Martín Ayerbe vuelve a Misiones con su propuesta de organización nacional y soberanía productiva
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El referente del Movimiento de Liberación Nacional (MLN), Martín Ayerbe, regresará a Misiones para una nueva serie de encuentros en los que presentará los principales ejes del denominado Modelo Argentino para el Proyecto Nacional, con una agenda que combinará conferencias abiertas, reuniones con organizaciones y visitas a instituciones, sindicatos, gremios, productores y trabajadores.
La recorrida comenzará el jueves 8 por la noche en Apóstoles. Continuará el viernes 9 a las 20 en la sede del Partido Justicialista (PJ) de Posadas y seguirá el sábado 10 al mediodía en San Vicente. Según explicaron los organizadores, también se prevén encuentros con distintos sectores de la sociedad misionera y la participación de instituciones y personalidades vinculadas con diferentes ámbitos de la vida nacional.
La convocatoria fue planteada por sus impulsores como un encuentro de carácter patriótico, sin una finalidad partidaria o electoral. La elección de la sede del PJ de Posadas responde, según explicaron, a una posibilidad concreta de utilización del espacio y a un criterio simbólico asociado al debate sobre el nacional-justicialismo. Los organizadores aclararon, a la vez, que no adhieren ni acompañan las filiaciones políticas del PJ, tanto en el ámbito provincial como nacional.
El objetivo declarado es abrir un espacio para discutir una perspectiva política y económica que, según los organizadores, tuvo escasa difusión en los últimos años. En ese marco, la actividad busca reunir a sectores diversos alrededor de una discusión sobre organización comunitaria, producción, trabajo y desarrollo nacional.
La comunidad organizada como eje de la propuesta
Ayerbe sostiene que el trabajo político que desarrolla el MLN busca construir una estructura que no tenga a los partidos como único punto de referencia, sino que parta de las organizaciones existentes en cada territorio.
“La recorrida que hacemos con Argentina es permanente porque lo que estamos haciendo es construir comunidad en todas las provincias”, explicó el dirigente. Su planteo parte de considerar que el principal soporte del poder social se encuentra en la denominada comunidad organizada, integrada por las familias y por las distintas organizaciones sociales.
Dentro de esa concepción incluye clubes, sociedades de fomento, juntas vecinales, centros culturales, radios comunitarias, gremios y cooperativas. El propósito, según describió, es establecer vínculos entre esas estructuras para construir un proyecto nacional que tenga una base territorial y comunitaria.
“Esto es un trabajo permanente, que es tejer una urdimbre popular, es tejer una serie de vínculos entre las organizaciones libres creando, recreando un proyecto nacional acorde a estos tiempos que corren”, señaló.
La propuesta coloca así a las organizaciones intermedias en un lugar central. Para Ayerbe, sindicatos, cooperativas, asociaciones productivas y entidades comunitarias no deberían ser consideradas solamente como espacios sectoriales, sino como componentes de una estructura capaz de intervenir en la definición de un proyecto de desarrollo.
Una lectura crítica sobre la economía argentina
El diagnóstico que plantea el dirigente sobre la situación argentina es abiertamente crítico. Ayerbe considera que el deterioro económico no puede explicarse exclusivamente por las decisiones de una administración determinada y lo vincula con un proceso que, según su interpretación, lleva varias décadas.
“Un desastre. Una verdadera catástrofe lo que sucede en la Argentina. Esto es el resultado de 50 años de decadencia nacional”, afirmó.
Entre los problemas que identifica menciona la retracción de la industria nacional, la extranjerización de la propiedad de la tierra, el avance de empresas multinacionales y la pérdida de empresas y capacidades estatales. Desde esa perspectiva, plantea que una recuperación económica sostenible debería incluir la reconstrucción de capacidades productivas propias.
“Por eso hay que recuperar estas capacidades nacionales y que el Estado empresario argentino genere una construcción económica del país, sumando a la pequeña y grande empresa en las actividades como proveedores de la misma”, sostuvo.
La idea de un Estado con participación directa en la economía constituye uno de los principales componentes de su propuesta. No se trata, en su planteo, solamente de regular mercados, sino de recuperar capacidades empresariales y productivas estatales que permitan articular con el sector privado y generar cadenas de proveedores.
El trabajo como ordenador económico y social
Ayerbe también ubica al trabajo en el centro de su concepción sobre la organización social. “Para nosotros el trabajo es el principal ordenador que hoy hay que recuperar en el pueblo argentino”, sostuvo.
Desde esa perspectiva, plantea una política de movilización del trabajo en la que el Estado empresario tenga una participación activa. Uno de los ejemplos que utiliza es la industria naval y la posibilidad de recuperar capacidad nacional para construir embarcaciones destinadas a la Marina Mercante. “Yo en los astilleros Río Santiago tendría que hoy estar construyendo los buques para la Marina Mercante”, señaló.
La propuesta parte de considerar que una mayor participación argentina en el transporte marítimo podría contribuir a retener parte del valor generado por el comercio exterior. “La Argentina necesita una marina mercante”, afirmó Ayerbe, vinculando esa política con el volumen de exportaciones e importaciones y con los recursos destinados al transporte marítimo.
En su planteo, la reconstrucción de capacidades navales debería complementarse con una recuperación del sistema ferroviario, especialmente relevante para las economías regionales del Nordeste. La referencia al ferrocarril Urquiza aparece dentro de esa visión logística, orientada a reducir costos y mejorar las condiciones de transporte de la producción regional.
