consumo

Ley de Etiquetado frontal: dudas e incertidumbres sobre la comunicación del valor de marcas

Compartí esta noticia !

Brindar información clara a la población, regular la publicidad y promover la alimentación saludable en escuelas son los pilares del proyecto de Ley de Promoción de Alimentación Saludable, más conocido como Ley de Etiquetado Frontal. El avance del proyecto -que ya cuenta con un  dictamen de mayoría en un plenario de comisiones de la Cámara de Diputados y ya cuenta con media sanción del Senado, pone en jaque algunas prácticas de la comunicación del valor de marcas y por tanto-, genera gran incertidumbre en el ámbito de la publicidad y el marketing. 

Hace algunos días, tras algunas horas de debate e intervención de varias comisiones, la Cámara de Diputados aprobó el dictamen del proyecto que busca establecer un sistema de etiquetado frontal que utilizaría octógonos negros para informar y generar advertencias en caso de que resulte necesario según el Modelo de Perfil de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que permite identificar a los productos que debieran contener advertencias en el frente de los envases.

Frente a los miedos existentes respecto de cómo impactaría en la economía esta normativa sobre las bebidas y los alimentos, existe cierto paralelismo con lo ocurrido en la industria tabacalera en el 2011 cuando, a partir de la Ley Nacional Antitabaco determinó entre otras cosas, la incorporación de imágenes reales  descriptivas de los daños causados por el tabaco en el packaging de los cigarrillos. Según la OPS se considera que el etiquetado frontal ofrece una oportunidad más amplia para que las empresas amplíen la oferta y demanda de alimentos recomendados como parte de una alimentación saludable. Desde esta perspectiva, lo cierto es que, al final del día, toda empresa que oriente sus producciones hacia una alimentación saludable, no debería ver afectado en lo más mínimo su modelo de negocios.

Los países vecinos Uruguay y Chile son algunos de los que ya cuentan con un sistema de similares características para cuidar la salud y guiar las decisiones de compra. Recientemente, UNICEF y la Universidad de la República realizaron un estudio para evaluar los efectos del etiquetado frontal en Uruguay. Entre otros hallazgos que alertan, el resultado señaló que antes del rotulado frontal ningún participante dio vuelta los productos o leyó la tabla nutricional antes de decidir la compra. La consulta realizada 10 días después de la implementación del decreto, indicó que un 77 % de los participantes vió el rotulado, y un 58 % cambió su decisión de compra.

La publicidad y las estrategias de marketing asociadas a la comunicación del valor de marca también están en discusión con el avance del proyecto. Para conocer algunas otras posturas existentes en torno al tema, Economis indagó las percepciones del ámbito de los profesionales misioneros de la comunicación y el marketing.  

Silvio Leguía, licenciado en comercialización y actual presidente de la Asociación Misionera (AMMK) de Marketing, explicó a Economis que “el espíritu que busca la ley me parece correcto, pero debería realizarse con la participación de todos los actores para escuchar sugerencias y realidades, cámaras y asociaciones como la nuestra para aportar posibles soluciones que consigan el mismo objetivo pero cuidando las empresas y sus fuentes de trabajo”. Frente a los datos que evidencian los problemas de nutrición en Argentina, y las leyes similares existentes en otros países, desde la AMMK, hay absoluto acuerdo con el objetivo general de prevenir la obesidad y la malnutrición en niños y adolescentes y; también con la transparencia de la información nutricional de los productos alimenticios. 

Leguía señaló que circulan múltiples críticas al parámetro que se utilizará para catalogar a los alimentos, considerándolo erróneo y falaz ya que al ser tan restrictivo, más del 90% de los alimentos procesados llevarán al menos algún octógono negro.  Además, la reglamentación resalta únicamente lo negativo y no permite publicitar los aspectos positivos nutricionales. En este sentido, aclara que la fuerte restricción de comunicación de valor a las marcas no soluciona necesariamente el problema que plantea la ley. En principio, si los alimentos fueron aprobados por organismos oficiales a cargo de controlar su aptitud para consumo, esta ley pareciera ser redundante en algunos aspectos. “El actual sistema de tabla nutricional que utiliza Argentina es confuso, a veces ilegible, y usan este argumentos como uno de los justificativos. Es decir que por esta ineficiencia se hace necesaria esta ley. Pero quizás lo que debería modificarse es precisamente la normativa de información nutricional antes de lanzar leyes nuevas”.

El proyecto de ley contempla la prohibición de la publicidad, el patrocinio y promoción dirigida a niños y adolescentes, para todos aquellos productos que contengan al menos uno de los sellos. Además, todos aquellos anuncios que incluyan personajes, mascotas, figuras deportivas o infantiles estarían violando la norma. En paralelo se prohíbe publicitar promociones que impliquen el “factor sorpresa” y estén dirigidos a niños, niñas y adolescentes. Respecto de est, el especialista en marketing considera que es innecesario que se prohíba que los alimentos con al menos un sello negro incorporen en sus packagings información nutricional complementaria, logos o frases con el patrocinio o avales de sociedades científicas o asociaciones civiles. “Si son productos dirigidos al público infantil, ¿cómo van a dirigirse si les prohíben todo eso? Mientras no sea publicidad engañosa, que de todos modos está prohibida.”

Para algunos profesionales el tema de la rotulación no es una novedad. “El rotulado es siempre una cuestión de la que siempre se han ocupado y preocupado los diseñadores gráficos” explicó a Economis Luciana Sebely, profesional con una extensa trayectoria asesorando a reconocidas marcas del sector alimenticio de la provincia. 

La diseñadora gráfica se refirió a las estipulaciones ya existentes en Argentina, que establecen los parámetros para las etiquetas y aclaró que parte de su trabajo consiste en recalcar la importancia a los clientes respecto de la necesidad de cumplir la ley a la hora de diseñar etiquetas y envases. “Ya existen estipulaciones con parámetros para las etiquetas. Un producto que no cumple con los mínimos establecidos, puede ocasionar una decomisación de mercadería” y esto, no es un dato menor ya que las consecuencias se pueden traducir no únicamente en un costo económico sino también en un desprestigio del valor de marca.

Desde su punto de vista como consumidora y profesional del marketing, Luciana confirma que está 100% de acuerdo con todo lo que sume y aporte a la buena lectura del consumidor para poder elegir productos. Pero no así con la reglamentación, dado que ya existen normas y leyes vigentes al respecto. Quizás, educar a la población sobre la información que ya está incluida actualmente en los paquetes es una opción sumamente viable. 

Luciana considera que diseñar un packaging cumpliendo las normas vigentes, es una forma de comunicar responsablemente y brindar calidad al consumidor. Pero, en palabras propias, este cumplimiento de la legislación muchas veces lleva a resignar cuestiones estéticas en lo que a packaging se refiere. Y esta es una nueva situación inminente con el avance del proyecto de ley, que entre otras cosas, plantea una ocupación bastante invasiva en el packaging, estipulada en el 5% de la etiqueta para el rotulado de octógonos negros. Frente a esto, Luciana menciona que “Puede o no gustarnos, pero una vez que estén establecidos los parámetros hay que cumplimentarlos. Habrá que apelar a la creatividad, siempre habrán estrategias y recursos para utilizar y hacer más atractivos los productos”.

Compartí esta noticia !

Precios en una meseta: la inflación de julio fue del 3% y aumentó en el NEA

Compartí esta noticia !

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) del NEA en julio registró un incremento del 3,0%, por encima del registro de junio (fue 2,9%) y de esa manera creció en la misma línea que el total país, ubicándose entre los menores incrementos, visto por regiones.

Además, en términos interanuales (es decir, comparando julio de 2021 contra mismo mes de 2020), el NEA sigue por encima del 50% de incremento de precios y registró un 52,9% de suba); y mantiene el tercer lugar en el ranking nacional, superado por Cuyo y por la región Pampeana.

En este marco, la división que mostró la mayor alza en julio en el NEA fue “Restaurantes y Hoteles”, con un incremento del 4,5%, que está explicado por el movimiento vinculado al receso de invierno y en particular, influenció la suba de precios en establecimientos hoteleros (esta misma situación se dio a nivel nacional). En segundo lugar, se ubicó “Salud” con un alza del 4,4% (con importancia suba de medicamentos y equipamientos de salud); al tiempo que “Prendas de vestir y calzado”, con un incremento del 3,2%, completa el podio.

