Bolivia

Envío de armas a Bolivia: creemos que estamos ante un nuevo formato del Plan Cóndor

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La parlamentaria del Mercosur misionera Julia Argentina Perié, fue entrevistada por la reconocida cadena de medios RT Internacional, sobre la imputación al expresidente argentino Mauricio Macri por el caso del envío de armas a Bolivia en 2019 y aseguró que “estamos ante un nuevo formato del Plan Cóndor”.

La declaración de Perié, reconocida dirigente política y vicepresidenta a nivel nacional del Partido Solidario, se dio en el marco de la denuncia realizada recientemente por el gobierno de Bolivia, que sostiene que el 13 de noviembre de 2019 un militar del gobierno de Áñez le envío al embajador argentino en Bolivia una nota de agradecimiento por el material bélico recibido en el contexto de crisis social que vivía el país.

De acuerdo a lo expresado por la parlamentaria “creemos que estamos ante un nueva faceta del Plan Cóndor, que se presentan en diferentes países como golpes de Estado suave y casos de lawfere: causas judiciales armadas para la persecución de determinados dirigentes políticos”.

A la denuncia realizada sobre el caso por el Gobierno de Bolivia, se sumó recientemente la del gobierno argentino, que realizó ante la Justicia una denuncia a Mauricio Macri por el envío de armamento a la gestión de facto de Jeanine Áñez en Bolivia en 2019. En la presentación figuran una serie de delitos en los que podría haber incurrido el expresidente. Con las firmas de la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, el ministro de Justicia y DDHH, Martín Soria, y de la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, el Estado argentino recurrió a tribunales para que se investigue el escándalo que desató la denuncia del gobierno de Bolivia hace unos días.

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La denuncia de Bolivia a Macri que no sorprendió a nadie

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Macri llegó a la Casa Rosada en diciembre  de  2015,  después  de  una  campaña  electoral  en  la  que  planteó  la  necesidad  de  modificar todo lo realizado por los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, especialmente en lo referido a la política exterior, la estrategia de inserción internacional, el modelo de desarrollo y el rol del estado.

Y así fue como se rompió una corta pero a la vez larga tradición de política exterior sostenida en el tiempo. Macri  partió  del  supuesto  de  que  el kirchnerismo había aislado al país y argumentó  que  él  lograría  “la  vuelta  de  Argentina  al Mundo” y la llegada de “una lluvia de inversiones”  a  través  de  un  modelo  de  “inserción prooccidental”.  En la práctica,  ese  modelo de inserción implicaba entre otras cosas reencausar los vínculos  con  Estados Unidos  y  países  de  Europa  como Alemania, España, Italia, Gran Bretaña y Holanda  e  incrementar  los  contactos  con  Canadá  y  Japón; volver a tener relaciones estrechas con  los organismos  multilaterales  de  crédito  (como el FMI)  y  otros espacios  multilaterales  (Organización Mundial del Comercio y G20 financiero);  disminuir  la  relevancia de Latinoamérica como un ámbito natural de inserción  para  Argentina  y  reorientar  las  relaciones  solo  hacia  los  países  con  propuestas político-económicas  semejantes y en ese sentido, otorgarle  a  la  crisis  venezolana  el  lugar  más  relevante de  la  gestión  externa  hacia  la  región, dejando de lado relaciones construidas durante el kirchnerismo con China y Rusia, nuevos hegemones que buscan espacio en la región a través del desarrollo de infraestructura. Pero lo que más llama la atención sin duda es el rol que se le ha asignado a la política de  derechos  humanos que Argentina supo construir después de atravesar una de las dictaduras más sangrientas de la región.

El jueves pasado el ministro de relaciones exteriores de Bolivia, Rogelio Mayta, denunció que el gobierno del ex presidente Mauricio Macri envió armamento en apoyo de quienes dieron el golpe de Estado contra Evo Morales en 2019, en el marco de avances en la causa judicial que investiga lo ocurrido en noviembre de 2019, incluyendo declaraciones de políticos, civiles y militares en los hechos. 

