Viviendas

Microcréditos para viviendas: cómo la tecnología fomenta el acceso al crédito

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En un mundo cada vez más conectado y dinámico, el desarrollo tecnológico se ha convertido en un motor de cambio crucial en materia de inclusión social. La tecnología emerge como una poderosa aliada para abrir las puertas del acceso al crédito, brindando la oportunidad de elevar la calidad de vida a través de mejoras habitacionales significativas. En este marco, SIISA, compañía de tecnología aplicada al mercado financiero, se suma a colaborar con Vivienda Digna para potenciar su programa de Microcréditos. El objetivo es que la Fundación pueda acceder rápidamente al historial crediticio de personas no bancarizadas que buscan financiarse para mejorar su calidad de vida, a tasas de interés más bajas que el promedio del mercado. 

Según datos de Vivienda Digna, el déficit habitacional que afecta a la Argentina es de 3.5 millones de viviendas, de ese total, el 60% de los casos se trata de unidades que existen pero tiene problemas de calidad. Esto significa que, aunque una familia tenga acceso a una vivienda, estos espacios presentan deficiencias tales como falta de revoque, falta de pisos, baños precarios, etc. En este contexto los microcréditos sociales cumplen un rol fundamental para solventar estas dificultades habitacionales.

“El microcrédito se enfoca en la mejora cualitativa de los hogares. Nuestros destinatarios son familias que no tienen acceso al crédito bancario”, señala Fernando Collado, director de Microcréditos en Fundación Vivienda Digna. Además, aclara: “La tecnología de SIISA, a diferencia de otras soluciones que hemos usado antes, nos permite acceder más rápido a los informes y por ende entregar más préstamos a personas no incluidas en el sistema financiero, al contar con información sobre su comportamiento de pago en canales no tradicionales como por ejemplo tiendas de electrodomésticos, ropa deportiva, o entidades financieras no bancarias. Además, al poder analizar previamente la capacidad de pago de las familias, sumado a su compromiso con la iniciativa de la Fundación, los destinatarios de los microcréditos tienen un alto porcentaje de cumplimiento de pago”.

Alianzas con grandes empresas

Además de la iniciativa de microcréditos para familias no bancarizadas, Fundación Vivienda Digna generó alianzas con empresas para ofrecer microcréditos a sus empleados, con el fin de que puedan mejorar  la calidad de su vivienda por medio del acceso al microcrédito con mínimos requisitos. Al trabajar con los informes comerciales de SIISA, la fundación puede evaluar perfiles de diversos segmentos.

“Se trata de familias que cuentan con trabajo pero que buscan mejorar su vivienda y necesitan financiación para llevar adelante arreglos pequeños pero esenciales, desde resolver problemas de humedad, o instalar un tanque de agua, terminar la instalación del baño, hasta separar los cuartos para que los niños puedan tener su propio espacio”, señala Collado, director de Microcréditos de la Fundación.

“En ambas iniciativas, tanto las familias sin acceso a bancarización como aquellos empleados de empresas con las que tenemos convenio, cuentan con acompañamiento social y asesoramiento técnico por medio de un equipo de arquitectos que voluntariamente colaboran para llevar a la realidad los proyectos soñados por cada grupo familiar para la mejora de su hogar”, agregó Collado.

El rol de la tecnología

El universo de los microcréditos existe hace décadas, sin embargo el desarrollo tecnológico hoy posee una particularidad: resulta fundamental para que la entrega de préstamos con fines sociales crezca. Este es el caso de los microcréditos que otorgan desde Fundación Vivienda Digna, que desde los inicios del programa, en 1994, ya alcanzaron más de 9 mil préstamos.

Al respecto, el director del programa aclara que la incobrabilidad de esta iniciativa es muy baja: “En nuestro caso se reduce al 5%. Desde que trabajamos con los informes comerciales de SIISA para hacer la evaluación crediticia de las familias solicitantes, podemos identificar con claridad su capacidad de pago”.

SIISA tiene una interfaz muy amigable, de fácil consulta y con excelente información”, señaló Collado, quien además agregó: “Notamos que hay más información en SIISA con respecto a otros burós de crédito con los que veníamos trabajando. Hay más cruce de información, no solo de comportamiento bancario, sino de otras fuentes muy completas. Esto incentiva el crecimiento de entrega de microcréditos a las familias. 

Por su parte, el director de SIISA, Mariano Sokal, planteó: “Los informes comerciales que desarrollamos están diseñados para que nuestros clientes y aliados cuenten con datos confiables que faciliten la cobrabilidad y la reducción de la mora en contextos inflacionarios”. Y agregó: “Además, contar con la tasa de velocidad de respuesta de consultas más alta del mercado nos permite establecer lazos comerciales de impacto, como es el caso de Fundación Vivienda Digna”.

En un panorama donde la tecnología se fusiona con la misión social, la colaboración entre SIISA y Vivienda Digna resalta como un modelo interesante de cómo la innovación puede romper barreras. Esta alianza, forjada con la visión de brindar oportunidades habitacionales a aquellas personas que más lo necesitan, demuestra que la digitalización puede ser el puente hacia un futuro más inclusivo. El poder de los microcréditos respaldados por la tecnología nos recuerda que la unión de las finanzas y la tecnología puede abrir las puertas hacia hogares mejorados y vidas transformadas, allanando el camino hacia una sociedad más equitativa y justa.

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Fernández entregó vivienda 100 mil de su gestión y criticó a quienes rechazan la “inversión pública”

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El presidente Alberto Fernández entregó hoy en la provincia de Santiago del Estero la casa número 100 mil construida durante su gestión y advirtió sobre las voces que quieren “parar la inversión pública, la construcción de viviendas, escuelas y hospitales” y que buscan “hacer más difícil la vida de la gente”.

El mandatario contrapuso que la administración del Frente de Todos (FdT) apuesta por una “economía pujante que no desatiende a los más necesitados” y afirmó, de ese modo, que la “diferencia” de criterios con la oposición es “muy grande”.

Junto al gobernador santiagueño Gerardo Zamora y los ministros de Desarrollo Territorial y Hábitat y de Cultura, Santiago Maggiotti y Tristán Bauer, respectivamente, Fernández entregó 575 viviendas, con las que se alcanzaron las 100.000 adjudicadas en todo el país desde el 10 de diciembre de 2019.

El jefe de Estado destacó que su gestión fue “construyendo casas en las 24 provincias de la Argentina y en los lugares más inhóspitos”, y remarcó que, por caso, la vivienda “90 mil” fue otorgada en un “pueblo que está casi a 3 mil metros de altura en Salta, en la Puna”.

De todos modos resaltó que pese a haber entregado la vivienda número 100 mil, hay “140 mil casas que se siguen construyendo a lo largo y ancho de Argentina”.

Al remarcar ante la concurrencia que “en cualquier lugar donde vayan van a encontrar casas que se están construyendo”, Fernández afirmó que ese avance “ha determinado” que la Uocra sea un “sindicato muy potente en Argentina” que pasó de “220 mil trabajadores” en el inicio de su gestión a “más de 450 mil trabajadores registrados” actualmente.

Por eso hizo un llamado de alerta sobre las voces del sistema político que quieren “parar la inversión pública, la construcción de viviendas, escuelas y hospitales” y que buscan “hacer más difícil la vida de la gente”.

De las viviendas, para la ciudad de La Banda se otorgaron 360 del programa Casa Propia con una inversión de $4.614.201.446 y otras nueve del programa Procrear I, por $112.972.355.

También se adjudicaron 130 por parte del Plan Nacional de Viviendas en el barrio Villa del Carmen de la capital provincial y 40 en la ciudad Nueva Esperanza ($2.178.928.461), y otras 36 que fueron ejecutadas con fondos provinciales ($461.420.145) en el barrio Mariano Moreno de la capital.

Según informó Presidencia, ya se entregaron 4.611 soluciones habitacionales, con una inversión total de $56.470.342.807 y se encuentran en ejecución 9.011, con una inversión de $78.342.929.629.

A la vez, el Gobierno nacional invirtió $242.327.252 en el marco del Programa de Mejoramiento Barrial (PROMEBA), para modernizar la infraestructura de red eléctrica, alumbrado público y completamiento vial de la capital provincial.

Las casas entregadas son parte, además, de una iniciativa del Ministerio de Cultura en la que se incluye una propuesta literaria para que quienes reciben la adjudicación también cuenten con una biblioteca.

Los objetivos del programa son promover la lectura, facilitar el acceso a los libros y estimular la formación de nuevas personas lectoras.

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Sueños lejanos

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Por Federico González Rouco (Revista Seul) El problema de la vivienda pasó de ser uno de esos temas que todos sabemos que existen, pero de los que hablamos poco, a otro con una relevancia mediática que hacía rato que no se veía. Notas en varios medios acerca de las fuertes subas de los alquileres, sobre cómo se mueve la oferta de viviendas, sobre operaciones de compra y venta y sobre líneas de crédito que se anuncian pero no aparecen. Y, en verdad, era hora de que este asunto apareciera en la agenda de discusiones públicas, porque la situación de la vivienda en Argentina es dramática.

Y, si bien es complicada para todos, las personas menores de 40 años se están llevando la peor parte. Esto va a tener consecuencias económicas, políticas y demográficas en las próximas décadas. El principal desafío, en el corto plazo, lo va a tener quien gobierne en el próximo período presidencial: las estimaciones globales indican que las personas suelen comprar sus primeras viviendas entre los 30 y los 35 años, y se prevé que será precisamente en los próximos cuatro años cuando el número de argentinos en ese rango etario sea el más alto de la historia, al menos hasta 2040. El gobierno que venga deberá enfrentarse a una demanda de soluciones que va a ser muy difícil de satisfacer, a menos que cambien muchas cosas.

¿Cómo llegamos hasta acá? ¿Qué se está haciendo para revertir la situación? ¿Sigue, cambió o se resignó el aspiracional? ¿Hay que esperar a que mejore la macroeconomía o se puede hacer algo más en el interín? Hace décadas que la situación no mejora, más allá de momentos particulares en los que hubo intentos de arranque que terminaron siendo, lamentablemente, ventanas de oportunidad. Lo bueno es que cada una de estas experiencias, exitosas o fallidas, dejaron enseñanzas.

CÓMO ESTAMOS

De acuerdo a la definición del INDEC, un hogar es una persona o grupo de personas que viven bajo el mismo techo y comparten los gastos de alimentación. Y, al menos hasta que el Censo 2022 diga lo contrario, en la Argentina hay cerca de 13,5 millones de hogares que viven en 13,2 millones de viviendas. Es decir que hay 300.000 hogares que comparten su vivienda con otros. Esto quiere decir que hay un 2,3% de los hogares que no es que tienen dificultades para tener una vivienda de calidad, sino que directamente no tienen vivienda. En algunas provincias del país la cifra llega al 8%.

En Misiones hay 466.850 viviendas particulares, donde viven 1.275.142 personas a razón de 2,73 personas por casa.

Además, casi el 10% de las viviendas se encuentra en situaciones irrecuperables, ya sea por los materiales con las que están construidas o por el lugar en donde se encuentran (cerca de algún basural o zona inundable). Por último, alrededor del 20% de los hogares requiere mejoras profundas en sus viviendas, ya sea en cuanto a acceso a servicios públicos o por renovación de materiales, principalmente. En total, alrededor de un tercio de los hogares (poco más de 4 millones) vive en situación de déficit habitacional. Sería el nivel más alto de las últimas cuatro décadas: desde 1980 el déficit osciló entre el 20% y el 30%, con una tendencia creciente. Cada crisis económica profunda eleva el piso, tal como sucede con la pobreza. Y es en los hogares jóvenes donde estos problemas se agravan: mientras que un tercio de los hogares vive con algún déficit, entre los jóvenes (a cargo de alguien menor de 34 años) la cifra asciende al 40%.

Algunas tendencias recientes explican este problema: a mediados de la década del ’90, casi el 60% de las personas de entre 25 y 40 años eran propietarias, mientras que en 2020 sólo lo eran el 47%, según el Sedlac, una base de datos latinoamericanos de la Universidad de La Plata. La casa propia es algo cada vez más lejano para ese estereotipo de joven laburante, quizás en pareja y con dos ingresos, que tenía como primeros pasos en vista el auto y la casa, en cualquier orden. Esa imagen, por diferentes motivos, está cada vez más lejos. Otra forma de verlo es que 2,4 millones de jóvenes de entre 25 y 35 años viven con sus padres o abuelos. El 40% de los jóvenes del país no puede emanciparse, no puede dar ese paso de independencia clave en la formación del desarrollo personal. Llegamos entonces hasta acá con una mochila muy pesada: cada vez más familias viven con problemas habitacionales, cada vez es más difícil dar el paso a la casa propia y, para peor, alquilar una vivienda se volvió todo un desafío y los jóvenes no se pueden ir de la casa familiar.

En la actualidad, el kirchnerismo está profundizando los problemas, especialmente porque mantiene un enfoque que ya se dejó de usar en el mundo: la del Estado constructor como eje del acceso a la vivienda. El Estado no va a poder ofrecer las soluciones que los cuatro millones de hogares necesitan, al menos no solo y nunca con este escenario fiscal. Hoy el gobierno nacional entrega viviendas con cuentagotas, con inauguraciones que a veces tienen más funcionarios en el escenario que beneficiarios de las obras, y sin un método que vuelva sostenible a este esquema. No se apoya en el sistema financiero para apalancar y ampliar la inversión pública, no prioriza ni focaliza la inversión de acuerdo a ningún criterio identificable y no ofrece herramientas regulatorias que impulsen al sector privado.

En términos programáticos, el paquete de medidas actuales consiste en financiar desde el Estado nacional  obras pequeñas y unos muy pocos créditos para compra o construcción. Se están terminando de construir y entregar viviendas que se comenzaron hace casi diez años, como las de la ciudad de Paraná entregadas hace pocos días, y en las que intervinieron varios gobiernos. Esta forma de hacer política de vivienda tiene estos tiempos, que son mucho más lentos que los que necesitan esos 4 millones de hogares con déficit o los 2,4 millones de jóvenes.

Otro ejemplo de la ineficiencia actual es la ley de alquileres, una regulación cuyos resultados negativos ya están a la vista y que ningún partido político se niega explícitamente a modificar. Sin embargo, no pasa nada. Hay dos dictámenes en el Congreso, uno de mayoría (del Frente de Todos) y otro de minoría (de la oposición en su conjunto), pero la parálisis política debida al ataque del Gobierno contra la Corte Suprema hace que no se debata ese tema, cuando en verdad hay soluciones posibles a mano.

En lo referente al crédito, el FdT mantiene la UVA, un modelo de crédito hipotecario que, a pesar de todo el contexto económico y social de los últimos años, ha demostrado su solidez, con niveles de incumplimiento bajísimos y que les permitió a 120.000 familias el acceso a la casa propia. Es más, el FdT hasta presentó proyectos de ley para crear un Fondo de Compensación, en línea con lo que ADEBA (Asociación de Bancos Argentinos), y Juntos por el Cambio proponen. Sin embargo, como con la ley de alquileres, nada pasa.

PARA DÓNDE IR

Los menores de 40 años hoy se encuentran en uno de los peores escenarios, con el acceso al crédito totalmente restringido y el mercado de alquileres en su momento más complejo. En paralelo, la esperanza de llegar a la casa propia sigue latente, como un aspiracional que nunca se va pero que cada vez es más difícil de concretar. Hace unas semanas pregunté en mi cuenta de Instagram “¿Qué te genera la idea de Casa Propia?” y hubo dos respuestas que fueron ampliamente mayoritarias: “seguridad” y “un sueño”.

Que sea un sueño no es algo novedoso, porque la casa propia es parte del paquete clasemediero argentino desde hace décadas y lo va a seguir siendo. Sin embargo, me queda alguna duda acerca de si este sueño sigue siendo tan mayoritario como solía serlo, un poco porque cambiaron los estilos de vida y otro porque ese sueño se empieza a esfumar de tan lejano que se ve.

Al mismo tiempo, en un país en el que nada es estable, saber que el techo va a seguir estando ahí es un factor enorme de tranquilidad y eso es lo que se busca en última instancia. Vemos en la casa propia una seguridad que ninguna otra cosa nos puede dar, porque la sentimos como algo que no nos pueden sacar. En un país que se acostumbró a faltarle el respeto a la propiedad privada, ahorrar en vivienda parece lógico y deseable.

Toda la gestión de acá en adelante tiene que estar enfocada en que el mercado de vivienda pueda proveer soluciones a las personas y que éstas se adapten a necesidades y a demandas cambiantes. Esto significa que deben aparecer alternativas para que las personas puedan elegir la más conveniente en cada caso. Para esto, dos mercados tienen que funcionar sí o sí: el de alquileres y el de financiamiento. Y acá el puntapié tiene que ser regulatorio. Cuando el andamiaje de estos mercados se haya corregido, la construcción, la intermediación y el resto de los eslabones van a acompañar.

Se suele decir que no puede haber crédito hipotecario con inflación y, si bien es cierto que éste es de los peores problemas que puede haber, tampoco podemos estar esperando a que la macroeconomía mejore para tener un sistema de créditos que funcione. Chile, Bolivia, Colombia, México y Uruguay tienen unidades indexadas similares a la UVA, y casi todos arrancaron con niveles altos de inflación, parecidos a los de Argentina en 2016-2017, cuando se lanzó aquí esta unidad de cálculo. Obviamente, no hay largo plazo posible con una inflación del 100%, pero no hace falta llegar a niveles de un dígito para que haya crédito.

Lo que sí es necesario es actualizar el sistema financiero y, para eso, sólo hace falta mirar qué hacen los países donde hay crédito. En la mayoría, los gobiernos juegan un papel crucial en conectar el financiamiento para vivienda de largo plazo con lo que los pequeños ahorristas pueden invertir. Además, se busca reducir las barreras de entrada con seguros o garantías hipotecarias que permitan dar mayor robustez al mercado y facilidades a los hogares. Un punto clave de los años por venir es ir hacia la etapa 2.0 del sistema UVA, que es el fondo de compensación. Estas modificaciones, junto a otras más y a la ley de alquileres, pueden ser el primer paso para mejorar el acceso de las personas a la vivienda.

Por lo demás, el censo del año pasado nos va a dejar bien en claro para dónde apuntar en términos de planificación urbana, qué ciudades del país requieren trabajo específico y cuáles fueron los principales focos de transformación pos-pandemia. El país al que vamos no es igual al de los últimos años, sino que cuenta con muchas ciudades creciendo a ritmos vertiginosos con mercados de viviendas que se están desarrollando, por las buenas o por las malas. La acción del Estado para acompañar y orientar ese crecimiento va a ser crucial. Todo esto va a llevar tiempo, pero mi generación ya no tiene tiempo. Y las que vienen, tampoco.

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Febrero comienza con el sorteo de viviendas del Procrear II, que incluyen locaciones en Misiones

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Con el objetivo de seguir brindando soluciones habitacionales, se sortearán unidades funcionales en 17 provincias argentinas

El Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat que conduce Santiago Maggiotti, anuncia que el próximo 01 de febrero se realizará el sorteo de 635 viviendas pertenecientes a 37 Desarrollos Urbanísticos Procrear II ubicados en 17 provincias argentinas. Será a través de una transmisión en vivo desde las 15.15 por la TV Pública.

Quienes se hayan inscripto hasta el 09/01, pasarán por el proceso de selección electrónica supervisado por una Escribana Pública, para garantizar mayor transparencia. Las y los ganadores que cumplan con los requisitos estipulados en las Bases y Condiciones del programa, se darán a conocer posteriormente a través de la página del Ministerio.

A partir de allí, podrán acceder a la compra de una de las viviendas nuevas, a través de un crédito hipotecario que se actualiza mediante la Fórmula Casa Propia, la cual contempla la evolución salarial para otorgar previsibilidad a las familias beneficiarias.

Las unidades funcionales disponibles para este sorteo se encuentran en los predios de Bahía Blanca, Carmen de Patagones, Ciudad Evita, Haedo, Ituzaingó, Lincoln, Merlo, Morón, San Antonio de Areco, San Martín, San Miguel y San Nicolás (Buenos Aires); Estación Buenos Aires y Estación Sáenz (Ciudad Autónoma de Buenos Aires); Puerto Madryn (Chubut); Barrio Liceo, Cavanagh y San Francisco (Córdoba); Corrientes (Corrientes); Paraná (Entre Ríos); Jujuy (Jujuy); Maipú, Malargüe, Mendoza y San Rafael (Mendoza); Posadas (Misiones); Zapala (Neuquén); Viedma (Río Negro); Tartagal (Salta); San Luis (San Luis); Río Gallegos (Santa Cruz); Estación Cambios, Rafaela, y Súnchales (Santa Fe); Santiago del Estero y La Banda (Santiago del Estero) y Río Grande (Tierra del Fuego).

Cabe destacar que los Desarrollos Urbanísticos Procrear II son emprendimientos que atienden a las demandas habitacionales de cada territorio, contemplando no solo el acceso a la vivienda, sino la conectividad y la cercanía a centros educativos, recreativos y de salud, así como una completa infraestructura de servicios públicos y espacios verdes.

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Herrera Ahuad inauguró un nuevo sistema de videovigilancia y entregó viviendas en Campo Grande

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Esta mañana, en la Comisaría Campo Grande UR XI, el gobernador Oscar Herrera Ahuad inauguró el nuevo sistema de videovigilancia de la Policía de Misiones que operará en el municipio con 25 cámaras instaladas en puntos estratégicos de la ciudad. Después, acompañó la entrega de viviendas en el barrio Manuel Belgrano, donde 10 familias recibieron las llaves de sus casas a las que podrán mudarse para recibir las fiestas de fin de año en su nuevo hogar. 

Acerca de la puesta en marcha del sistema de seguridad, el funcionario comentó que no sería posible sin “un trabajo en conjunto y coordinado de los diferentes organismos del Estado provincial y el municipio que ayuda y acompaña también con las políticas públicas. El sistema de videovigilancia es algo que venimos llevando adelante en toda la provincia. Hay un plan de desarrollo estratégico por parte del Ministerio de Gobierno que ha permitido en estos días poner en funcionamiento uno en San Pedro, hoy en Campo Grande y próximamente otro en Puerto Iguazú”. 

Además, recalcó que es una inversión muy importante por parte de la provincia, ya que necesitó todo un tendido de redes de fibra óptica para la operatividad de las cámaras. Explicó que el sistema puede ir ampliando la cantidad de unidades de vigilancia de acuerdo al mapa del delito y que se complementa con el sistema de alerta del 911. 

“La certeza con la cual se entrega la información de la cámara de seguridad es muy importante. En pueblos como Campo Grande, o en otros puntos de la provincia, es fundamental también porque ayuda en lo que hace a la seguridad urbana y en la entrada de los caminos rurales. Inclusive, tienen como elemento de prueba de imágenes que se pueden integrar al proceso judicial”, agregó. 

NUEVAS VIVIENDAS 

En cuanto a la entrega de unidades habitacionales, reconoció que “cada vivienda que entregamos sabemos que rápidamente se convierte en un hogar y que es una necesidad muy importante para todos los misioneros”.  

Mientras, el intendente municipal, Carlos Sartori, explicó que la entrega de viviendas junto al plan de urbanización motiva “una presencia mucho más continua de toda la comunidad y hace que Campo Grande tenga mayor funcionalidad”. Agradeció la presencia del mandatario para compartir con los locales “el sueño de obtener la llave de la casa, que es donde tantas historias tendrán en el resto de sus vidas”. Adelantó que el próximo año continuarán con la entrega de 14 viviendas más. 

Entre los asistentes en la inauguración del sistema de videovigilancia,contó con la presencia del ministro de Gobierno, Marcelo Pérez; el vicepresidente primero de la Cámara de Representantes, Hugo Passalacqua; el jefe de la Policía de Misiones, Carlos Merlo; junto a otras autoridades de fuerzas de seguridad. En tanto, en la entrega de viviendas se sumó el presidente del IPRODHA, Juan Carlos Pereira, acompañado de funcionarios locales.  

EL NUEVO SISTEMA DE VIDEOVIGILANCIA  

Hoy se pusieron en funcionamiento 25 cámaras de videovigilancia que fueron instaladas en puntos estratégicos de la ciudad, como la rotonda de acceso, donde se instaló una cámara del tipo domo 360° y visión nocturna (infrarrojo). También sobre la avenida principal, y la plaza central, con cobertura en zona bancaria, escuelas, y paseos públicos. De esta manera, se amplía el sistema de videovigilancia, a través del Centro Integral de Operaciones 911 de la Policía de Misiones. 

Las cámaras están interconectadas a la red provincial de videovigilancia, mediante fibra óptica, en un trabajo en conjunto con la empresa Marandú SE, y monitoreadas desde la comisaría local por operadores policiales debidamente capacitados y entrenados. La localidad cuenta con el mismo sistema informático y de monitoreo que el del 911 Posadas, y posee una red propia de fibra óptica, que a futuro permitirá, a partir de la inversión inicial, lograr incrementar la cantidad de cámaras y sumar nuevas tecnologías, como las de cámaras de detección de dominio. 

LA ENTREGA DE VIVIENDAS  

Las viviendas entregadas fueron construidas por el Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (IPRODHA) en la localidad. Las casas son de la tipología Solidaridad/10, cada una cubre una superficie de 46,82 m2 y la obra completa, que incluyó la infraestructura, y significaron una inversión que fue cubierta en forma conjunta con recursos de Nación y Provincia. Estas 10 viviendas, completan el proyecto original de 20 unidades habitacionales, cuya primera etapa ya fue entregada hace unos años. 

Las unidades habitacionales son de mampostería de ladrillo hueco revocado, techo de chapa de zinc con estructura de madera, pisos y revestimientos de cerámica esmaltada. En cuanto a la carpintería, las ventanas y puertas, son de chapa, y los interiores poseen puertas placas de madera.  La instalación de agua es de cañerías para agua fría y cuentan con un tanque de reserva de 850 litros. La cloaca cuenta con desagüe a una cámara séptica y un pozo absorbente. A la vez, la infraestructura eléctrica está constituida por dos circuitos comunes, cableados para tomacorriente y portalámparas.  

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