Por su parte, la división de “Alimentos y Bebidas no alcohólicas”, que tiene la mayor incidencia de precios de la región, tuvo un crecimiento en línea con el nivel general de la región (+3,0%), pero acumula un alza del 59,6% interanual, destacó la consultora Politikon Chaco, en un informe publicado en base a datos del INDEC.


¿Cuánto creció la inflación por regiones?

Visto por regiones, la mayor alza de precios de julio se vio, por primera vez en años, en la región de la Patagonia, cuya suba fue del 3,3% mensual. Le sigue la región de Cuyo (que lideró en los últimos cuatro meses) con 3,2%. Aunque con posición invertida, estas dos regiones también habían sido las dos que más habían crecido en abril, mayo y junio, por lo cual se verifica un ritmo muy acelerado de alza de precios en dichas regiones, vinculado sobre todo a cuestiones cambiarias e incremento de la demanda.

Siguiendo con el detalle, el NOA registró el tercer mayor alza de los precios con +3,1%; y le siguen el NEA (+3,0%, en línea con el total nacional), la Pampeana con +2,9% y cierra el NOA con 2,8%.

Al observar el alza de precios acumulado del 2021, la región de Cuyo continúa mostrando el mayor aumento en lo que va del año y la suba del IPC ya llegó al 30,8%; le sigue la región de la Patagonia con +30,4%; y más atrás el NOA (+29,4%), la Pampeana (+29,3%), el GBA (+28,7%) y cierra el NEA (+27,3%). El incremento acumulado a nivel nacional es del 29,1% a julio del corriente año, llegando así a la meta anual que había planteado el Poder Ejecutivo en el presupuesto anual.

A nivel interanual, el NEA sostiene el mismo dato relevante que se dio en junio: luego de dos años y medio de tener el mayor crecimiento año/año del país, desde mayo la región fue desplazada por Cuyo y en junio cayó al tercer lugar en el ranking nacional, posición que sostuvo en julio.

Ahora, el ranking nacional continúa siendo liderado por Cuyo (+55,1%), seguido por la Pampeana (+53%) y el NEA (+52,9%); más atrás quedan el NOA (+52%), la Patagonia (+50,6%) y cierra GBA (+50,4%), mientras que la media nacional registró una suba interanual del 51,8%. De este modo, por primera desde enero del 2020, todas las regiones del país tienen una suba del IPC interanual por encima del 50%, lo que configura quizás, el dato más relevante del mes.


¿Qué pasó en el NEA? Resultados de julio 2021

La región del Nordeste tuvo en julio 2021 un alza del IPC del 3,0%, levemente por encima de lo registrado en junio (+2,9%), y cortó así con una racha de dos meses seguidos de desaceleración, y dejó de tener la menor suba del país, algo que había experimentado también los últimos dos meses.

Además, a nivel interanual, tiene la suba de precios más alta de los últimos diecisiete meses.

Gráfico 1. Evolución del IPC NEA. Julio 2020 a julio 2021; variaciones mensuales e interanuales

Fuente: Politikon Chaco en base a INDEC


¿Cómo se comportaron los precios según divisiones en julio?

En julio de 2021, la división que registró el mayor incremento de precios en el NEA fue “Restaurantes y Hoteles” con una suba del 4,5%, por muy por encima del nivel general regional, y dicha suba está explicada en parte por los movimientos vinculados al receso invernal y la suba de precios en establecimientos hoteleros, principalmente. El mismo fenómeno se dio en el nivel nacional.

En segundo lugar, se ubicó “Salud” (+4,4%) y aquí se ve un importante impacto por el incremento de precios, específicamente, de los medicamentos y equipamiento de salud, que tuvieron una suba del 5,6% mensual. En tercer lugar, se ubicó “Prendas de vestir y calzado” con un incremento del 3,2%. Sobre este punto en particular, se destaca que en el mes previo esta división había tenido el segundo menor incremento de la región, y el salto a ser la tercera más alta está vinculada, por un lado, a estacionalidad, y por otro, a incremento de la demanda.

En el otro extremo, la división de “Educación” tuvo la menor variación por segundo mes consecutivo (0,2%); seguidas de “Comunicación” (+1,3%).

En relación a la división de “Alimentos y bebidas no alcohólicas”, tuvo un alza de precios en julio del 3%, más alto que el mes previo (en junio fue del 2,6%) y en misma línea que el nivel general regional, algo que se da por primera vez en cinco meses, y pone una alerta por posibles escenarios de incremento iguales o mayores en el futuro. Este dato es fundamental en el análisis del alza de precios de la región, particularmente por su enorme impacto en los sectores de menores ingresos.

En esta línea, la problemática del incremento de precios en alimentos se pone de manifiesto al observar la comparación interanual: contra julio 2020, esta división registra un alza del 59,6%, ubicándose como la tercera división de mayor suba de precios en el NEA y bastante por encima del nivel general (la brecha es de casi siete puntos porcentuales). En este nivel de comparación, la división líder en crecimiento de precios en el NEA es “Transporte” con +62,1% (empujado por alzas en adquisición de vehículos y combustible) y en segundo lugar se ubica “Salud” con +60% (con fuerte arrastre del aumento en medicamentos)

Gráfico 2. Evolución del IPC NEA de julio 2021 por divisiones; variaciones mensuales e interanuales

Fuente: Politikon Chaco en base a INDEC


¿Qué pasa con los alimentos? Con la carne contenida, azúcares y verduras fueron los que más crecieron en el mes

Volviendo a lo específico de la situación de los alimentos y bebidas no alcohólicas (esta división es la que muestra la mayor incidencia en el IPC del NEA), en el mes de julio 2021 la apertura de “Azúcar, dulces, chocolate, golosinas, etc.” registró la mayor variación de este mes: +5,4%, muy por encima del nivel general regional.

En segundo lugar, se ubicó “Verduras, tubérculos y legumbres” (con arrastre de precios de determinados productos como el tomate) que tuvo un alza del 5,3%. En este punto, debe recordarse que el mes previo, esta apertura había mostrado un retroceso en sus precios del 2,3%, por lo cual se sintió aún más fuerte la suba. Finalmente, en tercer lugar, se ubicó “Aceites, grasas y mantecas” con una suba en julio del 4,6%.

Por el contrario, el precio de las “carnes y derivados” estuvieron fuertemente contenidos, creciendo “solo” un 1,5%, siendo la menor suba en la región en lo que respecta a alimentos.

En la comparación interanual, el fuerte aumento que los aceites, grasas y mantecas experimentaron entre marzo y mayo hizo que esta categoría continúe liderando la suba de precios en esta comparación, alcanzando el 93,6% de incremento en julio 2021 vs igual mes de 2020.

En este mismo escenario, en el segundo lugar se posiciona la apertura de “Carne y derivados”, con un incremento que alcanza ya el 80,1%, producto de fuertes subas en los últimos meses, que recién pudo ser contenido en julio, como se detalló anteriormente. Aún con ello, el alza interanual es muy fuerte: 27 puntos porcentuales por encima del nivel general de la región, por lo que hará falta muchos meses “buenos” en términos de variación de precios para poder hacer descender esa cifra.

Finalmente, las “Frutas” (pese a su “buen” desempeños en los últimos meses), continúa sufriendo los impactos de las fuertes subas de finales 2020 y principios del 2021, y así sostiene el tercer lugar en el ranking de mayores variaciones interanuales, con +64,8%, pero observando la evolución de los últimos meses, camina por un sendero firme de desaceleración, ya que había llegado a estar por encima del 90% interanual.

Gráfico 3. Evolución del IPC NEA de julio 2021 en Alimentos y Bebidas No Alcohólicas; variaciones mensuales e interanuales

Fuente: Politikon Chaco en base a INDEC

Compartí esta noticia !

Empresas dicen que nuevas tarifas no representan ingresos adicionales para las distribuidoras

Compartí esta noticia !

El aumento tarifario para grandes usuarios que fue instrumentado hoy por el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) “no representa ingreso alguno para el negocio de la distribución de energía y es exclusivamente para bajar el subsidio al costo de producir y transportar”, dijeron las compañías del sector.

La aclaración fue emitida por la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica (Adeera) y dos de sus 48 empresas asociadas, Edenor y Edesur, que son las que deberán implementar los aumentos.

Adeera, en un comunicado, explicó que los incrementos de entre 16% y 19% en el costo de la energía es un “concepto que las distribuidoras trasladan a sus facturas en su justa medida y pagan con lo recaudado lo que les cobra la Compañía Administradora del Mercado Eléctrico Mayorista (Cammesa)”.

Por eso, señalaron que “la parte de la tarifa que corresponde al Distribuidor, denominado Valor Agregado de Distribución o VAD, no se modifica”.

Además, resaltaron que “los usuarios de las distribuidoras no pagan en la tarifa el costo total de la energía, ya que el Estado subsidia entre el 60 y 40% de ese costo según la categoría”.

En particular la Resolución 748 de la Secretaria de Energía estableció principalmente una quita de subsidios a usuarios industriales denominados GUDI (Grandes Usuarios del Distribuidor) que consumen más de 300 KW de potencia.

A partir de esa decisión, el ENRE instrumentó los nuevos cuadros tarifarios mediante las resoluciones 262 y 263, publicadas en el Boletín Oficial, y correspondientes a las nuevas tarifas que las empresas Edenor y Edesur deberán aplicar.

Precisamente, la empresa Edenor comunicó esta tarde que “el

aumento solo impacta a 721 clientes de la compañía, conocidos como GUDIS, del segmento de los grandes usuarios de electricidad”, y refrendo que eso “no representa aumento alguno en los ingresos de la compañía”.

“El incremento corresponde a la actualización del precio estacional de la energía mayorista. No hay ninguna modificación ni cambio en las tarifas residenciales como tampoco de los hogares”, aseveró la mayor distribuidora de la Argentina.

En similar sentido, aclaró que la resolución “no implica aumentos para clientes domiciliarios y sí una quita de subsidios a grandes usuarios”, una decisión que “no generará más ingresos para la distribuidora”.

“Se trata del precio estacional de la energía que fija el Estado y sólo aplica para los denominados Grandes Usuarios. De ningún modo las tarifas domiciliarias tendrán un aumento desde agosto como se interpretó erróneamente”; resaltaron desde la compañía controlada por el grupo Enel.

Compartí esta noticia !

Desperdicio de alimentos: a nivel mundial, el 40% de los alimentos nunca son consumidos y terminan en la basura cada año

Compartí esta noticia !

Un nuevo informe de WWF, difundido en Argentina por Fundación Vida Silvestre, muestra que alrededor de 2.250 millones de toneladas de alimentos producidos se pierden anualmente, teniendo en cuenta el desperdicio en los establecimientos agropecuarios, en los comercios minoristas, en el servicio de alimentos y los hogares de los consumidores, y el estimado de las pérdidas que ocurren en las etapas de transporte, almacenamiento, fabricación y procesamiento.

El nuevo informe de WWF, titulado Enviado a la basura, cuantifica la cantidad total de alimentos perdidos a nivel mundial y revela que alrededor de 2.250 millones de toneladas de alimentos se desperdician cada año. Estas nuevas estimaciones indican que, de todos los alimentos cultivados, aproximadamente el 40% no se consume, lo que es más alto que la cifra estimada anteriormente del 33% (1.300 millones de toneladas anuales).

Enviado a la basura es la primera cuantificación de las pérdidas totales de alimentos en los establecimientos agropecuarios desde el 2011. Al combinar datos actualizados sobre la pérdida en las cadenas de suministro y el desperdicio en el comercio minorista y el consumo, tenemos una imagen más clara de la escala de la pérdida y el desperdicio de alimentos desde los campos hasta la mesa de los consumidores.

La producción de alimentos utiliza una gran cantidad de tierra, agua y energía, por lo que el enorme desperdicio a nivel mundial tiene un impacto significativo en el cambio climático, contribuye e intensifica la degradación ambiental y perpetúa la inseguridad alimentaria. Estimaciones anteriores sugieren que el desperdicio de alimentos representa el 8% de los gases de efecto invernadero (GEI), pero los nuevos datos de Enviado a la basura indican que las cifras son aún más sustanciales y apuntan a una contribución de aproximadamente el 10% de todas las emisiones de GEI. Esto es el equivalente a casi el doble de las emisiones producidas por todos los automóviles conducidos en los EE.UU y Europa en un año.  Otro de los resultados del informe es que se utilizan aproximadamente 4.4 millones de km² de tierras agrícolas y 760 km³ de agua para producir el alimento que se desperdicia.

