La casa matriz de Arauco, la mayor empresa de Misiones y la productora de pasta celulósica más grande del país, acaba de anunciar que no tiene pensado invertir en la Argentina.
El gerente de Asuntos Corporativos de Arauco, Charles Kimber, dijo ayer en Santiago de Chile que el segundo mayor productor mundial de pasta celulósica no tiene pensado ningún proyecto nuevo para la Argentina, ni ahora por la crisis, ni antes.
“No hemos definido un plan de inversiones (para la Argentina) ni antes de la crisis, ni hace un año, ni ahora”, dijo Kimber ante la consulta de periodistas chilenos, en declaraciones publicadas por el diario DF.
La afirmación de Kimber es un duro golpe para el Gobierno argentino que, con el presidente Mauricio Macri a la cabeza, trabaja desde hace un año en el marco de la Mesa Forestal para atraer a las grandes inversiones, especialmente de los grandes grupos de producción de pasta celulósica. Misiones y Corrientes tienen una enorme masa de bosques ya maduros, esperando a ser industrializados por alguna pastera. Macri habló con Trump y recibió al CEO de Arauco Argentina
Paradójicamente, mientras Kimber -vocero del Grupo Arauco- hacía estos comentarios a periodistas trasandinos ayer en el edificio de la Moneda del Bicentenario (Santiago de Chile), un día antes, Macri recibía el martes en la Casa Rosada al CEO de Arauco Argentina, Pablo Mainardi, junto a una veintena de empresarios del sector.
Macri cumple este mes un año exacto reuniéndose con la llamada Mesa Forestal, un espacio donde sentó a los empresarios con los gobernadores provinciales -o sus delegados-, para remover toda traba que pudiera dificultar la llegada de inversiones en el sector foresto industrial. En especial el pastero, cuyas nuevas inversiones estuvieron congeladas durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner a raíz del conflicto por la instalación de Botnia en Uruguay.
“Macri está muy ansioso por ver anunciada la radicación de una gran inversión en pasta celulósica”, contó uno de los empresarios que asistió el martes a la reunión en la Casa Rosada. Incluso, con la turbulencia de los mercados y todo, el Presidente hizo lugar en su agenda para atender el martes a las 15 a los forestales.
“Llegó 15 minutos tarde, algo poco habitual en él, ¿el motivo? estaba hablando con Donald Trump”, graficó ese empresario. Una muestra más de la importancia que le da Macri al sector.
En el ambiente forestal se dice hace tiempo que Arauco Argentina tiene un proyecto para instalar una nueva planta de pasta celulósica, un plan cuyos detalles se guardan bajo 7 llaves. Una de las grandes dudas es si el proyecto implica poner una nueva planta de pasta en Misiones, al lado de la ya existente en la localidad de Puerto Esperanza, o radicarla directamente en el Norte de Corrientes.
Arauco Argentina produce 300.000 toneladas de pasta celulósica en Esperanza. Una posibilidad es instalar una nueva planta con capacidad para 1 millón o 1,5 millón de toneladas anuales y desactivar la existente, que es una fábrica con tecnología obsoleta que se inauguró en 1983. Hace poco el grupo chileno decidió avanzar con un proyecto similar en la región del Bio Bio (centro del país), con un desembolso de u$s 2.350 millones.
Cualquiera de las alternativas que se especulaban para la Argentina supondría una inversión de entre 1.500 y 2.000 millones de dólares para producir entre 1 millón o 1,5 millón de toneladas de pasta celulósica, que podría ser de fibra de pino o de fibra de eucalíptus. El Presidente necesita anunciar la llegada de inversiones en proyectos de esta envergadura.
“Proyectos siempre hay, pero preferimos no comentarlos y además, competimos con otros países, nuestra casa matriz también analiza otros planes”, dijo a Economis en marzo pasado, Pablo Mainardi, el CEO de Arauco Argentina.
Desde que Macri puso en marcha la Mesa Forestal, el sector celulósico y en especial Arauco Argentina logró el apoyo oficial para medidas que mejoraron la competitividad. A saber:
-Se aprobó la circulación de bitrenes, a pesar de las reservas que siempre hubo en la Argentina respecto a habilitar la circulación de estos transportes por cuestiones de seguridad.
-Se eliminó el impuesto a los Ingresos Brutos a las exportaciones en Misiones, medida que beneficia especialmente a Arauco Argentina.
-Estas dos medidas, según cálculos del ministerio de Transporte, comprenden un ahorro de u$s430 por contenedor.
A eso hay que sumarle otras medidas que beneficiaron a Arauco Argentina. Por empezar, la moratoria que acompañó al blanqueo le permitió zanjar un millonario juicio con la AFIP que ya tenía dos sentencias en contra. De esta forma, pagó $248,5 millones al contado y se ahorró $891 millones que le hubieran insumido un probable tercer fallo desfavorable por parte de la Corte Suprema (entre capital, intereses y multas).
Además, la rebaja del impuesto a las Ganancias a las empresas también le supone un ahorro. Según el último balance del Grupo Arauco, esta medida implicó una ganancia contable de u$s62 para 2017.
“En Argentina la Ley 27.430, modificó la tasa del impuesto a la renta (Ganancias), disminuyéndola de 35% vigente al 31 de diciembre de 2017 al 30% para los ejercicios 2018 y 2019 y al 25% a partir del año 2020. Esta modificación generó en las subsidiarias de Arauco en dicho país un beneficio de u$s 62,6 millones al 31 de diciembre de 2017, por la disminución del pasivo diferido neto”, señaló el Grupo Arauco en su balance del segundo trimestre de este año.
De todas formas, ninguna medida beneficiará más a Arauco -que explica un tercio de las exportaciones misioneras- que la mejora en el tipo de cambio.
“El mercado (argentino) sufrio la depreciación del peso. Ahora vamos a tratar de exportar más desde ese mercado”, dijo Gianfranco Trufello, director financiero del Grupo Arauco en Wall Street. Fue el 27 de agosto pasado, durante un conference call con analistas de fondos y bancos de inversión al que accedió Economis.
Trufello explicó que la devaluación repercute en los resultados que la Argentina le genera al resultado global del grupo “cuando se traslada del peso al dólar”. Sin embargo, Arauco Argentina tiene un amplio margen de maniobra para cambiar su mix de ventas y buena parte de su producción en los mercados externos. Más medidas para atraer la inversión
De todas formas, Arauco Argentina y las cámaras del sector foresto industrial siguen presionndo para conseguir otras medidas. Que Misiones derogue la ley de insalubridad. y que se mofique la ley de tierras, para habilitar la compra de grandes extenciones forestadas por parte de capitales extranjeros.
En la industria dicen que invertir en una pastera sin ser dueño de las forestaciones, es como hacer grandes inversiones en una casa alquilada.
¿Pasteras sí o no? ¿Le conviene a Misiones la instalación de otra planta de pasta celulósica? ¿Cuánto gana en términos de empleo? ¿Mejora o empeora los precios para los productores forestales? ¿Qué pasa con la tenencia de la tierra? ¿El impacto ambiental?
Desde hace un tiempo Economis busca incentivar ese debate, contando la historia del “descongelamiento” de las grandes inversiones y capitales del sector forestoindustrial, capaces de invertir 1.000 o 2.000 millones de dólares para instalar una mega-planta del estilo de la polémica Botnia.
Pasó el kirchnerismo y la pelea por la instalación de aquella pastera en suelo uruguayo. Hoy estos capitales, que cuentan con el apoyo decidido del presidente Mauricio Macri a través de la Mesa Forestal, analizan si invierten o no en un país que han evitado cuidadosamente en los últimos 15 años.
La provincia tiene una actitud mas cautelosa. Quiere las inversiones tanto como Macri, porque se necesita generar trabajo para los misioneros (y en el Estado provincial o Nacional parece no haber lugar para un solo empleado público más). Pero Misiones también busca evitar que un gigante como Arauco Argentina venga y desplace nuevamente a cientos de productores pequeños al comprarle sus chacras. Economis dialogó en exclusiva con Pablo Mainardi, el CEO de Arauco Argentina, la principal empresa foresto industrial del país, mayor productora de pasta celulósica de Argentina y mayor empresa de la provincia, con 2 plantas y 255.000 hectáreas (el mayor tenedor de tierras de Misiones). Relanzamiento de la licitación del puerto
El viernes, Mainardi estuvo en el Palacio San Martín, acompañando el relanzamiento de la licitación del Puerto de Posadas. Arauco Argentina es una de las grandes impulsoras de la reactivación del puerto.
Mainardi primero intentó excusarse, pero luego aceptó el diálogo en uno de los salones del ex Palacio Anchorena. Es que no es habitual que hable a la prensa este ejecutivo que dio contadísimas entrevistas a lo largo de su carrera.
“Creo que cambiamos nuestra imagen”, dijo en un pasaje de la charla, admitiendo de alguna manera que el sector pastero y la empresa tienen o tenían una imagen controvertida.
Mainardi dijo que “se está trabajando muy bien en la Mesa Forestal” pero reconoció que aún no hay inversiones de envergadura anunciadas en el sector.
“Ojalá se anuncie la instalación de otra planta de pasta celulósica”, dijo, dejando en claro que quiere ver crecer a este rubro. Dejó entreveer que Arauco Argentina podría ser el que instale otra planta de celulosa en el país, pero se excusó de dar detalles. “Hay que ser muy prudentes”, afirmó.
Mainardi dijo que, como ejecutivo de una multinacional, “compite contra sus pares de otros países como Brasil, Chile o Estados Unidos para lograr que el grupo Arauco invierta en la Argentina”. Y señaló que hay escollos que le quitan atractivo al país.
Uno de ellos, la polémica Ley de Insalubridad, que generó varios contrapuntos entre el Gobierno misionero y voceros indirectos de la firma (representantes de cámaras sectoriales).
“A la hora de compararse contra otros lugares que no tienen la Ley de Insalubridad, es un punto en contra para el lugar donde es posible que se aplique, respecto de otro lugar”, señaló.
También explicó que para planear inversiones es necesario contar con legislación que les permita ser dueños de grandes extensiones de tierra: “Si no, es como hacer un edificio en un terreno alquilado”.
También se refirió con mucho énfasis a la necesidad de bajar los costos de la logística a través del puerto, de la reactivación del tren o de la puesta en marcha de los bitrenes. El negocio forestal es un negocio de volumen. Hay que llevar árboles a la planta y pasta a mercados como China en enormes volúmenes. Todo lo que baje el costo, hace competitivo al negocio. Paradoja
A pesar de sentirse muy a gusto con la actitud del actual Gobierno Nacional hacia el sector, Mainardi reconoció que en 2016 tuvieron su peor año en resultados económicos en los 20 que el grupo lleva operando en la Argentina. Cuando le preguntamos por el mejor año, dijo que fue el 2010 (el último año de crecimiento fuerte del kirchnerismo). -¿Qué me puede decir del trabajo que están haciendo en la Mesa Forestal?
-Para todo el sector forestal es muy bueno, estamos logrando poner a la Mesa Forestal en el lugar de importancia que tiene que tener hoy el sector, que tiene un potencial de generación de empleo, de exportación y todo con una actividad que es absolutamente sustentable. -Ahora, las inversiones se están analizando pero todavía no hay nada anunciado…
-Yo te diría que hoy el potencial existe, pero también es cierto que el país compite contra los países vecinos que plasmaron algunas inversiones y para eso es necesario que la Argentina logre la competitividad para estar en el puesto número uno de las nuevas inversiones. Por eso se está trabajando mucho en la logística y en restricciones que hoy tiene el país que los países de al lado no tienen. -Un comentario sobre la posición de Arauco Argentina ante la Ley de Insalubridad (que impone algunos costos laborales extra para la actividad pastera en Misiones).
-Ahí el comentario más normal es decir que la Ley de Insalubridad no existe en ningún otro lugar del mundo, la verdad es que tenerla hoy es una limitación hay un tema de convencimiento y de consenso porque si alguien introdujo esa ley es porque tenía una idea de que podía ser insalubre y hay que convencerlo de que no es así. -¿Pero está suspendida por un amparo, en qué les afecta?
-Hoy tiene efectos suspensivos, pero me parece que a la hora de compararse contra otros lugares que no la tienen tienen es un punto en contra para el lugar donde es posible que se aplique, respecto de otro lugar. -¿Qué mirada tiene el grupo Arauco de la Argentina? Porque en los últimos años ha estado muy relegada en inversiones, mientras en los países limítrofes apostaron fuerte.
-En el inicio de la década del 2000 tuvo algunas compras, compro Pecom, creció con Dreyfus y todo, claramente hizo una apuesta muy grande cuando compró Alto Paraná a mediados de los 90 (1996) y hoy ya tiene más de 20 años. -Por eso, son inversiones maduras.
-No sé si es madura, somos los que representamos a Arauco en la Argentina y obviamente queremos que las inversiones vengan para acá, lo que pasa que hay que darle condiciones para que la inversión venga acá y no a otro país, yo compito con el par mío en Brasil o en Estados Unidos y el mundo hoy lleva a las inversiones donde las inversiones mejor pueden ir primero y después al resto, Argentina está trabajando fuerte. -Se habla de una o varias plantas más de pasta celulósica en la Argentina, y puntualmente en la región. Ustedes están interesados en hacer otra planta de pasta, teniendo en cuenta los activos forestales (árboles ya listos para cortar) que hay?
-El potencial está, yo creo que si las condiciones del país lo permiten, podemos ser nosotros como puede ser cualquier otro… -Proyectos deben tener y discutirlos con tu casa matriz
-Te diría que hay que ser bien prudente y trabajar para que los proyectos caigan por propio peso, sobre todo en la logística, uno no se tiene que olvidar que la Argentina tiene condiciones competitivas muy buenas, como las tiene Brasil o Uruguay o Chile. Desde el punto de vista de ventajas naturales las tiene, lo que también tiene que hacer y una de las limitaciones que tiene es que está muy lejos de los puertos y muy lejos de los mercados. Recién hablábamos de el tema de los trasbordos, en la medida que es eficiente en la logística se acerca a los mercados, sino se aleja de los mercados y algún otro que está más cerca o tiene mejores condiciones se lleva la inversión. -¿Cómo fue el 2017 para ustedes?
-El 2016 fue un año donde tuvimos entrada de competencia, recién se empezaron a ordenar la macroeconomía de Argentina, el 2017 fue un poco mejor, nosotros confiamos que le 2018 debería ser mejor açun, pero estamos lejos del mejor año. -¿Cuál fue el mejor año?
-Mirá, no lo tenemos que mirar solo por los resultados… -¿Los primeros años del kirchnerisimo? ¿Con un dólar alto, costos bajos y el boom exportador?
-No, el 2010 fue un buen año. Obviamente antes de la crisis del 2008 y 2009 que afectó a todos los mercados, hay condiciones macro cuando uno exporta. -Analizamos los balances de Arauco Argentina y notamos que miran cada vez con más interés el mercado interno en detrimento del mercado externo.
-Tenemos mucho compromiso con el mercado local, hemos crecido, a veces también el tema de no tener la mejor logística hace que no puedas llegar a los mercados. -¿Pasan mejor a los precios el incremento de los costos vendiendo localmente?
-No, la celulosa es un commodity que se mueve con precios internacionales, obviamente vendiendo acá estamos más cerca, podemos atender mejor y tenemos mejor calidad de servicios, el mercado natural es el local. Pero exportamos a China y a casi todos los mercados con casi todos los productos, estamos llegando con madera incluso a Asia, eso representa un desafío importante. -¿Se viene o no una nueva industria pastera a la Argentina tras años de congelamiento de estas inversiones?
-Ojalá pronto, la foresto industria tiene muchísimos beneficios, el producto es sustentable, es un complemento muy bueno con los fondos de pensión, potenciales inversores. Plantas un árbol y tiene un plazo importante para dar beneficios, y esos beneficios hay que plasmarlos cuando cortás el árbol. Las decisiones que uno toma en el momento que invierte son las mismas que van a tener en el momento que corta. -Hagame un balance, con cosas buenas y malas que hayan hecho en estos 20 años en Misiones.
-Yo te diría que el marco de Arauco Argentina es crecer y dar empleo es algo bueno para la provincia, hemos cambiado mucho la imagen o por lo menos nosotros creemos que la empresa ha cambiado la imagen y se ha aggiornado en muchas cosas. Trabaja en conjunto con la provincia en el Puerto de Posadas, somos una actor importante y nosotros estamos en la provincia para quedarnos, las inversiones forestales se piensan a largo plazo y en esto se tiene que pensar en largo plazo en conjunto con los actores, somos misioneros y estamos para quedarnos. -Pero todavía no vienen inversiones fuertes que respalden esa afirmación.
-Hoy nosotros debemos ser el actor más importante para Misiones en términos económicos. La verdad es que tenemos la voluntad de ir para adelante, tenemos buena relación con la Provincia y la gente de la provincia, damos empleo, somos sustentables.
Ficha personal
Pablo Mainardi
CEO de Arauco Argentina
Formación: Ingeniero Industrial (UBA) y MBA (CEMA)
CV: Entró a Arauco en 2002 como director financiero y en 2005 asumió como CEO de Alto Paraná. La empresa cambió su nombre al de Arauco Argentina en 2014.
A continuación, repasamos cinco noticias económicas de impacto nacional y local en la semana que concluyó ayer.
# Uno.
¿Qué hará MM en lo que le queda de mandato?
El tiempo pasa rápido y mañana lunes arranca “lo que queda” del mandato de Mauricio Macri. Empieza la cuenta regresiva.
La gran pregunta es: ¿Macri va a aprovechar la probable consolidación de su autoridad que tendrá con los votos de hoy para encarar reformas profundas? ¿Quizás no simpáticas en el corto plazo, pero que intenten cambiar la suerte de un país en el largo plazo?
¿O vamos a empezar a escuchar en unos días las especulaciones sobre el 2019? ¿Vamos a vivir en un eterno tiempo electoral pensando en una eventual reelección?
De las medidas de alto impacto, profundas, una es la reforma a la ley de Coparticipación. Es una discusión donde Misiones tiene mucho que ganar y poco que perder. A Misiones, sin dudas, le conviene que mañana arranque un Macri reformista, al menos desde ese punto de vista.
Cambiar la Coparticipación y alinearla con las necesidades de cada provincia significará para distritos como Misiones sí o si un aumento importante de recursos respecto de sus pares del NEA. Además el sistema que se propone premia a los distritos que saben recaudar y penaliza a los que son algo “perezosos” en ese aspecto. Otro punto donde Misiones es una provincia de referencia para muchas.
Igual no hay que ilusionarse mucho. Todo parece indicar que todo lo que pase desde mañana, va a seguir teniendo una palabra que lo define: “gradualismo”. Una posibilidad intermedia es que el Presidente proponga reformas y después, ante las primeras dificultades, deje los planes de lado y siga con lo mismo que propuso hasta ahora. Los brotes verdes, una economía que está rebotando y una capacidad todavía importante para seguir endeudando el país antes de que “suenen las alarmas”, conspiran para el “siga-siga”.
# Dos.
Anuncios para el Parque Industrial I: fábrica de casas de madera
El jueves se firmó un acuerdo entre el Gobierno de la provincia y Apicofom para un proyecto que constituye uno de los intentos más interesantes de los últimos años para agregarle valor a toda esa madera misionera que está presente en todos los rincones del país. Después de la yerba, no debe haber otro producto misionero que tenga tanta presencia en toda la Argentina como la madera. Pero hay que agregarle valor, transformación y generar trabajo acá. Es una gran cuenta pendiente.
Este nuevo intento viene con recursos. Los madereros aglutinados en Apicofom y el Gobierno van a poner unos 12 millones de dólares para montar una fábrica de casas de madera que va a funcionar como una automotriz, es decir, va a ensamblar partes que se producirán en aserraderos más chicos. No es un cuento chino, la nave ya se empezó a construir, y una enorme máquina alemana que cuesta 7 millones de dólares ya fue elegida y será traída a la provincia. En 14 meses estaría funcionando este proyecto. El Iprodha va a encargar casas, será un cliente importante. Se apunta a venderle a otras provincias también, pero no solo para sus planes de vivienda, sino también para la “alta gama”.
Casas lindas, de dos o tres pisos, como las que se ven en películas. Acá hay un gran desafío. La fábrica tendrá que tener un cerebro comercial para poder crecer en este aspecto. Cuando uno habla de casas de madera en Misiones, la imagen que primero viene a la mente son casas muy precarias, para un segmento de bajos recursos. Misiones tiene capacidad para hacer casas “para countries”, como dijo Pedro López Vinader, de Apicofom. Pero habrá que trabajar mucho.
# Tres.
Anuncios para el Parque Industrial II
El viernes se firmaron los acuerdos para el desembarco de RETSA, una firma de origen entrerriano que fabricará baterías y ensamblará motos que funcionarán con esas baterías. Se trata de baterías de litio, también producirán centros de almacenamiento de electricidad de alta tecnología.
La planta en el Parque Industrial Posadas, tendrá 1025 metros cuadrados. Allí se produciría su moto eléctrica Voltu y conjuntos de almacenamiento destinados a empresas o centros de salud, etc.
La Voltu es un vehículo alimentado con batería de litio que le otorga una autonomía de hasta 350 kilómetros, que para uso semanal permite cargar la moto cada par de días o inclusive una vez por semana. Desarrolla 100 caballos de potencia y no tiene caja de cambio. Lleva una batería de Ion-litio de 16,4 kWh de acumulación constituido con más de 1800 pilas individuales. La carga al 80% se logra en solo 40 minutos.
# Cuatro.
¿Pastera sí o no? Misiones sabe los pros y contras…
Esta fue una semana clave para las grandes inversiones forestales impulsadas por las grandes multinacionales del sector (chilenas, brasileñas o finlandesas). Estas inversiones en la Argentina estaban paradas tras el conflicto por la instalación de Botnia. Pero el sector se está descongelando poco a poco tras diez años de ostracismo en el país.
El millón de hectáreas que suman Corrientes y Misiones “llaman” a los inversores. En una entrevista exclusiva con Economis, el CEO de Arauco Argentina, Pablo Mainardi, aseguró que hay espacio para “dos o tres plantas de pasta”.
La provincia que quiere este tipo de inversiones es Corrientes, sin dudas y al menos una planta de pasta ya está casi asegurada en ese territorio. En tanto, Misiones, que es la provincia pastera por excelencia, tiene una opinión distinta. Aunque no lo dice abiertamente, la provincia no está interesada en que vengan grandes inversiones del estilo Arauco Argentina, a comprar enormes extensiones, desplazar a los chacareros y generar poco empleo.
Arauco Argentina fue un dolor de cabeza en ese aspecto. Y se acentuó cuando en 2002, tras el estallido y la crisis de finales de 2001, Gregorio Pérez Companc dijo “basta” y vendió casi todas sus empresas, incluyendo la ex Pecom Forestal.
Lo que no tendría que haber sucedido, sucedió. La Comisión de Defensa de la Competencia no hizo objeciones y permitió una operación que concentró más al sector. Arauco Argentina terminó cerrando el aserradero de Piray que le había comprado a Pecom Forestal y lo terminó convirtiendo en un centro logístico, despidiendo a muchas personas.
El lunes y martes se realizó en Buenos Aires una gran reunión de CEOs de multinacionales forestales e inversores. Allí fue que Mainardi y otros ejecutivos dijeron que para facilitar inversiones, hay que modificar varias leyes que le permitan la tenencia de grandes extensiones de tierra a los extranjeros. Incluso hay que cambiar la Constitución de Corrientes.
El miércoles y jueves esos inversores estuvieron en Posadas donde hicieron base para visitar durante dos días establecimientos en Corrientes y Misiones.
En una reunión con esa veintena de ejecutivos en el hotel Urbano, a Juan Gauto -subsecretario de Desarrollo Forestal- lo consultaron cuánto era el costo promedio de la hectárea. Gauto hizo una pausa, sonrió para adentro y dijo:”No nos interesa tanto que vengan a comprar, nos interesa que vengan a asociarse con dueños medianos y chicos, los invitamos, tenemos muchas normas para proteger sus inversiones”.
La pura verdad es que, ni los asambleístas de Gualeguaychú que cortaron el puente por cuatro o cinco años saben tan bien como Misiones los pros y contras de tener una fábrica de pasta celulósica. Acá si se conocen, aunque no se digan abiertamente…
# Cinco.
Sturzenegger al mercado: “Houston, tenemos un problema”
¿Se puede bajar la inflación en la Argentina únicamente combatiéndola con la tasa de interés del Banco Central? Es uno de los grandes debates del mundillo económico de la gestión Macri.
De un lado, los que dicen que si, se puede. Con el titular del Banco Central, Federico Sturzenegger a la cabeza. Del otro, la otra “mitad de la biblioteca”, con figuras como Martin Redrado (ex titular del Central) quien afirma que “querer parar la inflación únicamente subiendo la tasas es como querere parar a un auto agarrándolo por la antena”. Quienes sostienen esto afirman que sin un plan integral, que contemple bajar el déficit fiscal, no se puede pensar en reducir la dinámica de los precios en la Argentina.
Y en el medio, para zanjar la discusión, la realidad. Y la realidad indica que el dato de septiembre fue de 1,9% y superó cualquier expectativa. El BCRA con casi dos años de política monetaria “contractiva” y de tasas altas, proyectó para todo el 2017 una inflación de 17% cuando los precios ya alcanzaron casi el 24% (enero-septiembre) y aún quedan los últimos tres meses del año por correr.
Esta semana el jefe del BCRA salió a reconocer que se está equivocando un poco. “Houston, tenemos un problema”, pareció decir, parafraseando a la famosa sentencia del personaje de Tom Hanks en la película Apolo 13.
“Hay un gap de credibilidad con el mercado”, dijo Sturzenegger. Que es cómo decir que el mundo financiero no le cree (a sus proyecciones). ¿La pregunta es, perdió credibilidad también ante el presidente Macri?
Pablo Mainardi es el CEO de Arauco Argentina, la industria más grande de Misiones, y ayer dialogó en exclusiva con Economis en el marco de un importante seminario forestal donde participan las principales multinacionales de este sector.
Se trata de su primera entrevista en casi 10 años, ya que este ejecutivo top del sector forestal se había autoimpuesto un bajísimo perfil al igual que sus pares, tras el conflicto por la instalación de la pastera Botnia que generó polémicas y rechazos al sector pastero en la Argentina.
Pero tras una década de crecimiento en Uruguay, Brasil y Chile, Arauco y otros gigantes forestales vuelven a pensar en invertir en la Argentina. En un seminario que arrancó ayer y concluye hoy en el coqueto hotel Brick, de la Recoleta, ejecutivos de varios países vuelven a debatir junto a funcionarios sobre las políticas para fomentar las inversiones.
“En la Argentina hay recursos forestales como para instalar 2 o 3 plantas de pasta celulósica”, dijo Mainardi en el panel, y se refirió al casi millón de hectáreas de árboles, casi listos para cosechar, que hay en Corrientes y Misiones y que demandan una planta cercana.
La cercanía árboles-fábrica de celulosa y fábrica-puerto exportador es clave para un negocio que tiene como principal cliente a China, remarcó Mainardi en varios puntos de su exposición y en la entrevista con Economis.
Este ingeniero industrial (UCA) con un máster en el CEMA, expuso ayer en un panel sobre inversiones forestales junto al ministro de la Producción, Francisco Cabrera, y dejó en claro que la Argentina “quedó relegada respecto a Uruguay, Chile y Brasil” en cuanto a inversiones forestales, a pesar de que “tiene todo para crecer, como una de las mejores tierras del mundo, con índices de crecimiento (de los árboles) solo igualados en algunas zonas de Brasil”.
“La frutilla del postre, tener un presidente en Gualeguaychú”
“¿Qué pasó?, tuvimos tres factores, la falta de políticas públicas, la falta de seguridad jurídica y la falta de competitividad”, explicó. Y fue contundente al señalar que “la frutilla del postre fue tener al presidente (por Nestor Kirchner) reuniéndose con los asambleistas de Gualeguaychú para repudiar la instalación de Botnia”, señaló, recordando aquella famosa irrupción del desaparecido ex Presidente, que dio comienzo a un conflicto que duró años.
Otra definición contundente que dejó Mainardi fue que la Argentina tiene todo para “tener dos o tres plantas de pasta celulósica más” ya que “tiene las tierras, más de 940.000 hectáreas implantadas entre Misiones y Corrientes”.
Pero para eso, llamó a remover algunos obstáculos para la inversión, y citó “la Constitución de Corrientes, la Ley de Tierras, la ley de Entre Ríos que prohíbe el transporte de rollizos y la Ley de Insalubridad en Misiones”.
El ejecutivo explicó que el “inversor debe poder tener la posesión de las tierras, sino, es como un inquilino que hace una gran inversión en un edificio que no es de el”.
El mayor empleador del Norte misionero
A continuación, repasamos parte de la charla con este ejecutivo de una empresa que el año pasado facturó 6.000 millones de pesos y que emplea en Misiones a 1.500 personas en forma directa y a casi 5.000 en forma indirecta. “Somos el principal factor de empleo en el Norte de Misiones”, remarcó.
-¿Cuáles son las principales desventajas competitivas del sector?
-Si nos ponemos a pensar desde el punto de vista de los inversores, lo primero que hay que tener en cuenta es la distancia promedio entre bosques y plantas. Independientemente de lo que uno produzca, mueve siempre más toneladas de madera que de producto terminado, con lo cual tener los bosques cerca de las plantas es muy importante (N. de la R.: por eso la necesidad de una pastera en Corrientes o Misiones). Pero tan importante como eso es la distancia promedio entre la planta y el puerto, y también entre puerto y los mercados internacionales. Con lo cual la competitividad en la logística es fundamental.
-¿Ustedes tienen mucha distancia con el puerto en Misiones?
-Particularmente en Argentina, y esto se puede multiplicar cuando uno mira Corrientes y Misiones, nuestra planta Puerto Esperanza tiene 1200 km hasta el puerto, a diferencia de todas las demás plantas que tienen una distancia mucho menor. Con lo cual, es esfuerzo logístico en llegar a un mercado central es lo más importante que podemos tener, no pensar en estas plantas con una logística cerrada y con el nivel de inversión que significa es directamente no recibir inversiones.
¿Cuál es el panorama del mercado global de celulosa y cómo está la Argentina?
-Hoy tenemos 67 millones de toneladas de capacidad de producción, en comparación con las 52 millones de toneladas que teníamos en el año 2007, la capacidad instalada creció un 29% a nivel global. Pero si uno se detiene en Latinoamérica, ese mismo crecimiento fue del 100%: Tenía 12 millones en 2007 y tiene 24,3 millones en el 2017. Los países que hicieron el gran aporte de crecimiento fueron Brasil, Chile y Uruguay. Argentina continúa con sus 400 mil toneladas casi todas de Alto Paraná (Arauco Argentina) y un sobrante que tiene Celulosa Argentina. Son inversiones de los años 80, quedamos relegados. Porque de estos 24,3 millones de capacidad instalada, 16 está en Brasil, 2,6 en Uruguay, 5 en Chile (ambos países anuncian nuevas plantas), y 0,45 en Argentina, históricas desde los 80.
-¿Esto hace que ahora Argentina tenga mucho potencial para crecer?
-Claro, como dije en mi exposición, Argentina tiene un gran potencial para crecer. Desde el punto de vista forestal, tenemos disponibilidad de tierras, 940 mil hectáreas disponibles en el NEA argentino, con lo cual hay espacio para poner varias plantas de celulosa. Este es el principal lugar donde si uno piensa se podría instalar cualquier tipo de tecnología, pero con grandes distancias logísticas. Claramente el desafío es logístico, sino pensamos en esto no hay forma de que podamos salir al mundo. Son crecimientos que no se ven en muchos lugares del mundo.
¿Por qué en Argentina no se logró desarrollar ningún proyecto mientras que en la región se duplicó la capacidad?
-Las inversiones están rezagadas respecto a sus pares de la región, básicamente por tres puntos clave. El primero es la falta de políticas públicas en el sector. La frutilla del postre fue tener un presidente de la Nación que llegó a juntarse con los asambleístas de Gualeguaychu para repudiar la planta de Botnia. La segunda es la seguridad jurídica, desde simplificación hasta el tema tributario, la ley de tierras… lo que uno tiene que tener presente es que cuando se planta un árbol para formar una planta de celulosa, lo sacas dentro de 4 ó 5 gobiernos, con lo cual, si no hay estabilidad no tenemos forma de asegurarle al inversionista que la rentabilidad que va a tener sobre esa plantación va a existir. Y la tercera es competitividad, pasa por impuestos, logística, no solo tiene que ver con el tipo de cambio, sino con otras cuestiones de base.
¿Cuáles son los puntos críticos a la hora de invertir?
-El primer punto es la Ley de Tierras y la Constitución de la provincia de Corrientes, además de la Ley de Entre Ríos (prohíbe transportar rollizos), que mejoraría las exportaciones desde el puerto al mundo. Pero la Ley de Tierras es fundamental. Nadie puede convencer al accionista extranjero de venir a invertir y que no pueda tener una base en tierras que sustente esa inversión que va a realizar, es como construir un edificio en un terreno alquilado. A eso se suma una Ley de Insalubridad en la provincia de Misiones, para la industria celulosa y papel, en donde uno se sienta en un directorio y es bastante difícil convencer a los accionistas de que va a invertir en una industria insalubre, donde en el resto de los países no tiene ese mismo problema. Hay que trabajarlo en conjunto con la provincia, entendemos que surgió por un pedido sindical en su momento, pero hoy sigue y eso limita. Por otro lado, la alta presión tributaria en todos los niveles del gobierno. Hay impuestos a las transacciones de débito y crédito, impuesto a los Ingresos Brutos, a las exportaciones, tasas municipales. Y por último los altos costos laborales y la industria del juicio, donde el 80% de las personas que renuncian hacen juicio a las empresas.
-Usted mencionó el conflicto con Botnia, ¿cómo impactó en la industria?
-Fue una de las causas por las que Argentina no creció todo lo que podía crecer. Fue un antecedente de problemas políticos y sociales, que generó un montón de cosas, entre ellas que para el futuro es bastante difícil convencer que no va a ocurrir lo mismo cuando alguien quiera invertir, que no va a tener que resolver un problema social. Creo que ahora es una cuestión del pasado y hay que mirar para adelante, pero es algo que impactó claramente negativo en las inversiones, que se vieron en los últimos 10 años en los países vecinos y no acá.
Mainardi junto al ministro de la Producción, Francisco Cabrera. “Coincido con muchas cosas que dijo el ministro”.
-Para usted, ¿el desafío más grande es la logística?
-Si comparamos a todos los países que invierten en la región y que tienen que llegar al mismo mercado, que es Asia (el mercado donde realmente se define una inversión). Lo que uno tiene como costo logístico total en Chile con base 100%, en Uruguay es un 142%, Brasil 253% y en Argentina 343%. Esto se debe, entre otras cosas, a que las plantas se encuentran lejos de los puertos, los puertos argentinos son cinco veces más caros que en el resto de los países, las navíeras tienen fletes más elevados, el ferrocarril mesopotámico tiene poca capacidad de tracción, no usa la hidrovía Paraná-Paraguay por la Ley de cabotaje, y tenemos una alta presión tributaria.
-¿Cómo se resuelve este desafío?
Como propuesta para mejorar la logística, se puede enfocar en el uso de bitrenes, hidrovías, regulaciones sindicales más racionales, el uso del tren y puertos más competitivos. Hoy un contenedor en el mundo cuesta 200 dólares, mientras en Argentina cuesta u$s 1.000. Con bajo nivel de competencia en el puerto y altos costos sindicales, es imposible competir. Esos son los temas a resolver.
¿Cuáles son sus expectativas con respecto a la industria en el país?
-Argentina cuenta con disponibilidad de tierras y plantaciones, tiene un crecimiento forestal envidiable en el mundo, es decir, tiene masa forestal para hacer un proyecto ya y capacidad forestal para las próximas generaciones. Y si recuperamos el terreno perdido, generamos una inversión, que es lo que se está buscando (los famosos brotes verdes) con la oportunidad de inversiones en activos forestales para fondos de pensión, es algo que debería funcionar muy bien porque tiene una duration más larga, entonces hay mucho apetito en un mercado que se está desarrollando. Segundo, la eficiencia muy grande de la cadena productiva. Tercero, grandes cantidades de empleo, directos e indirectos. Superávit energético con energías renovables y una balanza comercial positiva. Soy muy optimista.
¿Cómo ve el negocio de Arauco Argentina este año con respecto a 2016?
-Se ve un poco mejor, hay signos de mejora, aunque estamos bastante lejos tener el potencial que podríamos tener. Los años son bastante similares, aunque se vio un leve crecimiento en 2017, sigue aún con la amenaza de Brasil y con el desafío de mejorar los costos logísticos. Con el gobierno actual la expectativa es muy buena, ya que se está tratando de sacar las restricciones y se están generando una agenda interesante al respecto. Ojalá sea una nueva era para la industria en el país.
¿Qué significa este seminario para la industria?
-Es muy bueno y es una muy buena señal de que se esté haciendo en Argentina. Es un país con mucho potencial, normalmente he ido a estos seminarios en el mundo, se ve en Uruguay, Brasil, Chile y que hoy esté en Argentina quiere decir que los inversores están empezando a mirar a la Argentina y eso es muy importante.
Definiciones del CEO de Arauco Argentina
-En la Argentina hay lugar para 2 o 3 pasteras más, con 940.000 hectáreas de bosques entre Misiones y Corrientes
-Hay que modificar algunas leyes que obstaculizan la inversión (citó la Constitución de Corrientes, la Ley de Insalubridad -Misiones-, la Ley de Entre Ríos -que impide el transporte de rollizos- la Ley de Tierras de la Nación).
-La ley de Insalubridad de Misiones complica, es difícil explicarle a tus accionistas que tienen que invertir en una industria considerada insalubre. Estamos trabajando con el gobierno provincial, nos dijeron que en su momento se sancionó por un pedido de los sindicalistas.
-Argentina tiene todo para crecer, desde el punto de vista de sus tierras, son las mejores del mundo, con índices de crecimiento sólo igualados por Brasil, y no en cualquier región, sólo en algunas partes de Brasil.
-Las inversiones de la ex Alto Paraná son de los años 80 y es una planta chica en volumen de producción por las escalas mundiales de hoy.
-Mientras la Argentina quedó relegada, Chile, Uruguay y Brasil no pararon de crecer y duplicaron la capacidad de producción de celulosa de 12 a 24 millones de toneladas.
-En Argentina lo que frenó las inversiones fue la falta de políticas públicas, la falta de seguridad jurídica y la falta de competitividad.
-La frutilla del postre fue tener al Presidente (Néstor Kirchner) reuniéndose con los asambleístas en Gualeguaychú para repudiar la instalación de Botnia
-Respecto a la seguridad jurídica, vos plantás un árbol y lo vas a cosechar en 3 o 4 gobiernos y son muchas cosas las que cambian.
-En cuanto a la falta de competitividad, no se trata del tipo de cambio, sino cuestiones impositivas, tenemos una presión impositiva muy alta. Como el impuesto al cheque, o el impuesto a los Ingresos Brutos, donde tenemos (en Misiones) una de las escalas más altas, cercana al 7%.
-El 8% de las personas que se van de la empresa nos hacen juicio, es una conflictividad muy alta. Para una pyme, puede significar su quiebra, después se habla de hacer clusters (ecosistema de empresas de un sector), pero con este nivel de conflictividad laboral, es muy difícil.
Fiorella Lotti (Especial para Economis, desde Buenos Aires)
Después de 10 años de congelamiento por el conflicto que causó la instalación de la pastera Botnia, las grandes empresas pasteras y madereras -todas multinacionales- que controlan enormes extensiones en Misiones, Corrientes y Entre Rios, vuelve a analizar inversiones fuertes en la Argentina. Y esta semana será clave para esta nueva etapa.
Hoy y mañana se desarrollará en el hotel Brick de Buenos Aires una cumbre de ejecutivos top del sector, donde por primera vez en más de 10 años van a discutir en un seminario las perspectivas para nuevas inversiones. Una de ellas es una nueva planta de pasta celulósica, posiblemente a instalarse en Corrientes.
Otras son el aprovechamiento de la biomasa para hacer energía (Corrientes y Misiones son la “Arabia Saudita” de la biomasa) y la industria de paneles y tableros de madera, que es la segunda que más factura detrás de la producción de pasta.
El evento es tan importante que hablarán por primera vez en años en un seminario público, los máximos ejecutivos del negocio forestal en la Argentina, encabezados por Douglas Albrecht, presidente de Celulosa Argentina y Pablo Mainardi, CEO de Arauco Argentina.
Otros ejecutivos importantes que disertarán son Manuel Sobrado, del Grupo Insud, y ex directivo de las empresas de Franco Macri; y Agustín Fernández Bonilla, del Grupo Egger, que compró hace unos meses los activos de otro gigante forestal chileno en la Argentina, el Grupo Masisa.
También habrá representantes del gigante brasileño Fibria -una de los tres productores de celulosa más grandes del mundo junto con el chileno Arauco y la brasileña Suzano- y del Grupo Pomera, que reorganizó los activos forestales de Shell en la Argentina y Paraguay.
Francisco Cabrera busca atraer inversiones
El seminario tiene el respaldo del gobierno Nacional. El ministro Francisco Cabrera será uno de los oradores. También tiene el fuerte respaldo del gobierno de Corrientes, cuyo ministro de la Producción, Francisco Vara, explicará todos los proyectos que avala o impulsa su gobierno.
No hay invitados del gobierno de Misiones ni Entre Ríos. Ambas provincias tienen una posición oficial más borrosa respecto a las inversiones forestales, distinta a la de Corrientes, que alienta la instalación de una pastera abiertamente y grandes proyectos de generación eléctrica a partir de la biomasa.
Hay grandes capitales interesados en entrar y otros, quizás, en salir del negocio después de muchos años en la Argentina. Por eso el seminario de dos días se va a completar con una visita de dos días a establecimientos en Corrientes y Misiones.
Con base en Posadas, ejecutivos de grandes compañías de todo el mundo, invitados por la consultora neozelandza Dana, visitarán la planta de Arauco Argentina en Piray, el vivero de Bosques del Plata (de la chilena CMPC), el aserradero de Laharrague y Chodorgue y el de Grupo Tapebicuá (Celulosa Argentina) en Virasoro, entre otros lugares.
Descongelamiento tras 10 años
Hace más de 10 años comenzaba el conflicto por la instalación de Botnia en Uruguay, que enfrentó diplomáticamente a la Argentina y Uruguay por la supuesta contaminación que iba a generar la pastera. Esto tuvo consecuencias en la Argentina, para un sector cuyas inversiones quedaron congeladas o reducidas a su mínima expresión.
Mientras en Uruguay y Brasil los capitales forestales -sobre todo de la producción de pasta celulósica- crecieron y se inauguraron plantas como la brasileña Eldorado, la citada Botnia o más acá en el tiempo Montes del Plata, un joint venture entre Arauco y la finlandesa Stora Enso.
Brasil más que duplicó su producción en 10 años y ahora produce 15 millones de toneladas de pasta celulósica. Fibria, Suzano y Eldorado son las mayores productoras.
Chile es la cuna del negocio forestal en Sudamérica, con Celulosa Arauco y Constitución, la controlante de Arauco Argentina (antes llamada Alto Paraná) y CMPC, que controla Bosques del Plata, con importantes activos en Misiones. Producen conjuntamente casi 6 millones de toneladas.
En Uruguay está Botnia, que arrancó en 2007 y Montes del Plata, que suman una capacidad de 2,5 millones de toneladas.
Mientras tanto, en la Argentina se hicieron leyes que por ejemplo, prohibían el transporte de rollizos, en el caso de Entre Rios. En nuestro país se produce menos de 1 millón de toneladas anuales, la gran mayoría en la planta que Arauco tiene en Puerto Esperanza.
Pero mientras esto pasaba, enormes extensiones de bosques implantados desde los años 90, crecían y crecían. El Gobierno kirchernista pasó y ahora se comenzó un descongelamiento, los capitales mundiales consideran invertir en la Argentina.
El gobierno de Macri lo impulsa, Corrientes -de inmejorable sintonía con la Casa Rosada- lo impulsa. Misiones y Entre Rios, que tienen enormes intereses forestales, no tienen una postura oficial.
Hay madera y toda esa madera pide una gran industria pastera y grandes aprovechamientos de biomasa, que podría mejorar sensiblemente los precios que se pagan actualmente.
Hace un mes, el titular de la Sociedad Rural, en entrerriano Luis Etchevehere, llevó a los representantes de todo el sector a ver a Mauricio Macri a la Casa Rosada, e inauguró una mesa forestal para discutir temas para impulsar al sector y generar más empleo.
En diálogo con Economis, Etchevehere afirmó que la Argentina debe contemplar las invesiones en el negocio de la producción de celulosa, que estaban congeladas. Macri incluso le pidió al gobernador de Entre Ríos, Gustavo Bordet, que se derogara esa ley que impide el transporte de rollizos de madera.
El programa del seminario organizado por la consultora forestal neocelandeza Dana
https://danaevents.co.nz/2017argentina/program
Douglas Albrecht (derecha), el presidente de Celulosa Argentina y Grupo Tapebicuá.
Pablo Mainardi, CEO de Arauco Argentina, la mayor industria de Misiones y controlante de más de 250.000 hectáres en la tierra colorada.