Con el éxito del operativo realizado el 23 de septiembre para trabajadores en relación de dependencia, el cual permitió el acceso a muchos trabajadores y trabajadoras que, de otra manera no podían acercarse a la oficina en el horario habitual. El jefe de la oficina de ANSES de Posadas, Mario “Pichi” Esper Perié, confirmó que “durante la semana del 25 al 29 de septiembre, los trabajadores y trabajadoras en relación de dependencia, que se inscribieron para el crédito y hubieran recibido o reciban hasta esa fecha, el código para que sea validado por ANSES, tendrán un horario extraordinario para realizar el trámite, el cual es muy corto y no dura más de 10 minutos”.
También comunicó que “el operativo es de carácter voluntario, organizado por esta oficina y que tendrá lugar desde el lunes 25 de septiembre hasta el viernes 29 desde las 14:00 hs. hasta las 16:00 hs, para que todos los trabajadores y trabajadoras que tienen ese horario disponible puedan acercarse y siga siendo accesible a toda la comunidad, lo cual hace que la atención también sea más eficaz”.
Recordemos que la condición principal para acceder al crédito de la ANSES es que sean trabajadoras y trabajadores en relación de dependencia que sean aportantes al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) con ingresos de hasta $700.875 (brutos). Pueden solicitar hasta $400.000 en 24, 36 o 48 cuotas, con una Tasa Nominal Anual (TNA) del 50 por ciento. La cuota es fija y no puede superar el 20 por ciento del salario bruto y la primera cuota se descontará a los 3 meses de recibido el crédito en la cuenta sueldo informada por el trabajador.
El Banco Nación triplicó el financiamiento de la línea Crédito Argentino (CreAr) para las PyMEs
Se realizó una ampliación de $30 mil millones en el Consejo Productivo para Grandes Empresas, que formó parte de la última jornada de la “Expo BNA Conecta”
En el marco de la inauguración del Consejo Productivo para Grandes Empresa, la presidenta del BNA, Silvina Batakis, junto al ministro de Economía, Sergio Massa, y el secretario de Industria y Desarrollo Productivo, José Ignacio de Mendiguren, acordaron ampliar en $ 30.000 millones los fondos disponibles para el “Programa de Crédito Argentino (CreAr)”, que apunta a financiar al sector productivo, con foco en las micro, pequeñas y medianas empresas industriales y agroindustriales.
La medida, que se suma al aumento de $50.000 millones en financiamiento anunciados el miércoles pasado, fue anunciada por el ministro, Sergio Massa durante una nueva edición del Consejo Productivo, que se desarrolló en la Expo BNA Conecta, en Tecnópolis.
De esta manera, el BNA y la Secretaría de Industria y Desarrollo Productivo de la Nación, ampliaron esta semana la línea CreAr Inversión PyME en $80.000 millones, que se suman a los $20 mil millones ya otorgados con una bonificación de 27 puntos porcentuales en la tasa, lo que permite a las empresas acceder a un financiamiento con interés del 49% a un plazo de 5 años.
Es así como el financiamiento otorgado alcanza los $100.000 millones para el fortalecimiento de inversiones productivas en sectores estratégicos de la matriz industrial.
Durante el acto de apertura, Batakis, destacó que “este es el octavo Consejo Productivo que realizamos. El objetivo es escucharlos a ustedes para entender las problemática y ver en qué podemos mejorar. El BNA está en todo el territorio y conoce de la particularidad de cada provincia y nuestra oferta tiene que ofrecer soluciones en cada uno de sus territorios”. Y subrayó que “en el día uno agotamos los primeros $10 mil millones en la primera hora y ayer, en los primeros 7 minutos. Queremos que nuestro ecosistema productivo siga creciendo porque si a ustedes les va bien, al país le va bien”.
Al mismo tiempo, Massa declaró que “acá hay una decisión que es la de promover el nivel de inversión para sostener y aumentar el volumen de producción de bienes y el volumen de exportaciones”, y declaró que la iniciativa implica “apostar a que aquellos que todos los días se levantan, invierten, producen, generan empleo, valor y además divisas para la Argentina, tengan herramientas de promoción porque para el Estado es importante aumentar, multiplicar la producción de bienes y las exportaciones”.
Al respecto, de Mendiguren detalló que “hay tres cosas importantes que debemos recalcar. Primero, la definición política de asistir al sector productivo, con inversión en tasas compatibles con la producción para sostener el nivel de actividad. Por otro lado, la ampliación de los fondos que responden a una alta demanda de crédito en todo el país. El 65% del financiamiento que se ha otorgado en esta línea se dio fuera del AMBA. Y por último, la decisión política de seguir acompañando el cambio de la estructura productiva de Argentina. El 70% de los créditos están mirando el mundo que viene y lo que requiere el mundo de Argentina”.
Por su parte, el director del Banco Nación, Martín Pollera, resaltó que “el espíritu del Consejo es respetar la tradición e historia del Banco con las PyMEs. Tenemos una respuesta para cada una de estas cuestiones que ustedes plantean y todas nuestras herramientas tienen un objetivo concreto que va desde la inversión hasta las ventas. Lo más importante es que las respuestas lleguen a tiempo, que sean concretas y les sirvan”.
