DESARROLLO SOSTENIBLE

Una startup tucumana usa drones y bombas de semillas para restaurar bosques y pastizales

Compartí esta noticia !

Por Gabriela Ensinck de Otra Economía – Como licenciado en marketing y comercialización, el tucumano Damián Rivadeneira trabajó varios años en una compañía de “aprovechamiento forestal”. “Básicamente, lo que hacíamos era entrar detrás de las topadoras a los campos deforestados, y retirar los árboles y ramas que quedaban en el suelo, para aprovechar la madera. En ese tiempo pensaba que el dueño del campo tiene derecho a sembrar soja o lo que le resulte más rentable, y me consolaba pensando que de otro modo, esos árboles tumbados serían quemados, como aún ocurre en el 70% de los casos. El tema es que cada año teníamos que ir más lejos a buscar madera. Y con cada árbol caído morían animales, insectos y plantas. Llegó un punto en que ese modelo no me cerraba y me abrí”, cuenta. Así fundó Maderplack, una empresa de triple impacto que trabaja con madera de bosques implantados (y no de bosques nativos deforestados) y tiene un programa educativo que organiza charlas y capacitaciones sobre temáticas ambientales en escuelas.

A fines del año pasado quiso dar un paso más y creó Reforest Latam, una startup enfocada en “soluciones climáticas” (Climatech) que busca “aplicar ciencia y tecnología para restaurar ecosistemas a gran escala y así mitigar los efectos del cambio climático y la pérdida de biodiversidad”. Para esto, junto a su socia, la ingeniera industrial Paula Gianserra, y un equipo de científicos y tecnólogos, diseñaron un sistema que utiliza drones, imágenes satelitales, biotecnología y análisis de datos, para sembrar árboles y especies nativas en áreas deforestadas. Su modelo de negocios se basa en la prestación de servicios a empresas, ONGs y gobiernos para cumplir sus compromisos de restauración de ecosistemas.

“Nuestra tecnología combinada con la sabiduría de la naturaleza crea una sinergia única. En el laboratorio desarrollamos “I-seeds”, que son cápsulas de semillas nativas tratadas con microorganismos a las que incorporamos hongos que mejoran las condiciones de siembra. Es más que una bomba de semillas, tiene un desarrollo biotecnológico detrás. Esas I-seeds son dispersadas mediante drones en zonas de difícil acceso, y mucho más rápido que con las tecnologías convencionales”, explica Rivadeneira. “En una jornada, con 400 voluntarios, se pueden plantar 3,5 hectáreas cuando un dron puede reforestar 20 hectáreas”, compara.

“También usamos imágenes satelitales para medir la evolución de los ecosistemas en términos de biomasa y la captura de carbono estimada, con lo que el proyecto se puede financiar con bonos de carbono”, apunta.

Pensar global, actuar local

La primera prueba piloto del sistema se está haciendo en 40 hectáreas del Parque Sierra San Javier, perteneciente a la Universidad Nacional de Tucumán. “Allí se plantarán 44.000 árboles este año y el próximo tenemos pensado plantar 1.2 millones de árboles característicos de esta zona de Yungas”, comenta Rivadeneira. “Estamos testeando la tecnología con investigadores del Conicet y con los guardaparques, en parcelas testigo, con distintas especies y a distintas alturas”, destaca por su parte Gianserra.

Para llevar adelante el proyecto, Reforest cuenta con socios estratégicos como el Conicet (para el laboratorio de I+D); el INTA (con quien se está generando un banco de semillas); Efficatia, una AgTech especializada en tecnología de dispersión por drones; la Fundación Forestar, que cuenta con un vivero de especies nativas; la Universidad Nacional de Tucumán y la plataforma internacional Restor, enfocada en la medición de biomasa, evaluación y certificación de la captura de carbono.

