A 25 años de la sanción de la ley Nº 25.080 DE INVERSIONES PARA BOSQUES CULTIVADOS, URGE el debate en la Provincia de Misiones sobre los beneficios de seguir adheridos a una ley que ha propiciado el crecimiento exponencial de especies exóticas, destruyendo miles de hectáreas de SELVA y avanzando sobre la PRODUCCIÓN DE CULTIVOS TRADICIONALES (yerba, té, tung), y de alimentos, en detrimento de la familia agraria.
La Provincia de Misiones representa tan solo el 0.8 % de la superficie total del país y sin embargo posee el 32 % de los “bosques cultivados” de toda la Argentina dedicando a dicha actividad 419.000 has implantadas de ESPECIES EXÓTICAS, es decir el 17% de su superficie, produciendo tres veces más madera que lo que la argentina necesita. Ello, en una provincia que debe “comprar” el 70 % de los alimentos que consume.
Una de las razones del fenomenal desarrollo del FRENTE EXTRACTIVISTA FORESTAL, lo constituyen las ENORMES VENTAJAS COMPARATIVAS que ofrece el clima y el AGUA disponible de la provincia mesopotámica que (junto a Corrientes) la convierte en la zona con MAYOR RENTA DIFERENCIAL DEL MUNDO para la producción de madera y pasta de celulosa, con una tasa de crecimiento promedio del bosque implantado de 35 m³ por Ha por año, cuando la media mundial no superan los 10 m³ por Ha por año.
Es decir que la actividad foresto industrial en Misiones, además de los beneficios extraordinarios que le brinda la enorme disposición de agua que extrae de su ecosistema MESOPOTÁMICO (que ha conformado el ACUIFERO GUARANÍ, una de las mayores reservas de agua dulce del mundo), goza de los excepcionales beneficios que otorga la ley Nº 25.080 DE INVERSIONES PARA BOSQUES CULTIVADOS, SUBSIDIANDO LAS PLANTACIONES Y GARANTIZANDO AL SECTOR POR UN PLAZO DE 50 AÑOS VENTAJAS IMPOSITIVAS FENOMENALES tanto a nivel nacional como provincial y municipal, eximiendo a la actividad de una serie de impuestos activos, tales como el inmobiliario, sellos, ingresos brutos, etc.
Ello habilita a preguntarnos sobre ¿quiénes pagan? y ¿quiénes cobran? el excedente por encima de la ganancia media obtenida por el sector, a consecuencia de la diferente productividad de la actividad forestal en la provincia, sustentada en la FENOMENAL EXTRACCIÓN DEL AGUA, bien público cada vez más escaso en el mundo y cuya disminución se evidenció aquí durante los dos últimos veranos, con pérdidas en la producción e incendios como nunca antes en la historia regional.
Dichas exenciones impositivas y la RENTA DIFERENCIAL de la forestoindustria, constituyen una enorme desventaja para los productores misioneros, nuestra “familia agraria”, quienes van cediendo sus tierras a dicho sector, por la imposibilidad de afrontar las crisis cíclicas de los cultivos tradicionales (yerba mate, té, etc.), hoy agravadas por la sequía y los incendios y soportando cargas impositivas “IMPLACABLES”, en un constante proceso de CONCENTRACIÓN DE TIERRAS, que son destinadas al cultivo de exóticas.
Ello ha consolidado un nuevo FRENTE EXTRACTIVO EN LA PROVINCIA DE MISIONES, encabezado por la actividad forestoindustrial que se apropia de un gran volumen del BIEN PÚBLICO AGUA, extrayendo millones de litros diariamente de nuestra provincia, y contaminando una gran porción de ella para el “lavado” de dicha pasta” y transformado profundamente la geografía de Misiones, usufructuando irracionalmente un bien público cada vez más escaso, expulsando a sus habitantes y avanzando sobre otros cultivos y NUESTRA SELVA.
