La Corriente Nacional de la Militancia marca el rumbo del peronismo: unidad, federalismo y dura ofensiva contra Milei
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Con la mirada puesta en las elecciones de 2027 y en un escenario político que consideran de “cambio de época”, La Corriente Nacional de la Militancia presentó un documento de trabajo de 14 páginas que pretende convertirse en un insumo para el debate interno del peronismo y del campo nacional y popular.
El texto, titulado “Dónde estamos y hacia dónde queremos ir”, combina diagnóstico político, análisis geopolítico, economía, federalismo y una batería de propuestas para un eventual regreso del peronismo al poder. Pero, más allá de su contenido programático, el documento también representa un movimiento político: busca reposicionar a la organización como un actor con vocación de incidencia en la reconstrucción del espacio opositor y en la discusión estratégica del peronismo post-derrota.
La Corriente reivindica su historia dentro del kirchnerismo, recuerda su acompañamiento a los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, su oposición a Mauricio Macri y su participación en la conformación del Frente de Todos en 2019. Desde esa identidad plantea que el desafío ya no pasa únicamente por resistir al gobierno libertario, sino por construir una alternativa de poder capaz de interpretar un escenario internacional y nacional profundamente distinto al de una década atrás.
Milei como antagonista absoluto
El documento no deja zonas grises respecto del Gobierno nacional. Define a Javier Milei como el responsable de un proceso de “destrucción” del aparato productivo, de transferencia de ingresos hacia los sectores concentrados y de pérdida de soberanía.
La crítica atraviesa prácticamente todos los capítulos. Acusa al oficialismo de favorecer la reprimarización de la economía, desfinanciar la ciencia, debilitar las universidades, promover la apertura irrestricta de importaciones y consolidar un modelo pensado para los sectores de mayores ingresos. También sostiene que el crecimiento exhibido por algunos indicadores macroeconómicos convive con una caída del salario real, destrucción de empleo y cierre de miles de pequeñas y medianas empresas.
En términos discursivos, la organización intenta desplazar el eje de la discusión desde la inflación hacia el impacto social del ajuste. La tesis es que el problema ya no es únicamente económico sino también político: sostiene que la expectativa social depositada inicialmente en Milei comenzó a agotarse y que una mayoría percibe que el esfuerzo exigido no se traduce en mejoras concretas para la vida cotidiana.
Un mensaje hacia adentro del peronismo
Si la crítica a Milei ocupa la mitad del documento, la otra mitad está dirigida hacia el propio peronismo.
La Corriente sostiene que la principal tarea es reconstruir una mayoría política amplia y advierte que la división interna podría dejar allanado el camino para la reelección libertaria.
“No alcanza con la unidad de dirigentes”, plantea el texto. Propone construir una coalición más amplia que el Partido Justicialista y recuperar capacidad de representar a sectores sociales que hoy se sienten decepcionados tanto con el oficialismo como con la oposición tradicional.
El documento insiste en que la unidad no debe ser únicamente electoral sino también programática, con una agenda centrada en el trabajo, la producción, el desarrollo tecnológico, la justicia social y el federalismo.
Federalismo como eje político
Uno de los capítulos con mayor contenido político está dedicado a la relación entre Nación y provincias.
La Corriente sostiene que el ajuste fiscal impulsado por el Gobierno nacional implicó un recorte histórico de recursos para los gobiernos provinciales y municipales, afectando la obra pública, el transporte, la salud y la educación.
Según el documento, esa estrategia constituye además un mecanismo de disciplinamiento político hacia los gobernadores, al condicionar la distribución de recursos según el grado de alineamiento con la Casa Rosada. Esa dinámica, advierte, debilita el federalismo y deteriora la calidad institucional.
Es un planteo que dialoga con uno de los debates centrales del último año: la creciente tensión entre las provincias y el Gobierno nacional por la distribución de fondos y la paralización de obras públicas.
Cristina, pieza central
El documento también fija una posición explícita sobre la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner.
La organización sostiene que su condena constituye un caso de persecución política y afirma que su liberación debe formar parte de los objetivos de un futuro gobierno nacional y popular.
El planteo busca mantener vigente uno de los ejes históricos del kirchnerismo duro, aunque inserto dentro de una estrategia política más amplia orientada hacia la construcción de una nueva mayoría electoral.
El texto concluye aclarando que se trata de un documento abierto y sujeto a modificaciones, más orientado a promover la discusión que a establecer un programa cerrado de gobierno. Esa definición revela también su objetivo político: instalar una conversación dentro del peronismo sobre cómo reconstruir una identidad competitiva frente al oficialismo libertario.
En un contexto en el que buena parte de la oposición todavía busca reorganizarse, La Corriente Nacional de la Militancia intenta ocupar un lugar en esa discusión con una premisa clara: la derrota de 2023 no puede resolverse únicamente con un cambio de nombres, sino con una redefinición del proyecto político, del vínculo con la sociedad y de la agenda programática para la Argentina que emerja después de Milei.