Actualmente, a nivel mundial más de 800 millones de personas se van a dormir sin tener cubiertas sus necesidades básicas de alimentación y, si vemos la situación en nuestro país, alrededor del 30% de niños, niñas y adolescentes sufre emergencia alimentaria. Es incoherente que esto suceda al mismo tiempo que en el planeta se desperdicia el 40% de los alimentos. El informe nos muestra que con la cantidad de comida que termina en la basura, se podría alimentar más de 7 veces a quienes hoy pasan hambre en el mundo. Además, junto a los alimentos, se pierden todos los recursos naturales que se utilizaron para producirlos. Esto debe revertirse. Es momento de redoblar nuestros esfuerzos para frenar el desperdicio de alimentos, solucionar los problemas mundiales de inseguridad alimentaria y desnutrición, y reducir los impactos en la salud ambiental”, afirmó Manuel Jaramillo, director general de Fundación Vida Silvestre Argentina.

Aunque varios países están comenzando a desarrollar planes de acción para abordar la pérdida y el desperdicio de alimentos, a menudo se concentran en la última etapa de la cadena de suministro, en gran parte porque la escala y gravedad del problema en los establecimientos agropecuarios no se ha apreciado y abordado completamente hasta ahora. Hasta la fecha, solo 11 de los 192 planes climáticos nacionales (alrededor del 5%) presentados como parte del Acuerdo Climático de París mencionan la pérdida y el desperdicio de alimentos, y Argentina no es uno de ellos. Adoptar una visión más integral y abordar las pérdidas en todas las etapas de la producción y consumo de alimentos ayudará a mitigar el cambio climático, reducirá la presión para convertir y degradar la naturaleza y ayudará a lograr la seguridad alimentaria.

Enviado a la basura descubre que los alimentos se pierden en los establecimientos agropecuarios por una variedad de razones, incluidos factores controlables y decisiones humanas, y también plantea que existen diferentes áreas de acción para llevar adelante prácticas que permitan revertir el desperdicio de alimentos en todas las etapas de la producción y consumo:

1. Mercados y cadenas de suministros: las prácticas y estructuras de mercado actuales separan a los agricultores de su mercado final, y mantienen con frecuencia equilibrios de poder asimétricos que favorecen a los mercados sobre los agricultores. Esto provoca desajustes entre ambas partes, debilita la capacidad de los agricultores para negociar y disminuye sus ingresos, lo que dificulta romper los ciclos de pobreza e invertir en capacitación y tecnología para reducir el desperdicio de alimentos.

2. Gobiernos nacionales: los gobiernos nacionales juegan un papel clave para evitar la pérdida de alimentos y este tema debería ocupar una posición más alta en las agendas gubernamentales, con objetivos que apunten a desarrollar políticas que protejan a los agricultores de prácticas comerciales desleales, inversión en infraestructura, I + D y capacitación, y leyes de pesca y bienestar animal más fuertes que reduzcan volumen de residuos en la producción ganadera y pesquera.

3. Instituciones multilaterales y ONGs: a nivel mundial, se deben impulsar iniciativas y programas futuros que establezcan objetivos para reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos en un 50% desde los campos hasta la mesa. Los informes de pérdida y desperdicio de alimentos que se desarrollen deben incluir los datos de todas las etapas de la producción y el consumo de alimentos, y sus impactos sociales, ambientales y económicos, para generar información disponible y actualizada que permita abordar las prácticas que generan el desperdicio de alimentos.

4. Ciudadanos: el público también juega un papel activo en la búsqueda de revertir el desperdicio de alimentos. Comunicar y concientizar sobre esta problemática puede generar ciudadanos informados, más responsables y activos, que puedan tomar el control de sus elecciones alimentarias y evitar la pérdida de alimentos. Esto puede impulsar cambios a nivel consumo que presionen a los agricultores, gobiernos y empresas a reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos y promover una mayor salud ambiental.

Compartí esta noticia !

Las ventas minoristas pymes subieron 11,4% anual en julio

Compartí esta noticia !

La recuperación del consumo tomó algo de fuerza en julio con la flexibilización de las restricciones, los aguinaldos, y el incremento en las transferencias del Estado hacia las familias.

