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El sincericidio de Braun en AEA: “¿Qué hace La Anónima? Remarca precios todos los días”

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El presidente Alberto Fernández sostuvo que hoy “la cara de la remarcación de precios” estuvo presente en la reunión de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) y criticó al empresario supermercadista Federico Braun, quién afirmó que “remarca los precios” todos los días.

Al saludar a los acreditados en Casa Rosada por el Día del Periodista, Fernández se refirió a las expresiones del titular de la cadena de supermercados La Anónima y dijo que “no parece responsable que su respuesta fuera remarcar precios”.

“Yo les pido a los empresarios argentinos que comprendan la dimensión del problema económico mundial, que está afectada por una guerra que pone en crisis la seguridad alimentaria del mundo. Lo que tenemos que hacer es trabajar con responsabilidad. No me parece responsable que se le pregunte a un empresario de esa magnitud y su respuesta sea ‘remarcar’ precios”, comentó.

En ese sentido, dijo que “muchas veces” le habló “a los argentinos de la inflación autoconstruida”.

“La inflación autoconstruida no es otra cosa que la remarcación de precios, si querían conocer la a cara de la remarcación de precios tuvieron en AEA”, dijo acompañado por el jefe de Gabinete, Juan Manzur, y por la portavoz Gabriela Cerruti.

“Todavía siguen creyendo en el control de precios”

“Tengo 43 años de supermercadismo. Salvo en la década del 90, siempre hubo algún tipo de control de precios, esto es insólito. Todavía siguen creyendo en el control de precios”, completó Federico Braun de La Anónima.

“En el supermercadismo nosotros decimos que no somos formadores de precios, pero es una pequeña mentira, porque somos formadores de una parte del precio. En realidad trasladamos el aumento cuando lo podemos trasladar. Creo en la absoluta libertad de precios, entonces es casi ridículo hablar de control de precios“, agregó.

El presidente de La Anónima sumó: “El principal problema son los impuestos, tenemos que ver lo que pagamos de impuestos en Argentina contra otros países sudamericamos. Es ridículo”.

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Oficializan el nombramiento de Hang como nuevo secretario de Comercio Interior

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El Gobierno nacional formalizó hoy el nombramiento de Guillermo Hang como secretario de Comercio Interior, en reemplazo de Roberto Feletti, quien renunció al cargo.

Tanto la aceptación de la dimisión de Feletti como la designación de Hang fueron dispuestas mediante el decreto 297/2022, publicado este martes en el Boletín Oficial.

En ese marco, además, se le agradecieron al exsecretario “los valiosos servicios prestados en el desempeño de su cargo”.

El decreto lleva las firmas del presidente Alberto Fernández, del ministro de Economía, Martín Guzmán, quien ahora tiene bajo la órbita de su cartera Comercio Interior; y del renunciante titular del Ministerio de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas.

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Alta inflación, paritarias y políticas de ingresos: un impacto asimétrico sobre el poder adquisitivo

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A pesar de que la inflación trepó 50% en 2021, el uso de anclas nominales -como el tipo de cambio oficial y las tarifas de servicios públicos- permitieron una paulatina desaceleración de los precios en la segunda parte del año. Así, pasaron de promediar casi 4% en el primer semestre a 3,1% en los últimos seis meses del año anterior. Además, la implementación de controles de precios impactó principalmente sobre los alimentos, que se mantuvieron relativamente contenidos en el semestre electoral (+2,9% promedio mensual).  

De esta manera, no solo el proceso inflacionario cedió transitoriamente, sino que también cobró un carácter más progresivo: la menor evolución de alimentos favoreció relativamente más a los sectores de menores recursos, dado que utilizan una mayor proporción de sus ingresos para consumir bienes de primera necesidad. Como resultado, la inflación en los deciles más bajos fue levemente inferior a la de los deciles de mayores ingresos y permitió una baja de la pobreza en la segunda parte del año anterior.  

