El candidato a intendente de Córdoba de Hacemos Unidos, Daniel Passerini, ratificó esta noche el triunfo de su espacio en las elecciones a intendente de la capital provincial tras agradecer al pueblo “que nos eligió” y al candidato opositor, Rodrigo de Loredo, por reconocer su victoria.
“Quiero agradecer por el orgullo y la responsabilidad que significa este enorme triunfo en Córdoba, que significa que el pueblo de Córdoba nos eligió y quiere que la ciudad siga para adelante”, expresó Passerini desde el escenario de su bunker, donde también agradeció “a los adversarios de Juntos por el Cambio, porque han reconocido a esta hora que hemos ganado la elección y ese reconocimiento público nos permite cumplir con nuestra primera promesa de campaña: yo dije que el domingo a las 21.30 de la noche íbamos a estar festejando acá y estamos cumpliendo”.
“Los hice venir al pedo”, dijo el candidato perdedor de Juntos por el Cambio a los dirigentes nacionales que habían viajado bajo la expectativa de que el dirigente radical ganaría, ya que era el favorito de la mayoría de los sondeos publicados en la previa. Como dato llamativo, el excandidato a gobernador Luis Juez no se apersonó en el búnker. Apuntan a un pase de facturas interno.
El candidato radical de Juntos por el Cambio (JxC), Rodrigo De Loredo, reconoció esta noche la derrota de su espacio en las elecciones para intendente de la ciudad de Córdoba, felicitó al oficialista Daniel Passerini y agradeció a todos los dirigentes que llegaron para acompañarlo.
“Debo reconocer el triunfo y saludar al próximo intendente Daniel Passerini. Creo que se merece esta claridad y precisión a estos momento sagrado como es el momento en donde se ejerce el voto”, expresó De Loredo antes de que se conocieran datos del escrutinio provisorio.
El candidato de JxC señaló que si bien aun no estaban los datos oficiales, correspondía salir al escenario a “reconocer un resultado” en base a información del centro de cómputos de su espacio, que mostraban una tendencia que le daría la victoria al candidato schiarettista Passerini.
“Queríamos que el cordobés tenga el respeto, vayan a dormir tranquilos, pero si bien no es oficial sabemos que no se puede revertir”, sostuvo De Loredo desde el escenario del búnker en el complejo Alto Botánico, donde estuvo acompañado por los máximos referentes nacionales de JxC.
Patricia Bullrich, Horacio Rodríguez Larreta, Martín Lousteau, Luis Petri, Gerardo Morales, Alfredo Cornejo, entre otros, estuvieron en Córdoba junto al candidato.
“Agradecer a todos los dirigentes de JxC que están acá, vinieron en las buenas y en las malas, esta vez las encuestas fallaron al revés, los guarismos que teníamos indicaban otra cosa”, reconoció el expresidente de Arsat, el único que tomó la palabra.
Y expresó: “Vinieron a córdoba con mucha responsabilidad, con su prestigio y trayectoria a validar propuestas”.
Asimismo, señaló que había mantenido una comunicación con el expresidente Mauricio Macri y destacó que “estuvo siempre presente”.
De Loredo manifestó además que sintió un “sabor amargo” debido a la baja participación electoral en la capital cordobesa.
Maximiliano Pullaro lograba una amplia ventaja en las PASO de Unidos para Cambiar Santa Fe, expresión de Juntos por el Cambio en la provincia, mientras Marcelo Lewandowski se imponía en Juntos Avancemos, que aglutina a diversas corrientes peronistas.
Con el 22,72 por ciento de los votos escrutados, en un lento conteo que deriva del complejo sistema de votación de la provincia, Pullaro reunía 139.890 votos (el 59,69 por ciento dentro de espacio), contra 75.548 de Carolina Losada (32,24 por ciento) y 18.904 votos de la socialista Mónica Fein (8,07 por ciento).
En Juntos Avancemos, Lewandowski conseguía 49.123 votos (65,44 por ciento dentro de su espacio), contra los 12.284 de Marcos Cleri (16,36 por ciento) y 7.042 de Leandro Busatto (9,38 por ciento).
Losada, reconoció esta noche la derrota en las PASO frente a Maximiliano Pullaro, contra quien libró una intensa campaña marcada por fuertes cruces y acusaciones de narcotráfico. En la misma línea, Bullrich reconoció el triunfo de Pullaro sobre Carolina Losada, a quien apoyaba en la interna de precandidatos a gobernador de Unidos para Cambiar Santa Fe, expresión provincial de Juntos por el Cambio.
“Felicito a Maxi Pullaro por su triunfo. Contará con mi apoyo y el de todo mi equipo. Santa Fe merece vivir en paz y en orden”, dijo Bullrich en Twitter.
Al filo de la medianoche la alianza Cambiemos pudo formalizar sus candidatos para las primarias de agosto. Habrá Paso con dos listas en Misiones, pero fue trabajoso el cierre de listas, después de un sábado frenético que incluyó reuniones en bunkers separados y mensajes cruzados durante todo el día. El ala dura del macrismo se quedó en la lista que acompañará a Patricia Bullrich, mientras que el radicalismo se anotó, en mayoría, en la lista de Horacio Rodríguez Larreta, con excepción de Gustavo González, quien irá como candidato a parlamentario del Mercosur en la lista de la ex ministra de Seguridad.
Las negociaciones comenzaron por la mañana, con la oferta de “unidad” que incluía a los hermanos Schiavoni como cabezas de lista. Pero el radicalismo no aceptó ceder tanto espacio y hubo que discutir uno a uno los lugares.
Finalmente, Humberto Schiavoni se quedó afuera de la lista y no podrá aspirar a su reelección en el Senado. Su lugar será ocupado por Martín Goerling, el ex titular de la Entidad Binacional Yacyretá. Irá acompañado por Carolina Soledad Gross.
Los suplentes serán el radical Horacio Spallanzani y Roxana Paola Velázquez Larraburu.
Como candidatos a diputados nacionales irán Emmanuel Bianchetti, el apoderado de Cambiemos y empleado de Schiavoni en el Senado. También irán Nancy Raquel Heck, Joaquín Marcelo Barreto y Beatriz Andrea Niederberg. Los suplentes serán Luis Orlando Steciuk y Teresita del Pilar Velazco, junto a Gustavo Velázquez. El precandidato a parlamentario del Parlasur será Gustavo González.
Por el lado de Larreta, la lista será encabezada por Ariel Pianesi, junto a Pamela Encina y los suplentes serán Gonzalo Acuña y Mara Frontini.
Los candidatos a diputados nacionales son Alfredo Schiavoni, la ex candidata a vicegobernadora, Natalia Dörper y Fabián De Sa, junto a Raquel Cardozo.
Los aspirantes suplentes son el radical Javier Mela y Laura Lambert.
Como representante del Parlasur será nominado Horacio Ortigoza, junto a los aspirantes suplentes Marina Rainek y Ricardo “Dany” Domínguez.
La definición final de la fórmula del peronismo encabezada por Sergio Massa y Agustín Rossi traslada el peso de la campaña al gobierno y desplaza del centro al kirchnerismo, que se concentra en la provincia de Buenos Aires. A diferencia del peronismo, las PASO de Juntos por el Cambio implican una disputa entre estilos y propuestas diferentes. El contexto en el que se desarrollan estos movimientos es el de una elección que, con la emergencia de Javier Milei, presenta un panorama de tercios: la elección del fin de la grieta.
Este año Argentina tendrá su cuarta primaria presidencial desde que rige la ley de PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias) sancionada en 2010. Las de 2011 y 2019 fueron pérdidas de tiempo, ya que todos los frentes fueron con listas únicas. La de 2015 fue algo más entretenida, con la competencia Massa vs. De la Sota en el peronismo federal y la jubilación de Altamira a manos de Del Caño en la izquierda, aunque sin interna en el entonces Frente para la Victoria, y con una muy asimétrica en Cambiemos, donde Macri superó el 80% de los votos, frente a Ernesto Sanz y Elisa Carrió. En 2023 la competencia refleja un cambio de época. En la oposición, Patricia Bullrich como la candidata implícita del otrora capo indiscutido, Mauricio Macri, hoy enfrenta el desafío de un Horacio Rodríguez Larreta rebelde, que no debe ser subestimado. Y en el oficialismo, aún cuando Cristina Kirchner haya tomado la decisión final, o participado de ella, la definición de la fórmula Massa – Rossi traslada el eje y la responsabilidad de la campaña al gabinete de Alberto Fernández, donde los dos integrantes del binomio hoy ejercen funciones de “superministros”. El cristinismo decide evacuar la campaña presidencial, y concentrar sus esfuerzos en la provincia de Buenos Aires.
La batalla de Juntos por el Cambio
Un año atrás, la principal fuerza opositora parecía ganadora segura de la elección presidencial de octubre. Y Patricia Bullrich, si Macri no era candidato, se imponía cómodamente sobre Horacio Rodríguez Larreta en la intención de voto para la primaria. Además de popularidad propia, construida a fuerza de su gestión “anti-Zaffaroni” en el Ministerio de Seguridad, Bullrich tenía la carta del apoyo implícito de Mauricio, el líder espiritual del voto duro cambiemita. La única forma de revertir la situación era un arreglo Macri-Larreta, coronado por el respaldo explícito del patriarca al jefe de gobierno porteño. Es decir, tenía que repetirse la situación de hace ocho años, cuando Rodríguez Larreta, pese a su desventaja inicial, finalmente le ganó la interna porteña a Gabriela Michetti gracias al apoyo explícito del fundador. Pero no hubo acuerdo, y se desató una suerte de guerra entre ambos que se trasladó a la lucha por la sucesión en la Ciudad. La derrota de Rodríguez Larreta lucía inexorable, ya que tanto Jorge Macri como Patricia Bullrich lideraban las carreras porteña y nacional. De heredero pródigo a desheredado.
Pero pasaron cosas. Para empezar, todo el espacio electoral de Juntos por el Cambio se achicó. Lo que era un bloque electoral de más de 40 puntos, se convirtió en un tercio. Y los votos perdidos fueron hacia la novedad emergente por derecha, el libertario Javier Milei. Y luego llegaron los efectos incalculables del estallido jujeño. Gerardo Morales, presidente de la UCR y aliado de Rodríguez Larreta, y abiertamente enemistado con Mauricio Macri –quien no lo felicitó por su reciente triunfo electoral en Jujuy, y en cambio lo acusó de ser un “señor feudal del norte”– por estas horas se transformó en una figura relegitimada por toda la dirigencia cambiemita, y en el nuevo héroe del votante de Juntos por el Cambio. Morales es quien se enfrenta con el fantasma más temible de todos, mil veces peor que Cristina Kirchner: la mismísima Milagro Sala, síntesis humana del infierno liberal republicano.
La nominación de Morales como candidato a vicepresidente impulsa el sueño larretista, y probablemente, equilibra la competencia de Juntos por el Cambio. Morales no lo ignora, y seguramente se lo hizo saber a Larreta antes de reconfirmar su integración del binomio. Jujuy mediante, la presencia de Morales también implica un mayor compromiso de la alianza Larreta-UCR con la candidatura porteña de Martín Lousteau, y con otros candidatos provinciales que hacen valer cada vez más su identificación radical en las urnas. Morales advirtió, horas atrás, que reinstaurar el orden en Jujuy después del estallido le llevará, al menos, dos meses. Es decir, que su heroica recuperación de Jujuy de manos de los bárbaros se superpondrá con la campaña electoral de las PASO. De esta forma, Jujuy se convierte en una batalla de modelos y en una resignificación del sentimiento anticristinista, que ya no es solamente un pedido de liberación del yugo de las mayorías cristinistas, sino también una de la imposición de un orden republicano radical contra el caos populista territorial. Y esa será, también, la competencia por la superación de Mauricio Macri. Ganarle a Milagro Sala es el fin de la grieta, pero bajo la forma de una victoria. Finalmente, la alianza entre Larreta y la UCR encontró su relato, y puede ser más atractivo que el macrismo modelo 2015.
