Caputo busca secar la plaza de pesos con Lecaps y títulos dólar linked en licitación clave
|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
El Tesoro lanza una licitación clave con Lecaps, bonos dólar linked y TAMAR para enfrentar vencimientos por $9 billones
El Ministerio de Economía anunció un nuevo llamado a licitación de deuda para el miércoles 27 de agosto, con un menú diversificado de instrumentos que incluye Lecaps, bonos dólar linked y títulos atados a la tasa mayorista (TAMAR). La medida se produce en una semana crítica, marcada por vencimientos que superan los $9 billones, alta volatilidad en las tasas de interés y un contexto político tensionado de cara a las elecciones de octubre.
El Gobierno enfrenta un cronograma de vencimientos abultado, que sumaba $13,7 billones hasta el 29 de agosto, incluyendo las tenencias del Banco Central. Para despejar el panorama, el lunes el Ministerio de Economía realizó un canje con la autoridad monetaria por $5 billones, lo que permitió anticipar renovaciones y reducir la presión inmediata.
La estrategia busca absorber pesos de la plaza, contener expectativas de devaluación y estabilizar la curva de tasas. Sin embargo, la operación se da en medio de fuertes cuestionamientos del mercado sobre el nivel de las tasas de interés y la sostenibilidad de la deuda en pesos.
El ministro de Economía, Luis Caputo, respondió a las críticas asegurando que las tasas “son endógenas” y que la actual suba “es transitoria”. Señaló que tras las elecciones “esa variable va a bajar”, descartando un impacto duradero sobre la actividad.
Los instrumentos ofrecidos
La Secretaría de Finanzas, a cargo de Pablo Quirno, detalló el menú de instrumentos que se ofrecerán en la licitación:
- Lecaps (Letras Capitalizables en Pesos):
- S30S5: vencimiento 30/09/2025 (reapertura).
- S16E6: vencimiento 16/01/2026 (reapertura).
- S27F6: vencimiento 27/02/2026 (nueva).
- Bonos TAMAR (atados a la tasa de plazo fijo mayorista):
- M16E6: vencimiento 16/01/2026 (reapertura).
- M27F6: vencimiento 27/02/2026 (nueva).
- Bonos dólar linked (atados a la evolución del tipo de cambio oficial):
- D30S5: vencimiento 30/09/2025 (nueva).
- D16E6: vencimiento 16/01/2026 (reapertura).
La recepción de ofertas será el miércoles 27 de agosto de 10 a 15 horas, con liquidación prevista para el viernes 29 de agosto (T+2).
Según la resolución, habrá dos tramos: no competitivo (para inversores minoristas hasta $50 millones en pesos o USD 50.000) y competitivo (para montos superiores, con precios, tasas o márgenes a definir por el mercado).
La licitación se regirá bajo los procedimientos de la Resolución Conjunta 9/2019 de la Secretaría de Finanzas y Hacienda, que establece criterios de transparencia y segmentación de la demanda.
El Gobierno busca extender plazos y trasladar buena parte de los vencimientos hacia 2026, reduciendo la carga inmediata y evitando mayores presiones en el período electoral. Con ese objetivo, se limitó la oferta de vencimientos cortos a septiembre 2025, empujando el resto de las colocaciones hacia enero y febrero de 2026.
La inclusión de bonos TAMAR responde a la necesidad de captar demanda de bancos, que podrían integrar estos títulos como parte de sus encajes. En tanto, los bonos dólar linked apuntan a inversores que buscan cobertura ante una eventual devaluación tras las elecciones.
El secretario Quirno destacó en redes sociales que el esquema “apunta a ordenar la curva y dar previsibilidad al mercado”, mientras que analistas financieros advierten que la estrategia depende de la capacidad del Tesoro para seguir rolando deuda en un contexto de alta incertidumbre política.
Repercusiones e impactos esperados
La licitación será una prueba de confianza para el mercado. Una buena adhesión permitirá al Tesoro renovar compromisos y sostener su política de financiamiento en pesos. En caso contrario, podría aumentar la presión sobre el tipo de cambio paralelo y las expectativas de inflación.
Desde el sector financiero, algunos bancos anticipan que habrá demanda por los TAMAR y dólar linked, mientras que las Lecaps enfrentarán mayor selectividad. Inversores minoristas, en tanto, podrían optar por el tramo no competitivo como forma de acceder a instrumentos de cobertura en un contexto volátil.
La operación también tendrá un impacto político: en plena campaña electoral, el oficialismo necesita mostrar capacidad de gestión de la deuda sin recurrir a la emisión monetaria, lo que le permitiría reforzar su mensaje de estabilidad ante el electorado y los mercados.
Con la mirada puesta en octubre, el mercado seguirá atento a la evolución de las tasas, la dinámica del dólar y la capacidad del Tesoro para seguir absorbiendo pesos. La apuesta oficial es que, tras las elecciones, se reduzca la volatilidad y los costos de financiamiento.
El resultado de la licitación del miércoles será clave para definir los próximos pasos: si el Gobierno logra renovar con éxito los vencimientos y captar fondos frescos, podría llegar con mayor margen a fin de año; en caso contrario, la presión cambiaria y las dudas sobre la sostenibilidad de la deuda podrían intensificarse.
