Es una de las ferias alimentarias más importantes del mundo y se desarrolla del 9 al 13 de este mes en Colonia, Alemania. El INYM forma parte del grupo de expositores convocados por el Consejo Federal de Inversiones (CFI).
De la mano del INYM, la Yerba Mate Argentina se encuentra presente en una nueva edición de la Feria Anuga, que se desarrolla en Colonia, Alemania desde el 9 al 13 de octubre y que es considerada como uno de los encuentros más relevantes del sector alimentario y de bebidas a nivel mundial.
El espacio del INYM se ubica en el stand organizado y coordinado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI), donde también realizan tareas de promoción otras diez organizaciones y empresas argentinas.
La tarea del INYM comenzó en la previa de la feria, el viernes 8, con una recorrida por distintos puntos de venta (supermercados, locales especializados) para observar cómo se presentan productos similares a la yerba mate. “Encontramos muchas bebidas frías a base de yerba mate, saborizadas hechas en Alemania, y también tipo mate cocido”, comentó la subgerente de Marketing del INYM, María Martha Oria.
Desde el pasado sábado los integrantes de la comitiva del INYM mantuvieron reuniones de negocios organizadas por el CFI, mientras que en el stand se atendieron consultas de importadores y distribuidores de países europeos, asiáticos y americanos con interés en la yerba mate.
Además de la subgerente de Marketing del INYM, integran la comitiva el director por el Sector Cooperativas, Danis Koch y el empresario Omar Kassab, del establecimiento Yerbatera Hoja Verde.
El stand del INYM también recibió las visitas del Embajador Argentino en Alemania Pedro Villagra Delgado; el Embajador Argentino ante la Unión Europea Pablo Grinspun, y el Agregado Agrícola, Gastón María Funes; además de los representantes de los Consulados en las ciudades de Frankfurt, Miriam Beatriz Chaves y de Bonn, Nazareno Muñoz.
El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) mantuvo una serie de reuniones interinstitucionales para explorar trabajos colaborativos en materia de innovación para la cadena yerbatera y generar valor agregado a la materia prima, a fin de conquistar nuevos mercados para el producto.
En ese marco, durante encuentro desarrollado en la sede de la Agencia Misionera de Innovación, en Posadas, el titular del INYM, José Szychowski, dijo que “la yerba mate no tiene techo”.
“Es un alimento extraordinario, con propiedades benéficas para la salud, y Misiones cuenta con esta Agencia de Innovación, creada justamente para potenciar esas cualidades, y una Universidad pública que desde siempre viene respaldando al sector”, manifestó el funcionario.
Por su parte, el vice del INYM, Ricardo Maciel, recordó que “están vigentes programas que mejoran las condiciones de trabajo, la eficiencia y la calidad del producto en todos los eslabones de la cadena yerbatera”.
Específicamente para el producto elaborado, “la Institución financia estudios científicos que certifican sus propiedades benéficas, un aspecto que vamos camino a profundizar con la Agencia Misionera de Innovación y la Universidad de Misiones”, agregó.
Todo matero experto, que se jacte de serlo, sabe de qué manera empezar la infusión, si se pone azúcar, algún yuyo o si simplemente se toma con yerba y cuál es la mejor. Pero solamente el verdadero conocedor sabe (o debería saber) que la mayor diferencia se encuentra en el recipiente en el cual se sirve, sea de calabaza, madera, vidrio o metal.
Juan Carlos Gibilisco es el impulsor de Norte Arte y Mate, un emprendimiento que a través de sus cuatro años de existencia creció, mutó, pero siempre mantuvo la esencia de ser el primer comercio en traer una amplia variedad de mates a la provincia. “Cada vez que recibía visitas de otras partes del país me preguntaban dónde podía comprar un mate y me di cuenta que no el mercado local no ofrecía muchas variedades”, indicó.
Juan Carlos es oriundo de Tucumán, pero su larga estadía en la provincia hizo que su acento se mezclara con la misionera y generara una melodía particular. La cercanía de su provincia natal con Salta y Jujuy le inspiró a traer un poco de la cultura norteña a la tierra colorada, a través de diversos productos.
“Al principio estábamos en la costanera, en un espacio que acordamos con la municipalidad, luego nos mudamos un par de veces, hasta desembarcar en el local que tenemos por calle Colón”, recuerda Gibilisco que abrió la tercera sucursal recientemente por la calle Bolívar del centro posadeño, sumándose también al que se encuentra en el Paseo Libertad.
En la actualidad, en los tres locales de Norte Arte y Mate se pueden encontrar una amplia variedad de mates, bombillas, yerberos, porta termos, pero también indumentaria, ollas de arcilla y otros utensilios típicos del norte argentino. Sus locales, como sus productos se caracterizan por ser igual de coloridos que a la cultura que representan.
Productos únicos
Una característica que resalta Juan Carlos de los productos que vende, son únicos, directo de los artesanos que los confeccionan. “A diferencia de muchos otros locales, conozco a cada uno de mis proveedores, sé cómo trabajan y qué materiales utilizan” asegura.