En resumen, a partir de una serie de andamiajes “legales”, financiamos entre todos los ciudadanos, ya sea vía subsidios, reintegros o condonación de impuestos, la destrucción del medio ambiente y fomentamos la miseria en varias localidades del interior de Misiones.
Hoy, ante el contexto de Cambio Climático e incendios como los que ya asistimos corresponde preguntarse además, en cuanto ha contribuido a ocasionar dicho cambio la adhesión a la LEY Nº 25080 por la Provincia de Misiones.
Ello porque claramente, con la implementación de dicha ley, se aceleró el desarrollo DE UN FRENTE EXTRACTIVO con tendencia al MONOCULTIVO, lo que importa un ENORME DAÑO ECOLÓGICO Y CONTRIBUYE A LA SEQUÍA, con decenas de cauces y arroyos secos, ocasionado pérdidas (aún inconmensurables) para la “familia agraria” y demás sectores de la economía y a la población misionera en general, a quienes nos están “cercando” “las chacras, las ciudades y el paisaje” con el cultivo extensivo de las especies exóticas.
Es IRRACIONAL que MISIONES continúe adherida a una ley que permite a la ACTIVIDAD FORESTO INDUSTRIAL GANANCIAS EXTRAORDINARIAS, A COSTA DE NUESTRA SELVA, DE NUESTROS PRODUCTORES Y DEL AGUA QUE NECESITAMOS PARA VIVIR Y PRODUCIR.
Sabina Vetter, ingeniera Forestal graduada de Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad Nacional de Misiones, y que ha trabajado los últimos 12 años en Lipsia, ya ocupa oficinas en el edificio de Paseo Colón y espera el nombramiento oficial.
Propuesta por Domínguez
Vetter, quien además es integrante del Colegio de Ingenieros Forestales de Misiones, ocupa desde el lunes 14 de marzo una oficina en el ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
El propio Julián Domínguez, ministro de Agricultura, la propuso tras consultar a sus contactos en la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad Nacional de Misiones.
Vetter “ya empezó a trabajar” y “tiene muy claro el rol productivo” que ocupará en la Dirección Nacional.
Hasta ahora, ese puesto lo asumieron abogados, contadores, ingenieros agrónomos. La misionera es la primera mujer Ingeniera Forestal que asume el desafío en el mayor cargo público y político de representación sectorial para avanzar hacia el tan anhelado desarrollo foresto-industrial argentino, y desde la formación de las Ciencias Forestales. Es la segunda misionera en el cargo, sin embargo, después de Nicolás Laharrague.
Sabina tiene un Master en Energías Renovables (UNNEATLANTICO, España) y en Gestión y Auditorías Ambientales (UNINI, Puerto Rico).
Desde el 2009 trabajaba en el desarrollo del mercado del uso de pellets de madera como fuente de energía renovable para calefacción, climatización y agua caliente sanitaria en hoteles para la empresa LIPSIA SA.
Su perfil de gestión desde la experiencia en el sector privado se sustentó en la Gestión Sostenible, Manejo Forestal, Empleos Verdes y Bioenergía.
Incluso, fue convocada en 2021 por el Consejo Económico y Social (CES) del Gobierno Nacional para disertar en el panel sobre “Empleos Verdes” en el Foro Trabajo Presente y Futuro con Solidaridad, que fue moderado por la rectora de la UNaM, Alicia Bohren.
Desafíos
El principal desafío es conseguir más presupuesto para aplicar la ley 25.080.
Vetter deberá conseguir mayores fondos “de dónde sea”, por lo cual “los desafíos son políticos”, agregó la fuente.
Se supo que este año se le garantizaron a la Dirección Nacional 240 millones, pero el pedido había sido de 900 millones para aplicar la ley en 2022.
Por último, Daniel Maradei sigue colaborando con la Dirección Nacional.
En diciembre de 2018 la chacra misionera se enfrentó a una amenaza impulsada por el Gobierno nacional y corporaciones empresarias. Implicaba una producción intensiva de 200 mil hectáreas de maíz, con una enorme presión sobre el modelo productivo y sin ningún estudio de impacto ambiental. Sólo la firmeza del Gobierno provincial y la resistencia de los mismos productores pudieron frenar la iniciativa de los dirigentes de Cambiemos. Cuatro años después, Misiones vuelve a marcar territorio: esta vez con una posición diametralmente opuesta. “Este año vamos a trabajar muy fuerte en una ley que presentamos hace unos años, que es la eliminación del glifosato, uno de los elementos más dañinos del mundo. Uno de los venenos más nocivos que generó la industria. No vamos a discutir que sirvió para empujar un modelo de agricultura, pero a la luz del cambio climático, creo que sobran razones”, anticipó el presidente de la Legislatura, Carlos Rovira.
Misiones ya tiene una ley que prohíbe el uso del glifosato en ámbitos urbanos. Pero ahora el objetivo es extender esa legislación al ámbito rural. “Empezamos la tarea de prohibir su uso en los espacios urbanos para que no sea un shock y que nadie proteste. Sabemos de la importancia del glifosato en el mundo tabacalero, también en el yerbatero, en todos los órdenes. Ya no hay más excusas, la ley tiene tres o cuatro años de sanción, y habíamos dicho que progresivamente nos íbamos a preparar. Ya estamos preparados”, argumentó Rovira. El conductor político de la Renovación reveló otro dato: “Tenemos el primer producto herbicida totalmente orgánico que puede y debe reemplazar al glifosato aquí, ya está, así que se terminó la excusa, a usarlo”.
En eso trabajó la Biofábrica. Pero también hay actores privados. En el Parque Industrial de Posadas está Agro Sustentable, una firma que fabricará biofertilizantes y biopesticidas. En principio, según el CEO de la firma, Joaquín Basanta, la planta, con 30 empleados, podrá sacar al mercado cien mil litros por mes.
La prohibición del glifosato va en línea con el cuidado de la biodiversidad, pero también tiene un costado pragmático: Europa comienza a suprimir importaciones de productos que afecten la naturaleza y provoquen deforestación. Las principales economías europeas son responsables del 80% de la deforestación a través del uso y consumo de mercancías que llevan aparejado un riesgo forestal.
“Nuestros productores se tienen que preparar. El té va a valer fortuna porque Ucrania y Rusia se van a quedar sin té. Ya no lo tienen. Y así toda la producción. La yerba mate también puede abrir nuevos caminos de exportación, nuevas vías, hay que estar muy atentos. Los commodity forestales, la madera también, todo va a subir”, dijo Rovira.
El glifosato tiene fama negativa, pero es uno de los tantos herbicidas que históricamente se utilizaron en producciones que no se limitan a la yerba, el tabaco o el té como comúnmente se cree, sino que alcanzan a las propias frutas y verduras que día a día se consumen en las mesas de toda la provincia.
Su prohibición, sin embargo, va en línea con mojones que fueron marcando la chacra.
En el 2004, a través de un esfuerzo mancomunado con las empresas tabacaleras y el Instituto Nacional de y Tecnología Agropecuaria (INTA) y de una decisión consensuada con los productores, el Gobierno de la Provincia convirtió a Misiones en la primera provincia que erradicó el uso del bromuro de metilo en la producción de tabaco y de hortalizas a campo.
Pese a la mala fama, el sector tabacalero fue el pionero en cuanto a promover el uso responsable de agroquímicos y trabaja junto al ministerio de Ecología en acciones conjuntas para mitigar el impacto de su uso. Algunos ejemplos puntuales son la puesta en marcha del Centro de Acopio de Envases Vacíos de Agroquímicos en Dos de Mayo y la ausencia del glifosato dentro del paquete tecnológico del sector.
UNA RELACIÓN DE COSTOS Y BENEFICIOS. El productor Cristian Klingbeil cultiva junto a su suegro 27 hectáreas de yerba mate y en ellas trabajan mayormente con motoguadaña para actividades de mantenimiento. “En 2021 tuvimos que aplicar herbicida únicamente en dos hectáreas para controlar el cadillo”, contó a Economis el productor que se animó a iniciar un camino con nuevas prácticas culturales en sus chacras.
El glifosato en la yerba se utiliza para las actividades de control de malezas. “Durante muchísimos años trabajamos muy mal descuidando las dosis, los momentos de aplicación, y el agua que se utiliza, entre otras cosas. Hoy estamos aprendiendo de manera diferente… Estamos conscientes de que tenemos que transformar la forma de trabajar en las chacras”.
El trabajo sostenido permite logros y beneficios directos que pueden ir observándose de a poco. La presencia de pájaros, la desaparición de la cola de zorro o del bichito del rulo y el hecho de que no hay tanta caída de hoja, son algunos de ellos.
Según detalló el productor tealero y yerbatero, “cuando empezás a aplicar mal los herbicidas, las semillas se vuelven resistentes a los herbicidas. Al tercer año, no matás más con el mismo herbicida. Tenés que cambiarlo, aumentar la dosis o agregar otros. Así se van transformando en transgénicas”. Los errores se cometieron principalmente ante la falta de información y capacitación. Pero también, ante la falta de exigencias y asesoramiento y controles por parte del Estado.
“Hay una diferencia abismal del costo de la mano de obra entre una cosa y la otra: haciendo un análisis por hectárea, en un yerbal promedio que generalmente se ve en toda la provincia de pocas plantas por hectárea, 4 pasadas de motoguadaña corresponderían a seis veces más el gasto de mantener con herbicida un yerbal”, así describe Klingbeil la cuestión de costos que afectan directamente al bolsillo del productor.
La experiencia reciente indica que los productores que empezaron a mermar la aplicación de herbicidas en los yerbales, lograron notaron cambios en las épocas de sequía. “Por ejemplo, el yuyo que dejás en el yerbal mantiene la humedad en el suelo, se descompone y genera un abono orgánico que colabora a su vez con el control más natural de plagas; pero la desventaja inmediata es el costo. Ahora bien, también es cierto que con el trabajo sin herbicidas a los dos o tres años, hasta la tierra cambia de color y hay mas humedad en el suelo”.
Juan Carlos Furlán, productor agroecológico de Cerro Corá, la clave estará en el proceso de transición, ya que el costo de producción aumentaría sin el respaldo del herbicida. “Se podría gravar el uso del glifosato y con eso mismo, financiar la transición”, explica.
La transición es clave. En Sri Lanka se prohibió el uso del glifosato y otros herbicidas similares, como una forma de promover la agricultura orgánica pero después de una prueba fallida, el Gobierno tuvo que dar marcha atrás. El país enfrentó una caída de las exportaciones de té, la principal exportación agrícola y de otros productos básicos. Las plantaciones perdieron productividad.
Klingbeil coincide en la necesaria transición y sostiene que el cambio cultural debe ser progresivo: “Cuando hay un buen precio de la materia prima, todo cambio es posible y viable”. Además, dejó entrever la importancia de los incentivos que estimulen los cambios de hábitos y la adopción de nuevas prácticas culturales, como por ejemplo el programa del INYM que permite la compra de motoguadañas.
YUYO CERO. En el caso del té el control de malezas es sumamente exigente dado que las máquinas no están preparadas para seleccionar los brotes y dejar los yuyos. “Hay un alcaloide que no debe existir en el té y que desde Europa catalogan como cancerígeno, por lo cual le decimos chau a la materia extraña… la motoguadaña y la carpida son complicadas y prácticamente imposibles dentro del té por lo cual hay que utilizar sí o sí herbicidas y luego, también la limpieza a mano”.
Para no encarecer el trabajo a mano se utiliza el herbicida para controlar lo máximo posible. “Nosotros no sabemos cómo se está probando el tema de los herbicidas orgánicos. Si hoy me prohíben el glifosato en el té, tengo que abandonar la actividad por una cuestión de costo de mano de obra”, señala Klingbeil.
“Estamos desapareciendo como producción tealera. En los últimos cinco años se eliminaron alrededor de 1.000 hectáreas de té y si a eso le sumamos la producción sin glifosato sería un knockout para los pequeños productores y prestadores de servicios. Nos empezarán a rechazar las cargas y eso será fatal para nosotros”.
El productor sostiene que en virtud de las certificaciones, se redujo el uso de herbicidas. “Pasamos de gastar dos litros por hectárea a utilizar medio litro. Corregimos prácticas como el pico aplicador y mejoramos mucho en esas cosas. Controlamos el PH del agua para analizar si es compatible con el uso del herbicida por ejemplo, cosa que antes no se hacía. Si el PH está desregulado, neutraliza el herbicida. Muchas de estas cosas fuimos aprendiendo gracias a las capacitaciones sobre temas de las certificaciones. Desaprender las prácticas históricas para adquirir nuevas formas de producir”.
“El glifosato tiene una característica principal que consiste en que es muy difícil que se disuelva. El agua surca la tierra, arrastra el glifosato hacia la tierra y nosotros tomamos el agua de ahí”. En consecuencia no llega al cuerpo humano únicamente por el alimento sino también por el agua. En Misiones abundan los hilos de agua, vertientes y arroyos que se utilizan como abrevaderos.
En cuanto a la reacción que se podría generar la eliminación del glifosato en la producción forestal, Escalada expresó que “obviamente los productores que utilizan glifosato van a poner el grito en el cielo, porque tienen un producto que es una panacea: le reduce horas de trabajo de manera infernal, le ahorra tener que emplear a gente para hacer ese tipo de trabajo, la aplicación es muy sencilla y fácil a través de una mochila”.
“Nuestros colonos se han acostumbrado a trabajar con tóxicos muy poderosos por el tema de la producción del tabaco. El tabaco es fácilmente agredible por todo tipo de plagas. Entonces, los tóxicos más fuertes que se utilizan, se utilizan justamente en el tabaco. Hay muchos colonos que sabiendo que les van a afectar mosquitos, los terminan rociando en frutas y verduras”, contó y agregó que “no lo hacen adrede, sino por una cuestión cultural”.
“En términos de producción, nosotros los seres humanos en general, nos hemos vuelto muy eficientes produciendo sin tener en cuenta las consecuencias… pero no han avanzado al unísono los controles de lo que genera esa producción rápida, eficiente y competitiva. ¿Pero a costa de qué? Primero está la vida”.
Para el abogado es necesario contar con una alternativa que suplante el herbicida y, remarcó que “ojalá que el producto alternativo que anunciaron sea eficiente”.
“Hoy la gente se acostumbró a leer las etiquetas de los productos, pero nadie pide la información de las frutas y verduras que consumimos, y es necesario hacerlo”, advirtió.
CERTIFICACIONES ORGÁNICAS Y PRODUCCIÓN DE BIOINSUMOS. La subsecretaria de Desarrollo y Producción Vegetal del Ministerio del Agro y la Producción, Luciana Imbrogno, explicó a Economisque en Misiones existen más de 1.000 hectáreas certificadas como orgánicas (productos certificados libres de agroquímicos) y más de 2.000 están transitando el camino de la certificación. Yerba mate, té, banano, moringa, stevia, jengibre, cúrcuma y algo de cítricos son algunos de los cultivos orgánicos en Misiones.
“El mercado de orgánicos crece. Este año, el cultivo que tiene mayor porcentaje de la superficie certificada es la yerba mate: prácticamente el 99% de los orgánicos en la provincia” aseguró Imbrogno, agregando además que hay un nicho de mercado específico, logra mejores precios y hay consumidores que buscan activamente la yerba orgánica.
AgroSustentable es una empresa que se instaló en Misiones hace dos años mediante una articulación con la Biofábrica, y que a partir de abril producirá biofertilizantes con subproductos de base vegetal y animal, sin químicos ni para el productor ni para el suelo.
Joaquín Basanta, CEO de la empresa, explicó que “para nosotros es algo que cambiaría el esquema de lo que se ve en el mundo. Nuestra premisa como empresa es hacer productos orgánicos certificados y sin ningún nivel de toxicidad, generando un triple impacto y que llegue a los productores”.
La proyección es fabricar alrededor de 100 mil litros de productos por mes es la producción que está planificada para este año, y alcanzaría a horticultura, yerba mate y té. En paralelo, el equipo técnico de la empresa avanza trabajando con un total de 20 productores de distintos sectores, con ensayos en campo a través de los cuales van evaluando el impacto de los bioinsumos en los cultivos.
La actividad industrial retrocedió 0,3% en enero en relación a igual mes del año pasado, mientras la construcción cayó 5%, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
En lo que respecta al cotejo intermensual, la actividad fabril de enero se colocó 5,5% por debajo de la de diciembre pasado, en tanto la construcción bajo 3,9% en el mismo período.
“En términos generales, la caída de enero es atribuible a paradas técnicas y menor actividad en las fábricas en el contexto de vacaciones de verano, a las dificultades de dotación de personal por el rebrote de Covid-19 y a los problemas de suministro de energía por la ola de calor, entre otros motivos particulares que afectaron a ciertos sectores”, señalaron desde el Ministerio de Economía minutos después de que el Indec diera a conocer las cifras.
“A pesar de la caída de enero, el nivel de actividad industrial es alto, ubicándose 6,2% por encima del nivel pre-covid de febrero de 2020 (serie sin estacionalidad) y superando en 4,1% el nivel de enero de 2020 y 4,0% el de enero de 2019 (serie original)”, subrayaron en el Palacio de Hacienda.
Por su parte, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, dijo que no es para alarmarse esta baja.
A través de su cuenta en la red social Twitter, Kulfas sostuvo que “los primeros datos que llegan de febrero son nuevamente positivos. De acuerdo a datos de consumo energético en las fábricas, prevemos un crecimiento industrial superior al 4% interanual, revirtiendo la leve caída de enero”.
“Datos sectoriales van en esa dirección. La producción automotriz creció 73% contra febrero de 2021 y 15% contra 2019. Fue el mejor febrero en 4 años. En tanto, los despachos de cemento crecieron 16% interanual en febrero y fueron los más altos de la historia para ese mes”, aseguró Kulfas
Recordó además, que el Ministerio de Trabajo comunicó ayer que en diciembre “se terminaron de recuperar los puestos de trabajo perdidos por la pandemia”.
“La industria fue el gran motor de la recuperación de esos empleos, acompañada por ramas como software, construcción y minería”, añadió.
En lo que respecta al informe del Indec, en enero nueve de un total de dieciséis rubros de la industria manufacturera presentaron bajas interanuales.
En orden a su incidencia en el nivel general, se registraron caídas en “Alimentos y Bebidas”, -3,6%; “Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes”, -18,3%; “Minerales no metálicos”, -8,6%; “Caucho y plástico”, -7,3%; “Industrias metálicas básicas”, -4,3%; “Muebles y colchones, y otras industrias manufactureras”, -7 %; “Textiles”, -9,2%, “Productos de metal”, -2,3% ;y “Tabaco”, -5,6%.
Por su parte, mostraron incrementos los rubros “Sustancias y productos químicos”, 8,2%; “Prendas de vestir, cuero y calzado”, 18,6%; “Madera, papel, edición e impresión”, 5 %; “Maquinaria y equipo”, 8,6%; “Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear”, 4,4%; “Otro equipo de transporte”, 50,5% ;y “Otros equipos, aparatos e instrumentos”, 1,3%.
En lo que respecta al sector de la construcción, desde la cartera que conduce Martín Guzmán dijeron que la merma de enero cortó una racha de catorce meses consecutivos de crecimiento.
