El FMI aprobó la revisión del acuerdo y va a mandar los US$2.000 millones a la Argentina
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El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó la revisión técnica del acuerdo con la Argentina y desembolsará US$2.000 millones.
Así lo indicó el organismo en un comunicado, donde afirma que marcó “un hito inicial importante” en el marco del programa.
“Si bien no se alcanzó la meta cuantitativa de mediados de junio para la acumulación de reservas internacionales netas (RIN), se cumplieron otros criterios clave de desempeño y objetivos indicativos, y se implementaron medidas correctivas para acercar las reservas a la meta de RIN. El Directorio Ejecutivo celebró el compromiso de las autoridades de implementar políticas coherentes con los objetivos del programa”.
De esta manera, la Argentina recibirá un desembolso inmediato de DEG 1.529 millones (aproximadamente USD 2.000 millones), lo que eleva el total de desembolsos en virtud del acuerdo a DEG 10.729 millones (aproximadamente USD 14.000 millones).
La noticia fue confirmada el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, y por el propio organismo a través de un extenso comunicado que no solo valoró positivamente el desempeño económico bajo la administración de Javier Milei, sino que también reconoció los desafíos pendientes. La aprobación llega en un momento delicado, con el tipo de cambio oficial subiendo hasta $1.300, el MEP y el CCL orillando los $1.350, y la presión sobre el BCRA para contener la brecha y evitar desbordes inflacionarios.
“El programa ha tenido un comienzo sólido”, afirmó Kristalina Georgieva, titular del FMI. Si bien el Gobierno no alcanzó la meta de reservas netas de junio, logró cumplir el resto de los objetivos y aplicó medidas correctivas a tiempo. El Fondo celebró el compromiso oficial con un ancla fiscal estricta, un marco monetario más firme y una reducción progresiva de controles cambiarios.
En concreto, el déficit primario cero se sostiene como el eje rector de la política económica, con la meta de alcanzar este año un superávit primario del 1,6% del PBI, pese al impacto de la recesión. En paralelo, se destacó la reanudación del proceso desinflacionario, el retorno al crecimiento y la caída de la pobreza como signos de estabilización.
No obstante, el Fondo puso el foco en la necesidad de acelerar la acumulación de reservas, un punto que sigue siendo frágil en la hoja de ruta del Gobierno.
La propia Georgieva advirtió que la flexibilidad cambiaria debe preservarse, pero también pidió reforzar la comunicación sobre el régimen monetario de mediano plazo y consolidar la transición hacia una economía remonetizada.Reformas e inversión extranjera
El comunicado también se metió de lleno en la agenda estructural. El FMI recomendó intensificar las reformas para desregular la economía, mejorar el funcionamiento del mercado laboral y consolidar la apertura comercial.
Se hizo especial hincapié en la implementación del régimen de incentivos a grandes inversiones (RIGI) y la reducción gradual de impuestos distorsivos a las exportaciones, en la medida en que lo permita el frente fiscal.
Estas señales, que apuntan a facilitar la llegada de inversión extranjera directa y reforzar la competitividad, fueron bien recibidas por el mercado. Sin embargo, las dudas persisten. La curva de futuros de dólar sigue mostrando desconfianza y anticipa un tipo de cambio por encima de $1.600 para diciembre, a pesar de la postura contractiva del BCRA y el freno al financiamiento monetario del Tesoro.El dólar no afloja
En este contexto, el desembolso del FMI no logró calmar del todo los ánimos. Durante la jornada del miércoles, el dólar blue llegó a tocar los $1.385, mientras que el CCL se mantuvo firme en torno a los $1.375, dejando en evidencia la persistente demanda de cobertura. Ni las altas tasas de interés de las Lecap, ni las intervenciones indirectas del Central en el mercado de futuros lograron frenar la presión cambiaria. Los precios al cierre quedaron:

El spread entre el dólar oficial y el blue supera el 6%, y la brecha con los financieros se ubica cerca del 5%, un nivel relativamente bajo en comparación con crisis anteriores, pero que refleja el escepticismo reinante respecto a la sostenibilidad del programa.Un respaldo clave, pero condicionado
Con este nuevo desembolso, el total girado por el FMI bajo el actual programa ya alcanza los US$14.000 millones, de los US$20.000 millones previstos.
El apoyo está sujeto a una continuidad estricta del ajuste y al cumplimiento de las metas de reservas y resultado fiscal. El apoyo está sujeto a una continuidad estricta del ajuste y al cumplimiento de las metas de reservas y resultado fiscal.
La hoja de ruta que trazó el organismo multilateral para los próximos meses exige, además, mantener la disciplina ante posibles desvíos y evitar cualquier relajación prematura. La credibilidad del plan de estabilización sigue en observación, especialmente en un contexto de alta incertidumbre política y financiera.
El comunicado del FMI:
El Directorio Ejecutivo del FMI concluye la primera revisión del acuerdo ampliado en el marco del Servicio Ampliado del FMI para Argentina
- El Directorio Ejecutivo del FMI concluyó la primera revisión del acuerdo de 48 meses en el marco del Servicio Ampliado del FMI (SAF) para Argentina, lo cual hace posible un desembolso de aproximadamente USD 2.000 millones.
- La solidez en la ejecución de las políticas ha respaldado una transición fluida hacia un régimen cambiario más flexible, acompañada de una reducción de la inflación y un crecimiento económico continuado.
- El Directorio Ejecutivo celebró el compromiso de las autoridades de salvaguardar el ancla fiscal, mejorar el marco monetario, recomponer las reservas y profundizar en las reformas que favorecen el crecimiento.
El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó el día de hoy la primera revisión del acuerdo ampliado en el marco del Servicio Ampliado del FMI (SAF) para Argentina. Esto representa un primer hito importante en el marco del programa, cuyo objetivo es reforzar las finanzas públicas, reducir la inflación, recomponer las reservas y sentar las bases de un crecimiento más vigoroso y sostenible impulsado por el sector privado.
A pesar de la coyuntura mundial más complicada, el Directorio Ejecutivo concluyó que la ejecución del programa ha sido sólida, como resultado de políticas adecuadamente estrictas. Si bien quedó sin cumplir para mediados de junio la meta cuantitativa de acumulación de reservas internacionales netas (RIN), sí se cumplieron otros criterios de ejecución y metas indicativas clave. También se aplicaron medidas correctivas para acercar las reservas a la meta fijada para las RIN. El Directorio Ejecutivo aplaudió el compromiso de las autoridades de aplicar políticas congruentes con los objetivos del programa.
La decisión del Directorio hace posible un desembolso inmediato de DEG 1.529 millones (aproximadamente USD 2.000 millones), lo cual sitúa el total de desembolsos en el marco del acuerdo en DEG 10.729 millones (aproximadamente USD 14.000 millones). El acuerdo de 48 meses a favor de Argentina en el marco del SAF, que da acceso a DEG 15.267 millones (equivalentes a USD 20.000 millones, o el 479% de la cuota), fue aprobado el 11 de abril de 2025 (véase el Comunicado de Prensa N.º 25/101).
Al término de las deliberaciones del Directorio Ejecutivo sobre Argentina, la Directora Gerente, Kristalina Georgieva, realizó la siguiente declaración:
“La nueva fase del programa de estabilización de Argentina, respaldado por el acuerdo del Servicio Ampliado del FMI, ha tenido un comienzo positivo, a pesar de la coyuntura mundial más complicada. La orientación restrictiva adecuada de las políticas macroeconómicas ha permitido una transición fluida hacia un régimen cambiario más flexible y la relajación de la mayoría de los controles y las restricciones cambiarias. La desinflación se ha reanudado, la economía ha continuado su expansión y la pobreza ha seguido reduciéndose. En particular, Argentina ha recuperado el acceso a los mercados internacionales de capital antes de lo previsto, aunque el riesgo soberano sigue siendo alto.
La meta de déficit fiscal cero sigue siendo el ancla principal de la política económica. Los controles y la disciplina del gasto garantizan el cumplimiento del objetivo de superávit primario del 1,6% del PIB que las autoridades marcaron para este año, además de que crean margen para proporcionar una asistencia social adecuada a los más vulnerables. De cara al futuro, la consolidación fiscal debe continuar, respaldada por reformas fiscales bien secuenciadas, incluyendo al sistema tributario. Es importante garantizar que cualquier nueva iniciativa tributaria o de gasto esté financiada en su totalidad.
La desinflación y el proceso de remonetización en curso deben seguir contando con el respaldo de unas condiciones monetarias restrictivas. Las correcciones introducidas en el marco monetario deben seguir mejorando la gestión de la liquidez y mitigar la volatilidad de las tasas de interés. Por su parte, para anclar aún más la desinflación, sigue siendo esencial una mayor claridad con respecto al régimen monetario a mediano plazo.
Debe mantenerse la flexibilidad cambiaria, además de seguir realizándose esfuerzos sostenidos para reconstituir las reservas. Esto es fundamental para que Argentina pueda gestionar mejor los shocks y lograr un acceso duradero a los mercados internacionales de capital en condiciones más favorables.
Deben profundizarse los esfuerzos en curso para desregular la economía, reducir las barreras a la entrada y mejorar la gobernanza y la eficiencia del Estado. Debe prestarse una mayor atención a la aplicación de reformas bien secuenciadas destinadas a: i) mejorar el mercado laboral para promover el empleo formal y facilitar la movilidad laboral; ii) estimular la inversión extranjera directa mediante la implementación consistente e imparcial del régimen de incentivos para grandes inversiones (RIGI), y iii) aumentar la apertura comercial, continuando la reducción de los impuestos a la exportación que provocan distorsiones, siempre que lo permitan las condiciones fiscales.
Frente a los riesgos aún elevados, formular políticas con agilidad y preparar planes de contingencia sigue siendo esencial para proteger los objetivos del programa. La continua preparación y una comunicación clara de las políticas, así como también el apoyo social bien focalizado, serán fundamentales para ampliar el consenso social y político en torno al programa”.
