Fuerte caída de la recaudación en mayo: Ganancias e IVA se desplomaron un 30% real
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Fuerte caída en la recaudación tributaria de mayo: el Gobierno enfrenta su primer traspié fiscal del año. Ganancias e IVA se desplomaron casi 30% en términos reales. La caída pone en riesgo el superávit financiero y golpea a las provincias por la baja en los envíos de coparticipación.
La recaudación tributaria nacional registró en mayo de 2025 una caída real del 30% interanual en sus dos pilares más importantes: el Impuesto a las Ganancias y el IVA. Según estimaciones preliminares del Ministerio de Economía y reportes técnicos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) y el CEPA, el retroceso estuvo motivado por un efecto estadístico de base alta, pero también refleja una dinámica preocupante de enfriamiento económico.

El dato oficial será publicado por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) el lunes, pero los números ya anticipan un impacto considerable en el resultado fiscal de mayo. De confirmarse, el Gobierno enfrentaría serias dificultades para sostener el superávit financiero conseguido en los primeros meses del año.
Ganancias e IVA: un desplome de casi $1 billón en términos reales
En términos nominales, la recaudación por Ganancias fue similar a la de mayo de 2024. Sin embargo, al aplicar la inflación acumulada del 44% interanual, se observa una pérdida real del 39%, lo que representa una merma de casi $1 billón. La caída se explica principalmente por el impacto que tuvo, un año atrás, la devaluación de diciembre de 2023. Aquella medida disparó ganancias contables en las empresas por la dolarización de activos, generando un pico de recaudación puntual que hoy no se repite.
En cuanto al IVA, el retroceso real fue menor (-1,1%), pero igualmente relevante por tratarse de un tributo atado directamente al nivel de consumo interno. En conjunto, Ganancias e IVA explican una caída real interanual de la recaudación del 27% para mayo, lo que borra cualquier mejora acumulada en los primeros cinco meses del año.
El golpe a las provincias: coparticipación cayó más de 23%
El impacto también se trasladó a las transferencias automáticas a las provincias. Según IARAF, el total enviado por la Nación en mayo fue de $5,56 billones, apenas un 10,6% más en términos nominales que el año anterior, lo que se traduce en una caída real del 23,3%. La coparticipación neta (sin leyes complementarias ni compensaciones) cayó un 26,3% real.
Esto agrava el escenario fiscal de las provincias, muchas de las cuales ya enfrentan restricciones para el pago de salarios y el sostenimiento de programas sociales. La caída de la coparticipación complica además la negociación política con los gobernadores, clave para los acuerdos legislativos del oficialismo.
El CEPA advierte por el deterioro del consumo
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) aportó su propia lectura, focalizando en el IVA. Su informe destaca que la recaudación por este tributo se redujo en términos reales por cuarta vez en cinco meses. “En 2023, casi todos los meses habían mostrado subas reales. En cambio, en 2024, la caída se verificó en ocho de doce meses”, señala el documento.
El CEPA vincula la caída del IVA con el comportamiento errático del consumo y advierte que en abril y mayo de este año la comparación es particularmente grave porque se está midiendo contra meses que ya venían en baja, como mayo 2024, que había caído 18,3% real.
Otros tributos: leve alivio en combustibles y Bienes Personales
Pese al mal desempeño de los tributos principales, algunos impuestos coparticipables mostraron alzas en términos reales, según la consultora Politikon Chaco. Se destacan:
- Impuesto a los Combustibles Líquidos: +51,4% real
- Régimen de Energía Eléctrica: +238,7% real
- Monotributo: +128,2% real
- Bienes Personales: +6,1% real
No obstante, estos tributos tienen menor peso relativo en la recaudación total y no logran compensar la caída de Ganancias e IVA.
¿Se sostiene el ancla fiscal?
El desplome de ingresos coincide con un renovado ajuste del gasto. En abril, el Gobierno había retomado recortes nominales del 6% interanual, y todo indica que en mayo se profundizó la estrategia del “ancla fiscal”. El objetivo es sostener el superávit a costa de una mayor contracción del gasto público, en un contexto donde los ingresos ya no acompañan.
La pregunta que queda abierta es si esta estrategia puede sostenerse en el tiempo sin comprometer aún más la recuperación económica ni la gobernabilidad fiscal con las provincias.
