Máximo Kirchner

Sí Misiones

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¿Debe sorprender que Milei sea el político de proyección nacional mejor visto en Misiones? El dirigente que nunca vino a la provincia a hacer política, tiene una imagen positiva de 54,7 por ciento y una negativa que solo llega al 28 por ciento. El outsider se impone a Patricia Bullrich, del grupo de los halcones de la alianza Cambiemos, que en Misiones sufrió la mayor caída del país (-7,9 puntos).

Los dirigentes oficialistas mejor valorados en Misiones son Alberto Fernández con 43,1 por ciento y Sergio Massa con 42,5.

Detrás aparece el ex presidente Mauricio Macri, con 37,9 por ciento de imagen positiva y una negativa que trepa a 59,3 puntos. En Misiones, Cristina Fernández tiene la misma imagen positiva que Macri, con 37,9 puntos y una negativa casi idéntica, con 59,5.

El ministro del Interior, Eduardo de Pedro, quien estuvo por unas horas en Misiones, ostenta sólo un 27,2 por ciento de imagen positiva en la tierra colorada. Pero la particularidad es que Misiones es la tercera provincia donde mejor imagen tiene, detrás de Chaco y Santiago del Estero.

Wado vino a hacer campaña en Misiones, pero sorprendió con una frase: “Misiones planifica, Misiones viene teniendo gestiones que mantienen las políticas de inclusión, políticas pensando en las nuevas generaciones. Misiones es la primera provincia que tiene un ministerio de Cambio Climático, el gobierno de Misiones les está dejando y les va a dejar a las nuevas generaciones una provincia en mejores condiciones de que las recibió y eso es muy importante porque parte de la felicidad, además de poder tener tu casa, de ampliar tu casa en un cuartito más, de conseguir trabajo y la posibilidad de tener cultura, educación, deporte, es cuidar la casa común. Misiones está siendo un ejemplo para el resto de la Argentina en cómo se cuida el medio ambiente”, indicó el titular de la cartera de Interior, quien se anota en la carrera de presidenciables.

Todos ellos están lejos de la valoración del gobernador Oscar Herrera Ahuad, quien se mantiene entre los mandatarios calificados como sobresalientes, con una puntuación de 66,7 por ciento en el último sondeo de CB Consultora.

Los datos de la consultora porteña no hacen más que confirmar la percepción social: es palpable el hartazgo con ambos extremos de la grieta, con una política que se mira el ombligo y que poco y nada hace por resolver los problemas acuciantes del día a día. 

Por el contrario, los principales dirigentes protagonizan una acelerada guerra de desgaste que tiene como botín al país. La cadena de bajezas sorprende por su agresividad, entre propios y extraños. 

Máximo Kirchner, ahora en su rol de diputado rebelde redobló las críticas contra Alberto Fernández: “Cuando uno quiere conducir, debe saber obedecer y el pueblo manda”, lo desafió. 

En la oposición no hay mejores. “Habiendo economistas como Hernán Lacunza en nuestro país me da mucha pena ver el desastroso equipo económico que nos gobierna. Al peorcito lo premiaron con la candidatura a gobernador de la Provincia”, ironizó Cristian Rittondo, el diputado macrista que se prueba el traje de candidato a gobernador de Buenos Aires. 

Lacunza fue quien defaulteó la deuda tomada por el propio gobierno de Mauricio Macri, en el inicio de la debacle de la alianza Cambiemos. El “peorcito” le sacó 20 puntos a María Eugenia Vidal. 

La tercera vía dentro de Cambiemos es Miguel Ángel Pichetto, del “Peronismo Republicano”, que tiene a Ramón Puerta como uno de sus laderos. Ninguna idea bajo el sol. El misionero propuso “privatizar Aerolíneas”.

De todos modos, los dirigentes de la alianza Cambiemos no desentonan, todos están más interesados en lo que sucede en Buenos Aires que en Misiones, donde poco y nada se los ve. 

Ninguna de las opciones “nacionales” está pensando en otra cosa que no sea 2023. Incluso en la oposición apuran reformas en el sistema electoral como si eso fuera una solución para los problemas del ahora.

Los intereses de Misiones no entran en esa apretada agenda, por lo que la boleta corta volverá a ser la opción el año próximo, como lo fue en otras oportunidades. El Gobierno quiere discutir los temas provinciales con los misioneros y sin intromisiones. Después cada uno podrá elegir lo que mejor crea para el país. 

La falta de federalismo afecta a todas las provincias por igual. La política nacional se rige por lo que sucede en la Capital Federal y muchos se encandilan con sus luces. “El federalismo no se negocia”, advirtieron esta semana los gobernadores en una carta enviada a la Corte Suprema de Justicia, que deberá fallar ahora sobre el reparto de coparticipación después del generoso regalo que le hizo Mauricio Macri a Horacio Rodríguez Larreta. 

“Las provincias argentinas observamos con suma preocupación el inminente fallo del máximo tribunal en virtud del vencimiento del plazo establecido para la conciliación entre las partes -expresa el documento de los gobernadores-. No existe razón alguna para pretender modificar la transferencia de recursos alterando el plexo normativo constitucional precisamente de parte de aquellos que deberían ser sus celosos custodios”.

