Por TodoAgro. La Gran Nacional Brangus cerró con las ventas de toros y vaquillonas durante el último viernes. Entre las hembras se dio el precio máximo del remate, por una vaquillona con cría al pie de la cabaña Quilpo Norte, mientras que en machos se abonó un precio máximo de $13.500.000 por un toro colorado de cabaña Las Marías.
Con el remate de reproductores, la raza Brangus cerró su participación en Las Nacionales edición Santander organizadas con la fuerza de Expoagro, y que se realizaron desde el lunes hasta este viernes en el predio de la Sociedad Rural de Corrientes. Una venta ágil y con buenos precios, que estuvo a cargo de O’Farrell Consignataria de Hacienda, y que puede marcar tendencia para lo que se viene en la temporada de comercialización de toros y vientres.
Luego de las juras de clasificación de la Exposición Nacional del Ternero y la Gran Nacional Brangus, el último viernes se realizaron las ventas de la raza, que participó nuevamente de Las Nacionales en la Sociedad Rural de Corrientes. Si bien no fueron muchos los animales a venta, el remate también reflejó el gran trabajo de los criadores Brangus de nuestro país, con productos muy destacados en la pista, más allá de que no se vendieron grandes campeones ni reservados.
Las ventas estuvieron a cargo de la firma O’Farrell, con Iván “Pancho” O’Farrell en el martillo y todo el equipo de la firma acompañando la realización del remate, que fue transmitido por streaming y también por Canal Rural.
Durante el remate, se vendieron algunos toros en lotes e individuales, con muy buena demanda. El promedio de los machos Brangus en el remate de la Gran Nacional fue de $9.091.667, con un precio máximo de $13.500.000 por un toro colorado de cabaña Las Marías.
Entre las hembras se dio el precio máximo del remate, por una vaquillona con cría al pie de la cabaña Quilpo Norte, por la cual se pagaron $20.000.000. El resto de las vaquillonas de conjunto se vendió a un promedio de $7.625.000.
“Teníamos un poco de intriga por el día del remate, que es el último día de la exposición, pero creo que salió muy bien; es el primer remate del año de toros y un poco se va buscando la referencia en el precio para los reproductores”, comentó “Pancho” O’Farrell luego de las ventas.
La yerba mate siente de lleno el impacto del libre mercado. Y sus paradojas. Mientras que la cosecha cayó abruptamente en los primeros meses del año, la escasez de hoja no empujó el precio hacia arriba, sino en dirección contraria: en varias zonas clave de Misiones se está pagando por la hoja verde valores que retroceden a niveles críticos. En el norte, sobre la ruta 14, se paga entre 255 pesos e incluso menos, cuando hace apenas unas semanas se operaba a 305 pesos.
Los casos más extremos se registran en el área de influencia de la Ruta Nacional 14, donde algunos secaderos y empresas están ofreciendo valores muy por debajo del promedio. La excusa: la urgencia de los productores por cosechar, frente a un panorama de alta inflación, costos en alza y la amenaza de no poder vender.
“Se aprovechan de la desesperación. Hay productores que cosechan igual, porque necesitan la plata, aunque les paguen mal”, contó un productor de San Pedro, quien prefirió mantenerse en el anonimato.
Formas de pago poco claras y a largo plazo
En este contexto, también se desdibujan las condiciones de pago. Un cuadro difundido entre productores muestra que el precio base ofrecido es de $255 por kilo, pero con múltiples descuentos y plazos:
$50 por kilo en efectivo semanal
$50 por kilo con cheque a 45 días
$60 por kilo con cheque a 90 días
El resto del saldo, con cheque a 120 días
A este esquema se le descuenta el “Convenio de Corresponsabilidad Gremial”, que reduce aún más el valor final percibido por el productor. En definitiva, el ingreso real por kilo podría ubicarse incluso por debajo de los $200 si se suman los descuentos y se actualizan por inflación los pagos diferidos.
Diferencias por zona y por comprador
En Andresito, la situación varía según el secadero o la empresa. Don Omar, uno de los compradores más tradicionales de la zona, está pagando $301 por kilo de hoja verde, una cifra que se mantiene en línea con el valor de referencia. Pero Kabour, otro actor importante, bajó su precio a $295, reflejando una tendencia a la baja que preocupa.
El caso más extremo es el de Las Marías, que en algunos lotes recibe la hoja verde pero no paga precio alguno por la materia prima: sólo abona el servicio de cosecha y flete, lo que implica que el productor entrega su yerba sin ingreso real, bajo esquemas de contratación interna. “Ni siquiera dicen a cuánto van a pagar. Reciben, procesan y después arreglan. Estás atado”, se quejó un pequeño productor.
Un mercado sin reglas para algunos
La gran mayoría de los productores que operan con cooperativas o secaderos independientes siguen defendiendo el precio de $305 fijado como referencia en el mercado. Pero quienes entregan su materia prima a grandes firmas se encuentran “más complicados”, según comentan desde distintas asociaciones de productores.
“Hay empresas que imponen sus condiciones, no respetan ningún precio y los productores quedan atrapados”, denunció un referente yerbatero del norte misionero.
La caída en los precios se da en simultáneo con un desplome en el volumen cosechado. La lógica indicaría que con menor oferta, los precios subieran. Pero en Misiones, el desbalance de poder entre grandes compradores y pequeños productores parece estar jugando en sentido contrario.
El escenario, de persistir, anticipa una nueva ola de conflictividad en el sector, donde ya hay malestar por la desregulación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) y la eliminación de los controles a nuevas plantaciones.
“No hay precio oficial, no hay control, y encima te pagan en cuotas y cheques. Estamos solos”, resumió con amargura un productor de Andresito.
Aunque todavía restan conocer los números finales de diciembre, el 2023 será un año récord para el consumo interno y con una demanda combinada entre mercado interno y externo, por encima de los últimos años. Pero no fue un año sencillo para las industrias. La combinación de precios máximos en las góndolas, problemas con el valor del dólar para exportar y aumentos de la materia prima, hicieron que fuera necesaria una mayor concentración en mercados, márgenes y rentabilidad. También hubo conflictos como el de la resolución 170, que le puso techo a las nuevas plantaciones. Con todo eso, el planeta yerba entrará al 2024 con la incertidumbre de qué sucederá con los precios de la materia prima, ya que el presidente Javier Milei desreguló el mercado al quitarle herramientas al Instituto Nacional de la Yerba Mate.
De lo que no hay dudas es que el mercado interno está dominado por un puñado de empresas que se mantiene firme en los últimos años: las dos marcas que más venden en el mercado interno son de Corrientes, aunque el volumen acumulado es largamente superior en Misiones, entre todas las otras marcas.
En primer lugar, Las Marías se mantiene al tope del ránking de los últimos años, con 47 millones de kilos vendidos hasta octubre. La compañía de los Navajas terminará el año con un volumen similar a los 56,7 millones de kilos vendidos en 2022. Inamovible.
En segundo lugar aparece la cooperativa Agrícola Colonia Liebig, con su marca Playadito, que hasta octubre había vendido 38 millones de kilos, mientras que en todo el año pasado vendió 41 millones. “En un balance anual tenemos mucho por agradecer a la familia. Al equipo de la Liebig y al Consejo de Administración. A los asociados, empleados y proveedores. A los consumidores. También a Dios, que nos da la vida”, dijo Ricardo Handziak, presidente de la Cooperativa Agrícola Liebig. En 2023, la Cooperativa que elabora Playadito celebra su 97 años con cifras que hablan por sí mismas: 125 productores asociados, 353 empleados en planta permanente.
El podio del mercado interno lo completa La Cachuera, con su marca Amanda como emblema. El emporio yerbatero que lidera Victoria Szychowski es también el número uno en exportaciones de la Argentina y trepó un puesto en relación con 2022.
La yerbatera Rosamonte también escaló un puesto en la competencia, al quedarse con el cuarto lugar, con 14 millones de kilos vendidos hasta octubre.
El cuarto puesto en 2022 había sido de La Cachuera, que había sido relegada por CBC, que sigue siendo líder entre las yerbas compuestas, aunque ahora en el quinto puesto de la general y unos 13 millones de kilos colocados en el mercado. En segundo lugar, entre las compuestas, aparece Verdeflor, del grupo Cordeiro, con 6,2 millones de kilos y el puesto once en la general.
En el sexto puesto general, se encuentra Yerbatera Misiones, de la familia Puerta, que trabaja para Molinos. Empaquetó diez millones de kilos y mantiene el mismo puesto que en 2022.
Al séptimo puesto trepó la Cooperativa Agrícola de Montecarlo, con ocho millones de kilos. Se trata de un ascenso para la entidad que tiene a la marca Aguantadora como emblema, ya que en 2022 ocupó el puesto ocho. Pero el salto más significativo se dio en el norte: la yerbatera Andresito trepó al octavo puesto con 7,5 millones de kilos hasta octubre, mientras que en 2022 había ocupado el puesto catorce, con 6.393.280 kilos.
La Tranquera, del grupo Llorente, con siete millones de kilos, mantuvo el noveno puesto que había ocupado en 2022.
En cambio, Piporé volvió a meterse en el top 10, con 6,7 millones de kilos, lo que complementó un buen año en materia de exportaciones, que le valió el premio a la mejor empresa exportadora del NEA. “Fue un año muy difícil, complicado por una serie de variables no controlables por nosotros que hicieron muy difícil la planificación y proyecciones. El plan original a principio de año, lo tuvimos que cambiar varias veces. No solo por inflación, sino por laudos, que modificaron los precios de la canchada y hoja verde. Fueron laudos muy fuertes, pegaron saltos muy altos, que hicieron que todo el esfuerzo sobre márgenes y precios, fuera insuficiente, al mismo tiempo que la Secretaría de Comercio, nos ponía límites sobre los aumentos”, explicó Silvio Leguía, desde Piporé. Tanto a Piporé, como a La Cachuera, el Gobierno nacional les permitía aumentos en góndola menores a la competencia para compensar el “beneficio” del dólar agro por el comercio internacional, donde ambas son fuertes.
“A pesar de todo, fuimos muy prolijos. Más allá del volumen de ventas, recuperamos el top ten. Terminamos el año de una manera muy auspiciosa y nos permite empezar el 2024 desde un lugar financiero mucho más cómodo”, marcó Leguía. El 2022 habían cerrado en el puesto once.
En contraste, la Cooperativa de Trabajo La Hoja descendió del décimo al puesto doce, con 5,5 millones de kilos.
La yerba Romance, de Gerula, ocupó el puesto trece entre las más elegidas, con 4.7 millones de kilos. La marca apostoleña mantuvo el mismo puesto de 2022.
El puesto catorce lo ocupó Cachamate, del grupo Cachay, con 4.1 millones de kilos y mismo puesto que en 2022.
El top quince lo cierra el grupo Navar, de Gobernador Virasoro, con la yerba Primicia, que colocó en el mercado argentino 3,9 millones de kilos y trepó cuatro puestos desde 2022.
Inesperadamente, la Justicia federal correntina devolvió a Misiones el conflicto por la resolución 170 del Instituto Nacional de la Yerba Mate, que puso cinco hectáreas como límite a las nuevas plantaciones. La decisión judicial llega en un momento distinto al de la resolución original, ya que el cambio de Gobierno sumió al INYM en un manto de sombras, con la posibilidad de que nuevamente se desregule el mercado yerbatero, tirando abajo una de las facultades clave del organismo.
El conflicto se desató en 2021 cuando el INYM sacó la resolución que limitaba las plantaciones de yerba a cinco hectáreas por dueño. La Cachuera y Las Marías fueron a la Justicia en contra de la norma y en primera instancia, el Juzgado Federal de Paso de los Libres les otorgó un amparo para eludir la decisión del INYM, que en este conflicto fue representado por los abogados Emilio Jouliá y Graciela Canteli, quienes ayer perdieron sus cargos al ser desplazados tras la elección del presidente interino, Jonas Peterson.
Ahora una resolución firmada por Selva Angélica Spessot y Mirta Gladis Sotelo, ambas juezas de la Cámara federal correntina, sostiene que la cuestión que se disputa, resulta de la afectación de derechos en razón de la aplicación de dos resoluciones de entes nacionales (Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) y Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación)- y que, teniendo en cuenta que tanto la yerbatera La Cachuera, como el organismo yerbatero, tienen domicilio legal en Posadas, la Cámara correntina resulta incompetente para analizar el conflicto.
En esa línea, la Cámara desestimó el fallo del Juzgado Federal de Paso de los Libres, que inicialmente se había declarado competente “material y territorialmente” para dirimir la declaración de la inconstitucionalidad de la resolución 170/2021 del INYM y de la resolución 152/2021 del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca y de toda otra norma complementaria; destacando que -en la exposición de los hechos- la empresa manifestó que posee extensiones de campo en diferentes localidades del departamento de Santo Tomé -Corrientes-, lo que determina que la empresa productiva se encuentra instalada en suelo correntino. La empresa informó domicilio real en Paraje “La Negrita”, Virasoro, departamento de Santo Tomé, y domicilio legal en calle Colón 1272, Paso de los Libres-.
La mayor exportadora de yerba mate de la Argentina, indicó que tiene aproximadamente 1000 hectáreas bajo producción en Misiones y Corrientes, con aptitud para nuevas plantaciones -550 hectáreas en “la Negrita”, 50 en “San Horacio” y 180 en “Santa María”. En función de esas extensiones de tierra, en Virasoro, desarrolló un vivero para 1.500.000 plantines anuales, proyectó la plantación de 1000 hectáreas en los próximos años –250 hectáreas anuales-, invirtió en una “nave” para el desarrollo de plantines de macro propagación, lo que le permitiría obtener rindes superiores a la media nacional. La empresa sostuvo que las inversiones realizadas peligran por el límite del INYM, diseñado para evitar una sobreproducción.
Sin embargo, la Cámara correntina consideró que la resolución 170/21 emanada del Instituto Nacional de la Yerba Mate -ratificada por resolución 152/21 del MAGyPN-, se exteriorizó en Posada ; cobrando aplicación -asimismo el criterio jurisprudencial según el cual la revisión en sede contenciosa de actos administrativos adoptados por autoridades nacionales, debe tramitar ante los tribunales del lugar de la autoridad que emanan -Fallos CSJN 315:1738-. Se advierte que el acto -resoluciones- puede tener efecto tanto en Misiones como en Corrientes. Y -asimismo- ambas partes tienen domicilio legal y administración en la jurisdicción territorial de dicho Juzgado Federal.
A tenor de lo expuesto, la causa debe ser remitida al Juzgado Federal de Primera Instancia en lo Civil, Comercial, Laboral y Contencioso Administrativo de Posadas -Misiones- declarado competente, informando lo decidido por la presente al Juzgado Federal de Paso de los Libres- Corrientes. En conclusión, se declaró la competencia de la Justicia federal misionera.
En las próximas horas el puerto de Posadas marcará un nuevo hito: comenzará a transportar carga extraprovincial. De los 19 contenedores con los que el convoy saldrá este martes, cuatro son de Las Marías, de Corrientes, con una inédita carga forestal.
De este modo, el puerto de Posadas moverá la carga de las principales firmas de la región: a las habituales Arauco y El Vasco, se sumará la gigante correntina Las Marías, mientras que se espera que en breve Papel Misionero también comience a operar en el puerto capitalino, tras la reunión del CEO de Arcor, Luis Pagani, con el presidente de la Cámara de Diputados, Carlos Rovira.
La llegada de Las Marías es trascendental porque comenzará a atraer a otras firmas de la región. A la yerbatera correntina le queda más cerca el puerto de Posadas que el de Corrientes, ya que el de Ituzaingó está largamente demorado por la administración del radical Gustavo Valdés.
Con la salida de este martes, el Puerto ya habrá transportado más de 1.800 toneladas desde el 18 de febrero, cuando comenzó a operar. Desde entonces, se sumaron varias empresas de primera línea y se negocia con una de las principales exportadoras yerbateras para sacar la carga por el Paraná.
El puerto emplea a 40 personas, entre estibadores, controladores y maquinistas, mientras que la administración negocia con una de las principales cementeras de Argentina para traer carga hacia Misiones.