La startup, cuyo equipo emprendedor se completa con Patricia Serrizuela, ex directora de Endeavor, como consejera; el ingeniero forestal y doctor en Biología Ignacio Gasparri, director científico del proyecto; la biotecnóloga y doctora en Ecología Milena Bertani, a cargo del laboratorio, y la economista y experta en RRII Virginia Ávila; recibió varios premios y distinciones. Fue finalista del certámen NAVES, organizado por el IAE, la escuela de negocios de la Universidad Austral; ganadora del premio internacional Green Solutions Award, enfocado en el desarrollo sustentable; seleccionada para el programa ACE (Americas Competitiveness Exchange) de la OEA; y está en proceso de certificación como empresa B.

La ONU a través de la FAO estableció un objetivo mundial de restauración de un billón de hectáreas de aquí a 2030. “En Latinoamérica habría que restaurar 117 millones, y en Argentina, 19 millones de hectáreas, pero el compromiso nacional de restauración a 2030 es de apenas un millón de hectáreas, cuando solo el año pasado se perdieron unos 1,8 millones de hectáreas por incendios”, señala el creador de Reforest. “Estamos llevando a la naturaleza a un punto de quiebre. No alcanza con dejar de destruir, hay que empezar a recomponer el daño en forma urgente”, sostiene.

Gabriela Ensinck

Compartí esta noticia !

Colapso energético y cambio climático ¿Cuál es la solución?

Compartí esta noticia !

Mas allá de la saturación extrema de los medios de comunicación por parte del morbo y las muy populares plataformas y los diversos métodos de entretenimiento de la sociedad, existe una muy pequeña parte que tiende a destinarse a cuestiones ambientales, creando segmentos, agrupaciones, programas y cuentas de redes sociales, exclusivamente destinadas a “el cambio climático”, “las hambrunas”, o “el futuro en general”. Dándonos una perspectiva basada en meras especulaciones de periodistas o influencers con poco conocimiento de causa, llevándonos de esta manera, a creer en un porvenir abundante regido por las energías renovables y la tecnología sustentada por robots, hologramas e inteligencia artificial.

Más allá de la superficial y obvia ingenuidad de esta imagen proyectada hacia el futuro, nos vemos envueltos en un manto interminable de discusiones inconducentes, dominadas por las fakenews y los intereses empresariales que terminan por pervertir los medios y algoritmos que sustentan las “tan seguras y honestas” redes sociales, llenándonos la cabeza con las ideas que desee plantarnos la empresa cuya cantidad de acciones lidere en número dentro de otras empresas y servicios tan populares como Google o Meta.

Existe una lista sin fin de estas discusiones, pero las más conocidas están ya hoy, prácticamente en boca de todos. Quizás en la escuela primaria hayas oído hablar ya de las energías alternativas, donde se busca inculcar el ideal de autosuficiencia energética gobernado por los paneles solares, la energía eólica o incluso los autos eléctricos. El universo de las energías alternativas se ve hoy cooptado por discusiones cruzadas y ruido ininteligible, pero estoy casi seguro de que hay una idea clara, un ideal en el que el 99% de la población coincide absolutamente y se apunta hacia él como un futuro victorioso en materia de energía, cambio climático y crisis alimentaria. Si yo le preguntara a un ciudadano promedio por la calle; ¿Qué prefiere? ¿Un futuro dominado por las escasas y contaminantes energías no renovables (Petróleo, Uranio, Carbón)? ¿O un futuro sustentable, teñido de verdes edificios ecológicos, cuyos techos estén eficientemente recubiertos de amigables placas fotovoltaicas? ¿Qué creen que contestaría?

Pero, si le pregunto a Usted; ¿Ha oído hablar alguna vez del término “Petrodependiente”? ¿Y el “PeakOil”? Quizás no, pero si que sabe quejarse del gobierno a la hora de pagar la Nafta o el Gasoil, si que sabe quien tiene la culpa ¿No?

Sin duda alguna, un tránsito hacia un modelo de sociedad alternativo es necesario, a menos que resignemos ver caer la “sociedad de consumo” al menos tal y como la conocemos. Pero dicha transición debe ser tomada en serio, y tomarla en serio implica empezar a desarrollar alternativas energéticas reales. La energía solar no lo es; el silicio, fundamental para el desarrollo de celdas fotovoltaicas, es extremadamente difícil de producir, además de que la maquinaria necesaria para crearlos está sustentada por energía proveniente de fuentes no renovables. Sumado a ello está el trasporte, los barcos y camiones que se alimentan de gasoil, un subproducto del petróleo de extracción convencional, cuyo pico fue alcanzado hace ya casi 20 años.

Desde el 2005, estamos viviendo un decaimiento de los índices de producción del combustible que termina por hacer girar el mundo que conocemos, alimentando los camiones, tractores, aviones, barcos y cosechadoras. Aún al día de hoy, con la aparente tecnología de vanguardia que manejamos y conocemos gracias a la ciencia moderna, no somos capaces de producir ningún tipo de combustible que capaz de reemplazar al gasoil y aunque lo encontráramos, tendría que ser tan abundante como lo es el agua en los océanos, o al menos si planeamos producir suficiente silicio como para que todo el planeta sea energéticamente autosuficiente.

Luchar contra la contaminación, contra los combustibles fósiles, es inconducente. Son ellos los que terminaron por darnos el tan singular, extractivista y consumista mundo tal cual lo conocemos. Eliminarlos de una vez de la faz de la tierra, quizás limpie los cielos del CO2 y otros contaminantes, pero mataría, solamente de hambre, a más de tres cuartas partes de la población. La caída que ven reflejada en las gráficas los científicos que se enfocan en el tema, es de mínima abrumadora, llevándonos a tener que recurrir a dos únicos caminos de salida: El del pánico absoluto, difundiendo todas estas problemáticas y asegurándose de que la población las comprenda en toda su magnitud, o la del “Aquí no paso nada”, vendiendo una aparente luz al final del túnel, que en realidad no es más que una linterna con baterías de litio.

Quizás una tercera opción tendría algo mas de sentido, una opción sensata, que sea lo suficientemente coherente como para convertir la realidad práctica de la población de un instante a otro. Quizás esa solución nunca llegue, pero si sabemos que debe de cumplir con determinadas características, como acudir a un sensato uso de los aún presentes combustibles fósiles. No para crear mas autos con baterías de litio, eso sería estúpido, sino para apostar a crear un cambio de paradigma en el que sean los individuos los que, de mínima, consideren el estilo de vida actual como algo finito. Y desde esa conciencia, apuesten a la construcción de una sociedad que no esté sustentada en conductas cual si los recursos fuesen ilimitados, al menos no en un planeta en el que los mismos se agotan día tras día de manera exponencial.

Esta vez, las soluciones no las tienen los científicos, ni hay un superhéroe que salve el mundo. Aún estamos a tiempo de poner sobre la mesa los problemas reales, y desarrollar maneras de enfrentar un colapso inevitable, para que dicho colapso no acabe por tomarnos por desapercibido a todos. Hasta que no tomemos conciencia seria de la matriz de los problemas prácticos, vamos a seguir siendo inundados por lo que nos venden por conciencia, “Recicla”, “usa bolsas de tela”, “compra el nuevo Tesla”. Y estaremos completamente adormecidos por el entretenimiento, los productos y las noticias sobre conflictos internacionales. Lo estaremos tanto que, el colapso energético, social y alimentario será la nueva normalidad y nadie la discutirá tal como es.

Compartí esta noticia !

El Banco de Residuos: pioneros en la transformación de desechos en Posadas

Compartí esta noticia !

En el corazón de Posadas, una revolución silenciosa está ocurriendo, y su epicentro es la Fundación Banco de Residuos. Esta organización está cambiando radicalmente nuestra percepción y gestión de los desechos. Con un enfoque en el reciclaje, la generación de empleo sostenible y la agricultura respetuosa con el medio ambiente, la Fundación ha mejorado la vida de numerosas personas y organizaciones. Ahora, su objetivo es llevar este exitoso modelo a otras ciudades.

La iniciativa comenzó como una colaboración con la municipalidad de Posadas, centrada en actividades como la poda, el compostaje y la trituración de vidrio. Con el tiempo, la Fundación desarrolló sus propias huertas y composteras, además de establecer acuerdos para producir compost destinado al programa Huerta Sustentable.

La misión de la Fundación Banco de Residuos es nítida: reducir la cantidad de basura que llega a los vertederos y darle un nuevo propósito a los desechos. Además, buscan mejorar las condiciones de vida en los barrios más vulnerables y educar tanto a la población como a diversas organizaciones sobre una adecuada gestión de residuos.

Fundada en 2018 en Posadas, Misiones, por Sebastián Welsh y Dora Brítez, esta organización ha desarrollado un modelo basado en la colaboración y la economía circular disruptiva. Su objetivo es crear consenso y sinergia entre el sector público, privado y académico, promoviendo la gestión sostenible de residuos.

Posadas a la vanguardia de la Economía Circular

En una entrevista con Economis, Sebastián Welsh explicó que en los últimos años han avanzado en el trabajo colaborativo, y sus acciones han sido presentadas en diferentes eventos. Este año, fueron seleccionados como finalistas en los concursos de emprendedores Arcor Innovación y Naves Federal.

El Banco de Residuos nació con la intención de “darle un valor agregado a los residuos desde su estructura física y respaldar una economía”, destacó Welsh.

Los proyectos de la Fundación se dividen en dos áreas principales. La primera se enfoca en el ciclo biológico, donde procesan los residuos y generan energía en biomasa. Este ciclo incluye cuatro áreas: compostaje, biodigestión, trituración y chipeado de biomasa, y producción de biomasa, desde donde se obtienen alimentos.

Por otro lado, cuentan con un ciclo técnico donde procesan residuos como plástico, vidrio, papel y cartón. Sebastián Welsh explicó que “el primer paso es generar la materia prima: moler los materiales, transformar el residuo orgánico, por ejemplo, en compost y energía, para posteriormente conseguir insumos y tecnología para generar más productos”.

A través de este trabajo de procesamiento y separación de residuos, la organización, en colaboración con diversas PyMES, crea una variedad de materiales, como baldosas, reductores de velocidad, ecobloques y otros. Además, la Fundación se centra en los residuos orgánicos, que emiten la mayoría de los gases de efecto invernadero, abordando así la salud pública y ambiental.

Uno de los objetivos clave de la Fundación Banco de Residuos es fomentar la separación de residuos en origen entre la comunidad y aumentar la participación ciudadana inclusiva. Buscan que los vecinos se unan a la propuesta y colaboren en la clasificación de residuos desde sus hogares, lo que contribuye a una mejor calidad de vida para todos.

De la basura a la sostenibilidad

Un pilar fundamental de su trabajo es el Programa de Alianzas para una Economía Circular Disruptiva (PAECD), desarrollado en colaboración con Carlos Levinton del Centro Experimental de la Producción (CEP) de FADU-UBA. Este programa, que ya ha demostrado su eficacia en Posadas, fue galardonado con el premio LATAM IMPACT AWARD 2022, otorgado por la Agencia Doinglobal en colaboración con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en la categoría de Proyecto de Innovación Social.

Con el premio obtenido en 2022, la Fundación se ha centrado en adquirir maquinaria para expandir su proyecto en 2023. Planean instalar su fábrica social en el Centro Verde de Posadas, donde ya trabajan con residuos de poda y vidrio. Las máquinas adquiridas les permitirán trabajar en la recuperación de plásticos, produciendo láminas de plástico reciclado y otros ecoproductos a partir de los residuos con los que trabajan.

El PAECD se compone de tres líneas de acción principales:

  1. El Banco de Residuos: Ofrece recompensas a los vecinos que llevan sus residuos a centros de reciclaje y asesora a las empresas sobre la gestión sostenible de residuos, proporcionándoles incentivos por separar los desechos en su origen. La Fundación tiene acuerdos con más de 10 grandes generadores de residuos urbanos en Posadas, lo que les permite separar los residuos para su posterior tratamiento. Además, recuperan alimentos aptos para el consumo humano o animal.
  2. Un Micro Parque Tecnológico de Reciclaje (MPTR): En este espacio, realizan el compostaje de residuos orgánicos, cuyo abono se utiliza en huertas propias o se comercializa a agricultores. También revalorizan los residuos inorgánicos para desarrollar materiales de construcción, como ecobloques o baldosas hechas con vidrio. Además, utilizan biodigestores para mejorar las condiciones de saneamiento y producir biofertilizantes a partir de materia orgánica. Este trabajo genera 10 empleos verdes en el barrio El Porvenir, en la zona periurbana de Posadas, donde Dora Brítez es referente barrial.
  3. Un Centro Experimental de Economía Circular Disruptiva (CEECD): Su misión es investigar, innovar, transferir y desarrollar procesos socio-tecnológicos que permitan crear un modelo productivo local inclusivo que pueda replicarse. El enfoque está en la creación de modelos de negocios que transformen materiales en productos valiosos. Santiago Trejo, consultor de proyectos socioambientales de la Fundación, explica: “La economía circular necesita espacios teórico/prácticos de investigación y desarrollo en los que se construyan y validen modelos de negocio de transformación de materiales en productos”.

Este enfoque disruptivo en la economía circular distingue a la Fundación Banco de Residuos. Ven los residuos no como simples desechos, sino como recursos valiosos que pueden mejorar la calidad de vida de las personas. Además, la organización apuesta por las alianzas, involucrando a diversos actores de la sociedad en la gestión de residuos, desde municipios hasta empresas locales y organizaciones sin fines de lucro.

La Fundación Banco de Residuos está demostrando que, con la voluntad adecuada y la colaboración adecuada, podemos transformar la forma en que manejamos nuestros residuos y crear un futuro más sostenible para todos.

Compartí esta noticia !

Un proyecto de Misiones fue seleccionado como finalista del Premio Arcor a la Innovación

Compartí esta noticia !

Banco de Residuos es uno de los cinco proyectos finalistas de la nueva edición de la distinción organizada por Grupo Arcor y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación.

El Premio Arcor a la Innovación ya cuenta con los cinco proyectos finalistas que se presentarán el próximo martes 26 de septiembre en el Centro Cultural de la Ciencia. Entre los proyectos seleccionados se encuentra Banco de Residuos, originario de la provincia de Misiones.

Banco de Residuos es un proyecto que tiene como propósito la transformación de residuos en bioproductos como abono y biol que son utilizados para la producción bioecológica.

Ya llevamos un recorrido de más de 5 años, donde logramos procesar más de 20 toneladas de residuos por mes”, comentó Santiago Trejo, director de proyectos de Banco de Residuos.

El Premio Arcor a la Innovación tiene como objetivo reconocer proyectos innovadores para el sector alimenticio. Al mismo tiempo, busca apoyar e impulsar el desarrollo tecnológico en dicho sector; reconocer y estimular el talento y las actitudes emprendedoras; promover la innovación y contribuir a la vinculación entre los sectores científico-tecnológico y productivo. En el marco de esta iniciativa, Fundación Arcor entrega una mención especial para aquel proyecto que tenga un marcado perfil social.

En su octava edición, se recibieron más de 230 proyectos de base científico-tecnológica desde distintos puntos del país. Diez proyectos pasaron a la siguiente etapa, en la que recibieron capacitaciones y mentorías sobre diseño de modelo de negocios, marketing y comunicación efectiva, entre otras temáticas, para potenciar sus iniciativas. De allí surgieron los cinco proyectos finalistas.

El martes 26 de septiembre, en el Centro Cultural de la Ciencia de la ciudad de Buenos Aires, cada finalista tendrá la oportunidad de presentar su proyecto frente a un jurado compuesto por representantes de Grupo Arcor, de la Fundación Arcor y de los ministerios de Ciencia, Tecnología e Innovación y de Economía de la Nación. Allí se conocerá al ganador del Premio Arcor a la Innovación por $3.500.000, y a quién se le otorgará la Mención Especial a cargo de Fundación Arcor por $1.500.000.

Acerca de Grupo Arcor

Grupo Arcor es una multinacional líder con tres unidades de negocio: alimentos de consumo masivo, packaging y agronegocios. Es la principal empresa de alimentos de la Argentina y el exportador N°1 de golosinas de Argentina, Chile y Perú. Con más de 45 plantas industriales, emplea a 21 mil colaboradores y cuenta con un volumen de producción de 3 millones de kilogramos diarios. En 2022 sus ventas netas fueron 3.500 millones de dólares. En su trayectoria se destacan numerosas alianzas, como la conformación de Bagley Latinoamérica con el grupo francés Danone, la alianza con Mastellone-La Serenísima, las asociaciones productivas en México con Grupo Bimbo y en Angola con Grupo Webcor, la alianza construida con Coca-Cola para el desarrollo conjunto de nuevos productos y la creación de Kamay Ventures, el primer fondo argentino de capital diseñado para financiar start-ups con proyectos innovadores y la desarrollada con Laboratorios Bagó para crear un amplio portfolio innovador de suplementos dietarios bajo la marca Simple.

Compartí esta noticia !

Posadas sienta sus bases para un crecimiento sostenible e inclusivo

Compartí esta noticia !

El desarrollo de un buen plan de infraestructura es un elemento esencial para el crecimiento económico de un municipio. Un buen plan debe considerar la distribución equitativa de los recursos y servicios para fomentar el desarrollo económico sostenible, así como la accesibilidad y asequibilidad para la población. Las economías requieren redes bien desarrolladas en infraestructuras de comunicaciones, energía y transporte para expandir su mercado interno. Sin embargo, no solo es importante la cantidad de infraestructura física, sino también su calidad.

En ese sentido, el Municipio de Posadas, a cargo del Intendente Leonardo “Lalo” Stelatto, ha adoptado políticas públicas con tres ejes troncales: sustentabilidad, inclusión y transformación urbana. El objetivo de estas políticas es ampliar servicios y mejorar la calidad de vida de los posadeños.

Durante la gestión del Intendente, se asfaltaron distintas arterias claves, con un total de al menos 2390 cuadras de asfalto. Esto significa que, de la cantidad total de kilómetros en avenidas, que alcanzan los 299,53 km, el 81% (242,08 km) están asfaltadas, que adicionando las de hormigón y empedradas alcanzan al 95 % sobre el total, donde solo el 5% (13,65 km) están terradas. Particularmente, a modo enunciativo se asfaltaron en el año 2022 las avenidas de Andresito entre Lucas Braulio Areco y Monseñor de Andrea, el ingreso Playa Costa Sur, el ingreso y el circuito Parque de la Ciudad, la Avenida Santa Catalina entre Centenario y Blas Parera, la Avenida las Heras entre Ituzaingó y Chacabuco, la avenida Monseñor de Andrea entre Chacabuco e Ituzaingó, la avenida Ituzaingó entre Jauretche y Lucas Braulio Areco, la avenida Ituzaingó entre Aguado y las Heras, la avenida Pino Paraná entre El Puma y del té; la avenida Zapiola entre Alem y Urquiza, entre otras. En la ciudad, sobre un total de 988,66 km de Calles, el total de asfalto, hormigón y empedrado representa el 78%.