Los mandatarios aseguran que “la Ciudad Autónoma de Buenos Aires no es una provincia” y que el Gobierno porteño reclama “recursos que no le corresponden”.

El documento explica que al momento de la sanción de la ley 23.548 de coparticipación federal de impuestos existía la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires que “era financiada completamente con recursos pertenecientes al estado nacional”.

“Después de la reforma constitucional de 1994, y en virtud del decreto 705/2003 se aplica un coeficiente equivalente al 1,4 % del monto total recaudado en el artículo 2° de la ley 23548 y modificatorias”, afirma el texto.

Los gobernadores señalan que este porcentaje “fue modificado de una manera injusta e injustificada” por el decreto 194/2016 que firmó Macri, mediante el cual elevó los puntos de coparticipación de la Ciudad a 3,75 por ciento en detrimento del resto de las provincias con la excusa de financiar el traspaso de la Policía de la Ciudad.

La semana pasada, veinte provincias aprobaron el informe técnico de la Comisión Nacional de Impuestos (CFI) por los fondos sobre el traspaso de la Policía a la Ciudad de Buenos Aires en 2016, estableciendo en 11.000 millones de pesos el monto de esa operación, y contradiciendo así la justificación del Gobierno porteño que fijó esa maniobra en más de 18.000 millones de pesos.

“Nuestras provincias han perdido aproximadamente 500.000 M de pesos y padecemos la concentración del 28% del gasto público territorial del presupuesto nacional en la CABA”, añaden los mandatarios provinciales. Un vuelto, que sirve para construir candidaturas presidenciales. 

La inflación de abril no trajo ninguna señal de alivio en la escalada de los precios que amenaza con frenar la recuperación y diluye el poder adquisitivo de los salarios. Una escalada que comenzó en 2018 y que encuentra techo. El récord de 2019 bien puede ser superado este año. La inflación interanual ya es la más alta desde la salida de la Convertibilidad. 

Sin embargo, no aparecen soluciones y la interna del propio Gobierno genera zozobra permanente. Los últimos días fueron de una seguidilla de críticas del ala dura del kirchnerismo hacia el ministro de Economía y la parsimonia del presidente Alberto Fernández, más preocupado por no herir susceptibilidades que por tomar decisiones de fondo. Es difícil proyectar en un escenario de tanta fragmentación.

La débil política para contener los precios, de todos modos repite patrones históricos: cuidar la mesa del gran centro porteño y desdeñar las economías regionales. Agricultura de la Nación volvió a laudar el precio de la yerba mate bastante por debajo del valor de mercado y lejos de lo que pedían los productores. El nuevo precio para la materia prima, fijado en 46,89 pesos, implica una suba del 27 por ciento en relación con los valores previos. La inflación de los primeros cuatro meses, ya marca un alarmante piso de 23,1 por ciento. Aún contando con una inesperada desaceleración de la inflación, los datos de este mes ya igualarán lo dispuesto por la Nación para el producto madre de la agricultura misionera. 

En las oficinas porteñas las decisiones se toman sin considerar datos sencillos de cotejar. Desde el año pasado el mercado paga más de 50 pesos por la materia prima -ahora está superando los 60- y el precio determinado ahora es apenas 89 centavos más que lo que ofreció la industria cuando se discutían los precios en la mesa de negociación del Instituto Nacional de la Yerba Mate. ¿Casualidad

Como contraste, Misiones tiene una decidida política que busca apuntalar al pequeño productor como elemento nutritivo del arraigo y un derrame efectivo en cada uno de los municipios misioneros. La riqueza del productor es la riqueza de todos. Tirar abajo los precios para que no impacten en la góndola de los supermercados porteños ni siquiera es una medida efectiva contra la inflación. Solo revela la permanencia de una mirada alejada del federalismo. La propia industria advierte que los precios deben subir para poder compensar la suba de los costos del último año. 

El Gobierno provincial marca una pauta alejada de las conservadoras decisiones nacionales. A fin de año se pondrá en operación el molino yerbatero financiado por la Provincia en Andresito, con la premisa de alcanzar los 60 centavos de dólar por la materia prima, para elevar la vara e impulsar a otros compradores a llegar a ese mismo valor. Podrá procesar 15 millones de kilos al año. Será un jugador de peso en el mercado. 

La política misionera busca robustecer la economía toda con decisiones que se extienden a toda la cadena productiva, desde el pequeño productor hasta el gran industrial, al que sienta en la mesa de decisiones para mejorar la productividad de la chacra y al mismo tiempo, fortalecer la protección del medioambiente. El Consejo AgroIndustrial que sesionará en breve por segunda vez, reúne a las principales industrias misioneras con el mismo objetivo. 

