Se encuentran abiertas las inscripciones en Fundación Barceló para los Posgrados 2022
La oferta académica contempla Carreras, Diplomaturas y Cursos de Posgrado, dictados en modalidad presencial o virtual.
Desde Fundación Barceló se brinda una experiencia de formación para el nuevo mundo caracterizada por propuestas diferenciadoras de complejidad creciente, fomentando la capacitación y el perfeccionamiento permanente de los profesionales.
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Diplomaturas: Diplomatura en Didáctica y Pedagogía Universitaria en áreas de la Salud. Inicio: 28 de marzo Diplomatura en Rehabilitación Neurológica. Inicio: 5 de abril Diplomatura en Obesidad: de la biología a la clínica. Inicio: 8 de abril Diplomatura en Dermatología Oncológica. Inicio: 19 de abril
Cursos de Posgrado: Curso de Medicina del Dolor. Inicio: 23 de mayo Curso Teórico – Práctico de Soporte Nutricional. Inicio: 6 de abril
Para mayor información sobre las propuestas de Posgrado y el proceso de admisión ingresar a barcelo.edu.ar o consultar por correo electrónico a informesba@barcelo.edu.ar (Sede Buenos Aires), informeslr@barcelo.edu.ar (Sede La Rioja). Asimismo, a partir del lunes 31 de enero y hasta el martes 8 de marzo, los interesados podrán participar de distintos webinarios en vivo donde se interiorizarán sobre las propuestas de Posgrado y su campo de aplicación profesional (consultar agenda de encuentros en barcelo.edu.ar/eventos)
La medida tiene el aval del flamante ministro de Educación Jaime Perczyk. Ahora cada institución deberá coordinar directamente con las autoridades sanitarias de cada distrito la implementación de los controles y protocolos.
A través de una resolución el ministro de Educación de la Nación Jaime Perczyk avanzó hacia la presencialidad plena en las universidades. De este modo derogó una norma con fecha del 8 de agosto de 2020 que impedía el normal funcionamiento en estos espacios educativos.
La medida propone la eliminación del distanciamiento de 1,5 metros que era obligatorio dentro del espacio físico de las aulas en las universidades.
De este modo las instituciones académicas de este nivel ya no necesitan recibir el aval de Nación para determinar la mayor presencialidad. No obstante todavía deben articular con los respectivos ministerios de Salud de cada distrito la decisión de acuerdo a la situación epidemiológica correspondiente.
La resolución indica: “La efectiva reanudación de las actividades académicas presenciales en Universidades e Institutos Universitarios será decidida por las autoridades provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, según corresponda, quienes podrán suspender las actividades y reanudarlas conforme a la evolución de la situación epidemiológica”.
Esta decisión se da en el marco de el avance hacia la normalidad de la prepandemia, una de las promesas que el flamante ministro Jaime Perczyk se había propuesta al asumir en el cargo.
La medida fue bien recibida por sector público y privado educativo universitario. El rector de la UBA Alberto Barbieri ya había confirmado el regreso a la presencialidad plena con protocolos para el primer cuatrimestre de 2022.
“A partir de esta resolución ya no es necesario pasar por el Ministerio de Educación para avalar los protocolos ni tampoco hay un protocolo marco nacional. Ahora solo queda la instancia sanitaria a nivel provincial”, explicó el presidente del Consejo de Rectores de Universidades Privadas (CRUP) Rodolfo De Vincenzi.
De hecho al día de hoy algunas universidades privadas avanzaron con modalidades mixtas en los últimos meses. Por ejemplo la UCA implementó un sistema mediante cámaras y micrófonos en gran parte de sus aulas para que sus alumnos tengan “clases híbridas”, es decir, una combinación de presencialidad y virtualidad en el espacio de enseñanza.