Y este hecho se suma a la lista que el gobierno de Macri posee en tan solo cuatro años de gestión. Repasando brevemente encontramos que bajo su gobierno recortó fondos, desarticuló programas, despidió personal, le dio más poder a las Fuerzas Armadas y quiso “mover” el feriado del 24 de Marzo, pero además se produjeron la detención ilegal de Milagro Sala en Jujuy, la desaparición de Santiago Maldonado durante la represión de Gendarmería en el Pu Lof Cushamen de Esquel, el asesinato de Rafael Nahuel a manos de la Prefectura en Villa Mascardi, y el intento de amnistía con el fallo de la Corte Suprema de Justicia por la aplicación de la Ley de 2×1 para los represores de la última dictadura civico-militar, revertido luego de la masiva movilización popular en Plaza de Mayo.

A veces la política exterior de un gobierno y la doméstica no son muy congruentes, pero en el caso de Macri, han sido idénticas.

El destrato hacia las políticas de derechos humanos ha sido plasmada tanto en el plano doméstico como en el internacional, es por ello que el envío de cargamento militar ilegal -como lo calificó el actual ministro de defensa Agustín Rossi- para atentar contra la población de un país hermano debería ser un motivo de condena generalizada.

En este sentido, no podemos dejar de señalar que el gobierno de Macri cambió completamente el esquema de seguridad y defensa de la Argentina. A solo poco más de un mes de gestión, se decretó la Emergencia  de  Seguridad  Pública,  que  incluyó  la habilitación  a  las  Fuerzas Armadas  para  derribar  “aviones hostiles” no identificados, en el marco de la lucha contra el delito complejo y el crimen organizado, algo inédito desde la vuelta a la democracia.

Es importante recalcar que Estados Unidos se  convirtió  en  la  piedra  angular de la política exterior de la gestión. En 2016, Argentina ingresó al State Partnership Program que asoció a las Fuerzas Armadas con la Guardia  Nacional  del  estado  de  Georgia y se produjo la aparición de los llamados fusion center, que permitían el entrecruzamiento de información proveniente de  diversas  agencias  tales  como  las  FF.AA.  y  las Fuerzas de Seguridad argentinas, la DEA, el  Departamento  de  Seguridad  Nacional  estadounidense  y  miembros  del  Comando  Sur. Durante la gestión 2015-2019, también se observó un rol activo del Ministerio de Seguridad en la ejecución de  la  agenda,  en  contraposición  al  accionar  sutil  y casi desdibujado del Ministerio  de  Defensa.  El primero, al tener a cargo las fuerzas de seguridad y, por tanto, vía libre respecto a las nuevas amenazas, adquirió un perfil más alto y avanzó hacia un entendimiento con las diversas agencias estatales en materia de seguridad. En otras palabras,  esa  conducta  se  debe  a  que  en  gran  medida la mentada “modernización del sistema de defensa” –vinculada al combate a las “nuevas amenazas” (ideológicas) y con impacto en la dimensión estratégica de la política de defensa– se produjo sin modificar la normativa, algo que se ve hoy en día en Colombia y el rol imperante que posee la policía a la hora de “contrarrestar” las protestas contra el gobierno de Ivan Duque.

Si profundizamos el análisis sobre la denuncia que Bolivia hace, encontramos la participación activa de otros actores en el golpe de estado a Evo Morales como es el de Brasil, un país que ya ha transitado por un proceso de militarización de la seguridad pública, con los cuales Macri compartió propuestas  político-económicas  semejantes, que  con  el  gobierno  de Temer  vio  incrementada  la  militarización  de Río de Janeiro y cuya situación se acentuó con la llegada de Jair Bolsonaro y un gabinete colmado por personajes pertenecientes a la estructura militar brasileña.

No es casualidad que los gobiernos no populares aboquen sus visiones de política exterior a los lineamientos dictados por potencias, lo que preocupa en este caso es que el gobierno de Macri haya abandonado la bandera de protección de derechos humanos en materia de política exterior que tanto le ha costado construir a la argentina luego de 38 años de lucha de los organismos de derechos humanos por el reconocimiento de esta casi como política de Estado.

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“Dolor y vergüenza”: la carta de Alberto Fernández a Luis Arce

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El Presidente argentino lamentó la “colaboración” del exmandatario Mauricio Macri con las fuerzas militares de Bolivia que en 2019 perpetraron el golpe de Estado contra Evo Morales.

El presidente Alberto Fernández le envió una nota a su par boliviano, Luis Arce, para lamentar el hecho y expresarle su “dolor y vergüenza”, ante la denuncia del gobierno del vecino país que la administración de Mauricio Macri proveyó de manera clandestina “material bélico” al régimen de Jeanine Añez para reprimir las protestas sociales que tuvieron su punto máximo en las llamadas “masacres de Sacaba y Senkata”.

La siguiente es la carta de Fernández a Arce Catacora:

“Me dirijo a usted con el dolor y la vergüenza que me causó haber tomado conocimiento, por medio de la publicación de la nota remitida por autoridades militares bolivianas el 15 de noviembre de 2019 al entonces Embajador argentino en su país, Normando Álvarez García, de la colaboración del Gobierno del Presidente Mauricio Macri con las fuerzas que perpetraron el Golpe de Estado contra el Gobierno Constitucional del presidente Evo Morales”.

“Quiero en primer lugar pedirle disculpas a su gobierno y a su pueblo en nombre del pueblo argentino. Se constató que desde nuestro país se remitió una partida de material que no puede ser interpretada sino como un refuerzo a la capacidad de acción de las fuerzas sediciosas contra la población boliviana en esos días. Se trató de una colaboración decidida por el gobierno del entonces Presidente Mauricio Macri con la represión militar y policial que sufrieron quienes defendían el orden institucional en su país”.

“Estos hechos están siendo analizados por un Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”.

“Guardo para tranquilidad de mi conciencia, haber hecho cuanto antes estuvo a mi alcance para preservar la vida de Evo Morales, Álvaro García Linera y muchos otros hermanos bolivianos asediados por los golpistas”.

“Nuestras democracias están fuertes. Tenemos que seguir trabajando para consolidarlas. Con el respeto y afecto de siempre. Sinceramente”, concluye la misiva, con la firma del mandatario argentino.

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“Se constató que el Hércules que transportó el material bélico salió de El Palomar”

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El titular de la cartera de Defensa, Agustín Rossi sostuvo que el avión tenía el objetivo de transportar gendarmes y cargamento que iban a fortalecer la custodia de la embajada argentina en Bolivia.

El ministro de Defensa, Agustín Rossi, reveló este viernes que el avión Hércules C-130 perteneciente a la Fuerza Aérea Argentina (FAA) que transportó en 2019, durante el macrismo, material bélico a Bolivia salió desde el aeropuerto de El Palomar y adelantó que su cartera va a coordinar con la de Seguridad para realizar la denuncia pertinente.

“Ayer por la noche se constató que el avión Hércules C-130 perteneciente a la Fuerza Aérea, donde se transportó el material bélico, había salido desde El Palomar. El material bélico que llegó a Bolivia no tiene ningún soporte legal”, aseguró Rossi esta mañana en declaraciones formuladas a las radios 10 y Del Plata.

El jueves, el Gobierno de Bolivia denunció que la administración de Mauricio Macri proveyó de manera clandestina “material bélico” al régimen de Jeanine Áñez para reprimir las protestas sociales que tuvieron su punto máximo en las llamadas “masacres de Sacaba y Senkata”.

Según explicó Rossi este viernes, “ningún elemento bélico puede salir de la Argentina sin la autorización del departamento de Defensa”.

El titular de la cartera de Defensa sostuvo que el avión “tenía el objetivo de transportar gendarmes y cargamento que iban a fortalecer la custodia de la embajada argentina en Bolivia, pero que además llevaba un cargamento no identificado que todavía no está la información de que era, pero sabían que estaban haciendo algo totalmente ilegal porque sino lo hubiesen detallado”.

“El Hércules C-130 partió el 12 de noviembre de 2019 a las 23.50 llegando entre las 4 y las 5 de la mañana del 13 a La Paz, justo ese mismo día es cuando el jefe de la fuerza aérea boliviana le emite una nota de agradecimiento al actual ministro de trabajo de (Gerardo) Morales”, Normando Álvarez García, que entonces era embajador argentino en Bolivia, precisó.

Sobre los pasos a seguir en esta causa, Rossi adelantó que “Defensa va a coordinar con la ministra de Seguridad -Sabina Frederic- para generar una denuncia, ya que el Hércules hizo aduana y, por ende, todo se puede confirmar”.

“Está claro que hubo una serie de países y una organización como la OEA que apoyaron abiertamente la ruptura del orden institucional y constitucional en Bolivia y apoyaron el Golpe de Estado, lo que es harto evidente”, remarcó Rossi.

La noche del jueves, el Ministerio de Seguridad que conduce Frederic solicitó a las autoridades de las cuatro fuerzas federales de seguridad que inicien de forma inmediata las “actuaciones administrativas que permitan establecer o no las posibles responsabilidades en los hechos”.

Con el objetivo de llevar adelante una “profunda investigación” que otorgue certezas en torno la cantidad y el tipo de material que se podría haber enviado al país vecino, Frederic exigió también que los informes sean “entregados en un plazo máximo de 72 horas”.

Bullrich: “Nunca pasó por mis manos pedido alguno de material para la Fuerza Aérea Boliviana”

La exministra de Seguridad y titular del PRO, Patricia Bullrich, buscó deslindarse hoy del hecho denunciado por el Gobierno de Bolivia sobre el envío por parte de la gestión macrista de material bélico para reprimir las protestas de los partidarios de Evo Morales en noviembre de 2019, al señalar “nunca” había pasado por sus “manos” un “pedido de material para la Fuerza Aérea Boliviana”.

“Nunca pasó por mis manos pedido alguno de material para la Fuerza Aérea Boliviana”, afirmó la presidenta del PRO esta mañana mediante una publicación en sus redes sociales.

En cambio, la dirigente opositora recordó que el país colaboró con Bolivia “enviando gendarmes para proteger la Embajada de Argentina en La Paz”.

Ayer Bolivia acusó al gobierno de Mauricio Macri de apoyar el golpe de Estado contra Evo Morales en 2019, con el envío de material bélico al régimen de Añez, tras lo cual el presidente Alberto Fernández pidió disculpas “en nombre del pueblo argentino” en una carta enviada a su par de Bolivia donde le expresó su “dolor y vergüenza” frente a los hechos descubiertos.

En su publicación de hoy, Bullrich declaró que “se hizo todo lo contrario a lo que manifiesta el presidente (Alberto) Fernández” y sostuvo que “se ayudó a los funcionarios de Evo Morales” y “se resguardó la Embajada Argentina y a los periodistas que estaban bajo el asedio de los manifestantes”.

Asimismo, la exfuncionaria dijo que el rol de Gendarmería fue “acompañar hasta la frontera” a “periodistas argentinos que estaban en peligro y a funcionarios del gobierno boliviano” y que “la llegada de los gendarmes argentinos en un avión Hércules” fue pública y se “transmitió en directo por todos los medios”.

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Basteiro calificó como “muy grave” el descubrimiento del envío de material bélico a Bolivia

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El embajador argentino en Bolivia, Ariel Basteiro, calificó hoy de “muy grave” la información hallada sobre el envío de material bélico a Bolivia en el año 2019 de parte del gobierno de Mauricio Macri para apoyar el golpe contra el expresidente Evo Morales, y evaluó que “con esto cae la farsa y el telón” sobre la actitud del gobierno de Cambiemos respecto de los hechos ocurridos en el país vecino.

