La CNV suma a más bolsas de comercio al registro de boletos inmobiliarios
El mercado inmobiliario en pozo suma un nuevo actor institucional. Con la Resolución General 1114/2026, publicada el 27 de febrero de 2026 en el Boletín Oficial y con vigencia desde el día siguiente, la Comisión Nacional de Valores amplió el universo de entidades habilitadas para anotar boletos de compraventa y contratos sobre inmuebles futuros, una herramienta clave para el desarrollo del crédito hipotecario y la formalización de proyectos inmobiliarios sin posesión efectiva.
El cambio no es técnico ni menor: más bolsas de comercio quedan autorizadas a prestar este servicio, por fuera del mercado de capitales, en el marco del DNU 1017/2024, que busca dar previsibilidad jurídica a operaciones sobre unidades aún no construidas. En un contexto de reactivación incipiente del crédito hipotecario, la decisión apunta a ensanchar la infraestructura institucional que sostiene estas transacciones.
Qué habilita la norma en términos económicos
La resolución modifica las Normas de la CNV para extender la habilitación a bolsas de comercio que, además de su rol tradicional, podrán registrar boletos y contratos de inmuebles futuros cuando no exista situación constructiva suficiente para ejercer posesión.
A partir de ahora, quedan expresamente autorizadas:
- Bolsa de Comercio de Córdoba
- Bolsa de Comercio de La Plata
- Bolsa de Comercio de Mendoza S.A.
- Bolsa de Comercio de Rosario
- Bolsa de Comercio de San Juan S.A.
- Bolsa de Comercio de Santa Fe
- Bolsa de Comercio de Chaco
- Bolsa de Comercio de Bahía Blanca S.A.
Estas entidades se suman a los ACRyP, cámaras compensadoras, mercados, ADCVN y entidades financieras, que ya estaban habilitados. Para las bolsas, la norma introduce un punto clave: no necesitan encuadrar esta tarea como actividad complementaria, aun cuando estén registradas como agentes ante la CNV. En la práctica, se amplía su objeto permitido sin exigir cambios adicionales de encuadre regulatorio.
Del DNU al despliegue operativo
La decisión se inscribe en una secuencia normativa iniciada con el DNU 1017/2024, que puso el foco en reconstruir un mercado hipotecario sostenible. Ese decreto facultó a la CNV a autorizar entidades para anotar contratos sobre inmuebles futuros, una figura pensada para ordenar la preventa inmobiliaria y reducir riesgos jurídicos.
Luego, la CNV avanzó por etapas. Primero habilitó a actores clásicos del mercado de capitales (Resolución 1043) y, más recientemente, incorporó a bolsas registradas como ERR (Resolución 1109). La Resolución 1114 completa ese recorrido al sumar bolsas de comercio que operan como ALyC, ampliando la capilaridad territorial del sistema.
El problema que se busca resolver es claro: falta de registros confiables y homogéneos para operaciones inmobiliarias previas a la construcción, una debilidad estructural que limita el financiamiento y encarece el riesgo.
Más infraestructura, menos fricción
El efecto inmediato es institucional, pero con derivaciones económicas concretas: Inversión: mejora el marco de seguridad para desarrollos inmobiliarios en pozo, un segmento sensible al riesgo legal. Costos: al haber más entidades habilitadas, se amplía la oferta de servicios de anotación, lo que puede reducir cuellos de botella y costos operativos. Competitividad regional: las bolsas del interior ganan un rol activo, acercando el servicio a desarrolladores y compradores fuera del AMBA. Crédito hipotecario: un registro más robusto facilita la estructuración de financiamiento sobre proyectos futuros.
No hay impacto fiscal directo ni creación automática de empleo, pero sí una mejora en las condiciones de formalización del mercado inmobiliario, con efectos indirectos sobre actividad y financiamiento.
Ampliación sin desregulación
La resolución no implica una desregulación ni un retiro del Estado. Por el contrario, muestra una estrategia de expansión controlada: más actores habilitados, pero bajo un marco definido por la CNV y anclado en el decreto vigente.
El mensaje al mercado es de continuidad. No se cambian las reglas de fondo, se ensancha la base institucional para que esas reglas puedan operar mejor. También es una señal hacia las provincias y economías regionales, que ven fortalecidas a sus bolsas como nodos de servicios vinculados al desarrollo inmobiliario.
Lo que habrá que seguir de cerca
En los próximos meses, el termómetro será el uso efectivo de esta habilitación. Si las bolsas incorporadas logran captar operaciones y generar registros ágiles y confiables, el esquema puede convertirse en una pieza relevante del andamiaje hipotecario. Si no, quedará como una habilitación formal con impacto limitado. La diferencia estará en la demanda real del mercado y en la capacidad operativa de las entidades autorizadas.

