Un incendio de gran magnitud dañó un 25 por ciento del aserradero Sato, en la ciudad de Candelaria. Los Bomberos Voluntarios de esa localidad, alertaron del fuego y recibieron el respaldo de otras dotaciones para atacar las llamas que afectaron una amplia dimensión dentro del predio.
Trabajan en el lugar bomberos de Posadas, Garupá, Candelaria y un camión del Eprac. Las pérdidas son todavía incalculables.
El crecimiento de la producción hortícola en Misiones avanza a paso firme y la tecnificación del sector pasó de ser un anhelo a una necesidad y una realidad. Además del cultivo en suelo, productores de diferentes sectores de la provincia optaron por un sistema que, hasta hace unos años, era poco conocido en la región y que apuesta a abastecer la demanda de hortalizas que se consumen en la región y que mayoritariamente se importaba de otras partes del país.
Ivana Matvichuk y Hugo Herrera, son una pareja de jóvenes emprendedores que decidió apostar por este camino del cultivo hidropónico a través de su propuesta, Raiza (un acrónimo de Raíz y la letra A correspondiente a Argentina). Según manifiesta Hugo, Raiza es mucho más que una empresa que vende hortalizas a través de esta técnica: “Es un concepto de elaboración de alimentos de origen vegetal, a través de un sistema estudiado meticulosamente, para su inserción al mercado”.
Raiza tiene sus orígenes en Candelaria, donde Hugo e Ivana, ambos diseñadores gráficos, decidieron dar un giro a su vida laboral como empleados en relación de dependencia. Su gusto por la creación de un producto propio y el interés de fomentar la producción de alimentos saludables, sumado a situaciones familiares que atravesaban en ese momento, los llevó a erigir su propio camino laboral, lejos del Ilustrator y el Corel Draw, más cercano a lechugas, fertilizantes y sistemas de riego para la producción.
Jóvenes, entusiastas y autodidactas, empezaron a estudiar cuales eran las opciones para empezar a emprender y terminaron seducidos por un sistema de siembra poco conocido en la provincia, pero muy efectivo y que les permitiría armar las bases de lo que hoy es Raiza. “Vimos que este tipo de cultivo se hacía poco en Misiones y que el 60% de las hortalizas que se consumían venía de afuera”, explicó el joven emprendedor que no deja de mencionar que, detrás de cada gran idea innovadora, hay un riesgo del mismo tamaño que afrontar.
El camino no fue sencillo y pasar del diseño, a la producción hortícola fue un desafío que llevó meses de preparación, capacitaciones en Brasil, Paraguay, Buenos Aires y Mendoza. “Arrancamos con una producción pequeña en casa, que no alcanzaba siquiera para comercializar, fue equivocarnos y aprender hasta largarnos al piletazo de generar a escala”. Producción a escala será otro concepto recurrente de Hugo, durante su recorrido en este rubro que, hasta hace un tiempo atrás, le resultaba desconocido.
La producción hidropónica cuenta con varias ventajas por sobre el cultivo en suelo. Con una buena cubierta, brinda la posibilidad de aumentar la cantidad y periodicidad de las cosechas, el agua utilizada a través del circuito cerrado es un 80% menor, el cuidado amerita menos esfuerzo físico y el producto final tiene una duración mayor que una hortaliza extraída del suelo.
No obstante, así como cuenta con estas ventajas, también exige cuidados constantes en el sistema de riego, el mantenimiento estructural de los invernaderos, las mesas donde se alojan los canales de siembra y, sobre todo, el uso del fertilizante, que suple los nutrientes que aporta la tierra y que en este sistema es el principal ausente. Sumado a esto, el producto, que debe importarse, sufrió una suba del 81% en los últimos ocho meses, algo que afecta fuertemente al costo, pero que no pueden traducirlo directamente al precio final en venta, debido al contexto económico que atraviesa la sociedad.
Con alrededor de 1.200 metros cuadrados de superficie cultivada, en la actualidad Raiza produce alrededor de 10.000 plantas al mes, entre cuatro variedades de lechuga: manteca, hoja de roble, morada y crespa, como así también rúcula. Tanto la lechuga hoja de roble, como la morada, fueron apuestas de Hugo e Ivanna de insertar un producto que no se conseguía en la región, pero que en otras partes funcionan muy bien. “Son apuestas que uno hace, que puede funcionar bien o puede ser un frentazo en la pared, algo que nos pasó con achicoria y la lechuga morada, que por algo no se consumía acá”, explicó Hugo.
Con una idea de producción integral, desde Raiza se encargan desde el cultivo, siembra, empaque, distribución y logística. Una decisión basada no sólo desde el vista de punto económico, si no también en el control de calidad del producto, garantizar que la fidelidad que representa su marca sea íntegra desde el despacho de los viveros ubicados en Candelaria, hasta la góndola donde el consumidor final se servirá para llevarlo a su mesa.
“Esto es un producto de valor agregado y hay que meterle mucho trabajo, de cómo comercializarlo y que llame la atención”, explica Hugo que, de marca y marketing, algo entiende por su pasado oficio. “Hay muchos hilos finitos que mantienen este tipo de producción y todo debe funcionar bien, porque donde se desprende uno, tenés pérdidas muy grande y, a veces, irreparables”, agregó, en justificación por su obsesión de estar sobre todo el proceso.
“Comercializamos un producto que tiene un packaging, hacemos nuestra propia logística y al prescindir de intermediador con el comerciante, podemos manejar algunos costos”. Esta decisión los llevó a trabajar directamente con supermercados y verdulerías de Posadas y Candelaria, a pesar del escepticismo inicial de esta clientela que venía de experiencias frustradas con otros proveedores. “La mayoría de los productores hortícolas vienen de lejos y deben viajar entre 100 a 150 kilómetros para traer sus productos y no son regulares, esto generó desconfianza en los comerciantes que pensaban que nosotros no cumpliríamos, por lo que tuvimos que ganarnos esa confianza a base de trabajo y regularidad en las entregas”, explicó.
Una de las bondades de sus productos, es la textura y durabilidad que es muy diferente a la cultivada en el suelo y que, al vender las hortalizas con la raíz en un empaque que simula una pequeña maceta, permite una mayor conservación. “Producimos todo el año, una ventaja que nos da trabajar bajo cubierta, pero no todo el año es similar, es un desafío, por ejemplo, en otoño- invierno el consumo de las hortalizas de hojas baja”.
Medallones vegetales
“Cuando arrancamos el negocio, más allá de la hidroponia, vimos un abanico de cosas, como la producción primaria y alimentos a base de vegetales”, manifestó Hugo. Explicó que su principal objetivo, al iniciar Raiza, fue trabajar en un concepto, una marca que se relacione directamente a la producción hortícola y a la elaboración de alimentos a base de plantas.
Por ello, una vez estabilizada la producción de hidroponia, decidieron arrancar con la producción de medallones vegetales, totalmente veganos y libres de gluten, como aglutinante. Para esto, contaron con la colaboración de un ingeniero en alimentos, Mauro Matvichuk, también de la familia y quien los asesoró para desarrollar una producción a escala de este nuevo producto.
Como antecedente, tomaron en cuenta los productos ya existentes en el mercado y decidieron ir en el camino contrario. “La mayoría de los medallones se producen de manera más artesanal, a menor escala y, como agravante, el sabor y la textura no convencen del todo, predomina la soja y hay un leve dejo del sabor del vegetal que supuestamente es”, analizó Hugo.
Por este motivo, decidieron iniciar con la realización de encuestas, entrevistas, pruebas de degustación junto al público objetivo. “Algo muy frecuente en este tipo de productos es que se desarmen en la sartén y es algo que nosotros buscamos que no pase. De esta manera, le encontramos la vuelta al producto, lo elaboramos a escala y los instalamos en el mercado, con los clientes con los que ya trabajamos”.
Para la elaboración de estos medallones se utiliza materia prima de la zona, algo que quieren impulsar en su proyecto y en su concepto de negocio. La producción arrancó con unos 450 kilogramos mensuales de alimento y las variedades de medallones son: zapallo y choclo; porotos mum; acelga y zanahoria y de remolacha. “Nosotros producimos medallones que tienen el sabor que dicen ser, que se sienta bien el detalle de lo que tiene”, finalizó.
El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA) comenzó su ciclo de charlas sobre “ganadería joven”. Eligió Candelaria para lanzar mañana un mensaje: es parte de la lucha contra el Cambio Climático
Se desarrollará en la estancia Santa Cecilia de Candelaria una jornada de reflexión con importantes expositores impulsada por el IPCVA. Bajo el slogan “La ganadería como guardiana del medio ambiente” el IPCVA presentará desde Misiones el primer “Punto de Encuentro” del año, un ciclo de charlas especialmente pensado para los jóvenes de la cadena productiva argentina.
Es una oportunidad para conocer la mirada sobre “Las nuevas generaciones: desafío y motivación para la cadena de ganados y carnes” a cargo de la Lic. Eugenia Brusca, del Depto. de Promoción Interna del IPCVA.
Estos encuentros incluirán una recorrida por distintos establecimientos (campos, feedlots, cooperativas, frigoríficos, etc.) y un ciclo de charlas técnicas sobre temas de relevancia como sustentabilidad, bienestar animal, tendencias del consumo, redes sociales, comunicación y marketing sectorial.
