Kicillof busca ampliar su construcción nacional: “No puede haber una solución provincial para una tragedia nacional”
Axel Kicillof cerró este sábado en Avellaneda el Plenario Federal del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), en una jornada que buscó darle alcance nacional al espacio político que impulsa al gobernador bonaerense como una alternativa para 2027. Con representantes de distintas provincias y mesas dedicadas a economía, salud, educación, políticas sociales y trabajo, el encuentro puso el foco en la construcción territorial y en la discusión sobre un proyecto nacional.
La actividad se desarrolló en el predio de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Villa Domínico bajo el lema “Organizar la esperanza”. El formato combinó debate temático y cierre político, con una convocatoria que, según medios que cubrieron la jornada, reunió a una importante cantidad de militantes y dirigentes de diferentes puntos del país.
La definición central de Kicillof fue también una síntesis del objetivo político del encuentro: “No puede haber una solución provincial para una tragedia nacional”. Desde esa premisa, el gobernador planteó la necesidad de construir vínculos con gobernadores y representantes de distintos sectores y cuestionó las estructuras políticas diseñadas únicamente desde Buenos Aires hacia el resto del país.
“No me interesa una construcción a control remoto: tenemos que escuchar, sumar y organizar en todos los rincones de nuestra República Argentina”, sostuvo. La frase marcó uno de los ejes del discurso: transformar el despliegue territorial del MDF en una estructura de alcance federal, con presencia y participación en las provincias.
Del armado bonaerense a una estructura federal
El salto de escala fue uno de los datos políticos centrales del plenario. El MDF venía desarrollando durante 2026 distintas actividades sectoriales y territoriales y llegó a Avellaneda con la intención de consolidar una organización que exceda el ámbito bonaerense. La propia agenda del espacio presentó el encuentro como un plenario federal, mientras que dirigentes del movimiento lo definieron como una nueva etapa de construcción política. (Movimiento Derecho al Futuro)
Kicillof buscó asociar esa expansión con una discusión programática. Reivindicó la necesidad de recuperar un “verdadero federalismo”, con infraestructura y oportunidades distribuidas territorialmente, y sostuvo que la Argentina debería contar con un proyecto de desarrollo productivo y con eje en la justicia social.
“Nuestro país debe tener un proyecto argentino, pensado para la Argentina, por los argentinos y en beneficio de nuestro pueblo. Ese proyecto debe ser de desarrollo, federal, productivo y con eje en la justicia social”, afirmó.
La discusión territorial aparece así vinculada a una cuestión económica concreta: cómo distribuir infraestructura, producción y oportunidades entre las distintas regiones. Para un espacio que busca proyectarse hacia una disputa nacional, el desafío consiste en transformar una identidad política construida principalmente en la provincia de Buenos Aires en una agenda capaz de incorporar problemas y demandas de economías regionales, gobiernos provinciales y sectores productivos diversos.
La disputa dentro del peronismo
El plenario también se inscribe en el reordenamiento interno del peronismo. La convocatoria del MDF fue leída como una demostración de fuerza frente a otros sectores del Partido Justicialista, entre ellos La Cámpora.
Kicillof evitó presentar su convocatoria únicamente como una disputa entre dirigentes. “No se construye contra nadie del campo popular, se construye para el pueblo y sus necesidades”, afirmó al plantear la necesidad de conformar una nueva mayoría “desde abajo, a la luz del día y de cara a la sociedad”.
La definición apunta a colocar el eje de la discusión en la organización territorial y en la ampliación del espacio político. En paralelo, el gobernador volvió a cuestionar al gobierno de Javier Milei y sostuvo que el país necesita cambiar su rumbo económico.
“El problema no es la Argentina, sino que es Javier Milei”, expresó Kicillof, quien también llamó a “resistir”, “luchar” y “aguantar” hasta que termine la actual etapa de gobierno. Se trata de una caracterización política del mandatario bonaerense sobre la situación nacional, enmarcada en su discurso ante la militancia.

Una construcción que busca trascender una candidatura
El discurso de cierre procuró presentar el armado del MDF como algo más amplio que una eventual candidatura. “No vengo a invitarlos solamente a organizarnos para ganarle a Milei, sino para empezar una historia nueva, distinta y mejor”, sostuvo Kicillof.
La definición permite identificar el principal desafío que enfrenta el espacio: convertir una convocatoria política en una organización con presencia territorial, capacidad de incorporar demandas provinciales y una propuesta programática nacional. El propio gobernador insistió en que esa construcción no puede depender exclusivamente de una figura individual.
“Ese futuro no lo va a construir un dirigente: lo tenemos que hacer entre todos”, afirmó.
Con ese planteo, el MDF cerró en Avellaneda una jornada que funcionó simultáneamente como instancia de organización, discusión programática y proyección nacional. La cuestión que queda abierta es cómo esa estructura podrá traducir el despliegue territorial en acuerdos concretos con provincias, sectores productivos y actores políticos de distintas regiones, mientras el peronismo continúa atravesando su proceso de reordenamiento.
