El riesgo país trepó a 829 puntos y el dólar mayorista marcó un nuevo máximo nominal
La tensión en los mercados financieros volvió a reflejarse en los activos argentinos. El riesgo país avanzó 24 unidades en la jornada y quedó en 829 puntos básicos, a solo uno de los 830, mientras que el dólar mayorista subió cinco pesos y cerró en $1.551, un nuevo máximo nominal. En apenas dos días hábiles de noviembre, el tipo de cambio acumuló un aumento de $17, el mismo incremento que había registrado durante todo octubre.
El indicador elaborado por JPMorgan registró una suba diaria del 3% y acumuló un avance del 5,3% en lo que va del mes. Desde el comienzo del año, el incremento supera el 45%. La evolución se produjo en una jornada atravesada por las elecciones legislativas de Estados Unidos, en las que se definía la composición de las mayorías en el Congreso de ese país, un resultado seguido de cerca por los mercados y por el Gobierno argentino.
Uno de los factores de atención para la Argentina es la continuidad de la asistencia financiera externa activada en octubre de 2025. El escenario político estadounidense puede incidir sobre las condiciones de ese respaldo, aunque el resultado electoral, por sí solo, no determina automáticamente su continuidad. La incertidumbre se trasladó a los precios de los activos y coincidió con una rueda negativa para los bonos soberanos argentinos, que registraron pérdidas de hasta el 2%.
La caída de los títulos públicos presionó sobre el riesgo país, que mide el diferencial de rendimiento exigido a la deuda soberana argentina frente a los bonos considerados de referencia. Su aumento refleja un mayor costo de financiamiento relativo y condiciona las posibilidades de acceso del Estado y de las empresas al crédito internacional. En ese sentido, la evolución del indicador constituye una señal relevante para evaluar las expectativas de los inversores sobre la capacidad de pago y la estabilidad financiera.
Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street también operaron en terreno negativo, con retrocesos de hasta el 4%. Entre las bajas mencionadas se ubicaron Globant, Cresud, con una caída del 3,1%, y Loma Negra, que perdió 1,7%. El comportamiento de los papeles locales en el exterior contrastó con la evolución del mercado doméstico: el índice S&P Merval avanzó un 1,4%, en una rueda de resultados dispares para las compañías que integran la Bolsa porteña.
Entre las principales subas locales se destacaron Transportadora de Gas del Sur, con un avance del 4%, y Banco Macro, que ganó un 3,2%. En sentido contrario, Transener retrocedió un 1,7% y Sociedad Comercial del Plata perdió un 0,9%. La diferencia entre el desempeño del mercado local y el de los activos argentinos en Nueva York mostró que la jornada no tuvo una dirección uniforme para todos los instrumentos.
En el mercado cambiario, el dólar mayorista aumentó cinco pesos, equivalente al 0,4%, y terminó en $1.551. La suba se produjo en un contexto de mayor demanda y menor oferta de divisas, mientras el Banco Central no intervino en la rueda. El volumen operado alcanzó los US$472,3 millones, por debajo del promedio de aproximadamente US$560 millones registrado durante octubre.
El movimiento acumulado del tipo de cambio mayorista también marca una aceleración respecto de la semana anterior. En los dos primeros días de esta semana avanzó $17, frente a los $8,50 registrados en idéntico período de la semana previa. La comparación con octubre permite dimensionar el ritmo del ajuste: durante todo ese mes la cotización había subido $17, un 1,1%, mientras que ese mismo incremento se concentró ahora en apenas dos jornadas.
La variación cambiaria se produce, además, frente a estimaciones privadas preliminares que ubican la inflación de noviembre entre el 1,8% y el 2%. Se trata de proyecciones de consultoras y no de un dato oficial cerrado, pero permiten observar la relación entre la evolución del dólar y las expectativas de precios. La trayectoria del tipo de cambio puede incidir sobre los costos de reposición, los insumos importados y las decisiones de cobertura de empresas y operadores, aunque su traslado a precios depende de múltiples factores.
En el segmento minorista, el dólar al público subió cinco pesos, un 0,3%, y cerró a $1.570 para la venta según la referencia del Banco Nación. El promedio informado por el Banco Central para las entidades financieras fue de $1.572,65 para la venta y $1.519,38 para la compra. En tanto, el dólar blue también avanzó cinco pesos y terminó en $1.570.
La combinación de un riesgo país en ascenso, bonos soberanos en baja y una mayor presión sobre el mercado cambiario vuelve a poner el foco en la consistencia de las variables financieras y en la disponibilidad de divisas. Para el sector productivo, la evolución del dólar y del costo del crédito constituye una referencia central en la planificación de inversiones, importaciones y financiamiento. Para el Estado, el comportamiento de los títulos públicos y la percepción de riesgo inciden sobre las condiciones de refinanciación de sus compromisos.
La jornada dejó, así, dos señales simultáneas: el encarecimiento del riesgo argentino en los mercados internacionales y un ritmo de depreciación del peso más concentrado que el observado durante octubre. La continuidad de estos movimientos dependerá de la evolución de la oferta y la demanda de divisas, del desempeño de los activos soberanos y de las expectativas sobre el escenario financiero internacional.
