CRIPTOMONEDAS

Guido Cannetti, luchador de la UFC se une a los cobros mediante Criptos

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El luchador oriundo de Mar del Plata, peleará este sábado y solicitó el pago en dólares digitales

Como otros tantos luchadores de la UFC, el luchador argentino Guido Cannetti alcanzó un acuerdo para cobrar en criptomonedas. El oriundo de Mar del Plata, de 42 años, utilizará la plataforma Bitwage y se convertirá en el primer atleta argentino en recibir sus pagos en dólares digitales, stablecoins específicamente, según informó la plataforma a través de un comunicado.

Se trata de un mecanismo similar al que utilizó el club de fútbol Banfield cuando vendió a Giulano Galoppo por ocho millones de USDC.

Entre tanto, Cannetti señalaba Yo amo a mi país, y estoy muy contento de tener la posibilidad de mantener un buen estilo de vida acá mientras recibo mis pagos en forma segura y conservando mi patrimonio de la mejor manera, en dólares. Es un lujo poder ganar en dólares y al mismo tiempo vivir rodeado de las personas a las que quiero”, afirmó en un comunicado difundido por Bitwage.

La compañía, celebró el acuerdo con el atleta argentino en el texto, destacando que la incorporación de marplatenses representa un orgullo para la firma. “Nos encanta asociarnos con atletas e influencers en acuerdos como este porque impulsa la adopción de las cripto”. Indicó Ulises Alzogaray, country manager de Bitwage en Argentina. “Creemos que todos deberían tener la oportunidad de ganar su salario de forma rápida y segura, preservando el valor de su trabajo”, complementó el director de la plataforma, Jonathan Chester.

Cannetti, que tiene un récord de 9 victorias y 6 derrotas, compite en la división de peso gallo de la UFC. También participó de las divisiones peso pluma y ligero, antes de unirse a la UFC.

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La regulación de los criptoactivos

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Escriben Aditya Narain y Marina Moretti – Una regulación adecuada podría ofrecer un espacio seguro para la innovación

Los criptoactivos existen desde hace más de una década, pero recién ahora las iniciativas por regularlos han pasado a ocupar un lugar preeminente en la agenda normativa. Esto se debe, en parte, a que en los últimos años los criptoactivos dejaron de ser productos especializados en búsqueda de un propósito y pasaron a tener una presencia más tradicional como inversiones especulativas, protecciones contra monedas débiles y posibles instrumentos de pago.

El crecimiento espectacular, si bien volátil, en la capitalización de mercado de los criptoactivos y su entrada en el sistema financiero regulado intensificaron las labores regulatorias. Esta historia se repite con la expansión de muchos otros productos y ofertas de criptomonedas e innovaciones en evolución que han facilitado su emisión y transacciones. Los fracasos de los emisores de criptomonedas, bolsas y fondos de cobertura —así como una disminución reciente en las valuaciones de las criptomonedas— han sumado ímpetu a la iniciativa regulatoria.

La aplicación de los marcos regulatorios actuales a los criptoactivos, o la creación de otros nuevos, es problemática por varios motivos. Para empezar, el mundo de las criptomonedas evoluciona con rapidez. Los reguladores batallan para adquirir el talento y las aptitudes que les permitan mantener el ritmo, teniendo en cuenta las limitaciones de recursos y muchas otras prioridades. La vigilancia de los criptomercados es difícil porque los datos son poco uniformes y a los reguladores les resulta complicado controlar a miles de participantes que tal vez no estén sujetos a los requisitos típicos de divulgación o notificación.

Intento por ponerse al día

Una complicación es que la terminología utilizada para describir las diferentes actividades, productos y partes interesadas no está armonizada a nivel mundial. El término “criptoactivo” mismo se refiere a un espectro amplio de productos digitales que se emiten de forma privada con tecnología similar (criptografía y, a menudo, registros distribuidos) y que se pueden almacenar y comercializar utilizando principalmente billeteras digitales y bolsas.

El uso real o previsto de criptoactivos puede captar simultáneamente la atención de múltiples reguladores nacionales —para bancos, materias primas, valores, pagos, entre otros— con marcos y objetivos fundamentalmente diferentes. Algunos reguladores tal vez prioricen la protección del consumidor, otros la seguridad y solidez o la integridad financiera. Y hay una gama de criptoactores —mineros, validadores, creadores de protocolos— que no están fácilmente cubiertos por la regulación financiera tradicional.