A su turno, la gerenta general, María Barros, explicó que “la Expo tiene un éxito rotundo gracias a ustedes que son nuestros socios estratégicos. A través de todas las herramientas el BNA, a lo largo y ancho del país y en las sucursales del exterior, está para apoyar a cada uno de los sueños de sus empresas”.
La puesta en marcha del Consejo Productivo, que tuvo lugar en la última jornada de la “Expo BNA Conecta”, en Tecnópolis, contó con la participación además del presidente de la Unión Industrial Argentina, Daniel Funes de Rioja; el vicepresidente segundo del BNA, José Ballesteros; el subgerente general principal de Negocios, Gastón Álvarez, y más de 65 representantes de las firmas de todo el país del sector industrial, comercial y de servicios.
Este espacio, ideado por la titular de la entidad y formalmente institucionalizado por el Banco, tiene como objetivo escuchar la realidad empresarial y contribuir en la construcción de productos y soluciones que permitan atender de forma ágil y flexible las demandas del sector en todo el país.
Desde el lanzamiento del Consejo Productivo a la actualidad, se realizaron 7 encuentros provinciales y sectoriales en los que participaron más de 300 PyMEs y se prevé nuevos consejos sectoriales: vitivinícola, muebles, construcción, de la industria petrolera y automotriz, en las provincias de Neuquén, Santa Cruz, y en la Provincia de Buenos Aires, en Berazategui, Mercedes y Cañuelas.
Finalizado el acto de inauguración, se entregaron los certificados a las empresas PyMEs que accedieron a los créditos del Programa CreAr, a tasa subsidiada y que invirtieron en el país, con proyectos de carácter estratégico, dedicadas a la actividad industrial, agroindustrial y de servicios industriales. Entre las distinguidas figuran Bandex, Reciclar, Kartonsec, Biosintex, Centro de Diseño Italiano, Compañía de Cierres RRo, Mastropor, Metalurgica San Ramón, Arbro, Dolbi y Everex Argentina.
El BCRA publicó sus objetivos y planes para el año entrante, y destacan puntos que sugirieron los propios técnicos del FMI en medio de las negociaciones.
La entidad monetaria ha publicado como lo predispone el articulo 45 de su Carta Orgánica los objetivos que se propone para el año entrante con respecto a sus políticas. Es en este sentido que el BCRA anunció una serie de objetivos en cuanto a la política monetaria, cambiaria, financiera y crediticia, con los cuales pretenden marcar el camino de la estabilidad hacia el año entrante, pero sobre todo, contentar a los técnicos del FMI. Sin dudas, destaca la meta de la entidad para “propender hacia retornos reales positivos sobre las inversiones en moneda local, y de preservar la estabilidad monetaria y cambiaria.”
Finalmente el BCRA decide blanquear sus proyectos hacia el año 2022, y buscará el año entrante ofrecer tasas en el mercado que se encuentren por encima de la inflación. Así lo ha comunicado el día de hoy a través de la publicación de “Objetivos y Planes” para el año que inicia. “El banco [central] deberá publicar antes del inicio de cada ejercicio anual sus objetivos y planes respecto del desarrollo de las políti cas monetaria, financiera, crediticia y cambiaria”, de acuerdo con el artículo 42 de su Carta Orgánica. Tales objetivos coinciden con aquellos que habrían solicitado los técnicos del FMI para corregir los desajustes macroeconómicos del país y avanzar a un acuerdo entre las partes.
Es en este sentido que el BCRA anunció el día de hoy que se encuentra en sus planes lograr hacia el año 2022 ” fijar el sendero de la tasa de interés de política de manera de propender hacia retornos reales positivos sobre las inversiones en moneda local, y de preservar la estabilidad monetaria y cambiaria”, o sea, incurrir en incremento de la tasa, que durante todo este año se mantuvo en 38% y quedó muy por debajo de la inflación que ronda el 50%, para lograr alcanzar una tasa de interés real positiva. Una suba de la tasa de interés tendrá como efecto una desaceleración de la tasa de inflación, pero también encarecerà ¡ el crédito de la economía, por lo cual, habrá una especie de tire y afloje por parte de la entidad monetaria para maximizar la caída de la inflación por políticas de tasa, al mismo tiempo que intenta minimizar el impacto negativo en la economía de éstas. Pero con la FED en Estados Unidos anunciado que el año próximo incurrirá en tres alzas de tasas de interés, el BCRA no tiene otra opción más que intentar contrarrestar la salida de capitales haciendo más atractivas las inversiones en el país.
¿Se dará una flexibilización del cepo cambiario?
