El diputado Carlos Rovira anunció este jueves, durante una nueva reunión de Encuentro Misionero, que la próxima semana ingresaría a la Cámara de Representantes un proyecto de reforma electoral provincial. La iniciativa plantea incorporar la boleta única partidaria y acotar la cantidad de sublemas a un máximo de cuatro candidatos por espacio político, por municipio.
La propuesta será girada a la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Legislatura provincial, donde se abrirá el debate parlamentario. Según adelantó Rovira, la intención es convocar a todos los sectores políticos e institucionales interesados en participar de la discusión.
El planteo forma parte de una agenda de reformas que Encuentro Misionero viene instalando en las últimas semanas, luego de haber adelantado su acompañamiento a la eliminación de las PASO en el Congreso Nacional y de abrir el debate sobre cambios en la Ley de Lemas en Misiones.
Boleta única partidaria: un sistema híbrido para simplificar la elección
La reforma apunta a avanzar hacia un sistema híbrido, más ágil y más claro para el elector. En ese esquema, la boleta única partidaria permitiría ordenar la oferta electoral dentro de cada espacio político, pero sin eliminar por completo la posibilidad de competencia interna a través de sublemas.
Uno de los puntos centrales será la limitación de candidaturas. La propuesta prevé reducir la cantidad de sublemas a cuatro por lema, lo que, según el criterio expuesto por Rovira, permitiría mantener un grado de representatividad, pero de manera más acotada y funcional.
Desde Encuentro Misionero consideran que el sistema actual resulta incómodo para el votante por la proliferación de boletas, nombres y opciones que muchas veces terminan dificultando la elección. La boleta única partidaria buscaría simplificar ese proceso, sin caer en un esquema de boleta única tradicional que, según la mirada del espacio, podría restringir demasiado la oferta electoral.
El debate se dará en un contexto donde distintos sectores políticos vienen reclamando una actualización del régimen electoral provincial. En febrero, legisladores opositores también habían impulsado una comisión para analizar una reforma electoral en Misiones, con eje en la Ley de Lemas y la modernización del sistema de votación.
Con este nuevo proyecto, la discusión electoral vuelve al centro de la agenda institucional de Misiones. La clave estará en si la Legislatura logra construir consensos para ordenar el sistema, reducir la dispersión de candidaturas y facilitarle al ciudadano una elección más simple, sin resignar representación política.
Hay momentos en los que la política deja de ser una secuencia de hechos para convertirse en una señal. No siempre visible, no siempre explícita, pero perceptible en su dirección. Misiones parece atravesar uno de esos momentos.
Lo que se ensaya no es una ruptura ni una continuidad lineal. Es otra cosa: un desplazamiento. Una forma de revisar lo construido sin negarlo, de ampliar sin desbordar, de incorporar sin perder forma.
En ese movimiento, el concepto de “encuentro” adquiere una densidad poco frecuente. No como palabra amable, sino como hipótesis de trabajo.
Durante mucho tiempo, el poder se pensó como un gesto decisivo. Resolver, cortar, avanzar. El viejo relato del Nudo gordiano sigue operando como metáfora de esa lógica: frente a la complejidad, una acción rápida que ordena.
Pero hay otra tradición, menos espectacular y más persistente. Aquella que entiende que lo que perdura no es lo que se impone con mayor velocidad, sino lo que logra adaptarse. En esa línea, la resonancia con el pensamiento de Charles Darwin no es caprichosa. La evolución no elimina el conflicto: lo incorpora, lo transforma, lo vuelve parte del proceso.
Entre esas dos miradas —la del corte y la de la transformación— se ubica hoy una tensión que no es retórica.
Es política.
Pensar en términos de encuentro implica algo más exigente que sumar voluntades. Supone aceptar que las ideas circulan, que las diferencias existen, que las estructuras, si pretenden sostenerse, deben permitir cierto grado de apertura sin perder conducción.
No es una tarea sencilla.
Toda organización, cuando madura, corre el riesgo de volverse autorreferencial. Y toda apertura, por definición, introduce incertidumbre. Allí reside, quizás, uno de los puntos más delicados de este momento: abrir sin diluir, integrar sin perder rumbo.
En ese marco, la apelación a la gente como núcleo del poder no resulta novedosa. Lo desafiante es sostenerla en la práctica. Traducirla en participación real, en construcción de sentido, en capacidad de escucha.
Porque no alcanza con convocar.
Hace falta que ese encuentro ocurra.
A la vez, aparece otra dimensión que no siempre es explicitada: la identidad. No como consigna, sino como anclaje. Cuando el lenguaje político se vuelve abstracto, cuando las palabras se repiten sin vínculo con la experiencia concreta, pierden espesor.
Y una política sin territorio es, en el mejor de los casos, incompleta.
Representar exige conocer. Y conocer implica haber transitado.
Misiones, en ese sentido, no es solo un escenario. Es una condición. Un territorio donde todavía es posible pensar en términos de cercanía, de vínculo, de escala humana. Donde el encuentro no es una abstracción, sino una posibilidad concreta.
No es un dato menor.
Porque no hay comunidad en la intemperie. No hay construcción colectiva sin un lugar que la sostenga.
Entre la tentación de resolver de un tajo y la necesidad de procesar lo complejo, la política ensaya un movimiento que, por ahora, se define más por su dirección que por sus resultados.
Se abre. Se expone. Se pone a prueba.
No es un gesto definitivo.
Es, en todo caso, un punto de partida.
Y como todo punto de partida, su verdadero valor no estará en lo que promete, sino en lo que logre sostener en el tiempo.
Porque, al final, la política —como toda forma de organización humana— no se mide por la fuerza de sus palabras, sino por la capacidad de transformarse sin dejar de reconocerse.
Y en ese tránsito, silencioso pero decisivo, es donde se juega su destino.
La sesión, presidida por el presidente de la Cámara de Representantes, Sebastián Macias, incluyó la aprobación de una ley para la detección de residuos de fármacos y químicos en alimentos de origen vegetal y animal; la declaración de monumento natural y de interés público para doce especies de la flora misionera; y el reconocimiento patrimonial a la primera Jefatura de Policía de Misiones, ubicada en la localidad de San Javier.
Uno de los proyectos aprobados fue la creación del Laboratorio de Análisis para Detección de Residuos de Fármacos y Químicos en Alimentos de Origen Vegetal y Animal, iniciativa del diputado Carlos Rovira.
La norma establece la creación de un espacio especializado destinado a detectar residuos de medicamentos, productos zoosanitarios y fitosanitarios presentes en alimentos de origen vegetal y animal para consumo humano y animal.
Entre sus objetivos se encuentran los de prevenir riesgos farmacológicos en alimentos, capacitar a productores sobre el uso adecuado de medicamentos y químicos, coordinar acciones con el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria y promover programas de monitoreo y vigilancia de contaminantes químicos.
El laboratorio funcionará en Posadas bajo la órbita del Ministerio de Salud Pública y podrá crear laboratorios satélites, ampliar espacios existentes y desarrollar servicios de extensión.
En los fundamentos del proyecto, Rovira sostuvo que “la importancia de la alimentación en una población para la supervivencia es vital” y planteó que el crecimiento sostenido de la población obliga a fortalecer los mecanismos de seguridad alimentaria y control sanitario.
También remarcó que la sanidad animal tiene una incidencia directa sobre la salud pública y advirtió que los nuevos riesgos sanitarios requieren “adaptar y aprobar nuevas fórmulas normativas” para proteger tanto a la población como al ambiente.
En ese sentido, explicó que el laboratorio permitirá detectar residuos de medicamentos, productos veterinarios y fitosanitarios utilizados en la producción animal y vegetal, teniendo en cuenta que muchos de esos tratamientos deben cumplir tiempos específicos de restricción antes de que los alimentos lleguen al consumo.
El autor señaló además que el espacio estará orientado a la prevención, control y eventual erradicación de enfermedades transmisibles entre animales y personas, acompañando tareas de investigación y vigilancia epidemiológica vinculadas a zoonosis y otras enfermedades que pueden afectar la salud colectiva.
Rovira consideró que el laboratorio constituirá “un avance para nuestra provincia”, ya que Misiones no cuenta actualmente con una estructura de estas características, y destacó la importancia de coordinar acciones y firmar convenios con organismos e instituciones especializadas.
Asimismo, advirtió sobre el uso indiscriminado de antibióticos en animales y mencionó que, en muchos casos, las tareas productivas son realizadas sin supervisión profesional veterinaria. Según expresó en los fundamentos, esta situación favorece la aparición de bacterias resistentes, fenómeno que ya fue detectado en distintos ámbitos hospitalarios.
También sostuvo que la iniciativa apunta especialmente a respaldar a pequeños productores y a revalorizar la producción local mediante mayores garantías de calidad y seguridad alimentaria.
Finalmente, afirmó que Misiones cuenta con los recursos humanos e intelectuales necesarios para afrontar los desafíos vinculados a infecciones zoonóticas emergentes o reemergentes y fortalecer la salud pública veterinaria.
Durante el tratamiento del proyecto, la diputada Lilian Tartaglino expresó: “El objetivo es fortalecer la prevención, cuidar la salud de nuestra comunidad y garantizar las mejores condiciones para todos los misioneros”.
“Garantizar alimentos seguros no es un tema menor, es una política central de la salud pública; y el acceso a alimentos de calidad es uno de sus pilares fundamentales”, sostuvo Tartaglino, considerando que dicho laboratorio “será un gran avance para la provincia y la región, porque actualmente no se cuenta con un espacio de estas características”.
En la misma sesión, los diputados aprobaron la ley que declara monumento natural y de interés público a doce especies de la flora misionera, iniciativa presentada por la ex diputada Noelia Leyría.
La norma incorpora al sistema provincial de áreas naturales protegidas especies como Austrichthamalia teyucuarensis, Eugenia lilloana, Hedeoma teyucuarensis, Oxypetalum teyucuarense y otras especies nativas, con el objetivo de garantizar su preservación, conservación y reproducción.
La medida prohíbe en todo el territorio provincial la extracción de estas especies de su ambiente natural o cualquier acción que afecte su preservación. No obstante, la autoridad de aplicación podrá autorizar intervenciones destinadas a investigaciones científicas o acciones específicas vinculadas a su conservación y reproducción.
Durante el debate legislativo, el diputado Juan Szychowski manifestó que “el proyecto no es un capricho académico ni una exageración ambientalista; es una respuesta concreta a evidencia científica clara y preocupante”, y alertó que “muchas de estas especies están en peligro de extinción y algunas cuentan con apenas diez ejemplares identificados”.
“El proyecto viene a saldar esa deuda, estableciendo protección obligatoria para estas especies, prohibiendo su comercialización y destrucción, y otorgando al Ministerio de Ecología la autoridad de aplicación para implementar planes de conservación y sanciones”, explicó el legislador.
“La naturaleza no tiene voz en este recinto, no vota ni reclama; depende de nosotros. Cuidar lo que es único no es una opción, es una obligación”, expresó.
También fue aprobada la declaración como patrimonio histórico y cultural de la primera Jefatura de Policía de Misiones, ubicada en la localidad de San Javier.
La iniciativa, impulsada por el diputado Enio Lemes, incorpora el edificio al Registro Provincial del Patrimonio Cultural y encomienda a la Secretaría de Estado de Cultura la instrumentación de los mecanismos necesarios para su inscripción formal.
La ley aclara además que la declaración patrimonial no impedirá la realización de obras destinadas a garantizar condiciones seguras e higiénicas, así como intervenciones necesarias para armonizar el contexto urbanístico y paisajístico del lugar.
En los fundamentos del proyecto, Lemes señaló que la iniciativa busca que el Gobierno provincial, a través de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Museos, avance en acciones destinadas a proteger el patrimonio histórico y acompañar su conservación y restauración.
Durante su intervención como miembro informante, el legislador reseñó que “el 8 de mayo de 1856 se creó esta primera jefatura y desde allí comenzaron a desplegarse los primeros destacamentos policiales en toda la provincia, marcando el inicio de la organización institucional de la fuerza”.
“Preservar este edificio es preservar la memoria de quienes dieron origen a nuestra organización institucional y reconocer el esfuerzo y compromiso de las primeras generaciones de agentes de la provincia”, concluyó Lemes.
Carlos Rovira encabezó este jueves una nueva convocatoria del frente Encuentro Misionero, espacio político recientemente fundado, en el que delineó los fundamentos doctrinarios del proyecto, presentó iniciativas legislativas en marcha y recibió a referentes de distintos sectores de la provincia.
Durante su exposición, Rovira definió a Encuentro Misionero como una herramienta política de carácter evolutivo, pensada para responder a un contexto local, nacional e internacional sustancialmente distinto al de etapas anteriores. “La política, como ciencia social, necesita una actualización permanente y, de tanto en tanto, un gran impulso”, planteó, al tiempo que subrayó que el nuevo espacio busca recoger la diversidad ideológica misionera —con espacio para sectores justicialistas, radicales, independientes y referentes liberales— bajo una identidad provincial común.
El dirigente apeló a referencias históricas, científicas y mitológicas para ilustrar la necesidad de “barajar y dar de nuevo” en el plano político, sin desconocer lo construido. Recordó además que Misiones expresó tempranamente su vocación autonomista, con el grito de libertad de Concepción del Uruguay en 1815, previo a la declaración de Tucumán de 1816, y reivindicó la consigna histórica de que “el poder está en la gente”.
Se anunció que el bloque Encuentro Misionero presentará en la Legislatura provincial un proyecto de Ficha Limpia con elementos diferenciales respecto de iniciativas similares en el orden nacional. Entre ellos mencionó la inclusión de pruebas toxicológicas para postulantes a cargos públicos, requisitos vinculados al cumplimiento de obligaciones familiares y restricciones para personas involucradas en ciberdelitos, entre ellos el tráfico y consumo de pornografía infantil y zoofilia.
Por otra parte, se dieron a conocer avances en materia de trazabilidad para la comercialización de la yerba mate y otros productos, mediante la incorporación de tecnologías como blockchain y códigos QR sobre facturas encriptadas. El objetivo es fortalecer la transparencia comercial y reducir las distorsiones que afectan a los pequeños productores. Se comparó esto con la situación que viven los productores de cacao en países africanos como Costa de Marfil y Malí, donde el oligopolio comprador impone precios.
En materia electoral, Rovira confirmó que la representación misionera en el Congreso acompañará la eliminación de las PASO impulsada por el Gobierno nacional, al considerar que “no se decide nada” en esas instancias y que las internas partidarias deben resolverse dentro de cada fuerza política. Sobre la Ley de Lemas provincial, anticipó que se evalúa una reforma que limite la cantidad de candidatos por partido y la combine con un sistema de boleta única por espacio político.
El líder de Encuentro Misionero destacó que la provincia sostiene equilibrio fiscal desde hace más de 15 años y valoró la reciente herramienta legal -aprobada previamente en la Legislatura provincial- que habilita al Poder Ejecutivo a fijar alícuotas impositivas hacia arriba o hacia abajo, instrumento que permitió el último anuncio fiscal de la semana pasada.
En esa línea, planteó la disposición del espacio a discutir una reforma tributaria de fondo con la Nación: “Estamos dispuestos a que nos eliminen todos los impuestos nacionales y, a cambio, recibir un impuesto único nacional para cobrar nosotros. Si eso ocurre, eliminamos todos los impuestos provinciales, empezando por Ingresos Brutos”, afirmó.
Voces de distintos sectores
La reunión contó con la participación de profesionales, empresarios, docentes, dirigentes territoriales y jóvenes de toda la provincia. Entre ellos expusieron Lucas Ruloff, médico residente de oftalmología que realiza operativos sanitarios en Leandro N. Alem; Paula Zadanowski, licenciada en Recursos Humanos y autora del libro Un viaje de autoliderazgo; Rosana Spaciuk, presidenta de la Cámara de Mujeres Empresarias, Emprendedoras y Profesionales de Misiones (CAMEM); Fabrizio Aquino, presidente del Colegio de Ópticos de la provincia; y los directores de escuela Mariela Rivalco (EFA Nuestra Señora del Rosario) y Esteban Justino (Espíritu Santo, El Soberbio).
También participaron Iván Ortega, cocinero profesional especializado en cocina étnica que propuso crear una escuela gastronómica vivencial misionerista de posgrado; los empresarios Iván y Daniel de Matos, socios de Obercom SRL, que anunciaron una inversión cercana a los 2.000 millones de pesos en infraestructura de fibra óptica en Eldorado mediante un crédito del Banco Nación; el productor yerbatero Ygor Sobol, propietario de Yerba Mate León, y Walter Feldman, presidente de la Cámara de Comercio de Bernardo de Irigoyen y del Comité del Movimiento Territorial de la Frontera, quien solicitó respaldo provincial frente a la difícil situación comercial que atraviesan las localidades fronterizas. Además, el encuentro contó con la participación de dirigentes municipales y concejales de distintas localidades de la provincia como Helard Feltan (Leandro N. Alem), Jonathan Vega (Puerto Rico), Juan Pablo Pernigotti (Concepción de la Sierra) y Miguel Rau (Apóstoles).
Convocatoria abierta
El líder de Encuentro Misionero cerró la reunión con un llamado a ampliar la base del frente y a sumar a quienes hoy no están participando: “Encuentro integra lo construido. La invocación es ir a buscar a los que se fueron a otros espacios, que son mayoría”. En esa línea, invitó a los presentes a replicar la convocatoria en sus territorios y reafirmó que el manifiesto fundacional, leído durante el encuentro por Evelyn Damaral, es “un texto vivo” abierto a aportes y modificaciones.
Más allá del anuncio explosivo, sobre el fin del pago a cuenta en los controles fiscales de ingreso a Misiones, el discurso del gobernador Hugo Passalacqua dejó varios matices políticos para la lectura más fina. En principio, la toma de distancia con la Nación y sus políticas. Pero también un mensaje a tono con el tiempo político. “Misiones se ha consolidado como precursora de una idea que el Santo Padre, el Papa Francisco, supo bautizar como la “Cultura del Encuentro”. La esencia del misionero es esa voluntad de encontrarnos, de buscar consensos y avanzar juntos, aún en el lógico y necesario disenso que nos ofrece la democracia. Ya en la Revolución de Mayo se acuñó el concepto de “El poder está en la gente”. Estas mismas palabras expresó Carlos Rovira en la génesis de este espacio cuando ratificó el compromiso con cada misionero en la pelea inclaudicable por la genuina soberanía política”, argumentó Passalacqua.
“Esa frase simple y nítida resume nuestra concepción de gobierno: los cargos son siempre temporales, por lo que no debemos olvidar jamás ante quiénes rendimos cuentas, nuestros comprovincianos. Aunque parezca obvio, conviene destacar que todos los logros alcanzados son el mérito del enorme esfuerzo de la gente, de los intendentes que siempre están y del reflejo de una cohesión y una visión de Estado que se han sostenido en el tiempo. Iniciativas claves que fueron proyectadas bajo la visión del ingeniero Rovira, otras se consolidaron durante la gestión de Maurice Closs, y muchas otras han sido impulsadas por el Oscar Herrera Ahuad y sus respectivos equipos de trabajo. Esta labor ininterrumpida a través de diversas administraciones garantiza que todos estos esfuerzos confluyan hoy en un propósito esencial: el bien común para la familia misionera. Al fin y al cabo, el verdadero progreso de una sociedad emerge únicamente de un esfuerzo conjunto y de una dedicación coherente”, remarcó.“Hay una construcción de sociedad que me gusta. Solidaria y tolerante, sensible con quienes más lo necesitan, comprometida con la justicia social y, si se me permite, con valores cristianos. Una sociedad que preserva la identidad misionera, que es afectuosa e inclusiva, sin grietas irreconciliables; que prioriza los reclamos federales y rechaza toda forma de violencia, ya sea simbólica o verbal. Y hay otra sociedad que algunos pretenden edificar que, francamente, no me gusta y lo debo decir: la egoísta, que discrimina y excluye, la que abandona a los más humildes, la que se ampara en soluciones mágicas (del mercado o del Estado absolutista), la que reemplaza al diálogo por la agresión, la intolerante y soberbia que convierte al que piensa distinto en enemigo, y la que responde a los intereses del país central. No nos detengamos. Sigamos transitando unidos esta cultura del encuentro, pisando fuerte, siempre para adelante. Hombro con hombro. Corrigiendo lo que haya que corregir. No hay lugar para mezquindades ni sectarismos cuando la provincia necesita A TODOS. Les aseguro que tengo la fortaleza y la templanza necesarias para navegar estos tiempos difíciles hoy y mañana. Sé que juntos, guiados por esa ley no escrita del SER misionero, sabremos acompañarnos y superar cada obstáculo. Misiones siempre ha demostrado ser más fuerte en la unidad”, culminó Passalacqua.