Unión por la Patria: el gabinete de Alberto, al rescate del oficialismo
En una entrevista reciente en televisión, además de confundirnos –hasta último momento– con su planteo sobre “el hijo de la generación diezmada”, Cristina Kirchner admitió que las presidenciales de 2023 serán una elección de tercios. Notable ejercicio de honestidad para quien se percibía, hasta no hace mucho, como una representante de mayorías. Agregó también una lectura táctica a la dura realidad de ser un tercio: ahora importan más los pisos que los techos. Es decir, afianzar el núcleo duro. Esto tal vez fue tomado en consideración a la hora de plantear la necesidad de una sola fórmula presidencial.
La información disponible nos sugiere que, a diferencia de lo que sucedió en 2019, cuando el diseño de la boleta presidencial del Frente de Todos estuvo dominado por Cristina Kirchner, en esta oportunidad se trató de una elaboración colectiva. Alberto Fernández –presidente de la Nación y también del principal partido de la alianza oficialista, el Justicialista–, Cristina Kirchner, el propio Massa y varios gobernadores formaron parte del debate interno. Una decisión colectiva, participativa y única, tendiente a generar una sola fórmula. Pero eso no es, necesariamente, una fórmula de unidad. No, al menos, como se suele entender la unidad en el análisis de las fórmulas presidenciales.
Con frecuencia, a la unidad se la relaciona con su composición representativa. Una unidad entre las corrientes políticas, y los diferentes segmentos de un electorado. Alfonsín-Martínez era representativa de dos sectores del radicalismo, Menem-Duhalde las dos geografías clave del justicialismo; De la Rúa-Álvarez o Cristina-Cobos dos partidos dentro de una alianza. En cambio, Cristina-Boudou, Macri-Michetti o, ahora, Patricia Bullrich-Luis Petri no son fórmulas de unidad, sino que priorizan la homogeneidad y el alineamiento del vice. ¿Qué significan Sergio Massa y Agustín Rossi? Uno viene del AMBA y el otro de Santa Fe; uno es más liberal, o pragmático, y el otro siempre perteneció al peronismo y se asume como kirchnerista -aunque los camporistas lo consideran un foráneo. Sin embargo, lo que verdaderamente los define, hoy por hoy, es que son los ministros principales del gobierno nacional. Massa es el ministro de Economía, que además controla las áreas de energía, minería, agricultura y producción. Rossi es el jefe de Gabinete, que dejó parte de su equipo en el ministerio de Defensa y en la AFI.
Esto cambia mucho el sentido de la campaña. En las hipótesis que se manejaban antes del anuncio final, los protagonistas eran personas que estaban alejadas del presidente. Scioli era embajador… y es Scioli; Wado De Pedro era ministro, pero camporista y leal a CFK. Ahora, la oferta de Unión por la Patria es el corazón del gobierno nacional. Ineludiblemente, su mensaje será una defensa del gobierno. Y ello repone al gobierno en el lugar central: un partido lo defenderá, el resto lo atacará. El gobierno del Frente de Todos se hace cargo de la elección presidencial de Unión por la Patria. Y el cristinismo sale del centro de la escena, y se concentra en la provincia de Buenos Aires: allí estarán Kicillof, Cristina y Máximo Kirchner, La Cámpora, todos defendiendo el territorio -y compitiendo por él con los intendentes peronistas.
El año de Milei
Amén de las transformaciones en marcha en el seno de las dos coaliciones principales, sin dudas este año electoral también le pertenece a Javier Milei. El libertario no tiene techo, por la sencilla razón de que pesca en un océano cada vez más grande. Lo que veíamos en los dos apartados anteriores es que la grieta ordenadora de la política nacional durante quince años se está esfumando, y el derechista libertario fue un pionero de este descubrimiento. Es el que aprendió a hablarle a los argentinos que se sienten por fuera de la grieta K-M. Y, por ahora, es el único que lo viene haciendo. Se dice, con razón, que no tiene estructura ni experiencia, pero es el único pescador de la laguna.
También se dice que se desinfla, pero tal vez el problema fue de los operadores que lo habían inflado demasiado. Milei nunca lideró la intención de voto, ni tuvo el 40%: siempre fue una tercera fuerza, en crecimiento sostenido, que se abre paso a medida que la grieta lo pierde. Sus tropiezos provinciales cuentan poco, porque esta es una elección presidencial esencialmente nacional. Y es el candidato de las propuestas, que se enfrenta a dos espacios políticos que tienen mucha dificultad para enunciar sus soluciones. Milei es un problema para todos.
El fortalecimiento de Larreta – Morales lo ayuda, porque Milei se ha preparado durante un año para combatir al jefe de gobierno porteño. Su archienemigo retórico, símbolo de la Argentina paloma y tibia que él viene a arrasar con su motosierra liberal. A su vez, a Massa le conviene que Larreta y Milei suban, porque su principal amenaza es Bullrich. Un eventual ballotage Milei – Bullrich es un enigma, pero en uno Massa – Larreta, el antilarretismo de Milei dificulta la transferencia de votos desde La Libertad Avanza hacia Juntos por el Cambio (o “por el Kargo”, como dice libertario), ya que el libertario seguramente sugerirá a sus seguidores que se abstengan Y en uno Massa – Milei, es posible que el candidato de Unión por la Patria atraiga votos larretistas. En cambio, en un ballotage Massa – Bullrich, el votante de Milei se va a inclinar por la única mujer en competencia, garantizando su triunfo.
Organismos de derechos humanos, sindicatos, organizaciones sociales, campesinas y políticas condenaron hoy la represión policial en Purmamarca, al norte de Jujuy, contra pobladores que rechazan la reforma constitucional aprobada recientemente, que dejó numerosas personas detenidas y heridas, mientras continuaba cortada la ruta nacional 9 y 52 en el ingreso al poblado.
El clima tenso de la víspera se mantenía hoy, ya que efectivos policiales nuevamente se movilizaron hacia el lugar para intervenir por los cortes que se vienen registrando en las rutas, aunque se flexibilizaba cada hora para permitir la circulación vehicular.
A raíz de los hechos que tomaron trascendencia nacional, llegaron a Jujuy el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla Corti, y funcionarios del Ministerio de Desarrollo Social para brindar asistencia y contención a los afectados, entre ellos las personas detenidas, y tomar intervención directa en el conflicto generado en Purmamarca y en la zona norte de la provincia.
En esa localidad -ubicada a 65 kilómetros de San Salvador de Jujuy- se registraron ayer cuatro represiones por parte de la policía jujeña contra integrantes de comunidades indígenas que se manifestaban contra la reforma parcial de la Constitución local aprobada recientemente, dijeron, “a espaldas del pueblo”.
Durante el accionar policial fueron detenidas más de 40 personas y hubo al menos una decena de heridos.
Los detenidos en su mayoría fueron trasladados hasta la unidad penal ubicada en el barrio Alto Comedero de la capital jujeña.
En la tarde del domingo permanecían detenidas 21 personas (13 varones y ocho mujeres) y varias de ellas se entrevistaron con sus abogados que verificaron su situación y conocieron las causas de imputación por el delito establecido en el Código Penal.
“La policía utilizó mecanismos represivos que dejan sin posibilidad de reacción, porque va contra los centros neurálgicos, causando lesiones gravísimas. La pérdida de un órgano es una lesión gravísima”, dijo hoy a Télam la abogada Alejandro Cejas, quien se presentó por la defensa de Camilo Galli, periodista de Purmamarca, y Hernán Oviedo, un turista de Buenos Aires, también arrestado el sábado. Por ambos en la causa interviene la Fiscalía de Delitos Complejos, y pedirá el cese de detención.
“Había un joven que perdió un ojo y permanecía internado en Maimará y otra señora está con perdigones en la cara, en la boca y en el ojo, pero no podían ser derivados en las ambulancia ya que solo esto estaba disponible para los efectivos policiales”, denunció.
“Las balas de goma, por más que sean de goma, no podés hacerla (disparar) a la cara. Es una locura lo que están haciendo jurídicamente”, apuntó.
Por su parte, Lucio Plaza, también abogado, comentó que su defendido “estaba bastante golpeado y atemorizado. Él ni siquiera estaba manifestando en ese momento porque estaba comiendo, pero lo señalaron como una persona infiltrada y se lo llevaron”.
Comentó que estuvieron varias horas sin conocer causa de imputación, por lo que “la detención era arbitraria”, expresó el letrado integrante de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Jujuy.
Los abogados cuestionaron que “no hayan seguido los protocolos ni tampoco la reglamentación que establece el código procesal penal” y estudiaban los planteamientos legales a realizar.
La imputación contra los detenidos es por artículo 194 del Código Penal que establece la prohibición de cortes de vías de comunicación -con un máximo de tres años y un mínimo de tres meses de pena- con lo cual “absolutamente todas las personas pueden acceder al cese de detención y recuperar la libertad inmediatamente”, explicaron.
Carlos “Perro” Santillán, que preside la Comisión de Derechos Humanos de Jujuy, le dijo a Télam que “para vivir en paz como pretende el gobernador Morales, tiene sentido la lucha por buenos salarios y para que se caiga la reforma”.
Sostuvo que “las fuerzas han actuado ferozmente contra el pueblo jujeño, por lo que hacemos responsable al gobernador Morales por la sangre derramada y por cualquier otro atropello que siguiera realizando contra el pueblo”.
“El único camino para lograr una verdadera paz es que se retire la reforma y resuelvan las necesidades de los diferentes sectores”, añadió.
Por su parte, la referente del Frente de Izquierda Natalia Morales, quien también fue detenida y luego liberada, destacó la “enorme resistencia de las mujeres indígenas y los pueblos originarios de Jujuy en Purmamarca tras la represión” y criticó “la aprobación de la reforma antiderechos de Morales y el PJ”.
“Las comunidades indígenas están de pie en defensa de sus territorios, del agua y contra el saqueo. Saben que la reforma afecta sus derechos.
Gerardo Morales reprime, Jujuy resiste”, publicó en su cuenta de Facebook.
La titular del INADI, Greta Pena, sostuvo que “el derecho a la protesta deber ser garantizado en un sistema democrático. La violencia es inadmisible”.
Pidió “la urgente libertad de los detenidos y que se retome la vía de diálogo”.
En toda la provincia, las protestas encabezadas por los docentes fue creciendo en las últimas semanas en sintonía con el reclamo de otros sectores de trabajadores por aumentos salariales y expresar en conjunto su rechazo contundente a la reforma constitucional aprobada entre jueves y viernes.
Sus gremios ratificaron en asambleas la continuidad de las medidas de fuerza con paro por tiempo indeterminado, y repudiaron la represión policial contra las comunidades que protestaban contra la reforma Constitucional.
“Estamos haciendo una olla popular y permanencia hasta las 20 en el acceso sur de San Salvador de Jujuy, el martes habrá un banderazo y el miércoles haremos gran caminata desde los gremios hasta el ministerio de Educación pidiendo la reapertura de paritarias”, le dijo a Télam la secretaria general del Centro de Docentes de Enseñanza Media y Superior (Cedems) Mercedes Sosa, que sostiene la consigna “Arriba los salarios, abajo la reforma”.
El plan de lucha es también llevado adelante por la Asociación de Educadores Provinciales, que agrupa a los docentes de nivel inicial y primario, que exigió “la renuncia del gobernador Gerardo Morales y de todo su gabinete”. Además lo denunciarán por el “amedrentamiento a los docentes de nivel primario”.
Los gremios exigen un básico de 200 mil pesos y la derogación del decreto que determina el premio por asistencia perfecta, incorporando dicho monto al básico y que no se les descuenten los días de paro.
Con la reforma impulsada por Morales se modificaron más de 60 artículos de la Constitución y ante esto los docentes presentarán denuncias en el Superior Tribunal de Jujuy por la “inconstitucionalidad” de la iniciativa.
También denunciarán a los convencionales constituyentes que participaron de la reforma “en contra del pueblo” y presentarán un habeas corpus “por posibles detenciones”.