Misiones también se distingue por tomar medidas de profundo impacto social. La aprobación en la Legislatura del programa Si Misiones (Salud Integral Misiones) implica el acceso universal a los servicios de salud a todos los misioneros. La iniciativa del presidente de la Legislatura, Carlos Rovira, tiene ejes varios, que estarán a disposición de cada uno de los 78 municipios, pero uno de ellos es clave: el plan de los mil días, que brindará contención a la madre durante todo el embarazo y los primeros años de vida, con alimentación y servicios de salud. Fundamental para la sobrevida, para mejorar las condiciones de desarrollo y aprendizaje y garantizar una mejor calidad de vida a los niños. Una política inédita que no encuentra similitudes en provincias cercanas, muchas con un poder económico mucho mayor.

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Apurar el tranco

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La presentación de la oferta de la educación disruptiva sirvió como escenario para la formalización del sendero por el que transitará la política de Misiones. Hay un menú para el año, un manual para el mediano plazo y proyecciones para atender la demanda de futuras generaciones. Todo en una conferencia de poco más de dos horas encabezada por el gobernador Oscar Herrera Ahuad y el presidente de la Legislatura, Carlos Rovira. “Apurar el tranco”, comenzó el conductor político de la Renovación, en lo que pudo leerse como una reprimenda a los ministros y funcionarios, pero también como un llamado de atención para estar a la altura de las demandas dinámicas de tiempo en el que la inestabilidad reina, por una pandemia, una guerra, movimientos políticos o crisis económicas. Fue un llamado de atención a la necesidad de una simbiosis entre áreas, organismos y políticas que no pueden navegar en compartimientos estancos.

Las definiciones de ambos sirven marcan territorio, ponen a Misiones en el centro y se desmarcan de una grieta que se agranda en detrimento de toda la Argentina.

Rovira sorprendió al anunciar que este año se trabajará en una ley para la eliminación del glifosato en las chacras misioneras y reveló que ya se cuenta con un sustituto natural para iniciar la transición a una producción más amigable con la biodiversidad. No es una ley cualquiera, sino un mojón que va en línea con otras políticas de protección de la naturaleza y busca pensar a la chacra para un nuevo tiempo en el mundo. Cada vez más se promueve el consumo de lo orgánico y se cancelan compras si afectan al medioambiente e implican deforestación. La vuelta a lo natural

Esa transformación demandará recursos y nuevas prácticas, pero sirve como guía y no es una decisión aislada: ya rige una ley que prohíbe el uso del glifosato en ámbitos urbanos, aunque hay voces críticas sobre su cumplimiento. En la chacra hay sectores más preparados que otros, pero una creciente conciencia en que hay que cambiar el chip. Ya hay unas dos mil hectáreas de yerba mate con producción orgánica y en 2004, a través de un trabajo con las empresas tabacaleras y el Instituto Nacional de  y Tecnología Agropecuaria (INTA), Misiones fue la primera provincia que erradicó el uso del bromuro de metilo en la producción de tabaco y de hortalizas a campo.

Es necesario advertir el contraste. En diciembre de 2018, el gobierno de Cambiemos firmó un acuerdo con la corporación Maizar para “ampliar la frontera” y plantar en Misiones 250 mil hectáreas de maíz transgénico. Nunca hubo siquiera un estudio de impacto ambiental, pero para esa extensión, hubieran sido necesarios 2,5 millones de litros. La firmeza de la Provincia y la resistencia de los propios productores lograron frenar la idea y a sus impulsores

Así como la eliminación del glifosato cambiará la chacra en el mediano plazo, Rovira también puso sobre la mesa una transformación energética, que permita a la provincia generar energía renovable. Ya hay varias ofertas privadas a través de biomasa forestal. La Provincia quiere aprovechar también la energía solar y en tres años conseguir la misma energía que hoy genera la represa de Urugua-í, unos cien megas o más. El proyecto forma parte de una planificación del ministerio de Energía, presentada en 2019 y lentamente se va poniendo en práctica. La primera planta, en el barrio Itaembé Guazú de Posadas, cuenta con medio mega. La segunda, con cinco. Hay ocho en carpeta con distintas potencias. 

Pero además de la energía propia, Herrera Ahuad reveló que comenzó las negociaciones con Fernando De Vido, el nuevo director de Yacyretá, para que Misiones pueda contar con una segunda línea de 500 kv que ingrese desde Corrientes. Hoy se cuenta con una y durante lo más duro de los incendios en la vecina provincia, Misiones se quedó sin energía porque el fuego afectó una de las torres. Con una segunda línea, habrá mayor estabilidad en el sistema eléctrico provincial, al que en paralelo se le extienden las redes internas. “Es una solución pensando a cien años”, sintetizó el ministro de Energía, Paolo Quintana. 

Esa es una de las demandas principales en la carpeta que se negocia constantemente con la Nación. Las otras son obras varias -se espera llegar a los cien mil millones de pesos que estaban incluidos en el presupuesto rechazado por Cambiemos-, la creación de una zona aduanera especial (“No claudicamos y no dejamos de insistir en negociar en los niveles políticos que corresponde”, remarcó el Gobernador). En cuanto a la cuestión fiscal, se esperan novedades en el corto plazo. “Tarde o temprano va a salir. Yo estoy convencido, si no es en este gobierno, quizá, en el gobierno que venga”, enfatizó Rovira.

Las demandas de Misiones tienen un peso relativo importante en el tablero nacional. El presidente Alberto Fernández se recuesta mucho más en los gobernadores que en el propio espacio y Misiones demostró, nuevamente, responsabilidad institucional en la discusión más importante de la Argentina: cómo salir de la urgencia del Fondo Monetario Internacional. Pero además, a diferencia de otros gobiernos, Misiones no pide auxilio, sino equilibrar viejas desigualdades. En el camino, hizo las tareas necesarias para no depender del buen humor del ocupante de turno en la Casa Rosada. 

La política de desendeudamiento iniciada en Misiones hace casi 20 años es un ejemplo de la austeridad financiera que contrasta con el fiasco del ex presidente Mauricio Macri, que trajo nuevamente al FMI a la Argentina, ahora como acreedor de una deuda récord en el mundo: 57 mil millones de dólares. 

Misiones generó su propia política fiscal para financiar políticas de desarrollo que le sacan varias cabezas de ventaja a las provincias vecinas, incluso algunas que eran “grandes” hace no demasiado tiempo. Hoy Misiones es la principal exportadora de la región NEA, por encima de Chaco y Corrientes y, fundamentalmente, la principal exportadora de la región en manufacturas de origen industrial y agropecuario, mientras que otras se hacen fuerte en materia prima. En lo vinculado a las Manufacturas de Origen Agropecuario, Misiones es líder absoluto de la región con USD 255 millones exportados, cifra que es mayor a la suma de las otras provincias del NEA (USD 163 sumados Chaco, Corrientes y Formosa). En Manufacturas de Origen Industrial, Misiones es también el  líder absoluto de la región, con USD 163 millones exportados, concentrando  el 77,9% del total de las ventas al exterior de la región del NEA.  En el ranking de provincias exportadoras de MOA, Misiones tiene el octavo  mayor volumen en dólares de exportación del país, y es segunda en el  Norte Grande, solo detrás de Tucumán. Además, en el ranking nacional de exportación de MOI, Misiones se posiciona 11º a nivel nacional y 3º en el Norte Grande (detrás de  Tucumán y Salta). 

Es también la provincia de la región con mayor empleo privado y una de las principales generadoras de impuestos nacionales, pese a que recibe mucho menos que las provincias cercanas. Según revela nuestro columnista Alejandro Pegoraro, Misiones fue la provincia que más recursos generó en concepto de IVA, concentrando el 18% del total regional (por $12.600,4 millones). Además, en el ranking de todas las provincias del país (excluyendo CABA), se ubica como la séptima de mayor recaudación por IVA. En lo que refiere al impuesto a las Ganancias, Misiones fue la segunda provincia de mayor recaudación en el Norte Grande (15% del total, por $ 13.931 millones), solo por debajo de Tucumán ($16.571 millones). Pero, en la medición per cápita de este impuesto, Misiones queda primera en la región ($10.926 por persona). En el ranking de provincias, Misiones es la 11º provincia de mayor recaudación. 

Misiones es la que más genera por IVA en todo el Norte Grande: aporta el 18%. Pero si se analiza cuánto recibe solo por coparticipación federal, la brecha es abismal: percibe el 9% del total regional. Agrupando IVA e impuesto a las Ganancias, Misiones muestra el mayor aporte por persona en 2021; pero en la distribución de coparticipación, recibió la menor asignación ajustada por población. 

Eso también forma parte de las negociaciones con la Nación. Pero no desde una posición de dádiva, sino entre pares. Hoy el Presidente necesita más que nunca el respaldo de los gobernadores y el misionero no dudó en ir en garantizar los votos del bloque misionerista en pos de la previsibilidad -que se busca con urgencia en la Argentina-. Herrera Ahuad estuvo en Buenos Aires junto a otros gobernadores y después advirtió que no acordar con el FMI implicaba un riesgo de default que echaría por tierra inversiones ya pactadas con la Nación y encarecería el crédito al sector privado. Malo para todos. 

En el Congreso sucedió lo mismo. Ante la rebeldía kirchnerista, el jefe del bloque oficialista, Germán Martínez, se apoyó en otros actores para conseguir los votos. Se lo vio consultando permanentemente con el misionero Diego Sartori. El presidente del bloque Provincias Unidas, que integra la Renovación, Luis Di Giacomo, puso en claro cuál es la posición de quienes tienen responsabilidad de gestión, alejados de posiciones “ideológicamente ideales”: “No conozco Troskolavia o Liberlandia, espacios ideales en que aparentemente se podrían aplicar esas políticas que vienen a enseñarnos como si fueran maestros, a nosotros nos toca gobernar provincias reales, de un país real que tiene necesidades y problemáticas”, argumentó. 

Esa posición, a favor de cerrar el acuerdo con el FMI para conseguir un poco de estabilidad, contrastó con la exhibida por izquierda y derecha: zurdos, kirchneristas y libertarios votaron en contra con argumentos “ideales”, en contra del ajuste o por falta de “reformas estructurales”. En el caso de Misiones, los diputados del bloque misionerista, Diego Sartori y Carlos Fernández, votaron a favor. Lo mismo hicieron los de la alianza Juntos por el Cambio, Alfredo Schiavoni, Martín Arjol y Florencia Klipauka. En cambio, el bloque oficialista votó dividido: Héctor “Cacho” Bárbaro a favor y Cristina Britez en contra.

No era novedad que izquierda y derecha votaran igual. Pero en esta oportunidad se sumó el kirchnerismo, con el respaldo de la misma Cristina Fernández, quien estuvo reunida con su hijo Máximo hasta bien entrada la sesión. 

La presidenta del Senado, con sutileza, cuestionó el “plan económico del Fondo Monetario” que se debatía en el Congreso y que ahora tendrá tratamiento en el Senado. Una forma poco ambigua de decir que no respalda las negociaciones del ministro de Economía, Martín Guzmán y del propio presidente Alberto Fernández. 

El Frente de Todos, finalmente, fue el que menos votos aportó para aprobar el acuerdo, para no quedar en la historia como los que avalaron al FMI, pero en política, los costos que no se asumen, simplemente se trasladan a otros. Gobernar es asumir responsabilidades. Ese mundo ideal, en el que la ideología veta negociaciones, choca con el mundo real. Un default dejaría nuevamente al país como paria. Los perdedores serían otra vez los de abajo, los que quieren un poco de tranquilidad para vivir el día a día. La pureza ideológica oculta también verdades recientes: antes de la épica de pagarle toda la deuda, el propio Néstor Kirchner arregló con el FMI un programa que, como el actual, permitía ganar tiempo para acomodar el desastre. Era 2003. Memoria corta. La misma que la de Cambiemos, que ahora se ufana de aportar “responsabilidad”. La que no tuvieron cuando fueron gobierno.

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Herrera Ahuad, el gobernador mejor valorado de la Argentina

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El gobernador Oscar Herrera Ahuad trepó al primer puesto del ranking de los más valorados, según un nuevo estudio de CB Consultora. Con 71,9 por ciento de imagen positiva, se ubicó por encima del radical Gerardo Morales, de Jujuy, que bajó al segundo puesto y se quedó con 71,5 por ciento. En tercer puesto quedó Sergio Uñac, de San Juan, con 70,5 por ciento de valoración positiva.

Los datos valorados por la consultora marcan un respaldo permanente a la gestión personal, y refleja el éxito de las políticas públicas de un proyecto político provincial independiente, totalmente diferenciado de los partidos tradicionales y de la grieta.

La altísima imagen de Oscar Herrera también está reflejada por la transformación que ha tenido la Capital provincial, pasando a ser en los últimos dos años la ciudad con mejor oferta gastronómica, turística y cultural del interior del país, con infraestructura y servicios de alto nivel.

El club de los + 70 lo completaron dos peronistas moderados: el sanjuanino Sergio Uñac (+ 70,7%) y el cordobés Juan Schiaretti (+ 70,2%).

Debajo aparece un trío de Juntos por el Cambio, que también supo liderar la tabla: el radical correntino Gustavo Valdés (+ 69,1%), el macrista porteño Horacio Rodríguez Larreta (+ 68,8%) y el radical mendocino Rodolfo Suarez (+ 68,3%). Esto confirma una tendencia: en la puja por la polarización, a los opositores les va mejor que a los oficialistas del Frente de Todos.

La parte de arriba del ranking la completa el peronista pampeano Sergio Ziliotto, con + 66,2% de ponderación a su favor.

El intendente de Posadas, Leonardo Stelatto también mejoró su valoración y se mantiene entre los alcaldes con alta valoración, con 62,7 por ciento de imagen positiva. 

El presidente Alberto Fernández mantiene la mejor imagen en Santiago del Estero, con 60,3 por ciento, mientras que en Misiones llega solo a 37,5 por ciento de valoración positiva, apenas por encima de Cristina Fernández con 34,5 y por debajo de Sergio Massa, al que respaldan el 37,5 por ciento de los misioneros encuestados. Por su parte, Máximo Kirchner solo cosecha 22 por ciento de adhesiones en Misiones, con una valoración muy baja. Mauricio Macri también tiene una escasa adhesión en la tierra colorada, con una valoración negativa que llega al 60,4 por ciento. 

Como contrapartida, es en Misiones donde Eduardo De Pedro, quien vendrá este viernes a Puerto Iguazú a la reunión de gobernadores del Norte Grande, tiene una de sus valoraciones más altas, con 29,3 por ciento a favor. 

Herrera Ahuad, quien desde que apareció el ránking se mantuvo entre los gobernadores con imagen sobresaliente, encabeza el ranking con 29,6 por ciento de misioneros que consideran que su gestión es muy buena, otro 23,9 por ciento que considera que es buena y un 18,4, regular buena, lo que redondea una valoración positiva de 71,9 por ciento, dos puntos más que en enero.