La planificación urbana permite llevar el sistema urbano hacia su máximo desarrollo, repartir de forma equitativa los recursos y las actividades, y conseguir una combinación de espacios y funciones en las diferentes áreas. Además, el asfalto permite la accesibilidad y movilidad en las zonas afectadas por dicha política pública. Esto reduce la cantidad de polvo y ruido en las zonas urbanas, lo que contribuye a un ambiente más saludable y agradable. También incrementa el valor de las propiedades, facilita el traslado de mercadería para los comercios, mejora la seguridad vial al reducir el riesgo de accidentes e incrementa las prácticas de nuevas actividades comerciales. En resumen, el asfalto es una herramienta importante en la planificación urbana para mejorar el bienestar de la población. Su impacto se extiende más allá de la economía y el comercio, y también contribuye a mejorar la calidad de vida de los vecinos posadeños. Por lo tanto, es importante seguir invirtiendo en el desarrollo de infraestructuras de calidad para fomentar un crecimiento sostenible e inclusivo en la ciudad de Posadas.

Asimismo, las inversiones en infraestructura tienen un impacto positivo en la economía local al disminuir los costos de los servicios e incrementar la conectividad y accesibilidad territorial. Esto conlleva al incentivo de inversiones por parte de las empresas posadeñas y la radicación de nuevas empresas de otras localidades, provincias y/o países. Esto se complementa con las acciones concretas de estímulo a las inversiones en la Provincia por parte del Gobierno Provincial, como el Programa de Fomento de la Producción y el Empleo Joven Misionero, líneas de financiamiento a tasas blandas con el Fondo de Créditos Pymes y/o tasas bonificadas con el Banco Macro y/o Banco de la Nación. Además, los Programas “AHORA” de fomento al consumo traccionan las ventas de los comercios generando una curva ascendente de la demanda.

El aspecto más relevante del desarrollo de la infraestructura es su aporte a la articulación de la estructura económica de la Ciudad, lo que evidencia una relación entre el diseño territorial y la organización de la producción. Se reconocen al menos tres tipos de efectos sobre el crecimiento de las inversiones realizadas en el sector de infraestructuras y servicios conexos. En primer lugar, la infraestructura contribuye como producto final directamente a la formación del Producto Bruto Interno Nacional, o más específicamente al Producto Bruto Geográfico de la Provincia. En segundo lugar, las inversiones en infraestructura generan externalidades sobre la producción y el nivel de inversión agregado a la economía, acelerando así el crecimiento a largo plazo. En tercer lugar, influyen indirectamente en la productividad del resto de los insumos en el proceso productivo de las empresas.

Sin duda, la ciudad de Posadas es un excelente ejemplo de un trabajo minucioso de planificación urbana de forma integral y sustentable con cada una de las áreas que integra el municipio. Se proyecta además como un punto estratégico de crecimiento y desarrollo en la región, ofreciendo una ciudad atractiva para nuevas inversiones en turismo y recreación, pero también en salud, en industrias del conocimiento y por supuesto en comercio e industrias tradicionales.

Es preciso considerar que las redes de infraestructura de transporte y saneamiento, entre otras, soportan una gran cantidad de actividades económicas, políticas y sociales. En esta perspectiva, se debe precisar con exactitud el papel del Estado en la actividad económica y, por ende, su participación debe estar bien delimitada. Esta se resume en cuatro aspectos: a) planeamiento y determinación de las políticas públicas sectoriales; b) regulación y control de los servicios; c) financiamiento; y d) provisión de algunos de los servicios de infraestructura.

Por lo tanto, el papel del Municipio de Posadas y del Gobierno de la Provincia de Misiones en la actividad económica permite una mejora en la calidad de los servicios de infraestructura. Estos servicios son de demanda derivada y, por lo tanto, las cantidades demandadas varían positivamente con los cambios en el nivel de actividad tanto en la producción como en el consumo.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin