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El valor de la anticipación

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En agosto de 2016, cuando la caída del consumo se empezaba a hacer sentir, primero por las asimetrías y después, arrastrado por la recesión general, el gobernador Hugo Passalacqua presentó el Ahora Misiones, una alquimia financiera en la que todos ponen y todos ganan: se estimularon las ventas mediante descuentos y reintegros, los comercios recuperaron movilidad y los bancos y la Provincia, hicieron su esfuerzo para mitigar la suba de tasas, el mal que está matando a las Pymes, según reiteró hace algunas horas la Confederación Argentina de la Mediana empresa, presidida por el misionero Gerardo Díaz Beltrán.

Dos años después, el Ahora Misiones generó ventas por 1.090 millones de pesos y significó un bálsamo para la economía provincial en medio de una caída monumental en el resto del país. Anticiparse para proteger las fronteras adentro, ha sido una marca registrada que hoy se percibe como clave para desmarcar a Misiones de la crisis que hunde al país. Son mil millones de pesos que circularon en el territorio provincial, alimentando empresas, conteniendo el empleo y aplacando una inflación que terminó 2018 por las nubes, con 47 por ciento. En el año que pasó Argentina terminó entre los cuatro países con mayor inflación, solo superada por Venezuela, Sudán y Sudán del Sur. Pero el problema es la Venezuela de Nicolás Maduro.

Para encontrar una suba de precios similar en la Argentina hay que remontarse a 1991, con 84 por ciento, en la hiperinflación que después aplacó Carlos Menem con la Convertibilidad. En el estallido de ese modelo, ya en 2002, tras la huida de la alianza y con la devaluación posterior, la inflación había sido del 40,9%, por debajo del índice de 2018.

Fue justo después de ese estallido, tras el que se vayan todos que tronaba en los partidos tradicionales, que la recién nacida Renovación comenzó a darle forma al “misionerismo” con la decisión de iniciar un proceso de desendeudamiento inédito, que hoy permite tener las finanzas en orden y disponer de recursos para hacer frente al retroceso de la Nación en sus responsabilidades o en el aporte que hacía a través de subsidios a tarifas eléctricas y transporte, que aumentarán la mitad de lo que hubiera sido por la quita aplicada por Mauricio Macri. En Misiones el impacto de ese abandono será menor que en otras latitudes porque hay una caja solvente.

La permanente búsqueda de blindar los intereses misioneros terminó en otro hito: después de reclamar varios años, la Nación admitió pagar las regalías de Yacyretá a Misiones en energía y no pesos devaluados y tarde, como se estaba percibiendo, con un enorme daño a la economía, porque en paralelo, la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico cobraba jugosos intereses por un día de demora en el pago de las facturas.

Ahora, el 20 por ciento de la factura de Cammesa será compensado por energía -que no se desvaloriza- y la Provincia podrá administrar qué hacer con ese “excedente”. El ahorro estimado en el año ronda -a precios actuales-, los 1.200 millones de pesos. El futuro seguro será aplacar los varios aumentos más que se vienen en la tarifa eléctrica durante el año. De todos modos, Misiones mantiene una de las tarifas eléctricas más bajas del país y ya compensó con recursos propios la caída de los subsidios. Ahora tendrá un poco más de holgura para hacer frente a los tarifazos por venir.

La prioridad del Gobierno, repetida hasta el cansancio por Hugo Passalacqua a sus ministros, es sostener la paz social en la provincia y eso se logra con una administración certera de los recursos y los canales de diálogo abiertos. Contar con recursos es clave. Sueldos al día y bonos para activos y jubilados, que ya acordaron un aumento del 23 por ciento y la mirada permanente sobre el sector productivo en sus variadas expresiones, desde las Pymes que pueden descontar cheques a tasa subsidiada hasta el desembolso directo que va a ayudar a los eslabones más débiles de la cadena, como tareferos o pequeños productores tabacaleros, olvidados unos por la Nación, relegados otros por la burocracia permanente. En los próximos días se presentará un plan de asistencia directo, para apuntalar los precios, comprar maquinaria y recuperar competitividad de sus productos.

La paz social que se custodia en Misiones contrasta con una insensible política de “sálvese quien pueda” que parece emanar de las oficinas de la Casa Rosada. Los tarifazos y la devaluación destruyeron el poder adquisitivo de los salarios e impulsaron una fuerte suba de la pobreza, en paralelo al crecimiento del desempleo. Ya hay datos alarmantes. En Buenos Aires, cerca del 70 por ciento del salario promedio se lo lleva el rubro “vivienda”, reveló Fernando Muñoz, coordinador del Programa de Atención a Inquilinos de la Defensoría del Pueblo porteña.

Pero el Gobierno nacional está decidido a profundizar el rumbo. En el inicio del año electoral se muestra desafiante con proyectos que apuntan a retener al votante propio más que a seducir al resto. Desempolvaron el proyecto de bajar la edad de imputabilidad, al mismo tiempo que se suman las escuelas cerradas, especialmente en Buenos Aires y la Capital Federal, curiosamente los únicos distritos cuyos recursos de coparticipación crecieron por encima de la inflación. Con más dinero, menos Estado. Pero mientras se sostiene en el discurso que la educación es esencial, se expulsa del sistema a quienes tuvieron la mala suerte de caer en una escuela pública y nocturna.

La situación está difícil, tuvimos que abrir comedores a pedido de la gente. Aumentó mucho la cantidad de personas que vienen a comer”, confesó Margarita Barrientos, la referente de la pobreza preferida por el Presidente.

Sin embargo, ella la volvería a votar. Macri se recuesta en esa ambigüedad. Es él o el regreso de Cristina. Los demás aspirantes todavía no logran romper esa opción. La pregunta es ¿le alcanzará al Gobierno con sostenerse en su techo electoral propio, cercano al 30 por ciento de los votos?

Según la consultora Dicen, del licenciado Hilario Moreno del Campo, Cambiemos ganaría hoy con el 31 por ciento de los votos, contra 27 de Unidad Ciudadana. El peronismo federal apenas acaricia el 10 por ciento. Pero la misma consultora sostiene que en un mano a mano, Cristina le ganaría a Macri en primera y segunda vuelta.

“La foto de preferencias electorales a finales del año 2018, continúa signada  por la polarización entre proyectos antagónicos encarnados en los liderazgos de Mauricio Macri por el oficialismo y Cristina Kirchner en el campo opositor”, explica el sociólogo Artemio López. “Al ritmo de la profundización de la crisis, la ex Presidenta perfora sin prisa ni pausa el famoso “techo” que la “patria consultora” juzgaba lapidario y ya hoy merodea el 40% de votos nacionales, un dato nada novedoso ya que en el año 2017, en pleno ciclo ascendente de la alianza Cambiemos , CFK obtuvo 38% de los votos en Buenos Aires, distrito que en el peronismo siempre determina la media nacional, anticipando el notable volumen de su piso electoral, la verdadera “tormenta” que desvela la larga siesta presidencial”, agrega el consultor.

La consultora D’Alessio Irol coincide en que la crisis tendrá un rol preponderante en la elección de octubre: “Ambos lados de la grieta registran un presente económico complejo, aunque le asignan distinta gravedad. Hacia el futuro, predominan las expectativas positivas mesuradas entre electores de Cambiemos, mientras que los votantes opositores no predicen mejoras en el próximo año”. El 88 por ciento de sus encuestados respondió que su situación económica está peor que hace un año y un alarmante 57 por ciento, cree que el año que se inicia será peor.

El salteño Juan Manuel Urtubey se lanzó al ruedo pero aparece por detrás de Sergio Massa, quien pese a su recorrido de hormiga por las ciudades bonaerenses, apenas cosecha un diez por ciento de intención de voto. Por ahora son los únicos con aspiraciones serias de meterse en la contienda que tiene al Presidente y su antecesora como protagonistas centrales. Pero pretender empatizar en medio de la crisis no es tarea sencilla. Massa está al filo de una comedia stand up mientras relata sus peripecias al volante para visitar ciudades. Urtubey no se define entre hablar de proyectos o promocionar su vida personal: Si soy presidente, Isabel será una primera dama muy divertida“, prometió, como si diversión fuera lo que hace falta.

Un sector del radicalismo coquetea con pedir internas en Cambiemos, pero parece ser más la presión prearmado de listas que un convencimiento de que pueden imponer condiciones. Sin embargo, los gobernadores radicales de la alianza gobernante están decididos a adelantar las elecciones para despegarse de la suerte presidencial.

Un argumento similar esgrime Cambiemos en Misiones. Se siente cómodo con las elecciones en la primera semana de junio porque así podrá discutir “los temas misioneros”.

Este sábado hubo una nueva cumbre en Cambiemos. Se ratificó a Humberto Schiavoni como candidato a gobernador, aunque está en duda quién lo acompañará. Será un radical, pero no le darían el honor a Luis Pastori. También se definió el orden de la lista de diputados provinciales: UCR-PRO-Libertad, Valores y Cambio.

En el Gobierno provincial observan los movimientos opositores en la vigilia de la gestión que no se puede descuidar un segundo. Passalacqua y Oscar Herrera Ahuad trabajan discretamente junto otros gobernadores para consolidar un espacio político que anteponga una visión realmente federal y la construcción desde las diferencias para generar consensos en vez de profundizar grietas.Un país pensado desde adentro. 

No hay apuro por definiciones de nombres. Es tiempo, explican, de ratificar pertenencias y aportar.

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