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Brechas en el federalismo fallido

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Tengo la instrucción de que todo lo que estaba en el Presupuesto, salga”, confesó el jefe de Gabinete, Juan Manzur. Lo “que estaba” es lo que figuraba en el Presupuesto rechazado por los diputados de Cambiemos, en una jugada que causó enormes perjuicios, incluso a las provincias gobernadas por la oposición. Misiones no es la excepción, pero está dando pasos acelerados para recuperar lo perdido merced a la continuidad de una gestión que se inició mucho antes de que la ley de leyes llegara al Congreso.

Es por eso que la relación con Manzur está aceitada. El gobernador de Tucumán conoce desde hace tiempo al de Misiones, cuando ambos eran ministros de Salud. Manzur llenó de elogios a la gestión misionera en manos de Oscar Herrera Ahuad y a la visión estratégica de Carlos Rovira para diseñar políticas de largo plazo.

Esa gestión y mirada estratégica se plasman en un vínculo con el Gobierno nacional al que se entiende como un par circunstancial y no un abstracto en un escalón superior al que rendirle pleitesía para conseguir algún conchabo. 

Esa construcción es la que está dando sus frutos como nunca antes. Se consiguieron recursos para la culminación del puerto de Posadas y negociaciones clave para que puedan atracar barcos de bandera paraguaya para llevar carga a menor costo logístico. También habrá fondos para la extensión de las autovías por las rutas nacionales 12 y 105 y para la autovía de ingreso a Posadas. Horas después de su visita a la capital misionera, el propio Manzur selló en su despacho otros acuerdos con Misiones: 4.600 millones para obras hídricas en seis municipios y once millones de dólares para dotar de infraestructura a las chacras, mejorar el uso del suelo y crear consorcios para la prevención de incendios y la conservación del monte nativo. Cada paso obedece a una planificación que suele hacerse generalmente en silencio, hasta que se concreta. 

No es casual que la premisa que les dio Herrera Ahuad a los tres nuevos ministros haya sido “aferrarse al trabajo”. Ese fue el mensaje que dio el Gobernador en la toma de juramento de Fernando Meza como ministro de Desarrollo Social, Karina Aguirre como ministra de Derechos Humanos y Liliana Rodríguez como ministra de Acción Cooperativa.

La gestión es la bandera principal de la Renovación. Por eso se lo ve al mismo Gobernador al frente del combate al fuego y en cada detalle de las acciones diarias. Y forma parte de un todo que se extiende en el tiempo, pero que al mismo tiempo, van pensando cómo enfrentar el futuro. Los incendios se pueden enfrentar mejor con tecnología y equipos, pero el cambio climático se debe atender con premisas nuevas que van más allá del cuidado de la selva: generar recursos con los Certificados por Reducción de Emisiones, que Misiones comenzó a gestionar, pero al mismo tiempo, empezar a cuidar la situación productiva con los millones de dólares conseguidos para contar con un Sistema Provincial de Manejo Agroambiental a través de consorcios rurales y equipamiento para la sistematización de suelos y caminos; preservación, recuperación y protección de vertientes y cursos de agua; y prevención, mitigación y combate de incendios rurales”.

Al mismo tiempo que se buscará mejorar la productividad de las chacras, se pondrá en marcha un plan que contribuirá a mitigar el impacto de eventos climáticos como sequías, lluvias torrenciales y altas temperaturas, en chacras de pequeños productores y caminos rurales mediante la mejora de la capacidad de adaptación. También se espera contribuir al combate temprano de incendios rurales mediante la mejora de la capacidad de respuesta territorial a través de la organización de los productores y la disponibilidad de equipamiento liviano.

Esos dólares conseguidos con el respaldo de Nación servirán para fortalecer el combo de chacras activas y el verde que es marca registrada y principal atractivo para el mundo que elige a Misiones como destino turístico

Enero cerró con una ocupación hotelera del 86 por ciento en promedio y picos del 90 por ciento en Puerto Iguazú, que de a poco recupera esplendor, mientras que Posadas tuvo una inédita ocupación hotelera que alcanzó el 82 por ciento en promedio, gracias al atractivo de las playas y la costanera gastronómica, que generaron ingresos por 198 millones de pesos. Bien puede considerarse a la temporada veraniega actual como la mejor de todos los tiempos: enero de 2019, que fue un año récord en visitas a las Cataratas, tuvo una ocupación del 52 por ciento y fue del 75 por ciento en enero de 2020, que hasta ahí venía siendo el mejor verano del lustro previo (Iguazú tuvo una ocupación promedio del 83 por ciento). Pero el dato que marca la diferencia es que en esos años, el turismo internacional estaba presente. Ahora son sólo argentinos y muchos misioneros los que marcaron el ritmo y también mejoraron el porcentaje de pernocte a 4 o 5 noches promedio. En suma, el gasto turístico de enero llegó a los 2.590 millones de pesos. 

Seguramente los números mejorarán en febrero tras la apertura de los pasos fronterizos con Brasil, considerados ahora “corredores seguros” y que se habilitaron este sábado en San Pedro, San Antonio, El Soberbio, San Javier y Alba Posse.

Esa dinámica del turismo en recuperación también se refleja en otros puntos de la economía. Misiones terminó el 2020 con un récord de consumo de combustible y empleo en alza: hasta noviembre se crearon más de cuatro mil puestos de trabajo durante el año y ya hay más empleo privado que en la prepandemia. 

También se superaron los 600 patentamientos en el primer mes del año, lo que augura un buen clima para la venta de vehículos, un sector que venía golpeado desde mediados de 2018, pero que de a poco levanta cabeza. 

Como contrapartida, un dato golpea de lleno a la recuperación económica. Manzur y Herrera Ahuad hablaron en Posadas de “cerrar brechas” en el federalismo fallido. Pero falta mucho para que eso se haga realidad. 

Por un lado, el voto en contra del Presupuesto de los diputados de Cambiemos, con los misioneros Martin Arjol, Florencia Klipauka y Alfredo Schiavoni, se expresa con nitidez en el reparto de los subsidios al transporte público. El Presupuesto incluía un aumento de la partida para las provincias para alcanzar los 46 mil millones. Ahora ese dinero no está y depende de la discrecionalidad del Gobierno nacional. Posadas, con mucho esfuerzo de la Provincia y paciencia de las empresas, mantiene uno de los boletos más baratos del país, con apenas 20 pesos y congelado desde 2019. Recién ahora comenzó a discutirse una adecuación. Más barato que la principal ciudad misionera está únicamente el distrito gobernado por Horacio Rodríguez Larreta, la Capital Federal, de los subsidios. Esa diferencia iba a ser un poco reparada por el Presupuesto, pero los diputados de Cambiemos dijeron que no.

Otro dato matiza la retórica de Manzur en Misiones. YPF decidió un aumento del 9 por ciento en los combustibles, que nuevamente agranda la brecha entre los precios de Capital Federal y el resto de las provincias: en Puerto Iguazú el gasoil está 29 pesos más caro que en el municipio porteño. Una diferencia que nuevamente diferencia entre consumidores de primera y de segunda, pero que, fundamentalmente, poco ayuda para aplacar la inflación que sigue siendo el principal problema de la sociedad. 

Antes de despedir a Manzur en Posadas, el Gobernador emitió una promesa clave. Los diputados del bloque misionerista acompañarán el acuerdo con el FMI en el Congreso. Los votos de las provincias, se dijo antes y se evidencia ahora, son mucho más importantes para el Gobierno de Alberto que los gestos de su propia coalición. 

La renuncia de Máximo Kirchner a la presidencia del bloque oficialista le dio un nuevo golpe a la maniobrabilidad del Gobierno nacional. El hijo de la vicepresidenta se plantó ofuscado por cómo se llevaron adelante las negociaciones y las condiciones aceptadas por el equipo económico para cerrar el acuerdo que evita, solo este año, el pago de una cuota de más de 19 mil millones de dólares en el crédito tomado por Mauricio Macri. 

El desaire de Máximo obedece a las “convicciones”, pero no son las mismas que las que su padre no quería dejar en la puerta de la Casa de Gobierno. Néstor le pagó toda la deuda al FMI sin cuestionar su origen (más allá de la retórica combativa), con disciplina fiscal pero ganando tiempo para que la economía se recuperara. No es demasiado distinto a lo que se buscó ahora, ganar tiempo, con la diferencia de que ahora el propio FMI, quizás culposo, no se animó a las exigencias de siempre, como ajuste de salarios, recortes de jubilaciones o un enfriamiento de la economía. Hasta el Financial Times reclamó condiciones más estrictas para Argentina, no sea cosa que el ejemplo cunda en el mundo.

No es un mal acuerdo en el contexto. Si es una mala señal política la renuncia de Máximo apenas unas horas antes de que el Presidente emprenda una gira por Rusia y China en la búsqueda de respaldos y dólares.

No hay que buscar demasiado para encontrar decisiones que se toman por encima de las “convicciones”, necesarias para una construcción mayor y por el bien común. La propia Cristina, la Jefa, tomó una decisión en contra del paladar negro: eligió a Alberto Fernández como candidato a presidente para enfrentar a Mauricio Macri y recuperar el poder. 

Desde entonces, el paladar negro no ha hecho más que poner “condiciones” como si el contexto no existiera y sin entender que cada ladrillo es necesario para sostener una pared con cimientos endebles desde su génesis. Debilidad estructural que obedece a una enorme crisis económica, la misma deuda que ahora se intenta “desconocer” y una elección que no se define por el desencanto con el FMI, sino por un problema mucho más profundo: más de medio país no llega a fin de mes. Si no hay solución a la monumental deuda tomada por el Gobierno anterior, no habrá corrección posible de los otros problemas derivados. “Nadie en nuestra fuerza política puede estar alegre con tener al FMI en la Argentina, pero es una realidad”, reconoció el ministro de Economía, Martín Guzmán, tratando de apaciguar un fuego que no le conviene a nadie. 

No le sirve a nadie el “yo o el Fondo” o suponer que el acuerdo traerá aparejado una derrota en 2023. Las batallas a todo o nada suelen dejar muchos heridos, que no son los generales y usualmente, victorias pírricas.

