SAP SE (NYSE: SAP) y Syngenta, líder global en innovación agrícola, anunciaron una alianza tecnológica estratégica de varios años para acelerar la innovación asistida por inteligencia artificial en las operaciones globales de Syngenta.
La alianza integrará la inteligencia artificial en el núcleo de la empresa de Syngenta, modernizando las operaciones y permitiendo una innovación acelerada a través de análisis avanzados de datos en todo el negocio, desde la manufactura y la cadena de suministro hasta los productos y servicios orientados a los agricultores.
La industria agrícola continúa enfrentando desafíos impulsados por la variabilidad climática, la complejidad de la cadena de suministro y la incertidumbre global. Al implementar herramientas asistidas por IA en toda la empresa, esta alianza posiciona a Syngenta para enfrentar el reto de alimentar a una población proyectada de 10 mil millones de personas para 2050, al tiempo que desbloquea una innovación más rápida, una mayor resiliencia operativa y un impacto escalable en todo el negocio.
“La IA es el catalizador de la transformación agrícola y rápidamente se ha convertido en una ventaja competitiva clave para Syngenta”, afirmó Feroz Sheikh, director de información y digital del Grupo Syngenta. “Nuestra alianza con SAP está transformando la forma en que gestionamos la empresa, modernizando las operaciones centrales y desbloqueando nuevas formas de trabajar, lo que demuestra nuestro compromiso de convertirnos en una empresa agrícola con la IA en su núcleo”.
“La transformación de Syngenta marca un referente para la innovación digital en la agricultura”, dijo Philipp Herzig, director de tecnología de SAP SE. “Juntos, estamos demostrando cómo las tecnologías en la nube y la IA pueden impulsar el crecimiento sostenible y la eficiencia en una de las industrias más críticas del mundo. Esta alianza ayudará a Syngenta a preparar sus operaciones para el futuro y alimentar al mundo de manera responsable”.
Escalando un modelo operativo centrado en la IA para la agricultura
La transformación de Syngenta comenzará con las soluciones SAP Cloud ERP Private, modernizando las operaciones centrales a lo largo de la cadena de valor para ofrecer agilidad, resiliencia y escalabilidad. La ambición de la empresa es clara: desbloquear la innovación más rápido, fortalecer su liderazgo en la agricultura y preparar sus operaciones para enfrentar la volatilidad.
A través de la solución SAP Business Data Cloud, Syngenta creará una base de datos unificada, más segura y escalable, esencial para la toma de decisiones en tiempo real y la integración de la IA. Combinado con SAP Business AI y herramientas asistidas por IA como el copiloto Joule, esto ayudará a la empresa a explorar decisiones más inteligentes y rápidas que impulsen la eficiencia operativa y aceleren la innovación. Además, Syngenta podrá ofrecer mejores productos y servicios a los agricultores de todo el mundo, permitiéndoles mantener el control y la privacidad sobre su información propietaria.
La inteligencia artificial atraviesa una etapa de transición clave hacia una adopción más estratégica, profunda y transversal en las empresas. En este contexto, Botmaker, la compañía argentina de inteligencia artificial más consolidada en el mercado latinoamericano, identifica cinco tendencias clave que definirán el rumbo de la industria durante 2026, de acuerdo con análisis sectoriales sobre la evolución de la tecnología a nivel global.
1. Agentes de IA más autónomos y orientados a procesos completos
Un estudio proyecta que el 40 % de las aplicaciones empresariales incluirán agentes autónomos capaces de ejecutar tareas completas sin supervisión continua. Por eso en 2026, los agentes de IA tendrán más capacidades de ejecutar flujos de trabajo de punta a punta, en los cuáles interpretarán aún más el contexto, tomarán decisiones dentro de márgenes definidos y coordinarán acciones entre otros sistemas a los que estén conectados, reduciendo así la intervención humana en tareas operativas y repetitivas.
2. Integración nativa de la IA en las operaciones de negocio
Según Gartner, más del 80 % de las empresas habrá integrado aplicaciones de IA generativa en sus operaciones para 2026, comparado con menos del 5 % en 2023. La IA dejará de ser un proyecto aislado para integrarse de forma estructural en áreas de una empresa como la atención al cliente, ventas, soporte interno y logística. Las organizaciones que lleven adelante esta etapa, serán aquellas que diseñen procesos pensados desde el inicio para que empleados puedan convivir con agentes que den métricas claras de eficiencia.
3. Evolución de la IA conversacional hacia experiencias multimodales
Las interfaces conversacionales continuarán expandiéndose más allá del texto. De acuerdo a un estudio global, el 67 % de las organizaciones planea implementar sistemas de IA multimodales (texto, imagen y audio) para 2026. Las experiencias unificadas permitirán interacciones más naturales y accesibles. La multimodalidad será clave para lograr la escalabilidad de la IA en cualquier contexto de uso que se le de.
4. Colaboración humano – IA como modelo dominante
Lejos de reemplazar personas, la IA se consolidará como la herramienta de apoyo para la toma de decisiones, el análisis de información y la ejecución de tareas. En 2026, el foco estará puesto en diseñar esquemas de colaboración donde humanos y agentes trabajen de forma complementaria para elevar la productividad.
5. Mayor atención en gobernanza, trazabilidad y uso responsable
A medida que la IA gana protagonismo en procesos críticos, crecerá la necesidad de contar con modelos más transparentes y alineados a marcos regulatorios. Las empresas demandarán soluciones con IA que permitan entender cómo toman decisiones, cómo se gestionan los datos y cómo se minimizan riesgos operativos.
Botmaker anticipa un 2026 donde la inteligencia artificial será un componente central de la transformación digital de las empresas: “Este año estará marcado por un cambio de enfoque: las organizaciones dejarán de experimentar con inteligencia artificial para comenzar a diseñar procesos completos basados en modelos de IA. En tanto que los agentes de IA se volverán parte estructural de estas operaciones y no solo un complemento”, señaló Ale Zuzenberg, Co Fundador de Botmaker.
El debate sobre la inteligencia artificial general (IAG) se convirtió en uno de los ejes más disruptivos de la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos. Allí, referentes centrales de la industria tecnológica advirtieron que la IAG podría superar las capacidades humanas en un plazo de entre uno y cinco años, un escenario que plantea desafíos inéditos para las instituciones, los mercados laborales y la gobernanza global. La discusión dejó en claro que el impacto ya no es teórico: la velocidad del avance obliga a repensar reglas, incentivos y mecanismos de control a escala internacional.
Las previsiones fueron formuladas por Dario Amodei, CEO de Anthropic, y Demis Hassabis, CEO de Google DeepMind, quienes coincidieron en que el momento actual no responde a una evolución tecnológica convencional, sino a una etapa crítica que ambos definieron como una “adolescencia tecnológica”, con implicancias directas para la supervivencia y organización de la especie humana.
La carrera hacia la IAG y el “nivel Nobel”
Amodei sostuvo que el salto hacia una inteligencia artificial general capaz de igualar o superar el rendimiento humano en tareas científicas avanzadas es inminente. Al ser consultado sobre su proyección, afirmó: “No creo que esa predicción vaya a estar muy lejos de la realidad”, en referencia a su estimación de que entre 2026 y 2027 podría existir un modelo capaz de hacer “todo lo que un humano logra a nivel de un Premio Nobel”.
El directivo explicó que el principal motor de este avance es un ciclo de retroalimentación, en el cual la propia inteligencia artificial ya colabora en el diseño y entrenamiento de la siguiente generación de modelos. Ese fenómeno acelera los tiempos de desarrollo y reduce las barreras técnicas que antes limitaban la escala del progreso.
La magnitud del salto ya se percibe en el mercado laboral tecnológico. Según Amodei, “Tengo ingenieros en Anthropic que ya no escriben código; dejan que el modelo lo haga y ellos solo editan”. En ese contexto, estimó que estamos a seis o doce meses de que los sistemas de IA puedan realizar el trabajo de un ingeniero de software de extremo a extremo, sin intervención humana directa en la ejecución.
Demis Hassabis, CEO de Google DeepMind
Hassabis, por su parte, mantuvo una visión algo más prudente, aunque igualmente disruptiva. Señaló que existe un 50% de probabilidades de alcanzar una IAG hacia finales de la década, y reconoció avances significativos en áreas como programación y matemáticas. Sin embargo, advirtió que las ciencias naturales presentan obstáculos adicionales, ya que requieren verificación experimental física, un componente que aún limita la autonomía total de los modelos.
Para el CEO de Google DeepMind, la IA todavía carece de la capacidad de formular hipótesis científicas originales, lo que definió como “el nivel más alto de creatividad científica” y uno de los últimos umbrales antes de una inteligencia verdaderamente general.
Cambios de liderazgo y una industria en reconfiguración
El intercambio en Davos también expuso un reordenamiento en la jerarquía del sector tecnológico. Hassabis afirmó que Google DeepMind recuperó el liderazgo en modelos avanzados con el lanzamiento de Gemini 3, tras un año de comparaciones intensas con competidores. Según explicó, el reposicionamiento fue posible gracias a la recuperación de una mentalidad de startup dentro de una estructura corporativa de gran escala, lo que permitió acelerar los ciclos de innovación.
Amodei, en tanto, defendió la viabilidad de los laboratorios independientes y presentó cifras que reflejan el crecimiento acelerado de Anthropic. La compañía pasó de ingresos por 100 millones en 2023 a 1.000 millones en 2024, con una proyección de 10.000 millones para 2025. Para el ejecutivo, estos números confirman que el mercado premia a las organizaciones que logran traducir investigación avanzada en aplicaciones concretas.
Ambos coincidieron en que las empresas mejor posicionadas en esta nueva etapa serán aquellas lideradas por investigadores, con una orientación explícita a resolver problemas científicos complejos, más que a optimizar únicamente productos comerciales.
Riesgos geopolíticos, empleo y el desafío institucional
Más allá del optimismo tecnológico, el debate estuvo atravesado por advertencias severas. Amodei fue particularmente crítico respecto de la venta de semiconductores avanzados a adversarios geopolíticos, una práctica que comparó con “vender armas nucleares a Corea del Norte” a cambio de beneficios empresariales de corto plazo. En su visión, los chips de última generación se han convertido en activos estratégicos con implicancias directas para la seguridad global.
También alertó sobre riesgos como el bioterrorismo y la falta de instituciones preparadas para gestionar tecnologías de esta magnitud. Según sostuvo, la rapidez del avance configura una crisis sistémica que exige concentrar buena parte del esfuerzo intelectual y político actual.
Dario Amodei, CEO de Anthropic
En el plano económico, Amodei reiteró una de las proyecciones más sensibles del encuentro: hasta el 50% de los empleos de oficina de nivel inicial podrían desaparecer en un plazo de uno a cinco años. Hassabis coincidió en que ya se observa una ralentización en la contratación de pasantes, aunque recomendó a los jóvenes volverse “increíblemente competentes” en el uso de herramientas de IA para mantener su valor en el mercado laboral.
Sin embargo, el mayor temor expresado por Hassabis no se limita al empleo, sino a una crisis de sentido y propósito. En un escenario donde la productividad deje de ser el eje central de la organización social, advirtió que aún no existe una reflexión institucional suficiente sobre cómo distribuir la nueva riqueza que podría generar la IAG de manera equitativa.
Una encrucijada para la humanidad
Hacia el cierre del debate, la discusión adquirió un tono filosófico a partir de la Paradoja de Fermi, que cuestiona por qué no se ha detectado vida inteligente en el universo. Hassabis rechazó la idea de que otras civilizaciones se hayan destruido inevitablemente al alcanzar una inteligencia superior, y planteó que la humanidad podría haber superado ya varios “grandes filtros evolutivos”.
En ese marco, ambos coincidieron en que el verdadero punto de inflexión llegará cuando existan sistemas de IA capaces de diseñar otros sistemas de IA. Ese desarrollo, señalaron, definirá si la humanidad ingresa en una era de avances extraordinarios o en una emergencia global sin precedentes.
En el marco de la Reunión Anual 2026 del Foro Económico Mundial, el organismo anunció una nueva lista global de organizaciones reconocidas como “Estrellas de Soluciones de IA”, donde China concentra casi la mitad de los casos seleccionados desde el lanzamiento de la iniciativa el año pasado. El dato no solo confirma el liderazgo chino en la aplicación práctica de la inteligencia artificial, sino que también expone un cambio estructural en la carrera tecnológica global, con impacto directo sobre la competitividad, la productividad y las estrategias industriales de los principales bloques económicos.
El reconocimiento se apoya en el informe “Prueba antes que promesa: Perspectivas sobre la adopción real de la IA en organizaciones MINDS 2025”, publicado conjuntamente por el FEM y Accenture, y se enfoca en soluciones de alto impacto real, ya desplegadas, en contraste con proyectos experimentales o meramente conceptuales.
Qué son las organizaciones MINDS y cómo se seleccionaron
Las soluciones reconocidas integran la lista de organizaciones MINDS (por sus siglas en inglés: Meaningful, Intelligent, Novel and Deployable Solutions), es decir, significativas, inteligentes, novedosas y desplegables. El criterio central fue demostrar aplicaciones concretas de inteligencia artificial con impacto operativo comprobable.
Un consejo de evaluación independiente, conformado por ejecutivos de empresas y expertos de la industria, analizó cientos de casos provenientes de más de 30 países y regiones, abarcando más de 20 industrias, entre ellas salud, energía e infraestructura. Tras ese proceso, se seleccionaron las organizaciones que mejor representan la adopción efectiva de IA en el mundo real.
Desde el FEM subrayaron que el objetivo del listado es mostrar casos de uso replicables, capaces de servir como referencia para gobiernos, empresas y organizaciones que aún enfrentan dificultades para pasar de la experimentación a la transformación productiva.
En ese sentido, Stephan Mergenthaler, director gerente y director de tecnología del Foro Económico Mundial, afirmó: “La inteligencia artificial ofrece un potencial extraordinario, pero muchas organizaciones aún no saben cómo aprovecharlo. Los casos de uso seleccionados demuestran lo que se puede lograr cuando la ambición se traduce en transformación operativa”.
China y la carrera por la adopción real de la inteligencia artificial
El dato más relevante del anuncio es que China representa casi la mitad de todas las soluciones reconocidas desde el lanzamiento del programa, una señal contundente sobre su capacidad para escalar aplicaciones de IA y convertir innovación tecnológica en ventajas productivas concretas.
Este liderazgo no se mide solo en cantidad de desarrollos, sino en la velocidad de implementación y en la capacidad de integrar la inteligencia artificial en sectores estratégicos. Para el FEM, la experiencia china evidencia que la brecha tecnológica global ya no se define únicamente por inversión en investigación, sino por la capacidad institucional y empresarial de desplegar soluciones a gran escala.
El informe también sugiere que las economías que no logren avanzar hacia modelos de adopción real podrían enfrentar riesgos de rezago competitivo, tanto en productividad como en atracción de inversiones tecnológicas.
Un mensaje político y económico desde Davos 2026
El anuncio se realizó durante la 56ª Reunión Anual del Foro Económico Mundial, que se desarrolla entre el 19 y el 23 de enero en Davos-Klosters, Suiza, bajo el lema “Un espíritu de Diálogo”. El encuentro reúne a líderes del sector empresarial, gobiernos, organizaciones internacionales, sociedad civil y academia, y funciona como un espacio clave para anticipar tendencias económicas y tecnológicas globales.
En ese contexto, la difusión de las Estrellas de Soluciones de IA cumple también una función política: ordenar el debate global sobre inteligencia artificial en torno a resultados concretos, en un momento en el que la regulación, la gobernanza tecnológica y la competencia entre potencias ocupan un lugar central en la agenda internacional.
Para el FEM, el mensaje es claro: el futuro de la IA no se definirá solo por promesas o anuncios, sino por la capacidad de convertir tecnología en soluciones reales, con impacto medible sobre la economía y la sociedad.
GlobalLogic, empresa del Grupo Hitachi y líder en ingeniería digital, presentó un nuevo informe realizado en colaboración con HFS Research, que analiza cómo las empresas industriales están encarando la adopción de inteligencia artificial, la transición hacia modelos más sostenibles y la transformación de su fuerza laboral. La investigación revela que, a pesar de las ambiciones de los ejecutivos, el 51 % de las organizaciones señala que la falta de habilidades es la principal razón por la que las iniciativas de IA y tecnología avanzada fracasan o no alcanzan los resultados esperados.
El estudio, basado en encuestas a más de 100 ejecutivos y directivos de empresas industriales con una facturación superior a los 1.000 millones de dólares en sectores como automoción, aeronáutica, química, energía, servicios públicos y construcción, pone en evidencia un desafío clave: aunque los líderes reconocen la urgencia de avanzar con la inteligencia artificial, la sostenibilidad y la transformación del talento, existe una desalineación entre las prioridades actuales y las expectativas futuras que está frenando la innovación.
“En la investigación descubrimos que muchos líderes industriales están tratando de implementar tecnologías avanzadas sin el talento, los marcos claros de gobernanza de la IA ni planes de transición que vinculen las presiones de eficiencia actuales con los objetivos estratégicos del futuro”, afirmó Srini Shankar, director ejecutivo de GlobalLogic.
Conclusiones clave del estudio:
La mejora de las habilidades es una nueva necesidad: mientras que el 51 % de las empresas afirman que la falta de habilidades dificulta las iniciativas de IA y tecnología avanzada, la mitad carece de programas estructurados de mejora de habilidades y el 42 % tiene dificultades para encontrar talento digital y en IA. A medida que los trabajadores experimentados se jubilan y menos candidatos nuevos acceden a puestos tradicionales, los líderes industriales recurren a la IA agencial y a la innovación impulsada por la sostenibilidad para salvar la brecha.
Los sistemas heredados generan deuda técnica y bloquean el progreso: Casi la mitad (49 %) identifica la integración de nuevas tecnologías con los sistemas heredados como su mayor obstáculo para implementar tecnologías digitales avanzadas.
Las prioridades se desplazan hacia la IA: Casi la mitad (46 %) de los ejecutivos da prioridad actualmente a la reducción de los costos operativos entre sus tres principales prioridades, pero las investigaciones muestran que, en dos años, la adopción de la IA y la optimización operativa ocuparán el primer lugar entre las prioridades.
“Los ejecutivos de la industria deben integrar inmediatamente sus transiciones en materia de sostenibilidad, talento y tecnología tanto en la estrategia como en las operaciones diarias. Deben mostrar a la fuerza laboral actual y futura que una empresa forma parte de un futuro sostenible y basado en la tecnología, y no que reacciona ante quienes lo lideran”, destacó Josh Matthews, de HFS Research.
En este escenario, Argentina muestra un potencial destacado. De acuerdo con el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA 2025), el país podría liderar la adopción de inteligencia artificial en la industria, ya que se ubica entre los líderes regionales en oferta académica de posgrado en IA, tanto por el volumen de programas de magíster acreditados como por su reciente incorporación al grupo de países con doctorados en inteligencia artificial. Este posicionamiento refuerza su capacidad para formar talento avanzado y acompañar los procesos de transformación digital que demanda el sector productivo. Sin embargo, el informe advierte que este potencial aún enfrenta limitaciones estructurales.
Además, el informe plantea que para que las empresas industriales puedan atravesar con éxito estas transformaciones es clave contar con planes que conecten la eficiencia del día a día con una mirada estratégica de largo plazo, invertir desde ahora en la formación del talento y en modelos de trabajo que integren personas e inteligencia artificial, modernizar los sistemas tecnológicos para dejar atrás infraestructuras obsoletas y definir métricas claras y recorridos profesionales que reflejen un compromiso real con la innovación. En definitiva, el estudio advierte que los ejecutivos deberán encontrar el equilibrio entre las exigencias operativas y la transformación estratégica, y que tendrán más chances de éxito aquellas organizaciones que logren avanzar en ambos frentes al mismo tiempo.