Luis Caputo

RIGI: el Gobierno aprueba una inversión de USD 550 millones para ampliar Vaca Muerta

Compartí esta noticia !

El Ministerio de Economía aprobó el ingreso al RIGI del proyecto de ampliación del Gasoducto Perito Francisco Pascasio Moreno —ex Néstor Kirchner— impulsado por Transportadora de Gas del Sur (TGS), con una inversión comprometida de USD 550 millones y el objetivo de incrementar en 14 millones de metros cúbicos diarios la capacidad de transporte de gas desde Vaca Muerta.

La decisión no sólo consolida al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones como herramienta de atracción de capitales para infraestructura energética. También marca un cambio estructural en la lógica económica argentina: el Gobierno empieza a priorizar obras destinadas a aumentar exportaciones y disponibilidad energética antes que proyectos de infraestructura tradicional financiados por el Tesoro.

Para Misiones y el NEA, el impacto no será directo en términos de producción gasífera, pero sí puede alterar variables clave para la competitividad industrial, logística y energética regional. El proyecto aprobado permitirá ampliar la capacidad de evacuación del gas de Vaca Muerta desde Neuquén hacia Buenos Aires mediante nuevas plantas compresoras sobre el Tramo I del gasoducto.

La apuesta oficial es clara: aumentar transporte de gas para reducir costos energéticos internos, sustituir importaciones y ampliar saldos exportables.

El RIGI entra en fase real

La aprobación del proyecto de TGS representa uno de los primeros casos de infraestructura energética de gran escala que obtiene formalmente los beneficios del RIGI.

La iniciativa contempla:

  • USD 550 millones de inversión total
  • USD 513 millones computables bajo régimen RIGI
  • Plazo de obra estimado: 18 meses
  • Inicio operativo previsto: abril de 2027
  • Participación mínima de proveedores locales: 20%

El esquema otorga beneficios fiscales, cambiarios y aduaneros, incluyendo facilidades para importar equipamiento y estabilidad normativa de largo plazo.

El punto central para el mercado es político: el Gobierno busca mostrar que el RIGI puede transformarse en una plataforma concreta para destrabar inversiones que durante años quedaron condicionadas por volatilidad macroeconómica, restricciones cambiarias y litigios regulatorios.

El dato financiero que sigue el mercado

El Banco Central avaló el proyecto al concluir que la demanda de divisas asociada a la inversión “no afecta la sostenibilidad del sector externo ni las reservas”.

Ese punto es central porque revela el nuevo criterio oficial para aprobar grandes proyectos: inversiones privadas, financiamiento externo, capacidad exportadora, y bajo impacto fiscal directo.

A diferencia de los viejos modelos de obra pública, el esquema RIGI traslada gran parte del riesgo financiero al sector privado mientras el Estado ofrece estabilidad jurídica y beneficios regulatorios.

El mensaje hacia inversores internacionales es evidente: Argentina intenta reconstruir credibilidad ofreciendo reglas de largo plazo para sectores estratégicos.

Un cambio profundo en la infraestructura argentina

La obra también tiene una lectura geopolítica interna.

Durante años, la restricción energética funcionó como límite estructural para el crecimiento industrial argentino. La falta de capacidad de transporte obligaba a importar combustibles caros incluso teniendo reservas abundantes en Vaca Muerta.

Con esta ampliación, el Gobierno apunta a resolver parte de ese cuello de botella.

La discusión ya no pasa sólo por producir gas, sino por transportar más volumen hacia centros industriales y mercados externos.

Para provincias alejadas de los grandes polos industriales, el desafío será evitar quedar afuera del nuevo mapa de inversiones.

Misiones tiene oportunidades potenciales en: biomasa, industria forestal, logística regional, y exportaciones con valor agregado. Pero necesitará infraestructura, competitividad tributaria y costos energéticos sostenibles para aprovechar un eventual ciclo de expansión energética nacional.

El RIGI puede acelerar inversiones concentradas en sectores extractivos y transporte. La incógnita es si esa dinámica logrará derramar competitividad hacia economías regionales periféricas o si consolidará aún más las diferencias entre el centro energético y las provincias de frontera.

Compartí esta noticia !

Caputo acelera vínculos con Silicon Valley y Chevron mientras el Gobierno busca consolidar inversiones bajo el RIGI

Compartí esta noticia !

El ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo este martes una serie de reuniones con actores clave del ecosistema financiero y energético internacional, en un movimiento que el Gobierno busca capitalizar como señal de confianza externa hacia la Argentina de Javier Milei.

En el Palacio de Hacienda, Caputo recibió primero al empresario estadounidense Peter Thiel, uno de los nombres más influyentes de Silicon Valley, y luego a directivos de Chevron, compañía que evalúa una inversión de más de US$ 10.000 millones en el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

Las reuniones ocurrieron en un contexto donde el oficialismo intenta consolidar dos objetivos simultáneos: mostrar capacidad de atracción de capitales internacionales y reforzar políticamente el alineamiento del Gobierno con sectores empresariales globales vinculados a tecnología, energía e innovación.

Peter Thiel y el vínculo entre Milei y el ecosistema libertario global

Durante el encuentro con Thiel participaron también el viceministro de Economía, José Luis Daza, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili.

Según informó Caputo, la conversación giró sobre “numerosos temas de actualidad económica y geopolítica”.

La presencia de Thiel en Buenos Aires tiene una dimensión que excede lo estrictamente financiero. Cofundador de PayPal y primer gran inversor externo de Facebook, el empresario construyó influencia en el ecosistema tecnológico global a partir de inversiones en compañías como Uber, Airbnb, Spotify y SpaceX.

Semanas atrás ya había mantenido una reunión con Milei en la Casa Rosada, donde —según trascendió— se deslizó la posibilidad de inversiones en Argentina.

La cercanía ideológica entre Thiel y el Presidente también agrega una dimensión política al vínculo. El empresario estadounidense es identificado con posiciones libertarias y respaldó públicamente a figuras como Donald Trump.

En términos de poder, el acercamiento funciona además como una validación simbólica para la narrativa oficial de inserción internacional basada en desregulación económica, apertura de mercados y atracción de capital privado.

Chevron y el RIGI: el Gobierno busca mostrar volumen inversor

Horas después, Caputo recibió a ejecutivos de Chevron para avanzar en conversaciones sobre el proyecto de inversión anunciado recientemente por la compañía bajo el esquema del RIGI.

Del encuentro participó además el secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González.

Según informó el ministro, la empresa comunicó expectativas de mejoras de eficiencia durante el próximo año y una reducción del diferencial de costos respecto de la cuenca de Permian, uno de los principales polos petroleros de Estados Unidos.

Caputo confirmó además que dialogaron sobre el proyecto de inversión superior a los US$ 10.000 millones que la empresa había anticipado durante el viaje oficial del equipo económico a Estados Unidos.

El dato adquiere relevancia porque el Gobierno necesita mostrar casos concretos de adhesión al RIGI para fortalecer políticamente un régimen que el oficialismo considera central para atraer dólares, incrementar exportaciones y sostener el ingreso de capitales.

Energía, tecnología y geopolítica: la agenda que prioriza Economía

La simultaneidad de ambas reuniones refleja la hoja de ruta que intenta consolidar el Ministerio de Economía: captar inversiones en sectores considerados estratégicos y posicionar a la Argentina como un destino competitivo para capitales vinculados a energía, innovación y economía digital.

En el plano institucional, el Gobierno también busca convertir esos encuentros en señales hacia el mercado internacional, en momentos donde la administración Milei necesita sostener expectativas favorables sobre estabilidad macroeconómica y capacidad de financiamiento externo.

La presencia de figuras con fuerte peso global como Thiel aporta además un componente reputacional que el oficialismo intenta capitalizar tanto en el frente económico como político.

El impacto potencial para el NEA y las economías regionales

Aunque las reuniones estuvieron centradas en sectores tecnológicos y energéticos, la estrategia oficial de atracción de inversiones también podría tener efectos indirectos sobre las provincias y economías regionales.

El Gobierno apuesta a que un mayor ingreso de capitales permita sostener actividad económica, infraestructura y demanda de servicios asociados. En regiones como el NEA y Misiones, donde la economía depende fuertemente del consumo, la producción primaria y el comercio, cualquier mejora en disponibilidad de divisas o recuperación de inversión privada podría generar efectos secundarios sobre cadenas logísticas y actividad empresarial.

Sin embargo, hasta el momento no se anunciaron proyectos específicos vinculados a la región.

Un escenario que el Gobierno necesita convertir en resultados

La administración nacional busca transformar reuniones y anuncios en señales concretas de inversión real. El desafío político pasa ahora por demostrar que el RIGI y la agenda de apertura económica pueden traducirse en desembolsos efectivos y no sólo en gestos de respaldo empresarial.

La evolución de los proyectos anunciados, el avance regulatorio y la estabilidad macroeconómica serán variables determinantes para medir si el Gobierno logra convertir ese acercamiento con actores globales en resultados económicos sostenibles.

Compartí esta noticia !

El BCRA acelera compras de dólares y lleva las reservas al nivel más alto desde marzo

Compartí esta noticia !

El Banco Central de la República Argentina volvió a cerrar una jornada con saldo positivo en el mercado cambiario y profundizó el proceso de recomposición de reservas en medio de un escenario de menor presión sobre el dólar.

Este martes 12 de mayo, la autoridad monetaria compró u$s70 millones y llevó las reservas internacionales brutas a u$s46.185 millones, el nivel más alto desde principios de marzo. La mejora diaria fue de u$s42 millones.

Con este resultado, el BCRA acumuló 85 ruedas consecutivas con saldo comprador y elevó el total adquirido en mayo a u$s536 millones. En lo que va de 2026, las compras netas ya alcanzan u$s7.687 millones.

La secuencia fortalece uno de los principales objetivos económicos del Gobierno de Javier Milei: sostener estabilidad cambiaria mientras recompone reservas sin recurrir a intervenciones defensivas agresivas sobre el mercado.

El dólar oficial profundiza la baja y se aleja del techo de la banda

La jornada volvió a mostrar una dinámica favorable para el Banco Central. El dólar oficial mayorista cayó $7,40 y cerró en $1.384 para la venta, una baja equivalente al 0,5%.

La cotización quedó además 24,7% por debajo del techo del esquema de bandas cambiarias, que este martes se ubicó en $1.725,41. Se trata de la mayor distancia respecto del límite superior en casi un año.

Ese dato es relevante porque amplía el margen operativo del BCRA para seguir comprando divisas sin necesidad de vender reservas para contener la cotización.

Según explicó Gustavo Quintana, de PR Corredores de Cambio, durante gran parte de la rueda predominó una tendencia vendedora que incrementó la oferta de dólares y presionó a la baja al tipo de cambio.

En el segmento contado se negociaron u$s447,082 millones, mientras que el mercado de futuros movió u$s1.046 millones.

Qué sostiene la calma cambiaria

La estabilidad del mercado cambiario durante los primeros meses del año se apoyó sobre dos pilares: las compras oficiales del Banco Central y el atractivo financiero del carry trade.

La estrategia de posicionarse en instrumentos en pesos para aprovechar tasas elevadas y luego dolarizar ganancias ganó fuerza durante el arranque del año, favorecida por un tipo de cambio oficial relativamente estable.

Sin embargo, el propio mercado empieza a detectar señales de agotamiento parcial de ese esquema.

La aceleración de la inflación, la apreciación cambiaria y la reducción de tasas fueron erosionando parte de la rentabilidad del carry trade. En ese contexto, operadores financieros advierten que las tasas reales negativas vuelven más delicado el equilibrio cambiario.

Por ahora, la abundancia de oferta de divisas sigue actuando como factor de contención. La liquidación de exportaciones del agro, las colocaciones de deuda corporativa y las compras oficiales continúan sosteniendo el ingreso de dólares al sistema.

El Gobierno gana margen financiero, pero el mercado mira el segundo semestre

La acumulación de reservas funciona además como una señal política y financiera para el equipo económico liderado por Luis Caputo y el presidente del BCRA, Santiago Bausili.

La recomposición de divisas fortalece la capacidad del Gobierno para afrontar tensiones cambiarias y sostener expectativas de estabilidad macroeconómica en un año donde el oficialismo busca consolidar desaceleración inflacionaria y recuperación financiera.

Sin embargo, el mercado sigue observando la sostenibilidad de ese esquema hacia el segundo semestre. Parte de la estabilidad actual depende de factores que podrían perder intensidad con el correr de los meses, especialmente si disminuye la oferta proveniente del agro o se reduce el incentivo financiero de permanecer en pesos.

Compartí esta noticia !

Milei adjudicó Transener y profundizó la salida del Estado del sistema eléctrico

Compartí esta noticia !

El Gobierno nacional formalizó la privatización de Transener, la principal empresa de transporte eléctrico de la Argentina, al adjudicar el 100% de la participación estatal en Citelec S.A. —la sociedad controlante de la compañía— al consorcio integrado por Genneia y Edison Energía. La operación fue oficializada mediante una resolución del Ministerio de Economía firmada por Luis Caputo y se concretó por USD 356 millones, una cifra que superó ampliamente el precio base de USD 206 millones fijado para la licitación.

La decisión representa un nuevo avance del programa de desinversión estatal impulsado por el presidente Javier Milei y marca la salida definitiva del Estado de una empresa considerada estratégica dentro del Sistema Argentino de Interconexión (SADI). La tensión de fondo no es sólo financiera: el Gobierno busca consolidar un cambio estructural en el rol estatal dentro de la infraestructura energética, trasladando al sector privado la responsabilidad de inversión y operación bajo regulación pública.

Un activo clave para el sistema energético

Transener opera más de 12.600 kilómetros de líneas de alta tensión en 500 kV y articula buena parte del transporte eléctrico nacional, con una red que conecta desde Jujuy hasta Santa Cruz. Su infraestructura es central para el funcionamiento del sistema eléctrico argentino y para la distribución de energía entre regiones productivas e industriales.

Hasta esta operación, Citelec estaba controlada en partes iguales por ENARSA y Pampa Energía, mientras que ANSES también conservaba participación accionaria en la transportista. Con la adjudicación, el Estado se desprende completamente de ese esquema societario.

La licitación tuvo participación de tres oferentes que, según informó el Gobierno, cumplieron los requisitos técnicos y financieros establecidos en los pliegos. Finalmente se impuso la propuesta encabezada por Genneia y Edison Energía, que ofertó USD 356 millones.

El nuevo bloque empresario detrás de Transener

La adjudicación también reconfigura el tablero empresario del sector energético. Genneia tiene entre sus principales accionistas a Jorge Brito, presidente del Banco Macro, mientras que el Grupo Edison reúne a empresarios con fuerte presencia en energía, finanzas y consumo masivo.

Entre los integrantes del consorcio aparecen los hermanos Patricio y Juan Neuss; empresarios vinculados al fondo Inverlat como Carlos Giovanelli, Damián Pozzoli, Guillermo Stanley y Federico Salvai; además de Rubén Cherñajovsky y Luis Galli, propietarios de Newsan.

El grupo ya venía expandiéndose dentro del mercado energético nacional tras adquirir participaciones en distribuidoras y empresas de transmisión y generación, entre ellas EDET, EJESA, LITSA y CEMPSA. La incorporación de Transener fortalece ese posicionamiento en un segmento considerado estratégico por su incidencia sobre toda la cadena eléctrica.

Privatización, regulación y nueva lógica estatal

La operación se inscribe dentro del marco previsto por la Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos, que habilitó la privatización de activos y sociedades vinculadas a Energía Argentina S.A. (ENARSA).

Desde el Gobierno sostienen que el objetivo es que el Estado abandone funciones empresariales y se concentre en tareas regulatorias. Bajo esa lógica, la administración nacional plantea que el ingreso de capital privado permitirá reforzar inversiones en infraestructura y evitar el deterioro del sistema energético.

El discurso oficial también busca instalar una lectura política: presentar la privatización como parte de una normalización económica y fiscal, en un contexto donde la Casa Rosada intenta sostener el equilibrio de cuentas públicas y reducir el peso operativo del Estado nacional.

Un proceso que recién empieza

La venta de Transener aparece como uno de los movimientos más relevantes del programa privatizador del Gobierno en 2026. Sin embargo, el efecto real de la operación dependerá de variables todavía abiertas: el ritmo de inversiones, la evolución tarifaria, la capacidad regulatoria del Estado y la estabilidad macroeconómica.

El mercado energético seguirá de cerca si el nuevo esquema acelera obras de infraestructura o si el cambio se concentra principalmente en la transferencia accionaria. También quedará bajo análisis cómo impactará la mayor concentración empresaria dentro de un sector clave para la economía argentina.

Compartí esta noticia !

Lanzan una nueva licitación de bonos en pesos y en dólares estadounidenses

Compartí esta noticia !

Economía busca extender el financiamiento en pesos y dólares con una nueva licitación de deuda hasta 2029. El Ministerio de Economía oficializó un nuevo llamado a licitación de deuda pública para el miércoles 13 de mayo, con una batería de instrumentos en pesos y dólares que incluyen letras capitalizables, bonos ajustados por CER, títulos duales atados a inflación o tasa TAMAR, instrumentos dólar linked y reaperturas de BONAR con vencimiento en 2027 y 2028.

La operación llega en un momento donde el Gobierno de Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo buscan consolidar la estrategia de financiamiento en moneda local y, al mismo tiempo, captar divisas sin perder el control sobre el frente fiscal.

El esquema combina instrumentos de corto y mediano plazo y refleja una señal política y financiera: el Ejecutivo intenta sostener el acceso al mercado mientras enfrenta menores márgenes fiscales y una economía todavía condicionada por la volatilidad cambiaria y la desaceleración de ingresos tributarios.

Qué instrumentos ofrece el Tesoro

La Secretaría de Finanzas pondrá en licitación ocho instrumentos diferentes:

  • LECAP en pesos con vencimiento en septiembre de 2026.
  • Bonos CER con vencimiento en mayo y septiembre de 2027.
  • Bonos duales CER/TAMAR con vencimientos en 2028 y 2029.
  • LELINK dólar linked ajustada al tipo de cambio oficial.
  • BONAR 2027 y BONAR 2028, denominados y pagaderos en dólares.

El instrumento más novedoso es el bono dual CER/TAMAR 2028, que pagará al vencimiento la mejor opción entre inflación medida por CER o tasa TAMAR más un adicional de 3%. La estructura busca captar inversores que buscan cobertura tanto frente a inflación persistente como ante eventuales subas de tasas.

La licitación tendrá ofertas competitivas y no competitivas. Las primeras estarán orientadas a grandes jugadores financieros, mientras que las segundas apuntan a personas físicas o jurídicas con menor especialización financiera.

El Gobierno refuerza la deuda en pesos mientras busca dólares frescos

La estrategia oficial muestra un doble objetivo. Por un lado, extender plazos de financiamiento en moneda local para reducir presión inmediata sobre vencimientos. Por otro, captar dólares mediante los BONAR AO27 y AO28, que tendrán suscripción exclusivamente en moneda estadounidense.

El BONAR 2027 tendrá un tope de precio equivalente a una tasa nominal anual del 5%, mientras que ambos títulos podrán ampliar colocación mediante una segunda vuelta prevista para el 14 de mayo.

El diseño financiero refleja además un intento de diversificar riesgo entre distintos perfiles de inversores: Los bonos CER apuntan a quienes buscan cobertura inflacionaria. Los dólar linked funcionan como resguardo ante movimientos del tipo de cambio oficial. Los BONAR buscan atraer liquidez en dólares. Los duales permiten cubrirse tanto de inflación como de subas de tasas.

Señal de mercado en medio del ajuste fiscal

La licitación aparece apenas días después de que el Gobierno modificara el Presupuesto 2026 y profundizara recortes sobre distintas partidas para sostener la meta de superávit fiscal comprometida con el FMI.

Ese contexto le agrega relevancia política a la operación. El Tesoro necesita renovar vencimientos y sostener financiamiento sin depender de emisión monetaria directa, mientras el mercado sigue evaluando la capacidad del Ejecutivo para mantener equilibrio fiscal con caída de recaudación y desaceleración inflacionaria.

La presencia de títulos ajustados por CER y dólar linked también deja una lectura implícita: pese al discurso oficial de estabilización, el propio menú financiero reconoce que los inversores continúan demandando cobertura frente a inflación y tipo de cambio.

Un mercado que sigue demandando cobertura

El menú presentado por Economía deja expuesto un dato central: el mercado todavía privilegia instrumentos atados a inflación, tasas o dólar antes que deuda completamente a tasa fija de largo plazo.

La licitación del miércoles servirá como termómetro político y financiero para medir hasta dónde el Gobierno puede seguir financiándose en el mercado local sin deteriorar las condiciones de deuda ni aumentar presión sobre el tipo de cambio.

Entre las variables que observará el mercado aparecen: Nivel de demanda de los bonos en dólares. Tasas de corte de los instrumentos CER y duales. Participación del sector privado. Capacidad de rollover del Tesoro. Señales sobre expectativas inflacionarias y cambiarias.

La respuesta de los inversores puede transformarse en una referencia clave para las próximas decisiones de financiamiento del segundo semestre.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin