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Futuro por pasado

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Aquel fallido de María Eugenia Vidal, en la noche del triunfo de Cambiemos en 2015, se convirtió, repentinamente, en realidad: “Cambiamos futuro por pasado”, había celebrado la electa gobernadora de Buenos Aires. Y esta semana la realidad de la Argentina fue un amargo deja vu de los momentos previos a la fuga de De la Rúa en helicóptero: deuda incontenible, fantasma de default, pendientes de un giro del FMI y un riesgo país por las nubes.

El Gobierno de Mauricio Macri ostenta el récord de ser el que más deuda tomó en el mundo en menos de cuatro años. Pero el Presidente terminará su ciclo no pudiendo llegar a fin de mes. Desde agosto del año, cuando se anunció la vuelta al Fondo, Argentina se endeudó por 56 mil millones de dólares solo con el organismo conducido entonces por la buena de Christine Lagarde. 

La lluvia de inversiones no llegó nunca aunque hubo felicidad porque “volvimos al mundo”. Crueldad, Standars & Poors, la consultora que en el 20 de junio del año pasado había calificado a la Argentina como “economía emergente”, fue ahora la que clavó el puñal del “default selectivo”. 

Creíamos que era más fácil. Creímos que solo porque no estuvieran ellos iban a venir las inversiones. Cometimos miles de errores, había muchas cosas que no sabíamos y muchas otras donde tuvimos un sesgo optimista”,  justificó el ¿ingenuo? secretario de Cultura, Pablo Avelluto.

No es que nadie le hubiese advertido al Presidente que el modelo en el que persistía era inviable financieramente, como ya lo era para millones de personas empobrecidas o sin empleo. Las advertencias fueron múltiples y mucho más en tiempo de campaña. Pero el propio Macri insistía -e insiste- en que si lograba la reelección haría lo mismo pero más rápido. “Este es el camino”, repite. 

El resultado de las elecciones primarias no es, como insiste el Candidato a la reelección, responsable por la corrida cambiaria, el dólar a 60 y las medidas efímeras tomadas en el apuro de la derrota. Lo mismo que la vuelta al Fondo en agosto del año pasado, que fue atribuida entonces al volátil contexto internacional. 

La nueva crisis fue engendrada en la génesis del mismo gobierno de Cambiemos: ajuste, deuda, despidos, pobreza, fuga de capitales, más deuda y ahora, reperfilamiento, un nuevo eufemismo para disimular la desnudez del rey, igual que las metas de inflación recalibradas o el crecimiento invisible de Nicolás Dujovne. 

El reperfilamiento anunciado ahora por Hernán Lacunza es lisa y llanamente reconocer que no se puede pagar el mínimo de la tarjeta de crédito. “El éxito o el fracaso son colectivos”, reflexionó el flamante ministro, socializando las pérdidas. La paradoja del modelo que celebra la meritocracia. El Gobierno autosuficiente, con los Ceos de las mejores corporaciones, clama por la ayuda de la oposición y la comprensión de una sociedad que hasta ayer nomás era un actor de reparto.

La casi nula chance de que Macri sea reelecto tiene como base el rechazo de esa sociedad. Si Alberto Fernández ratifica en octubre sus votos, deberá liderar un largo proceso de reconstrucción del tejido económico y la confianza externa, que  demandará mucho esfuerzo, diálogo y paciencia. No puede de ningún modo, volver a dejar de lado el desarrollo interno. 

La postergación por tres o seis meses de los pagos de la montaña de bonos emitidos por esta administración evidencia el fracaso del mejor equipo de los últimos 50 años que incluyó al Messi de las finanzas, eyectado oportunamente del Gobierno, supuestamente a pedido del FMI, que podrá exhibir en sus vitrinas un nuevo fracaso estrepitoso. 

El límite impuesto a los bancos para girar sus utilidades en dólares al exterior, es una gasa para contener la hemorragia: solo en agosto se perdieron reservas del Banco Central por casi catorce mil millones de dólares. El nuevo control es tan tenue que sólo alcanza a las entidades bancarias y no a empresas ¿Qué harán este lunes las multinacionales que tienen dólares en cartera?

Técnicamente no es un cepo, pero nadie se atreve a descartar que ese sea el siguiente paso “kirchnerista” que adopte el Macri en retirada.  Pero antes fue el mismo Macri el que desarmó todos los controles de capitales y la obligación de los exportadores de liquidar sus dólares en el país. 

El plan de pagos que lanzó el Gobierno no solo afecta a las finanzas, sino a la economía real. “El reperfilamiento es una palabra que inventaron para no decir que se la chorearon“, definió con crudeza Claudio Belocopitt, presidente de Swiss Medical y…uno de los propios.

El empresario señaló que  “es la primera vez en la historia del país que se decide defaultear letras que fueron emitidas en pesos” y cuestionó a quienes creen que las medidas afectan solamente a grandes inversores que tienen el dinero depositado en sus cuentas bancarias. “Es dinero de la economía real que se utiliza para gastos corrientes y que se necesita que circule”, explicó.

No le falta razón. Son muchos los empresarios que, seducidos por las ventajas de la bicicleta financiera, pusieron su dinero a rendir (intereses) y con eso, financiar insumos o pagar sueldos. En el caso de Misiones hay varios fideicomisos que tienen dinero invertido en Letes y Lebacs que ahora tiemblan por no poder acceder al dinero físico. 

Las empresas que dependen de la producción, en cambio, sufren otra consecuencia de la mala praxis económica: la agonía de las tasas altas, que ya tiene más de un año y que frustra cualquier intento por invertir o crecer. Las principales empresas yerbateras, por caso, están hoy 50 por ciento más endeudadas que en 2018 sin necesariamente haber pedido nuevos créditos.

Las compañías forestales, que se ilusionaron con la competitividad de un dólar alto están también acorraladas por la suba de costos con una inflación superior al 55 por ciento y obligadas a rezar minuto a minuto para no anticiparse a liquidar giros al exterior: un par de horas de apuro significan miles de pesos. No es lo mismo liquidar exportaciones con un dólar a 55 que a 63 como llegó a cotizar el viernes en Posadas. 

La Provincia de Misiones, que el jueves demandó a la Nación por la quita de coparticipación derivada del plan electoral de Macri, es espectadora de la crisis financiera, ya que prácticamente no tiene deuda en dólares. 

De todos modos, Misiones es una de las quince provincias que recurrió a la Corte Suprema en una demanda contra la Nación por la pérdida de recursos que significó el plan pos derrota. La eliminación del IVA en algunos alimentos y la suba del mínimo no imponible de Ganancias provocarían una sangría de 1.200 millones de pesos de acá a fin de año. Se esperaba una reacción de la Nación, pero no hubo ningún gesto de acercamiento que justificara retirar la demanda. 

Llamativamente, en medio del incendio, al igual que el Presidente, hay dirigentes que siguen repartiendo culpas en los otros. El radical Luis Pastori, uno de los más enfervorizados defensores de Macri, cuestionó a los gobernadores por desestabilizar al Gobierno con sus demandas ante la Corte. 

“Más de la mitad de los proyectos sobre eliminación del IVA a los alimentos y suba del mínimo no imponible, son de la oposición. No se entiende la actitud de Hugo Passalacqua y gobernadores K, de oponerse a ambas medidas, ahora que Macri las implementa. A tener en cuenta en Octubre”, tuiteó el diputado que seguirá en el Congreso hasta 2021.

No puede discutirse, eso si, la coherencia del veterano dirigente radical. Ha sido el más férreo defensor de Macri y justificó cada medida, aún en medio de la creciente pobreza y el desempleo. 

Pero el discurso de barricada  del legislador no pasó inadvertido. El secretario de Hacienda, de Misiones, Adolfo Safrán, le respondió que “no nos oponemos a las medidas, nos oponemos a que se tomen sin consultar y a costa de recursos que son de todos los misioneros”

Imagínese que la Provincia lanza un programa que tienen que pagar los municipios y los intendentes se enteran por el diario”, cuestionó en referencia al paquete de medidas anunciado de apuro por Macri para intentar revertir el pésimo resultado en las primarias. Los gobernadores se enteraron, literalmente, por la televisión. No solo eso, el plan Octubre de Macri, contradice normas legales elementales sobre impuestos y su modo de distribución. 

Los gobernadores K, que desdeña Pastori son los mismos que supuestamente iban a trabajar veladamente por la reelección de Macri tras la incorporación a la alianza del senador siempre oficialista Miguel Ángel Pichetto. La seducción de Pichetto parece no haber sido suficiente para los mandatarios, de nuevo K, y mucho menos para los argentinos. 

La encendida defensa de Pastori contrasta con el silencio de otros dirigentes de la UCR. Los jóvenes se han llamado a silencio y algunos admiten críticas públicas, como Martín Arjol. Otros están más preocupados por su futuro inmediato en una eventual retirada. Esta semana se conoció que un grupo de jóvenes radicales alineado con el diputado Ariel Pianesi, copó casi todos los cargos administrativos de la novel Universidad Nacional del Alto Uruguay, cuyo rector es Iluminado Magno Ibáñez -veterano dirigente radical-. El padre de Pianesi fue elegido como vicerrector, como secretario de la asamblea fue designado Santiago Koch, militante de la juventud radical y el propio presidente de la Juventud, Bruno Ariel Gini, es parte de la asamblea -también es asesor de Pianesi en la Legislatura-. El secretario general de la UNAU es Santiago Larrea, abogado y referente de la JR Misiones. Un comité rentado. La Franja Morada también se adueñó del Centro de Estudiantes en una elección que fue impugnada por otros estudiantes, que denunciaron no poder competir en igualdad de condiciones.

Hubo silencio de los protagonistas, pero las dudas llegaron al Congreso, con un pedido de informes que deberá responder en algún momento Magno Ibáñez, aunque quizás sea después de diciembre. El rector fue uno de los pocos que firmó una solicitada a favor de Macri. 

El grueso de los rectores de universidades nacionales, en cambio, acaba de pedir un urgente aumento de partidas porque por la inflación y el ajuste presupuestario, no llega a cumplir con los compromisos asumidos y, con recursos propios, deben afrontar gastos de comedor o albergues, desatendidos por la Nación.

La crisis tiene final abierto. Dependerá del “humor de los mercados” la calma en el tránsito hasta octubre. De todos modos, en Cambiemos buscan mostrar optimismo en que Macri pueda torcer la historia. Mínima, la esperanza es lo único que se pierde. 

En la Renovación, en cambio, se preparan para una campaña intensa. Passalacqua, en una reunión de Gabinete, formalizó la jugada con doble boleta corta. La de Alberto Fernández y la del misionerismo. 

La convivencia con el Frente de Todos es buena y la relación con el candidato presidencial es excelente, pero ahora se abre una pulseada directa con la coalición local representada por Cristina Britez y Héctor “Cacho” Bárbaro, que se impuso en las primarias y tendrá el respaldo explícito de Cristina, quien vendrá el próximo sábado a presentar Sinceramente

De todos modos, el trabajo de la Renovación se concentrará no en sacarle votos al Frente de Todos, sino en recuperar los votos nulos de la categoría diputados nacionales y sumar los que deje en el camino Cambiemos.

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