Arauco Argentina

Claudio Terrés, de la cámara de productores de papel y celulosa: “Macri se ha dado cuenta de la posibilidad de desarrollar este sector”

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Claudio Terrés es ejecutivo de Ledesma, el gigante azucarero que también talla en el negocio de la producción papelera. Desde hace un año preside la Asociación de Frabricantes de Celulosa y Papel (AFCP), la cámara que aglutina al reducido pero importante grupo de empresas productoras de estos insumos básicos.
Nombres conocidos en Misiones como Arauco Argentina o Zucamor-Papel Misionero son socios importantes de la AFCP, que está muy activa en el debate que se está llevando adelante desde hace un tiempo por una nueva política forestal en el país.
Ledesma, dueña de grandes extensiones de tierra en Jujuy, Salta y otras provincias, nunca tuvo intereses en Misiones. “En Entre Rios tenemos campos que adquirimos hace años, tenemos cultivos y ganado. En Corrientes hemos tenido un negocio vinculado al arroz, inclusive existió una caja de arroz que se podía comprar en los supermercados con la marca Ledesma, pero eso fue hace muchos años”, recuerda Terrés, en diálogo telefónico con Economis.

-¿Cómo está el sector celulósico y papelero?
-El sector celulósico-papelero foresto industrial tiene una carecterística porque se puede desarrollar gracias a las condiciones naturales que el país ofrece, la foresto industria tiene un característica muy particular, requiere del árbol, que pueda crecer en condiciones óptimas. Los principales productores estuvieron en Finlandia, Noruega, Canadá, países que tuvieron un desarrollo forestal muy importante, pero que hoy tienen un tiempo de maduración mucho mayor al que tienen los árboles en la Argentina. Si te fijás en 20 años los últimos 20 años las plantas se instalaron en Brasil, Chile, Uruguay y podía haber sido Argentina pero no lo fue por el efecto que produjo el caso de la instalación de Botnia.
-¿Cómo describiría ese efecto?
-Tuvo un efecto muy negativo porque obviamente la percepción pública fue muy mala, se manejó mal el tema. En estos últimos diez años no se conoce ninguna contaminación ambiental por UPM (la ex Botnia) se instalaron otras plantas de celulosa en Chile, Uruguay y Brasil sin problemas.
-¿Qué impacto tuvo?
-La verdad que el impacto que tuvo ese caso fue muy grande porque los inversores no han mirado a la Argentina como un posible lugar donde instalar esa planta. Hay que recuperar competitividad para el sector, analizar la posibilidad de reducir los costos logísticos, costos impositivos, costos aduaneros, costos de hidrovía, en eso se está trabajando muy profesionalmente con los distintos ministerios y agencias de los gobiernos (Nacional y provinciales).
-¿Qué avances hay hasta ahora?
-Se ha logrado y se están consiguiendo logros importantes, fijate el tema de los bitrenes, los camiones famosos que pueden cargar mayor cantidad de volumen de carga, se venía hablando desde hace tiempo se pudo conseguir y lograr que se destrabe el tema, por supuesto que se puede operar en una forma restringida, pero es muy importante que las pruebas se empiecen a hacer. Brasil opera en bitrenes en forma totalmente libre y con posibilidades de bajar entre un 30 y un 40 por ciento el costo de la carga.
-¿No hacen daño a las rutas?
-No, tiene más ejes, distribuyendo menos peso al pavimento, se cuida mucho más el pavimento.
-¿Y no hay riesgos viales? Hay que pasar en las rutas argentinas, de por sí peligrosas, a un camión de gran porte.
-El mayor problema que tiene es el largo, son más largos y el sobrepaso suele ser más prolongado. Hay una cuestión de información, hay que empezar a informar que van a empezar a circular. Que estos camiones en vez de tener 22 metros tienen un poco más. Hay camiones en el mundo que son más largos.
-¿Cuáles son las empresas más interesadas en operar bitrenes?
-Arauco Argentina es una de las principales. Pero yo creo que para todos es importante. Nosotros (por Ledesma) que estamos en el Norte, tenemos la posibilidad de utilizar el ferrocarril Belgrano Cargas, se está haciendo mucho. Pero también el bitren en largas distancias puede ser una alternativa interesante. En lugar de transportar 28 toneladas por camión, te permite llegar a cincuenta toneladas. Si bajás costos y generas rutas específicas, no debiera haber ningún problema. En San Luis circulan bitrenes sin problemas. Los trenes no se arreglan de un día para el otro. El cereal también, el que viene de largas distancias, si no tiene la posibilidad de bajar el costo no es viable.
-¿Qué beneficios le puede traer al país una planta de pasta celulosa?
-La celulosa es una inversión de capital intensivo, es un proceso continuo y da la posibilidad en nuestro país de tener toda su producción exportable, casi en su totalidad. Porque hoy el autoabastecimieto de celulosa esta asegurado con Arauco y se importa poca pasta, si se instalara una nueva planta seguramente todo eso se exportaría. Una nueva implica 1,5 o 2 millones de toneladas (Arauco tiene una capacidad menor a 0,5 millón de tons anuales). No son de menos de ese volumen. A un valor de 800 dólares la tonelada te da unos 1200 o 1.500 millones de dólares para la balanz comercial de la Argentina, que hoy es deficitaria.
-¿Cómo está el debate en la Mesa Forestal que impulsa el presidente Macri?
-La mesa foresto industrial le está dando una oportunidad histórica al sector, el presidente Macri ha visto la posibilidad de desarrollar este sector, y se da cuenta que los perjuicios que genera o que se generaron en estos últimos años no son tan así, hoy un planta de celulosa tiene las mejores prácticas y técnicas disponibles en el mundo, son plantas cerradas que no producen efluentes que tienen sus controles, además, una planta de celulosa viene con una planta de generación de energía a partir del residuo de la lignina que se extrae de la celulosa, y genera su propia energía y siempre queda excedente como el caso de UPM Uruguay, que puede inyenctar al sistema interconectado. Es decir, hoy no implica un costo energético, para el crecimiento y el desarrollo osino que se autogenera la energía y se entrega a la red lo que no utiliza.
-¿Macri se dio cuenta de que con las pasteras puede traer las inversiones que le son esquivas en otros rubros?
-El sector lo necesita, el país lo necesita. Macri se ha dado cuenta de eso como vos bien decis. Esta dispuesto a apoyar y colaborar, tiene características estratégicas en el mundo, es un pena que el país no lo haya podido desarrollar.
-¿Y hasta ahora qué proyecto concreto hay?
-Hay un proyecto en la provincia de Corrientes, está avanzando, hay inversores interesados, en diciembre han estado viajando por Europa buscando financiamiento y ha habido un interesado muy importante creo que en marzo va a haber novedades respecto de eso. Hay otros proyectos también porque la madera disponible podría abastecer a más de dos plantas de celulosa, no necesitás incrementar la forestación. Con la madera actual, se pueden instalar 2 o 3 plantas de pasta celulosa más.
-¿Arauco no puede invertir en otra planta?
-Yo creo que Arauco quizo comprar Eldorado en Brasil y no lo logró con lo cual ese capital que tenía disponible para una inversión en nuestro país también podría ser. Yo creo que debe tener en sus estudios la posibilidad de una planta en el país, estamos hablando de una inversión de 2.000 millones de dólares como mínimo. Otros interesados naturales podrían ser CMPC, Suzano Celulosa (Brasil) o otros actores brasileños que conocen bien el mercado argentino. Finlandia también mira con mucho interés y otros países de tradición forestal.
-Ustedes estuvieron quejándose por los cambios a Ingresos Brutos derivados del Pacto Fiscal…
-En el pacto fiscal quedó el sector celulósico papelero fuera del resto de las manufacturas, se fijó una alícuota de Ingresos Brutos para todas las manufacturas del 2 por ciento y para papel (y celulosa) un 7 por ciento y la reducción gradual a 3% en el 2022. Para todas las provincias, con lo cual hoy por ejemplo, la provincia de Salta elevó la alícuota que tenía antes del Pacto Fiscal. Lo mismo Santa Fe. Hay 3 o 4 provincias que aprovecharon esa ventana de oportunidad que vieron la posibilidad de aumentarle a un sector, nuestro sector se vio perjudicado. Es una discriminación a nuestro sector. La manufactura va por un lado y la industria celulosa por otro. (N. de  la R.: se dice en ámbitos empresariales que fue la provincia de Misiones la que pidió expresamente poner esa alícuota inicial alta a la industria papelera y pastera, para todo el país y Nación aceptó).
-Pero se eliminaron Ingresos Brutos para las exportaciones en Misiones.
-Eso está muy bien, eliminar Ingresos Brutos a las exportaciones era una reclamo de todo el sector, se avanzó positivamente en eso. Por ahí está pendiente y pedimos desde hace timempo la derogación de la ley de insalubridad.
-¿Por qué insisten tanto con esa Ley si ni siquiera está vigente por un amparo judicial?
-Esta ley provincial está vigente desde el año 2009, desde aquel entonces siempre manifestamos la inconveniencia porque una Ley de Insalubridad se refiere a un sector en su conjunto no a un área específica de la planta que tiene condiciones para poder fijar esa insalubridad. El tema es que en la provincia no se aplica, con lo cual, tampoco parece tener sentido tenerla. Se ha pedido al Gobierno de Misiones que derogue la ley, de hecho en la primera reunión en la Mesa Foresto Industrial en la que participaron los sindicatos,  se le dio intervención al secretario general del sindicato papelero, José Luque. El manifestó que no veía a la industria con las condiciones de insalubridad, que fue una decisión política en su momento y fue errónea porque el sector no tiene esas condiciones.
-Pero no se entiende por qué tanto interés en derogarla si igual no se aplica.
-Si vos sos sos un inrsionista que vas a invertir 2.000 millones de dólares en Misiones y tenés una ley que no se aplica pero que está vigente, ¿Vas a Misiones o vas a Corrientes?
-Voy a donde me de mejor la ecuación económica. ¿Pero la Ley de Insalubridad cambia tanto esa ecuación?
-Te sube los costos laborales de una manera impresionante, pasas a ser 6 horas de trabajo y tenés que generar un cuarto turno en lugar de 3 turnos de trabajo, es un costo adicional, analizado desde el punto de vista de la competitividad del sector, quienes están instalados donde hay una ley de insalubridad lo van a poner en la ecuación de costos.
-Pero las plantas de pasta, y me imagino que especialmente las de última generación, no deben necesitar de muchos operarios, no me lo imagino como un sobrecosto significativo en relación a los números de inversión, producción, etc.
-Es cierto, las plantas no tienen más de 200 personas. Pero si son 100, tenés que pagar por 133.
-¿Cómo describiría la posición de Entre Ríos, Corrientes y Misiones ante la posibilidad de las inversiones en plantas de pasta celulósica?
-Yo creo que las tres tienen fuertes interés en instalar planas de este tipo. Entre Ríos, es posible. Y esto lo charlamos con (Gustavo) Bordet en su momento, obviamente reconoce que tiene un grupo de gente que está en contra. Yo creo que en esto hay que lograr un dialogo profesional, y un diálogo para revertir esa situación. El dato más claro es que han pasado 10 años desde que Botnia empezó a funcionar en 2007 a 2017 y no ha habido ninguna  contaminación conocida en el río Uruguay, estamos peor que del lado uruguayo. Queremos que se conozcan datos de la CARU (Comisión del Río Uruguay) y que se hagan públicos y que se publiquen los datos, es una forma de decir: veamos la realidad.
-¿Por qué estas inversiones necesitan remover a las leyes y normas que restringen la tenencia de tierras a los extranjeros?
-Las provincias y más Misiones que es una provincia con una superficie escasa y además es una provincia alargada, si vos tenés protección de las fronteras o cuidado de las tierras de frontera que son las que mayor protección tienen, te queda muy poco espacio para poder tener zonas aptas para expandir el negocio forestal. La ley de tierras se debería modificar y buscar la forma en que haya más posibilidad de inversiones extranejras, esto no es entregar al país ni nada por el estilo. Posiblemente la ley de tierras sea demasiado exigente y eso implique que las inversiones miren a otros lugares de la región. En el caso de la provincia de Corrientes, tienen la dificultad constitucional pero me parece que hay una muy buena predisposición para encontrar alguna solución.
 

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Gauto, subsecretario forestal: “Misiones no le cierra la puerta a otra industria pastera, pero pone condiciones”

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Después de 10 años de congelamiento por el conflicto con Botnia, los grandes capitales forestales –especialmente vinculados a la producción de pasta celulósica-  están volviendo a mirar a la Argentina y en especial al millón de hectáreas de bosques cultivados que suman Misiones y Corrientes, listos para cosechar.

Toda esa masa forestal hoy no cuentan con demanda suficiente en el mercado como para asegurar la colocación y apuntalar los precios.

Hace 10 días los ejecutivos top de las multinacionales se reunieron en un seminario forestal en Buenos Aires para anunciar que querían invertir y que hay lugar “para 2 o 3 plantas de pasta celulósica” en el país. Fue el relanzamiento de un sector después de más de una década. Mientras en la Argentina las inversiones se mantuvieron al mínimo, Uruguay, Brasil y Chile no pararon de crecer en este rubro con modernas plantas.

Cabe aclarar que, entre la media docena de jugadores que dominan este negocio en el mundo están dos grupos chilenos (CMPC dueña en Misiones de Bosques del Plata y Arauco, controlante de la ex Alto Paraná) y los brasileños Suzano, Fibria y Eldorado.

¿Cuál es la posición oficial de Misiones sobre las mega-inversiones forestales? ¿Misiones quiere otra planta de pasta celulósica del estilo de Arauco Argentina (ex Alto Paraná)? ¿Cuáles son los pros y cuáles son los contras de este tipo de inversiones?

Hace años que Juan Gauto es el funcionario clave del gobierno misionero para el sector forestal. Una de las dos actividades productivas más importantes de Misiones junto a la yerba mate. En una entrevista con Economis, Gauto desgranó los pros y contras de una nueva pastera y dejó bien en claro que la provincia necesita inversiones para desarrollar al sector, pero también, que cuidará a su gente “con un enfoque misionerista”.

“Misiones no le cierre la puerta a una nueva industria de pasta celulósica, pero pone sus condiciones”, afirma Gauto, en una extensa charla en la redacción de Economis.

¿Cuáles son esas condiciones? “No nos interesa que venga una empresa de grandes capitales a comprar grandes extensiones de tierras (como sucedió con Arauco que hoy suma 255.000 hectáreas), porque desplazaría a nuestros pequeños productores, los obligaría a vender sus chacras para irse a las ciudades y no queremos eso”, señaló el subsecretario de Desarrollo Forestal.

En cambio, Gauto propone que los grandes capitales de la celulosa vengan a asociarse con “los productores forestales locales”.

“La Argentina cuenta con varias normas que protegen la propiedad de los inversores y les permiten asociarse con un grupo de forestales medianos y chicos”, señala Gauto.

El funcionario explicó que “Corrientes ya casi tiene cerrado la instalación de una fábrica de pasta celulósica, cerca de Ituzaingó, aunque todavía no entiendo la disposición porque el puerto queda río abajo, en Itaí Baté”.

“Nosotros tenemos el puerto de Posadas que está próximo a comenzar a funcionar”, señaló.

“De todas formas, Misiones no sólo quiere inversiones en una fábrica de pasta celulósica sino que apuesta aún con más énfasis en la transformación física, es decir, aserraderos, aserraderos, fábricas de tableros, de muebles y casas”, explicó Gauto.

Cuáles son los pros y los contras de una nueva planta de celulosa

Según Gauto, las grandes ventajas son el empleo, no tanto el directo sino el indirecto. “Además del empleo directo que no es tanto, porque en relación a la inversión un puesto de trabajo sale mucho dinero. Pero mueve mucho la economía, la provisión del bosque, servicios a la planta de metalurgia, sistemas eléctricos y otros servicios, como transporte”, señaló.

La otra gran ventaja, por lo que a la provincia le serviría una inversión de este tipo es porque absorbería el excedente forestal que hoy tiene la provincia.

“Nosotros tenemos un excedente forestal de 5 millones de toneladas al año”, explicó Gauto.

El excedente forestal es lo que cada año está listo para cosechar pero no puede ser absorbido por el mercado (plantas de pasta celulósica, aserraderos, biomasa, etc.). De la producción forestal de Misiones, el mercado está absorbiendo unos 5 millones de toneladas pero otro tanto queda sin colocar, con lo cual, los precios se ven afectados a la baja por esta sobreoferta.

“Por su parte, Corrientes debe tener hoy un excedente forestal de entre 7 y 8 millones de toneladas”, explicó este ingeniero forestal. Todo este sobrante de madera tira abajo los precios.

¿Cuáles son los contras de una nueva planta de paste celulósica?

Para Gauto no es bueno que una firma compra grandes extensiones de tierra, como sucedió con Arauco Argentina y que se potenció cuando esta empresa se quedó en 2002 con los activos de Pecom Forestal (Pérez Companc). “Eso no puede volver a suceder, por eso tenemos normas y leyes para proteger las inversiones y que los capitales se puedan asociar con productores locales”, señaló.

“En su momento no supimos ver que los productores locales podían absorber los activos de Pecom Forestal, asociándose entre varios. Algunos dicen que los inversores no tienen pertenencia a un lugar, nosotros pensamos que un inversor local tiene otro arraigo, si es de Misiones no es lo mismo que una multinacional”, señaló.

“Por eso nosotros lo que vemos es que si viene una pastera tiene que pensar en trabajar con los productores forestales que ya están, puede asociarse y confiar en el abastecimiento de materia prima por estos productores”, dijo.

Gauto estuvo hace 10 días en el seminario que organizaron las grandes multinacionales de la pasta celulósica en el coqueto hotel Brick de la Recoleta. Fue como oyente. En cambio el ministro de la producción de Corrientes, Francisco Vara, fue uno de los expositores e invitó a los inversores a ir a su provincia. Una delegación de inversores estuvo unos días después en Posadas para recorrer establecimientos en Corrientes y Misiones.

“Sin duda, los inversores estaban esperando a este momento político, donde se consolida un Gobierno como el del Presidente Macri después de las elecciones, porque son enormes capitales los que hay en juego y necesitaban confirmar la consolidación de un rumbo”, señaló.

En tanto, el gran tema que generó el conflicto con Botnia y del cual hoy casi no se habla, el de la contaminación, es también un punto en contra pero que puede ser controlado sin problemas. “Nosotros tenemos que trabajar con Presupuestos Mínimos, hoy las modernas plantas de pasta tienen mucha tecnología para controlar esto no tienen el impacto de las industrias instaladas hace décadas, hoy con tecnología casi obsoleta”, señaló.

“Las fábricas que tenemos en Misiones son viejas, las modernas cuentan con otra tecnología que no genera el mismo impacto ambiental”, afirmó.

 

Juan Gauto- subsecretario de Desarrollo Forestal

 

Son inversiones fuertes (las pasteras) que generan mucho trabajo dentro de la actividad forestal, no tanto empleo directo como indirecto

El misionero no se quiere ir de su tierra, está arraigado a su tierra. No queremos que vengan grandes inversores a desplazarlos. Es un modelo misionerista de distribución de la riqueza.

Pastera sí o no dependerá mucho del tipo de proyecto, podrían tener cabida en Misiones

Lo más deseable para nosotros es la transformación física, más que la química (pastera). Un aserradero, fábrica de tableros o muebles. Esas inversiones además pueden estar funcionando en un año

La experiencia de Arauco Argentina no ha sido buena. Misiones tuvo una política muy activa y ellos han cambiado, se han diversificado, buscando valor agregado y diversificar su producción en el aserrío.

Eso generó problemas, la libre intervención (de Arauco Argentina) en el mercado interno, cuando no le funciona el externo, deja afuera a muchos pequeños jugadores.

Por eso pensamos en la transformación física asociado a una zona franca foresto industrial, que apunte a abastecer mercados extra Mercosur.

La absorción de Pecom Forestal por parte de Arauco Argentina hoy quizás no se daría. En aquel  momento no se animaron nuestros inversores locales. No teníamos tan claro que esto era una posibilidad. Hoy no sucedería, se podría promover la asociación de pequeños y medianos productores de Misiones y el Norte de Corrientes.

 

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Las cinco claves económicas de la semana que pasó: Los pros y los contras de otra pastera en Misiones

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A continuación, repasamos cinco noticias económicas de impacto nacional y local en la semana que concluyó ayer.

# Uno.

¿Qué hará MM en lo que le queda de mandato?

El tiempo pasa rápido y mañana lunes arranca “lo que queda” del mandato de Mauricio Macri. Empieza la cuenta regresiva.

La gran pregunta es: ¿Macri va a aprovechar la probable consolidación de su autoridad que tendrá con los votos de hoy para encarar reformas profundas? ¿Quizás no simpáticas en el corto plazo, pero que intenten cambiar la suerte de un país en el largo plazo?

¿O vamos a empezar a escuchar en unos días las especulaciones sobre el 2019? ¿Vamos a vivir en un eterno tiempo electoral pensando en una eventual reelección?

De las medidas de alto impacto, profundas, una es la reforma a la ley de Coparticipación. Es una discusión donde Misiones tiene mucho que ganar y poco que perder. A Misiones, sin dudas, le conviene que mañana arranque un Macri reformista, al menos desde ese punto de vista.

Cambiar la Coparticipación y alinearla con las necesidades de cada provincia significará para distritos como Misiones sí o si un aumento importante de recursos respecto de sus pares del NEA. Además el sistema que se propone premia a los distritos que saben recaudar y penaliza a los que son algo “perezosos” en ese aspecto. Otro punto donde Misiones es una provincia de referencia para muchas.

Igual no hay que ilusionarse mucho. Todo parece indicar que todo lo que pase desde mañana, va a seguir teniendo una palabra que lo define: “gradualismo”. Una posibilidad intermedia es que el Presidente proponga reformas y después, ante las primeras dificultades, deje los planes de lado y siga con lo mismo que propuso hasta ahora. Los brotes verdes, una economía que está rebotando y una capacidad todavía importante para seguir endeudando el país antes de que “suenen las alarmas”, conspiran para el “siga-siga”.

# Dos.

Anuncios para el Parque Industrial I: fábrica de casas de madera

El jueves se firmó un acuerdo entre el Gobierno de la provincia y Apicofom para un proyecto que constituye uno de los intentos más interesantes de los últimos años para agregarle valor a toda esa madera misionera que está presente en todos los rincones del país. Después de la yerba, no debe haber otro producto misionero que tenga tanta presencia en toda la Argentina como la madera. Pero hay que agregarle valor, transformación y generar trabajo acá. Es una gran cuenta pendiente.

Este nuevo intento viene con recursos. Los madereros aglutinados en Apicofom y el Gobierno van a poner unos 12 millones de dólares para montar una fábrica de casas de madera que va a funcionar como una automotriz, es decir, va a ensamblar partes que se producirán en aserraderos más chicos. No es un cuento chino, la nave ya se empezó a construir, y una enorme máquina alemana que cuesta 7 millones de dólares ya fue elegida y será traída a la provincia. En 14 meses estaría funcionando este proyecto. El Iprodha va a encargar casas, será un cliente importante. Se apunta a venderle a otras provincias también, pero no solo para sus planes de vivienda, sino también para la “alta gama”.

Casas lindas, de dos o tres pisos, como las que se ven en películas. Acá hay un gran desafío. La fábrica tendrá que tener un cerebro comercial para poder crecer en este aspecto. Cuando uno habla de casas de madera en Misiones, la imagen que primero viene a la mente son casas muy precarias, para un segmento de bajos recursos. Misiones tiene capacidad para hacer casas “para countries”, como dijo Pedro López Vinader, de Apicofom. Pero habrá que trabajar mucho.

# Tres.

Anuncios para el Parque Industrial II

El viernes se firmaron los acuerdos para el desembarco de RETSA, una firma de origen entrerriano que fabricará baterías y ensamblará motos que funcionarán con esas baterías. Se trata de baterías de litio, también producirán centros de almacenamiento de electricidad de alta tecnología.

