Presuntas coimas en la ANDIS: Milei rompe el silencio, habla de “operación política” y prepara demanda
Milei negó las acusaciones de coimas en la ANDIS y anticipó acciones judiciales contra Diego Spagnuolo
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En medio de la campaña electoral rumbo al 7 de septiembre, el presidente Javier Milei se refirió por primera vez al escándalo que involucra a la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) tras la filtración de audios que mencionan un supuesto esquema de coimas en la compra y venta de medicamentos. Desde Lomas de Zamora, y ante una consulta de la prensa, el mandatario afirmó: “Todo lo que dice Spagnuolo es mentira. Lo vamos a llevar a la Justicia y vamos a probar que mintió”.
La respuesta del Presidente llega tras varios días de silencio oficial sobre la denuncia que vincula a funcionarios de su entorno y a la droguería Suizo Argentina S.A., señalada como intermediaria en maniobras presuntamente irregulares.
El origen del escándalo: audios filtrados y acusaciones cruzadas
El conflicto comenzó con la difusión de grabaciones atribuidas a Diego Spagnuolo, ex titular de la ANDIS, en el programa Data Clave, conducido por Mauro Federico en el canal de streaming Carnaval. En esos audios, el exfuncionario describe un mecanismo de retornos por parte de empresas proveedoras del Estado a cambio de contratos, con la droguería Suizo Argentina como actor privilegiado en la intermediación.
Según Spagnuolo, el sistema permitía manipular condiciones y precios en la provisión de medicamentos para programas oficiales. Los audios, aún no peritados judicialmente, mencionan además a dirigentes cercanos al oficialismo, entre ellos Karina Milei y Eduardo “Lule” Menem, subsecretario de Gestión Institucional de la Presidencia.
El propio “Lule” Menem salió al cruce de las versiones el pasado lunes: “Jamás imaginé tener que desmentir una operación política tan burda del kirchnerismo. No puedo hablar de la autenticidad de los audios, pero sí asegurar que su contenido es absolutamente falso. Jamás tuve intervención en contrataciones del ANDIS, ni formal ni informalmente”. Ese mensaje fue replicado por el Presidente y por Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados y primo del funcionario.
La estrategia oficial: negación y judicialización
Hasta ahora, Milei había optado por el silencio y por respaldar indirectamente a sus funcionarios a través de redes sociales. Sin embargo, este miércoles rompió la reserva en medio de una caravana en Lomas de Zamora, acompañado por su hermana Karina y por José Luis Espert, primer candidato a diputado nacional por Buenos Aires.
La estrategia presidencial parece orientarse hacia la judicialización del caso: la denuncia contra Spagnuolo por “falsas acusaciones” busca neutralizar un tema sensible en plena campaña. En su entorno advierten que el escándalo amenaza con impactar en la narrativa central del oficialismo, basada en la transparencia y la lucha contra la “casta política”.
No obstante, la oposición ya capitalizó la controversia para instalar dudas sobre la gestión y reclamar investigaciones formales. Dirigentes del kirchnerismo y de la izquierda plantearon que se trata de un caso de “corrupción en curso” que debe ser abordado por la Justicia federal.
Tensión en la calle: incidentes en la caravana de Lomas de Zamora
El acto en Lomas de Zamora, diseñado como una demostración de fuerza territorial en el conurbano bonaerense, se vio empañado por incidentes. Grupos opositores arrojaron objetos e insultaron al paso de la comitiva presidencial. Según confirmaron fuentes policiales, hubo dos detenidos tras enfrentamientos con la seguridad.
La situación obligó a modificar la logística: Milei y su hermana abandonaron el lugar en otra camioneta, mientras Espert debió retirarse en moto junto a un militante. A pesar de los disturbios, el oficialismo buscó transmitir la imagen de un acto masivo y de respaldo popular, en contraste con el tono de las denuncias que atraviesan a la Casa Rosada.
El caso ANDIS emerge en un momento crítico para el Gobierno. Con la economía bajo fuerte ajuste fiscal y monetario, y con el dólar y la inflación como principales focos de tensión, la denuncia por presunta corrupción amenaza con erosionar el discurso oficialista.
La judicialización de la acusación podría otorgar al Gobierno un argumento defensivo, aunque en la práctica abre un frente incierto en los tribunales. A nivel electoral, el oficialismo intentará mantener la agenda en la economía y en la disputa con la oposición, mientras evita que el caso de Spagnuolo se convierta en un eje central de la campaña.
El desenlace dependerá de la capacidad del Ejecutivo para controlar el relato y del avance de eventuales investigaciones judiciales. Lo que está en juego no es solo la elección legislativa, sino también la credibilidad del proyecto libertario en materia de transparencia institucional.
