Peña, al borde de la destitución: se anticipa unanimidad en el Senado de Paraguay
La frase del presidente del Senado paraguayo expuso la profundidad de la ruptura política con Santiago Peña. Consultado sobre si la votación para destituir al mandatario sería unánime, Basilio “Bachi” Núñez respondió: “Yo creo que sí, así va a ser”. Después dejó una declaración todavía más contundente: “Así como nosotros le pusimos, nosotros le vamos a sacar”.
Las expresiones, recogidas por ABC Color, se produjeron después de que la Cámara Alta rechazara por mayoría el pedido de prórroga de 72 horas presentado por Peña para preparar su defensa en el juicio político. El proceso está vinculado con la caída de Ueno Bank y la paralización de más de tres millones de cuentas, una crisis que trasladó el reclamo de los ahorristas al centro del poder paraguayo.
El anuncio de Núñez anticipa el desenlace que espera el titular del Senado, aunque la destitución todavía debía resolverse mediante la votación correspondiente. Su declaración marca, además, que las diferencias sobre los tiempos de la defensa no necesariamente implican posiciones distintas sobre la continuidad presidencial.
Peña permanece en funciones porque su renuncia no fue aceptada. El trámite de la dimisión había quedado trabado después de que la sesión bicameral convocada para tratarla se quedara sin cuórum. En paralelo, avanzó el juicio político, tras la aprobación del libelo acusatorio en Diputados.
Una defensa bajo presión
La disputa inmediata pasó por el tiempo disponible para responder a la acusación. Peña solicitó tres días para interiorizarse del expediente y organizar su descargo. La mayoría del Senado rechazó concederle ese plazo.
Núñez explicó que él había acompañado una alternativa que permitiera ampliar el tiempo de preparación, junto con los senadores Natalicio Chase y Dionisio Amarilla. Según relató a ABC Color, esa posición provocó un cruce con su colega Ramón Retamozo, quien lo increpó desde su banca.
El titular de la Cámara sostuvo que cada senador tenía derecho a definir su voto y aclaró que su respaldo a una ampliación del plazo respondía a una preocupación por las consecuencias posteriores del procedimiento.
En ese contexto, evocó la destitución de Fernando Lugo y los cuestionamientos que siguieron a aquel proceso. Según explicó, buscaba evitar que Peña tuviera luego la posibilidad de impugnar el juicio por las condiciones en que se ejerció la defensa. Se trata del argumento expresado por Núñez para justificar su posición sobre los plazos.
Los abogados acudirán al Congreso
Mientras el Senado continuaba con el procedimiento, el abogado Ricardo Preda confirmó a ABC Color que se dirigía al Congreso junto con Adolfo Ferreiro para asumir la defensa técnica del presidente.
Preda informó que habían recibido la notificación en Mburuvichá Róga y que concurrirían dentro del plazo comunicado. Precisó que Peña no los acompañaría inicialmente: la comparecencia anunciada correspondía a sus representantes jurídicos.
Sin embargo, dejó abierta una eventual intervención del mandatario si el Senado habilitaba una instancia para que realizara su defensa política.
El abogado cuestionó tanto el tiempo concedido para preparar la respuesta como las condiciones establecidas para la exposición. Según su planteo, la posibilidad de que Peña acudiera personalmente dependía de que el procedimiento le permitiera explicar su posición después de la presentación de sus defensores.
La crisis de los ahorristas, en el centro
Núñez reconoció que las consecuencias de la caída de Ueno alcanzan a trabajadores, cuentapropistas y ahorristas de distinta escala. Describió una crisis financiera que, aun concentrada en una entidad, tiene una repercusión amplia por la cantidad de personas perjudicadas.
También afirmó que más de 800.000 personas ya estaban cobrando mediante el mecanismo impulsado por una iniciativa legislativa. La cifra fue mencionada por el presidente del Senado como parte de las respuestas en marcha; sus declaraciones no permiten establecer que la situación del conjunto de las cuentas afectadas estuviera resuelta.
La crisis bancaria y el juicio político avanzan así sobre un mismo escenario: los ahorristas reclaman recuperar su dinero y el Congreso se encamina a definir la continuidad presidencial.
La frase de Núñez concentra la gravedad del momento. El presidente del Senado ya habla de remover a Peña y anticipa unanimidad. La defensa, mientras tanto, reclama condiciones para responder. Entre esa decisión política anunciada y la votación pendiente se juega el desenlace institucional de la crisis.