La senadora
Maggie Solari Quintana solicitó, por medio de un proyecto presentado
en el Senado de la Nación, que el Poder Ejecutivo Nacional se ponga
al día con fondos que pertenecen a la Universidad Nacional de
Misiones (UNAM). El monto adeudado a la alta casa de estudios ubicada
en Misiones rondaría los 60 millones de pesos al mes de septiembre
del corriente año. Misma situación están padeciendo otras
universidades nacionales instaladas en otras provincias de la
Argentina. Por esta razón se está trabajando con otros senadores
para dar un mayor impulso al pedido realizado.
Solari
Quintana destaca en los fundamentos del proyecto presentado que según
notas periodísticas e información suministrada por la Universidad
Nacional de Misiones (Unam), al desfasaje presupuestario del 70 por
ciento en cuatro años, se suma la deuda y demora en el envío de
aproximadamente sesenta millones de pesos por parte del Estado
Nacional para garantizar el manejo de nuestra casa de altos estudios.
Es por ello que las autoridades de la Unam elevaron recientemente su
reclamo a la Secretaría de Políticas Universitarias a los efectos
de normalizar el abono de julio, agosto, septiembre y el de este mes.
Según
ha trascendido, desde julio Nación dejó de enviar el dinero para
solventar tanto el pago de servicios públicos como para la
concreción de políticas educativas. En el caso de que no se
efectivice el pago, varias de las facultades afrontarían
dificultades en el abono de servicios de luz, agua e internet en los
próximos meses.
A
ello se agrega que el incremento en las partidas presupuestarias para
Ciencia y Técnica y Educación para la universidad, quedaron
opacadas por la inflación. Si bien la suba será del 58 por ciento
en términos nominales, por un total de 2.837.346.601 pesos, las
autoridades plantean que tal monto no cubre lo perdido producto de la
inflación.
Alicia
Bohren, rectora de la Unam, especificó que el presupuesto quedó
desfasado y a ello se sumó la demora en el envío de las partidas:
“Hace cuatro meses
que Nación no deposita el dinero y ya nos debe más de 60 millones
de pesos. Es un dinero clave porque estamos al límite de la
disponibilidad de la ejecución del presupuesto para el normal
funcionamiento de la universidad”,
indicó en una reciente entrevista al Diario El Territorio.
En
este sentido, detalló que “la
última vez que el gobierno nacional envió capital fue a mediados de
julio y sólo abonó la mitad de lo previsto. A ello se agrega la
deuda de los montos correspondientes a agosto, septiembre y octubre”.
Al respecto, Bohren
comentó que días atrás se llevó a cabo una reunión en conjunto
con los decanos para analizar el estado de situación de cada una de
las facultades. Y que, hasta la fecha, las unidades académicas ya
ejecutaron entre el 60 y el 80 por ciento de los gastos previsto de
2019: “Se
distribuyó el dinero para cubrir las demandas de mantenimiento de
los gastos de las unidades académicas, como así también para
mantener en pie las políticas de inclusión que son prioridad de la
universidad, como por ejemplo el funcionamiento del comedor”,
manifestó.
Por
otra parte, el Instituto de Estudios y Capacitación de la federación
docente Conadu publicó días atrás un informe que da cuenta sobre
la profundización del ajuste dentro del ámbito universitario. Según
estipula el proyecto de Ley de Presupuesto, enviado días atrás por
el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, los fondos asignados para
las 57 universidades del país mostrarán una caída real del 9,6 por
ciento, en relación con el de este año. El proyecto consolida en el
propio Presupuesto 2020 el profundo ajuste ya producido ese año e
iniciado en 2016.
En
el mencionado informe de la Conadu, se detalla que “el
número consignado por Nación es de 195.565.815.886 de pesos. La
incidencia del presupuesto en el Producto Bruto Interno (PBI) pasará
del 0,85 por ciento en 2015 al 0,66 por ciento para 2020.En tanto,
las transferencias para las universidades incrementarán el 36 por
ciento en términos nominales, que pasarán de 143 mil millones a 195
mil millones. Pero la suba quedará licuada porque la inflación de
este año no será compensada para el próximo. Es decir, para que el
aumento del año próximo recuperará lo que se perdió en 2019,
debería ser superior al 80 por ciento”,
especifica.
En
tanto, los montos para infraestructura caerán un 9,4 por ciento
nominales, y alcanza un 44 por ciento si se contempla el acumulado
inflacionario durante 2019, que llegó al 30 por ciento. “Los
fondos sólo alcanzan para pagar salarios y gastos de funcionamiento,
relegando la imprescindible mejora de las instalaciones, así como el
financiamiento de medidas pedagógicas”, apunta
el texto de Conadu. En lo que respecta a las becas para el
estudiantado y las de formación para el Conicet subirá 37 por
ciento para 2020. E implica una baja real del 4,6 por ciento si se
considera la última corrida cambiaria y una caída del 16 por ciento
acumulado en un año. Además, el informe advierte sobre la
desigualdad en el incremento presupuestario entre las universidades
del país. Es que algunas casas de altos estudios recibirán subas
menores al 60 por ciento, mientras que otras tendrán un 90 por
ciento más. Entre
los centros de estudio más afectados figuran la de General
Sarmiento, Quilmes, Entre Ríos, La Pampa, Comahue, San Juan, La
Rioja y Misiones.
Solari
Quintana destaca por esta razón que “solicitamos urgentemente que
el Poder Ejecutivo, a través del organismo que corresponda, cancele
la deuda que la Nación mantiene con la universidad Nacional de
Misiones (Unam). En tal sentido, y por las razones anteriormente
expuestas, solicito de mis pares la pronta aprobación del presente
proyecto de comunicación”.
El presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y rector de la Universidad de Hurlingham, Jaime Perczyk compartió con estudiantes, docentes y directivos de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, de la Universidad Nacional de Misiones, en una conferencia titulada “Desafíos de la Educación Superior Argentina a 70 años de la gratuidad”.
La charla, que contó con la participación del ex rector de la UNaM, el doctor Javier Gortari como moderador, junto a la decana de la casa de estudios anfitriona, la magister Gisela Spaciuk, tuvo lugar en el SUM del edificio anexo ubicado por la calle Colón al 2368 y fue el acto cúlmine de una extensa jornada por parte de Perczyk.
Con un claro apoyo a la fórmula Fernández- Fernández, el rector de la universidad bonaerense, dejó en claro la necesidad de una discusión transversal dentro de las altas casas de estudio, para paliar las urgencias por las que atraviesan, debido al desfinanciamiento que vienen sufriendo en los últimos cuatro años.
Por tal motivo señalo que “Hay que trabajar sobre cuál es el compromiso y el desafío que tiene la universidad para adelante. De vinculación con los sectores productivos, con los sistemas educativos, sanitarios. Responsabilidades que tiene la universidad de acá al futuro”.
Aunque considera que es muy difícil cuantificar el daño ocasionado a la educación pública superior, estima que la reducción presupuestaria de éstas oscila entre un 20% un 25%, debido a la falta de una política sostenida en materia de infraestructura universitaria que se fue deteriorando en los últimos cuatro años. “Se han reducido las becas, no sólo el monto, sino que también la cantidad. El Gobierno arrancó con 950 mil becas Progresar y hora hay 500 mil, de un monto que se ha reducido evidentemente. Entonces hay un efecto enorme, insisto, la universidad no es la principal afectada por el ajuste, son los chicos y las chicas”.
No obstante, Perczyk señaló que para solucionar esta problemática hay que volver a financiar la Universidad, que será posible únicamente si se enciende la economía nacional, que vuelva a crecer la recaudación y volver a garantizar la inversión que la educación superior merece. “Hace cuatro años se invertía el .87 del PBI, que era un PBI de 600 millones de dólares y hoy el gobierno invierte .83 de un PBI que es 300 mil millones de dólares. Invertimos menos de un PBI que es la mitad”, señaló con preocupación.
“La universidad no es auto sostenida, sino que lo sostiene la sociedad para cumplir una misión. Y esa misión fue una en 1916, es otra en 1970 y es otra en 2019 y hay que ponerse a discutirla”, observó Perczyk, que considera menester que las universidades tomen un rol activo en la sociedad que conforman, en sus distintos ámbitos, tanto sociales, como productivos. “Hay que trabajar sobre cuál es el compromiso y el desafío que tiene la universidad para adelante. De vinculación con los sectores productivos, con los sistemas educativos, sanitarios. Responsabilidades que tiene la universidad de acá al futuro”.
En ese sentido destacó la importancia que tiene la inversión en investigación científica, a cargo del CONICET, sector que también merece una mejora de su financiamiento, pero debe ser muy discutido en cuanto a las formas. “Se debe financiar el sistema, pero para determinadas cosas, en términos productivos, en términos de salud, en términos educativos. Esa es la discusión y es lo que venimos a plantear”.
Por último, desestimó cualquier posibilidad de acercamiento al gabinete de Alberto Fernández, en caso de que resultara ser electo Presidente. “Es algo que se dice en la prensa, la verdad es que el pueblo todavía debe elegir al Presidente de entre los candidatos y recién ahí el ganador evaluará quien conformará su equipo. Antes, son sólo rumores y especulaciones”, señaló, determinante.
Aquel fallido de María Eugenia Vidal, en la noche del triunfo de Cambiemos en 2015, se convirtió, repentinamente, en realidad: “Cambiamos futuro por pasado”, había celebrado la electa gobernadora de Buenos Aires. Y esta semana la realidad de la Argentina fue un amargo deja vu de los momentos previos a la fuga de De la Rúa en helicóptero: deuda incontenible, fantasma de default, pendientes de un giro del FMI y un riesgo país por las nubes.
El Gobierno de Mauricio Macri ostenta el récord de ser el que más deuda tomó en el mundo en menos de cuatro años. Pero el Presidente terminará su ciclo no pudiendo llegar a fin de mes. Desde agosto del año, cuando se anunció la vuelta al Fondo, Argentina se endeudó por 56 mil millones de dólares solo con el organismo conducido entonces por la buena de Christine Lagarde.
La lluvia de inversiones no llegó nunca aunque hubo felicidad porque “volvimos al mundo”. Crueldad, Standars & Poors, la consultora que en el 20 de junio del año pasado había calificado a la Argentina como “economía emergente”, fue ahora la que clavó el puñal del “default selectivo”.
“Creíamos que era más fácil. Creímos que solo porque no estuvieran ellos iban a venir las inversiones. Cometimos miles de errores, había muchas cosas que no sabíamos y muchas otras donde tuvimos un sesgo optimista”, justificó el ¿ingenuo? secretario de Cultura, Pablo Avelluto.
No es que nadie le hubiese advertido al Presidente que el modelo en el que persistía era inviable financieramente, como ya lo era para millones de personas empobrecidas o sin empleo. Las advertencias fueron múltiples y mucho más en tiempo de campaña. Pero el propio Macri insistía -e insiste- en que si lograba la reelección haría lo mismo pero más rápido. “Este es el camino”, repite.
El resultado de las elecciones primarias no es, como insiste el Candidato a la reelección, responsable por la corrida cambiaria, el dólar a 60 y las medidas efímeras tomadas en el apuro de la derrota. Lo mismo que la vuelta al Fondo en agosto del año pasado, que fue atribuida entonces al volátil contexto internacional.
La nueva crisis fue engendrada en la génesis del mismo gobierno de Cambiemos: ajuste, deuda, despidos, pobreza, fuga de capitales, más deuda y ahora, reperfilamiento, un nuevo eufemismo para disimular la desnudez del rey, igual que las metas de inflación recalibradas o el crecimiento invisible de Nicolás Dujovne.
El reperfilamiento anunciado ahora por Hernán Lacunza es lisa y llanamente reconocer que no se puede pagar el mínimo de la tarjeta de crédito. “El éxito o el fracaso son colectivos”, reflexionó el flamante ministro, socializando las pérdidas. La paradoja del modelo que celebra la meritocracia. El Gobierno autosuficiente, con los Ceos de las mejores corporaciones, clama por la ayuda de la oposición y la comprensión de una sociedad que hasta ayer nomás era un actor de reparto.
La casi nula chance de que Macri sea reelecto tiene como base el rechazo de esa sociedad. Si Alberto Fernández ratifica en octubre sus votos, deberá liderar un largo proceso de reconstrucción del tejido económico y la confianza externa, que demandará mucho esfuerzo, diálogo y paciencia. No puede de ningún modo, volver a dejar de lado el desarrollo interno.
La postergación por tres o seis meses de los pagos de la montaña de bonos emitidos por esta administración evidencia el fracaso del mejor equipo de los últimos 50 años que incluyó al Messi de las finanzas, eyectado oportunamente del Gobierno, supuestamente a pedido del FMI, que podrá exhibir en sus vitrinas un nuevo fracaso estrepitoso.
El límite impuesto a los bancos para girar sus utilidades en dólares al exterior, es una gasa para contener la hemorragia: solo en agosto se perdieron reservas del Banco Central por casi catorce mil millones de dólares. El nuevo control es tan tenue que sólo alcanza a las entidades bancarias y no a empresas ¿Qué harán este lunes las multinacionales que tienen dólares en cartera?
Técnicamente no es un cepo, pero nadie se atreve a descartar que ese sea el siguiente paso “kirchnerista” que adopte el Macri en retirada. Pero antes fue el mismo Macri el que desarmó todos los controles de capitales y la obligación de los exportadores de liquidar sus dólares en el país.
El plan de pagos que lanzó el Gobierno no solo afecta a las finanzas, sino a la economía real. “El reperfilamiento es una palabra que inventaron para no decir que se la chorearon“, definió con crudeza Claudio Belocopitt, presidente de Swiss Medical y…uno de los propios.
El empresario señaló que “es la primera vez en la historia del país que se decide defaultear letras que fueron emitidas en pesos” y cuestionó a quienes creen que las medidas afectan solamente a grandes inversores que tienen el dinero depositado en sus cuentas bancarias. “Es dinero de la economía real que se utiliza para gastos corrientes y que se necesita que circule”, explicó.
No le falta razón. Son muchos los empresarios que, seducidos por las ventajas de la bicicleta financiera, pusieron su dinero a rendir (intereses) y con eso, financiar insumos o pagar sueldos. En el caso de Misiones hay varios fideicomisos que tienen dinero invertido en Letes y Lebacs que ahora tiemblan por no poder acceder al dinero físico.
Las empresas que dependen de la producción, en cambio, sufren otra consecuencia de la mala praxis económica: la agonía de las tasas altas, que ya tiene más de un año y que frustra cualquier intento por invertir o crecer. Las principales empresas yerbateras, por caso, están hoy 50 por ciento más endeudadas que en 2018 sin necesariamente haber pedido nuevos créditos.
Las compañías forestales, que se ilusionaron con la competitividad de un dólar alto están también acorraladas por la suba de costos con una inflación superior al 55 por ciento y obligadas a rezar minuto a minuto para no anticiparse a liquidar giros al exterior: un par de horas de apuro significan miles de pesos. No es lo mismo liquidar exportaciones con un dólar a 55 que a 63 como llegó a cotizar el viernes en Posadas.
La Provincia de Misiones, que el jueves demandó a la Nación por la quita de coparticipación derivada del plan electoral de Macri, es espectadora de la crisis financiera, ya que prácticamente no tiene deuda en dólares.
De todos modos, Misiones es una de las quince provincias que recurrió a la Corte Suprema en una demanda contra la Nación por la pérdida de recursos que significó el plan pos derrota. La eliminación del IVA en algunos alimentos y la suba del mínimo no imponible de Ganancias provocarían una sangría de 1.200 millones de pesos de acá a fin de año. Se esperaba una reacción de la Nación, pero no hubo ningún gesto de acercamiento que justificara retirar la demanda.
Llamativamente, en medio del incendio, al igual que el Presidente, hay dirigentes que siguen repartiendo culpas en los otros. El radical Luis Pastori, uno de los más enfervorizados defensores de Macri, cuestionó a los gobernadores por desestabilizar al Gobierno con sus demandas ante la Corte.
“Más de la mitad de los proyectos sobre eliminación del IVA a los alimentos y suba del mínimo no imponible, son de la oposición. No se entiende la actitud de Hugo Passalacqua y gobernadores K, de oponerse a ambas medidas, ahora que Macri las implementa. A tener en cuenta en Octubre”, tuiteó el diputado que seguirá en el Congreso hasta 2021.
No puede discutirse, eso si, la coherencia del veterano dirigente radical. Ha sido el más férreo defensor de Macri y justificó cada medida, aún en medio de la creciente pobreza y el desempleo.
Pero el discurso de barricada del legislador no pasó inadvertido. El secretario de Hacienda, de Misiones, Adolfo Safrán, le respondió que “no nos oponemos a las medidas, nos oponemos a que se tomen sin consultar y a costa de recursos que son de todos los misioneros”.
“Imagínese que la Provincia lanza un programa que tienen que pagar los municipios y los intendentes se enteran por el diario”, cuestionó en referencia al paquete de medidas anunciado de apuro por Macri para intentar revertir el pésimo resultado en las primarias. Los gobernadores se enteraron, literalmente, por la televisión. No solo eso, el plan Octubre de Macri, contradice normas legales elementales sobre impuestos y su modo de distribución.
Los gobernadores K, que desdeña Pastori son los mismos que supuestamente iban a trabajar veladamente por la reelección de Macri tras la incorporación a la alianza del senador siempre oficialista Miguel Ángel Pichetto. La seducción de Pichetto parece no haber sido suficiente para los mandatarios, de nuevo K, y mucho menos para los argentinos.
La encendida defensa de Pastori contrasta con el silencio de otros dirigentes de la UCR. Los jóvenes se han llamado a silencio y algunos admiten críticas públicas, como Martín Arjol. Otros están más preocupados por su futuro inmediato en una eventual retirada. Esta semana se conoció que un grupo de jóvenes radicales alineado con el diputado Ariel Pianesi, copó casi todos los cargos administrativos de la novel Universidad Nacional del Alto Uruguay, cuyo rector es Iluminado Magno Ibáñez -veterano dirigente radical-. El padre de Pianesi fue elegido como vicerrector, como secretario de la asamblea fue designado Santiago Koch, militante de la juventud radical y el propio presidente de la Juventud, Bruno Ariel Gini, es parte de la asamblea -también es asesor de Pianesi en la Legislatura-. El secretario general de la UNAU es Santiago Larrea, abogado y referente de la JR Misiones. Un comité rentado. La Franja Morada también se adueñó del Centro de Estudiantes en una elección que fue impugnada por otros estudiantes, que denunciaron no poder competir en igualdad de condiciones.
Hubo silencio de los protagonistas, pero las dudas llegaron al Congreso, con un pedido de informes que deberá responder en algún momento Magno Ibáñez, aunque quizás sea después de diciembre. El rector fue uno de los pocos que firmó una solicitada a favor de Macri.
La crisis tiene final abierto. Dependerá del “humor de los mercados” la calma en el tránsito hasta octubre. De todos modos, en Cambiemos buscan mostrar optimismo en que Macri pueda torcer la historia. Mínima, la esperanza es lo único que se pierde.
En la Renovación, en cambio, se preparan para una campaña intensa. Passalacqua, en una reunión de Gabinete, formalizó la jugada con doble boleta corta. La de Alberto Fernández y la del misionerismo.
La convivencia con el Frente de Todos es buena y la relación con el candidato presidencial es excelente, pero ahora se abre una pulseada directa con la coalición local representada por Cristina Britez y Héctor “Cacho” Bárbaro, que se impuso en las primarias y tendrá el respaldo explícito de Cristina, quien vendrá el próximo sábado a presentar Sinceramente.
De todos modos, el trabajo de la Renovación se concentrará no en sacarle votos al Frente de Todos, sino en recuperar los votos nulos de la categoría diputados nacionales y sumar los que deje en el camino Cambiemos.