Índice empanada: cuánto cayó el poder de compra del salario mínimo desde 2015
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El “índice empanada” expone el deterioro del salario mínimo: en 2025 se compran 14 veces menos empanadas que en 2015
Una comparación histórica revela cómo cayó el poder adquisitivo real en la última década. El caso simbólico de las empanadas, citado por Ricardo Darín, desnuda el impacto de la inflación y la pérdida de ingresos frente a bienes de consumo popular.
De 38 a 14: el derrumbe del poder de compra en una década
La controversia que desató el actor Ricardo Darín sobre el precio de las empanadas derivó en un dato económico que refleja con contundencia el deterioro del poder adquisitivo en Argentina. Según un relevamiento de Noticias Argentinas, con información del IPCBA y el Consejo Nacional del Empleo, el salario mínimo en abril de 2025 permitió comprar apenas 14 docenas de empanadas, mientras que en diciembre de 2015 alcanzaba para 38,4. La caída representa una pérdida de capacidad de compra del 63% en solo diez años.
El precio de las empanadas como termómetro económico
El análisis considera el precio promedio de una docena de empanadas en la Ciudad de Buenos Aires y su relación con el salario mínimo legal en distintos períodos:
- Diciembre 2015: salario mínimo $5.588 | empanadas $145,58 → 38,4 docenas
- Octubre 2019: salario mínimo $16.875 | empanadas $501,78 → 33,6 docenas
- Diciembre 2023: salario mínimo $156.000 | empanadas $7.855,86 → 19,9 docenas
- Abril 2025: salario mínimo $308.200 | empanadas $22.010,64 → 14 docenas
El indicador —bautizado como “índice empanada”— muestra que, más allá del aumento nominal de salarios, la inflación licuó su valor real, particularmente frente a bienes de consumo masivo como las empanadas, símbolo de la canasta popular.
Un reclamo con sabor a crítica política
La frase de Ricardo Darín que encendió el debate —“una docena de empanadas vale $48.000”—, más allá de la precisión del dato (el precio promedio se sitúa en $22.000), sirvió como punto de partida para interpelar las políticas económicas actuales. El actor, protagonista de “El Eternauta”, criticó el Plan de Reparación Histórica de los Ahorros de los Argentinos y sostuvo: “No entiendo muy bien. ¿De qué están hablando? Hay mucha gente que la está pasando muy mal”.
Su referencia a los dólares en el colchón, en alusión a las propuestas del ministro de Economía, Luis Caputo, se transformó en una metáfora de la desconexión entre los anuncios gubernamentales y las dificultades de la vida cotidiana.

Más inflación, menos empanadas
El caso de las empanadas es apenas una expresión de un fenómeno más amplio: la inflación de dos dígitos mensuales que marcó el 2023 y principios de 2024, la caída del salario real, y la fuerte retracción del consumo en sectores populares.
Aunque el salario mínimo pasó de $5.588 en 2015 a $308.200 en 2025, el incremento no logró compensar la suba acumulada de precios. En términos reales, ese ingreso permite comprar casi tres veces menos empanadas hoy que hace cinco años, y más de dos veces menos que en 2023.
El “índice empanada” no sólo resume la pérdida de poder de compra, sino también la desconexión creciente entre la macroeconomía y la microeconomía. A pesar de los programas de estabilización, la percepción en la calle —como la expresó Darín— es que la plata no alcanza ni para lo básico.
En este contexto, el desafío para el Gobierno será alinear precios, salarios e inflación para evitar una mayor profundización del deterioro social. El costo de una empanada, lejos de ser anecdótico, se ha convertido en un termómetro del bolsillo argentino.