Las ventas minoristas pymes a precios constantes crecieron 11,4% frente a julio 2020 y cayeron 10,6% frente al mismo mes de 2019. En la comparación anual, el 73% de los comercios tuvieron variaciones reales positivas, aunque para los próximos tres meses las expectativas no terminan de consolidarse en una tendencia alcista, ya que solo la mitad de los empresarios encuestados creen que aumentarán.

Así surge del Índice de Ventas Minoristas Pymes elaborado mensualmente por CAME. Analizando las ventas a precios constantes de julio, los resultados son:

– Frente a junio 2021, crecieron 3,3%, con los mayores aumentos en Neumáticos y repuestos de autos y motos (+8,6%), Jugueterías y librerías (+7,3%) y Calzado y marroquinería (+5,3%). Hubo caídas de 2,4% en Indumentaria, -1,4% en Farmacias y -0,9% en Alimentos y Bebidas.

– Frente a julio de 2020, aumentaron 11,4%, con las mayores tasas de variación anual en Jugueterías y librerías (+31,3%), Indumentaria (+29,4%) y Ropa y art. deportivos y de recreación (+27,8%). Hubo descensos en Farmacias (-6,4%) y Ferreterías. Materiales eléctricos y de la construcción (-1,3%).

– Frente a julio de 2019, las ventas declinaron 10,6%, con las mayores bajas en Perfumería y cosmética (-28,0%), Calzado y marroquinería (-20,4%) y Neumáticos y repuestos de autos y motos (-20,5%).

– En los primeros 7 meses del año las ventas minoristas pymes acumulan un alza anual de 14,5% frente a iguales meses de 2020 y bajan 13,2% vs. iguales meses 2019.

Los resultados se obtuvieron sobre el promedio de las tasas de variaciones mensuales y anuales informadas por 822 comercios del país entre el 2 y 6 de agosto.

De los 11 sectores relevados, 9 finalizaron el mes con subas interanuales, mientras que 2 cayeron.

Evolución de las Ventas Minoristas Pyme

(Variación interanual y nivel con estacionalidad Enero 2019=100)

– Alimentos y Bebidas: las ventas en julio crecieron 2,6% frente a al mismo mes del año pasado y declinaron 0,9% frente a junio pasado. Comparadas con dos años atrás, julio de 2019, están 2% abajo. Los empresarios consultados señalaron haber tenido el mes pasado mayores dificultades para competir en precios con los supermercados, siendo algo compensados por las mayores ventas generadas por el movimiento escolar y las vacaciones de invierno.

– Electrodomésticos, artículos electrónicos, computación, celulares y accesorios: en julio, las ventas en los comercios pymes subieron 3,7% mensual y 0,8% anual, pero se mantuvieron 14% por debajo de julio 2019, siempre medidas a precios constantes. En los primeros siete meses del año aumentaron 19,6% frente a enero-julio de 2020 y descendieron 11,9% frente a los mismos meses de 2019. Los empresarios del sector apuntaron que la incertidumbre electoral está frenando ventas, lo mismo que la escasez de productos, especialmente la falta de variedades, que pone a los consumidores en compás de espera.

– Indumentaria, Lencería y accesorios: las ventas se incrementaron 29,4% anual en julio (siempre a precios constantes), pero retrocedieron 2,3% en la comparación mensual y se mantienen 17,6% debajo de julio de 2019. La baja mensual es habitual en junio, porque incide la venta del Día del Padre. Los comerciantes siguen manifestando que las demoras en las entregas de proveedores los afecta, al igual que las subas constantes de precios. El frío y las promociones lanzadas por algunas empresas compensaron el impacto de los problemas de ingresos que sigue teniendo la población.

– Jugueterías y librerías: en julio las ventas aumentaron  31,3% anual y 7,3% mensual, pero resultaron 14,4% menores a julio de 2019. Las vacaciones de invierno empujaron el consumo de algunos rubros, mientras que el receso escolar lo redujo frente a junio, pero no frente a julio del año pasado. En las jugueterías, se manifiesta que la gente está llevando productos de menor calidad y precio, y anticipan que hay muchas consultas por el Día del Niño. Hay buenas expectativas además por la regularización de las clases presenciales, especialmente en librerías y papelerías.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin