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Nueva tendencia: 6 de cada 10 argentinos delegarían la mayor cantidad de trabajo posible a la inteligencia artificial

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Bajo el título ‘’¿La inteligencia artificial solucionará el trabajo?’’, Microsoft Argentina presentó los resultados del Índice de Tendencias Laborales 2023, un estudio anual elaborado junto a Edelman Data & Intelligence, en el que explora el impacto de la inteligencia artificial en el mundo laboral y los cambios que plantea de cara al futuro.

El estudio se realizó en base a la experiencia de 31.000 trabajadores y líderes de negocio de 31 países -1.000 por cada uno- que fueron encuestados virtualmente del 1 de febrero al 14 de marzo de 2023. En la Argentina, el relevamiento identificó como principales tendencias que a) la deuda tecnológica cuesta en innovación; b) el surgimiento de una alianza entre empleados e inteligencia artificial; y c) el trabajo demandará nuevas aptitudes en inteligencia artificial.

La inteligencia artificial es una tecnología que Microsoft viene desarrollando desde hace décadas con el objetivo de acelerar la transferencia de tecnología de investigación a productos a escala empresarial. La implementación práctica de esta tecnología se ve reflejada en la estrategia de copilotos que lleva adelante la compañía.

Los copilotos de Microsoft son herramientas de inteligencia artificial que se integran a las aplicaciones de Microsoft 365 -Word, Excel, Outlook, Teams o Viva- para ayudar a que las personas puedan trabajar de manera más creativa, productiva y colaborativa. La misma tecnología está presente en otras herramientas como Dynamics, Power Platform y, más recientemente, en los buscadores Bing y Edge, transformando la experiencia de navegación mediante la búsqueda de conversación en internet.

La deuda digital cuesta en innovación

Hoy en día, los trabajadores de todo el mundo acumulan una deuda digital generada por la dificultad de gestionar y procesar correctamente el creciente volumen de chats, correos electrónicos y datos que reciben a diario. Cada minuto que el trabajador dedica en gestionar esa deuda digital es un minuto que deja de dedicar al trabajo creativo.

Según el relevamiento, un 60% de los trabajadores argentinos asegura haber luchado por tener suficiente tiempo y energía para terminar su trabajo (frente al 64% a nivel global). Estos trabajadores tienen a su vez 2,9 veces más de probabilidades de decir que luchan con la innovación y el pensamiento estratégico (frente a 3,5 veces de los encuestado a nivel global).

Del mismo modo, casi 3 de cada 4 líderes argentinos (71%) manifestaron estar preocupados por la falta de innovación (frente al 60% a nivel global). Solo el 39% de los trabajadores argentinos consideró que sus colegas los extrañarían si no se unieran a la mayoría de las reuniones (frente a un 35% global) y un 66% aseguró no tener suficiente tiempo de concentración ininterrumpida durante su jornada laboral (frente al 68% de los trabajadores globales).

En los últimos años, Microsoft acompaña al Banco Comafi en la estrategia de transformación y cambio de sus canales internos de comunicación mediante la implementación de herramientas de gestión colaborativa como Teams y Viva Engage, que se ajustan a las necesidades que plantea la modalidad híbrida de trabajo que utiliza el banco.

‘’En 2022, comenzamos una transformación de nuestros canales internos de comunicación. Nuestras principales limitantes eran la comunicación unilateral y la diversificación de canales. Por eso, necesitábamos una red social novedosa desde lo estético y amigable en su uso, que además nos permitiera integrar las distintas herramientas de colaboración’’, recordó Gonzalo Casielles, gerente de Talento y Desarrollo de Banco Comafi.

‘’A partir de la pandemia, los niveles de adopción de las herramientas digitales crecieron un montón. Básicamente, a través de Teams, que empezamos a utilizarlo mucho porque tenemos un modelo híbrido en el cual vamos presencialmente a la oficina por propósito. Los próximos pasos serán generar influencers y embajadores internos que potencien la utilización de VIVA Engage y, también, potenciar este uso en las 77 sucursales que tenemos en todo el país, generando mayor participación y poder seguir cocreando material que permita alimentar nuestra red’’, añadió.

La inesperada alianza entre IA y los empleados

Para cada vez más trabajadores, el hecho de que la inteligencia artificial pueda aliviar y simplificar significativamente sus tareas supera ampliamente cualquier tipo de reparo que pudiesen llegar a tener con respecto a su implementación. De la misma manera, cada vez más gerentes buscan empoderar a sus empleados mediante la incorporación de esta tecnología.

De acuerdo con el estudio, un 63% de los trabajadores argentinos aseguró estar dispuesto a delegar la mayor cantidad de tareas posible a la inteligencia artificial para disminuir su carga de trabajo (frente a un 70% de los trabajadores a nivel global y un 67% en América Latina).

En ese sentido, más de 3 de cada 4 trabajadores argentinos consideraron que sentirían cómodos usando a la inteligencia artificial no solo para tareas administrativas (77%), sino también para trabajos analíticos (82%), e incluso para aspectos creativos de su rol (74%) (contra un 76%, 79% y 73% a nivel global, respectivamente).

En la misma línea se mostraron los líderes de negocios y empresarios argentinos, quienes demostraron ser 2,5 veces más propensos a considerar que la inteligencia artificial aporta valor agregado al ambiente de trabajo al impulsar la productividad, en lugar de representar un medio para reducir al personal actual (contra 1,9 veces a nivel global).

Microsoft viene desarrollando un importante trabajo de modernización digital con YPF, la principal empresa energética del país. En este marco, la tecnología es implementada para lograr acercar a los colaboradores de una organización con presencia a lo largo y ancho de la Argentina.

Marisól Cordón, gerenta de Cultura y Cambio de YPF, recordó que ‘’desde el 2018, trabajamos incansablemente en incorporar la tecnología a todo lo que hacemos y a nuestros hábitos cotidianos. Sumamos Microsoft 365 y cambió toda nuestra realidad porque nos pudimos acercar y llegar al alcance de cada una de las personas, estén donde estén’’.

La ejecutiva también consideró que ‘’para nosotros, los vivos de Teams fueron un hallazgo y nos posibilitó que, desde el CEO, el vicepresidente o cualquier gerente de la organización pueda estar en tiempo real con todos sus colaboradores, y no importaba si estaba en la torre de Puerto Madero, en Capital o Neuquén, todos compartían un mismo lugar y eso nos posibilitó acercarnos’’.

El trabajo demandará nuevas aptitudes en IA

Dentro de poco, cada empleado necesitará nuevas habilidades básicas como el uso de herramientas impulsadas por la inteligencia artificial. Esto fue reconocido por un 82% de los líderes argentinos encuestados, quienes aseguraron que los empleados que contraten necesitarán nuevas habilidades para estar preparados para el crecimiento de la inteligencia artificial (frente al 82% de los líderes mundiales). En el mismo sentido, un 54% de los trabajadores argentinos manifestó carecer en la actualidad de las capacidades adecuadas para realizar su trabajo (frente al 60% de los trabajadores globales).

Wunderman Thomson viene implementando la tecnología para lograr una mayor interacción y acercamiento entre sus empleados. Para esta empresa que se dedica al mundo de la comunicación y la tecnología digital con impacto humano, el fortalecimiento del vínculo con sus colaboradores resulta fundamental.

Para Natalia Fernández Cánepa, Chief People Officer de Wunderman Thompson para Argentina y Chile, ‘’ampliar los lugares de encuentro, ya sean virtuales, digitales o presenciales se vuelve fundamental con el modelo de vida que tenemos en la actualidad. Nuestro mayor desafío es ir trazando el camino de hacia dónde queremos que vayan las personas que trabajan en nuestra organización en términos de comunicación’’.

‘’Tenemos múltiples canales dentro de Teams, fuera de Teams, dentro de las herramientas de Microsoft, fuera, los mails… hay demasiada información y lo que queremos es comenzar a achicar esa cantidad de información y que el journey de comunicación sea mucho más intuitivo, más fácil, más ágil y, sobre todo, que haga menos ruido porque tenemos mucho foco en salud‘’, concluyó.

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Cómo usar ChatGPT para apoyar a los docentes: lo bueno, lo malo y lo feo

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Escribe Tracy Wilichowski y Cristóbal CoboChatGPT 3.5, un chatbot de inteligencia artificial (IA), existe desde noviembre de 2022. Decir que tiene el potencial de revolucionar los sistemas educativos es quedarse corto. Actualmente, no está claro exactamente cómo ChatGPT afectará el al sector, pero lo que es seguro es que representa tanto una amenaza como un cambio en las reglas del juego. Por un lado están los escépticos, que han tratado de prohibir ChatGPT en las escuelas, y por otro los defensores, que piensan que es la solución “milagrosa” para una serie de desafíos educativos en todo el mundo.

Para los escépticos, que creen que este chatbot es perjudicial para el proceso de aprendizaje, es justo decir que ha alterado y continuará alterando las herramientas de aprendizaje más tradicionales que los docentes han utilizado durante décadas (por ejemplo, escribir y revisar ensayos). A continuación, surge una pregunta incómoda: con una escasez de 69 millones de docentes de primaria y secundaria en todo el mundo, ¿podría ChatGPT complementar la labor de los docentes, o incluso reemplazarlos?

El lanzamiento de ChatGPT ha evidenciado el potencial de la tecnología para mejorar e incluso sustituir algunas de las actividades y tareas desempeñadas por los seres humanos en el ámbito laboral. ¿Los docentes – considerados un determinante fundamental para el aprendizaje, el bienestar el éxito a largo plazo de los estudiantes – serán una excepción? ¿Podría el chatbot desarrollar de forma independiente las actividades que actualmente realizan los docentes? Si es así, ¿cuáles son los riesgos asociados? ¿Cómo pueden los docentes utilizar ChatGPT para mejorar su método y/o mejorar la eficiencia de ciertas actividades?

La oportunidad: usar ChatGPT como herramienta

Aquí hay algunos ejemplos de cómo los responsables de las políticas públicas podrían incentivar a los docentes a usar ChatGPT:

  • Mejorar las clases. Un desafío importante para los docentes de los países de ingresos bajos y medianos (PIBM) es transformar sus densos currículos en clases atractivas. Los docentes pueden usar ChatGPT para traducir los objetivos de aprendizaje en planes de clases más cautivadores, obtener ideas para preparar las lecciones, así como diseñar nuevas tareas o evaluaciones. En este sentido, ChatGPT puede ayudar con la preparación y dominio de las clases, pero no con la enseñanza misma. Como tal, los docentes necesitarán competencias pedagógicas para desarrollar una clase de alta calidad.
  • Crear preguntas de evaluación. Los docentes podrían usar ChatGPT para mejorar las preguntas de evaluación y generar cuestionarios de opción múltiple. También podrían usarlo como una herramienta para fomentar las habilidades de pensamiento de orden superior, al proporcionar indicaciones para las preguntas de ensayos y las tareas prácticas. Los docentes pueden usar diferentes tipos de evaluación que podrían ayudar a los estudiantes a desarrollar el pensamiento crítico, la resolución de problemas y las habilidades de trabajo en equipo.
  • Apoyo con las barreras del idioma.Aunque sería ideal que los países se aseguraran de que los docentes enseñen en su idioma nativo, la realidad es que algunos sistemasa pesar que la evidencia sugiere lo contrario, se están alejando de la enseñanza en el idioma local y apostando por un segundo idioma (es decir, el inglés). En estos contextos, a menudo los docentes no dominan el inglés y tienen dificultades para enseñar en un idioma que no entienden. En estos casos, el chatbot podría servir como una herramienta para mejorar el dominio del idioma de los docentes, ayudándoles a enseñar de manera más efectiva en su idioma nativo o en uno extranjero. Por ejemplo, Duolingo y GPT afirman ofrecer lecciones de idiomas altamente personalizadas, asequibles y accesibles.
  • Proporcionar apoyo adicional a los estudiantes.Los docentes podrían usar ChatGPT para estimular la curiosidad de los estudiantes y crear ideas para sus actividades. Las herramientas de IA son particularmente útiles cuando identifican la información de origen utilizada en los chats. El riesgo es que, en lugar de pedir ayuda, los estudiantes pidan al chat que complete las actividades por ellos. Además de enseñar sobre la importancia de la integridad, los docentes pueden abordar este riesgo discutiendo las limitaciones de estas herramientas (como los riesgos de privacidadsesgo alucinación). Finalmente, los docentes deben dirigir su atención hacia preguntas que no pueden ser respondidas por ChatGPT. Es decir, preguntas que requieren conocimientos específicos que están fuera de los datos al alcance del chatbot, como las emociones humanas o las perspectivas subjetivas.
  • Calificación de evaluaciones y trabajos.ChatGPT se puede utilizar para calificar automáticamente las pruebas de opción múltiple/de respuesta única; también puede ayudar a los docentes con la calificación basada en estándares. De esta forma, Chat GPT podría crear un conjunto sólido de datos para que los docentes analicen y diferencien mejor los niveles de aprendizaje de los estudiantes. Esto tiene posibles consecuencias no deseadas en cuanto a la baja precisión, la mala calificación o la supervisión deficiente (por ejemplo, marcar erróneamente a estudiantes por hacer trampa). Al considerar sistemas para supervisar o calificar, es fundamental tomar medidas para garantizar la equidad, la responsabilidad, la confidencialidad y la transparencia de sus algoritmos.
  • Tutor de estudiantes.Los docentes pueden usar ChatGPT para proporcionar servicios de tutoría en línea a sus alumnos. Así, los estudiantes podrían beneficiarse de un asistente de aprendizaje adaptable y “gratuito”, al ajustarse a sus necesidades de aprendizaje. Esta característica es especialmente importante en contextos donde los docentes son responsables de muchos estudiantes y no tienen la capacidad para adaptar su enseñanza a las necesidades de cada aprendiz. Según Khan Academy, GPT podría guiar a los estudiantes a medida que avanzan en los cursos. Sin embargo, se trata todavía de una tecnología temprana, por lo que será importante reunir más evidencias y requerir supervisión proactiva a escala. La tutoría no supervisada corre el riesgo de afectar involuntariamente a los estudiantes, ya que ChatGPT no solo puede “inventar cosas”, sino que también puede conducir a conversaciones perturbadoras.

El resultado final: 5 conclusiones para los responsables de políticas públicas

El sector educativo necesita preparar a los estudiantes para un panorama cambiante. Es poco probable que prohibir ChatGPT sea una solución productiva, ya que esta tecnología se hace cada vez más relevante. Del mismo modo, prohibir a los estudiantes el uso de internet no es práctico, ya que es una parte integral de nuestra vida cotidiana. El enfoque para los responsables de las políticas públicas debe estar en utilizar ChatGPT de la manera más efectiva posible.

ChatGPT podría representar una oportunidad en los PIBM, aunque los responsables de las políticas públicas deberán garantizar que todos los usuarios tengan acceso a infraestructura crítica y cuenten con habilidades digitales avanzadas. Como mínimo, los responsables de las políticas públicas deben adherirse a estas reglas básicas si planean incorporar ChatGPT en sus sistemas educativos.

1. Recopilar información: Los responsables de las políticas públicas primero deberán comprender si los docentes y estudiantes están usando ChatGPT y cómo lo están utilizando actualmente, antes de decidir sobre cualquier política que afecte su uso. Los docentes también deberán formar parte del proceso de toma de decisiones para determinar cómo se utilizará ChatGPT;

2. Revisar las habilidades digitales: Como mínimo, los responsables de las políticas públicas deberán asegurarse de que todos los usuarios desarrollen algún nivel de “conciencia algorítmica” para comprender los desafíos de la desinformación y otras implicaciones éticas. Por ejemplo, los docentes necesitarán capacitación específica sobre cómo entender y usar esta tecnología;

3. Promover la comprensión: En relación con el punto anterior, como parte de esta formación, los responsables de las políticas públicas deberán difundir información a todos los usuarios sobre las limitaciones de esta tecnología, incluidos los sesgos inherentes, los países e idiomas subrepresentados, etc., enfatizando la falta de evidencia disponible en cuanto a su utilidad para el aprendizaje;

4. Responsabilizar a los proveedores de tecnología: Esta tecnología está cambiando rápidamente y será difícil de regular. Aun así, los responsables de las políticas públicas deberán responsabilizar a los proveedores de esta tecnología evaluar rápidamente cómo prevenir su uso indebido. La regulación es clave, ya que ChatGPT actualmente tiene implicaciones desconocidas en el proceso de enseñanza y aprendizaje y, por lo tanto, podría resultar ventajoso y/o perjudicial para los estudiantes.

5. Asegurarse de que los docentes continúen supervisando a los estudiantes: Por último, y posiblemente lo más importante, al usar ChatGPT, los docentes deberán participar activamente en el proceso de enseñanza y aprendizaje para garantizar que los estudiantes usen la tecnología de manera responsable y segura, sobre todo cuando involucra a niños y niñas.

Teniendo en cuenta la actual y potencial futura escasez de docentes, es probable que más de un legislador se vea tentado a reemplazar a los docentes o tutores con esta tecnología. Al igual que la tecnología preexistente, estos chatbots tienen el potencial de ser utilizados como una herramienta para apoyar a los docentes, pero los responsables de las políticas públicas tienen que proceder con precaución. Para comprender mejor cómo esta tecnología podría mejorar la enseñanza y, en última instancia, el aprendizaje de los estudiantes, es fundamental contar con mejores evidencias.

TRACY WILICHOWSKI, Analyst, Education Global Practice

CRISTÓBAL COBO, Senior Education Specialist

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Misiones hace punta con la digitalización de la salud

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Los sistemas de salud de América Latina tienen desafíos muy similares. Desde México hasta Argentina, estos cuentan con suficientes recursos, pero de alguna manera se gastan de forma ineficiente. Además de eso, hay falta de coordinación entre los diferentes actores de cada uno de estos sistemas, lo que genera una fragmentación en los servicios. Las consecuencias las viven a diario los usuarios con fallas en acceso al servicio y, por lo tanto, en sus tratamientos.

Así quedó dibujado el panorama de salud de la región en el foro “Transformar los sistemas de salud para tener poblaciones más sanas”, que organizó el martes la Red iberoamericana de periodismo económico RIPE.

Expertos en salud de la región coincidieron en que para atender muchos de estos problemas se siguen proponiendo soluciones que no tienen en cuenta las nuevas tecnologías digitales. Para ellos, estos recursos digitales podrían cambiar el paradigma de la atención en salud mediante soluciones parecidas a las que Waze brindó en su momento a la movilidad de las ciudades y las Fintech a la eficiencia en el sector bancario.

En esa línea, Misiones viene trabajando desde hace tiempo, incluso antes de la pandemia, que aceleró los procesos. Hoy hay varios procesos en marcha y la apuesta a trabajar con la Inteligencia Artificial para acelerar diagnósticos o los tótems de salud para un triage adecuado que agilice los tiempos de atención. 

Para poder dar ambos pasos, la clave es la digitalización. Misiones ya tiene 1,2 millones de historias clínicas digitalizadas, casi el cien por ciento de la población. Cada ingreso se digitaliza y a partir de ahí, la historia clínica está disponible, incluso a través de la app Alegra Med, que permite a cualquier especialista consultar las afecciones del paciente y brindar un diagnóstico adecuado. 

En paralelo, durante el año 2022, tanto a nivel provincial como del Hospital Escuela se llegaron a hacer más de 16 mil autogestiones de turnos. En toda la Provincia y en el Hospital Escuela, más de 9.300 turnos fueron autogestionados por el paciente, a través de la aplicación.

El call center tuvo alrededor de 17.100 llamadas, mientras que las atenciones médicas por video consultas fueron más de 3.490, se generaron y enviaron más de 1.300 recetas. A través de la app se gestionaron en el Hospital Escuela más de 8.630 mamografías.

El sistema público misionero es único en el país en contar con un robot de esas características, que permite operaciones mínimamente invasivas. Hasta ahora, sólo con adultos. El próximo paso, será utilizar el robot en cirugías con niños, para las operaciones más complejas. Salud Pública incorporará software y comenzará a capacitar a los médicos operarios. 

No es la única novedad en el sistema público. Ya está en proceso de diseño el hospital de Neurociencias, que se integrará al Parque de la Salud, en un modelo similar al de Cambridge en el Reino Unido. El nuevo hospital se dedicará al tratamiento y a la investigación de las enfermedades mentales, con un equipo de profesionales misioneros que ya está en proceso de selección. 

La inteligencia artificial ya comienza a ser una aliada en la atención de la Salud y pronto habrá tótems para un triage individual.

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Realizarán un curso autoasistido para docentes sobre Inteligencia Artificial en la educación

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Bajo el título “Inteligencia Artificial en contextos de aprendizaje y sus posibilidades futuras” el equipo de Plataforma Guacurarí y de la Dirección de TIC del Ministerio de Educación acercan a la comunidad educativa un nuevo recurso. La aparición de nuevas aplicaciones, como ChatGPT entre tantos otros, pone al alcance de miles de millones de personas una valiosa herramienta. Ante este versátil panorama, los docentes se enfrentan al desafío de incorporar la inteligencia artificial a sus clases, aprovechando su potencial.

El objetivo de la capacitación es promover el conocimiento e incorporación de la inteligencia artificial al campo educativo para el desarrollo de prácticas de enseñanza y aprendizaje innovadoras. Para ello se trabajarán tres módulos: concepciones generales (para comprender y estudiar el concepto, compararlo a otros fenómenos y analizar sus ramificaciones éticas), campos y subcampos relacionados (donde se profundiza en sus alcances y vinculaciones) y la IA en la educación (donde se aborda su impacto, importancia y alcances aplicado a contextos educativos).

La planificación del curso fue confeccionada conforme a normativas nacionales y teniendo en cuenta los Núcleos de Aprendizajes Prioritarios de Educación Digital, Programación y Robótica para los diferentes niveles de la educación obligatoria, y la Propuesta Curricular Escuela Secundaria de la provincia de Misiones; como así también se consideraron los aportes de documentos nacionales marco que orientan las prácticas y de los cuales se desprenden los objetivos de esta propuesta formativa (como el Marco de Organización de los Aprendizajes, las Competencias de Educación Digital, entre otros documentos).

Al curso se lo puede hallar haciendo click al botón “Cursos Autoasistidos” en el siguiente link: https://guacurari.misiones.gob.ar/plataforma/#/mobile.

Sobre la IA

Actualmente, la Inteligencia Artificial es una disciplina que se encuentra en plena expansión, por lo cual no existe un consenso unívoco respecto a su definición. Sin embargo, una definición posible sería: una disciplina correspondiente al campo de la informática, que tiene por objetivo simular o replicar el procesamiento cognitivo humano, principalmente la inteligencia y el razonamiento, mediante el uso de máquinas, a través del aprendizaje y la adaptación.

La implementación de la I.A se encuentra globalizada, impactando por lo tanto en la vida de millones de personas, transformando así la sociedad en su conjunto. Dentro de este contexto, resulta fundamental tener en consideración que su implementación, simultáneamente a las ventajas que brinda, también genera riesgos y desafíos, ocasionados por un uso no ético de la tecnología, que puede profundizar aún más las desigualdades y divisiones sociales.

En este marco, en noviembre de 2021, los miembros de la UNESCO implementaron el primer instrumento normativo mundial acerca del uso de la I.A, denominado “Recomendación sobre la Ética de la Inteligencia Artificial”, que busca regular y garantizar que la I.A se encuentre al servicio del ser humano, y beneficie a la humanidad en su conjunto, promoviendo los derechos y la dignidad humana por sobre cualquier tecnología emergente.

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Geopolítica de la Inteligencia Artificial

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Por Gabrielle Chou, Le Monde Diplomatique. Convertirse en “el principal centro de innovación en materia de inteligencia artificial en el mundo en 2030”: tal es el objetivo enunciado con claridad por el Consejo de Estado (el gobierno) que, desde el 24 de octubre de 2017, elevaba a este sector al rango de “prioridad nacional”. El desafío es de envergadura porque la inteligencia artificial china, con sus aplicaciones médicas, industriales y de transporte, en particular en los vehículos autónomos, podría convertirse en uno de los principales motores del crecimiento nacional.

Más allá de afirmar su voluntad política, China dispone de ventajas indiscutibles. Sus consumidores son los primeros en el mundo en utilizar masivamente el smartphone para pagar bienes y servicios en línea (1) y los primeros en utilizar programas de reconocimiento vocal o asistentes virtuales. La robótica es ampliamente aceptada por la población para reemplazar la mano de obra faltante en hoteles, hospitales y bancos: no es raro que los servicios de recepción o entrega desde el hall de entrada hasta la puerta de una habitación sean cubiertos por un robot (2). Esta tecnología también se usa en la construcción, la explotación minera o incluso para ayudar a los socorristas en caso de catástrofe.

Con 800 millones de usuarios de smartphones sobre 1.410 millones de habitantes censados en 2021, el país se beneficia de un volumen considerable de informaciones digitales, ampliamente accesibles debido a una regulación que, si bien protege los datos de los consumidores, con frecuencia se matiza en caso de “necesidad de Estado” (en el campo de la salud, por ejemplo). Incluso existe un apartado regulatorio específico para la biotecnología, la bioingeniería y la biofarmacia que incita a las empresas, los investigadores y los poderes locales a trabajar conjuntamente. Y su asociación estrecha atrae a los inversores: muchos logros biotecnológicos de primer orden vieron la luz gracias a ella, como el tratamiento automático del lenguaje natural y el aprendizaje automático que permite recolectar y analizar datos médicos a fin de predecir los resultados de los ensayos clínicos y optimizar la concepción de los estudios clínicos.

El país puede contar con una amplia reserva de trabajadores calificados. Cada año, se reciben alrededor de 1,4 millones de ingenieros, seis veces más que en Estados Unidos, entre los cuales al menos un tercio se formó en inteligencia artificial (3). Además, como observa el periódico económico japonés Nikkei Asia, “China es la campeona indiscutida en cantidad de artículos de investigación publicados sobre inteligencia artificial que superan de lejos a los de Estados Unidos en cantidad y calidad”(4). Tencent, Alibaba y Huawei figuran actualmente entre las diez primeras empresas mundiales que proveen este tipo de producción.

Estas investigaciones tienen como resultado, a veces, aplicaciones en el mundo real que superan los modelos mundiales ya existentes. Es el caso de la aplicación móvil para compartir videos TikTok (ver recuadro), pero también de la división de la informática en nube(cloud) de Alibaba (líder del comercio electrónico), que propone actualmente 62 servicios basados en su inteligencia artificial, contra 47 de su competidor estadounidense Microsoft Cloud. Sus programas inteligentes de conversación (chatbots) para el servicio de consumidores, o sus soluciones para habilitar herramientas de enseñanza personalizadas en el campo de la educación se utilizan para acelerar y personalizar las comunicaciones con los usuarios. Se puede citar nuevamente el caso de Alibaba que, gracias a su programa “City Brain” mejoró la circulación automovilística al punto de hacer retroceder a la ciudad de Hangzhou (6,97 millones de habitantes) del 5º al 57° lugar en el ranking mundial de ciudades más congestionadas (5). El sistema gestiona de modo automático los semáforos en función de los puntos de congestión que detecta, una optimización que se reveló particularmente útil para el desplazamiento de las ambulancias en plena crisis sanitaria, cuando ciertos barrios permanecían en aislamiento total, mientras el resto de la ciudad seguía funcionando con normalidad.

El “arma secreta estadounidense”

Los ejemplos de éxito son múltiples, particularmente en el campo de la ciberseguridad, con cuatro grandes compañías (Bairong, TransinfoTech, Dahua Technology, Hikvision). Sin hablar de SenseTime, ya en camino a capturar la mayor parte del mercado interno de las tecnologías de inteligencia artificial valiéndose de la visión por computadora. Esta compañía, dominante en el campo de la seguridad por reconocimiento facial, optimiza su savoir-faire aplicándolo a otros sectores. Desarrolló particularmente un programa capaz de identificar el rostro o de evaluar la edad de las personas cruzándolos con datos comerciales, con lo que ayuda a los comerciantes a detectar a los clientes más susceptibles de comprar sus productos.

La industria china se desmarca de sus competidoras internacionales a través de su capacidad para fusionar la potencia digital y la venta al por menor, gracias al éxito de la integración en una cadena de valor única de los datos del comercio en línea, fuera de línea y de la logística. Acoplada a la inteligencia artificial, esta integración permitió la organización de un modelo de entregas ultra performativo. Así, un pedido de un lápiz labial en J.D., otro gigante del e-commerce, puede ser entregado en seis minutos por el operador que dirige uno de los centros logísticos calificado como más de punta del mundo. En mayo de 2022, Baidu, el “Google” chino, lanzó taxis sin conductor en Pekín mientras que WeRide realizó más de 150.000 trayectos con sus taxis-robot en la ciudad de Cantón (Guangzhou, 14 millones de habitantes), sin que se haya reportado ningún accidente.

Ciertamente, en el campo de la inteligencia artificial generativa (rama que utiliza contenidos existentes para generar nuevos), la herramienta estadounidense ChatGPT –capaz de sostener conversaciones inteligentes con sus usuarios– marcó varios puntos. Sin embargo, los gigantes chinos crean nuevas aplicaciones y buscan lanzar plataformas competidoras. Es el caso de Tencent, cuyo generador de imágenes animadas Different Dimension Me llegó a las plataformas sociales mundiales a fines del año 2022 para crear avatares comparables a personajes manga a partir de fotos de rostros, o de Baidu, que despliega un modelo de 10.000 millones de parámetros (ERNIE-ViLG), cuyo lanzamiento se dio este marzo.
También hay que citar Idea, un laboratorio de investigación dirigido por el célebre experto en informática Harry Shum, que inventó Taiyi, otro modelo de conversión texto-imagen a gran escala.

A pesar de un terreno favorable y de numerosas iniciativas, el ministro de Ciencias y Tecnologías Wang Zhigang reconoció no obstante este marzo que “China debe esperar”antes de “ver resultados” (6) como los del ChatGPT. De hecho, todos pudieron constatar que la inteligencia artificial china no fue de ninguna utilidad en el tratamiento de la pandemia de Covid-19. Ciertamente sirvió para las medidas de restricción de circulación de las poblaciones y para la previsión de la evolución de los focos de enfermedad. Pero no ayudó a la elaboración de vacunas de efectos creíbles, contrariamente a la start-up estadounidense Moderna.

Varios factores explican los fracasos de este movimiento a marcha forzada que lanzaron los poderes públicos. En primer lugar, aunque cerca de un tercio de los mejores investigadores mundiales en este campo provienen de China, sólo la décima parte trabaja realmente allí. La mayor parte de los talentos chinos se encuentra en Estados Unidos, al punto de que constituyen “el arma secreta estadounidense en la inteligencia artificial”, según un estudio del think tank estadounidense Marco Polo (7). A esta fuga de cerebros se suma el desajuste entre las inversiones anunciadas y las sumas realmente asignadas, hábilmente revelado por los actores de la industria informática nacional para hacer presión. Es el caso de los 16.000 millones de euros que anunció en 2018 la municipalidad de Tianjin, en el noreste de país, respecto de los cuales nadie sabe si finalmente fueron desbloqueados; y, si así fuera, si llegaron a sus destinatarios y fueron exclusivamente consagrados a la inteligencia artificial.

Además, la política muy rigurosa de Pekín para regular dicha rama terminó penalizando ciertos avances. A Ant Group, el brazo financiero de Alibaba, cuya doble cotización en Hong Kong y Shanghai fue suspendida en noviembre de 2020 (8), le recortaron las alas. Llueven multas pesadas sobre los actores industriales juzgados culpables de no haber respetado las reglas de la competencia. Así, en julio de 2022, después de una larga investigación, el organismo regulador de Internet infligió una contravención de 8.000 millones de yuanes (cerca de 1.200 millones de euros) a Didi, la “Uber” china. A los dos gigantes de los videojuegos Tencent y NetEase, penalizados por violaciones de las leyes antitrust en 2021, se les impidió colocar en el mercado nuevos juegos hasta fines de 2022, con lo cual sus cotizaciones en la Bolsa se derrumbaron. Por miedo a ser detenidos, varios directivos de la industria “tech” renunciaron, como, en noviembre de 2021, Zhang Yiming, el fundador de ByteDance, la casa matriz de TikTok; muchos otros se refugiaron en el exterior, en Japón o Singapur. El 1º de noviembre de 2021 entró en vigor la gran ley sobre la protección de la vida privadaen línea adoptada por la Asamblea Nacional Popular, y sus términos borrosos ponen en mayor riesgo aun a los operadores que manipulan datos de los consumidores. Este refuerzo del control del Estado podría desmotivar a los gigantes de la industria digital.

Ambiciones de autonomía

Como si esto fuera poco, apenas iniciado el año, el gobierno interrumpió bruscamente el plan de inversiones de 148.000 millones de dólares destinado a la industria de los semiconductores que agrupaba varios programas de ayuda, principalmente mediante subvenciones y créditos impositivos, para sostener la producción y la investigación. La causa: la corrupción revelada por una oleada de investigaciones sobre numerosas personalidades, entre ellas Xiao Yaqing, por entonces ministro de Industria y Tecnologías de la Información, y Ding Wenwu, gerente general del Fondo de Inversión de la Industria China de los Circuitos Integrados. Conocido con el nombre de “Big Fund” y dotado de 45.000 millones de dólares, este fondo es desde el año 2014 el instrumento oficial del gobierno para gestionar sus colosales inversiones en el campo de los semiconductores. Presenta una red compleja de intereses y cuenta, entre sus accionistas, al Ministerio de Finanzas, al prestamista del Estado China Development Bank, al poderoso monopolio China Tobacco y al gigante de las telecomunicaciones China Mobile.

Este freno cae mal para el presidente Xi Jinping y sus ambiciones de autonomía tecnológica. Los semiconductores son esenciales para las innovaciones en curso alrededor del 5G, de la nube, de la Internet de las cosas y de numerosos sectores en plena mutación, como el sector militar y espacial. Desde los smartphones hasta las computadoras, pasando por los misiles balísticos y la industria del automóvil, los semiconductores son indispensables y China representa el mayor mercado consumidor de semiconductores y de circuitos integrados del mundo.

Ahora bien, su cadena de valor se caracteriza por una combinación de tecnologías interdependientes con puntos críticos que suministran una ventaja estratégica a quienes los controlan (9). Una falla, la escasez, una avería o un embargo sobre un simple eslabón de la cadena tiene repercusiones considerables. Respecto de ciertos elementos, sólo un pequeño puñado de empresas detenta un savoir-faire único. Los semiconductores se obtienen al término de tres etapas principales: la concepción, la fabricación y la fase del montaje-test-acondicionamiento. Los puntos críticos se concentran en los programas de concepción y en la técnica de la litografía (máquinas de fabricación); dos segmentos especializados en los cuales China acusa un pesado retraso pese a sus esfuerzos y que están todos situados en países aliados de Estados Unidos: Japón, Corea del Sur, Taiwán y algunos países europeos.

Ahora bien, Washington decidió un embargo cada vez más severo. A principios de octubre de 2022, la Casa Blanca prohibió a las empresas estadounidenses exportar hacia China las herramientas necesarias para la fabricación de semiconductores esenciales para los cálculos de alta performatividad y para las supercomputadoras (10), así como también de semiconductores cuyo tamaño sea menor o igual a 14 nanómetros, los más necesarios para las industrias de punta. La prohibición se extiende de facto a las empresas no estadounidenses. Esto le impide a Pekín encontrar soluciones. El presidente Joe Biden llegó incluso a aliarse con los Países Bajos, donde se ubica la fábrica de máquinas para las fundiciones de los semiconductores de punta ASML, y con Japón, que posee Electron y Nikon. En enero de 2023, los tres países firmaron un acuerdo de cooperación que ratificaba el bloqueo. El enfoque cada vez más restrictivo de la administración estadounidense reaviva considerablemente la voracidad china respecto de Taiwán, donde se encuentra la más performativa de las fundiciones, Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), poseedora de la mitad de los segmentos del mercado mundial de semiconductores más sofisticados.

El refuerzo de las sanciones afecta a un sector nodal y estructural en China: en 2020, el país detentaba el 9% del mercado mundial de los semiconductores, o sea 39.800 millones de dólares de ventas anuales totales, contra solamente 3,8% en 2015. Pero los importa masivamente: representan 378.000 millones de dólares, o sea 18% de las importaciones totales (incluida la energía). Sus exportaciones de ahora en más se ven afectadas. El año último, cayeron dramáticamente (72, 8% menos en relación con 2021). Los clientes extranjeros se ven obligados actualmente a diversificar sus cadenas de abastecimiento. Así, la compañía estadounidense Dell prevé no usar más chips fabricados en China de aquí a 2024, y ya solicitó a sus proveedores que redujeran la cantidad de otros componentes producidos allí (11). Uno de sus rivales, Hewlett Packard, también empezó a sondear a sus proveedores para evaluar la factibilidad de una transferencia de la producción y el montaje.

Un freno a la innovación

Por su parte, las grandes empresas tecnológicas chinas actúan, también, para preservar sus intereses comerciales internacionales. Algunas start-up eligen abandonar el país: Movio (ex Surreal), especializada en la creación de avatares para videos profesionales, prefirió mudarse a Los Ángeles para vender sus servicios en el mercado mundial, y esto pese a su gran éxito en el mercado doméstico durante la pandemia.

Por ahora, la industria china dispone todavía de reservas no desdeñables de semiconductores en los laboratorios privados y púbicos. Pero, a largo plazo, la escasez entraña el riesgo de amenazar su capacidad para desarrollar sus propios algoritmos poderosos, indispensables para el desarrollo de una inteligencia artificial competitiva. Esto podría afectar a las empresas que usan material de origen estadounidense, particularmente en el campo de los vehículos autónomos y la logística, así como a aquellos centros de investigación que utilizan la inteligencia artificial para el descubrimiento de medicamentos.

Por supuesto, Pekín no se queda de brazos cruzados. Las autoridades les piden ahora a los proveedores locales que reduzcan los precios de los componentes destinados a los clientes nacionales que fabrican semiconductores, tanto para sostener la competitividad en la exportación como para reducir las compras al exterior, hasta entonces más baratas. No obstante, la cuestión de cómo reaccionar ante las decisiones estadounidenses divide a los líderes. Algunos alientan inversiones aun más masivas para recuperar el retraso –se habla de un plan suplementario de 145.000 millones de dólares, a pesar del caso del Big Found, que suena como un llamado de atención–; otros apuestan al apoyo indirecto a los grandes proyectos consumidores de semiconductores producidos en China, como el 5G. Lo que es seguro es que el rumbo del desarrollo de la inteligencia artificial se mantiene: Xi Jinping mencionó 40 veces el término “tecnología” en su informe al XX Congreso del Partido Comunista en octubre último, contra 17 en 2017.

Ciertamente, la actitud agresiva de Washington demorará, sin probablemente hacer descarrilar, estos nuevos esfuerzos. Puede llevar a Pekín a desacoplarse del resto del mundo y esto implicaría normas técnicas diferentes que obstaculicen el potencial mundial de cooperación en las nuevas tecnologías. Llevará un tiempo discernir los efectos en su conjunto, pero al menos hace más lenta, en el corto plazo, la innovación china. γ

1. “Payment Methods in China: How China became a mobile-first nation”, Daxue Consulting, 3-8-22, daxueconsulting.com

2. Barry van Wyk, “As China’s population ages, medical robots and devices are booming”, The China Project, 2-11-22, thechinaproject.com

3.Handel Jones y David P. Goldman, “US-China AI rivalry a tale of two talents”, Asia Times, Hong Kong, 2-7-22.

4.Kotaro Fukuoka, Shunsuke Tabeta y Akira Oikawa, “China trounces U.S. in AI research output and quality”, Nikkei Asia, Tokyo, 16-1-23.

5.Josh Chin y Liza Lin, “In China, surveillance crushes lives – and improves them”, The Economist, Londres, 22-9-22.

6.Xinmei Shen, “China’s ‘two sessions’ 2023: ChatGPT-like artificial intelligence is ‘difficult to achieve’, China’s tech minister says”, South China Morning Post, Hong Kong, 5-3-23.

7.Paul Mozur y Cade Metz, “A U.S. secret weapon in A.I.: Chinese talent”, The New York Times, 9-6-20.

8.Véase Jordan Pouille, “Alibaba debe volar más bajo”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, Buenos Aires, marzo de 2021.

9. Véase Evgeny Morozov, “Geopolítica de los chips”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, agosto de 2021

10. “Commerce implements new export controls on advanced computing and semiconductor manufacturing items to the People’s Republic of China (PRC)”, Bureau of Industry and Security, Washington, 7-10-22, bis.doc.gov

11. Cheng Ting-Fang, “Dell looks to phase out ‘made in China’ chips by 2024”, Financial Times, Londres, 11-1-23.

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