Producción primaria y agregado de valor
Otro de los ejes de la propuesta está relacionado con la distribución del ingreso generado por las actividades agropecuarias y con la necesidad de aumentar la capacidad de capitalización de los productores.
Ayerbe planteó la eliminación de las retenciones como una alternativa para que los productores puedan disponer de mayores recursos para diversificar sus inversiones y avanzar en procesos de industrialización. “El productor que cubre con todos los riesgos y con todos los costos, vive del 40% del precio ideal. Entonces nosotros podríamos eliminar la retención, de modo que los productores se puedan capitalizar y puedan diversificar su inversión y agregar cadenas de valor agregado”, afirmó.
La propuesta apunta a modificar la relación entre producción primaria e industrialización. Como ejemplo, mencionó la posibilidad de que quienes producen trigo también puedan participar de la fabricación de fideos y galletitas, incorporando valor en origen.
El mismo enfoque extiende a la actividad ganadera. Ayerbe planteó la necesidad de incrementar el stock de ganado mediante políticas de protección de los vientres y de fortalecimiento del trabajo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
En materia ferroviaria, sostuvo que la reconstrucción del sistema requeriría una inversión del orden de USD 1.000 millones durante diez años. La cifra forma parte de su propia estimación sobre las necesidades de inversión para recuperar la infraestructura y no de un programa oficial presentado durante su visita.
El Modelo Argentino como marco político
Ayerbe se identifica con el espacio nacional justicialista y presenta el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional como uno de los fundamentos doctrinarios del MLN.
“Nosotros somos nacionales justicialistas y constituimos en el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional un continente de unidades en el cual convocamos a todos los argentinos a trabajar sin ninguna distinción”, manifestó.
La referencia al Modelo Argentino ocupa un lugar central en sus exposiciones. En su visita anterior a Misiones, el dirigente había planteado la necesidad de reconstruir una teoría política propia y había definido como prioridad la recuperación de la soberanía industrial.
En aquella oportunidad también sostuvo que la organización nacional debía construirse desde las bases, articulando sindicatos, universidades, cooperativas, clubes y organizaciones territoriales. Su diagnóstico partía de una crítica a la dependencia productiva y a la utilización de doctrinas económicas y políticas que, según su visión, no responden a las particularidades argentinas.
En la nueva recorrida, esa línea argumental vuelve a aparecer, aunque con una mayor concentración en la organización comunitaria y en las capacidades productivas.
Una propuesta que busca correrse de la disputa entre dirigentes
Uno de los puntos sobre los que Ayerbe busca diferenciar su propuesta es la discusión interna de los espacios políticos y, particularmente, las disputas alrededor de dirigentes y figuras electorales.
Consultado por las diferencias dentro del peronismo actual, sostuvo que el MLN tiene “otro núcleo de ideas que nos aglutina”. La definición apunta a desplazar el eje del debate desde las identidades personales hacia un conjunto de propuestas vinculadas con producción, trabajo, organización social y soberanía económica.
“Estos temas son los temas de verdadera importancia, que van justo más allá de la personalidad de cada dirigente, de cada figura política”, afirmó.
En esa concepción, el poder político debería surgir de una sociedad organizada y no exclusivamente de estructuras partidarias. “Las organizaciones, los gremios, las cooperativas de las economías regionales, ustedes que hacen nación a las regiones y a la línea de frontera argentina, las asociaciones de todo tipo que se dan de empresas, ahí está el núcleo organizacional de la comunidad organizada”, sostuvo.
La definición adquiere una particular dimensión en Misiones, donde la agenda de la recorrida contempla reuniones con actores de distintos sectores productivos, laborales e institucionales. La convocatoria, según sus organizadores, pretende precisamente ampliar el intercambio más allá de las estructuras partidarias.
Misiones como parte de una construcción federal
Ayerbe también destacó las experiencias de organización que encontró durante sus recorridas por la provincia y contrastó esa dinámica con la situación que observa en Buenos Aires.
“A veces se cree que en la metrópolis está el centro de la actividad y que las luces brillan y no es así. Acá vivimos en un estado verdaderamente de decadencia terrible en Buenos Aires”, sostuvo.
La mirada coloca a las provincias en un papel que excede el de receptoras de decisiones nacionales. En el esquema que propone, la construcción de un proyecto nacional debería apoyarse en organizaciones que ya existen en los territorios y que mantienen vínculos concretos con la producción, el trabajo y la vida comunitaria.
Por eso, la nueva visita no se limitará a las conferencias. Los organizadores anticiparon reuniones con instituciones, sindicatos, gremios, productores y trabajadores, además de una convocatoria amplia a sectores diversos.
El desafío para una propuesta de estas características está en convertir una matriz de ideas —centrada en comunidad organizada, soberanía industrial, trabajo y agregado de valor— en mecanismos concretos de articulación territorial y productiva. Ese proceso es, precisamente, el que Ayerbe asegura estar desarrollando en sus recorridas por las provincias.
Su síntesis aparece en una frase que resume el núcleo de la propuesta del MLN: “El pueblo para ser tal tiene que estar organizado”. La nueva agenda en Misiones buscará llevar esa definición al terreno del intercambio con organizaciones y actores locales, en un contexto presentado por sus impulsores como un espacio de discusión pública y sin finalidad electoral.