Esta dinámica se revirtió al comienzo de 2022: la suba de precios fue mayor a 4% mensual en el primer bimestre y superó 6% en marzo y abril, resultando en una inflación interanual no vista desde el fin de la última hiperinflación. Peor aún, el impacto sobre los precios de alimentos fue todavía más pronunciado: subieron cómodamente por encima del 6% en promedio durante los primeros cuatro meses del año. Aquí influyeron factores globales, como el alza de los precios internacionales de alimentos tras el estallido de la guerra, pero en conjunto con algunos factores locales, como la sequía, que afectó a los cultivos y la ganadería en distintas zonas del país, y la recomposición de precios de consumo masivo tras el congelamiento. Puesto en ejemplos, las verduras promediaron subas mayores al 12%, panes y cereales 7% y carnes 6% en el primer cuatrimestre.  

Lógicamente, la aceleración traccionada en gran medida por los precios de alimentos volvió nuevamente más regresiva a la dinámica inflacionaria, afectando en mayor medida relativa a los sectores de menores recursos. Así, no solo la inflación acumulada del primer cuatrimestre ya superó a la de los últimos seis meses del año anterior, sino que también la del decil más pobre fue mayor a la del decil más rico en el comienzo del 2022 (+2 p.p. de diferencia). A diferencia de lo sucedido en el segundo semestre de 2021, este panorama aumenta la probabilidad de que la disminución de la pobreza se haya visto interrumpida en la primera parte de 2022. 

Ingresos reales, ¿nuevamente golpeados? 

Con los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) se puede obtener información sobre la estructura del empleo por cada decil de ingresos. Así, se observa que las distintas modalidades de empleo son disímiles en cada decil. En los deciles más pobres hay una mayor proporción de asalariados informales y cuentapropistas, mientras que en los más ricos 7 de cada 10 trabajadores son formales. 

Utilizando estos datos, se observó que no solo la inflación por decil se movió de manera dispar, sino que también lo hicieron los ingresos laborales. Si bien en todos los deciles existió una pérdida real del poder adquisitivo en el primer cuatrimestre del 2022, fue bastante heterogénea al interior: mientras que la caída de los ingresos laborales rondó 2% en el 50% más rico, fue de casi 4% en la mitad más pobre. Al comparar entre el decil más pobre (-4,6%) y más rico (-1,3%) la diferencia observada es aún más grande. De esta forma, los sectores de menores ingresos no solo se vieron relativamente más golpeados producto de la aceleración de precios, sino que también fueron los que peor performance tuvieron respecto al salario. 

Ante la marcada aceleración inflacionaria, una primera reacción fue la implementación de diversos estímulos por parte del Gobierno Nacional en la primera parte del año, incluso en un marco de acuerdo con el FMI. Entre ellos se encontró el bono a jubilados y perceptores de asignaciones, la implementación de un nuevo ingreso familiar de emergencia (IFE) por un monto de $18.000 y el adelanto en la suba del salario mínimo, que también impacta sobre los montos otorgados en los distintos planes sociales. Teniendo en cuenta que los ingresos no laborales tienen un mayor peso sobre los sectores de menores recursos, estas medidas buscaron paliar el efecto del mayor deterioro relativo del salario de los deciles más bajos. 

En lo que respecta a los deciles de mayores ingresos, la recomposición intentará lograrse a través de las negociaciones paritarias, que iniciaron justamente en abril su “temporada alta”. No obstante, este mecanismo alimentaría la inercia inflacionaria y colaboraría en elevar un escalón más la nominalidad de la economía. La aceleración de la inflación hizo que las paritarias cierren con aumentos significativos en los primeros tramos (a diferencia de los últimos años, que tuvieron una dinámica más escalonada), algo asociado a que también, en general, acortaron su plazo de vigencia (mientras que antes se habrían renegociaciones si la inflación era mayor a la esperada). Esto implicará que seguramente existan nuevos aumentos en el cierre del año, como consecuencia de la mayor nominalidad impresa sobre la economía. 

Por un lado, esto genera dos “velocidades” de recuperación: los deciles de ingresos más altos, “protegidos” en mayor medida por las paritarias, estarán en ventaja respecto a aquellos que dependen del trabajo informal o el cuentapropismo y eventualmente del complemento no laboral provisto por el Gobierno, poniendo en claro el efecto redistributivo -en este caso regresivo- del actual proceso inflacionario. 