Además, adelantó que el gobierno de Luis Arce Catacora está “convencido de denunciar la situación penalmente, en el ámbito internacional”.

“Es muy grave la denuncia”, dijo Basteiro esta mañana en declaraciones a Radio Diez, y añadió que con este descubrimiento “se termina la farsa” y “cae el telón sobre la actitud del gobierno de Macri y de (la exministra de Seguridad, Patricia) Bullrich, ya que todo hace pensar que fue Gendarmería la que trajo ese cargamento a Bolivia, el 12 de noviembre del 2019, el primer día del gobierno de Jeanine Añez”.

Basteiro agregó que “está confirmado que si el 12 estuvo ese cargamento en Bolivia, lo prepararon uno o dos días antes, con lo cual Morales todavía estaba gobernando”.

Ayer Bolivia acusó a Macri de apoyar el golpe de Estado contra Evo Morales en 2019, con el envío de material bélico al régimen de Añez, tras lo cual el presidente Alberto Fernández pidió disculpas “en nombre del pueblo argentino” en una carta enviada a su par de Bolivia donde le expresó su “dolor y vergüenza” frente a los hechos descubiertos.

Basteiro agregó hoy que “ayer mismo dimos con esa documentación” y que la difusión de la misma fue “muy rápida” porque “el Gobierno boliviano no quería especular con la noticia”.

Los datos recabados fueron producto de una “investigación que hicimos con la Cancillería boliviana a partir de algunos datos que teníamos”, reveló el embajador.

En tanto, Basteiro aseguró: “Profundizamos en la búsqueda de documentos que escondió exprofeso la administración anterior”, en referencia al gobierno de Cambiemos, y explicó que los documentos hallados “estaban prácticamente escondidos en la embajada”, y que “llamó la atención que eso no haya sido respaldado con cables y telex que suelen enviarse habitualmente”.

El embajador agregó que hoy en Bolivia hay “un fuerte debate con Gonzalo Tercero Lara” quien era comandante de la Fuerza Aérea y “firmante de esa nota”, dijo en referencia al escrito encontrado en el que se detalla el material recibido.

“Tercer Lara hoy está preso y se para en una situación de inocencia culpando a todo el gobierno actual de Bolivia, sobre las consecuencias del golpe del 2019”, sumó Basteiro.

Por estas razones “hay muchas investigaciones paralelas que estamos llevando adelante desde la Embajada, el Gobierno y también en la Argentina con el ministerio de Defensa”, y consideró que deberá hacerse extensiva al “Ministerio de Seguridad para averiguar de donde salió el material bélico”.

Mientras tanto, “el Gobierno de Bolivia esta muy convencido de denunciar esto penalmente en el ámbito internacional” ya que “quizás hay que llevar esto a una instancia superior para que se clarifique”, según indicó.

Basteiro lamentó también que “más allá de Macri y Bullrich, no deja de ser la Argentina la que tiene responsabilidad por apoyar un golpe militar” por lo que “le puede llegar a caber responsabilidad al país, que fue el que hizo esa terrible ´donación´, por darle un nombre”, sumó el embajador.

El embajador contó que ayer habló con el presidente Fernández: “Comentábamos esa situación de cuando Alberto hace las gestiones para poder sacar con vida a Morales y habla con Macri para pedirle ayuda y Macri se niega. Ahora descubrimos que cómo no iba a negarse, si estaba mandando armas para reprimir, e incluso matar gente”, analizó.

Además indicó que “en este momento en Bolivia la CIDH está elevando un informe sobre los hechos que acontecieron en noviembre”, y estimó que “el 20 de agosto se va a conocer un informe que demostrará las consecuencias del golpe” a lo que “seguramente se sumarán” estos nuevos datos.

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