Según datos difundidos por la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación en su reporte de Evolución del Empleo registrado en el sector privado, en junio de 2024 el empleo privado formal se contrajo 0,2% mensual a nivel nacional, equivalente a la pérdida de 12.603 puestos de trabajo y marca así su décima baja mensual consecutiva. En ese tiempo, se destruyeron 169.265 puestos de trabajo en todo el país y desde diciembre de 2023, la pérdida fue de 136.370 empleos.
En Misiones se registraron en junio 104.045 asalariados formales en el sector privado en la serie desestacionalizada; esa cifra equivale a una baja en el orden mensual del 0,6% y equivale a la pérdida de 624 empleos en el mes.
A su vez, en la comparación interanual, Misiones volvió a mostrar retroceso que fue del 5,7% contra junio 2023 (-6.490 empleos).
En el plano regional, Misiones continúa mostrando la mayor porción de empleos privados formales, concentrando el 37,5% del total del NEA. En relación con los desempeños mensuales, todas las provincias de la región presentaron caídas: Chaco – 0,2%, Corrientes -0,2%, Formosa -1,5% y -0,6% de Misiones. Por su parte, en la comparación interanual también las cuatro provincias del NEA exhiben descensos. La más leve se vio en Corrientes (-4,7%) seguida por Misiones (-5,7%) y bastante más atrás quedaron Chaco (-8,2%) y Formosa (-19,7%).
En lo que refiere al total nacional, fueron solo dos los distritos que presentaron subas mensuales del empleo privado formal: Neuquén (+0,8%) y Río Negro (+0,7%), mientras que en Mendoza no se observó variaciones (0%). Por el contrario, en las otras veintiún jurisdicciones se observan bajas en diferentes intensidades: las más leves se vieron en Santa Fe y Tierra del Fuego (-0,1% en cada caso) y las más fuertes en Formosa y La Rioja (-1,5% y -1,9% respectivamente).
Las ventas minoristas pymes bajaron 10,5% interanual en agosto, a precios constantes, y acumulan un descenso de 16,2% en los primeros ocho meses del año. En la comparación mensual desestacionalizada, retrocedieron 1,6%.
La actividad comercial minorista de las pymes mantiene una marcada tendencia descendente a pesar de la mayor oferta de financiamiento y el incipiente resurgimiento de créditos personales. Los rechazos en las compras con tarjetas de crédito por falta de ¨límite¨ fue otra de las características destacables de la actividad comercial este mes.
En el análisis por rubro, los siete sectores evaluados tuvieron disminuciones en comparación con el mismo período del año anterior.
Así surge del Índice de Ventas Minoristas Pymes de la Confederación Argentina de la en Mediana Empresa (CAME), elaborado en base a un relevamiento mensual entre 1.300 comercios minoristas del país, realizado del 2 y 6 de agosto.
Análisis sectorial
En agosto, los siete rubros relevados registraron caídas interanuales en sus ventas. La mayor retracción anual se detectó en Perfumerías (-29,3%), seguido por Farmacias (-17,4%). En el acumulado del año, la mayor baja la llevan también Perfumerías (-32,1%) y Farmacias (-27,8%).
Alimentos y bebidas
Las ventas disminuyeron un 11,8% anual en agosto, a precios constantes y acumulan una baja de 20,5% en los primeros ocho meses del año, frente al mismo periodo de 2023. En la comparación intermensual, descendieron 1,8%. Fue un mes difícil para el comercio que en los grandes centros de consumo debió competir con ofertas muy agresivas lanzadas por las principales cadenas de hipermercados, que se deshicieron de stocks con prontas fechas de vencimiento. Los negocios sondeados manifestaron que para atraer ventas se mantuvieron precios y se incorporaron marcas más económicas. Los consumidores prescindieron de productos como snacks, quesos especiales, bebidas de marcas, comidas elaboradas, y se volcaron a comprar alimentos más accesibles.
Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles
Las ventas declinaron un 9,3% anual, siempre a precios constantes, y llevan un retroceso del 16,5% en los primeros ocho meses, en relación con el mismo periodo de 2023. En la comparación intermensual se retrajeron 0,4%. Desde las tiendas se manifestaron con mucha preocupación porque la actividad no repunta y los gastos operativos crecieron semana a semana. En el rubro decoración y bazar, para algunos comercios las ventas por internet fueron más representativas que las presenciales. En tanto, en el ramo mueblerías, fue donde más se notó el parate del consumo.
Calzado y marroquinería
La actividad tuvo una baja del 5,4% anual en agosto y acumula una caída de 10,8% en los primeros ocho meses del 2023, siempre comparado al mismo periodo del año pasado. En el contraste intermensual cayó 1,2%. El Día del Niño activó la venta durante unas jornadas y luego el consumo se planchó de nuevo. En los locales consultados se comentó que incluso las liquidaciones debían ser muy fuertes para despertar interés. Algunos hicieron 2×1 combinando un calzado de temporada actual con uno de vieja temporada. El calzado deportivo para niños y el calzado casual de mujer fue lo que más se vendió, aunque en magnitudes insuficientes para mostrar crecimiento y sostener la rentabilidad del sector.
Farmacia
Las ventas se retrajeron 17,4%, a precios constantes, y suman un declive de 27,8% en los primeros ocho meses del año, contra igual periodo de 2023. En la comparación intermensual, descendieron 1,9%. Desde las farmacias señalaron que en agosto los precios de los medicamentos continuaron subiendo de manera significativa complicando la venta.
Perfumería
El descenso fue del 29,3% a precios constantes, para acumular una caída de 32,1% en los primeros ocho meses, con relación al mismo periodo de 2023. En la comparación intermensual, la merma fue de 2,8%. El rubro viene muy comprometido por incluir mayormente productos que no son imprescindibles. En las perfumerías consultadas expresaron que, en el caso de los productos para cuidado personal, se nota que la gente dosifica más y trata de espaciar la compra entre producto y producto. La presencia de cadenas de farmacias que incluyen perfumería incidió negativamente en el rubro, porque la gente además de que de por sí retaceaba la compra, lo poco que compraba lo hacía en el “de paso” con la farmacia.
Ferretería, materiales eléctricos y materiales de la construcción
Un retroceso del 6,4% en agosto con un descenso de 17,6% en los primeros ocho meses, contra los mismos del pasado año. En la comparación intermensual, bajaron 0,4%. Hubo algo más de movimiento en el sector, especialmente en el rubro ferretería y materiales para la construcción, donde se activaron obras grandes y pequeñas, notándose más cantidad de compras que en julio, pero por montos más chicos. La oferta de cuotas a plazos de hasta 24 meses sin interés contribuyó a ese incremento. También movió el mercado la mayor oferta de créditos personales a tasas que llegan a la mitad o menos que meses anteriores, y que ocurre porque se desaceleró la inflación.
Textil e indumentaria
Las ventas disminuyeron 8% anual en agosto, a precios constantes, pero aún acumulan un incremento de 2,1% en los primeros ocho meses del año frente al mismo periodo de 2023. En el contraste intermensual, declinaron 2,6%. Hubo muchos descensos de precios, especialmente en la ropa de marca, y liquidaciones con descuento de hasta 60% que empujaron la venta. Sin embargo, en el balance final, si bien en muchos comercios notaron más gente comprando que en julio, la facturación fue menor incluso a precios corrientes. El Día del Niño impulsó la demanda en muchas tiendas, aunque igual la fecha finalizó por debajo del año pasado (-12,5%).
Análisis cualitativo
Uno de los mayores pesos que lleva el comercio en su actividad cotidiana, es la carga impositiva. En agosto, la reducción de tributos y de tasas continúan siendo mencionadas como las principales medidas que contribuirían a las pymes en el contexto actual.
En el caso de los impuestos nacionales, concentró 29,3% de las respuestas. La reducción de impuestos provinciales se llevó el 23,5%, y 14,4% apuntó a la reducción de tasas municipales. Saliendo de ese tópico, sobresalió el reclamo de medidas que fortalezcan la demanda interna (12,6% de las respuestas) y que generen incentivos para la contratación de personal (5,4%).
Al momento de mencionar los obstáculos que enfrenta hoy la pyme, el 54,4% mencionó la falta de ventas, que se mantiene como la principal dificultad de la actividad, el 29,4% ubicó a los altos costos de producción y logísticos, el 8,4% los obstáculos para acceder al crédito y 4,1% problemas de cobranzas.
Las condiciones desfavorables del mercado, viene obligando a los comercios pymes a tomar medidas para reacomodar su estructura financiera, bajar costos, encontrar nuevos canales de ventas o mejorar la productividad, entre otros. De hecho, el 35,3% de las empresas consultadas incorporó nuevos productos y otro 29,1% redujo sus costos operativos.
En cuanto a la capacidad para cumplir con el pago de sueldos en agosto, el sector de alimentos y bebidas nuevamente se destacó por sus dificultades, con un 19,9% de las empresas indicando problemas. Le siguió el sector textil e indumentaria, donde el 17,7% reportó inconvenientes. En el extremo opuesto, el sector de perfumerías fue el que menos complicaciones tuvo, con solo un 9,4% de empresas reportando dificultades.
Ya son harto conocidas las enormes complicaciones que están teniendo la gran mayoría de las provincias en materia de gestión presupuestaria a partir de una importantísima crisis en los ingresos. Si bien los resultados fiscales en términos globales han sido positivos (es decir, con superávits), eso no quita el hecho de que los esfuerzos en el manejo de las cuentas públicas fueron mucho más significativos que en otras épocas.
En la Argentina que conocíamos históricamente, todas las crisis de ingresos que estuvieron vinculadas a recesiones o crisis económicas tenían cierto respaldo del Estado nacional en la asistencia financiera a los distritos. Pensemos, para no ir tan lejos, en la pandemia: aunque pueda ponerse en debate la eficiencia o conveniencia de los métodos utilizados, el Estado nacional realizó su aporte en sostener a los distritos antes los impactos que el aislamiento provocaba en términos de recaudación, tanto nacional como provincial. Incluso en 2018 y 2019, con recesión, el Estado nacional si bien recortó un poco los envíos a provincias que también se vieron altamente impactadas por la caída de la actividad, no ejerció un retiro absoluto. Se apoyó hasta donde se pudo, como dijera oportunamente un exfuncionario macrista.
Sin embargo, la llegada al gobierno del libertario Javier Milei cambió la dinámica, tanto en la relación económica-financiera de la Nación con provincias como en la estructura global de gasto público. Las provincias enfrentan muy profundas caídas en los recursos que derivan de la recaudación (nacional y provincial) al tiempo que tienen que lidiar con el retiro del Estado nacional del financiamiento de programas que históricamente se realizó con un flujo de fondos del Tesoro nacional. Sobre esto, el libertarismo instaló en la agenda pública que “Milei ya no le da plata a los gobernadores para sostener ñoquis y para hacer política”, cuando la realidad es muy distinta. Pongamos la situación en números para el caso de Misiones.
Empecemos primero con lo que concierne a los efectos de la recesión. Por la fuerte caída de la recaudación (apoyada, además de la recesión, en el cambio que se realizó a finales del 2023 en el impuesto a las ganancias) las provincias sufren importantísimas caídas en los recursos automáticos de origen nacional. Léase, principalmente, coparticipación. Entre enero y agosto, Misiones sufrió una merma de casi el 14% en términos reales de los envíos de coparticipación. Esa caída significa, a precios de este año, una pérdida de recursos por $128.571 millones. Para dimensionar qué significa ese monto, equivale a toda la masa salarial pagada por la provincia en los primeros tres meses del año. Proyectando esa masa salarial hasta agosto, significa que en Misiones la pérdida de recursos es equivalente al 35% de lo abonado en salarios.
Pero el impacto de la recesión no se reduce solo a los recursos que provienen de la recaudación nacional: también tiene su impacto en la recaudación provincial, sobre todo en aquellas provincias (que son la enorme mayoría, Misiones incluida) donde el impuesto a los Ingresos Brutos representa más del 75% de lo recaudado. Entre enero y julio (aún no se dispone de la recaudación de agosto), la recaudación propia de la provincia cayó en términos reales un 9,5%, por debajo de la media de provincias pero sin que eso implique que el golpe no fue duro. En pesos del 2024, ese descenso equivale a una pérdida de alrededor de $ 47.000 millones, con particular influencia de ingresos brutos donde la pérdida alcanzó los $37 mil millones.
Es decir entonces que, solo por efectos de la recesión y la caída en términos reales de la recaudación, Misiones relegó $175 mil millones. ¿Algo logró recuperar Misiones por asistencia del Estado nacional? No. Por el contrario, siguió perdiendo.
Veamos entonces cómo fue la caída por efectos del retiro del Estado nacional de las políticas provinciales. En este punto, donde analizamos lo que se denomina las transferencias no automáticas, cobran relevancia una serie de programas cuyos recortes y desapariciones han sido muy notorios no solo por dinero en sí mismo, sino porque lo que financiaban estos programas. Hay dos casos que son más fuertes: el primero es el FONID, el Fondo Nacional de Incentivo Docente que dejó de existir y, por ende, los envíos a Misiones fueron $ 0 este año; pero cabe señalar que en el marco de ese programa, aunque con otra denominación, Misiones recibió unos pequeños pesos este año que se realizaron bajo la actividad denominada Programa de Compensación Salarial Docente. No fueron de fuerte magnitud estos envíos (que solo se realizaron en dos meses particulares del año) y eso generó que el programa FONID agrupado al otro mencionado, muestra una baja del 84,7% en Misiones entre enero y agosto. En pesos constantes del 2024, equivale a una pérdida de $14.893 millones.
El segundo caso resonante, que hasta el día de hoy sigue brillando por su ausencia, es el de las Transferencias a Cajas previsionales provinciales, concepto por el cual la Nación sigue negada a enviar los fondos correspondientes. Misiones no recibió fondos por este concepto (por ende, cae 100%) y solo actualizando por inflación, perdió un equivalente a $3.575 millones.
Luego hay otros casos que también son relevantes. Si agrupamos diferentes programas que son de financiamiento a proyectos de obra pública e inversión, Misiones recibió solo $ 560 millones en el año (todos provinieron de créditos internacionales que administra la Nación con organismos multilaterales) y exhibe un descenso del 97%, lo que puede decirse que equivale a una virtual desaparición de esos recursos. En pesos constantes del 2024, esa baja relativa provocó una pérdida por $ 17.860 millones para la provincia.
Por su parte, el resto de los componentes que hacen a las transferencias no automáticas (como ser programas educativos y de salud, sobre todo, en montos menores) cayeron en Misiones 92,1% entre enero y agosto, provocando la pérdida de $ 29.214 millones a precios actuales.
De este modo, el total de las transferencias no automáticas, por las cuales a Misiones le llegaron $14.784 millones en el año, muestran un descenso real del 79,9%. Esa baja equivale a una pérdida de $58.822 millones.
Hay otro elemento, en este marco, que es importante mencionar y que se registra por fuera de las transferencias nacionales: el Fondo Compensador del Transporte Público de Pasajeros, que también desapareció y por ende, no llegó ni un peso a la provincia. Si se toman los datos del 2023 y se actualizan solo por la inflación, Misiones perdió unos $ 9.500 millones por este concepto.
Resumamos todo lo anterior: por impactos de la recesión económica, Misiones perdió $ 175 mil millones en lo que va del año. Por impactos de los recortes nacionales en diferentes áreas que eran de financiamiento nacional, la provincia perdió otros $68 mil millones. Estamos hablando entonces, en total, de $243 mil millones de pérdida.
Lo preocupante no es solamente lo que se perdió, sino no tener horizonte alentador en el corto plazo que permita recuperar algo de la pérdida. Si bien la restitución del impuesto a las Ganancias traería algo de aire, no sería suficiente: mientras el IVA (termómetro central de la actividad económica) siga con su tendencia a la baja, no habrá grandes expectativas de recuperación.
A la par, pareciera haber cierta resignación entre los mandatarios provinciales respecto a sus reclamos por fondos nacionales. Aún si eso fuese erróneo, lo cierto es que no hay perspectivas de cambio de actitud por parte del Gobierno nacional para con las provincias en lo que resta del año. De este modo, estamos muy cerca de cerrar el peor año de las últimas dos décadas (por lo menos) en materia de ingresos públicos de las provincias.
Según datos de la asociación de presupuesto ASAP, el Gobierno mantuvo el superávit primario pero el peso de los intereses se hizo sentir de nuevo.
En agosto se acentuó la caída de los ingresos ajustados por inflación y la ejecución del Presupuesto siguió con déficit fiscal tras el pago de deuda, que rondó los $1,92 billones.
