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Presión laboral: cuando tener trabajo no alcanza

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Escriben Laura Caullo y Federico Belich, responsables de la sección Social-Laboral, Fundación Mediterránea. En Argentina, la situación del mercado laboral suele analizarse a partir de la tasa de desempleo. Sin embargo, este indicador ofrece una visión parcial de sus problemas reales. La dificultad no radica únicamente en cuántas personas no tienen trabajo, sino también en cuántas, aun teniéndolo, necesitan trabajar más o mejorar su situación laboral.

Pero esto no es reciente, sino que es la consecuencia de un mercado de trabajo degradado desde hace tiempo. Los datos del cuarto trimestre de 2025 siguen confirmando esta problemática. Con una tasa de desocupación del 7,5%, el nivel se ubica, en términos históricos, levemente por debajo del elevado promedio de los últimos 20 años (8,3%). Sin embargo, esa lectura convive con un fenómeno más amplio y extendido, muchas veces, el empleo disponible no alcanza, ni en cantidad de horas ni en nivel de ingresos.

De los 21 millones de ocupados, más de 3,7 millones están en esa situación. Se trata de trabajadores que, aun teniendo empleo, buscan activamente otro trabajo o una mayor carga horaria. En algunos casos, porque no logran completar una jornada plena; en otros, porque el ingreso que obtienen no alcanza. En este contexto, el pluriempleo deja de ser una excepción y empieza a consolidarse como estrategia para sostener ingresos.

Es decir, el problema no se limita únicamente a la falta de empleo, sino también a la calidad y a la capacidad de los puestos existentes para sostener ingresos. Cuando se incorpora esta dimensión, la imagen del mercado laboral cambia de manera significativa. Al sumar a los desocupados con los ocupados que buscan trabajar más horas o mejorar su situación laboral, la presión sobre el mercado de trabajo asciende al 24% de la población económicamente activa. En términos absolutos, esto equivale a más de 5 millones de personas. Se trata de una magnitud que relativiza la lectura basada exclusivamente en la tasa de desempleo, ya que muestra que el ajuste del mercado laboral no solo opera por la cantidad de empleo disponible, sino también por su calidad.

Esta dinámica se refleja con claridad en los datos del cuarto trimestre de 2025. La Población Económicamente Activa (PEA) alcanzó los 22,5 millones de personas (48,6% de la población total) y una tasa de desocupación del 7,5%. Sin embargo, estos indicadores conviven con problemas persistentes de calidad del empleo y formalidad. De los 21 millones de ocupados, el 82,1% no demanda otro empleo, aunque dentro de ese grupo la informalidad alcanza el 39%, equivalente a 6,7 millones de personas. A su vez, los ocupados demandantes representaron el 17,8% del total. Dentro de este segmento, el 47,3% corresponde a subocupados que trabajan pocas horas y buscan otro empleo o más carga horaria, mientras que el 52,7% restante son ocupados plenos que, aun con jornada completa, buscan otro trabajo. Pero este no es el único problema, la composición del empleo formal también se viene deteriorando. En los últimos dos años, los trabajadores monotributistas aumentaron 7,3%, mientras que los asalariados privados registrados cayeron un 2,1%.

Así, la verdadera magnitud del problema laboral surge al sumar a los desocupados y a los ocupados que buscan más horas de trabajo o un empleo de mejor calidad. Bajo esta mirada, la presión efectiva sobre el mercado laboral asciende al 23% de la PEA, equivalente a 5,2 millones de personas. Se trata de una magnitud mucho más relevante que la que sugiere la tasa de desempleo por sí sola y que muestra que una baja desocupación no necesariamente refleja un mercado laboral saludable, sino también la expansión de empleos precarios, fragmentados o informales.

Las diferencias territoriales refuerzan este diagnóstico. Provincias como Córdoba (35,4%), Tucumán (34,2%) y Santa Cruz (27,7%), presentan niveles elevados de presión laboral (medida como la suma de ocupados demandantes y desocupados), impulsados principalmente por la proporción de ocupados que buscan otro trabajo. No se trata necesariamente de mercados con más desempleo, sino de mercados donde el empleo disponible resulta insuficiente para sostener ingresos.

En contraste, en varias provincias del norte, una menor presión laboral no debe interpretarse como una mejora. Por el contrario, puede reflejar menores niveles de participación o desaliento ante la falta de oportunidades, en mercados laborales más deprimidos donde parte de la población directamente deja de buscar empleo.

Presión laboral por provincia en % de la PEA
IV-2025

A nivel sectorial, las mayores tasas de búsqueda de empleo adicional se observan en actividades como el servicio doméstico (30,7%), hoteles y restaurantes (25,5%) y la construcción (23%). En el extremo opuesto, los sectores con menores tasas son minería e hidrocarburos, con 6,4%, actividades financieras, con 8,3%, y servicios inmobiliarios, con 9,7%.

El fenómeno también tiene una dimensión demográfica. La necesidad de complementar ingresos es más frecuente entre los jóvenes, especialmente en las primeras etapas de inserción laboral, 23% entre menores de 19 años, y entre las mujeres 16,6%.

En conjunto, los datos muestran la forma en que opera el mercado laboral argentino. La restricción ya no pasa exclusivamente por la generación de empleo, sino por su capacidad de ofrecer ingresos suficientes y condiciones más estables.

Esto plantea un desafío claro para la agenda económica. La mejora del mercado laboral no puede evaluarse únicamente a partir de la tasa de desempleo. Es necesario avanzar en la generación de empleo formal, productivo y mejor remunerado, capaz de reducir la necesidad de buscar ingresos adicionales o acumular ocupaciones.

La reforma laboral es una pieza importante para comenzar a revertir esta situación, en tanto pueda facilitar la creación de empleo formal y mejorar el funcionamiento del mercado laboral. Sin embargo, por sí sola no es suficiente. Para dejar atrás la degradación laboral acumulada durante años también es necesario avanzar con rapidez en el resto de las reformas estructurales que impulsen la productividad y competitividad, y consolidar un régimen monetario definitivo que garantice estabilidad macroeconómica. Solo así, con más producción y mejores instituciones laborales, será posible revertir de manera sostenida el deterioro del empleo.

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En diciembre Misiones volvió a perder empleo y cerró el 2025 con 4.600 trabajadores formales menos

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En diciembre de 2025, el empleo registrado en el sector privado mostró una caída del 0,2% mensual a nivel país, cifra que equivale a una pérdida de 12.399 asalariados contra el mes anterior, la séptima baja consecutiva para este indicador

En ese  marco, también Misiones presentó un resultado negativo, de acuerdo con  datos de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación procesados por  la consultora Politikon Chaco

Misiones registró en diciembre de 2025 unos 98.721 trabajadores en el sector privado formal,  con un descenso del 0,4% contra el mes anterior, lo que equivale a la pérdida de unos 403 empleos durante el mes de análisis. De este modo, se observa una profundización en el deterioro del mercado de trabajo misionero en este segmento, ya que de los doce meses del año solo creció en tres (enero con +0,2%, abril con +0,5% y mayo con +0,2%), en tanto que cayó en los otros nueve meses, con descensos consecutivos entre junio y  diciembre. 

De este modo, el saldo del año en Misiones fue negativo en 4.675 empleos.  

El panorama negativo del empleo también se observa en la comparación más larga: por un  lado, la variación interanual de empleo de diciembre 2025 vs. igual mes de 2024 marca un retroceso del 4,7% (-4.684 empleos), la quinta más importante del país en términos relativos. 

Por otra parte, desde que asumió Javier Milei, Misiones acumula  una pérdida de 10.152 empleos (-9,3% vs. noviembre de 2023). En este caso, la provincia  presenta la sexta caída más fuerte del país. 

A la par, otro agravante de suma a la situación: el volumen actual de empleo es el más bajo desde enero de 2021, momento donde el trabajo estaba transitando una recuperación  luego de los impactos de la pandemia. 

Dicho de otro modo: la cantidad de trabajadores  privados formales de la actualidad está en mínimos de los últimos 59 meses en la provincia, siendo además el peor diciembre desde 2020.

¿Qué pasó en el país?

Como se indicó previamente, a nivel nacional el empleo privado formal cayó 0,2% mensual  en diciembre, perdiendo 12.399 asalariados privados en todo el país respecto al mes  anterior. Este descenso se explica principalmente por las caídas en sectores como la Minería (-1,0%), Hoteles y Restaurantes (-0,6%) e Industria Manufacturera (-0,5%), entre otros. 

A nivel acumulado de la era Milei (diciembre 2025 vs. noviembre de 2023,  desestacionalizado) son 200.941 los empleos perdidos en el sector privado formal (-3,2%)

Entre los desempeños provinciales de diciembre, solo seis distritos presentaron subas mensuales del empleo privado formal, liderados por Corrientes (0,8%), Neuquén (0,5%) y Formosa (0,5%); otras cuatro provincias no mostraron variación (0,0%); y, por el contrario, los otros catorce subnacionales registraron caídas, con Chaco (-0,7%) y San Luis (-0,9%)  presentando las más fuertes. 

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El “Tinder del trabajo” llega al sector de la seguridad electrónica

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La innovación también transforma la manera en que las personas encuentran empleo. En un mundo donde las plataformas digitales redefinen vínculos y oportunidades, una aplicación desarrollada por emprendedores argentinos revoluciona la búsqueda laboral con una propuesta tan simple como efectiva: unir empresas y candidatos con un “match” laboral, al estilo Tinder, pero enfocado en el trabajo.

La plataforma, ya adoptada por grandes compañías y avalada por importantes grupos inversores del país, propone un sistema ágil, intuitivo y humano. A través de un algoritmo que combina perfiles, habilidades y preferencias, logra que el proceso de selección sea más rápido, transparente y accesible. Los usuarios crean su perfil, definen su experiencia y, en pocos minutos, pueden conectarse con empleadores que buscan exactamente su perfil.

Más que una bolsa de empleo, se trata de un ecosistema digital pensado para potenciar la inclusión laboral, especialmente entre jóvenes profesionales y técnicos que buscan insertarse en industrias en expansión como la tecnológica y la de seguridad electrónica. En este contexto, la Cámara Argentina de Seguridad Electrónica (CASEL) anunció un acuerdo con la plataforma para lanzar WorkOn CASEL, un espacio exclusivo que permitirá conectar a empresas del sector con instaladores, técnicos, ingenieros y profesionales de la seguridad. En la actualidad WorkOn, cuenta con una base de más de 160.000 candidatos y más de 1300 empresas que buscan empleados.

En el sector de la seguridad electrónica, la búsqueda de técnicos especializados representa uno de los mayores desafíos para las empresas. La alta demanda de profesionales capacitados, sumada a la rotación frecuente de personal en determinadas áreas operativas, genera una brecha creciente entre la necesidad de cubrir puestos y la disponibilidad de talento calificado. En este contexto, herramientas digitales como WorkOn se convierten en una solución estratégica: permiten a las compañías conectar de manera directa y eficiente con técnicos, instaladores y especialistas, optimizando los tiempos de reclutamiento y asegurando una mejor correspondencia entre las competencias del candidato y las necesidades del puesto.

Este acuerdo busca fortalecer el empleo formal y la profesionalización del rubro, impulsando la empleabilidad en un mercado en crecimiento constante. Con esta alianza, CASEL continúa promoviendo la innovación, el desarrollo tecnológico y la formación de capital humano, pilares fundamentales para el futuro de las tecnologías en seguridad de Argentina.

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El cuentapropismo avanza: en Posadas creció 35% en los últimos dos años

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En los últimos años el mercado de trabajo urbano en la Argentina ha mostrado cambios significativos en su estructura ocupacional, con un crecimiento sostenido de las formas de  autoempleo. Dentro de este proceso, el cuentapropismo aparece como uno de los  fenómenos más relevantes, tanto por su magnitud como por las implicancias económicas y sociales que conlleva. El aglomerado de Posadas no fue ajeno a esta dinámica y exhibe señales claras de una expansión del trabajo por cuenta propia en los últimos dos años. 

El cuentapropismo es un tipo de inserción laboral que suele estar asociado a estrategias de  subsistencia, a la falta de oportunidades en el empleo asalariado formal y, en muchos casos, a mayores niveles de precariedad e inestabilidad de ingresos.  

¿Qué muestra la situación de Posadas? A partir de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), se observa que entre 2023 y 2025, la cantidad de trabajadores por cuenta propia en el aglomerado Posadas mostró un incremento significativo: creció 35% y su grado de participación sobre el total de ocupados ha crecido también de manera significativa. Esto contrasta con las otras formas de empleo: los  ocupados categorizados como “Patron” descendieron 30,5% en el período, y los  Empleados cayeron 13,7%; a su vez, el total de ocupados cayó 2,3% en Posadas. 

Por ende,  se verifica el hecho de que el cuentapropismo fue la salida que tuvo el posadeño para continuar teniendo una ocupación en el contexto actual. Dicho de otro modo: el  cuentapropismo operó como una válvula de escape frente a la debilidad del mercado laboral formal. 

En 2023, el cuentapropismo explicaba el 23,1% del total de ocupados de Posadas, y pasó a representar el 32,0% en 2025, con un incremento de 8,9 puntos porcentuales. En cambio, los ocupados de tipo Patrón pasaron del 3,9% al 2,8% de participación (evidenciando la caída de empleadores) y los Empleados bajaron del 72,5%  al 64,1%, al tiempo que los trabajadores familiares sin remuneración pasaron del 0,5% al  1,2%.

¿Qué vemos al analizar los datos en valores absolutos? La cantidad de ocupados total pasó  de 178.965 personas en 2023 a 174.774 personas en 2025 (-4.191). En ese marco, los  Patrones cayeron de 7.018 a 4.875 (-2.143 personas) y los Empleados de 129.702 a 111.970 (-17.732 personas)

En cambio, los Cuentapropistas pasaron de 41.404 a 55.901 (+14.497 personas).  

El aumento en términos absolutos de los cuentapropistas no solo refleja una mayor  participación de este tipo de ocupación, sino también un cambio en la estructura del empleo local. En la práctica, una proporción creciente de personas ocupadas encuentra en el trabajo independiente su principal estrategia de inserción laboral, ya sea por elección o por necesidad. 

Cuentapropismo por sector de actividad 

El análisis sectorial permite observar que el crecimiento del cuentapropismo no fue  homogéneo entre ramas de actividad. En el período analizado, se destaca una fuerte  concentración del trabajo por cuenta propia en sectores tradicionales como el comercio, los servicios personales y la construcción, actividades que históricamente han funcionado  como refugio frente a la pérdida de empleo asalariado. Por caso, se puede observar  actividades con alta concentración de cuentapropistas como ser: Comercio de textiles (88,6%), Servicios de peluquería y tratamientos de belleza (88,3%), Comercio de alimentos, bebidas y tabaco (69,3%), Servicios de expendio de comidas y bebidas (46%), Mantenimiento y reparación de vehículos automotores (42,6%) y Construcción (36,2%), entre otros. 

¿Pero cómo evolucionó este segmento de ocupados en los últimos diez años? En Servicios  de expendio de comidas y bebidas, la cantidad de trabajadores cuentapropistas creció 711,5% en los últimos dos años: pasó de 322 a 2.613 trabajadores; en Mantenimiento y reparación de vehículos automotores creció 167,2% (pasó de 647 a 1.729 trabajadores); en Comercio de alimentos, bebidas y tabaco creció 126,5% (de 2.957 a 6.698), entre otros. 

El cuentapropismo posadeño en comparación con otros aglomerados urbanos 

Al comparar la evolución del cuentapropismo en Posadas con la de otros aglomerados urbanos, se advierte que el fenómeno no es exclusivo del ámbito local, aunque presenta particularidades propias. En términos relativos, Posadas se ubica como el segundo  aglomerado con el mayor peso del trabajo por cuenta propia entre los aglomerados  relevados por la EPH -INDEC. Mientras que en 2023 se ubicaba décima (con 23,1%), en  2025 se ubicaba segunda (con 32,0%), quedando solo por debajo de Mar del Plata (32,5%). En este mismo marco, se destaca que Posadas vio el mayor incremento en la participación relativa del cuentapropismo del país: +8,9 puntos porcentuales contra 2023, seguido por Gran Rosario con +7,9 puntos porcentuales. En términos de trabajadores bajo ese segmento, su crecimiento del 35% se ubica como el séptimo más alto del país, en un  ranking liderado por Gran Rosario (+48,7%). 

Por ende, se puede corroborar que, en un contexto donde el cuentapropismo crece en todo  el país, en Posadas exhibe una expansión algo más marcada.

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Solo el 38% de los argentinos logra desconectarse del trabajo en vacaciones

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Randstad, la compañía de talento líder a nivel global, presentó nuevos resultados de su última encuesta realizada a 4.089 personas con y sin empleo de Argentina, Chile y Uruguay, que indaga sobre los hábitos de desconexión, la disponibilidad laboral y el vínculo con la tecnología durante las vacaciones. Del estudio surge que solo el 38% de los trabajadores argentinos logra una desconexión total o mayoritaria durante su período de descanso, mientras que un 62% continúa conectado o disponible en distintos niveles, lo que pone de manifiesto la dificultad de lograr un corte real con las obligaciones laborales durante las vacaciones.

En este contexto, el informe de Randstad analiza en primer lugar la relación de los trabajadores con el trabajo durante las vacaciones, relevando si responden llamados, mensajes y correos laborales. En Argentina, el 47% asegura que solo responde cuestiones urgentes, mientras que el 32% afirma que responde llamados y correos laborales porque le gusta estar al tanto de lo que sucede en la oficina. Por su parte, un 6% indica que responde comunicaciones laborales porque se lo impone su trabajo o su jefe directo, y un 15% reconoce que nunca logra desconectarse totalmente del trabajo durante las vacaciones. En la comparación regional, Chile presenta un mayor porcentaje de personas que nunca desconectan del trabajo, con un 31%, mientras que Uruguay registra un 20%. 

Al consultar a los trabajadores sobre sus percepciones respecto de la actitud o expectativa de jefes o empleadores durante las vacaciones, un mayoritario 54% de los argentinos asegura que nunca se siente presionado para responder comunicaciones laborales, mientras que el 39% afirma sentir presión únicamente frente a temas urgentes. En el extremo opuesto, un 7% sostiene sentirse siempre presionado para mantenerse disponible, cifras que se mantienen en niveles similares a los observados en Chile y Uruguay.

En relación a estos resultados, Andrea Avila, CEO de Randstad para Argentina, Chile, México y Uruguay, afirmó: “La dificultad para desconectarse del trabajo durante las vacaciones sigue siendo un desafío central para los trabajadores, principalmente por la creciente dependencia que tenemos con el celular, que nos pone a un clic de distancia de las responsabilidades laborales. Los datos del relevamiento indican que si bien en la mayoría de los casos no hay una exigencia directa, romper con la inercia de estar pendientes o al tanto de lo que sucede en el trabajo no es tan simple por la omnipresencia de la tecnología, que hace que el trabajo ya no esté en la oficina y en horario laboral, sino en nuestro bolsillo, allí donde uno vaya y a toda hora”.

En este sentido, el estudio profundiza específicamente sobre la desconexión de la tecnología durante las vacaciones. Así, surge que solo el 10% de los trabajadores argentinos asegura desconectarse totalmente de la tecnología, mientras que el 28% afirma desconectarse bastante. En contraste, el 39% señala que se desconecta solo un poco, y el 23% asegura seguir conectado todo el tiempo, aunque no necesariamente por motivos laborales. En la comparación regional, Argentina se ubica por debajo de Chile, donde el 14% logra desconectarse totalmente, y en niveles similares a Uruguay, con un 10%.

Por otra parte, al indagar sobre el volumen de trabajo durante los meses de vacaciones, el 56% de los trabajadores argentinos afirma que su carga laboral disminuye durante los meses de enero y febrero, mientras que el resto indica que se mantiene igual al resto del año. En la comparación regional, Argentina se ubica por encima de Chile, donde el 49% percibe una disminución de la carga laboral, y en niveles similares a Uruguay, con un 54%.

La encuesta también releva cómo organizan los argentinos sus días de descanso. El 31% afirma tomarse todos los días de vacaciones disponibles juntos, mientras que el 33% los divide en dos partes. Por su parte, el 28% prefiere reservar algunos días para eventos especiales, y un 8% asegura que nunca se toma vacaciones, una proporción superior a la registrada en Uruguay y similar a la de Chile.

“Promover una desconexión efectiva del trabajo y de la tecnología durante las vacaciones es clave para prevenir el agotamiento, cuidar la salud emocional y sostener el bienestar a largo plazo. El descanso no debería ser una excepción, sino una parte central de una cultura laboral saludable”, concluye Andrea Avila.

La captura de los datos que constituyen la materia prima de este informe, cuyo objetivo es caracterizar los comportamientos y actitudes de las personas de Argentina, Chile y Uruguay en relación a las vacaciones, la desconexión del trabajo y el uso de la tecnología, se realizó a través de una encuesta online entre el 5 de agosto y el 30 de septiembre, a 4.089 personas con y sin empleo de los tres países de la región.

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