La jornada ofrecerá una recorrida a campo con una primera parada sobre “Ganadería y Biodiversidad” con la presentación del Lic. en Ciencias Biológicas Julián Baigorria y la Dra. en Ciencias Biológicas Luciana Oklander. Una segunda parada ofrecerá “Manejo ganadero y salud de suelo” con la Ing. Jennifer Waidelich y el Ing. Pablo Uguet. La recorrida a campo finalizará con una charla de la Dra. Liliana Ortega sobre “Sistema silvopastoril y captura de carbono”.
Comenzaron las obras eléctricas en el barrio Nuevo Santa Cecilia. En dicho lugar, Energía de Misiones S.A. avanza con la postación y tendido eléctrico sobre las calles principales y acceso, totalizando 750 metros de línea preensamblada en baja tensión.
En ese sentido, la empresa tiene previsto la finalización de los tendidos restantes para las próximas dos semanas, y la puesta en funcionamiento del transformador de alimentación. Asimismo, procederán a efectuar las conexiones domiciliarias a las familias, con una tarifa diferenciada de permanencia en el servicio y recomendaciones para ahorro energético.
Cabe recordar que las acciones están enmarcadas en el programa de regularización ACCEDER, que busca garantizar el acceso a la energía para familias que por diversas circunstancias acceden de manera irregular a la línea eléctrica.
Destacaron la participación del municipio de Candelaria que contribuye con la provisión de pilares monofásicos para aquellas familias de es casos recursos con imposibilidad de afrontar esos gastos, y también a la participación de los vecinos quienes manifiestan predisposición para contar con energía segura.
Escribe Fernanda Jara. Un verde intenso que inunda los ojos, aire puro, la calma de sus aguas y solo los sonidos de las distintas especies de aves es la gran riqueza del Parque Federal Campo San Juan, de 5.130 hectáreas, ubicado en Santa Ana, a escasos kilómetros de Posadas. Está conformado por doce fracciones de terrenos que dan diversos ambientes: pastizales, mogotes de monte, selva en galería y palmares, donde conviven diversas especies de mamíferos, aves, anfibios y reptiles. Además, cierra el circuito turístico de la ruta 12 en Misiones.
Su tarea será administrar el área y presidir el Comité de Gestión, de cinco personas, que estará integrado también por representantes de Misiones y de Parques Nacionales (APN) para determinar juntos qué acciones se llevarán adelante. Ya desde el año pasado, comenzaron a diagramar el plan de manejo del fuego donde hay más de 200 especies de pastos.
El objetivo de la nueva reserva es, cuentan desde la APN, brindar oportunidades de visita educativas y turismo ecológico, promover el mantenimiento de la diversidad biológica, mantener en condiciones de mínima alteración antrópica muestras de los principales ecosistemas, preservar en forma integral y a perpetuidad las comunidades bióticas y proveer de oportunidades para la investigación científica.
“Una Reserva Natural Silvestre es muy similar a un Parque Nacional en cuanto a sus restricciones y posibilidades de desarrollo.La infraestructura tiene que ser mínima y solamente para atención al visitante, control y vigilancia e investigación. Otra diferencia es que en el caso de los parques nacionales, cada provincia le debe ceder la jurisdicción del territorito a Nación”, explica Waisman, nacido en El Palomar, provincia de Buenos Aires, y guardaparques desde hace 20 años.
Un lugar con historia: el viejo ingenio azucarero, el cementerio y la relación con Yacyretá
Desde 1883 funcionó en el predio de Campo San Juan, el Ingenio San Juan, la compañía azucarera más importante de Misiones. El ingenio fue fundado por el gobernador Rudecindo Roca, hermano de Julio Argentino, quien “lo dotó de avanzada tecnología”, según cuenta su historia las investigadoras Valeria Bauni y Marina Homberg en el libro Reserva Campo San Juan.
El responsable de velar por ella será Pablo Waisman (de 45 años, y a la espera el decreto que lo nombre oficialmente como intendente del parque). “Será un verdadero desafío empezar de cero y ponerle una impronta personal al área, que además implica las gestiones con el municipio, la provincia, contratar personal, busca brigadista anti incendios, etc”, dice quien antes fue intendente de la Reserva Natural Formosa y del Parque Nacional Sierra de Las Quijadas, en San Luis.
Desde el año 1883 funcionó en el predio de Campo San Juan el Ingenio San Juan, la compañía azucarera más importante de Misiones (archivo Gobierno de Misiones)
Así se mantuvo hasta fines del siglo XIX, cuando quedó a cargo de una firma francesa. Desde 1905, realizó actividad ganadera y entre 1983 y 1984 comenzó con actividad forestal, manteniendo una superficie mayor a 40 hectáreas de plantaciones de Pinus elliottii. En esa década, se determinó esa zona “como una posible área compensatoria que la Entidad Binacional Yacyretá podría adquirir en Misiones. Por ese entonces, parte del terreno actual, a orillas del río Paraná, tenía por nombre Puerto San Juan y abarcaba aproximadamente 250 ha”, cita el libro.
Allí se creó por decreto provincial la Reserva Privada “Puerto San Juan” en 1997 y tenía como objetivo general la preservación de especies y diversidad genética en una zona silvestre, representativa de la ecorregión Campos y Malezales donde había que proteger una zona de bosque subtropicales existentes y su biodiversidad además de buscar la regeneración del ambiente autóctono. Pero, en 2009, el predio y sus tierras aledañas fueron adquiridos por la Entidad Binacional Yacyretá y se concretó la adquisición de las tierras para establecer la reserva que hoy ocupa una superficie aproximada de 5.100 hectáreas.
El lugar tiene dos viviendas de guardaparque, un casco de estancia en refacción y resta evaluar qué tipo infraestructura habrá para el turismo. Por el momento, evalúan hacer senderos interpretativos y circuitos guiados para el avistaje de aves, para ciclismo y caminatas.
La Reserva posee un camino central de siete kilómetros que llega hasta el Río Paraná y tiene otros tres caminos internos que, momentáneamente se utilizan para el control y vigilancia como también para investigación científica.
Representa, además, una transición entre las provincias biogeográficas paranaense y chaqueña con elementos del Cerrado, una planicie ondulada con una matriz herbácea y manchones de selva paranaense o misionera dispersos a modo de isletas.
Hacia el oeste limita con el río Paraná, hacia el norte con el arroyo Santa Ana y hacia el sur con el Arroyo San Juan, esta condición, de estar rodeada por cursos de agua, permite la presencia de especies que se relacionan íntimamente con los recursos disponibles en esos ambientes en los cuales se han observado relictos de selva en galería con altos grados de conservación. Además, se encuentran representados diferentes ambientes como selvas, isletas de monte nativo, áreas inundables, pedregales, pastizales y pajonales.
En estos campos se refugian poblaciones de especies de fauna amenazada como el Burrito Ocelado, el tordo amarillo, el Tachuri Coludo, Yetapá Grande, la Chuña Patas Rojas, Yapú, Ñandú, Urraca Azul, Añapero Chico y Mosqueta Oreja Negra por lo cual fue declarada área de importancia para la conservación de aves por sus valores ambientales singulares que permiten la presencia de estas especies entre otras.
Además, hay registros de dos especies de tortugas poco conocidas (Mesoclemmys vanderhaegei y Phrynops geoffroanus) y tres especies de falsas corales (falsa coral subterránea, falsa coral subterránea de Quiroga y falsa coral acuática). Entre los ofidios en peligro de extinción, están la culebra acuática de panza anaranjada, la falsa coral de estero sureña, la musurana de cerro, la musurana del Brasil y la falsa coral nariguda cuyas poblaciones en nuestro país necesitan medidas urgentes de conservación.
Esta nueva área protegida es la primera de varias que se encuentran en proceso de creación de cara a la agenda 2022 que “busca ampliar en un 20% la superficie terrestre protegida y un 100% la marítima”, aseguran desde Nación sobre lo que, de concretarse, sería un logro histórico en la Argentina, en línea con las políticas que se demandan a nivel mundial.Campos San Juan cuenta con el nivel de protección de Reserva Natural Silvestre que trae aparejada condiciones de conservación y uso racional de sus recursos naturales (Jonatan Holoveski / Gobierno de Misiones)
Su creación como Reserva Natural Salvaje fue anunciada en un acto encabezado por el jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, Juan Manzur, y el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié, junto al gobernador de la provincia de Misiones, Oscar Herrera Ahuad, y al ministro del Interior, Wado de Pedro.
“El Parque Federal Campo San Juan es mucho más que el nombre, es la necesidad imperiosa que tenemos como funcionarios en esta responsabilidad de romper las asimetrías que tenemos en Argentina”, sostuvo Cabandié. Por su parte, el gobernador misionero manifestó “celebramos la creación del Campo San Juan, celebramos más de 5.000 hectáreas de vida y de historia, para Argentina y para Misiones”.
El nivel de protección que tiene es el de Reserva Natural Silvestre que trae aparejada condiciones de conservación y uso racional de sus recursos naturales, en el marco del Sistema Nacional de Áreas Protegidas Ley Nº 22.351 y el Decreto del Poder Ejecutivo Nacional Nº 453/1994.