Por otro lado, incluso dentro de los trabajadores alcanzados por las paritarias, la dinámica de estas depende de cada sector en particular. Cada rama industrial no presenta las mismas condiciones, y hay una heterogeneidad que se amplía si miramos algunos sectores de servicios, recién asomando la cabeza tras la pandemia. A estas complicaciones se le suma el incierto contexto internacional y el riesgo de una estanflación global. 

Esto arroja como resultado que no necesariamente los sectores con mayor pérdida lograrán los mejores aumentos, adicionando disparidades hacia dentro del mundo formal. Estas diferencias “intra-paritarias”, junto a las mencionadas en relación con aquellos que están fuera del circuito formal, son las que materializan el riesgo asociado a un nuevo escalón inflacionario: las demandas para recomponer ingresos se suscitan una detrás de otra, sin que quede claro cuál es la referencia nominal, perjudicando a las expectativas de inflación y atentando contra la sostenibilidad de cualquier intento de estabilización.  

Interrogantes hacia adelante, ¿efectos sobre la economía real?  

El desempeño asimétrico de los ingresos contribuye a explicar una aparente paradoja: los niveles actuales de consumo no parecen corresponderse con la marcada aceleración nominal. Pese a la aceleración de la inflación, estimamos que el consumo privado creció cerca de 9% i.a. en el primer trimestre del año y se podría mantener en terreno positivo, aunque con una desaceleración en la mejora, en los tres trimestres restantes.  

En parte, esto se debe a que los deciles más altos, menos golpeados por la aceleración de la inflación, son los que demandan relativamente más servicios y bienes de segunda necesidad, dando la “percepción” de una mayor demanda general. Además, en un contexto de alta inflación, estos sectores pueden optar por adelantar consumo de bienes intermedios o durables (como indumentaria, electrodomésticos, entre otros), ante el desincentivo que genera ahorrar en un contexto de falta de previsibilidad de mediano plazo. Esto también se combina con que los sectores de servicios vinculados al turismo, esparcimiento y transporte son los que están lidereando la recuperación de los últimos meses, cuando anteriormente habían sido los más rezagados producto de las restricciones sanitarias, posiblemente dejando cierto “consumo reprimido” que está siendo saldado en la actualidad. 

A diferencia, los sectores de menores recursos son los que pueden estar recortando consumos esenciales. Los estratos más bajos, con canastas de consumo más acotadas, se encuentran retrayendo su gasto frente a la marcada pérdida del poder adquisitivo ocurrida en el primer cuatrimestre.  

Estas distintas tendencias podrán acelerarse en el corto y mediano plazo en tanto la volatilidad nominal de lugar a distintas velocidades en la recuperación del poder adquisitivo. Como mencionamos anteriormente, las demandas de los distintos sectores sociales que puedan surgir de esto deberán ser un componente para seguir constantemente, dado que en ellas se encuentra una de las claves para subir un nuevo escalón nominal o bien, finalmente, iniciar un camino de desaceleración de la inflación. 

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El poder de Mayo

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¡El Cabildo no nos mira, hagamos oír nuestra voz! La sentencia, breve, de Carlos Rovira, representa un sentimiento que atraviesa a todo el país, que observa cómo el poder concentrado en el puerto de Buenos Aires se fagocita al país en una pelea inconducente cuyo ganador únicamente podría disfrutar de una victoria pírrica.

Esa desazón tiene argumentos históricos. Desde la Revolución de Mayo, el federalismo quedó inconcluso, una deuda pendiente de la patria naciente que con el paso de los años no hizo más que agudizarse. Por eso cobra cada vez mayor relevancia el grito del Norte Grande, el conglomerado de fuerzas de diez provincias que no distingue colores políticos y que dice, por primera vez con mucha fuerza  “Aquí estamos nosotros”. Ese factor de poder inédito, se mete en el tablero político y despierta incluso otras voces, quizás un poco más acomodadas del centro y sur del país.

La sentencia pendiente en manos de la Corte Suprema tensiona los nervios de todos los gobernadores. Si los cuatro cortesanos fallan a favor de Horacio Rodríguez Larreta en la discusión por el reparto de los recursos de coparticipación, el andamiaje “federal” se irá definitivamente al traste. El planteo extorsivo del alcalde porteño desnuda la obscenidad del sistema: Larreta prometió “bajar impuestos” si la Corte le devolvía el generoso aumento de coparticipación que le regaló por decreto Mauricio Macri y que Alberto Fernández le quitó apenas asumió. 

El gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, acusó a Rodríguez Larreta, de haber enviado un mensaje en “porteño unitario básico” a la Corte Suprema. “Ah muy bien!!… Un hermoso y contundente mensaje a la CSJN y al resto del país, por parte del centralismo porteño”, escribió Zamora en las redes sociales, al referirse a las declaraciones formuladas por Rodríguez Larreta.

El alcalde reconoce que ni siquiera están en disputa los fondos para financiar la Policía -que ya recibe por otra ley-, sino simplemente un modo de seguir financiando con los recursos de todos, a la ciudad más rica del país. Los gobernadores estiman que son más de 500 mil millones los que están en juego. O se reparten o terminarán financiando el embellecimiento de algún barrio porteño. Es decir, no se modificará el statu quo. Que las provincias -las otras, el resto, la de los caciques- se financien como puedan. Con más impuestos.  

La paradoja es que el distrito que más repele a los “planeros”, es al mismo tiempo el más subsidiado de la Argentina. Con la plata de todos. 

Por eso no debe sorprender la reacción de los gobernadores. Se sienten asfixiados por disputas lejanas que no involucran más que a un puñado de personas, convivientes del Obelisco y alejados de los problemas cotidianos del resto del país. A saber, Alberto Fernández y la ineficacia para controlar los precios, en medio de su pulseada con Cristina Fernández y la fractura expuesta con la dirigencia de La Cámpora. Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta, los intereses del PRO y un radicalismo irresoluto. La propia Corte Suprema, con cuatro juristas -dos de ellos entraron por decreto- que con sus decisiones tomadas en cómodos despachos, comprometen el destino de todo el país. 

Fuera de foco. El Presidente no logra controlar la inflación ni mejorar las expectativas económicas.

Son nombres que se repiten en la última década. Son responsables en mayor o menor medida por la inflación, el endeudamiento crónico y el sometimiento nuevamente al Fondo Monetario Internacional. No ofrecen nada nuevo pensando en 2023 y, por el contrario, son cómplices del surgimiento de una ultraderecha outsider con chances de disputar el poder de la mano del impredecible Javier Milei. 

Los candidatos de Cambiemos, literalmente, prometen insistir en lo que hicieron entre 2015 y 2019, cuando dejaron al país con récord de inflación, pobreza, desempleo y una deuda impagable. María Eugenia Vidal, en su paso por Misiones acompañada por el senador Humberto Schiavoni, prometió una reforma laboral, sobre la que insisten en la alianza. 

En el Frente de Todos la interna eterna no permite vislumbrar siquiera en qué condiciones se llegará a 2023, con un grado de fragmentación interna inédito para una coalición de distintas vertientes del peronismo, con el peligro incluso de perder las elecciones. Alberto sueña con la reelección. El kirchnerismo duro quiere una tercera oportunidad para Cristina. 

En ese hastío debe leerse la avanzada de los gobernadores -entre ellos el misionero Oscar Herrera Ahuad-, para intentar, desde el Congreso, equilibrar un poco la balanza. Dos proyectos tienen ese sello: el del nuevo modelo de reparto de los subsidios para el transporte público y, el esencial, la reforma de la Corte por un sistema más federal, con representantes de cada una de las provincias. Una Corte ampliada con 25 representantes, cada uno con el mismo peso que el otro. No será una empresa sencilla, pero más allá del resultado final, la voluntad quedó explícita. 

En el Senado ya hay cuatro proyectos que contemplan una ampliación de los cortesanos -16 es el máximo número proyectado-, pero con la incorporación por regiones y con paridad de género.

La lógica de los gobernadores es que la Corte actual concentra un exceso de poder, más político que jurídico. Y son cuatro hombres que no son elegidos por la sociedad, no rinden cuenta de sus actos y siquiera tributan como el resto de la sociedad. Se parece más a un resabio del virreinato que a una construcción democrática 200 años después. 

Misiones tiene claros ejemplos de cómo ese poder cortesano se para por encima de los intereses provinciales: rechazó sin más la ley de Envasado en Origen de la Yerba Mate y la custodia del río Iguazú superior al que se pretendía convertir en Parque Provincial. En ambos casos primó un interés centralista por sobre los de la provincia. 

Ahora mismo será esta Corte la que defina otra disputa clave: el límite de plantaciones de yerba mate, fijado para evitar una sobreproducción que derrumbe los precios como ocurrió en los 90, cuando se libró todo al poder del libre mercado. En esa resolución se juega mucho más que la supervivencia de los pequeños productores yerbateros: se juega la autonomía de Misiones para fijar las reglas de su modelo productivo. Cuatro cortesanos tienen en sus manos ese poder. Más poder que los miles de productores misioneros que protagonizaron el tractorazo, que acaba de cumplir dos décadas.

Contra ese centralismo está decidido a luchar Misiones. Uno de los próximos pasos será reclamar un punto más de coparticipación –pasar de 3,43% a 4,43%, lo que implicaría percibir aproximadamente cuatro mil millones de pesos más por mes-. El argumento será el Censo 2022, cuyos datos definitivos mostrarán un crecimiento por encima del promedio -20 por ciento, contra 17- y una población superior a los 1,3 millones de personas, lo que coloca a Misiones por encima de Chaco y Corrientes y prácticamente tres veces Formosa. Misiones es la novena provincia más poblada, con la octava economía del país, pero recibe recursos como si fuera la 21. 

Esa batalla es central. Y sólo se puede dar desde el convencimiento y la identificación. La Renovación se embandera con esa premisa. La sociedad también parece identificar quién está en cada posición. 

Una encuesta de la consultora Analía del Franco revela que los dirigentes de la Renovación le sacan una amplia distancia a los de la oposición.

Según el sondeo, Hugo Passalacqua encabeza la intención de voto, seguido por el vicegobernador Carlos Arce, ambos con más del 50 por ciento de las adhesiones. Arce también es un potencial candidato a senador, que también obtendría un elevado caudal de votos.

La Renovación también tiene figuras de recambio con alta intención de votos, como el joven diputado Lucas Spinelli y la experta en Educación, Sonia Rojas Decut, cuya trayectoria profesional es mucho más extensa que la política, pero no menos valorada. 

En Posadas la encuesta de Analía Del Franco no deja dudas sobre el respaldo que cosecha el intendente Leonardo Stelatto. El 80 por ciento de los consultados lo votaría. En la oposición no se identifica a algún candidato con potencial. . 

En la alianza Cambiemos el que mejor se posiciona es el radical Martín Arjol, pero por debajo de los diez puntos. El ex director de Yacyretá, Martín Goerling anda cerca, pero le iría mejor por fuera de Cambiemos. La parábola de Arjol es que parece haber encontrado su techo en las legislativas pasadas, pero su voto en contra del Presupuesto nacional, que le privó a Misiones de obras por casi cien mil millones, parece haber calado hondo en los votantes. También perdió peso específico por las guerras internas del radicalismo, enfocadas más en el reparto de cargos que en el fortalecimiento colectivo. 

El Frente de Todos no tiene mejor suerte. No asoman candidatos distintos a los ya ofertados. Cristina Brítez y Héctor “Cacho” Bárbaro juegan distanciados, pero juntos no suman el diez por ciento de las preferencias. Al partido Agrario le iría mejor en soledad. Si alguna expectativa tenía Martín Sereno de seguir como candidato, el incidente de tránsito en el que murió un joven, parece haber sepultado definitivamente sus chances.

La suerte de los candidatos locales de la oposición también está atada a lo que les suceda a sus dirigentes nacionales, riesgo que no corre la Renovación. En el caso del Frente de Todos, según el Directorio Legislativo, Alberto Fernández está en el podio de los presidentes con peor imagen, con un 60 por ciento de negatividad, detrás de Pedro Castillo de Perú e Iván Duque, de Colombia. Será de mala su gestión que por primera vez un candidato de la izquierda tiene la oportunidad de ganar las elecciones en Colombia de la mano de Gustavo Petro. 

En la Argentina, el 58,8 por ciento rechazaría una candidatura de Cristina Fernández, mientras que el 61,1 por ciento descarta votar un segundo tiempo de Mauricio Macri, según una encuesta de Raúl Aragón y asociados. Sin embargo, Cristina le ganaría a Alberto y sin Cristina el FDT perdería las elecciones. Macri se impondría en una interna de Cambiemos, salvo que enfrente tenga a Patricia Bullrich. A un año de las elecciones y en soledad, Milei cosecha hoy 20 por ciento de los votos con posibilidades de seguir creciendo.

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Consumo firme: las ventas en supermercados de Misiones siguen en alza y lideran en el NEA

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En marzo Misiones registró ventas en supermercados por $2.668 millones, creciendo a nivel interanual 62,1% a precios corrientes, mientras que la variación real (medida a valores constantes) exhibió una suba de 2,8%. Por rubros, lácteos y almacén explicaron las mayores subas, detalla un informe publicado por la consultora Politikon Chaco, en base a datos del INDEC.

El alza en el consumo es el décimo tercero consecutivo para Misiones. 

Desagregando las ventas por grupo de artículos, siete de ellos, sobre un total de once, mostraron incrementos interanuales reales en marzo. “Lácteos” encabezaron la suba (+10,6% real), seguida por “Almacén” (+8,2%), y “Bebidas” (+7,7%). Entre los tres, participan del 51% del total de las ventas chaqueñas en el mes de análisis.

Detrás del podio se ubicaron los rubros “Otros” (+3,9%), “Alimentos preparados y rotisería” (+3,2%) e inmediatamente después, queda la media general provincial. Con alzas, pero menores al total provincial, se encuentran “Indumentaria” (+1,6%) y “Artículos de limpieza y perfumería” (+0,1%). 

Por su lado, “Carnes”, “Panadería”, “Electrónicos y artículos para el hogar” y “Frutas y verduras” son los que mostraron caídas.

Escenario nacional por jurisdicciones

De las 25 jurisdicciones (Buenos Aires se desagrega en Gran Buenos y resto de la provincia), 15 registraron incrementos reales en marzo, a diferencia del mes previo donde todas habían crecido. 

El top de mayores crecimientos en moneda constante está integrado por Santa Cruz (+7,9%), La Rioja (+7,3%) y Salta (+6,7%). Misiones, por su parte, se ubicó en el 7° lugar del ranking nacional; mientas que a nivel regional fue la provincia con mayor expansión de ventas del NEA.

Por el contrario, Santa Fe es la provincia con la mayor caída de ventas en este mes de análisis (-5,6%)

En el promedio país, las ventas en los supermercados durante marzo registraron una mínima baja de 0,1% respecto a igual mes del año pasado, al tiempo que crecieron 3,3 % en relación a febrero, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec)

En tanto, las ventas en los centros de compra durante marzo, medidas a precios constantes, estuvieron 24,6% por encima de igual mes del año pasado, y 7,5% por arriba de febrero, informó el organismo.

La facturación a precios corrientes en los supermercados ascendió a $ 169.975 millones durante el tercer mes del corriente año, con un incremento interanual del 57,6%, según el Indec

De ese total, el 30,3% del monto total facturado fue a través de pagos en efectivo, el 28% con tarjeta de débito, 36,9% con tarjeta de crédito y el 4,7% restante con otros medios de pago.

En las ventas totales a precios corrientes, durante marzo los artículos con aumentos más significativos respecto al mismo mes del año anterior fueron “Alimentos preparados y rotisería”, 78,3%; “Indumentaria, calzado y textiles para el hogar”, 77,4%; “Verdulería y frutería”, 63,4% y “Panadería”, 62,7%.

Las jurisdicciones donde se registraron las subas más importantes de las ventas totales a precios corrientes fueron: Santa Cruz, 70,1%; La Rioja, 69,2% ; Salta, 68,3%; San Luis, 64,2% y Tierra del Fuego con 63,8%.

En cuanto a los grandes centros de compra, durante marzo, los ingresos totales sumaron $ 2.513 millones y el personal que pertenece a las administraciones de los centros de compras fue de 1.596 personas .

El Índice de precios implícitos para marzo de 2022 mostró una suba del 57,9% interanual , y del 8,7% respecto a febrero.

En la composición por rubro del área bruta locativa, se observa que la mayor participación corresponde al rubro “Indumentaria, calzado y marroquinería”, 29,3%; seguido por “Diversión y esparcimiento”, 26,1%, “Patio de comidas, alimentos y kioscos”, 10,6%; y “Otros”, 9,8%.

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