’s popularity soared during the Pandemic. laffaz.com

WikiMoon. Sailor Moon Toys – WikiMoon. (n.d.). wikimoon.org

Wikipedia. (2023). Ludo. wikipedia.org

Wikipedia. (2023). Bart vs. Australia. wikipedia.orgYOYO INFO BASE. (2022) Indonesia Yo-Yo Club Federation (IYCF). yoyorewind.com

Compartí esta noticia !

La alianza público-privada mueve el consumo en Misiones

Compartí esta noticia !

La inflación es un fenómeno económico macroeconómico; por ende, es el Estado nacional el único que tiene las herramientas (monetarias, cambiarias, etc.) para combatirla. Las provincias, en este problema puntual, no tienen la posibilidad de aplicar medidas que tiendan a la solución, pero sí pueden implementar programas que tiendan a aliviar los impactos. Es decir, que una persona en un contexto inflacionario, pueda consumir más o, en el peor de los casos, que alcance a sostener un nivel de consumo pese a la escalada de precios. 

Pero, al mismo tiempo, se busca también que el comercio local no se deprecie ante una eventual caída de consumo por la suba de precios. Por ende, es un proceso de doble vía: que un hogar sostenga o aumente sus consumos y que un comercio sostenga o aumente sus ventas.

Diversas provincias han aplicado programas como estos, principalmente a partir de promociones, bonificaciones, reintegros y otras medidas similares. Pero Misiones tiene la particularidad de sostener un programa en el tiempo, sino que además se transforma en un verdadero ejemplo de articulación público-privada con altos impactos positivos en términos de venta. Estamos hablando, por suerte, de los programas Ahora. 

Los “Ahora” de Misiones nacieron en 2018 como un programa de fomento del consumo con el objetivo de estimular la demanda de bienes a través del otorgamiento de bonificaciones y facilidades de financiamiento en plazos. Originalmente, tenía el foco puesto en amortiguar el impacto económico de las asimetrías existentes con respecto a la oferta de los bienes afectados en los países limítrofes a la provincia. Con los años, sumado también a la aceleración inflacionaria, los Ahora cumplen una doble función en el mismo sentido del objetivo inicial: estimular la demanda. 

La articulación es fundamental: no es solo la Provincia la que realiza el aporte para el sostenimiento del programa, sino que también está involucrado el Estado nacional, entidades bancarias y los propios comercios, tratándose de un trabajo coordinado que no tiene parangón en otra provincia del país. Esto permitió no solo su sostenimiento, sino también su expansión: los rubros abarcados por los Ahora son muy amplios y cubren una gran parte de la vida económica de la provincia. 

Más allá de las fuertes diferencias que hay entre los programas, es casi inevitable realizar la comparación de los Ahora Misiones con el Ahora 12 que lleva adelante el Estado nacional. Las diferencias más sustanciales son dos: en primer lugar, el programa provincial incluye reintegros y financiación, cuando el nacional solo financiación; en segundo lugar, los rubros abarcados, aun con algunas similitudes, varían de un programa al otro. 

Pese a esas diferencias, es igualmente factible realizar la comparación en términos de impacto y facturación de los programas en la provincia. Empecemos por el programa nacional. En Misiones, el Ahora 12 hasta el mes de junio había generado ventas por $ 9.620 millones con fuerte concentración en indumentaria, electrodomésticos y materiales para la construcción, que entre ellos explican el 70% de las ventas misioneras en el primer semestre. Al medir las ventas en precios constantes, comparando contra igual período del año anterior, la facturación por el Ahora 12 en Misiones exhibía una caída del 1,8% real. 

Vayamos ahora al Ahora Misiones. En ese mismo período (primer semestre del 2023) las ventas enmarcadas en ese programa totalizaron $ 18.988 millones, un 97% superior a lo facturado por ventas del Ahora 12. El 81% de esas ventas se explican por el Ahora Misiones, Ahora Canasta y Ahora +21%, que abarcan rubros muy diversos hacia dentro de cada una como indumentaria, calzado, electrónica, electrodomésticos, deportes, etc. 

El volumen comercializado por todo el programa Ahora en el primer semestre del año es, en términos reales, 17,2% superior a igual período del 2022.

Ya en principio se observan dos enormes diferencias en los resultados de un programa y otro: el volumen facturado y el crecimiento real. 

Repasemos brevemente la composición de las ventas del Ahora misionero en el primer semestre del año. El Ahora Misiones, punto de inicio del programa, cuenta con financiación hasta en 12 cuotas sin interés y reintegro del 15% o del 20% si el comercio es misionero, aspecto clave que tiene este programa para fomentar la demanda de establecimientos locales. Son cuatro los bancos que participan, con un costo financiero a cargo del banco y de la Provincia y el costo del reintegro lo asumen entre Nación, Provincia, bancos y comercios. Abarca a rubros como deportes, librerías, juguetes, textiles, hogar, calzado, repuestos, muebles y otros. Al primer semestre del año generó ventas por $ 2.425 millones, creciendo 35,4% interanual real. 

El Ahora Canasta aplica a comercios MiPyMEs y ofrece un reintegro del 17% en la compra de bienes de la canasta alimentaria. Generó ventas por $ 1.138 millones. 

El Ahora Misiones +21% otorga reintegros de 36% o de 41% en los comercios misioneros y además ofrece financiación sin interés en 3, 6 o 12 cuotas para compra de indumentaria, textiles, calzado, electrónica, electrodomésticos, juguetes, cubiertas y repuestos de autos y motos, y ópticas que sean de origen nacional o con componentes nacionales. Generó ventas por $ 1.495 millones creciendo 50,3% real interanual. 

Otras variantes del programa han tenido también resultados exitosos: el Ahora Turismo, que ofrece cuotas sin interés y reintegros de hasta el 20% en hoteles y servicios de gastronómico, genero ventas por $ 9 millones; y el Ahora Bienes Durables tuvo ventas por $ 257 millones; en ambos casos se observan importantes subas reales. 

Los antes mencionados son programas sostenidos de consumo del hogar por un lado y de fomento turístico del otro, pero también los Ahora misioneros se destacan por ofrecer aspectos que hacen al bolsillo ciudadano como los Ahora Patentamientos, Ahora Carnes, Ahora Gas y otros; también, los de ocasión especial, como el día de la Madre y el día del Niño, por ejemplo. 

En conclusión, los programas Ahora son un claro ejemplo de cómo un Estado provincial puede generar condiciones que le permite a sus comprovincianos sostener o ampliar su nivel de consumo en un contexto de inflación, con una fuerte coordinación entre todos los actores involucrados en la cadena comercial. Se trata, al final del día, de un ejemplo de como el Estado trabaja junto al mercado para brindar soluciones, sin caer en las falsas premisas de que solo el Estado te salva o solo el Mercado te salva. En un mundo tan complejo y conectado, más que nunca cobra relevancia la articulación.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin