Hugo Passalacqua llegó a septiembre al frente del ranking de gobernadores de CB Global Data. El 55,1% de los misioneros consultados tiene una imagen positiva del mandatario, que pasó del segundo puesto en agosto al primero este mes. Detrás quedaron Rolando Figueroa, de Neuquén, con el 54,2%, y Osvaldo Jaldo, de Tucumán, con el 53,5%.
El movimiento tiene peso político para Passalacqua: su valoración creció 1,7 puntos respecto de agosto, cuando registraba 53,4%. La encuesta mide la opinión de los habitantes de cada provincia sobre su propio gobernador. Por eso, el primer lugar expresa el respaldo recogido en Misiones y permite compararlo con el que otros mandatarios obtienen en sus respectivos distritos.
La otra presencia misionera entre los primeros puestos es la de Leonardo Stelatto. El intendente de Posadas reunió un 57% de imagen positiva y quedó tercero en el ranking federal de intendentes, detrás de Claudio Polich, de Corrientes capital, con 57,8%, y Jorge Jofré, de Formosa capital, con 57,3%. Stelatto había obtenido 56,4% en agosto: avanzó 0,6 puntos, aunque pasó del segundo al tercer lugar.
Los resultados muestran a Passalacqua y Stelatto entre los dirigentes locales mejor valorados de sus respectivas categorías, en un momento de reconfiguración política en Misiones. También muestran que un cambio de posición en el ranking no siempre implica una caída de imagen: Stelatto mejoró su registro respecto del mes anterior, pero Polich creció más y pasó a encabezar la tabla.
En la parte baja del ranking de gobernadores aparecen Ricardo Quintela, de La Rioja, con 42,3%; Gildo Insfrán, de Formosa, con 42,8%; y Axel Kicillof, de Buenos Aires, con 43,4%. La mayor suba mensual correspondió a Leandro Zdero, de Chaco, con 2,5 puntos, mientras que Claudio Poggi, de San Luis, registró la mayor baja, de 1,8 puntos.
Entre los intendentes, Julio Alak, de La Plata, quedó último con 31,9%, seguido por Armando Molina, de La Rioja capital, con 32,4%, y Raúl Jorge, de San Salvador de Jujuy, con 33%. Polich protagonizó el mayor crecimiento mensual, de 3,2 puntos; Walter Cortés, de Bariloche, tuvo la mayor caída, de 3,3 puntos.
Milei y Kicillof: una diferencia mínima en Misiones
El informe también compara la imagen de Javier Milei y Axel Kicillof provincia por provincia. El Presidente supera al gobernador bonaerense en 13 de las 24 jurisdicciones; Kicillof queda arriba en las otras 11. En Misiones, la diferencia es de apenas un punto: Milei registra 32,9% de imagen positiva y Kicillof, 31,9%.
La ventaja del Presidente en cantidad de distritos no equivale a una mayoría nacional de intención de voto. El estudio compara la imagen positiva de dos dirigentes en cada jurisdicción, no presenta una proyección electoral. Milei obtiene sus mejores cifras en Mendoza, con 53,7%, y Córdoba, con 52,5%. Kicillof alcanza su registro más alto en Santiago del Estero, con 52,8%.
CB Global Data realizó el trabajo de campo entre el 14 y el 18 de septiembre de 2026 mediante encuestas online a personas mayores de 18 años. El informe consigna 24.570 casos para las mediciones provinciales y 11.271 para las municipales, con errores de muestreo promedio de entre ±2,9 y ±3,3 puntos y entre ±4,3 y ±4,9 puntos, respectivamente. En Misiones se relevaron 1.055 casos y en Posadas, 487. Esa amplitud de los márgenes aconseja leer con prudencia las diferencias estrechas entre puestos y, especialmente, el punto que separa a Milei de Kicillof en la provincia.
El Senado aprobó este jueves la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), pero introdujo modificaciones que obligan a que el proyecto regrese a la Cámara de Diputados. La iniciativa obtuvo 46 votos a favor y 22 en contra en la votación en general y cambió uno de los puntos institucionales más sensibles del texto: el mecanismo para designar y remover a las autoridades de la autoridad monetaria.
El texto aprobado por la Cámara alta establece que el Senado tendrá la atribución exclusiva para prestar acuerdo a las designaciones y participar en la remoción del presidente, vicepresidente y directores del BCRA. Para ambas decisiones se requerirá mayoría absoluta. Los mandatos tendrán una duración de seis años. Como el Senado modificó la media sanción de Diputados, la Cámara baja deberá volver a pronunciarse sobre el proyecto.
El cambio modifica sustancialmente el esquema que había aprobado Diputados el 26 de agosto. La versión original establecía un mecanismo que involucraba a ambas cámaras y contemplaba una mayoría de dos tercios para la remoción de las autoridades. El Senado sustituyó ese requisito por mayoría absoluta y concentró en la Cámara alta el tratamiento de los acuerdos.
Un nuevo diseño para la autoridad monetaria
Más allá del régimen de autoridades, el núcleo económico de la reforma consiste en redefinir el mandato del Banco Central. El proyecto establece como misión central la preservación del valor de la moneda nacional y elimina del diseño propuesto los objetivos múltiples incorporados a la Carta Orgánica en 2012, vinculados también con estabilidad financiera, empleo y desarrollo con equidad social.
El cambio apunta a modificar el criterio con el que la autoridad monetaria debería ordenar sus prioridades. Para el oficialismo, concentrar el mandato permite reducir la discrecionalidad y reforzar la estabilidad monetaria. Durante el debate, el senador Agustín Monteverde sostuvo que la reforma busca reemplazar decisiones asociadas a los gobiernos de turno por reglas institucionales de largo plazo.
La oposición planteó una lectura diferente. Jorge Capitanich sostuvo que estabilidad monetaria, estabilidad financiera, empleo y desarrollo no son objetivos incompatibles y reclamó mantener un mandato múltiple. Flavia Royón, que acompañó la iniciativa en general, marcó diferencias con artículos específicos, particularmente con aquellos vinculados con el uso de reservas como garantías. Sus posiciones muestran que el debate no se limita a la emisión monetaria, sino que alcanza la relación entre política monetaria, crédito, actividad económica y administración de activos del Banco Central.
El límite al financiamiento del Tesoro
Otro de los componentes centrales del proyecto es el cierre de distintos mecanismos mediante los cuales el Banco Central puede asistir financieramente al sector público. La reforma elimina los adelantos transitorios y establece que el BCRA no podrá otorgar préstamos al Estado nacional, las provincias, la Ciudad de Buenos Aires ni los municipios.
También se propone impedir que la autoridad monetaria adquiera títulos emitidos por el Estado nacional directamente al momento de su colocación. El objetivo declarado es separar el financiamiento del Tesoro de la política monetaria y reducir el vínculo directo entre las necesidades fiscales y la emisión de dinero.
La modificación tiene una consecuencia institucional relevante: el Tesoro debería depender en mayor medida de sus propios ingresos, del resultado fiscal y del acceso al mercado de deuda para financiar sus necesidades. En paralelo, el Banco Central quedaría con menos herramientas para asistir al sector público ante restricciones de financiamiento.
Ese diseño constituye uno de los puntos centrales de la discusión económica. Para el oficialismo, la prohibición busca evitar que el financiamiento monetario del déficit vuelva a convertirse en una fuente de presión inflacionaria. Para la oposición, en cambio, limitar de esa manera las herramientas del BCRA puede reducir su capacidad de responder ante situaciones de estrés financiero o necesidades extraordinarias de liquidez.
El artículo que abre el debate sobre las reservas
El proyecto también incorpora una modificación relevante sobre los activos del Banco Central. La nueva redacción habilita a utilizar determinados activos y reservas como garantía colateral en operaciones propias, incluyendo mecanismos de financiamiento internacional o acuerdos de tipo REPO.
Este punto generó una de las principales objeciones durante el debate. Royón cuestionó que el texto permita comprometer reservas, incluido el oro, sin establecer —según su interpretación— límites suficientemente precisos ni un mecanismo específico de información al Congreso.
Desde el oficialismo, la utilización de activos como respaldo se presenta como una herramienta financiera para mejorar el acceso del Banco Central a operaciones de crédito sin convertir esos activos en financiamiento directo del Tesoro. La diferencia entre ambas interpretaciones será relevante para determinar el alcance efectivo de la norma una vez que se conozca el texto definitivo.
El impacto sobre crédito, empleo y actividad
La reforma también elimina funciones vinculadas con el direccionamiento del crédito y las políticas crediticias diferenciadas. Esto implica un cambio respecto de una concepción del Banco Central que contempla herramientas para orientar recursos financieros hacia determinados sectores productivos.
La oposición cuestionó particularmente este aspecto. Capitanich sostuvo que la preservación del valor de la moneda no debería excluir objetivos relacionados con el empleo, el financiamiento de las pequeñas y medianas empresas y el desarrollo económico. Martín Soria, por su parte, vinculó la discusión con el nivel de morosidad, el empleo y la evolución de los salarios.
La discusión tiene una dimensión concreta para empresas y hogares. Un BCRA con un mandato más concentrado en estabilidad monetaria tendría un marco más limitado para utilizar instrumentos de política crediticia con objetivos sectoriales. La contrapartida buscada por el Gobierno es que las tasas, el crédito y la asignación de capital respondan en mayor medida a las condiciones del mercado y no a decisiones administrativas de la autoridad monetaria.
Una votación transversal y una segunda instancia en Diputados
La aprobación en general reunió a La Libertad Avanza, PRO, UCR y distintos bloques provinciales, entre ellos Movimiento por Misiones, además de otros espacios dialoguistas. El interbloque Popular votó en contra en la votación general.
En la votación particular, varios artículos obtuvieron mayorías superiores a los dos tercios. La modificación del régimen de designación y remoción de autoridades fue respaldada por una mayoría particularmente amplia, aunque con algunas excepciones. El resultado dejó al Senado como actor central del nuevo esquema institucional propuesto para el BCRA.
La cuestión ahora se traslada nuevamente a Diputados. La Cámara baja deberá decidir si acepta las modificaciones introducidas por el Senado o si busca insistir con el texto que había aprobado originalmente. El procedimiento constitucional para la sanción definitiva dependerá de cómo se resuelva esa segunda revisión y de las mayorías que consiga cada alternativa.
El punto de fondo excede la disputa parlamentaria. Si la reforma finalmente se convierte en ley, Argentina tendrá una Carta Orgánica que buscará separar con mayor claridad la política monetaria de las necesidades de financiamiento del Estado, concentrar el mandato del BCRA en la estabilidad del valor de la moneda y reducir las herramientas de intervención sobre el crédito. Al mismo tiempo, el nuevo régimen de autoridades y el uso de reservas definirán cuánto margen conserva el sistema político sobre una institución cuya autonomía es determinante para la estabilidad monetaria.
La discusión, por lo tanto, no termina con la votación del Senado. La próxima instancia en Diputados será la que determine qué combinación de independencia institucional, disciplina fiscal, política monetaria y herramientas financieras quedará finalmente incorporada a la Carta Orgánica del Banco Central.
El presidente Javier Milei utilizó su exposición ante The Economic Club of New York para presentar a inversores y referentes financieros una hoja de ruta que combina superávit fiscal, apertura comercial, grandes inversiones y desregulación. Su principal apuesta fue hacia adelante: sostuvo que, si su gobierno es reelegido en 2027, 2028 será “el mejor año económico de la historia de la Argentina”. El discurso funcionó así como balance de gestión, presentación de oportunidades de inversión y mensaje político de cara al próximo ciclo electoral.
Crecimiento, inflación y la disputa por los resultados
Milei sostuvo ante la audiencia neoyorquina que Argentina acumula 27 meses de crecimiento y que 13 de los 15 sectores relevados por el Estimador Mensual de Actividad Económica se encuentran en expansión. También afirmó que el país crece a un ritmo muy superior a su promedio histórico y que el PBI per cápita ya superó el máximo registrado antes del período 2011-2023.
Los datos oficiales muestran una recuperación de la actividad, aunque con una dinámica menos lineal que la presentada en el discurso. El INDEC informó que el PBI creció 2% interanual durante el segundo trimestre de 2026, mientras que en la comparación desestacionalizada contra el primer trimestre registró una caída de 0,6%. La tendencia-ciclo, en cambio, mostró una variación positiva de 0,8%. En junio, el EMAE avanzó 0,8% interanual.
La diferencia entre ambas lecturas resulta relevante para entender el mensaje económico. El Gobierno pone el foco en la continuidad de la expansión interanual y en la comparación con los niveles previos a su gestión, mientras que los indicadores de corto plazo muestran una economía que todavía atraviesa una transición sectorial desigual. El propio INDEC registra, por ejemplo, una caída interanual de 5% en la producción industrial manufacturera de julio y bajas en las ventas de supermercados y autoservicios mayoristas durante el mismo período.
En materia nominal, el Presidente destacó la reducción de la inflación y del riesgo país como parte de una secuencia que, según su explicación, comienza con el equilibrio fiscal, continúa con una menor necesidad de financiamiento del Estado y termina reduciendo el costo del crédito para el sector privado. El argumento constituye uno de los ejes centrales de su programa: primero estabilizar las cuentas públicas, después reducir impuestos y regulaciones y, finalmente, ampliar el espacio para la inversión privada.
RIGI, energía y minería como plataforma exportadora
El segundo gran eje de la presentación fue la inversión. Milei afirmó que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, RIGI, ya tiene más de US$45.000 millones aprobados y otros proyectos por montos muy superiores en evaluación. El Gobierno viene utilizando el régimen como una herramienta para atraer capital hacia minería, energía, infraestructura, tecnología y siderurgia.
La existencia de una cartera relevante de proyectos está respaldada por información oficial. En marzo, la Secretaría de Minería había informado seis proyectos mineros aprobados bajo el RIGI y otros 12 en evaluación, por un monto conjunto estimado en US$47.000 millones. Además, durante 2026 continuaron incorporándose proyectos vinculados con litio, cobre, gasoductos y procesamiento de hidrocarburos.
El impacto potencial excede al monto de capital comprometido. El Gobierno busca que esos proyectos generen demanda sobre proveedores locales y cadenas de servicios. De hecho, Economía informó en septiembre que el 86% de lo invertido en los proyectos RIGI correspondía a empresas nacionales y que más de 1.200 proveedores ya estaban vinculados con iniciativas aprobadas.
Vaca Muerta aparece como la pieza energética de esa estrategia. Milei planteó que la Argentina puede pasar de un escenario de restricciones de gas a convertirse en un proveedor relevante de energía para otros mercados. En paralelo, el régimen de inversiones comenzó a canalizar proyectos de transporte y procesamiento: entre ellos, un gasoducto de aproximadamente 480 kilómetros destinado a conectar la producción neuquina con infraestructura para exportación de gas natural licuado.
El Presidente también vinculó la expansión energética con una segunda etapa de industrialización. El ejemplo elegido fue la producción de urea, un fertilizante cuya fabricación utiliza gas natural como insumo. El Gobierno aprobó en septiembre un proyecto RIGI de Fertil Pampa para construir dos plantas de urea y una de amoníaco en Bahía Blanca, utilizando gas de Vaca Muerta.
El razonamiento económico detrás de esta estrategia es directo: convertir recursos naturales competitivos en una plataforma para industrias que demanden energía, infraestructura y acceso a mercados externos. Allí confluyen energía, agroindustria, minería, petroquímica y logística, con la expectativa de aumentar las exportaciones y generar nuevas cadenas de proveedores.
Apertura comercial y reducción de costos
La apertura comercial fue presentada como otra condición necesaria para que esas inversiones encuentren escala. Milei sostuvo que Argentina pasó de una economía con una cobertura muy limitada de acuerdos comerciales a ampliar progresivamente su acceso a mercados internacionales, con la meta de llegar al 80% del producto mundial.
El Presidente vinculó esa política con la necesidad de reducir los costos internos que afectan la competitividad. En particular, destacó la infraestructura vial y ferroviaria. El proceso de concesiones de rutas nacionales ya contempla más de 9.000 kilómetros bajo esquemas de operación y mantenimiento privados. La Etapa III, adjudicada en agosto, incorporó más de 3.900 kilómetros y llevó el proceso hacia una cobertura superior a los 9.000 kilómetros de rutas estratégicas.
La cuestión logística adquiere especial importancia para una economía que busca exportar más recursos y productos industriales. La distancia entre el yacimiento o establecimiento productivo y el puerto puede convertirse en un costo determinante para la competitividad. Por eso, la estrategia de Vaca Muerta, minería y agroindustria depende no solamente del capital disponible sino también de rutas, ferrocarriles, gasoductos, oleoductos, puertos y energía confiable.
Inteligencia artificial: energía, minerales y talento
La otra apuesta de largo plazo presentada en Nueva York fue la inteligencia artificial. Milei sostuvo que Argentina no debería establecer una regulación preventiva específica sobre una tecnología que todavía se encuentra en desarrollo y propuso construir un marco jurídico orientado a atraer empresas, capital y talento.
Su argumento económico parte de una ventaja particular: la IA necesita grandes cantidades de energía para centros de datos y requiere infraestructura, minerales críticos y profesionales especializados. En su lectura, Argentina puede combinar Vaca Muerta, litio, cobre, disponibilidad territorial y capital humano para integrarse en distintos eslabones de esa cadena.
El planteo también incluye cambios en las reglas societarias y un esquema de responsabilidad limitada para empresas que operen con agentes de inteligencia artificial. La intención declarada es reducir la incertidumbre jurídica y aumentar los incentivos para inversiones de largo plazo. En términos económicos, la discusión pasa entonces de regular una tecnología emergente a definir qué condiciones institucionales permitirían que una parte de la inversión vinculada con ella se radique en el país.
Milei también afirmó que la proporción de jóvenes argentinos que quería emigrar cayó del 70% en 2023 al 27% en 2025. Esa cifra fue utilizada para reforzar otro argumento: que la estabilización económica puede modificar la relación entre talento y territorio. El Gobierno busca que profesionales que históricamente buscaron oportunidades en el exterior encuentren incentivos para permanecer o regresar al país.
El discurso también buscó trasladar los resultados macroeconómicos a la vida cotidiana. Milei atribuyó a su gestión una reducción de 28 puntos porcentuales de la pobreza, una caída de la indigencia y una disminución de la pobreza infantil, además de afirmar que 14 millones de personas dejaron de ser pobres.
Las últimas cifras oficiales disponibles de INDEC permiten verificar una parte de esa trayectoria, aunque no sostienen por sí solas todas las cifras expuestas en Nueva York. Para el segundo semestre de 2025, el organismo registró una pobreza de 28,2% de las personas y una indigencia de 6,3% en los 31 aglomerados urbanos relevados por la EPH. En el primer semestre de 2025, esos valores habían sido de 31,6% y 6,9%, respectivamente.
El dato difundido este jueves por el INDEC del primer semestre del 2026 muestra que la pobreza volvió a crecer, ya alcanza al 32,3% de los argentinos. Unas 1,2 millones de personas se incorporaron al universo de la pobreza en apenas seis meses.
En el mercado laboral, el dato más reciente del INDEC disponible al momento del discurso ubicó la tasa de desocupación en 7,9% durante el segundo trimestre de 2026. El Presidente, en cambio, habló de la creación de unos 500.000 puestos de trabajo y sostuvo que el desempleo se mantuvo estable. La diferencia entre ambos enfoques vuelve a marcar uno de los principales desafíos del programa: determinar cuánto del crecimiento se traduce en empleo formal, salarios reales y mejoras sostenibles en las condiciones de vida.
El riesgo político como parte de la ecuación económica
Hacia el final de su exposición, Milei abandonó el terreno estrictamente económico y vinculó la estabilidad futura con el escenario político argentino. Sostuvo que el principal riesgo para la continuidad del programa será la posibilidad de maniobras desestabilizadoras por parte de la oposición y presentó una posición de reservas, acuerdos financieros y flujo de divisas como respaldo frente a ese escenario.
Ese tramo del discurso tiene una función específica ante los inversores: asociar la continuidad del programa económico con la capacidad política de sostener las reformas. El Presidente presentó la elección de 2027 como un punto de inflexión y afirmó que una eventual reelección permitiría consolidar el cambio de modelo durante 2028.
La dimensión electoral no fue secundaria. La promesa de un 2028 excepcional estuvo desde el comienzo de la exposición y funcionó como horizonte para explicar por qué, según Milei, los inversores deberían anticiparse al ciclo de expansión que proyecta. La afirmación es una proyección política y económica del Presidente, no un resultado que pueda considerarse establecido.
La apuesta que quedó planteada en Nueva York es, en definitiva, una transformación de la matriz de crecimiento: menos dependencia del mercado interno protegido, mayor integración comercial, inversiones de gran escala y especialización en energía, alimentos, minerales e industrias asociadas a la nueva economía tecnológica. El desafío consiste en que ese cambio de composición se traduzca en productividad, empleo, salarios, proveedores locales y una mayor capacidad exportadora.
La Argentina ya muestra señales objetivas de recuperación en actividad, inversión y estabilización respecto de los niveles críticos de 2023, pero los datos también muestran una economía con sectores que todavía presentan retrocesos y un mercado laboral cuya mejora no puede medirse únicamente por el crecimiento agregado. El resultado social de la estrategia dependerá, en última instancia, de la capacidad de transformar los grandes proyectos de capital intensivo en una expansión más amplia de oportunidades productivas.
El presidente Javier Milei defendió este miércoles su programa económico tras su participación en la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas y sostuvo que la Argentina enfrenta un escenario de abundancia de divisas provenientes del sector real. “Nuestro problema es que los dólares nos salen por las orejas”, afirmó en declaraciones posteriores a su exposición en Nueva York, al anticipar que la balanza comercial alcanzará, según su proyección, un superávit de US$25.000 millones durante este año.
La definición coloca en el centro de la discusión un problema distinto al de la escasez de dólares que caracterizó a buena parte de los ciclos económicos argentinos: cómo administrar una eventual mayor disponibilidad de divisas sin generar presiones adicionales sobre los precios o sobre las tasas de interés. Milei planteó esa tensión al señalar que, si el Banco Central compra dólares y expande pesos, puede aumentar la presión inflacionaria, mientras que si esteriliza esos pesos, puede elevar el costo financiero.
“Los dólares que no tenés en el mercado financiero los tenemos en abundancia desde el lado real desde la balanza comercial”, sostuvo el Presidente. También atribuyó parte de la dinámica reciente a un “shock petrolero negativo” asociado a un aumento de precios.
Crecimiento, inflación y pobreza como prioridades
Milei definió como prioridades de su gestión que la economía continúe creciendo, que la inflación siga descendiendo y que disminuya la pobreza. En la entrevista posterior a su discurso ante la ONU afirmó que la economía acumula 28 meses consecutivos de crecimiento y sostuvo que, si se mantienen las proyecciones de mercado, el crecimiento acumulado durante sus cuatro años de gestión se ubicaría entre 18% y 20%. Esas cifras corresponden a las estimaciones y caracterizaciones realizadas por el propio mandatario y deben distinguirse de las mediciones oficiales y de las proyecciones de organismos y analistas.
El Presidente también realizó comparaciones con administraciones anteriores y presentó una evolución de la inflación y del crecimiento durante distintos períodos presidenciales. En ese tramo de sus declaraciones combinó datos históricos con una interpretación política sobre el desempeño de su gobierno.
En materia social, Milei afirmó que la pobreza se ubica actualmente en torno del 27% y que la indigencia pasó de niveles cercanos al 20% a aproximadamente 6%. También sostuvo que 14 millones de personas salieron de la pobreza y que la pobreza infantil descendió del 70% al 42%. Esas afirmaciones forman parte de la evaluación que el mandatario realizó sobre su gestión y requieren contrastarse con las series metodológicas correspondientes para establecer períodos y poblaciones comparables.
Malvinas, Estados Unidos y Reino Unido
La agenda internacional estuvo atravesada por el reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas. Ante la Asamblea General, Milei ratificó que la cuestión constituye para la Argentina una “causa nacional” y pidió al Reino Unido retomar las negociaciones sobre la disputa de soberanía. El Gobierno argentino presentó esa posición como parte de una estrategia diplomática y pacífica.
Después del discurso, el Presidente sostuvo que el acercamiento entre Estados Unidos y el Reino Unido no modifica la estrategia argentina sobre Malvinas. La declaración se produjo después del encuentro mantenido el martes entre el presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro británico Andy Burnham, durante el cual ambos abordaron, entre otros asuntos, cuestiones vinculadas con las islas y el comercio.
Milei también destacó su reunión con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y describió a la Argentina como uno de los principales aliados de Washington. Según explicó, la agenda bilateral incluye cuestiones geopolíticas, soberanía, recursos naturales y la configuración del escenario internacional.
La posición argentina convive así con una relación estrecha con Estados Unidos y, al mismo tiempo, con un reclamo diplomático frente al Reino Unido. El Gobierno busca sostener ambos ejes dentro de su estrategia internacional, mientras el escenario bilateral entre Washington y Londres incorpora la cuestión Malvinas entre otros asuntos de agenda.
La inteligencia artificial como parte de la estrategia económica
La inteligencia artificial fue el tercer eje que atravesó las declaraciones presidenciales. Milei rechazó tanto las visiones que presentan a la tecnología como una amenaza inevitable como aquellas que justifican una intervención estatal para limitar su desarrollo.
“La IA no es ni el infierno ni el paraíso”, afirmó, y cuestionó los argumentos que, según su interpretación, buscan generar regulaciones capaces de establecer barreras de entrada para nuevos competidores. Durante su discurso ante la ONU también planteó que la Argentina puede posicionarse como un polo de desarrollo de inteligencia artificial y defendió un marco orientado a atraer inversiones tecnológicas.
La apuesta tecnológica aparece vinculada al programa económico más amplio del Gobierno: atraer capital, aprovechar recursos energéticos y desarrollar nuevas actividades asociadas a la economía digital. En la Asamblea General, Milei vinculó además el potencial argentino con la disponibilidad de recursos y con la posibilidad de captar inversiones en sectores considerados estratégicos.
El planteo abre una discusión que excede la política tecnológica: qué infraestructura energética, conectividad, capital humano y reglas de inversión necesita el país para transformar una ventaja potencial en actividad económica efectiva. La cuestión resulta especialmente relevante para una economía que, según el propio Gobierno, busca ampliar sus fuentes de generación de divisas y reducir las restricciones externas.
La jornada internacional de Milei dejó así un mismo hilo conductor entre tres agendas que habitualmente se analizan por separado. En economía, el Gobierno pone el foco en la generación de dólares, la inflación y el crecimiento; en política exterior, sostiene el reclamo por Malvinas mientras profundiza el vínculo con Estados Unidos; y en tecnología, busca presentar a la inteligencia artificial como una nueva fuente potencial de productividad e inversión.
La visita apostólica del papa León XIV a la Argentina ya tiene fecha y agenda oficial. El pontífice llegará al país el 8 de noviembre y permanecerá hasta el 11, en el marco de una gira que también incluirá Uruguay y Perú. Durante su estadía recorrerá Buenos Aires, Córdoba y Luján, con actividades religiosas, institucionales y sociales, además de un encuentro con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada.
La confirmación fue comunicada este lunes 21 de septiembre por la Oficina del Presidente, que destacó el anuncio oficial del programa de la visita y valoró el trabajo conjunto desarrollado durante los últimos meses entre el Gobierno nacional, la Iglesia argentina y las distintas jurisdicciones involucradas.
El Vaticano ya había anunciado en agosto que León XIV realizaría entre el 6 y el 17 de noviembre un viaje apostólico por Uruguay, Argentina y Perú. Para la escala argentina había anticipado Buenos Aires, Córdoba y Luján entre el 8 y el 11 de noviembre.
Cuatro días con agenda política, social y religiosa
El primer día de la visita tendrá un componente institucional marcado. León XIV arribará a Buenos Aires el domingo 8 de noviembre y mantendrá un encuentro con Milei en la Casa Rosada. También está previsto un encuentro con autoridades, representantes de la sociedad civil y miembros del cuerpo diplomático en el Palacio Libertad.
La agenda combina así la dimensión religiosa propia de una visita papal con reuniones institucionales y diplomáticas. El carácter de jefe de Estado del Vaticano agrega una dimensión internacional al viaje, mientras que su presencia en distintos puntos del país amplía el alcance territorial de la visita.
El lunes 9, el Papa se trasladará a Claypole para visitar el Pequeño Cottolengo Don Orione y luego celebrará una misa en el Monumento de los Españoles. También participará de una actividad vinculada con el mundo laboral en la Universidad Católica Argentina y mantendrá un encuentro con líderes de comunidades cristianas y otras tradiciones religiosas en el Palacio San Martín. La jornada concluirá con las vísperas junto a los obispos argentinos en la Catedral Metropolitana.
El martes 10 de noviembre estará concentrado en Córdoba. León XIV viajará por la mañana desde Buenos Aires y celebrará una misa en la explanada de la Escuela de Aviación Militar. Posteriormente mantendrá un encuentro con obispos, sacerdotes, diáconos, religiosas, religiosos, seminaristas y agentes pastorales en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción.
El pontífice regresará por la tarde a Buenos Aires y, durante la noche, encabezará una vigilia con jóvenes en el Monumento de los Españoles. La programación vuelve a combinar actividades estrictamente religiosas con espacios destinados a sectores específicos de la sociedad.
El cierre de la visita será el miércoles 11 de noviembre. León XIV visitará por la mañana el Complejo Penitenciario Federal de Buenos Aires y posteriormente viajará a Luján, donde celebrará una misa frente a la Basílica de Nuestra Señora de Luján. Después de la ceremonia de despedida en Ezeiza, partirá rumbo a Lima, Perú, para continuar su viaje apostólico.
El vínculo entre Gobierno e Iglesia entra en una etapa operativa
La confirmación del cronograma llega después de varias semanas de coordinación entre las autoridades argentinas y la Iglesia. A comienzos de septiembre, el Gobierno había informado que una delegación de la Secretaría de Estado de la Santa Sede había recorrido el país para avanzar en los aspectos organizativos del viaje. En aquella oportunidad, la Casa Rosada destacó la articulación entre Nación, Iglesia, gobiernos provinciales, municipios e instituciones involucradas.
La organización de una visita de esta escala implica además una dimensión logística y de seguridad que excede los espacios estrictamente religiosos. El Ministerio de Seguridad Nacional ya había establecido un Comando Unificado Federal vinculado con la visita, considerando su relevancia religiosa, institucional, diplomática e internacional.
La agenda definitiva permite ahora identificar los principales escenarios de la visita: la Casa Rosada como espacio institucional; el mundo del trabajo y las organizaciones sociales como parte de la agenda pública; Córdoba como escala federal; y Luján como punto de cierre de la presencia del pontífice en el país.
Para el Gobierno de Milei, la visita será también una instancia de encuentro institucional con el jefe de la Iglesia Católica. Para la Iglesia argentina, representará la llegada del Papa a un país que no recibía a un pontífice desde la visita de Juan Pablo II en 1987. Y para las provincias y ciudades incluidas en el recorrido, implicará la organización de un operativo de alcance nacional alrededor de una agenda que combinará religión, instituciones, sociedad civil y diplomacia.