La inflación mayorista se desaceleró en mayo al 2,5% y aumentó 34,5% contra el mismo mes del último año, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Este incremento se dio como consecuencia de la suba de 2,5% en los “Productos nacionales” y de 3,1% en los “Productos importados”.
En el período enero-mayo, el índice de precios internos al por mayor (IPIM) subió 11,4% contra el mismo período de 2025.
Así, la inflación mayorista se desaceleró 2,7 puntos porcentuales (p.p.) respecto a abril, aunque quedó por encima de la inflación minorista (2,1%) por 0,6 p.p.
Dentro de los “Productos nacionales”, las divisiones con mayor incidencia en el IPIM fueron “Sustancias y productos químicos” (0,65 p.p.); “Energía eléctrica” (0,25 p.p.); “Productos refinados del petróleo” (0,24 p.p.); “Alimentos y bebidas” (0,22 p.p.); y “Petróleo crudo y gas” (0,22 p.p.).
Por otra parte, el nivel general del índice de precios internos básicos al por mayor (IPIB) mostró un aumento de 2,7% en el mismo período, explicado por la suba de 2,7% en los “Productos nacionales” y de 3% en los “Productos importados”.
La inflación de mayo fue de 2,1% y se desaceleró por segundo mes consecutivo
El nivel general del índice de precios básicos del productor (IPP) también registró el mismo aumento en mayo, donde los “Productos primarios” (2,4%) y los “Manufacturados y energía eléctrica” (2,8%) explicaron el alza.
El ministro de Economía, Luis Caputo, detalló que el IPIM “mide la evolución promedio de los precios de los bienes de origen nacional e importado ofrecidos en el mercado interno”, en donde los precios observados, salvo excepciones, “corresponden al día 15 de cada mes”.
El jefe del bloque del PRO en el Senado, Martín Goerling Lara, aseguró que el futuro de Manuel Adorni como jefe de Gabinete se definirá luego de que se presente su informe en la Cámara alta el próximo 2 de julio, aunque ratificó que el partido amarillo reclama su remoción en el cargo.
En diálogo con Infobae, Goerling Lara sostuvo que la permanencia de Adorni en el cargo “no da para más”, y criticó la negativa del oficialismo a habilitar la sesión parlamentaria destinada a tratar el desempeño del jefe de Gabinete.
Consultado sobre la postura del PRO ante una eventual moción de censura o remoción, el senador macrista fue tajante: “Si llega esa instancia, el PRO va a acompañar el pedido de censura o remoción”. Incluso si la iniciativa partiera de bloques opositores más duros, como el kirchnerismo: “Acá el que nos está sometiendo a todos los que ayudamos a este gobierno es el mismo Gobierno, insistiendo a esta altura que es un capricho de mantenerlo al jefe de Gabinete”.
Goerling Lara llamó la atención que la polémica en torno al jefe de Gabinete continúa, incluso cuando gran parte de la atención se la lleva el Mundial de Fútbol: “Arrancó el Mundial y seguimos hablando de Adorni. Yo pensé que a esta altura el Presidente habría tomado como decisión correrlo del cargo. Es lo que estamos pidiendo desde nuestro espacio”.
El senador recordó que fue el bloque PRO fue el que solicitó que vaya a comparecer al informe de gestión ante la Cámara alta, y que se llegó a una situación de punto límite tras el informe del funcionario en la Cámara de Diputados. “Le ha mentido al Congreso y a toda la Argentina”, aseguró. Y que la presión política y social se incrementó después de la declaración jurada de Adorni y la falta de respuestas claras. “No da para más, está rompiendo un vínculo con la sociedad y está paralizando la gestión de todos los argentinos”, remarcó.
La agenda parlamentaria
El jefe del bloque PRO subrayó la diferencia la moción de censura y la remoción del cargo, que son las distintas que están sobre la mesa de los bloques opositores y cercanos al oficialismo. “La censura es un acto político fuerte que le dice al presidente que ambas cámaras no quieren que este sea el ministro de gabinete, pero el presidente puede desoír. Ahora, la remoción tiene un efecto jurídico: el presidente tiene que correrlo”, deslizó.
Goerling Lara explicó que, para avanzar con la remoción en el Senado, se requiere mayoría absoluta de 37 votos de la totalidad de los miembros. Remarcó también que, para el oficialismo, “sesionar es riesgoso” en este contexto “porque si se abre el recinto van a suceder cosas”.
La reunión de labor parlamentaria prevista para las 18, señaló, será decisiva para definir si hay sesión este jueves. “La idea era sesionar mañana. Hay un grupo de diputados del oficialismo que no quiere la sesión porque se puede dar la moción de censura o remoción”, contó.
El senador insistió que la permanencia de Adorni como jefe de Gabinete “le está haciendo un daño tremendo” al Gobierno y “está impactando en la imagen presidencial”, donde cuestiones como la “lucha contra la casta” se estaría perdiendo por los escándalos de presunta corrupción. “Era un activo de este Gobierno y lo está dilapidando”, planteó.
Goerling Lara describió la relación del PRO con el Gobierno en dos etapas. “El PRO ha tenido una actitud de acompañar a este gobierno desde el balotaje”, afirmó, recordando el rol clave del partido en la sanción de la Ley Bases: “La ley más importante que mandó este gobierno, que era la herramienta para empezar su gestión, la desempató (la vicepresidenta, Victoria) Villarruel. Si no le daba votos el PRO, esa ley no salía”.
Sin embargo, anticipó que la actual coyuntura está vinculada a una “segunda etapa” donde el oficialismo “tiene que demostrar cómo quiere gobernar la Argentina”. “Nosotros nos tenemos que preparar porque el año que viene también hay elecciones”, dijo. Sin embargo, ratificó que “el PRO no es oposición al Gobierno en el sentido kirchnerista”.
“Nos vamos a oponer cuando las cosas están mal, cuando se está desviando el rumbo, cuando se debilitan las instituciones. Vamos a acompañar los procesos de transformación económica, la baja de la inflación y del déficit. Lo que está bien acompañaremos y lo que está mal nos vamos a oponer con total claridad”, amplió.
El senador enfatizó que la crisis con el caso de Adorni entorpece la agenda legislativa, ya que se tendrían que estar tratando varios proyectos que envió el Poder Ejecutivo y “no podemos avanzar”. “Si no hay sesión es por el tema Adorni. Es un riesgo y le está perjudicando la gobernabilidad y la gestión, día a día. No puede ser que hace tres meses estemos discutiendo este tema”, lamentó Goerling Lara.
“Si el Presidente quiere evitar eso, lo tiene que correr. De otra manera, me parece que es una grave señal para la Argentina y sobre todo para la economía, porque esto mete ruido”, concluyó.
Las diferencias sobre la reforma política y el futuro del PRO
El senador también se refirió a la reforma electoral que presentó el Gobierno, en la que anticipó “la mayoría de los senadores no va a eliminar las PASO como competencia electoral previa”. “Podemos sacar la obligatoriedad, discutir el piso para que los partidos participen, el financiamiento, pero que haya primaria”, expresó. Además, defendió el mantenimiento de los debates presidenciales obligatorios porque es una “obligación de los que quieren gobernar la Argentina debatir ideas”.
Sobre el futuro del PRO, Goerling Lara expresó que le encantaría que Mauricio Macri sea candidato a presidente en 2027. “Creo que en una segunda oportunidad, después de la experiencia acumulada, sería un gran presidente. Pero va a depender de él”, planteó, y confió en la reconstrucción partidaria de cara a 2027: “Mauricio está trabajando y poniendo el cuerpo en todo el país, reorganizando nuestra fuerza política. El PRO va a ser protagonista el año que viene, o encabezando una fórmula presidencial o acompañando un frente electoral”.
El presidente Javier Milei será el principal orador del próximo evento de la Fundación Faro el próximo martes 23 de junio. Ese día compartirá escenario con David Friedman, el hijo de Milton, el economista estadounidense que el mandatario tanto admira.
La información fue confirmada por la fundación que preside Agustín Laje y tendrá difusión: las exposiciones serán transmitidas por el canal de Youtube de la organización.
“Presentado por Agustín Laje, viviremos un diálogo histórico sobre el futuro de la libertad entre Friedman y Alberto Benegas Lynch (h), moderado por Martín Krause. La Batalla por la Macroeconomía de Adrián Ravier y el gran discurso de cierre del Presidente”, precisó la Fundación Faro en su cuenta de X para presentar el evento.
El objetivo de esta clase de actividades es, según la ONG afín a Milei, es promover “las ideas del liberalismo económico y los valores históricos de la cultura argentina”.
¿Quién es David Friedman?
Es un profesor universitario, escritor y economista anarcocapitalista nacido en Estados Unidos e hijo del conocido economista y Premio Nobel de Economía, Milton Friedman. El galardonado profesional es admirado por el jefe del Poder Ejecutivo, a tal punto que suele ser citado en sus discursos
En cuanto a David, es considerado uno de los principales teóricos del anarcocapitalismo. Defiende una sociedad libre sin poder público desde un punto de vista fundamentalmente “consecuencialista”.
Una pacífica reforma agraria se implementó en Argentina, en la década peronista de 1946-1955, durante la cual se dieron amplias facilidades crediticias para que los que trabajaban la tierra sin ser propietarios, pudieran comprarla a los arrendadores, y con eso producir con menores costos, además de estimular las inversiones en mejoras, que el sistema de arrendamientos desalentaba.
La tenencia de las tierras dedicadas a la agricultura en Misiones tiene marcadas diferencias respecto a la vigente en la muy fértil Pampa Húmeda, en la enorme Patagonia, y en muchas otras provincias argentinas.
Partiendo de una interesante comparación, respecto al régimen de propiedad de las tierras rurales aplicado en otros países, se puede constatar que mientras que siendo otro país de grandes dimensiones territoriales y masivo flujo inmigratorio, en sus etapas tempranas como nación, EEUU asignó en propiedad a sus colonos, parcelas suficientes para las actividades rurales, pero no en extensiones descomunales como se hizo en nuestro país, a partir de las presidencias de Mitre y Sarmiento, durante las cuales se constituyó de hecho el régimen pseudo aristocrático de la oligarquía mega terrateniente, de tan persistente negativo accionar a lo largo de nuestra historia.
Algo similar al modelo aplicado en la Pampa Húmeda, sucedió en otras provincias, como en la vecina Corrientes, pero en Misiones la historia muestra que hubo marcadas diferencias, seguramente por un conjunto de motivos.
Sería extenso detallar como se conformó la tenencia de la tierra, en el entonces Territorio Nacional de Misiones, en particular desde que el gobernador Rudecindo Roca (hermano de J. A. Roca), reafirmó la soberanía argentina en este rincón de nuestra patria; pero sí cabe enfatizar que, a fines del siglo XIX, quedaban importantes extensiones que eran de propiedad fiscal, o sea del Estado. Misiones tenía muy poca población, siendo una necesidad fomentar la inmigración. En ese contexto, se radicaron en la misma numerosas familias de inmigrantes eslavos (polacos y ucranianos), quienes recibieron en propiedad, extensiones moderadas de tierras (entre 20 a 40 o 50 has., en su mayoría, para que se afincaran y dedicaran a la agricultura. Esas familias se radicaron al sur de la actual provincia de Misiones, en Apóstoles y zonas cercanas.
Posteriormente, hasta aproximadamente 1950 se radicaron nuevas oleadas de inmigrantes europeos, en su gran mayoría eslavos y germanos, pero también otros prácticamente oriundos de toda Europa, a los que se sumaron ingresos de paraguayos y brasileños; y en épocas más cercanas, japoneses y laosianos.
Excepto los que se radicaron en las poblaciones, la mayoría de esas oleadas de inmigrantes pasaron a ser productores rurales, accediendo a la propiedad de las chacras en las cuales vivían y trabajaban.
La producción principal de Misiones, desde mucho antes del período descripto, fue y sigue siendo la yerba mate, cultivo que ya era importante en las épocas de los jesuitas. Así también es de larga data la conflictividad en torno a los precios pagados a los productores del noble producto, base de la infusión más popular de Argentina.
Ya en las primeras décadas del siglo XX, existían controversias, vinculadas de un modo u otro, al precio pagado por la hoja “en crudo” (verde, no procesada), y para opinar y actuar con fundamentos, el notable patriota Lisandro De La Torre, viajó a Misiones para interiorizarse in situ del tema, acorde al muy serio ejercicio de su rol de legislador nacional.
Posteriormente, en años ’60 y ’70, hubo problemas de supuesta super producción, que en algunos años derivaron en prohibición de cosechar…mientras que las importaciones de yerba paraguaya y brasileña no sufrieron similares prohibiciones. Los memoriosos recuerdan que los intereses importadores se vinculaban con algunos ministros nacionales en esos años. Hoy es un dato anecdótico, pero marca los intereses creados que pueden existir en un tema nada neutro y del que poco se conoce en general.
Para comprender mejor los distintos sectores que intervienen en la cadena productiva y comercial de la yerba mate, puede ser útil mencionarlos, por el orden de sus actividades. 1 – El colono o propietario de la chacra, planta la yerba mate, y la debe cuidar hasta que entra en su vida productiva, lo que demora algunos años. 2 – El tarefero es el cosechador que recoge las hojas. 3 – El colono contrata al tarefero, si bien puede ser quien recoja las hojas con su familia. 4 – El acopiador compra la yerba sin elaborar. La vende a un productor, que la somete a un proceso industrial, de relativa baja complejidad. En muchos casos, el industrial es también el acopiador, y en algunos casos, el colono gestiona su propia marca y produce la yerba mate elaborada. 5 – El industrial completa el proceso productivo, y vuelca el producto terminado a los mercados consumidores.
Un dato interesante, que no suele ser asumido adecuadamente, es que las dos primeras etapas tienen muchos intereses en común, pues dependen del precio y condiciones de venta (en algunos casos pagadero en varios meses), en cuyas determinaciones las pocas empresas elaboradoras del producto terminado, pueden fijar o influir mucho en las definiciones.
Un tema no menor, es que los bajos precios con los que en muchos períodos se retribuye a los colonos, productores de yerba, no se traducen en menores precios para los consumidores.
Eso es lo que, en forma exacerbada, está sucediendo ahora.
Los bajísimos precios que -según públicas quejas de colonos y personas vinculadas-, se están pagando, no cubren los costos mínimos ni permiten un mínimo nivel de vida lógico, a los muy castigados productores de la materia prima. Eso lleva a un desaliento generalizado, que incluso está produciendo un éxodo poblacional hacia Brasil, donde las retribuciones a la mano de obra son hoy por hoy muy superiores a lo que pueden ganar los colonos malvendiendo sus producciones.
Ese éxodo puede ser definitivo, lo cual además de los problemas familiares y personales que puede ocasionar, priva a Misiones de valiosa población, aumentando el acentuado desequilibrio demográfico respecto a los dos países vecinos, en particular respecto al muy poblado e industrializado sur brasileño.
Los muy bajos precios actuales de la yerba mate sin elaborar, son directas consecuencias de las despolíticas libertarias (con desparpajo, Milei dijo que busca destruir al Estado; y por ende, sin Estado nos está sumiendo en la anarquía, donde rige la ley de la selva económica), que intencionalmente no solo desindustrializan y empobrecen a Argentina, sino que destrozan intencionalmente todos los entes estatales que tienen por sus funciones apuntalar las producciones y proteger a los eslabones productivos más vulnerables. Tal lo que sucede con la yerba mate.
Ese desaliento generalizado, será causa que muchos colonos vendan sus chacras, las que posiblemente pasen a propiedad de grandes empresas, lo cual llevará a formar o consolidar oligarquías terratenientes en esta provincia, lo cual implica fomentar la contra reforma agraria, proceso que, si no se frena y revierte, podrá tener desastrosas consecuencias sociales, económicas y geopolíticas.
Cabe acotar que el reducido número de empresas que procesan la yerba mate, desde lo económico, puede ser calificado como oligopsonio (pocos compradores de la hoja verde, en posición dominante); y oligopolio (pocos vendedores a nivel nacional, del producto terminado.