Por otro lado, en el mismo comunicado, el BCRA también dejó definiciones sobre el futuro del dólar oficial, y posibles flexibilizaciones al acceso de la divisa norteamericana. Como se sabe, durante las negociaciones con el FMI, uno de los aspectos que más preocupaba a los técnicos de la institución internacional es justamente el hecho de que haya tal brecha cambiara entre el tipo de cambio oficial y el paralelo, y estas discusiones se venían dando antes de que la brecha supere el orden del 100%. Por tal motivo, no es de extrañar que las autoridades del BCRA opten por flexibilizar en buena parte el mercado de cambios, y así lo hacen saber al anunciar que “en la medida que las condiciones macroeconómicas lo permitan se irán flexibilizando las regulaciones, con el objetivo de mantener en el mediano y largo plazo un conjunto de normativas macroprudenciales compatibles con la dinamización de los flujos de capitales orientados a la economía real”.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) aprobó los Objetivos y Planes para 2022 respecto del desarrollo de las políticas monetaria, financiera, crediticia y cambiaria, según lo establece el artículo 42 de la Carta Orgánica.
En la prosecución de los objetivos de políticas monetaria, cambiaria, financiera y crediticia, el BCRA procurará:
La política monetaria:
Administrar la liquidez para evitar desequilibrios que atenten directa o indirectamente con el proceso de desinflación, permitiendo que el crecimiento real de la base monetaria acompañe la mayor demanda de saldos reales derivada de la expansión económica y del fortalecimiento del mercado de trabajo.
Fijar el sendero de la tasa de interés de política de manera de propender hacia retornos reales positivos sobre las inversiones en moneda local, y de preservar la estabilidad monetaria y cambiaria.
Contribuir con el desarrollo del mercado de capitales y resguardar el equilibrio financiero.
Recalibrar el esquema de encajes para reforzar el canal de transmisión de la política monetaria.
La política cambiaria:
Preservar los niveles de competitividad externa, readecuando gradualmente la tasa de crawl en el marco del régimen vigente de flotación administrada al ritmo de la inflación.
Fortalecer la posición de reservas internacionales a través de la acumulación del superávit externo reflejado en el mercado de cambios.
Gestionar prudentemente las regulaciones cambiarias con el fin de adaptarlas a las necesidades de la coyuntura, favoreciendo la estabilidad monetaria y cambiaria. En la medida que las condiciones macroeconómicas lo permitan se irán flexibilizando las regulaciones, con el objetivo de mantener en el mediano y largo plazo un conjunto de normativas macroprudenciales compatibles con la dinamización de los flujos de capitales orientados a la economía real.
La política crediticia:
Estimular una mayor intermediación financiera propendiendo a cumplir con las necesidades de financiamiento para el desarrollo del consumo, la inversión productiva y el cambio tecnológico.
Mantener una política crediticia activa y dinámica, que pueda adaptarse a las necesidades de la coyuntura.
Impulsar un crecimiento del crédito al sector privado en pesos en términos del PIB.
La política financiera:
Propiciar que las entidades financieras mantengan adecuados niveles de liquidez y solvencia.
Implementar acciones de política micro y macro prudencial que estén orientadas a favorecer un escenario de estabilidad financiera, en línea con las mejores recomendaciones internacionales en materia regulatoria.
Reforzar las medidas destinadas a impulsar el crédito a las MiPyMEs y a los sectores económicos más dañados por la pandemia. Profundizar el sesgo hacia opciones que permitan escalar la inversión productiva del país, sin descuidar las necesidades de recursos de aquellos sectores que continúan reactivándose, ni de las necesidades de consumo e inversión de las familias.
Fortalecer el “Pago con Transferencia”, instrumento electrónico moderno y de bajo costo, que ofrece ganancias de eficiencia para comercios y consumidores, promoviendo la inclusión financiera. El estímulo al uso del cheque electrónico y a la factura de crédito electrónica facilitará también el acceso al crédito en mejores condiciones para sus emisores a lo largo de todo el territorio.
Acompañar el desarrollo de las innovaciones tecnológicas sobre el sistema financiero de manera tal de integrar la aplicación de tecnología y el surgimiento de nuevos proveedores de servicios financieros en un marco prudencial de protección, transparencia y seguridad para las personas usuarias de los mismos.
Ampliar las acciones federales de educación financiera, avanzando en el diseño y desarrollo de programas educativos, poniendo especial énfasis en alcanzar progresivamente a una mayor cantidad de personas, mediante la firma de nuevos convenios, y con la voluntad de llegar primero a los sectores más vulnerables.
Continuar avanzando en acciones orientadas a mejorar la ciberresiliencia y la ciberseguridad de las entidades financieras, de las IMF, de los PSP, y demás actores del sistema financiero, en un contexto de aumento de la oferta de nuevos servicios digitales sustentados por las innovaciones tecnológicas disponibles, y la creciente utilización de las mismas por parte de la población.
Evaluar la evolución e implicancias de los criptoactivos para el sistema y para las personas usuarias de servicios financieros, mientras se monitorean los avances que van implementando otras jurisdicciones y organismos internacionales.
Encarar acciones en el marco de los compromisos internacionales y locales respecto del desarrollo de las finanzas sostenibles, abordando los riesgos y oportunidades asociados.