Luis Caputo

Lisandro Catalán asume en el Ministerio del Interior para recuperar la relación con las provincias

Compartí esta noticia !

El presidente Javier Milei oficializó la designación de Lisandro Catalán como nuevo ministro del Interior, en una decisión que busca consolidar el vínculo político con los gobernadores afines en plena antesala de las elecciones nacionales. La medida marca un cambio en la estrategia del Ejecutivo: diálogo selectivo, reformas estructurales y un armado federal restringido.

La decisión fue comunicada este miércoles en Casa Rosada tras una reunión encabezada por Milei, de la que participaron el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y el ministro de Economía, Luis Caputo.

Francos anunció la constitución de la Mesa Federal, integrada por Caputo y el flamante ministro Catalán, con el objetivo de retomar el diálogo político. Sin embargo, dejó en claro el alcance del esquema: “siguiendo las instrucciones del Presidente, con el objetivo de retomar el diálogo con los gobernadores afines, hemos constituido la Mesa Federal… En esta nueva etapa, estamos dispuestos a profundizar los vínculos con las provincias que comparten el espíritu de cambio”, subrayó.

El mensaje expone una definición política que excluye de plano a los mandatarios opositores, en especial a los peronistas, como el bonaerense Axel Kicillof, quien días atrás había reclamado públicamente ser convocado a un encuentro.

Perfil y responsabilidades de Catalán

Hasta ahora, Catalán se desempeñaba como segundo de Francos, con responsabilidad directa en el vínculo con las provincias. Su promoción al rango ministerial supone un reconocimiento al rol que ya venía desempeñando, pero también un refuerzo institucional para centralizar el diálogo con los distritos.

El Ministerio del Interior, que bajo la administración libertaria había perdido protagonismo político, recupera peso en un contexto marcado por la necesidad de construir mayorías parlamentarias y garantizar gobernabilidad en el tramo final antes de las elecciones del 26 de octubre.

Con esta designación, Milei apuesta a un esquema de doble eje: Caputo concentrado en la viabilidad fiscal y económica, y Catalán en la articulación política con los aliados provinciales, dejando en evidencia que la estrategia de apertura hacia la oposición sigue limitada.

Reunión de Gabinete y prioridades electorales

La oficialización de Catalán coincidió con la tercera reunión de gabinete de la semana, convocada en el Salón Eva Perón de Casa Rosada. Allí participaron Karina Milei (Secretaría General), los ministros Caputo (Economía), Pettovello (Capital Humano), Sturzenegger (Desregulación), Werthein (Cancillería), Lugones (Salud), Cúneo Libarona (Justicia), Bullrich (Seguridad) y Petri (Defensa), además de los secretarios presidenciales Adorni (Comunicación) e Ibarzábal (Legal y Técnica).

La reunión dio continuidad a los encuentros de los días previos: uno con eje político y otro económico. Según fuentes oficiales, el objetivo inmediato es coordinar el cronograma de gestión con el inicio de la campaña electoral nacional, reforzando la nueva mesa política creada por Milei para ordenar la toma de decisiones estratégicas.

La designación de Catalán llega en un momento crítico: el Gobierno necesita recomponer puentes con las provincias aliadas para avanzar con su agenda de reformas y asegurar apoyo parlamentario. Al mismo tiempo, la exclusión explícita de gobernadores opositores podría tensar aún más la relación con distritos clave, como Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.

El gesto de Milei busca enviar una señal de fortaleza interna hacia su propio espacio político y hacia los mercados, que observan con cautela el escenario electoral y la capacidad del oficialismo de sostener gobernabilidad. No obstante, el riesgo político es evidente: consolidar un esquema de “gobernabilidad a la carta” que profundice la fragmentación política nacional.

Entre la campaña y la gobernabilidad

Con las elecciones del 26 de octubre en el horizonte, el Gobierno necesita mostrar orden político y previsibilidad económica. Catalán será clave en la coordinación con los gobernadores aliados para avanzar en reformas estructurales y sostener el discurso de “espíritu de cambio”.

El próximo paso será la activación plena de la Mesa Federal, que funcionará como ámbito de articulación Nación-provincias. El desafío inmediato es evitar que la estrategia de exclusión derive en mayores conflictos institucionales y complique la implementación de políticas en territorios gobernados por la oposición.

Compartí esta noticia !

Radio y Televisión Argentina: más de $75.000 millones en gastos y fuerte dependencia del Tesoro

Compartí esta noticia !

