Decisiones estratégicas pendientes: obras y concreciones necesarias para Misiones, el NEA y Argentina

Para los que miran a Argentina con ojos y mentes portuarias, centralistas, teñidas de unitarismo (como es la mayoría de los comunicadores sociales “nacionales”, de los medios porteños), resulta extraño, cuando no desconocido, que Misiones, en forma contracíclica esté atravesando un período de cierta bonanza económica y leve mejoría social, en plena pandemia; precisamente cuando la severa recesión aqueja a casi todo el mundo.

El caso, digno de estudio, es que la pandemia, al aislarnos, fortaleció la economía de Misiones, que estuvo fuertemente aquejada por el neoliberalismo salvaje, en los cuatro muy negativos años del macrismo, en los cuales el combo destructivo era un contexto insalvable; y en este caso particular, por la exacerbación de las facilidades para las importaciones, dentro de la cual, el tráfico fronterizo llegó a ser muy perjudicial para los entornos limítrofes nacionales.

Eso muy acentuado en el caso particular de Misiones, provincia insertada entre dos naciones, con dos puentes y con frontera seca, lindantes con importantes poblaciones de Paraguay y Brasil. En esa situación, la no mucha riqueza provincial en buena parte se volcaba fuera de nuestras fronteras, en beneficio de las economías de Brasil y Paraguay, naciones limítrofes que enmarcan casi el 90 % de las fronteras de Misiones, pues los precios internos estaban afectados por cierta sobrevaluación relativa de nuestra moneda, principalmente respecto a las de esos dos países; lo cual ocurría en medio de una severísima recesión argentina, lo que es recurrente consecuencia de políticas neoliberales.

Cortada abruptamente la sangría de gastos hacia el exterior, a consecuencia de los cierres de fronteras, se pudo ver un reverdecer de la economía provincial, lo cual se reflejó también en los aumentos de las recaudaciones impositivas provinciales y municipales, lo que permitió financiar obras públicas diversas, que – como es lógico- provocó un saludable efecto multiplicador económico.

En el marco de cierta bonanza, las prioridades se suelen relativizar. ¡Pero la correcta planificación, con sus lógicas adecuaciones a los cambios que se van dando, no debe nunca dejarse de lado! Ahora que se está experimentando una fuerte recuperación económica, que no es similar en todos los sectores ni en todas las provincias, pero como sea, se percibe claramente, es imperativo definir prioridades en infraestructura para apuntalar nuestro desarrollo socio económico, evaluado todo desde una abarcativa visión geopolítica enmarcada en el Enfoque Nacional de todo el contexto.

Claramente, el concepto de Enfoque Nacional es el contrapuesto al desquicio destructivo del neoliberalismo salvaje, y muy lejos, en las antípodas también, de los planteos teóricos con visos anarco – troskos de ciertas progresías grandilocuentes, supuestamente “anti sistema”, que terminan siendo funcionales al statu quo antinacional de neoliberales y reaccionarios ultra conservadores.

Dentro de esa visión del Pensamiento Nacional (como la definía el lúcido e insobornable Arturo Jauretche), se exponen algunas acciones de excluyente prioridad para apuntalar e inducir el desarrollo socio económico de Misiones, del NEA y consecuentemente, de Argentina.

– ENERGÍA ELÉCTRICA. Es necesario prever el correcto abastecimiento de los enormes volúmenes de energía eléctrica, adicionales a las necesidades actuales, que con seguridad necesitaremos incrementar en forma acentuada y sostenida, tal como lo demuestran las curvas de consumo históricas y las evaluaciones bien fundamentadas de especialistas en la materia.

También necesitamos grandes inversiones en nuestro sistema interconectado provincial. Sin apoyos nacionales, difícil que se concreten. Se sabe que la demanda eléctrica, en una provincia dinámica pero aun poco desarrollada, es mayor que la media nacional, y tiende a duplicarse cada década. Necesitamos energía de calidad, operable como Base del Sistema Energético, en lo posible limpia, económica y confiable.

Nada de eso nos dan las “renovables amputadas” eólicas y solares, pues son intermitentes, se “prenden o apagan” sin control, pues el viento y el sol son fenómenos inmanejables por el ser humano. Y son energías caras, solo subsisten en base a fuertes subsidios y prebendas; además de lo cual tampoco son “limpias”. Apostar a la energía solar como supuesta “gran solución” en Misiones, es simplemente un disparate sin sustento técnico ni económico. Una provincia como Misiones y una región con el NEA, con enorme potencial hidroeléctrico ocioso, sería comparable a los Emiratos Árabes negándose a explotar el petróleo y el gas. La otra cara de la misma moneda del disparate energético que se nos impuso en base al terrorismo ultra ecologista.

– GASODUCTO. Es imperativo que Misiones y Corrientes unan fuerzas, más allá de banderías políticas o intereses sectoriales, para exigir la pronta concreción de nuestra interconexión al GasNEA, el cual dará un poderoso soporte al necesario desarrollo industrial y mejorará el nivel general de vida. Urge rectificar clara y categóricamente la peregrina afirmación pública, según la cual Misiones podrá suplantar al gasoducto con la propia producción de una tecnología aun embrionaria y carente de infraestructura, como la del hidrógeno. Otro disparate instalado como supuesta “verdad revelada” en esta provincia.

– TRANSPORTE FLUVIAL. Tenemos el nuevo puerto de Posadas, pero los movimientos de grandes cargas por vía fluvial, brillan por su ausencia en esta margen del Paraná. Se debe apoyar la necesaria nacionalización de la mal llamada “Hidrovía”. Es imperativo volver a desarrollar el transporte fluvial en los tramos argentinos y compartidos de la Cuenca Del Plata. Es por lejos el más económico medio para grandes cargas en grandes distancias. Impulsar esta idea reactivará la industria naviera, parte de la cual puede reverdecer en Corrientes, y porque no, en Misiones. Conseguida esa reactivación, vamos a necesitar más puertos, para descentralizar las operaciones; posiblemente en Santa Ana, Eldorado e Iguazú.

– FERROCARRIL Necesitamos imperiosamente el ferrocarril mesopotámico (¡que no se lo vuelva a llamar “Urquiza” como inmerecido homenaje a ese múltiple traidor!); tanto para cargas como para pasajeros, volviendo a dar un medio de transporte económico y seguro. Es sabido que falta la decisión de volverlo operativo. Y las cuantiosas inversiones necesarias para reacondicionar e incluso para ampliar la traza de las vías, así como para el material rodante y logístico, fueron ofrecidas en condiciones que serían muy interesantes, tanto por China como por Rusia. No es utópico que vuelva a ser internacional, conectando también Encarnación y Asunción, además de toda la Mesopotamia y la Capital Federal. También debería extenderse su traza hasta Iguazú, posiblemente en forma paralela a la Ruta Nacional 14, en su mayor parte.

-TRANSPORTE URBANO Y SUBURBANO ELÉCTRICO. En ciudades muy extendidas y pobladas, como las capitales provinciales de Misiones y Corrientes, se podrá mejorar mucho el nivel de vida de ambas poblaciones y descongestionar el tránsito urbano, si con visión de futuro, pero perentoriedad actual, se impulsan sistemas de transporte de pasajeros, a nivel de calle o sobreelevado, para unir los distintos barrios e incluso los núcleos urbanos satélites. Con eso se ahorrará mucho tiempo a los usuarios, y mucha contaminación atmosférica y sonora, que producen los autos y los ómnibus. Parece muy utópico, pero serian concreciones muy importantes. Así como se financiaron las costaneras, que antes parecían imposibles de concretarse, bien pueden financiarse estas obras.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password