Los ingresos totales de la Administración Pública Nacional (APN) registraron en agosto la por caída del año al mostrar una baja real del 21,3%. Pero el Gobierno logró mantener sufrió el superávit primario, en torno de los $455 mil millones, según datos de la asociación de presupuesto ASAP.
La entidad especializada dijo que se observó un significativo incremento del pago de intereses de $2,3 billones, con un alza de 55,8% interanual ajustado por inflación.
En julio había ocurrido lo mismo: volvió al déficit financiero en las cuentas fiscales, algo que no ocurría desde diciembre de 2023, cuando asumió el gobierno Javier Milei.
El Informe explicó que “si bien los Ingresos Impositivos presentaron una retracción significativa (12,2% interanual), que contrasta con el crecimiento del 4,1% que acumulaba a fines de julio, se destaca la fuerte caída de Rentas de la Propiedad (-88,6%) principalmente por las utilidades del Banco Central percibidas el año pasado ($ 250 millones) que no se repitieron en 2024”.
Por su parte, del lado de los ingresos Impositivos, principalmente IVA y Ganancias, cayeron 14,8% y 29,5% respectivamente.
El estudio indicó que el impuesto PAÍS, por primera vez en lo que va del año, se mantuvo casi sin cambios en términos reales (0,5%) contra un alza de 420% en el acumulado enero-julio -descontando su reducción a partir de septiembre- y subieron los Derechos de Exportación (25,8%).
Por su parte, las Contribuciones a la Seguridad Social cayeron 7,2% interanual. En el acumulado anual, el gasto total tuvo una caída de 27,4% interanual.
El informe
“En agosto, los Ingresos Totales de la Administración Pública Nacional (APN) ajustados por inflación, disminuyeron un 21,3%. comparación con el mismo mes del año anterior. Esta caída fue más pronunciada que en los meses previos”.
Los datos de ASAP indican que en enero se había producido una baja de 0,3%; en febrero, una mejora del 5,9%, en marzo baja del 12,9% y en abril una contracción de 2,9%. En mayo produjo una suba del 9,6% por la recaudación extraordinaria del Impuesto a las Ganancias de las empresas y en junio volvieron a bajar, 18,2%, mientras que en julio se contrajeron 5%.
En se sentido, con relación a agosto, la entidad señala que “si bien los Ingresos Impositivos presentaron una retracción significativa (12,2%), que contrasta con el crecimiento del 4,1% que acumulaba a fines de julio, se destaca la fuerte caída de Rentas de la Propiedad (88,6%)”.
El reporte indica que ese concepto “pasó de representar el 13% de los ingresos totales en agosto de 2023, a apenas un 2% en el mismo mes de 2024, principalmente por las utilidades del BCRA percibidas el año pasado que no se repitieron en 2024”.
“Además, continúa la tendencia de las Contribuciones a la Seguridad Social, que mostraron una variación del -7,2%, lo que implica una merma respecto de la fuerte caída de los primeros seis meses del año, evidenciando una mejora relativa en los salarios respecto a meses anteriores”, dice el estudio.
En agosto, los Gastos Totales devengados de la APN se contrajeron un 12,4% en términos interanuales lo que fue, según indica ASAP “la menor contracción del año”.
En particular, se observa un significativo incremento del pago de intereses del 55,8% interanual, mientras que el Gasto Primario redujo su nivel de caída respecto meses anteriores del (23,2%) “Acompañando esta dinámica, las categorías de Remuneraciones y Transferencias al Sector Publico presentaron caídas menores que el mes anterior”, indica el estudio.
De ese modo, el trabajo indica que en agosto, la ejecución del Presupuesto arrojó un superávit primario de $455.160 millones , que al incorporar los intereses, deviene en un resultado financiero negativo $1,92 billones.
Así como los combustibles que aumentan una vez al mes, la suba de los peajes ya se hizo habitual. El Gobierno nacional decidió un nuevo aumento en los peajes de Santa Ana y Colonia Victoria, que pasarán de 1100 pesos a 1.200 en ambos casos, con un incremento del 9,09 por ciento, el doble que la inflación del último mes.
De todos modos, si se baja la aplicación para el pago automático, el precio se reduce a 1102,04 pesos.
Cuando asumió Javier Milei, el peaje en Misiones costaba 300 pesos. Desde entonces, aumentó 300 por ciento, pese a que la inflación acumulada desde diciembre es del 87,0 por ciento.