Las entidades que operan en mercados financieros suelen estar autorizadas para realizar actividades específicas en determinadas condiciones y con un alcance definido. Pero la gobernanza, la prudencia y las responsabilidades fiduciarias asociadas no se transfieren fácilmente a los participantes, que pueden ser difíciles de identificar debido a la tecnología subyacente o a que a veces desempeñan una función ocasional o voluntaria en el sistema. Asimismo, es posible que la regulación tenga que aclarar algunas funciones conflictivas que han pasado a concentrarse en algunas entidades centralizadas, como las bolsas de criptomonedas.

Por último, además de formular un marco para regular a actores y actividades en el criptoecosistema, las autoridades nacionales tal vez deban adoptar también una postura sobre la forma en que la tecnología subyacente utilizada para crear criptoactivos se compagina con otros objetivos de política pública, como es el caso del enorme consumo de energía para “minar” ciertos tipos de criptoactivos.

En esencia, los criptoactivos son meramente códigos almacenados, a los que se accede electrónicamente. Pueden o no contar con respaldo de garantía física o financiera. Su valor puede o no estabilizarse mediante su vinculación al valor de monedas fiduciarias u otros precios o artículos de valor. En particular, el ciclo de vida electrónico de los criptoactivos amplifica el rango completo de riesgos tecnológicos que los reguladores aún intentan arduamente incorporar en la regulación tradicional. Estos incluyen predominantemente riesgos informáticos y operacionales, que ya alcanzaron protagonismo a raíz de varias pérdidas notables, producto de la piratería informática o la pérdida accidental del control, acceso o registros.

Algunas de estas preocupaciones podrían haber sido menores si el sistema de criptoactivos hubiese permanecido cerrado. Pero la situación es otra. Muchas funciones del sistema financiero, como el suministro de apalancamiento y liquidez, crédito y el almacenamiento de valor, son ahora emulados en el mundo de las criptomonedas. Los actores tradicionales compiten para obtener financiamiento y claman por quedarse con parte de la acción. Todo esto se traduce en reclamos más profundos para la aplicación al mundo de las criptomonedas del principio de “la misma actividad, el mismo riesgo, la misma regla”, con los cambios necesarios, lo cual intensifica la presión en los reguladores para que actúen). Asimismo, surgen otros interrogantes para la política pública. ¿Cuán estrechamente pueden integrarse los dos sistemas antes de que se inste a contar con los mismos servicios y redes de seguridad de los bancos centrales en el mundo de las criptomonedas?

Comparación de enfoques nacionales

No es que las autoridades nacionales o los órganos regulatorios internacionales hayan estado inactivos, de hecho, se ha adelantado mucho. Algunos países (como Japón y Suiza) han enmendado legislación o introducido legislación nueva que aborda los criptoactivos y sus proveedores de servicios, mientras que otros (como Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, el Reino Unido y la Unión Europea) transitan la etapa de redacción. Pero las autoridades nacionales, en general, tomaron enfoques muy diferentes en materia de política regulatoria de los criptoactivos.

En un extremo, las autoridades prohibieron la emisión o la tenencia de criptoactivos por parte de residentes o la capacidad de realizar transacciones con ellos o usarlos para ciertos fines, como pagos. En el otro extremo, algunos países fueron mucho más receptivos e incluso procuraron atraer empresas para que desarrollen mercados en estos activos. La respuesta mundial fragmentada consiguiente no garantiza igualdad de condiciones ni protege de una carrera hasta tocar fondo conforme los criptoactores migren a las jurisdicciones más favorables con el menor rigor regulatorio, mientras siguen estando al alcance de cualquier persona con acceso a Internet.

La comunidad regulatoria internacional tampoco permaneció ociosa. En un comienzo, la preocupación principal era preservar la integridad financiera mediante la reducción al mínimo del uso de criptoactivos como facilitadores del lavado de dinero y otras transacciones ilegales. El Grupo de Acción Financiera pasó rápidamente a ofrecer un marco mundial para todos los proveedores de servicios de activos virtuales. La Organización Internacional de Comisiones de Valores (OICV) también expidió pautas regulatorias sobre las criptobolsas. Pero fue el anuncio de Libra, promocionada como una “moneda estable mundial”, que acaparó la atención del mundo y sumó mayor ímpetu a estas labores.

El Consejo de Estabilidad Financiera comenzó a vigilar los mercados de criptoactivos; publicó una serie de principios para guiar el tratamiento regulatorio de las monedas estables mundiales y ahora está formulando pautas para la gama más amplia de criptoactivos, incluidos los criptoactivos no respaldados. Otros reguladores están haciendo lo propio, con trabajos sobre la aplicación de los principios para las infraestructuras del mercado financiero a los acuerdos de monedas estables sistemáticamente importantes (Comité de Pagos e Infraestructuras de Mercado y la OICV) y sobre el tratamiento prudencial de las exposiciones bancarias a los criptoactivos (Comité de Supervisión Bancaria de Basilea).

Se está estructurando la trama regulatoria y se prevé que surja un patrón. Pero la preocupación es que cuanto más tiempo lleve, más estarán las autoridades nacionales atrapadas en marcos regulatorios diferentes. Por ello, el FMI solicita una respuesta mundial que sea 1) coordinada, para subsanar las brechas regulatorias que surgen de la emisión inherentemente intersectorial y transfronteriza y garantizar la igualdad de condiciones; 2) congruente, de manera que armonice con enfoques regulatorios tradicionales en todo el espectro de actividades y riesgos, y 3) integral, abarcativa de todos los actores y todos los aspectos del criptoecosistema.

Un marco regulatorio mundial llevará orden a los mercados, ayudará a promover la confianza de los consumidores, establecerá los límites de lo permisible y ofrecerá un espacio seguro para que continúe la innovación útil.

ADITYA NARAIN es Subdirector del Departamento de Mercados Monetarios y de Capital del FMI.

MARINA MORETTI es Directora Adjunta del Departamento de Mercados Monetarios y de Capital del FMI.

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Granjas de minado cripto: qué hay detrás de los inéditos controles de AFIP en cuatro provincias

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(Por Alejandro Tejero Vacas).- La Administración Nacional de Ingresos Públicos (AFIP) efectuó media docena de controles en cuatro provincias en las últimas dos semanas en las que -por primera vez en su historia- detectó granjas de minería de criptomonedas no declaradas, una forma de producción que crece de la mano de una industria en pleno auge y que, ahora, es mirada más de cerca por el organismo.

En sólo 10 días, la AFIP realizó controles en La Plata, Córdoba, San Juan, Santa Fe y Mar del Plata, en los que se detectaron seis establecimientos con más de 3.000 placas de video usadas para este trabajo, cuyo precio de compra implicó inversiones superiores a los US$ 3,2 millones y que, en algunos casos, tenían al frente a individuos que estaban inscriptos como monotributistas frente a AFIP.

Para detectarlas, el organismo cruzó bases de datos propias con consumos energéticos considerados relevantes -en uno de los casos, la granja representaba el 22% del consumo eléctrico de su localidad- y, también, con importaciones de determinadas placas de video que suelen tener un mercado secundario que las adquiere para la explotación de estas criptomonedas más que para uso hogareño o profesional.

El alto nivel de consumo energético fue fundamental para su detección: todas las instalaciones juntas consumieron más de 500.000 kilowatts de energía por mes, lo que implica un gasto superior a los 7 millones de pesos mensuales.

“Desde que asumí me puse como desafío salir a ampliar la base de contribuyentes y no estar siempre controlando dentro de la pecera. Para eso empezamos a trabajar fuerte en la creación de matrices de riesgo y la explotación del gran reservorio de datos que tenemos”, explicó a Télam el director de AFIP, Carlos Castagneto.

“En ese sentido, incluimos en el análisis por primera vez el fenómeno económico de los criptoactivos por lo que no debe llamar la atención que nuestro organismo fiscalice a las denominadas ‘granjas’, haciendo fiscalizaciones sistemáticas y presenciales en conjunto con la Aduana, la DGI y seguridad social”, agregó.

La minería de criptomonedas es el proceso mediante el cual se validan las transacciones dentro de una blockchain -red a través de la cual circula una criptomoneda- y, para hacerlo, los “mineros” conectan sus computadoras con placas de video de alta velocidad que resuelven complejos cálculos matemáticos con los que se garantiza la seguridad de las operaciones dentro de esa red.

Los “mineros” que prestan este servicio son recompensados con una cantidad determinada de la criptomoneda de la red en la que están operando, que pueden ser Bitcoin, Litecoin, Monero y Ether (aunque esta utiliza otra forma de validación desde hace pocos días).

Para tomar una noción de la importancia que está tomando esta tecnología, el mercado de criptoactivos tiene una capitalización total superior a los US$ 900.000 millones en la actualidad y, según un relevamiento de volumen de intercambio de criptoactivos de la empresa Chainalysis, la Argentina se ubicó en el puesto 13 del ranking mundial de países con mayor intensidad de uso en 2021.

“El objetivo de la AFIP no es perseguir a la actividad o intentar minimizarla, sino darle relevancia y poner además todas nuestras herramientas de asesoramiento al servicio de estos nuevos actores económicos, ya que una política activa por parte del Estado implica mayores oportunidades para todos, en igualdad de condiciones”, apuntó el titular de AFIP.

Al respecto, aseguró que la minería de criptomonedas es una actividad lícita, puesto que hay sociedades anónimas y de responsabilidad limitada que están inscriptas bajo el objeto social “Minado y trabajo sobre blockchains”, y que deben proceder a la registración de su actividad comercial e impositiva, con un domicilio fiscal y cumplir con la normativa de impuesto a las Ganancias, IVA, Bienes Personales para los socios de corresponder.

Uno de los casos más conocidos de grandes instalaciones legales de minados es el de Bitfarms, empresa fundada por argentinos en Canadá que en agosto del 2021 alcanzó la categoría de “unicornio” al superar los 1.000 millones de dólares de valuación de mercado, y que esta semana inició operaciones en la Argentina con una planta en la ciudad de Rio Cuarto, Córdoba.

“Invito a todos los que tengan dudas a que aprovechen estas nuevas oportunidades y se acerquen a nuestras dependencias, donde podrán ser asesorados respecto del cumplimiento de sus obligaciones tributarias”, concluyó Castagneto.

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La AFIP descubrió una granja de minado de criptomonedas oculta como un almacén de frutas

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La AFIP informó hoy que descubrió una granja de minado de criptomonedas ilegal, oculta en una cámara equipada para refrigeración en la cual, supuestamente, se almacenaba fruta, según había declarado su dueño a las autoridades fiscales.

La Dirección General Impositiva (DGI) y la Dirección General de Aduanas llevaron adelante las investigaciones que identificaron a un contribuyente que había importado equipos específicos para minería de ciptomonedas utilizando la empresa de la que es socio, valiéndose de la Capacidad Económica Financiera (CEF) de la firma para realizar la importación de bienes de una actividad no declarada.

En primera instancia, la persona aseguró a los agentes fiscalizadores que había vendido los equipos, sin recordar quiénes eran sus clientes.

Sin embargo, tras la insistencia de los inspectores, terminó mostrándoles donde guardaba los equipos.

“Durante el procedimiento se logró identificar la billetera virtual con la cual opera el contribuyente para la comercialización de las criptomonedas”, informó AFIP en un comunicado.

El domicilio en el cual se localizaron los equipos de minería figura a nombre de la madre del responsable, en cuyo medidor se registraban consumos relevantes de energía eléctrica, concordantes con los generados por los procesadores y placas de video necesarios para el proceso de generación de criptomonedas.

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Crypto transfirió 10,5 millones de dólares a una mujer por error, 7 meses después se dieron cuenta y la demandan

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Meses después detectaron el error, pero para este momento el dinero se había gastado o transferido.

La empresa de criptomonedas Crypto que opera en Australia, cometió un error al transferir 10,5 millones de dólares a Thevamanogari Manivel, lo más reprochable es que tarde 7 meses en darse cuenta. Para ese entonces, la mujer tuvo tiempo de comprarse una lujosa mansión de casi un millón y medio de dólares.

Captura de vídeo de Crypto.

Para cuando la corte australiana logró congelar las cuentas bancarias de la mujer, muchas transacciones ya estaban hechas.

El reembolso de 100 dólares, que terminó en 10 millones

La empresa debía realizar un reembolso de 100 dólares, pero por error transfirieron 10 millones.

Esta empresa fue la que contrató a Matt Damon para que en el comercial del Super Bowl, pusiera su rostro al lema de “La fortuna favorece a los valientes”.

Matt Damon, quien promocionó a la firma. Captura vídeo de Crypto.

En este caso, la fortuna favoreció a esta usuaria. Si bien la empresa Crypto empezó una acción legal ante la corte de Victoria, que le concedió el congelamiento de la cuenta del Commonwealth Bank de Manivel, para cuando lo realizó la mayor parte del dinero ya no estaba.

Además, la casa comprada se transfirió a nombre de la hermana de Manivel, Thilagavathy Gangadory. De esta manera, la empresa no pudo hacer nada, a pesar del esfuerzo de sus abogados.

La empresa, exige que venda la propiedad a fin de devolver el dinero a la empresa, además de pagar intereses bastante altos.

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