 La planta en el Parque Industrial Posadas, tendrá 1025 metros cuadrados. Allí se produciría su moto eléctrica Voltu y conjuntos de almacenamiento destinados a empresas o centros de salud, etc.
La Voltu es un vehículo alimentado con batería de litio que le otorga una autonomía de hasta 350 kilómetros, que para uso semanal permite cargar la moto cada par de días o inclusive una vez por semana. Desarrolla 100 caballos de potencia y no tiene caja de cambio. Lleva una batería de Ion-litio de 16,4 kWh de acumulación constituido con más de 1800 pilas individuales. La carga al 80% se logra en solo 40 minutos.
# Cuatro.
¿Pastera sí o no? Misiones sabe los pros y contras…
Esta fue una semana clave para las grandes inversiones forestales impulsadas por las grandes multinacionales del sector (chilenas, brasileñas o finlandesas). Estas inversiones en la Argentina estaban paradas tras el conflicto por la instalación de Botnia. Pero el sector se está descongelando poco a poco tras diez años de ostracismo en el país.
El millón de hectáreas que suman Corrientes y Misiones “llaman” a los inversores. En una entrevista exclusiva con Economis, el CEO de Arauco Argentina, Pablo Mainardi, aseguró que hay espacio para “dos o tres plantas de pasta”.
La provincia que quiere este tipo de inversiones es Corrientes, sin dudas y al menos una planta de pasta ya está casi asegurada en ese territorio. En tanto, Misiones, que es la provincia pastera por excelencia, tiene una opinión distinta. Aunque no lo dice abiertamente, la provincia no está interesada en que vengan grandes inversiones del estilo Arauco Argentina, a comprar enormes extensiones, desplazar a los chacareros y generar poco empleo.
Arauco Argentina fue un dolor de cabeza en ese aspecto. Y se acentuó cuando en 2002, tras el estallido y la crisis de finales de 2001, Gregorio Pérez Companc dijo “basta” y vendió casi todas sus empresas, incluyendo la ex Pecom Forestal.
Lo que no tendría que haber sucedido, sucedió. La Comisión de Defensa de la Competencia no hizo objeciones y permitió una operación que concentró más al sector. Arauco Argentina terminó cerrando el aserradero de Piray que le había comprado a Pecom Forestal y lo terminó convirtiendo en un centro logístico, despidiendo a muchas personas.
El lunes y martes se realizó en Buenos Aires una gran reunión de CEOs de multinacionales forestales e inversores. Allí fue que Mainardi y otros ejecutivos dijeron que para facilitar inversiones, hay que modificar varias leyes que le permitan la tenencia de grandes extensiones de tierra a los extranjeros. Incluso hay que cambiar la Constitución de Corrientes.
El miércoles y jueves esos inversores estuvieron en Posadas donde hicieron base para visitar durante dos días establecimientos en Corrientes y Misiones.
En una reunión con esa veintena de ejecutivos en el hotel Urbano, a Juan Gauto -subsecretario de Desarrollo Forestal- lo consultaron cuánto era el costo promedio de la hectárea. Gauto hizo una pausa, sonrió para adentro y dijo:”No nos interesa tanto que vengan a comprar, nos interesa que vengan a asociarse con dueños medianos y chicos, los invitamos, tenemos muchas normas para proteger sus inversiones”.
La pura verdad es que, ni los asambleístas de Gualeguaychú que cortaron el puente por cuatro o cinco años saben tan bien como Misiones los pros y contras de tener una fábrica de pasta celulósica. Acá si se conocen, aunque no se digan abiertamente…

# Cinco.

Sturzenegger al mercado: “Houston, tenemos un problema”

¿Se puede bajar la inflación en la Argentina únicamente combatiéndola con la tasa de interés del Banco Central? Es uno de los grandes debates del mundillo económico de la gestión Macri.

De un lado, los que dicen que si, se puede. Con el titular del Banco Central, Federico Sturzenegger a la cabeza. Del otro, la otra “mitad de la biblioteca”, con figuras como Martin Redrado (ex titular del Central) quien afirma que “querer parar la inflación únicamente subiendo la tasas es como querere parar a un auto agarrándolo por la antena”. Quienes sostienen esto afirman que sin un plan integral, que contemple bajar el déficit fiscal, no se puede pensar en reducir la dinámica de los precios en la Argentina.

Y en el medio, para zanjar la discusión, la realidad. Y la realidad indica que el dato de septiembre fue de 1,9% y superó cualquier expectativa. El BCRA con casi dos años de política monetaria “contractiva” y de tasas altas, proyectó para todo el 2017 una inflación de 17% cuando los precios ya alcanzaron casi el 24% (enero-septiembre) y aún quedan los últimos tres meses del año por correr.

Esta semana el jefe del BCRA salió a reconocer que se está equivocando un poco. “Houston, tenemos un problema”, pareció decir, parafraseando a la famosa sentencia del personaje de Tom Hanks en la película Apolo 13.

“Hay un gap de credibilidad con el mercado”, dijo Sturzenegger. Que es cómo decir que el mundo financiero no le cree (a sus proyecciones). ¿La pregunta es, perdió credibilidad también ante el presidente Macri?

 

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Entrevista exclusiva al CEO de Arauco: “Argentina quedó relegada en inversiones forestales, hay lugar para 2 o 3 plantas de celulosa”

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Pablo Mainardi es el CEO de Arauco Argentina, la industria más grande de Misiones, y ayer dialogó en exclusiva con Economis en el marco de un importante seminario forestal donde participan las principales multinacionales de este sector.

Se trata de su primera entrevista en casi 10 años, ya que este ejecutivo top del sector forestal se había autoimpuesto un bajísimo perfil al igual que sus pares, tras el conflicto por la instalación de la pastera Botnia que generó polémicas y rechazos al sector pastero en la Argentina.

Pero tras una década de crecimiento en Uruguay, Brasil y Chile, Arauco y otros gigantes forestales vuelven a pensar en invertir en la Argentina. En un seminario que arrancó ayer y concluye hoy en el coqueto hotel Brick, de la Recoleta, ejecutivos de varios países vuelven a debatir junto a funcionarios sobre las políticas para fomentar las inversiones.

“En la Argentina hay recursos forestales como para instalar 2 o 3 plantas de pasta celulósica”, dijo Mainardi en el panel, y se refirió al casi millón de hectáreas de árboles, casi listos para cosechar, que hay en Corrientes y Misiones y que demandan una planta cercana.

La cercanía árboles-fábrica de celulosa y fábrica-puerto exportador es clave para un negocio que tiene como principal cliente a China, remarcó Mainardi en varios puntos de su exposición y en la entrevista con Economis.

Este ingeniero industrial (UCA) con un máster en el CEMA, expuso ayer en un panel sobre inversiones forestales junto al ministro de la Producción, Francisco Cabrera, y dejó en claro que la Argentina “quedó relegada respecto a Uruguay, Chile y Brasil” en cuanto a inversiones forestales, a pesar de que “tiene todo para crecer, como una de las mejores tierras del mundo, con índices de crecimiento (de los árboles) solo igualados en algunas zonas de Brasil”.

“La frutilla del postre, tener un presidente en Gualeguaychú”

“¿Qué pasó?, tuvimos tres factores, la falta de políticas públicas, la falta de seguridad jurídica y la falta de competitividad”, explicó. Y fue contundente al señalar que “la frutilla del postre fue tener al presidente (por Nestor Kirchner) reuniéndose con los asambleistas de Gualeguaychú para repudiar la instalación de Botnia”, señaló, recordando aquella famosa irrupción del desaparecido ex Presidente, que dio comienzo a un conflicto que duró años.

Otra definición contundente que dejó Mainardi fue que la Argentina tiene todo para “tener dos o tres plantas de pasta celulósica más” ya que “tiene las tierras, más de 940.000 hectáreas implantadas entre Misiones y Corrientes”.

Pero para eso, llamó a remover algunos obstáculos para la inversión, y citó “la Constitución de Corrientes, la Ley de Tierras, la ley de Entre Ríos que prohíbe el transporte de rollizos y la Ley de Insalubridad en Misiones”.

El ejecutivo explicó que el “inversor debe poder tener la posesión de las tierras, sino, es como un inquilino que hace una gran inversión en un edificio que no es de el”.

El mayor empleador del Norte misionero

A continuación, repasamos parte de la charla con este ejecutivo de una empresa que el año pasado facturó 6.000 millones de pesos y que emplea en Misiones a 1.500 personas en forma directa y a casi 5.000 en forma indirecta. “Somos el principal factor de empleo en el Norte de Misiones”, remarcó.

-¿Cuáles son las principales desventajas competitivas del sector?

-Si nos ponemos a pensar desde el punto de vista de los inversores, lo primero que hay que tener en cuenta es la distancia promedio entre bosques y plantas. Independientemente de lo que uno produzca, mueve siempre más toneladas de madera que de producto terminado, con lo cual tener los bosques cerca de las plantas es muy importante (N. de la R.: por eso la necesidad de una pastera en Corrientes o Misiones). Pero tan importante como eso es la distancia promedio entre la planta y el puerto, y también entre puerto y los mercados internacionales. Con lo cual la competitividad en la logística es fundamental.

-¿Ustedes tienen mucha distancia con el puerto en Misiones?

-Particularmente en Argentina, y esto se puede multiplicar cuando uno mira Corrientes y Misiones, nuestra planta Puerto Esperanza tiene 1200 km hasta el puerto, a diferencia de todas las demás plantas que tienen una distancia mucho menor. Con lo cual, es esfuerzo logístico en llegar a un mercado central es lo más importante que podemos tener, no pensar en estas plantas con una logística cerrada y con el nivel de inversión que significa es directamente no recibir inversiones.

¿Cuál es el panorama del mercado global de celulosa y cómo está la Argentina?

-Hoy tenemos 67 millones de toneladas de capacidad de producción, en comparación con las 52 millones de toneladas que teníamos en el año 2007, la capacidad instalada creció un 29% a nivel global. Pero si uno se detiene en Latinoamérica, ese mismo crecimiento fue del 100%: Tenía 12 millones en 2007 y tiene 24,3 millones en el 2017. Los países que hicieron el gran aporte de crecimiento fueron Brasil, Chile y Uruguay.  Argentina continúa con sus 400 mil toneladas casi todas de Alto Paraná (Arauco Argentina) y un sobrante que tiene Celulosa Argentina. Son inversiones de los años 80, quedamos relegados. Porque de estos 24,3 millones de capacidad instalada, 16 está en Brasil, 2,6 en Uruguay, 5 en Chile (ambos países anuncian nuevas plantas), y 0,45 en Argentina, históricas desde los 80.

-¿Esto hace que ahora Argentina tenga mucho potencial para crecer?

-Claro, como dije en mi exposición, Argentina tiene un gran potencial para crecer. Desde el punto de vista forestal, tenemos disponibilidad de tierras, 940 mil hectáreas disponibles en el NEA argentino, con lo cual hay espacio para poner varias plantas de celulosa. Este es el principal lugar donde si uno piensa se podría instalar cualquier tipo de tecnología, pero con grandes distancias logísticas. Claramente el desafío es logístico, sino pensamos en esto no hay forma de que podamos salir al mundo. Son crecimientos que no se ven en muchos lugares del mundo.

¿Por qué en Argentina no se logró desarrollar ningún proyecto mientras que en la región se duplicó la capacidad?

-Las inversiones están rezagadas respecto a sus pares de la región, básicamente por tres puntos clave. El primero es la falta de políticas públicas en el sector. La frutilla del postre fue tener un presidente de la Nación que llegó a juntarse con los asambleístas de Gualeguaychu para repudiar la planta de Botnia. La segunda es la seguridad jurídica, desde simplificación hasta el tema tributario, la ley de tierras… lo que uno tiene que tener presente es que cuando se planta un árbol para formar una planta de celulosa, lo sacas dentro de 4 ó 5 gobiernos, con lo cual, si no hay estabilidad no tenemos forma de asegurarle al inversionista que la rentabilidad que va a tener sobre esa plantación va a existir. Y la tercera es competitividad, pasa por impuestos, logística, no solo tiene que ver con el tipo de cambio, sino con otras cuestiones de base.

¿Cuáles son los puntos críticos a la hora de invertir?

-El primer punto es la Ley de Tierras y la Constitución de la provincia de Corrientes, además de la Ley de Entre Ríos (prohíbe transportar rollizos), que mejoraría las exportaciones desde el puerto al mundo. Pero la Ley de Tierras es fundamental. Nadie puede convencer al accionista extranjero de venir a invertir y que no pueda tener una base en tierras que sustente esa inversión que va a realizar, es como construir un edificio en un terreno alquilado. A eso se suma una Ley de Insalubridad en la provincia de Misiones, para la industria celulosa y papel, en donde uno se sienta en un directorio y es bastante difícil convencer a los accionistas de que va a invertir en una industria insalubre, donde en el resto de los países no tiene ese mismo problema. Hay que trabajarlo en conjunto con la provincia, entendemos que surgió por un pedido sindical en su momento, pero hoy sigue y eso limita. Por otro lado, la alta presión tributaria en todos los niveles del gobierno. Hay impuestos a las transacciones de débito y crédito, impuesto a los Ingresos Brutos, a las exportaciones, tasas municipales. Y por último los altos costos laborales y la industria del juicio, donde el 80% de las personas que renuncian hacen juicio a las empresas.

-Usted mencionó el conflicto con Botnia, ¿cómo impactó en la industria?

-Fue una de las causas por las que Argentina no creció todo lo que podía crecer. Fue un antecedente de problemas políticos y sociales, que generó un montón de cosas, entre ellas que para el futuro es bastante difícil convencer que no va a ocurrir lo mismo cuando alguien quiera invertir, que no va a tener que resolver un problema social. Creo que ahora es una cuestión del pasado y hay que mirar para adelante, pero es algo que impactó claramente negativo en las inversiones, que se vieron en los últimos 10 años en los países vecinos y no acá.

 

 Mainardi junto al ministro de la Producción, Francisco Cabrera. "Coincido con muchas cosas que dijo el ministro".
Mainardi junto al ministro de la Producción, Francisco Cabrera. “Coincido con muchas cosas que dijo el ministro”.

-Para usted, ¿el desafío más grande es la logística?

-Si comparamos a todos los países que invierten en la región y que tienen que llegar al mismo mercado, que es Asia (el mercado donde realmente se define una inversión). Lo que uno tiene como costo logístico total en Chile con base 100%, en Uruguay es un 142%, Brasil 253% y en Argentina 343%. Esto se debe, entre otras cosas, a que las plantas se encuentran lejos de los puertos, los puertos argentinos son cinco veces más caros que en el resto de los países, las navíeras tienen fletes más elevados, el ferrocarril mesopotámico tiene poca capacidad de tracción, no usa la hidrovía Paraná-Paraguay por la Ley de cabotaje, y tenemos una alta presión tributaria.

-¿Cómo se resuelve este desafío?

Como propuesta para mejorar la logística, se puede enfocar en el uso de bitrenes, hidrovías, regulaciones sindicales más racionales, el uso del tren y puertos más competitivos. Hoy un contenedor en el mundo cuesta 200 dólares, mientras en Argentina cuesta u$s 1.000. Con bajo nivel de competencia en el puerto y altos costos sindicales, es imposible competir. Esos son los temas a resolver.

¿Cuáles son sus expectativas con respecto a la industria en el país?

-Argentina cuenta con disponibilidad de tierras y plantaciones, tiene un crecimiento forestal envidiable en el mundo, es decir, tiene masa forestal para hacer un proyecto ya y capacidad forestal para las próximas generaciones. Y si recuperamos el terreno perdido, generamos una inversión, que es lo que se está buscando (los famosos brotes verdes) con la oportunidad de inversiones en activos forestales para fondos de pensión, es algo que debería funcionar muy bien porque tiene una duration más larga, entonces hay mucho apetito en un mercado que se está desarrollando. Segundo, la eficiencia muy grande de la cadena productiva. Tercero, grandes cantidades de empleo, directos e indirectos. Superávit energético con energías renovables y una balanza comercial positiva. Soy muy optimista.

¿Cómo ve el negocio de Arauco Argentina este año con respecto a 2016?

-Se ve un poco mejor, hay signos de mejora, aunque estamos bastante lejos tener el potencial que podríamos tener. Los años son bastante similares, aunque se vio un leve crecimiento en 2017, sigue aún con la amenaza de Brasil y con el desafío de mejorar los costos logísticos. Con el gobierno actual la expectativa es muy buena, ya que se está tratando de sacar las restricciones y se están generando una agenda interesante al respecto. Ojalá sea una nueva era para la industria en el país.

¿Qué significa este seminario para la industria?

-Es muy bueno y es una muy buena señal de que se esté haciendo en Argentina. Es un país con mucho potencial, normalmente he ido a estos seminarios en el mundo, se ve en Uruguay, Brasil, Chile y que hoy esté en Argentina quiere decir que los inversores están empezando a mirar a la Argentina y eso es muy importante.

 

 

Definiciones del CEO de Arauco Argentina

-En la Argentina hay lugar para 2 o 3 pasteras más, con 940.000 hectáreas de bosques entre Misiones y Corrientes

-Hay que modificar algunas leyes que obstaculizan la inversión (citó la Constitución de Corrientes, la Ley de Insalubridad -Misiones-, la Ley de Entre Ríos -que impide el transporte de rollizos- la Ley de Tierras de la Nación).

-La ley de Insalubridad de Misiones complica, es difícil explicarle a tus accionistas que tienen que invertir en una industria considerada insalubre. Estamos trabajando con el gobierno provincial, nos dijeron que en su momento se sancionó por un pedido de los sindicalistas.

-Argentina tiene todo para crecer, desde el punto de vista de sus tierras, son las mejores del mundo, con índices de crecimiento sólo igualados por Brasil, y no en cualquier región, sólo en algunas partes de Brasil.

-Las inversiones de la ex Alto Paraná son de los años 80 y es una planta chica en volumen de producción por las escalas mundiales de hoy.

-Mientras la Argentina quedó relegada, Chile, Uruguay y Brasil no pararon de crecer y duplicaron la capacidad de producción de celulosa de 12 a 24 millones de toneladas.

-En Argentina lo que frenó las inversiones fue la falta de políticas públicas, la falta de seguridad jurídica y la falta de competitividad.

-La frutilla del postre fue tener al Presidente (Néstor Kirchner) reuniéndose con los asambleístas en Gualeguaychú para repudiar la instalación de Botnia

-Respecto a la seguridad jurídica, vos plantás un árbol y lo vas a cosechar en 3 o 4 gobiernos y son muchas cosas las que cambian.

-En cuanto a la falta de competitividad, no se trata del tipo de cambio, sino cuestiones impositivas, tenemos una presión impositiva muy alta. Como el impuesto al cheque, o el impuesto a los Ingresos Brutos, donde tenemos (en Misiones) una de las escalas más altas, cercana al 7%.

-El 8% de las personas que se van de la empresa nos hacen juicio, es una conflictividad muy alta. Para una pyme, puede significar su quiebra, después se habla de hacer clusters (ecosistema de empresas de un sector), pero con este nivel de conflictividad laboral, es muy difícil.

Fiorella Lotti (Especial para Economis, desde Buenos Aires)

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Cumbre de multinacionales pasteras y madereras para analizar inversiones tras 10 años de congelamiento por Botnia

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Después de 10 años de congelamiento por el conflicto que causó la instalación de la pastera Botnia, las grandes empresas pasteras y madereras -todas multinacionales- que controlan enormes extensiones en Misiones, Corrientes y Entre Rios, vuelve a analizar inversiones fuertes en la Argentina. Y esta semana será clave para esta nueva etapa.

Hoy y mañana se desarrollará en el hotel Brick de Buenos Aires una cumbre de ejecutivos top del sector, donde por primera vez en más de 10 años van a discutir en un seminario las perspectivas para nuevas inversiones. Una de ellas es una nueva planta de pasta celulósica, posiblemente a instalarse en Corrientes.

Otras son el aprovechamiento de la biomasa para hacer energía (Corrientes y Misiones son la “Arabia Saudita” de la biomasa) y la industria de paneles y tableros de madera, que es la segunda que más factura detrás de la producción de pasta.

El evento es tan importante que hablarán por primera vez en años en un seminario público, los máximos ejecutivos del negocio forestal en la Argentina, encabezados por Douglas Albrecht, presidente de Celulosa Argentina y Pablo Mainardi, CEO de Arauco Argentina.

Otros ejecutivos importantes que disertarán son Manuel Sobrado, del Grupo Insud, y ex directivo de las empresas de Franco Macri; y Agustín Fernández Bonilla, del Grupo Egger, que compró hace unos meses los activos de otro gigante forestal chileno en la Argentina, el Grupo Masisa.

También habrá representantes del gigante brasileño Fibria -una de los tres productores de celulosa más grandes del mundo junto con el chileno Arauco y la brasileña Suzano- y del Grupo Pomera, que reorganizó los activos forestales de Shell en la Argentina y Paraguay.

Francisco Cabrera busca atraer inversiones

El seminario tiene el respaldo del gobierno Nacional. El ministro Francisco Cabrera será uno de los oradores. También tiene el fuerte respaldo del gobierno de Corrientes, cuyo ministro de la Producción, Francisco Vara, explicará todos los proyectos que avala o impulsa su gobierno.

No hay invitados del gobierno de Misiones ni Entre Ríos. Ambas provincias tienen una posición oficial más borrosa respecto a las inversiones forestales, distinta a la de Corrientes, que alienta la instalación de una pastera abiertamente y grandes proyectos de generación eléctrica a partir de la biomasa.

Hay grandes capitales interesados en entrar y otros, quizás, en salir del negocio después de muchos años en la Argentina. Por eso el seminario de dos días se va a completar con una visita de dos días a establecimientos en Corrientes y Misiones.

Con base en Posadas, ejecutivos de grandes compañías de todo el mundo, invitados por la consultora neozelandza Dana, visitarán la planta de Arauco Argentina en Piray, el vivero de Bosques del Plata (de la chilena CMPC), el aserradero de Laharrague y Chodorgue y el de Grupo Tapebicuá (Celulosa Argentina) en Virasoro, entre otros lugares.

Descongelamiento tras 10 años

Hace más de 10 años comenzaba el conflicto por la instalación de Botnia en Uruguay, que enfrentó diplomáticamente a la Argentina y Uruguay por la supuesta contaminación que iba a generar la pastera. Esto tuvo consecuencias en la Argentina, para un sector cuyas inversiones quedaron congeladas o reducidas a su mínima expresión.

Mientras en Uruguay y Brasil los capitales forestales -sobre todo de la producción de pasta celulósica- crecieron y se inauguraron plantas como la brasileña Eldorado, la citada Botnia o más acá en el tiempo Montes del Plata, un joint venture entre Arauco y la finlandesa Stora Enso.

Brasil más que duplicó su producción en 10 años y ahora produce 15 millones de toneladas de pasta celulósica. Fibria, Suzano y Eldorado son las mayores productoras.

Chile es la cuna del negocio forestal en Sudamérica, con Celulosa Arauco y Constitución, la controlante de Arauco Argentina (antes llamada Alto Paraná) y CMPC, que controla Bosques del Plata, con importantes activos en Misiones. Producen conjuntamente casi 6 millones de toneladas.

En Uruguay está Botnia, que arrancó en 2007 y Montes del Plata, que suman una capacidad de 2,5 millones de toneladas.

Mientras tanto, en la Argentina se hicieron leyes que por ejemplo, prohibían el transporte de rollizos, en el caso de Entre Rios. En nuestro país se produce menos de 1 millón de toneladas anuales, la gran mayoría en la planta que Arauco tiene en Puerto Esperanza.

Pero mientras esto pasaba, enormes extensiones de bosques implantados desde los años 90, crecían y crecían. El Gobierno kirchernista pasó y ahora se comenzó un descongelamiento, los capitales mundiales consideran invertir en la Argentina.

El gobierno de Macri lo impulsa, Corrientes -de inmejorable sintonía con la Casa Rosada- lo impulsa. Misiones y Entre Rios, que tienen enormes intereses forestales, no tienen una postura oficial.

Hay madera y toda esa madera pide una gran industria pastera y grandes aprovechamientos de biomasa, que podría mejorar sensiblemente los precios que se pagan actualmente.

Hace un mes, el titular de la Sociedad Rural, en entrerriano Luis Etchevehere, llevó a los representantes de todo el sector a ver a Mauricio Macri a la Casa Rosada, e inauguró una mesa forestal para discutir temas para impulsar al sector y generar más empleo.

En diálogo con Economis, Etchevehere afirmó que la Argentina debe contemplar las invesiones en el negocio de la producción de celulosa, que estaban congeladas.  Macri incluso le pidió al gobernador de Entre Ríos, Gustavo Bordet, que se derogara esa ley que impide el transporte de rollizos de madera.

 

El programa del seminario organizado por la consultora forestal neocelandeza Dana

https://danaevents.co.nz/2017argentina/program

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