En la merma habría impactado las paradas técnicas de fábricas y comercios debido a las vacaciones de verano y a las dificultades de dotación de personal por el rebrote de los casos de Covid-19 registrados en enero.
En el primer mes de 2022 crecieron en términos interanuales las ventas de 6 de los 13 insumos relevados para medir el comportamiento del sector.
Lideraron el crecimiento los despachos de Resto (+17,6% interanual) – que incluye los datos de consumo aparente de tubos sin costura, vidrio y grifería-, Mosaicos graníticos y calcáreos (+16,8% interanual) y Asfalto (+15,7% interanual). Los insumos con mayores caídas fueron Pinturas (-17,6% interanual), Ladrillos huecos (-16,3% interanual) y Hormigón elaborado (-14,5% interanual)
En lo que respecta a las expectativas de los empresarios del sector para los próximos tres meses, el informe del Indec dio cuenta de una mejora general.
El 29,3% de las empresas dedicadas a la construcción privada y el 45,1% de las empresas dedicadas a la obra pública cree que la actividad aumentará en el trimestre febrero-abril de 2022 (vs. 23,1% y 32,9%, respectivamente, en el trimestre enero-marzo 2022), según el informe del Indec.
Desde el Ministerio de Agricultura de la Nación proponen a la misionera Sabina Vetter para ocupar la Dirección Nacional de Desarrollo Foresto-industrial que quedó vacante tras la salida de Daniel Maradei
Vetter es de Eldorado, egresada de la Facultad de Ciencias Forestales de la UNaM en Ingeniería Forestal. Con un Master en Energías Renovables (UNNEATLANTICO, España) y en Gestión y Auditorías Ambientales (UNINI, Puerto Rico). Desde el 2009 trabajaba en el desarrollo del mercado del uso de pellets de madera como fuente de energía renovable, gerente de Bioenergía de la empresa LIPSIA SA. Su perfil de gestión desde la experiencia en el sector privado se sustentó en la Gestión Sostenible, Manejo Forestal y Bioenergía.
Buscaban que una mujer fuera quien reemplace al ingeniero agrónomo Daniel Maradei, frente a su renuncia por razones de salud y su polémica salida del gabinete de Julián Domínguez, en el Ministerio de Agricultura de la Nación, por confrontar públicamente al ministro de Ambiente, Juan Cabandié, y refutar sus declaraciones respecto al sector foresto-industrial en el peor momento de los incendios que sucedían en Corrientes entre enero y febrero del presente año.
Y circularon varios nombres, finalmente sería misionera, ingeniera forestal y con experiencia laboral en el sector privado la profesional elegida y quien por estas horas estaría pensando en aceptar el cargo: Sabina Vetter, que hasta el momento se desempeñaba como Gerente de Bioenergía de LIPSIA SA.
Es de Eldorado, egresada de la Facultad de Ciencias Forestales de la UNaM en Ingeniería Forestal. Con un Master en Energías Renovables (UNNEATLANTICO, España) y en Gestión y Auditorías Ambientales (UNINI, Puerto Rico).
Desde el 2009 trabajaba en el desarrollo del mercado del uso de pellets de madera como fuente de energía renovable para calefacción, climatización y agua caliente sanitaria en hoteles para la empresa LIPSIA SA.
Su perfil de gestión desde la experiencia en el sector privado se sustentó en la Gestión Sostenible, Manejo Forestal, Empleos Verdes y Bioenergía, señala el sitio especializado Argentina Forestal.
Incluso, fue convocada en 2021 por el Consejo Económico y Social del Gobierno Nacional para disertar en el panel sobre “Empleos Verdes” en el Foro Trabajo Presente y Futuro con Solidaridad, que fue moderado por la rectora de la UNaM, Alicia Bohren, también ingeniera forestal.
El anuncio oficial por parte de las autoridades nacionales del Ministerio de Agricultura se realizaría a principios de la próxima semana.