Con el Estado destrozado o manejado excluyentemente en función de los intereses de sectores poderosos, es casi impensable que el delicado tema tenga adecuada y correcta solución, tal como la nefasta historia argentina de precedentes gobiernos pro oligárquicos, liberales o neoliberales, lo demuestra.
Hay historias difíciles de creer. Y después está la de Manuel Adorni. Durante semanas el jefe de Gabinete soportó preguntas incómodas sobre su patrimonio, sus gastos, sus inmuebles, los préstamos que tomó y la velocidad con la que crecieron sus activos desde que llegó al poder. La respuesta finalmente llegó con una batería de declaraciones juradas rectificativas presentadas oportunamente unas pocas horas antes de que comience el Mundial que podría acaparar la atención por estas horas. Pero no tuvo suerte. Sólo se habla de las rectificativas de Adorni.
Rectificativas. Qué palabra elegante para decir: “Voy a rehacer los números porque los anteriores ya no me sirven”. Recuerda a reperfilar.
La secuencia tiene algo de prodigio financiero y bastante de realismo mágico libertario. Según la nueva versión de los hechos, Adorni habría invertido unos 200.000 dólares en Bitcoin entre 2013 y 2018. Una apuesta que, según explica ahora, terminó generándole una fortuna cercana a los 500.000 dólares. Luego habría vendido esos activos para proteger el futuro de sus hijos y conservado ese dinero durante años. En efectivo. Guardado. Quieto. Invisible. Tan invisible que se olvidó de declararlo cuando ingresó al Gobierno. Recién ahora recuperó la memoria. Justo cuando la Justicia empezó a mirar sus gastos exorbitantes desde que asumió en la gestión pública. Antes compraba trajes en cuotas, reclamaba por una salchicha y pedía para el pasaje, según sus colegas en los medios. Después, viajes a destinos exclusivos, vuelos privados, departamentos y remodelaciones en el country.
La historia ya tendría problemas de verosimilitud si se tratara de un vecino del barrio. Encontrar un pendrive con semejante fortuna es digno de un guión cinematográfico. Pero adquiere otra dimensión cuando quien la cuenta es el jefe de Gabinete de la Nación. La pregunta elemental es simple: ¿quién invierte todo su patrimonio en Bitcoin en 2014? No una parte. No un porcentaje. Todo.
En 2014 Bitcoin era un experimento para entusiastas tecnológicos, libertarios tempranos y apostadores profesionales. No era un refugio de valor, ni una inversión conservadora. No era un plazo fijo. Era una ruleta.
Y según la explicación oficial, Adorni habría puesto ahí prácticamente todo lo que tenía.
Más extraño todavía: los números tampoco terminan de cerrar. Si efectivamente hubiera invertido 200.000 dólares cuando Bitcoin cotizaba en torno a los 500 dólares y vendido cuando rondaba los 7.500, la rentabilidad habría sido muy superior a la que ahora declara. Los cálculos simples sugieren que el resultado debería haber sido varias veces más alto que los poco más de 500.000 dólares que intenta justificar. Ni siquiera el milagro parece estar bien contado.
Pero el problema principal no es financiero, sino político y judicial.
La Justicia ya ordenó nuevas medidas de prueba. Solicitó reconstruir el historial laboral y de ingresos de Adorni y de su esposa desde 2012. Requirió información a organismos públicos, pidió analizar la evolución patrimonial y ordenó determinar cuánto valían los bitcoins cuando fueron adquiridos y cuánto representarían hoy. Incluso solicitó recopilar todas las declaraciones públicas en las que el funcionario habló sobre criptomonedas.
Un detalle especialmente incómodo. Porque existe un registro de Adorni contando que conoció Bitcoin a partir de un estudiante que seguía obsesivamente la cotización durante una clase. Un relato que no parece el de alguien que estaba apostando cientos de miles de dólares propios al mercado cripto.
Pero hay más. Las declaraciones rectificativas revelan que el funcionario habría llegado al Gobierno con un patrimonio cercano a los 708.000 dólares y hoy declara alrededor de 638.000.
Es decir, según su propia reconstrucción, perdió patrimonio en dólares. La otra pregunta incómoda es por qué necesitó préstamos de familiares y jubilados si disponía de semejante colchón de liquidez.
¿Por qué endeudarse cuando supuestamente había medio millón de dólares guardados? ¿Por qué pedir dinero prestado si el efectivo estaba disponible? Son preguntas que siguen sin respuesta.
Mientras tanto, la discusión jurídica empieza a desplazarse hacia un terreno mucho más delicado.
La figura de omisión maliciosa castiga a funcionarios que ocultan bienes o consignan datos falsos en sus declaraciones juradas. Si la Justicia concluye que existió voluntad de ocultar patrimonio, las consecuencias podrían incluir penas de prisión e inhabilitación para ejercer cargos públicos. No es una cuestión administrativa. Es una cuestión penal, que incluso puede salpicar al presidente Javier Milei, quien insiste en sostenerlo a pesar del posible efecto contagio. ¿Por qué? ¿Qué sabe Adorni? ¿La estafa $Libra como telón de fondo?
Antes de las “rectificativas”; Adorni y su esposa decidieron adherir al Régimen Simplificado de Ganancias impulsado por el propio Gobierno dentro del esquema conocido como “Inocencia Fiscal”, que implica, básicamente, que nadie preguntará demasiado por el origen de los fondos declarados o invertidos. También se adhirieron Federico Sturzenegger, el eyectado por sus amistades narco, José Luis Espert, Andrés Vázquez, Juan Pazo y una larga lista de funcionarios, legisladores y dirigentes oficialistas.
El Gobierno que prometió terminar con los privilegios terminó acogiéndose a las virtudes de un régimen que reduce controles patrimoniales.
La coincidencia temporal es extraordinaria y obliga a una lectura más rigurosa: primero aparecen preguntas sobre patrimonios difíciles de explicar. Después una ley que flexibiliza explicaciones patrimoniales. Finalmente, los funcionarios adhiriéndose a esa ley. Todo perfectamente legal. Pero políticamente puede resultar devastador.
Si un funcionario necesita ingresar a un esquema especial para acomodar declaraciones juradas que ya presentó; si debe rehacer varios años de patrimonio de manera retroactiva; si aparecen cientos de miles de dólares que antes no estaban; si la Justicia debe reconstruir una década de ingresos para entender qué pasó, es casi una confesión…el problema ya no es contable. Es de credibilidad.
Y la credibilidad es el activo más difícil de blanquear. Sobre todo cuando la explicación exige creer que alguien apostó toda su fortuna a Bitcoin cuando casi nadie confiaba en las cripto, ganó una fortuna, la guardó durante años en efectivo, olvidó declararla al asumir funciones públicas y recién la recordó cuando comenzaron las investigaciones.
Hay que reconocer algo. No cualquiera puede construir una historia así. Ni siquiera Hollywood se animaría a tanto. Adorni mintió incluso ante el Congreso, cuando juró que no había nada oculto en su patrimonio.
El problema es que el Gobierno llegó prometiendo que la corrupción era un problema de la política tradicional y que los funcionarios libertarios venían a demostrar una superioridad moral. Por eso cada inconsistencia pesa el doble.
Cristina Fernández está condenada por presuntos delitos cometidos varios escalones más abajo en la cadena de mando. Pero la Justicia consideró que la ex presidenta no podía no saber. Si hay jurisprudencia, a Milei podría aplicársele.
Hasta ahora la explicación consiste en pedirle a la sociedad un acto de fe. El problema es que los gobiernos pueden pedir sacrificios. Pueden pedir paciencia. Incluso pueden pedir confianza. Lo único que no pueden pedir es credulidad.
La “Ley de inocencia fiscal” probablemente sea una de las leyes que quede en la historia grande de nuestro país: aún no se toma la real dimensión de todo lo que implica.
El tuiter de Adorni, el 26 de diciembre del año pasado, cobra ahora una dimensión distinta
Ahora no sólo admitió ser evasor, sino que implícitamente reveló que mintió ante el Congreso cuando afirmó: “Respecto de todos los bienes que componen mi patrimonio no existió nunca ocultación alguna”, afirmó. Pues había ocultado bastante.
“Voy a pagar hasta el último impuesto que me corresponda pagar, hasta la última multa, todos los intereses, todo lo que devenga de este error”, prometió como si fuera algo optativo. El jefe de Gabinete negó además ser un “chorro”.
La nueva estrategia tiene sentido, si se considera que es preferible una investigación por evasión que por enriquecimiento ilícito. Sin embargo, la Justicia deberá continuar su recorrido y analizar las denuncias por presunta corrupción, viajes al exterior y, contra su esposa, por supuestos contratos irregulares con el Estado.
El escándalo Adorni está opacando incluso los “méritos” del Gobierno, como la baja del riesgo país y el dato de la inflación, que estuvo por debajo de las proyecciones del mercado, con un 2,1 por ciento que marca algo de alivio.
Pero también logra distraer de otros datos más complejos. Desde que asumió Milei, en diciembre de 2023, cerraron 26.989 empresas.
En el primer mes de vigencia de la reforma laboral se destruyeron 7.603 puestos registrados privados. En los últimos 10 meses se perdieron 112.034 empleos registrados en el sector privado. En el último año, la pérdida asciende a 109.906 puestos, y desde que asumió Milei, la destrucción alcanza los 216.643 puestos (-3,4%).
La gestión, de hecho, está paralizada. No hay acciones, no hay señales hacia las provincias. La economía sólo da señales positivas en donde está concentrada la minería y el petróleo.
La reacción depende de las provincias. Misiones piensa su desarrollo desde la política con las proyecciones que emanan de Encuentro Misionero, el espacio que conduce Carlos Rovira, quien se sacó a sí mismo de las apetencias electorales. Cada jueves, la “previa” se convierte en una usina de ideas donde se piensa la provincia con impronta misionerista. No es apenas un eslogan, sino un contraste directo con los otros espacios, que diseñan su política en oposición a o esperando coordenadas que lleguen de la Capital Federal: “Todavía no definimos nuestra postura sobre la construcción de represas en Misiones. Esas definiciones vendrán desde nuestro presidente”, confesó Adrián Núñez, el referente libertario, sobre una cuestión esencial para Misiones. Ninguno de los referentes libertarios ni sus aliados circunstanciales, se animó a hablar de Adorni y sus andanzas del Bitcoin.
Rovira, en cambio, no eludió el debate por la represa de Corpus, pero recordó que Misiones fue puliendo una matriz energética propia, que puede alimentar hoy un tercio de la demanda y que cualquier proyecto hidroeléctrico debe contar necesariamente con el aval de la sociedad y dejar mucho más que regalías.
Pensar el futuro desde la provincia ya es un dato político que no se replica en otras latitudes, donde prima un sálvese quien pueda en medio de la vastedad del ajuste. Ese posicionamiento abarca todas las aristas para diagramar la nueva etapa política del oficialismo, que busca una síntesis entre lo que se hizo y lo que hace falta. Rovira anunció la pronta puesta en marcha del sistema acusatorio en Misiones, un viejo anhelo que propone un servicio de justicia más ágil y eficiente.
La eficiencia también está puesta entre las prioridades de la gestión. El gobernador Hugo Passalacqua anunció que habrá un recorte de entre tres o cuatro ministerios -pueden ser más-. Según averiguó Economis, se trata de la fusión de áreas espejo: Cambio Climático con Ecología, Agricultura Familiar en el Agro, Acción Cooperativa con Industria y Energía también dentro del área de Obras Públicas. Se pretende achicar la carga burocrática y ahorrar recursos en el Presupuesto 2027.
Ese alineamiento describe el momento que atraviesan los principales hombres del Gobierno: la política pensando a futuro, con la incorporación de nuevas ideas y actores y la gestión que necesita hacerse liviana para atender las urgencias. Passalacqua sabe de gobernar en tiempos complejos. Le tocó administrar durante Cambiemos y ahora con el ajuste como una política de parte de la Nación. La unidad de objetivos de Encuentro Misionero, que ya tiene aval legal para participar en las elecciones, contrasta con la espera de mandatos desde Buenos Aires y la búsqueda de alianzas imposibles entre los espacios menores.