Este trato directo con artesanos y productores le permite conocer mejor los mates, bombillas y utensilios que vende, como manipularlos y cuál es el mejor tratamiento para su preservación. “Además de ser objetos muy bonitos, son funcionales, el mate es para ocuparlo, las ollas de arcilla también, se pueden cocinar en ellos y cada uno tiene un tratamiento especial para que su vida útil sea mayor”, indica.
En ese sentido, explica que muchos le preguntan sobre qué recaudos tomar para el cuidado del mate, que suele deteriorarse con el uso. “Te doy un ejemplo, el mate de calabaza está forrado con cuero o cuerina, con una argolla de alpaca y generalmente suele abrirse la costura, safar la parte metálica”.
Esto se debe a que se acostumbra a lavarlos con agua y es un material que absorbe todo el líquido, la humedad, crece el mate y abre las costuras, y rompa la estructura metálica. “Por ello es mejor dejar ese restito de yerba que seguirá curando el mate y, a lo sumo, sacarlo con un papel o paño húmedo”, aconsejó.
La espectacular presentación de Lio Messi en el PSG incluyó la foto de un mate a los pies de la torre Eiffel, como uno de los símbolos de la argentinidad que invadirá Francia. ¿Cuánto vale esa postal para la yerba mate? Por el impacto global del ex Barcelona, bastante más que la del Papa Francisco, Barack Obama o Xi Jimping tomando un mate.
Por eso, el mate y la yerba seguramente también serán parte de la Revolución Francesa que se mueve al ritmo del 10 (30 en el PSG).
Como si supieran el desenlace de la novela entre el crack y el Barcelona, en Misiones vieron el negocio antes que nadie: la cooperativa El Colono comenzó a exportar yerba a Francia con la marca Grapia Milenaria, un producto orgánico y hecho a la vieja usanza, con un método inspirado en el barbacuá.
Hablar de cooperativismo en la tierra colorada no es un detalle menor. En esta forma de asociaciones económicas y productivas todos los miembros resultan beneficiarios de su actividad según el trabajo que aportan.
La asociación de familias con intereses comunes hace más de 25 años, sentó las bases para que hoy más de 60 productores yerbateros de la zona de Campo Ramón accedan a distintos mercados a través de la Cooperativa Agropecuaria y de Consumo Limitada El Colono con un producto consolidado y con marca propia: yerba mate Grapia Milenaria.
Mientras la marca comercial refiere al ejemplar de Apuleia leiocarpa con más de 30 metros de altura y tres metros de diámetro del municipio agroecológico de Campo Ramón; el nombre de la cooperativa encierra numerosos contenidos simbólicos comunitarios propios de la tierra colorada.
Durante muchos años, un gran número de productores estuvieron excluidos del mercado pero, a través de un recambio generacional se animaron a generar un valor agregado a través del trabajo en equipo.
Carlos Biechetler, productor que actualmente preside la institución, relató a Economis que en los inicios de su gestión armaron “un lindo grupo de trabajo y empezamos a regularizar los balances, poner al día los papeles… En ese momento, había una modalidad de crédito para las cooperativas desde la provincia, que nos facilitó el proceso”. Por aquel entonces, para empezar a sacar la yerba, los productores asociados estilaban pagar los servicios en secaderos de la zona. Frente a ese contexto, el primer paso firme fue construir de a poco espacio apto para el secado, de 30 x 20 mts. para guardar yerba canchada.
”Fuimos armando de a poco un stock para ir envasando. Al comienzo secábamos en secaderos de la zona, tuvimos algunos problemas de calidad y a partir de ahí evaluamos la posibilidad de construir el propio secadero de yerba mate. Fue un desafío bastante complejo, porque es una obra de mucho valor, y nos costó muchísimo”. Para poder avanzar con la obra del secadero, cada socio aportó activamente para capitalizar la cooperativa a través de un aporte anual del 5% de su producción. Esos aportes, sumados a la ayuda del gobierno provincial y del Ministerio de Desarrollo Social de Nación, así como también de un proveedor industrial de Oberá, lograron concretar la obra.
El secadero de la cooperativa funciona con un sistema rotativo de secado, que permite estacionar correctamente la yerba durante un buen tiempo. La puesta en marcha de dicho sistema se relaciona mucho con el sistema tradicional de barbacuá e hizo posible ir aumentando la producción.
Sin ir más lejos, en 2020 El Colono logró estacionar 150 mil kilos de yerba que actualmente está transitando el proceso de molienda y envasado para la puesta a punto previa a la salida al mercado. “Lo importante es que vamos de a poquito armando un stock. Ahora nuevamente, la yerba que estamos elaborando, casi toda estamos estacionando”.
Forjado en base al aporte de los socios, el secadero genera 7 puestos de trabajo genuino en el municipio y recibe anualmente la producción de los socios y, ocasionalmente, de otros pequeños productores no asociados de la zona. “Muchas veces también solemos recibir yerba de otros pequeños productores de Campo Ramón, ya que estamos en un lugar estratégico y antes de llegar al asfalto los productores pueden entrar al secadero. Tratamos de darle una mano a esa gente.”
Con mucho orgullo, Carlos compartió con Economis algunas anécdotas de otras épocas que fueron sentando las bases de la apertura al mercado nacional. Junto a otros socios, solían viajar todos los fines de semana desde Campo Ramón hasta el Mercado Central de Buenos Aires con autos particulares entre 4 o 5 productores, para dar a conocer la yerba en la feria.Y eso, paulatinamente fue dando sus frutos. En esos viajes al Mercado Central porteño, los productores conocieron a Podi, una mujer que a partir de una compra hizo conocer la yerba en las sierras y generó la apertura directa al mercado cordobés.
Actualmente, La Grapia Milenaria se comercializa a través de dos presentaciones en góndola, una en papel madera y otra en papel laminado. Respecto de los volúmenes de venta, son sostenidos a través de clientes permanentes tanto en el mercado provincial, como en el nacional. El producto misionero llega a Rosario, Santa Fe, Neuquén, Buenos Aires, Córdoba, y, por estos días, se organiza el ingreso a la provincia de Tierra del Fuego.
La materia prima de La Grapia Milenaria se obtiene como en los inicios: en concordancia con la naturaleza y de la mano de las familias productoras. Actualmente, la yerba se produce mediante el estacionamiento natural y el Sistema de Certificación Participativo.
Este sistema implica que son los mismos socios quienes controlan los procesos de producción para garantizar que el producto final sea de buena calidad. Nada mal para los tiempos que corren, en los que muchos procesos vuelcan la mirada sobre sí mismos, buscando cumplimentar cuestiones básicas de las condiciones laborales y los sistemas productivos.
Lejos de un modelo estático y permanente, la cooperativa continúa transitando constantemente diversos procesos de cambio, siempre con vistas a futuro. Proyectar un molino propio y la envasadora son los objetivos claros y urgentes. Con esto, se ahorrarán significativamente los costos y esfuerzos. “Para la época de cosecha tenés que tener los fondos para poder pagar, porque no todos los productores pueden esperar a que la yerba se venda. Gracias a que venimos trabajando a la Federación de Cooperativas Federal Ltda., formulamos un proyecto que recientemente fue aprobado y nos permitirá hacer una entrega para adquirir algunas máquinas para el molino”.
Después de casi dos meses de espera, el ministerio de Agricultura de la Nación finalmente fijó los nuevos valores para la yerba mate. Decepcionante para los productores, adecuado para el sector industrial, fueron los dos conceptos recogidos ante los precios conocidos.
El precio definido con la influencia decisiva de Paula Español, la secretaria de Comercio que sigue el mismo concepto fijado por el recordado Guillermo Moreno, está muy por debajo de lo que pretendían los productores: apenas 29,70 pesos por el kilo de hoja verde, con un aumento de solo 21,77 por ciento, bastante menos que la inflación interanual registrada en el último año.
Sin embargo, es también bastante menos que lo que está pagando actualmente el mercado, con un precio promedio de 40 pesos. Para el sector industrial, en cambio, el precio se acerca bastante a lo que se consideraba adecuado para atenuar el impacto de la suba de costos.
Las industrias deberán pagar 112.860 pesos la tonelada de canchada puesta en secadero, también con un aumento de 21,77 por ciento en relación a los precios previos.
La nueva grilla de precios regirá a partir de este miércoles 12 de mayo y tendrá vigencia hasta el 30 de septiembre .
El Instituto Nacional de la Yerba Mate emitió un comunicado sobrio y remarcó que “estos nuevos precios para la materia prima de yerba mate implican un incremento del 48,5% respecto a los que se encontraban vigentes hace un año atrás y un 21,8% con relación a los valores del semestre anterior”.
En ese sentido, cabe señalar que el aumento dispuesto por el laudo de la Secretaría de Agricultura se ubica en la misma línea del incremento en góndola que ya habían alcanzado en los últimos seis meses los paquetes de yerba mate elaborada.
“No es lo que esperábamos desde la producción. Pedíamos 38 pesos, pero el laudo es un precio mínimo. Hay que seguir insistiendo en mecanismos para que la yerba siga caminando por un equilibrio donde todos podamos trabajar y ganar medianamente bien. Hay que tener en cuenta que este es un precio mínimo. Pero en el interior se llega a pagar 43 pesos y vamos a seguir trabajando para que se mantenga en esa línea”, precisó Jonás Peterson, productor e integrante del directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate.
Justamente, esa fue la línea trazada por el ministro de Agricultura, Luis Basterra, quien insistió en que la definición de los valores de la materia prima debe darse en el territorio y no depender de la Nación. Para eso, dijo el titular de la cartera agraria, es necesaria una reforma de la ley del INYM para quitar la unanimidad a la hora de definir los precios. En la última sesión el consenso estuvo cerca, pero la negativa del sector industrial correntino hizo fracasar las negociaciones y pedir nuevamente el laudo de Nación.