La Municipalidad de Apóstoles continúa ejecutando tareas de mantenimiento y acondicionamiento en distintos caminos rurales del municipio, con el objetivo de garantizar una circulación más segura y eficiente para productores, vecinos y transportistas.
Las labores comprenden perfilado, nivelación y reparación de sectores afectados por las condiciones climáticas, mejorando la transitabilidad y facilitando el acceso a las chacras, establecimientos educativos y servicios esenciales.
Como parte del seguimiento permanente de las obras, la intendente María Eugenia Safrán y el secretario de Obras Públicas, Juan Cazut, recorrieron los sectores donde se desarrollan los trabajos, supervisando su avance y dialogando con vecinos y productores de la zona.
Estas intervenciones forman parte de un plan permanente de mantenimiento de la red vial rural. Debido a que el municipio cuenta con más de 500 kilómetros de caminos rurales, las tareas se ejecutan de manera planificada para llegar a cada sector. Se continúa trabajando de forma constante para alcanzar todos los caminos, agradeciendo la comprensión y la paciencia de los vecinos durante el desarrollo de las obras
Después de marcar un antes y un después en el mercado con CBSé y crear la categoría de yerbas compuestas hace más de cuatro décadas, Establecimiento Santa Ana volvió a apostar por la innovación. Esta vez lo hizo en Caminos y Sabores, donde presentó Mateando, su marca de yerba mate tradicional, ante miles de visitantes que recorrieron la feria. Con degustaciones, juegos y actividades para toda la familia, la compañía aprovechó uno de los encuentros más importantes de las economías regionales para acercar una propuesta que nació a partir de un pedido concreto de los consumidores y que hoy se posiciona como una de sus principales apuestas de crecimiento.
Establecimiento Santa Ana (ESA), empresa creadora de CBSé y Mateando, formó parte de una nueva edición de Caminos y Sabores, la feria que reúne a productores, emprendedores y marcas de todo el país para celebrar la identidad gastronómica argentina. En este marco, la compañía continúa impulsando el desarrollo de Mateando, una marca que ingresa en la categoría de yerba tradicional, y refuerza su estrategia de innovación y diversificación.
“Caminos y Sabores es una de las ferias más representativas para las economías regionales y para las marcas que forman parte de la cultura de consumo de los argentinos. Para nosotros fue una gran oportunidad para encontrarnos con consumidores de todo el país y seguir dando a conocer Mateando”, señaló Gustavo Redondo, Gerente Comercial de Establecimiento Santa Ana.
Durante los cuatro días de la exposición, los visitantes pudieron conocer de cerca Mateando, la primera yerba mate producida y envasada en origen, Santa Ana, Misiones. El producto se caracteriza por un proceso de secanza y estacionamiento natural que le aporta un sabor suave y duradero, una molienda equilibrada con bajo contenido de polvo y palo, y un envase innovador diseñado para responder a las nuevas demandas de los consumidores.
“La recepción del público siempre fue muy buena. Trabajamos más de dos años en busca del perfil del sabor, hicimos varias acciones para que los consumidores nos acompañen, entre ellas ofrecimos catas a ciegas para encontrar el blend perfecto para el consumidor de hoy. El desafío está en las góndolas, nos animamos a sumar una propuesta única en un mercado ya consolidado, el de la yerba tradicional. Mateando es una propuesta sólida que viene acompañada de calidad de CBSé buscando llegar a nuevos consumidores. Seguimos innovando como desde 1978, desde la primera yerba con CBSé Hierbas Serranas”, agregó Redondo.
Con un packaging 100% sustentable, Mateando conquista a las nuevas generaciones. “Siempre estamos buscando la vanguardia y viendo las demandas mundiales, por eso, trabajamos muchísimo para poder lograr un producto en un packaging sustentable respondiendo a esa demanda de los consumidores. Los colores y el uso del colibrí nos destacan dentro de una góndola que se mantiene tradicional en el punto de venta.”, señaló Redondo.
Además, el espacio contó con degustaciones, promociones y distintas actividades pensadas para toda la familia. Los asistentes también pudieron conocer CBSé Hierbas Serranas Edición Mundial, el lanzamiento de edición limitada que sacó Establecimiento Santa Ana para acompañar este mundial.
Un lanzamiento que amplió la estrategia de la compañía
MATEANDO nació como una apuesta de Establecimiento Santa Ana para ingresar al segmento de yerba mate tradicional, luego de décadas de liderazgo e innovación a través de CBSé, marca que en 1978 creó la categoría de yerbas compuestas y saborizadas en Argentina y es líder desde entonces.
La propuesta respondió a una evolución en los hábitos de consumo. Actualmente, los consumidores muestran un interés creciente por conocer el origen de los productos, sus procesos de elaboración, la trazabilidad de las materias primas y el impacto ambiental asociado a cada compra. En este contexto, la compañía identificó una oportunidad para desarrollar una marca que combina tradición, calidad e innovación.
“MATEANDO representó un hito para nuestra compañía. Nació de la escucha activa a nuestros consumidores y de la decisión de ofrecer una propuesta tradicional, con atributos diferenciales en calidad, origen y sustentabilidad. Hoy es una de nuestras grandes apuestas de crecimiento”, explicó Redondo.
El producto se comercializa en presentaciones de 500 gramos y cuenta con un envase fabricado con un 90% de material poliolefínico (PO), eliminando el uso de papel y reduciendo el impacto ambiental. Además, incorpora apertura fácil y pico vertedor para mejorar la experiencia de uso.
La marca también reflejó la estrategia de innovación permanente que caracteriza a la compañía desde hace más de cuatro décadas.
“En Establecimiento Santa Ana entendemos que innovar es escuchar al consumidor y transformar esas necesidades en productos concretos. Así nació CBSé en 1978, creando una categoría completamente nueva, y así nació MATEANDO, respondiendo a quienes buscaban una yerba tradicional con el respaldo y la experiencia de nuestra empresa”, agregó el ejecutivo.
En cuanto al mercado internacional, Redondo aclaró que Establecimiento Santa Ana entendió las necesidades más allá del consumidor nostálgico tradicional, para captar nuevos públicos: “Hoy Chile, España —que además es la puerta de entrada a gran parte de Europa— y Estados Unidos son los tres mercados más importantes para nuestro producto terminado”, explicó el Gerente Comercial de ESA.
Nuevas generaciones y nuevas formas de consumir mate
La yerba mate continúa siendo una de las infusiones más consumidas por los argentinos y mantiene una fuerte presencia en los hábitos cotidianos de millones de personas. Sin embargo, la categoría también atraviesa una transformación impulsada por nuevas generaciones que incorporan el mate a distintos momentos de consumo y formas de socialización, muchas veces potenciadas por las redes sociales y los contenidos digitales.
En este contexto, MATEANDO buscó posicionarse como una marca cercana, asociada a los encuentros cotidianos. Su nombre surge de una acción en presente continuo y remite a esos momentos compartidos entre amigos, compañeros de estudio, colegas o familia.
“El mate es una costumbre clásica y tradicional en Argentina, y existe el Día Nacional del Mate. Hoy estamos trabajando junto a organizaciones internacionales, con una petición en Change.org, para que se instituya el Día Mundial del Mate. Así como en su momento impulsamos que el emoji del mate se sumara a los teclados de todo el mundo, seguimos buscando que nuestra cultura siga penetrando globalmente”, señaló Redondo.
Con más de 48 años de trayectoria, Establecimiento Santa Ana continúa consolidando su presencia en la industria yerbatera a través de marcas que combinan tradición, innovación y nuevas experiencias de consumo, acompañando la evolución de una costumbre que forma parte de la identidad argentina.
El único empleado que se desempeñaba en el área de Auditoría Interna del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) dejó el cargo este jueves, por lo que el organismo se encuentra por tiempo indefinido sin ese servicio esencial, creado para garantizar la transparencia administrativa, el control de fondos públicos y el cumplimiento de la normativa vigente.
La noticia, de una gravedad institucional evidente, trascendió al mediodía y se suma a una serie de hechos que ponen en la mira la gestión de su presidente, el libertario Rodrigo Correa. Esta misma semana, más de 30 organizaciones presentaron un documento exigiendo la renuncia de Correa, denunciando un “deterioro institucional” y un “fracaso económico y productivo”. Las entidades respaldaron el pedido con datos estadísticos que reflejan una caída paulatina de la producción y precios deprimidos para la materia prima, al tiempo que acusaron al funcionario de manejarse con “discrecionalidad” e interpelaron el destino de los recursos presupuestarios.
En medio de esta crisis, la web oficial del organismo publicó este mediodía una gacetilla que rozó la ironía: “El INYM cuenta con un desfibrilador y lo pone a disposición de la comunidad cercana a su sede”. Mientras el instituto promociona un dispositivo para reanimar corazones, la realidad golpea con la misma metáfora: son los tareferos, productores, cooperativas y pequeños emprendedores quienes necesitan una reanimación urgente, asfixiados por la desregulación yerbatera (DNU 70/23), la inflación y la falta de políticas de contención.
Gastos bajo la lupa: ¿Qué se deja de controlar?
Para dimensionar el impacto de esta baja, es necesario entender el rol de la Auditoría Interna. Su función es ejercer un control integral y financiero sobre los recursos, balances y el patrimonio del INYM.
No solo examina los gastos operativos rutinarios, sino que audita de forma directa las erogaciones de la Presidencia y el Directorio, tales como:
Viáticos, movilidad y asignaciones.
Gastos de comisiones y comitivas en ferias nacionales e internacionales.
Cumplimiento de leyes, manuales de procedimiento y metas institucionales.
Tres niveles de control que hoy quedan rengos.
La Ley 25.564 de creación del INYM es explícita: exige mecanismos rigurosos de rendición de cuentas para transparentar el uso de los fondos recaudados (como la Tasa de Inspección y Fiscalización). El esquema legal prevé la figura de síndicos y divide el control en tres niveles anuales y continuos:
Auditoría Interna: El primer filtro. Revisa todos los procedimientos administrativos y compras antes de que se ejecuten y paguen para detectar desvíos a tiempo. (Hoy totalmente desmantelada).
Auditoría Externa: Firmas independientes que examinan las cuentas y confeccionan los balances de cierre.
Auditoría General de la Nación (AGN): El eslabón definitivo que realiza el control externo posterior.
El vaciamiento del área no es una casualidad de calendario, sino el desenlace de un proceso que comenzó en diciembre de 2023. Tras la designación de Rodrigo Correa por parte del Gobierno nacional, se ejecutó el despido sin causa de 21 trabajadores, desarticulando sectores clave como Fiscalización, Técnica, Registros y Administración.
En aquel momento, Auditoría Interna contaba con dos empleados. A uno de ellos se lo trasladó a Administración para cubrir el bache de los despedidos; el único que quedaba en el área es quien acaba de dar un paso al costado este jueves.
Este alejamiento coincide temporalmente con la presión de los sectores agrarios, sociales y académicos, y con los cuestionamientos hacia el propio Correa por recurrentes viajes que realizaría en avión a Buenos Aires (al menos dos veces al mes) financiados por el INYM, de los cuales no se conocen agendas oficiales ni resultados concretos.
Incertidumbre y un patrimonio en la mira
Al día de hoy, nadie sabe en quién recaerá la responsabilidad de custodiar los fondos que pertenecen a todo el sector yerbatero.
En este escenario de descontrol administrativo, trascendió que la gestión actual busca avanzar con la venta del terreno ubicado en Villa Lanús, Posadas. La propiedad había sido adquirida en agosto de 2021 para edificar la sede propia del INYM, un hito que en su momento fue celebrado como “histórico” al cumplir 20 años el organismo. Aquel proyecto buscaba dar “sentido de pertenencia y arraigo” a un organismo creado para generar el crecimiento y desarrollo de todos los eslabones de la cadena yerbatera, hoy muy alejado de ese objetivo.
En un documento fechado el 30 de junio de 2026, una amplia coalición de asociaciones de productores agrarios, cooperativas, trabajadores rurales y referentes académicos y sociales de Misiones le exigió la renuncia al presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), Rodrigo Correa. En el escrito dirigido al funcionario, el sector denunció un “profundo daño” a la principal economía regional. Además, lo emplazó a dimitir si no está dispuesto a defender los intereses de Misiones frente a las políticas de desregulación del Gobierno Nacional.
El planteo se suma al realizado en el mismo sentido hace una semana por la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM).
El documento presentado ante el INYM, firmada por dirigentes históricos como Hugo Sand (APAM) y Luis Alberto Andrusyszyn (APAZSUr), renombrados académicos como el escritor Javier Gortari (UNaM), Héctor Bárbaro (AMPYM) y Ana Cubilla (FETARA), entre decenas de organizaciones, traza un diagnóstico crítico sobre los siete meses de gestión de Correa, acusándolo de propiciar un “deterioro institucional sin precedentes” y un “fracaso económico y productivo“.
Los números de la crisis: caída de producción y consumo
El documento contradice los argumentos oficiales de “mayor competencia y beneficios” que utilizó la gestión de Correa para justificar la desregulación del mercado yerbatero. Basándose en las propias estadísticas del INYM, los firmantes expusieron un desplome alarmante en los indicadores clave del sector entre los primeros meses de 2024 y el mismo período de 2026:
–Cosecha de hoja verde: Registró una retracción superior al 40%, pasando de 268,2 millones de kilos en el primer cuatrimestre de 2024 a apenas 151,9 millones en el mismo lapso de 2026. Los datos de mayo confirman que la tendencia a la baja continúa. La baja en la cosecha -escasez de oferta- no propició una suba de los precios.
–Consumo interno: Las ventas en las góndolas locales registraron los niveles más bajos de los últimos años.
–Precios al productor: Se denunció que los valores en la chacra se desplomaron a una base de $200 por kilogramo, pagados además con cheques a largo plazo, mientras que ese descenso no se reflejó en los precios que pagan los consumidores en los supermercados.
“Los costos de la ‘desregulación’ fueron soportados exclusivamente por los productores primarios y los trabajadores vinculados a la actividad, mientras que los beneficios prometidos para el conjunto de la sociedad nunca llegaron a verificarse”, fustiga el texto.
Desmantelamiento institucional y falta de transparencia
Otro de los ejes centrales del reclamo es el desplazamiento de trabajadores experimentados de las áreas estratégicas como Fiscalización, Registros y el Área Técnica, entre otras, del INYM. Para las organizaciones, esto no significó un plan de “austeridad”, sino la parálisis operativa del organismo, lo que pone en riesgo los controles de calidad, la salubridad del producto y fomenta la circulación de yerba mate sin estampillar (lo que desfinancia a la institución).
Asimismo, el sector acusó a Correa de manejarse con “discrecionalidad” al limitar el funcionamiento del Directorio y las subcomisiones para acallar el debate del sector yerbatero, al tiempo que cuestionaron el intento de designar en cargos técnicos a personas ligadas a la militancia de La Libertad Avanza sin los concursos ni procedimientos correspondientes. “¿Cuál es el destino de los recursos presupuestarios liberados por los despidos si el INYM tiene hoy menos personal y menos presencia territorial?”, interpelaron.
La carta subraya como un punto de inflexión la reciente exposición de Correa el pasado 21 de mayo ante la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados de la Nación. Los productores manifestaron su indignación al señalar que, mientras las familias agrarias misioneras exponían su dramática situación de subsistencia, el presidente del INYM alineó sus argumentos con los del presidente de la Asociación de Productores Molineros de Corrientes, Joaquín Comas.
Los firmantes catalogaron de “desconocimiento supino” la idea de Correa de que el sector atraviesa una transición hacia una “negociación directa” y libre competencia. Argumentan que el mercado yerbatero es un oligopsonio, donde conviven 13.000 pequeños productores frente a un puñado muy concentrado de industrias molineras (donde sólo dos marcas dominan el 40% de las góndolas nacionales). Al retirar el Estado la fijación del precio mínimo obligatorio, advierten, no hubo libertad, sino una “brutal transferencia de ingresos desde la producción primaria hacia los eslabones más concentrados“.
Hacia el cierre de la nota, las más de treinta organizaciones firmantes apelaron a la condición de “comprovinciano” de Correa, recordándole que conoce de primera mano la realidad de las chacras de Misiones.
“Ningún cargo vale más que el respeto de la propia comunidad que lo vio nacer”, concluye el documento, intimándolo a dar un paso al costado si considera que los lineamientos nacionales le impiden defender la economía agraria y el sustento de los tareferos, cooperativas, pequeñas y medianas industrias y familias productoras de su tierra natal.
La investigación es liderada por la magíster Lorena Barbaro, del INTA Cerro Azul, quien junto a su equipo trabaja en el desarrollo y evaluación de biocarbón obtenido a partir de este subproducto característico de la actividad yerbatera regional.
“El biocarbón es un material sólido rico en carbono que se obtiene mediante un proceso denominado pirólisis, que consiste en transformar la biomasa mediante calor en condiciones de bajo contenido de oxígeno”, explicó Barbaro. A diferencia del carbón vegetal utilizado como combustible, el biocarbón se destina principalmente a mejorar las propiedades del suelo y contribuir a la captura de carbono de largo plazo.
Entre sus principales características, el material presenta una elevada capacidad para retener agua y nutrientes, además de ofrecer un ambiente favorable para el desarrollo de microorganismos beneficiosos. Estas propiedades lo convierten en una alternativa de interés para la agricultura sostenible y la valorización de residuos agroindustriales.
Un horno adaptado para transformar biomasa
Para llevar adelante el estudio, el equipo del INTA diseñó junto a una metalúrgica local un horno tipo Kon-Tiki, también conocido como horno de “cortina de llamas”. Esta tecnología permite producir biocarbón mediante un proceso relativamente simple y adaptable a distintas escalas de producción.
El sistema funciona a partir de la incorporación progresiva de capas de biomasa que se carbonizan bajo una cortina de llamas. Durante el proceso, las altas temperaturas y la limitada disponibilidad de oxígeno favorecen la transformación del material vegetal en un producto rico en carbono y estable en el tiempo.
Utilizando este equipamiento, los investigadores produjeron biocarbón a partir de palitos de yerba mate y posteriormente sometieron las muestras a diferentes análisis físicos y químicos, siguiendo estándares internacionales de calidad.
Resultados prometedores
Los estudios realizados mostraron que el biocarbón obtenido posee un elevado contenido de carbono estable, una característica fundamental para su permanencia prolongada en el ambiente y su contribución a la captura de carbono.
Además, presentó una estructura altamente porosa y una gran superficie específica, atributos que favorecen la retención de agua y nutrientes. Los análisis también revelaron una mayor concentración de nutrientes minerales en comparación con el material original sin procesar.
“Las características observadas indican que el biocarbón producido a partir de palitos de yerba mate tiene un importante potencial para aplicaciones agronómicas”, señaló Barbaro.
Otro dato relevante es que todos los parámetros evaluados cumplieron con los requisitos establecidos por las normas internacionales vigentes para biocarbón, lo que respalda la calidad del producto obtenido.
La próxima etapa
Con estos resultados, la investigación avanza ahora hacia una nueva fase orientada a evaluar el comportamiento del biocarbón como componente de sustratos para producción vegetal.
El objetivo será determinar cómo influye en las propiedades físicas, químicas y biológicas de los sustratos y analizar su impacto sobre el crecimiento de las plantas.
De confirmarse los resultados esperados, los palitos de yerba mate podrían transformarse en un recurso de alto valor agregado para la región, contribuyendo simultáneamente a la gestión sostenible de residuos, la mejora de los sistemas productivos y la mitigación del cambio climático.