El Movimiento Agrario de Misiones (MAM) informó su adhesión a la segunda movilización a la Corte Suprema de Justicia, convocada para el próximo 1 de febrero, con el objetivo de reclamar por la democratización e independencia del Poder Judicial en Argentina.
“Como organización genuina del agro misionero, con medio siglo de historia en las luchas agrarias del campo popular de la provincia y la región, nos sentimos interpelados por esta causa y sumamos nuestro apoyo al pedido de una nueva justicia, enmarcada en el Estado de Derecho y bajo una auténtica institucionalidad democrática”, manifestaron.
También señalaron que en Misiones el sistema judicial es “funcional a los intereses de las grandes empresas, los monopolios y los latifundistas” y denunciaron que “actúa en detrimento de los pequeños y medianos productores, las familias sin tierra y los peones rurales”.
Acotaron que numerosos episodios de desalojos violentos concretados por medio de fallos judiciales “escandalosos, plagados de gravísimas irregularidades”, dan cuenta de un servicio de Justicia “estrechamente ligado al poder económico y político”.
Por todo ello, bregaron por una reforma judicial “que dé lugar a un nuevo tiempo, más justo y digno para todos los habitantes de la patria argentina”.
Representantes del Movimiento Agrario de Misiones (MAM) asistieron a una excursión de capacitación con especialistas en cosecha y procesado artesanal de té. La actividad se desarrolló los días 5, 6 y 7 de noviembre en Colonia Guaraní y fue organizada por Alma Annette Té artesanal en hebras, de la familia Sand, y la Escuela de Té Pei Chen Tea Palace, de Capital Federal.
Salvador Torres, Secretario General del MAM, destacó que “es un tema sumamente importante porque el té es un producto que en Misiones hace mucho tiempo está en crisis”. Refirió que “prácticamente el 90 por ciento de la producción está en manos de las grandes empresas” y contrastó que el pequeño productor, con lo que percibe, “apenas alcanza a cubrir los costos”.
Además, valoró que el té elaborado de manera casera y artesanal puede ser una alternativa para muchas familias tealeras de Misiones: “Existe tecnología accesible que puede garantizar un producto de alta calidad y de alta rentabilidad y lo pueden hacer las propias familias capacitándose y con mínimos recursos e insumos”.
Por su parte, Ryan Hollibaugh, de la Escuela de Té Pei Chen Tea Palace, comentó que luego de viajar por Japón, China, Taiwán e India en busca de tés especiales para importar y vender en Argentina tomaron conocimiento de la existencia de producción de té en Misiones, pero procesado de manera industrial para saquitos.
Según relató, desde 2017 trabajan junto a familias tealeras interesadas en la producción manual de té con técnicas artesanales. “Desde ese momento nosotros traemos grupos de todas partes de Argentina y de otros países y lo que hacemos es pasar tres días con las familias, cosechamos todo a mano, fritamos en un wok caliente, enrulamos, enrollamos a mano todo, y estamos haciendo como experimentos para ver qué tipo de procesado conviene hacer con el té de Misiones”, detalló Hollibaugh.
Iván Ener Sand, de Alma Annette Té, de Colonia Guaraní, quien ofició de anfitrión en este encuentro formativo, expresó: “Estamos en este proceso de ir aprendiendo nuevamente a elaborar té, que el productor pueda entender que su materia prima tiene un valor y que para eso se necesita de capacitaciones y empezar a intercambiar opiniones y necesidades”.
En ese sentido manifestó que estos espacios de aprendizaje colectivo son propicios para explicar lo que es la agroecología, el precio justo y la sustentabilidad social y ambiental.
Además del Movimiento Agrario de Misiones, participaron de la excursión alumnas del Pei Chen Tea Palace y productores de la Asociación Productores Agropecuarios de Misiones (Apam).
Por Pablo Fernández Long, Misiones Tiene Historia. – A fines de 1960, en Misiones, las familias de pequeños agricultores se encontraban en una situación de pobreza y desprotección difícil de imaginar hoy.
Los colonos, junto a los peones rurales, eran los grandes perdedores en un negocio que enriquecía de forma obscena a un puñado de terratenientes, industriales y comerciantes. Las causas de esta situación de explotación despiadada eran muchas e irán quedando en evidencia a lo largo de esta nota y de las que le seguirán. Pero podemos señalar algunas.
En primer lugar, el minifundio, el modelo de colonización, que en Misiones había convertido a los agricultores en esclavos en su propia tierra. Esas pequeñas chacras de 25 o 30 hectáreas, escasas desde un comienzo, se habían vuelto completamente insuficientes, por la subdivisión a través de las sucesivas generaciones, y por la degradación del suelo, una vez agotados los nutrientes dejados por el monte, destruido, y empobrecido por el cultivo intensivo.
A esto se sumaba el accionar abusivo y la ambición desenfrenada de los empresarios del sector que pagaban miserias por un producto que, después de un proceso de industrialización no muy tecnológico ni de gran inversión, vendían a precios descontrolados, gracias a su posición oligopólica en el mercado.
Y hay que mencionar también la responsabilidad del Estado y de los distintos gobiernos oligárquicos que habían dejado en bandeja este negocio a esos sectores de la industria y el comercio de la yerba, el té, el tabaco y el tung.
La palabra certera de Rodolfo Walsh nos cuenta cómo era esa realidad, en una nota publicada por la Revista Panorama, en diciembre de 1966, tras una larga recorrida por Misiones y otras provincias del Noroeste argentino. Aquí un pequeño fragmento:
“Emilio Korach renguea todavía. Era colono y este año debió pasar a peón. El primer día de trabajo en la planta metalúrgica del Zaimán, se quebró una pierna.
¿Y cómo va? –le digo.
El hombre mira su yerbal.
Estoy aplastado –responde pausadamente. Nací aquí en San Ignacio, tengo cuarenta y siete años, y usted me ve así. Nunca pude llegar a nada, porque simplemente he sido un agricultor honesto y sigo las leyes que dictan los gobiernos. –Su mirada clara se ahonda al resumir la experiencia de su vida –. El agricultor misionero, con el asunto yerba mate, no tiene ninguna chance.
A todo lo ancho de Misiones, quince mil colonos repiten lo mismo en todos los tonos, con vestigios de todos los idiomas.
El polaco Saleski ha venido a Santo Pipó con su tractor. No quiere comentar la situación.
Misiones va a venir capuera –profetiza enigmáticamente.
Parecería que no se puede descender más. Pero se puede. Por debajo del agobio de los pequeños colonos se extiende, casi insondable, el hambre y la desesperanza de veinticinco mil peones rurales”.[1]
Juan Carlos Berent, fundador del MAM, tenía en ese entonces 16 años, y recuerda así ese tiempo:
“Nací en Colonia Alberdi el 10 de febrero de 1950.
Mi papá, Enrique Berent había llegado a estas tierras desde Bonpland, en 1936, abriendo las primeras picadas, con la ilusión de trabajar la tierra y progresar. Pero abrir las picadas y hacer producir la tierra resultó más fácil que enfrentar la explotación, que apenas dejaba a los colonos una miseria para sobrevivir y sólo enriquecía a industriales, comerciantes y exportadores sin escrúpulos.
Mi mamá, Regina Scher, todos los días ordeñaba sus vacas y cuando yo me levantaba iba con mi jarrito donde ella estaba ordeñando, mamá soplaba la espuma de su “caneca” donde estaba ordeñando y llenaba mi jarrito; con eso me iba a desayunar una trincha de pan, que preparaba mi hermana Elsa, con miel de caña o con grasa de chancho con azúcar arriba, y por supuesto el jarro de leche, tibia todavía.
Mi papá trabajaba en la chacra, con el tabaco y con la yerba, y en aquellos años ya nos dábamos cuenta que la cosa no iba… Veíamos las injusticias que sufrían nuestros padres, y nosotros mismos como jóvenes.
Parafraseando a Carlos Puebla podemos concluir diciendo:
“Aquí pensaban seguir
Ganando el ciento por ciento
Y seguir de modo cruel
Contra el pueblo conspirando
Para seguirlo explotando
Y en eso apareció el MAM
Y se acabó la diversión
Llegó el MAM y mandó a parar”.
Por Pablo Fernández Long
[1]El violento oficio de escribir. Rodolfo Walsh. Obra periodística (1953 – 1977), Ediciones de la Flor, 2010.
[2]Desde Misiones, memorias montoneras. Pablo Fernández Long, Juan Carlos Berent y Miguel Fernández Long, EDUNAM, 2019.
Epígrafe de la imagen: La Familia Peczak en su chacra de Los Helechos, circa 1955. Pedro, arriba en el centro, con sus padres, hermanas y hermanos. Años de sacrificios y trabajo durísimo los convencieron de que, si querían justicia y dignidad, debían luchar por ella.
El viernes 23 a las 18hs. vamos a presentar: “El agro misionero y la represión durante la última Dictadura
cívico-militar: testimonios” de Amelia Báez y Javier Gortari, una producción coordinada entre Edunam, la UNaM y la licenciada Amelia Báez, exsubsecretaria de Derechos Humanos provincial y compiladora del libro “Misiones. Historias con nombres propios” (Ministerio de Derechos Humanos, Gobierno de la Provincia de Misiones).
Por el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia (24 de marzo), invitamos a conocer esta nueva publicación que da continuidad a la difusión y al debate sobre lo ocurrido en la provincia de Misiones durante la última Dictadura cívico-militar.
El libro completo está disponible en PDF para su descarga en: http://www.editorial.unam.edu.ar/images/digitales/978-950-579-465-2.pdf
Desde el histórico Movimiento Agrario Misionero suman su apoyo político a las candidaturas de Cacho Bárbaro y Martín Sereno. Salvador Torres afirmó que “no votamos candidatos que hablen de gobernabilidad”
El Secretario General del Movimiento Agrario de Misiones (MAM), Salvador Torres, hizo explicito su apoyo a los candidatos a senadores y diputados nacionales del Partido Agrario y Social (PAyS), Héctor “Cacho” Bárbaro y Martín Sereno.
Las posibilidad de que Bárbaro y Sereno accedan a sus bancas por la minoría cuenta así con nuevos impulsos, y en ese sentido Salvador Torres expreso: “Nosotros siempre hemos participado en política dando la cara y creemos que para estas elecciones quienes mejor representan a aquellos que enfrentan las políticas neoliberales del gobierno nacional están en el PAyS. Creemos con una gran cantidad de compañeros, que estas personas son quienes mejor nos van a representar y defender los intereses de la provincia”. El dirigente agregó que “Bárbaro y Sereno no van a votar ninguna medida anti popular y de ajuste como se ha venido haciendo hasta ahora con la excusa de la gobernabilidad”.
En el marco de estas declaraciones Torres también dijo: “Nosotros no vamos a votar a ningún candidato que hable de gobernabilidad, porque la gobernabilidad es una excusa para continuar aplicando las políticas económicas que van en contra de los trabajadores, de los jubilados y los maestros”.
Por su parte, el candidato a Senador Héctor Cacho Bárbaro agradeció el apoyo del referente de la mayor organización de agricultores familiares y pequeños productores de la provincia, aval que se suma al de otras organizaciones sociales importantes de Misiones dispuestas “a jugarse la patriada de estar en el Congreso y terminar con el apoyo que el oficialismo misionero le ha dado en todas las votaciones al macrismo, votando todas sus leyes”