El Ministerio de Economía aprobó, mediante la Resolución 1325/2025 publicada en el Boletín Oficial, el Plan de Acción y Presupuesto de Radio y Televisión Argentina (RTA) para el ejercicio 2025. El esquema prevé ingresos corrientes por $62.629 millones, gastos por $75.413 millones y un déficit financiero estimado de $12.694 millones, que será cubierto principalmente con transferencias del Tesoro Nacionalanexo_7460011_2.

Intervención y reorganización de empresas públicas

RTA, creada por la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual e iniciada en 2009, se encuentra bajo intervención desde febrero de 2024 (Decreto 117/2024), en el marco de la emergencia pública declarada por el Decreto 70/2023 hasta diciembre de 2025. La intervención busca reorganizar el funcionamiento de las empresas públicas con criterios de mayor eficiencia y control financieroanexo_7460011_1.

El presupuesto aprobado coincide con un proceso de reestructuración de recursos humanos, que incluye retiros voluntarios y una revisión de la jornada laboral, además de la incorporación de la plataforma de Televisión Digital Terrestre (TDT), que pasará de ARSAT a RTA en 2025.

Contenido técnico: ingresos, gastos y déficit

El plan financiero proyecta ingresos de operación por apenas $6.297 millones, frente a gastos de operación por $72.191 millones, lo que deja una pérdida operativa de $65.893 millones. El grueso de los ingresos corrientes provendrá de transferencias de la Administración Nacional, que aportará $42.269 millones en el añoanexo_7460011_2.

Los gastos más relevantes corresponden a remuneraciones del personal, con $55.677 millones destinados a una planta de 2.451 trabajadores (2.211 permanentes y 240 temporarios). A ello se suman $15.056 millones en bienes y servicios y $1.318 millones en impuestos indirectosanexo_7460011_2.

En materia de inversión, el presupuesto prevé $455 millones para maquinaria y equipo, orientados a mantener la operatividad de las instalaciones, sin contemplar remodelaciones de infraestructura de gran escalaanexo_7460011_2.

Federalismo, multimedios y nuevas fuentes de ingresos

El Plan de Acción establece que la Televisión Pública continuará con 18 horas diarias de programación, con foco en contenidos culturales, deportivos y de entretenimiento con perspectiva federal. Por su parte, Radio Nacional consolidará su red de 49 emisoras AM y 49 FM, reforzando la producción local y el relanzamiento de auditorios en Rosario, Córdoba y Barilocheanexo_7460011_1.

En el plano comercial, RTA busca posicionarse como el multimedio con mayor cobertura del país, combinando TV, radio, plataformas digitales y redes sociales. La estrategia incluye la venta de servicios como el uso del sistema de captura en movimiento (mocap) y la comercialización de contenidos de archivo histórico.

El déficit proyectado pone nuevamente en el centro del debate la sostenibilidad de las empresas públicas de comunicación, en un contexto de ajuste fiscal y revisión del gasto estatal. Si bien el Gobierno plantea la reorganización para mejorar la eficiencia, RTA seguirá dependiendo en gran medida de transferencias del Tesoro.

La incorporación de la TDT y la estrategia multiplataforma abren un margen de oportunidades para ampliar ingresos propios, aunque la magnitud del desbalance operativo evidencia que el camino hacia la autosustentabilidad será gradual y complejo.

Compartí esta noticia !

La CAC exige a Caputo intervención por normas provinciales que encarecen el comercio interno

Compartí esta noticia !

La Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) advirtió formalmente al ministro de Economía, Luis Caputo, sobre la proliferación de regímenes provinciales que obligan al pago a cuenta del Impuesto sobre los Ingresos Brutos para el ingreso de mercaderías provenientes de otras jurisdicciones. Según la entidad, estas medidas generan barreras al comercio interprovincial, aumentan los costos logísticos y fiscales y constituyen “aduanas interiores” contrarias al espíritu constitucional.

Los casos alcanzan a Chaco, Formosa, Jujuy, Misiones, Salta, San Luis, Catamarca y Neuquén, donde se aplican regímenes de percepción y pago a cuenta que encarecen la operatoria. Para la entidad empresaria estos regímenes constituyen una seria barrera al comercio interjurisdiccional, generan ineficiencias operativas, aumentan la carga burocrática y elevan los costos de las empresas.

A continuación, se detallan los mismos:

  • Provincia del Chaco – Administración Tributaria Provincial: Resolución General N° 1566 y sus complementarias Resoluciones Generales N° 1570, N° 1588, N° 1594, N° 1707 y N° 2094.
  • Provincia de Formosa – Dirección General de Rentas: Resolución General N° 50/2020 y N° 35/2021.
  • Provincia de Jujuy – Dirección Provincial de Rentas: Resolución General N° 1661/2024 y sus complementaria/modificatoria Resolución General N° 1670/2024 y     N°1713/2025.
  • Provincia de Misiones – Dirección General de Rentas: Decreto 2913/2007 y Resolución General N° 56/2007 y sus complementarias/modificatorias.
  • Provincia de Salta – Dirección General de Rentas: Decreto No 2419/2009, las Resoluciones     Generales No 12/2016, 07/2023, 15/2023, 04/2024 y 08/2025.
  • Provincia de San Luis – Dirección Provincial de Ingresos Públicos: Resolución General 8/2016 y sus complementarias/modificatorias.
  • Provincia de Catamarca – Administración General de Rentas: Resolución 61/2012.
  • Provincia de Neuquén – Dirección Provincial de Rentas: Proyecto de ley 16.487 ingresado por el Bloque Neuquén Federal, el 5 de marzo de 2024.

En este contexto, la Entidad solicitó la intervención de las autoridades nacionales para garantizar el pleno respeto del marco constitucional y resguardar el normal desenvolvimiento del comercio en el país.

Marco constitucional y reclamo al Gobierno nacional

La CAC fundamentó su rechazo en que el artículo 75 inciso 13 de la Constitución Nacional otorga al Congreso la facultad de “regular el comercio con las provincias y de éstas entre sí”, lo cual, según la entidad, invalida cualquier normativa que implique obstáculos locales a la libre circulación de bienes.

En este sentido, reclamó la intervención de las autoridades nacionales para “garantizar el pleno respeto del marco constitucional y resguardar el normal desenvolvimiento del comercio en el país”.

El planteo de la CAC no solo interpela a los gobiernos provinciales, que buscan reforzar su recaudación en un contexto de ajuste fiscal, sino también al Ejecutivo nacional, que debe equilibrar la autonomía tributaria de las provincias con el mandato constitucional de un mercado interno integrado y sin distorsiones.

El reclamo de la Cámara se inscribe en un debate de fondo sobre la presión fiscal y la competitividad del sector privado. La proliferación de regímenes de retención de Ingresos Brutos impacta especialmente en pymes y empresas de logística, que enfrentan sobrecostos administrativos y financieros.

De prosperar la intervención nacional, podrían iniciarse acciones judiciales de inconstitucionalidad o instancias de coordinación fiscal en el marco del Consenso Fiscal. Sin embargo, en un contexto de alta dependencia de las provincias de la recaudación propia, es previsible que surjan resistencias políticas.

Compartí esta noticia !

Mercado cambiario: el “techo de Quirno” frente a la prueba electoral del 7 de septiembre

Compartí esta noticia !

El Gobierno de Milei rompe con la promesa de flotación pura y habilita ventas del Tesoro para contener la volatilidad en plena recta final electoral.

El secretario de Finanzas, Pablo Quirno, confirmó esta semana que el Tesoro Nacional interviene en el mercado cambiario, aun dentro de las bandas de flotación, lo que supone un giro relevante respecto de la promesa inicial de “dólar libre”. Con ventas acumuladas por u$s352 millones desde mediados de agosto y un “techo implícito” en $1.362, el Gobierno busca evitar que episodios de iliquidez generen saltos bruscos del tipo de cambio en los días previos a las elecciones legislativas del 7 de septiembre.

La estrategia, diseñada por el ministro de Economía Luis Caputo, apunta a garantizar liquidez y sostener la calma financiera en medio de la incertidumbre electoral. Sin embargo, el poder de fuego disponible —reservas del Tesoro por unos u$s1.700 millones— genera dudas sobre su sostenibilidad en un mercado que negocia más de u$s500 millones diarios.

Del dólar flotante a la intervención quirúrgica

La decisión se oficializó tras un episodio puntual: el lunes 1° de septiembre, un banco de capitales chinos (ICBC) intentó subir el precio del dólar mayorista $40 con apenas u$s30 millones, lo que encendió las alarmas oficiales. Según Quirno, “seguimos con el mismo programa, pero intervenimos para prevenir episodios de iliquidez”.

El Tesoro ya había vendido u$s120 millones el martes y u$s50 millones el miércoles, operaciones que —según aclaró el funcionario— no involucran fondos del Banco Central ni del FMI, sino superávit fiscal.

La jugada marca un contraste con la Comunicación “A” 8311 del BCRA, que había restringido la operatoria de bancos a fin de mes, generando tensión en el mercado spot. El martes, tras el anuncio de intervención, el dólar mayorista corrigió 0,8% y cerró en $1.361, estabilizándose en torno al nuevo “techo de Quirno”.


Tensiones con el mercado: expectativas vs. anclas oficiales

El dólar mayorista cerró en $1.362,5, mientras que el minorista se ubicó en $1.382,69 y el blue subió a $1.365. En paralelo, el MEP y el CCL avanzaron 0,6%, quedando en $1.377,95 y $1.379,51, respectivamente.

En los contratos de futuros, el mercado descuenta un dólar de $1.406 en septiembre y $1.557 en diciembre, lo que supera el techo de la banda cambiaria de $1.526. Ese descalce refleja la tensión entre la estrategia oficial de anclaje electoral y las expectativas de devaluación.

El riesgo país saltó 140 puntos básicos en la semana, en paralelo a un aumento de los rendimientos de las Lecaps del 49% al 60%, para luego estabilizarse en torno al 50%.

El rol del FMI y la City

Quirno insistió en que el esquema cuenta con aval del Fondo Monetario Internacional: “Estas operaciones fueron consultadas y aprobadas. No hay forma de que nos volteen, tenemos fundamentos macro sólidos”, dijo en una entrevista televisiva.

Los bancos de inversión, sin embargo, advierten riesgos. J.P. Morgan calificó las elecciones bonaerenses como “evento de riesgo clave” y alertó sobre la baja liquidez, mientras que el Citi señaló que una victoria opositora amplia podría erosionar la disciplina fiscal y forzar nuevas medidas de contención.

El “techo de Quirno” en $1.362 aparece como un dique de contención temporal frente a la volatilidad preelectoral. En la Casa Rosada confían en que un resultado ajustado con el kirchnerismo será interpretado como triunfo político y permitirá descomprimir tensiones cambiarias.

Sin embargo, en la City porteña señalan que, a este ritmo de intervención, las municiones del Tesoro podrían agotarse en menos de dos semanas. El lunes posterior a los comicios será clave para medir la efectividad del esquema y la reacción del mercado.

El economista Federico Glustein anticipa que el Gobierno mantendrá esta estrategia “al menos hasta las elecciones legislativas de octubre, con el objetivo de sostener un dólar por debajo de $1.400”. Pero advierte: “Si el resultado electoral difiere de lo esperado, podría haber un nuevo episodio de tensión cambiaria que obligue a reforzar la intervención”.

Compartí esta noticia !

El Gobierno se vio obligado a intervenir en el mercado para frenar la escalada del dólar

Compartí esta noticia !

El gobierno nacional decidió intervenir en el marcado para frenar la escalada del dólar y en las primeras operaciones la divisa cede $ 10 con relación al cierre y la cotización oficial en el Banco Nación es de $ 1.335 para la compra y $ 1.375 para la venta.

“El Tesoro Nacional anuncia que a partir del día de la fecha participará en el mercado libre de cambios con el fin de contribuir a su liquidez y normal funcionamiento”, señaló el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, a través de redes sociales.

La comunicación de Quirno se produjo luego de la apertura de la rueda y cuando operadores de mercado comenzaban a advertir de una inusual presencia de oferta de dólares.

El dólar mayorista también retrocede a $ 1,353 y $ 1,362, mientras que los minoristas en los bancos acceden a una cotización promedio de $ 1.360 y $ 1.390 respectivamente.

Por su parte, el “blue” opera a $ 1.350 y $ 1.370. El MEP vale $ 1.360 y el Contado con Liquidación $ 1.370.

La decisión es un golpe duro para el equipo económico, que hasta hace poco se jactaba de que el “dólar flotaba” sin intervención y que, por lo tanto, el precio era el acorde a una negociación libre entre privados.

Es recordada una intervención en el canal de streaming Neura donde los funcionarios del Palacio de Hacienda en pleno realizaron un símil stand up con esta consigna.

También cabe recordar que a principios de julio el ministro de Economía, Luis Caputo, había desafiado al mercado y a los minoristas con la ya celebra frase: “Si te parece barato, comprá, campeón. No te la pierdas”. En ese momento, el dólar estaba a $ 1.235, por lo cual aumentó $ 135, generando una buena ganancia para los que le hicieron caso.

Si bien no hay precisiones, se suponen que la intervención se realizará con dólares que el Tesoro Nacional tiene depositado en el Banco Central. Son dólares comprados con superávit comercial y que están “ahorrados” para hacer frente al pago de un vencimiento de deuda por casi US$ 5.000 millones en enero.

La situación sería diferente en caso de que se usaran los dólares depositados en el Banco Central, que son los que llegaron como parte del acuerdo con el FMI. Esos dólares no pueden utilizarse para intervenir en el mercado.

Pero de todas maneras, mediante diferentes operaciones podrían llegar a aplicarse complicando la relación con el organismo.

Luego de la comunicación de Quirno, ningún funcionario del ministerio de Economía –habitualmente activos en redes sociales- se pronunciaron sobre una medida que desanda el relato oficial desde prácticamente la asunción del nuevo gobierno.

La decisión fue replicada de inmediato por el presidente Javier Milei y su equipo económico, encabezado por Luis Caputo (ministro de Economía) y Santiago Bausilli (presidente del BCRA). Según fuentes oficiales, el movimiento busca garantizar estabilidad en el tipo de cambio de cara a las elecciones legislativas del 7 de septiembre en Buenos Aires y, sobre todo, a las nacionales del 26 de octubre.

En la mesa chica de la Rosada lo definieron como un paso transitorio: “Es un período de zozobra, con mucho ruido. Buscamos generar tranquilidad y paz”, admitió una fuente presidencial.

De la ortodoxia monetaria a la intervención directa

Hasta ahora, el Gobierno había evitado reconocer una intervención explícita en el mercado. El esquema se apoyaba en:

  • Política monetaria contractiva: con tasas de interés en niveles récord.
  • Operaciones en el mercado de futuros: con posiciones del BCRA estimadas en USD 5.200 millones.
  • Altos niveles de encajes bancarios que restringían la liquidez.

Sin embargo, el avance del dólar —que llegó a $1.385 con una suba de $20 en una sola jornada— obligó a cambiar la estrategia. Incluso, informes de la consultora 1816 habían detectado ventas de divisas por parte del Tesoro días previos, presuntamente destinadas al pago de deudas provinciales.

Federico Furiase, director del BCRA, defendió el giro señalando que era necesario terminar con la capacidad del mercado de “mover el precio con apenas USD 30 millones diarios”.

Reacciones del mercado y críticas de economistas

El anuncio fue recibido con fuerte escepticismo en el ámbito financiero. Analistas consideran que la intervención contradice la promesa de mantener un régimen de flotación administrada con bandas cambiarias.

La economista Natalia Motyl calificó la medida de “totalmente estúpida” y agregó: “Dinamitas el Tesoro sólo para controlar el dólar por una cuestión electoral. Es un delirio electoralista que compromete los pocos dólares que quedan”.

Otros especialistas como Christian Buteler, Gabriel Caamaño y Carlos Maslatón coincidieron en que el Gobierno pierde consistencia discursiva: “Ahora tendremos bandas, dentro de las bandas”, ironizó Buteler.

Además, se recuerda que el Banco Central mantiene reservas netas negativas por USD 8.000 millones, lo que limita la capacidad real de sostener este esquema en el tiempo.

En el oficialismo admiten que la meta es contener la cotización del dólar en la previa electoral. El temor central es que una derrota amplia en Buenos Aires —superior a 5 puntos— dispare expectativas negativas hacia las presidenciales de octubre.

Los economistas advierten que la estrategia tiene un costo elevado:

  • Puede comprometer las ya debilitadas reservas.
  • Incrementa la percepción de discrecionalidad monetaria.
  • Abre la puerta a un ajuste posterior vía devaluación o nuevas restricciones.

En el corto plazo, la señal de intervención logró moderar la suba del dólar y dio un respiro a los mercados. Sin embargo, las acciones y bonos argentinos continuaron en baja, reflejando la desconfianza persistente sobre la sustentabilidad de la política económica.

El escenario más probable es que, tras las elecciones, el Gobierno se vea obligado a redefinir el esquema de bandas cambiarias y la estrategia de acumulación de reservas, en un contexto político cargado de incertidumbre.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin