El Complejo La Cantera busca acercar la condición física del deportista amataur, lo máximo posible, de los competidores de élite. Con elementos tecnológicos que buscan aumentar la capacidad físico-técnica pero también mental, el PF Néstor Coria, entrena a fanáticos y futbolistas profesionales.
Indistintamente del torneo de que jueguen: federados,
amateurs, con amigos, o bien para sentirse pleno con uno mismo, el Complejo La
Cantera cuenta con instalaciones que permite a los clientes entrenarse como lo
haces los mejores. Cuatro canchas de fútbol y un gimnasio acondicionado con tecnología
de punta.
“La
mayoría de los equipos de Buenos Aires
ya trabajan con diferentes softwares hace mucho tiempo y acá aún no, como
nuestro fútbol es muy amateur. Estamos en una etapa de base que tenemos que
ir saltando. Estas máquinas están
valuadas en dólares y es dificultoso para los clubes y gimnasios contar con eso”, destacó el preparador físico que trabajó en el club
Crucero del Norte y Guaraní Antonio Franco, cuando estos estaban en la élite.
Asimismo, el PF resaltó que además de contar con
elementos de primer nivel, eso conlleva a una capacitación adicional “hay
que especializarse, estudiar mucho para sacarle ese rédito”.
La mayoría de las personas que se entrenan en el complejo
son deportistas amateurs, sin embargo, por el contexto de pandemia, varios jugadores y jugadoras profesionales que
se encuentran en la provincia cumpliendo con la cuarentena obligatoria, se
entrenan bajo sus órdenes; entre ellos: Milagros
Otazú, jugadora de Racing Club, de la selección nacional y atleta Nike.
“Nuestros clientes están muy contentos con los trabajos que realizamos… ven en la tele o redes sociales que Messi y Cristiano Ronaldo se entrenan con estos tipos de elementos y ellos lo pueden hacer acá. Siempre educándolos porque hacen determinado ejercicio”, explicó Néstor Coria.
Lo llaman el “productor vanguardista”, pero él no se hace cargo del apelativo y afirma seguir las enseñanzas de Walter Reichert y Néstor Munaretto. Eduardo de Coulon es productor yerbatero y junto a sus hermanos lleva adelante la empresa De Coulon SA en Santo Pipó. Es miembro de la Cooperativa Pipore y del grupo CREA Tierra Colorada.
Seguramente Eduardo sonreirá y puede que reniegue del mote de “productor vanguardista”, pero así le dicen por dos cosas: fue el primero en usar las tijeras electrónicas para poda, e incorporó (inventó) el guinche y la carga a granel. Estudiando e implementando un nuevo proceso de trabajo, recibió en el año 2012 el reconocimiento a la Orden del Mate de parte del Ministerio del Agro.
La innovación está en su ADN y por eso también charlamos con Eduardo sobre el futuro de la yerba mate, cual es el desafío de la producción madre. Pero eso más adelante. Antes, nos cuenta sobre poda, tijeras y guinches…
En los ‘90
Es ingeniero agrónomo, nació y estudió en Buenos Aires. Vino a Misiones luego de egresar de la universidad. Llegó con su esposa en 1990. Es que en esta tierra tiene sus raíces. Sus abuelos, inmigrantes suizos, fueron parte de la fundación de la colonia en Santo Pipó a principios del siglo pasado. También fueron los que iniciaron la característica marca yerbatera Piporé.
Hace dos años el Instituto Nacional de la Yerba Mate inició el programa de tijeras automáticas. Desde hace un poco más se promueve el uso de guinche y carritos. Son mejoras del sistema de trabajo en los yerbales, mediante herramientas. Es que desde hace más de cien años el sistema de trabajo es el mismo, salvo por unas pocas industrias que usan máquinas cosechadoras, el resto de la producción tiene por sistema la “tarefa” manual, en la que los tareferos cargan en sus espaldas las “ponchadas” de yerba.
Con ese escenario se encontró en los 90 Eduardo de Coulon cuando se inició en la producción de yerba.
“Recién recibido a los 24 años me instalé con mi señora, comenzamos a trabajar en la chacra de mis padres y obviamente, no sabía nada. Tratamos de aprender y pensando en formas de mejorar la cosecha, mi suegro me ayudó a traer una tijera electrónica de Francia. Comenzamos a probar y fue un cambio importante. Eso me impulsó a realizar otros cambios en el proceso de trabajo. Hubo resistencias, algo que durante cien años se hacía igual, costó cambiar, pero fue interesante. Ahí, comencé con este sistema semi mecanizado de poda con tijera electrónica. Luego, viendo todos los problemas que traía cargar la ponchada, comenzamos con el sistema de guinche. Se me ocurrió viendo el sistema de poleas (a Eduardo le gusta la navegación). El primero era manual. Después hicimos un motorcito, luego otro más grande, y fuimos mecanizando la carga”. Siempre acompañado por un excelente equipo de personas.
Para poner en contexto: En 1992 comenzó a usar la tijera automática y tres años después, el sistema de guinches. Herramientas que recién hace un par de años comenzaron a recomendarse en las chacras misioneras.
“A una persona capacitada le das la tijera electrónica y puede cortar (podar bien) tres mil kilos por día, sin cansancio. Esto cambia, jerarquiza el trabajo y aumenta la producción futura del yerbal”.
Eduardo pondera una y otra vez al Instituto Nacional de la Yerba Mate y al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria. “Son muy importantes. En nuestra chacra seguimos los consejos de manejo del yerbal del INTA, de ‘rama madura o corte Munaretto”.
“En cuanto a procesos de trabajo tuve el invalorable aporte del antropólogo Enrique Martinez de la UNAM. Esas personas son la base del conocimiento. Sobre lo que ellos me enseñaron, metimos las herramientas y los cambios en los procesos. Es muy importante la interrelación con el INYM y el INTA”.
De Coulon fue entonces el primero en incorporar esas dos herramientas: tijeras automáticas y guinche para la carga. “Esta es la octava generación de tijera electrónica que utilizamos. Cuando comenzamos las baterías pesaban más de 3 kilos, hoy 800 gramos, y cortan ramas más gruesas y tiene un sistema de seguridad inteligente. Son herramientas que ayudan al trabajo como un tractor, como una computadora. Para cosechar se necesita algo más que dos fierros afilados y una ponchada. Hoy nadie usa un hacha para cortar un árbol, usan motosierras”.
Un futuro sustentable
Entonces, vale preguntar por donde pasa el futuro de la producción madre de Misiones. Eduardo responde:
“Hay un trabajo muy valioso que muchos no lo tienen en cuenta. Es el Plan Estratégico de la Yerba Mate. Lo trabajamos entre todos los sectores y lo terminamos hace cinco años. Ahí están todas las respuestas, pero hay que usarlo”.
“La agricultura en general tiene que ir hacia una intensificación sostenible. Y eso tiene que poder certificarse”.
El productor describe el significado de cada concepto que encierran esas palabras: “Intensificación en cada una de las variables que inciden en la producción, pero en equilibrio”.
“Debemos seguir aprendiendo a mejorar la técnica de manejo de suelo, potenciar y cuidar su microflora y fauna, gestionar las cubiertas verdes y malezas con menos agroquímicos, gestionar su nivel nutricional, su retención de agua, etc. Respecto a la planta de yerba, debemos poder conocer más su fenología. Pensar siempre mejoras de manejo, su necesidad nutricional,
El trabajo debe estar asistido mecánicamente, con alta productividad y condiciones óptimas de trabajo”.
“Falta que la cosecha se integre con la industria. Porque a esa hoja de yerba, tenemos que pensarla en cómo la trabajamos en la chacra y en la industria para cuidar la calidad y mejorar la productividad de ese proceso”, sentencia.
“Lo sostenible: claramente son tres patas. La económica, la ambiental y la social. Hay que medir las procesos que hacemos, qué impacto tienen, qué productos usamos, y la sociedad en general nos lo pide y vamos a tener que certificarlo. En cinco diez años tenemos que estar certificados”.
“Problemas de sanidad y plagas vamos a tener siempre, hay que ver cómo lo tratamos en equilibrio con el ambiente con un manejo integrado. La plantación tiene que estar hecha en curvas de nivel, los suelos no pueden estar desnudos, deben tener cobertura vegetal, buen nivel de nutrición. En el futuro habrá más productos de control biológico y parte de las plagas que tenemos se pueden combatir con ese sistema. Otra cuestión, es el trabajo: Las personas deben estar bien, tener alta productividad, sentir orgullo por lo que hacen en el yerbal”.
¿El mercado de la yerba puede seguir creciendo fuera de la Argentina?
-“Que se exporten 40 millones de kilos, no es poco y espero que siga creciendo. El mate es un bebida que se hace con un árbol de la selva tropical al lado de las Cataratas del Iguazú y eso gusta. El pedido de productos certificados sustentables en el mundo es cada vez mayor, pero acá también irá creciendo y no estamos avanzando como sector todavía.
“En algún momento el consumidor a través de leyes, cadenas comerciales o no se de qué forma va a exigir certificación de sustentabilidad y tenemos que estar preparados. De lo contrario se nos van a imponer cosas que no estamos de acuerdo y las decisiones son difíciles de revertir”.
“Futuro”, “una forma de interactuar”, “una manera de aprender”, así definen a la robótica los protagonistas de esta nueva era.
Un equipo de diez jóvenes construyó el robot “Julito” y logró ganar el campeonato nacional de Robótica. Eso les dio el pase para competir en el mundial que se realizará en Dubai, el próximo mes.
Hablamos con Azul Silva (15) y Juan Carlos Beltrán (17) quienes lideran la selección misionera.
“El grupo es muy unido, están felices disfrutando del logro y preparándose para lo que viene”, comparten.
Ni Azul, ni Juan Carlos pensaron que tendrían alguna relación con la robótica. Pero acá están, liderando el equipo. Ella es del instituto Santa María de Posadas, y él de la EPET 25 de Campo Grande.
Estos jóvenes llegan a esta instancia, como gran parte del equipo, participando de los eventos que integran la escuela de Robótica con las demás instituciones que forman parte de los programas “EFA 4.0” y “Sumá tu escuela”.
“Me enganché porque me llamó la atención la gente. El apoyo que dan a los chicos. Los equipos que forman. No sabía nada de tecnología, y aprendí. Hay mucha gente detrás de esto. Me llamó la atención la educación”, contó Azul.
Para Juan Carlos, la atracción fue “el descubrimiento de cosas nuevas, de las tecnología, las diferentes formas de trabajar, la programación”.
Azul define a la robótica como el “futuro”: “Es lo que va a reemplazar muchas cosas, aunque espero que no el trabajo humano. La tecnología está muy avanzada y dentro de unos años va a estar en todas las áreas”. Juan Carlos, la define como “una forma de interactuar y aprender. La tecnología nunca para, siempre avanza”.
Cómo lograron armar a “Julito”
El Robot fue creado para recoger micropartículas y macropartículas contaminantes del océano. Esa fue la consigna para todas los equipos que participaron. El desafío era que el robot lograra transportar pelotas de diferente tamaño a plataformas en distintos niveles, en una cancha.
“El robot se conecta con wi-fi a una tablet y se lo conduce con un joystick”, explicó Azul.
“Todo fue prueba y error. Tuvimos muchas ideas. Primero pensamos hacerlo recto, después pensamos en un gato de un auto. Tuvo muchas formas. El desafío era cómo lo llevamos lo más alto posible de la cancha y así fueron surgiendo nuevas ideas hasta que se nos ocurrió hacerlo como una escalera de bombero. Fue lo que mejor funcionó”, relató Azul.
Para Juan Carlos fue una gran experiencia la competencia. “Vimos diferentes maneras de armar el robot, con el mismo kit y la misma consigna, los otros equipos encontraron diferentes soluciones. Cada provincia se ingenió con el kit que tenía y todos hicieron diferentes modelos”.
“Me llamaron la atención los mecanismos de lanzamiento de pelotas que pensó un equipo. El nuestro recoge las pelotas con una pala, otro lo hacía con un rodillo”, expresó Azul.
Pero aquello que más atesoran fue la experiencia de compartir con sus iguales. “Me gustó la gente, las diferentes maneras de liderar los equipos; la manera en que organizaban. Nos fuimos con muchas ideas y amigos”, contó Juan Carlos.
El armado de “Julito” les llevó dos meses. Cada uno de los diez integrantes fue parte del robot. Por ejemplo a Juan Carlos le encanta armar los mecanismos. “También me gustaría aprender programación, porque es el alma del robot. En el grupo hay dos programadores.
Para la Azul, el armado es también su parte favorita. Pero como todo, siempre hay algo que no nos gusta. Para Juan Carlos eso es: “Cuando falla: anda todo bien, lo probás y no funciona”.
“Detesto una pieza del robot, es un cuadradito al que es muy difícil de colocarle las tuercas. Pero es lo único, siempre encontrás la vuelta y te gusta, excepto el cubito ese”, bromeó Azul.
El futuro
“Vamos a seguir adentrándonos a la robótica. Estaría lindo que se hagan más competencias en Misiones, de este nivel, como el nacional”, convocó Azul.
Ella quiere ser profesional cuando termine el secundario. Le gustaría estudiar genética, viajar por el mundo, pero también “sacar adelante a mi país, que necesita mucha ayuda”. Así de conmovedoras, sus expectativas de futuro.
Juan Carlos se siente convocado para ayudar a que más jóvenes experimenten estos eventos: “Me gustaría seguir con esto, hay muchas cosas interesantes para descubrir. Me gustaría que otros participen de encuentros como éste y sientan como yo me sentí, vi muchos chicos felices. Se hacen amigos y alianzas”.
A la ciudad de las mil y una noches
A fines de octubre el equipo misionero representará al país en el Mundial de Robótica que se realizará en Dubai.
“Las expectativas son intermedias”, define Azul. “Estuvimos viendo las cuentas de instagram de los diferentes equipos que van a participar. Tenemos que trabajar muchas cosas. Pero creo que estamos muy preparados para ir a competir al internacional y enfrentarnos a otros robot. En Buenos Aires lo llevamos muy bien y estoy segura que podemos ganar la competencia internacional”.
Juan Carlos: “Nos vamos a enfrentar con los mejores del mundo. Ahora no se permiten errores. Vamos a estar al cien. En la competencia nacional vimos los defectos y vamos a tratar que no tenga ninguno, mejorarlo al máximo”.
Cómo definen a “Julito”
Azul: “Muy peleador”
Juan Carlos: “La rompe”
El equipo se formó de la mano de Marcos Lugo, el coordinador. La mayoría fueron parte de las olimpiadas de robótica donde participaron muchas escuelas de la provincia. Hay dos programas que vinculan a las instituciones con la escuela de Robótica, y tanto Azul como Juan Carlos llegaron por el “Sumá tu escuela” y otros jóvenes lo hicieron por “EFA 4.0”.
El equipo completo:
Azul Silva del Instituto Santa María – Posadas, Alan Rodriguez de la BOP 1 – Posadas, Cristian Silva y Juan Beltrán de la EPET 25 – Campo Grande y Magali Duarte de EFA Padre José Marx – Campo Viera, Anabella kyara Dominiq Montiel del Instituto Privado Carlos Linneo – Oberá, Maytena Lorena Shwenberg López del Instituto Privado Carlos Linneo – Oberá, Norberto Adrián Gómez de la EPET 25 – Campo Grande, Tatiana Belén Figueredo de la EFA San Arnoldo Janssen de Puerto Esperanza- Wanda y Santiago Martín López del BOP 1- Posadas. El grupo del seleccionado está encabezado por el mentor Marcos Lugo.
El jueves 15 de agosto se realizará una “Jornada de Actualización Tecnológica” en el SUM de la Universidad Gastón Dachary, de 15 a 19:30 hs.
La propuesta, llevada adelante por la coordinación de la carrera de Analista de Sistemas del Instituto Privado de Estudios Superiores de Misiones (IPESMI), abordará temáticas relacionadas a tecnologías innovadoras, herramientas para el desarrollo de software -requeridos actualmente en el mercado laboral- y conectividad a la red de internet en la región. En la misma, participarán empresas, profesionales y estudiantes, que ofrecerán una visión amplia e innovadora sobre tendencias tecnológicas.
Desde el IPESMI señalan que “la actividad busca ofrecer un espacio de intercambio y capacitación, mediante la integración de estudiantes, egresados y docentes del área informática, así como también entre empresarios y profesionales de diferentes sectores que utilicen las tecnologías como soporte en su actividad diaria.”
También destacan que “el objetivo es brindar un espacio de expresión para los disertantes, proveer a los asistentes de conocimientos en las temáticas propuestas, y conocer las tecnologías emergentes aplicables en diferentes sectores de la región.”
El evento es llevado adelante por la docente Ing. Daniela Feversani en colaboración con la Ing. Carolina Cosgaya, la Lic. Miryan Puchini, y el As. Juan Carlos Ortíz; y en articulación con Marandú Comunicaciones, Polo Tic Misiones, y profesionales del sector informático.
Los contenidos que se abordarán en la jornada son:
Marandú Comunicaciones: Red Capricornio, Desarrollo, Data Center y Conectividad aplicada en la provincia – Marcelo Rodríguez
Polo TIC Misiones: Qué es Polo Tic, empresas instaladas en el Polo Tic Posadas relacionadas con Domótica, Fabricación Industrial con Impresoras 3D y proyectos tecnológicos – Lucas Spinelli, Guillermo Corti, Tomás Morales y Leonardo Acosta.
Introducción a Laravel, una herramienta para el desarrollo ágil de aplicaciones – Juan Carlos Ortíz
El evento será libre y gratuito. Podrán participar estudiantes de colegios secundarios, de nivel superior, docentes, profesionales del área informática, empresarios, público en general e interesados en el campo.
Las personas que deseen asistir, pueden realizar su inscripción a través del Whatsapp 376 4100232 o dirigirse a la calle Buenos Aires 92 de lunes a viernes de 08:00hs a 12:00hs y de 16:00hs a 20:00hs.
Los peligros de las redes sociales son claros. Pero el riesgo de no involucrarse para una organización benéfica es mucho más grande, dice Carol Rudge, la Líder Global de Sin fines de lucro de Grant Thornton. Y hay mucho que se puede hacer para reducir el impacto de las tendencias negativas.
Alrededor del mundo, sólo le llevó unos pocos años a las redes sociales convertirse en una parte fundamental en la vida de la gente. Y sólo le llevó un poco más a las empresas, políticos y marcas de conveniencia darse cuenta de su poder – y a veces padecer las consecuencias de su mal uso.
Las organizaciones sin fines de lucro no están exentas de los desastres en redes sociales. Subir una foto inoportuna a Facebook, publicar un Tweet mal redactado o sufrir una queja de un donante de alto perfil pueden tener un impacto inmediato y a largo plazo en su reputación y en la de su junta de fondos. Todos sabemos que las consecuencias no están limitadas a las fronteras geográficas tampoco. Si un incidente se vuelve viral, puede transformarse en uno global también.
Es posible que su organización ya haya vivido alguno de éstos problemas. Si es así, entenderá lo importante que es controlar el riesgo de que vuelvan a suceder.
Todo esto no es para decir que no debería utilizar redes sociales – con el 95% de las Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) del mundo afirmando que las redes sociales son efectivas para el reconocimiento de marca, no utilizarlas podría poner sus esfuerzos en una desventaja masiva. En su lugar, debería realizar un enfoque estratégico a todo lo social, considerando poner una estrategia de prevención y un plan de respuesta basado en situaciones en marcha para limitar cualquier daño en caso de que surjan problemas. Por el momento, de todas formas, más de dos tercios de las ONGs en el mundo no poseen una estrategia de redes sociales.
Si ya está involucrado en una comunicación abierta y honesta vía redes sociales, y sus grupos de interés están familiarizados con sus valores y personalidad, entonces tal vez ya ha empezado a crear algo de la confianza que ayudará a proteger su reputación, en caso de que esté bajo amenaza. Alrededor del mundo, las ONGs están ocupadas haciendo esto: No sólo un 93% tiene una página en Facebook (seguido de un 77% en Twitter y un 57% en YouTube), sino que también un 25% postea diariamente en Facebook y un 24% Twittea entre dos y cinco veces por día.
Pero construir la confianza no es suficiente por sí sola para inmunizarlo del daño – eso requiere un apropiado enfoque estratégico. Aquí señalamos algunas de las estrategias que ya están funcionando para muchas de las compañías más admiradas del mundo y organizaciones sin fines de lucro.
Mejor prevenir que curar
Primero, entienda sus puntos débiles – ¿quiénes son los usuarios de redes sociales que pueden afectar su reputación? Considere a todos aquellos conectados con la organización, desde patrocinadores hasta empleados, fiduciarios hasta donantes de alto perfil, socios y mismo hasta beneficiarios.
Naturalmente, no puede controlar la actividad en redes sociales de todos, pero priorice designar los mejores estándares de comportamiento en línea.
Segundo, desarrolle una sección de redes sociales en su política de comunicaciones con empleados. Defina claramente los límites para empleados, incluyendo una prohibición de postear información no pública en sus cuentas personales y restringir el acceso a los canales oficiales de redes sociales. Defina lo que es aceptable y lo que no, ya sea en cuentas públicas o privadas. Y haga referencia a la política en los contratos de empleo.
Las redes sociales distorsionan la diferencia entre trabajo y hogar, pero formalizar el potencial de daño de esta forma puedo ayudar a enfocar la mente.
Tercero, asegure que todos en la organización sepan y entiendan la política. Provea capacitación en redes para empleados y miembros de la Junta, alentando su uso mientras que se proveen parámetros de buenas prácticas en prevención de impactos negativos.
Entienda lo que sucede
Necesita actuar rápido en caso de un posteo negativo, pero primero debe saber sobre él. Así que monitoree cuentas relevantes – no solo las de su organización, sino también aquellas de sus colegas, empleados y otros grupos de interés.
Suscribirse a herramientas de monitoreo de redes como Hootsuite o Sprout Social que le dicen cuándo la organización es tendencia puede ser una forma realmente efectiva de hacer esto. No sólo asegura que esté al tanto de lo que la gente está diciendo sobre usted – también le permite involucrarse con ellos en forma directa, demostrando que no está solamente escuchando. Está actuando también.
Esté listo para responder
Tenga un plan de respuesta que esté listo para entrar en acción inmediata en cualquier momento. Debería abordar problemas prácticos primero, incluyendo responsabilidades (particularmente fuera de hora), información de contacto para todos los portavoces posibles y procedimientos de incremento– considere hasta qué punto debe involucrar a la dirección de alto rango, incluído el CEO, en el planeamiento y emisión de respuesta.
Ese mismo razonamiento lo ayudará a decidir qué nivel de acción tomar, dependiendo del escenario y del nivel de riesgo involucrado. ¿Hace una declaración externa, posiblemente involucrando a su superior, su Junta y dirección de alto rango?
¿Ir más allá de las redes sociales para emitir un comunicado de prensa? ¿Ofrecer un portavoz para dar entrevistas en los medios? ¿Contratar a una empresa de RRPP para que ayude? ¿Lanzar una campaña de comunicación dirigiéndose a sus empleados y otros grupos de interés, incluyendo donantes reconocidos?
Si el problema involucra una publicación de un empleado, el plan debe abordar factores incluyendo la publicación en sí y su impacto, al empleado y cualquier cambio de política que pueda llegar a causar.
Si es una queja de un donante, responda inmediatamente e intente resolver el problema directamente con él. Una vez más, considere cambiar la política para prevenir que existan ese tipo de quejas otra vez. Pero sea cuidadoso de asegurar que no quede metido en una discusión con un troll de internet que sólo quiere hacer travesuras; use su razonamiento para saber cuándo es mejor ni actuar en absoluto.
Luego del incidente, una vez que pase el temblor, asegúrese de evaluar sus acciones y la respuesta de sus audiencias. De ser necesario, actualice políticas y prácticas para incluir lo que mejor funcionó – y asegúrese de prevenir cualquier acción que pueda haber causado que la situación se intensifique.
De esta forma, puede no solamente minimizar las posibilidades de que ocurran eventos similares a futuro – puede también realzar su respuesta organizacional a las crisis de redes sociales.