Está claro que el voto de la sociedad no se ata a “convicciones inamovibles”, sino generalmente a una coyuntura que marca el bolsillo. Las legislativas del año pasado son el reflejo de la anemia económica. Romper con el FMI o desconocer la deuda tomada por el Gobierno de Mauricio Macri, en nada cambiaría esa condición. Por el contrario, la profundizaría. 

La renuncia de Máximo a la conducción del bloque oficialista agrava el cuadro de debilidad y regodea a la oposición que, sin necesidad de hacerse cargo de su legado de deuda y crisis, tiene servida en bandeja la crítica fácil si ni el oficialismo logra ponerse de acuerdo. Y, aunque parezca una ironía, tendrá razón.

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Martínez: “Voy a trabajar para que tengamos el mayor acompañamiento posible en acuerdo con el FMI”

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El flamante jefe del bloque de Diputados del Frente de Todos, Germán Martínez, dijo hoy que trabajará en el Congreso para “tener el mayor acompañamiento sobre el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI)” y expresó su deseo de que “la oposición explique la deuda que tomaron” así como “el cronograma de pagos” que se había firmado durante el gobierno de Mauricio Macri.

“Voy a trabajar para tener el mayor acompañamiento en el Congreso sobre el acuerdo con el FMI”, remarcó Martínez esta mañana en declaraciones a Radio 10, al tiempo que añadió que le “encantaría” que el ministro de Economía, Martín Guzmán, concurra al Congreso para “explicar el acuerdo con el FMI y que la oposición pueda explicar la deuda que tomaron”.

Martínez fue designado ayer como jefe del bloque tras la salida de Máximo Kirchner, quien manifestó su decisión de dar un paso al costado tras el anuncio del acuerdo del Gobierno con el FMI.

“Yo quiero tener la oportunidad por ejemplo de escuchar a Nicolás Dujovne (exministro de Economía del macrismo)”, dijo Martínez; y se preguntó “¿Qué cálculo hicieron para firmar este cronograma de pagos?”.

“Yo quiero preguntarles eso porque estamos acostumbrados a que se interpele al oficialismo pero yo se lo quiero preguntar”, insistió y agregó que le gustaría hacerlo “sin chicanas”.

Tras la reunión que el jefe del bloque de diputados mantuvo anoche con el presidente Alberto Fernández y con Sergio Massa en Casa de Gobierno, Martínez sostuvo que “el acuerdo con el FMI es correcto” y “abre muchas puertas”.

En el mismo sentido, añadió que en la Argentina, “necesitamos que nos dejen crecer para poder pagar y este acuerdo con el FMI nos abre el tiempo para poder hacerlo”.

“No tenemos que perder la mirada de darle al Presidente todas las herramientas para seguir gobernando”, puntualizó.

Por otra parte, consultado sobre la salida de Máximo Kirchner, respondió: “Yo no siento que vengo a reemplazar a Máximo porque desde el punto de vista político, su rol y su aporte son irremplazables”.

“Hay mucha diversidad en nuestro bloque”, remarcó y sostuvo que su tarea “como presidente del bloque es hablar con cada compañero y compañera del Frente de Todos para que podamos lograr que el acuerdo con el FMI sea tomado con optimismo”.

Martínez también añadió que “la salida de Máximo” lo “conmocionó” ya que “es una referencia muy fuerte para nosotros”.

“Es alguien que no toma decisiones de forma caprichosa sino de forma madura y lo dejó claro en su carta”.

Martínez contó que “ayer tuve contacto con él durante todo el día y hoy la tendré con más profundidad porque lo quiero codo a codo conmigo llevando adelante todo lo que hay que hacer en la Cámara de Diputados”.

En el mismo sentido, recordó haber visto “a Máximo defender la ley de emergencia”, remarcó que “fue el autor del aporte extraordinario solidario” y que “tiene una gran conducción”; por lo que concluyó con que quiere “trabajar con él para llevarle soluciones al Presidente”.

“Yo puedo tener matices en el abordaje de la solución pero nosotros tenemos una mirada común sobre el desastre que significó el endeudamiento con el FMI y sobre el irresponsable calendario de pago que se fijio. Si yo tengo claro mi mirada respecto del problema, lease Macri, es mucho más fácil entender la propuesta de solución que propone el Presidente”, finalizó.

La decisión de nombrarlo al frente de la bancada oficialista en Diputados fue adoptada por el presidente Alberto Fernández y el titular de la Cámara baja, Sergio Massa, quienes se reunieron ayer por la tarde en la Casa Rosada con Martínez, un licenciado en Ciencias Políticas de 46 años.

La elección de Martínez fue acordada al cabo de una serie de reuniones y negociaciones que se desarrollaron durante todo el día y que encabezaron directamente Fernández y Massa.

“Yo no vengo a reemplazar a Máximo; su rol y aporte es irremplazable. Vengo a aportar mi mirada sobre los diferentes temas que están en debate”, dijo Martínez esta mañana al hablar por radio.

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