Massa

Alejarse de la grieta

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El timming del Gobierno no parece estar demasiado ajustado a la realidad política. Una semana después de haber tenido que reconocer, una vez más, un error que afectaba a miles de personas, decidió profundizar el endeudamiento con nuevo préstamo a cien años. Cien años. 25 gobiernos. Una deuda de 2.750 millones de dólares, que sólo en intereses significará 20 mil millones al término de un siglo y demandará u$s 217,25 millones de dólares anuales (sin considerar la amortización del capital) y esperando que el dólar se mantenga por siempre a 16,55 pesos.
Una mínima variación del tipo de cambio puede acrecentar los servicios de deuda en pesos y generando un riesgo de default permanente.
La deuda total se pagaría en 13 años. El resto será pago permanente de intereses.
El primer préstamo de la Argentina fue en 1822, tomado por Bernardino Rivadavia. La incipiente industrialización de la Argentina de entonces, se tornó en la ruina y el permanente acoso de los acreedores. Se vendía el cuero y se importaba el zapato. Esa deuda se terminó de pagar en 1947, unos 120 años después. Juan Domingo Perón canceló en ese momento toda la deuda externa.
Lo cierto es que en medio del proceso de presentación de listas de candidatos, los funcionarios nacionales deben salir a explicar que la deuda del siglo es “beneficiosa” para el país. La pagará el tataranieto de Mauricio Macri. Condicionará a 25 futuros presidentes y representará una deuda varias –muchas- veces superior con los intereses acumulados. Muy pocos argentinos del presente estarán vivos para entonces. Pagarán hasta los tataranietos.
El ministro de Finanzas, Luis Caputo, explica que la deuda que pagarán otros, es en realidad, una muestra de confianza al gradualismo de Mauricio Macri.
“Al anterior Gobierno nadie lo quería financiar, nos dejaron sin reservas y emitían pesos del Banco Central en forma descontrolada”, se quejó el ex JP Morgan.
Pese al notable esfuerzo oficial por agradar a los mercados, los resultados son desalentadores. La lluvia de inversiones no llega ni siquiera a humedecer y el Gobierno recibió un cachetazo inesperado de parte de una de las calificadoras de riesgo que rechazó considerar al país como emergente. La Argentina sigue como “economía de frontera” por lo menos hasta 2018, lo que, de todos modos, puede tener un costado positivo. No vendrán tantos fondos especulativos.
La decisión de la consultora Morgan Stanley tuvo efectos inmediatos. Subió el dólar y cayó la Bolsa. En medio, hubo otros dos datos complejos. Pepsi cerró una de sus plantas y dejó afuera a 600 trabajadores. La empresa alemana Lanxess que elabora productos químicos anunció que discontinuará la producción de su planta ubicada en la localidad de Zárate en el cuarto trimestre, por lo que despedirá a 170 trabajadores. Apenas unos días después de la visita de Ángela Merkel.
Ante la desazón económica, Macri se ataja. Advirtió que un mal resultado electoral puede complicar -más si cabe- las proyecciones económicas.

El Gobierno admitió en un prospecto de 290 páginas dirigido a los inversores que suscribieron el bono a 100 años que el lunes pasado Argentina emitió por US$ 2.750 millones que la inflación no está controlada y que hay temor por la volatilidad del tipo de cambio y shocks externos como la recesión o el bajo crecimiento de socios de Argentina, caso Brasil. Hace además referencia a “otros factores adversos” como “la incertidumbre política, incluyendo los efectos de las elecciones de mitad de término de octubre de 2017”.
Si es derrotado, la culpa será del vencedor.
Y las encuestas marcan que el panorama no es demasiado alentador para Cambiemos. Un trabajo del consultor Gustavo Córdoba revela que el 60 por ciento de sus encuestados votará por candidatos opositores. También menciona que Cristina Fernández tiene casi la misma imagen positiva que María Eugenia Vidal, la gran esperanza del oficialismo en Buenos Aires.

El contraste del nuevo endeudamiento con el mensaje que intenta bajar el Gobierno es notorio. Ajuste, achique para que los números cierren de cualquier modo y una “austeridad” impuesta a las provincias.
Pero pese al ajuste en pensiones a discapacitados, por viudez y el último, en el plan Progresar, los números siguen siendo malos. El déficit fiscal aumento 127 por ciento en mayo. El fuerte aumento se explica en gran medida a que los ingresos solo aumentaron 14,5%, debido a que un año antes el Tesoro había recibido recursos extraordinarios de las provincias.
En paralelo el Gobierno condiciona a las provincias con rebaja de impuestos. Pero los distritos gobernados por Cambiemos tienen la presión impositiva más elevada del país. La presión tributaria de la Provincia de Buenos Aires, gobernada por María Eugenia Vidal es equivalente al 6,6 % del Producto Bruto Geográfico y se encuentra un 0,7 % por encima del Promedio de las 24 Jurisdicciones que asciende al 5,9 %. La ciudad de Buenos Aires, donde el intendente es Horacio Rodríguez Larreta, también tiene una presión tributaria por encima del promedio de las 24 Jurisdicciones, dado que la misma asciende al 6 por ciento aproximadamente del Producto Bruto Geográfico. El alcalde no puede echarle la culpa a la herencia. Pero le bajó Ingresos Brutos a los bancos. En cambio, este año aplicó un aumento promedio de hasta el 30% en el impuesto de Alumbrado Barrido y Limpieza con un techo del 38%.
En su visita a Misiones, el ministro de Economía, Nicolás Dujovne ratificó el plan económico nacional y se mostró indolente con el padecer de los empresarios misioneros, muchos de los cuáles acompañaron el cambio. Para el ex comentarista de TN, las asimetrías son coyunturales y la solución pasa por bajar impuestos (locales). “No habrá ninguna megamedida”, le dijo a Economis.
Sin embargo, por primera vez, hubo un pase de facturas público: el presidente de la Confederación Económica de Misiones, Gerardo Díaz Beltran utilizó una red social para cuestionar al ministro.


Dujovne además no dudó en ratificar que habrá nuevos aumentos tarifarios y quita de subsidios el año que viene. Para julio se viene el primero, nuevo aumento de las naftas.
Ante este escenario, más que nunca cobra dimensión el misionerismo. No es casual que los diferentes espacios que competirán en las elecciones legislativas, hayan adoptado variantes del concepto parido por la Renovación. Todos los candidatos de una u otra manera, se ofrecen como los verdaderos defensores de los intereses locales. Los de Cambiemos, por obvias razones, no pueden decir lo mismo. El presidente del PRO, Humberto Schiavoni, relativizó la negativa de Dujovne a atender los pedidos de Misiones: “Como dirigentes de la provincia tenemos en esas cuestiones puntuales un abordaje diferente”, dijo para adelantar que seguirán gestionando la aplicación de medidas para atenuar los efectos negativos que tiene el comercio fronterizo.
La Renovación ratificó el “misionerismo” como bandera. El presidente de la Legislatura, Carlos Rovira, antes de presentar a los candidatos advirtió que la dirigencia debe colocarse por encima de la grieta que se pretende imponer desde Buenos Aires, para mirar a los problemas locales.
“Sabemos que la economía no crece y que la inflación no cede, pero debemos ser autocríticos. Y también decir que le dimos al Presidente todas las armas para aplicar las reformas. Pero hoy es momento de votar a nuestros candidatos y no hay contradicción. Debemos pararnos por arriba de la grieta para mirar al pueblo misionero y hacia allá va la Renovación”, adelantó.
Ante un centro de Convenciones repleto, como testigo de la presentación de los candidatos, Rovira destacó la fortaleza de la Renovación con hombres y mujeres dispuestos a asumir los desafíos y puso como ejemplo a la Escuela de Robótica que conduce Flavia Morales, que tendrá el objetivo de nacionalizar la iniciativa. También resaltó las políticas fiscales que permiten sostener a la educación y la salud como prioridades para la inclusión.
“La grieta va a estar, pero no es problema de los misioneros. Vamos a un lugar superador. Sentimos lo que sentís, hacemos lo que soñás. Al lado de la gente, hasta la victoria, siempre”, culminó para dar paso a los candidatos.
El candidato a senador, Maurice Closs, ratificó la idea de darle gobernabilidad a Macri, pero también “ponerle límites” y controles a la Nación.
“No estamos en la grieta. Confíen en que vamos a llevar la voz reclamando las cosas que le hacen falta para recuperar la competitividad del sector forestal o para defender como lo hacemos todos los años el fondo especial del Tabaco. Vamos a ser nosotros los que vamos a defender a Misiones de las asimetrías duras que vive el comercio de la frontera. Pero por sobre todas las cosas vamos a llevar una bandera que va en alto que dice Primero Misiones”, dijo Closs, que nuevamente se pone el traje de campaña.
En Cambiemos no hubo acto ni formalidad. Humberto Schiavoni, presidente del PRO y candidato a senador, eligió un “timbreo” por el barrio A3-2, donde la Entidad Binacional Yacyretá tiene muchas obras, para presentarse en sociedad, formalmente como aspirante. Será acompañado por la radical Cynthia Cardozo, ex concejal radical de Concepción de la Sierra.La alianza terminó de definirse después de intensas negociaciones. La Unión Cívica Radical fue la que más tardó para definir a sus candidatos, pese a que fue ratificado Luis Pastori, quien buscará su reelección en la Cámara baja. El segundo lugar será para Gabriela Szyszko y en tercer lugar competirá la joven obereña, Mariana Jaquet. La estrategia comunicacional se centrará en los medios alternativos, como Whatssap, Facebook e Instagram, entre otras plataformas.
El radicalismo aporta la mayor cantidad de candidatos en este frente, que, sin embargo, lejos está de conformar a todos internamente.
Antes, el frente Avancemos se presentó en sociedad en el Mercado Concentrador, entre los vendedores y compradores de la producción misionera. En este armado primó el consenso entre todos los sectores que quedaron contenidos. Adolfo Velázquez será el candidato a senador, mientras que la radical de Vanguardia, María Losada encabezará la lista de diputados nacionales. “Nos unimos los que no queremos volver para atrás ni tener este presente”, dijo Velázquez. El grupo hará foco en la situación económica para hacer campaña en el camino del medio.
En las legislativas locales, Hugo Escalada encabezará la lista, secundado por Claudio Wipplinger. Ambos radicales estuvieron cenando el miércoles con Sergio Massa en el mítico restaurante Lalín, cuyo menú era el favorito de Raúl Alfonsín en los albores de la democracia. Se posicionaron para armar la pata radical del massismo de cara a 2019, con los boinas blancas que no acompañaron a Macri y los desencantados con Cambiemos.
El kirchnerismo buscó hasta último momento forzar una asociación con la Renovación. Pero como no hubo acercamientos, fracasó en el intento. Incluso, habían deslizado nombres de viejas figuras, como Ricardo “Pelito” Escobar y Julia Perié. Ninguno se pondrá el traje.
Otro que no será de la contienda es Ramón Puerta, presente siempre desde hace tres décadas. Pero su apellido, seguirá estando. Será su hijo Pedro el que tome la posta como candidato a diputado nacional. El joven abogado que piensa heredar el piso de 25 mil votos del ahora embajador en España, no anduvo con vueltas: “Soy la pata peronista que necesita el presidente Macri desde Misiones, porque su problema son los radicales que no entienden y no saben gobernar y le están haciendo mucho mal a la gestión”.
También se presenta Héctor “Cacho” Bárbaro, quien decretó la mayoría de edad de su partido Agrario y Social, que ya puede “jugar solo”. El actual diputado será candidato a senador y Martín Sereno buscará su reelección. El chacarero es opositor en la provincia, pero tiene entre ceja y ceja al Gobierno nacional al que le cuestiona su insensibilidad social y el ajuste sobre los de menores recursos.
La sorpresa, sin embargo, la dieron un grupo de jóvenes sub-35, con un condimento adicional: la lista de senadores será encabezada por Facundo Sartori, la figura emergente que acompañaba a Alex Ziegler, pero en las últimas horas decidió dar un paso al costado en disidencia con los manejos del eldoradense, quien finalmente quedó anclado en Cambiemos, pero sin su propia candidatura asegurada.
El sub-35 adoptó el nombre de Podemos, para trazar un camino similar al grupo de centroizquierda e independientes que logró colarse en las grandes ligas de la política española e incluso trascender esas fronteras. Se trata de un grupo de jóvenes de distintos partidos y pensamientos, que ya venía trabajando en coincidencias desde hace un tiempo.
La disputa misionera tendrá tantos condimentos como la que se definirá en Buenos Aires y en Capital. No es ni más menos importante. El concepto misionero hizo carne en todos los espacios. Ya no se habla de peronismo ni de radicalismo, sino de la confluencia de ideas que no obedece a un mandato partidario emitido desde una oficina porteña.
Sin embargo, la mirada de los grandes medios estará puesta en Buenos Aires. No habrá que confundirse. Lo importante se resuelve en Misiones.
En Buenos Aires, de todos modos, se pone en juego buena parte de la suerte del Gobierno y las expectativas de cada sector de cara a 2019.
Cristina decidió finalmente ser candidata y dio una muestra de su intacto poder de convocatoria. Lejos de la altiva mujer que dejó la Casa Rosada, se mostró dispuesta a convocar a la unidad y apostó no por un discurso combativo, sino por mostrar las diferencias en el estado de situación de cada argentino.
Cristina si hace una buena elección, puede asestar un golpe grande para las aspiraciones del Gobierno, que se juega el todo por el todo a una polarización con el pasado. Es el todo o nada.

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Mundo guanaco

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Para justificar el brutal ajuste aplicado en las pensiones de discapacitados, el Gobierno puso en el mapa a Guanaco Muerto, un lejano paraje cordobés, donde había más pensiones que habitantes. El ejemplo perfecto para justificar el ajuste. De nada sirvieron las explicaciones ni el análisis de los datos. El relato ya estaba escrito en un par de medios y era multiplicado por miles de “trolls” que ese día se enteraron que el lugar quedaba en la Argentina.

Guanaco Muerto es un pueblo en la miseria, sin trabajo, donde nadie quiere vivir y el mal de Chagas es endémico. “Hay muchos de los beneficiarios de esas pensiones que se han jubilado, no están en los padrones. Dejaron de recibir una pensión para recibir una jubilación”, explicó el jefe comunal, Domingo Zenón Soria.

Su pueblo fue utilizado como argumento para el ajuste. Hubo otros peores. “Una persona con síndrome de down no es sujeto de derecho de esta pensión. Puede trabajar si lo deseara, quizás le pueda caber la Asignación Universal por Hijo”, dijo el presidente de la Comisión Nacional de Pensiones Asistenciales, Guillermo Badino. ¿Cuántas personas con síndrome de down en realidad pueden conseguir trabajo? ¿Y cuantas uno más o menos bien remunerado? ¿Conoce alguno?

El funcionario se excusó por el tijeretazo sin aviso. “No tenemos los teléfonos de todos y no es efectiva la comunicación por carta”, confesó al diario Clarín.

Ante la creciente ola de repudio en pleno arranque de la campaña de cara a las elecciones de octubre, el gobierno de Mauricio Macri dijo que, otra vez, se trató de un error y que iban a dar marcha atrás. Con la lógica utilizada, todos los pensionados “clientelistas” seguirán cobrando. El daño, de todos modos, ya está hecho. Hay demora de un año para adquirir un nuevo certificado de discapacidad.

Como se ve, la gestión del Excel nuevamente calculó mal. Con la idea fija de reducir los gastos del Estado, el Gobierno apela a un ajuste que recae siempre sobre los menos poderosos. Ya pasó con los tarifazos de la luz y el gas, las jubilaciones y las paritarias a la baja.

Es un modelo. Para presionar a los docentes de Buenos Aires a que acepten la oferta salarial, María Eugenia Vidal anunció que no enviará comida a los comedores escolares los días de paro, hagan o no huelga los docentes.

Para recortar pensiones, el Gobierno nacional manoteó un decreto de Carlos Menem que ni el mismo riojano -ajustador serial- utilizó. No importó que el texto menemista haya quedado en el olvido con la adhesión de la Argentina a la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad –recomendada en 2006 por la asamblea general de las Naciones Unidas-. La ministra Carolina Stanley lo desempolvó para recordar que siempre se puede estar peor. “Error de aplicación de criterio”, dijo después, con el escándalo consumado.  

Un pensionado por discapacidad cobra 4.776 pesos, que en la mayoría de los casos, apenas alcanza para cubrir una parte de sus gastos. Se cuestiona el “clientelismo” porque durante el kirchnerismo, las pensiones por invalidez pasaron de 180 mil a casi dos millones.

Nadie dice que, más allá de casos puntuales que son repudiables siempre -en Misiones hubo varias denuncias a intendentes y parientes- el número saltó porque es un derecho que comenzó a reconocerse en los últimos años. Eran anónimos que pasaron a ser visibles.

La vicepresidenta Gabriela Michetti volvió a apelar a lo fortuito por encima de las decisiones políticas. “”Ese dinero no podía ir a cualquier lado y se empezó a investigar. Tuvimos la pésima suerte de que a personas que debían tener la pensión se les dio de baja”, se atajó. Suerte. La mala siempre les toca a los mismos. Algunos ya deslizan que la próxima yeta será la de los jubilados.

La cantidad de discapacitados en la Argentina coincide con el promedio mundial y hay muchos menos pensionados que discapacitados.

Según el último censo realizado por el Indec, el 12,9 por ciento de la población tiene algún grado de discapacidad, lo que representa 5.114.190 personas que declaran tener alguna dificultad o limitación permanente. Pero solo se pagan 1.037.931 pensiones no contributivas por invalidez. 

La mayor parte de la población que declaró tener una sola dificultad, tiene un problema visual: son 2.069.151 personas que representan casi el 60% del total de esa población. Las dificultades motoras (inferiores y superiores) afectan a poco menos del 24% de los habitantes. Las personas con dificultades auditivas y cognitivas representan algo más del 8%, en cada caso.

De las 4.701.685 personas de 14 años y más con dificultad o limitación permanente, el 47,7% corresponde a la Población Económicamente Activa. En términos absolutos son 2.241.897 personas. El 44,6% de 14 años y más, se encuentra ocupado.

Argentina no tiene ni más ni menos que el promedio mundial: la Organización Mundial de la Salud estima que mil millones de personas viven con algún tipo de discapacidad; alrededor del 15% de la población mundial. Esta cifra es superior a las estimaciones previas de la OMS, correspondientes a 1970, que eran de aproximadamente un 10%, porque el número de personas con discapacidad en el mundo está creciendo. Esto es debido al envejecimiento de la población -las personas ancianas tienen un mayor riesgo de discapacidad- y al incremento global de los problemas crónicos de salud asociados a discapacidad, como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y los trastornos mentales.

Eso redunda en peores resultados sanitarios y académicos, menor participación económica y mayores tasas de pobreza, además de dependencia. El crecimiento es similar en la Argentina.

Misiones no escapa al promedio. En el último censo se registraron 153.455 personas con discapacidad, lo que equivale al 14,1 por ciento de la población. Según los últimos datos oficiales, el Gobierno provincial paga a través de Salud 51.755 pensiones por invalidez y 5.480 a la vejez e invalidez a través de Desarrollo Social, a quienes no tienen otro beneficio previsional. Otras tantas se suman por el gobierno nacional, aunque no hay precisiones sobre la cantidad.

Los datos sanitarios avalan la inclusión de los discapacitados como sujetos de derecho. Pasó lo mismo con el Hambre Cero. No es que de un día para el otro se multiplicaron los números de desnutrición, sino que, al reconocerse el beneficio como un derecho, se amplió el número de beneficiarios. Durante los 90, Misiones ostentaba los peores indicadores sanitarios, que se agravaron con la crisis de 2001. Recién después comenzaron a mejorar los datos, pero el núcleo duro de la pobreza seguía estando y sin la presencia del Estado, no hay esperanzas de que retroceda.

Los derechos ampliados durante los últimos años vinieron a remendar esas grietas. La Asignación Universal por Hijo es otro ejemplo. Sus beneficiarios fueron estigmatizados como planeros y el programa fue despreciado por varios de los actuales funcionarios o integrantes de la alianza gobernante. Pero generó un impacto directo sobre la pobreza y la desigualdad.

Desde su creación hubo una mejora de casi un 30% en el ingreso promedio de los estratos más bajos, mientras que este cambio se redujo a cero para el más rico. A casi 8 años de su implementación, ese efecto se mantuvo, aunque algo más suavizado.

No existe un impacto negativo de la AUH que sea estadísticamente significativo sobre las decisiones de participación económica y en la tasa de empleo de los hogares. De este modo, no es posible concluir que el programa haya generado desincentivos al trabajo”, dice un informe de la UNICEF que acaba de ser presentado por el director de la Anses, Emilio Basavilbaso.

El repudio al ajuste aplicado fue tan intenso que dominó la última sesión de la Legislatura provincial. Todos los bloques, con excepción de la alianza Cambiemos, cuestionaron al Gobierno nacional. Alfredo Schiavoni, referente del PRO, intentó llevar las críticas al plano electoral. Pero casi al unísono, los demás diputados le marcaron la escasa sensibilidad del Gobierno y advirtieron sí, que se trata de un debate ideológico: se ajusta sobre el que menos tiene y se beneficia al poderoso. Hasta Claudio Wipplinger, de origen emparentado al PRO, pareció de ultraizquierda en comparación: “El supuesto mejor equipo reacciona cuando el impacto mediático y electoral les duele”, apuntó y resaltó que para dar de baja las pensiones, “se agarraron de un decreto de Menem”. Cambiemos siguió defendiendo el ajuste aún después de la marcha atrás anunciada por Stanley.

El embate contra la “mafia de las pensiones” no fue el único de Gobierno. Coincidió con el furibundo ataque presidencial a los jueces y abogados laboralistas que conforman la camorra de los juicios laborales”.  Se refería, claro, al crecimiento de los juicios por accidentes de trabajo. La Unión Industrial lo aplaudió y algunos sectores de la economía celebraron la iniciativa presidencial.

Lo curioso es que pese a la reforma de la ley de las Aseguradoras de Riesgo de Trabajo, sancionada a instancias del Gobierno, los litigios crecieron, especialmente en Buenos Aires. Y no mejoró ningún indicador de productividad ni de empleo.

El discurso dominante choca contra sus propios datos. Tanto que comienza a haber fuego amigo advirtiendo sobre los riesgos de sostener un modelo económico que no tiene más que tímidos brotes verdes después de 18 meses de gestión. “El presidente debe darse cuenta que su discurso no se condice con la realidad”, sorprendió el editorialista de Todo Noticias, Nelson Castro, un enemigo declarado del Gobierno anterior que ahora comienza a despegarse, aunque, como todo el grupo, sostenga a la ex presidenta Cristina Fernández como blanco de sus diatribas.

Castro se refería al permanente mensaje de optimismo que baja del gobierno sobre la marcha de la economía y la generación de empleo. Pero los datos reflejan pocos avances. 

El ajuste no mejora la economía y comienzan a notarse los efectos. En un sólo día, el Gobierno se endeudó por más de 6.200 millones de dólares, lo que representa un aumento del stock del 23 por ciento en dólares y del 77 por ciento en pesos, a una tasa variable nada barata del 25,75 por ciento anual.

La deuda es el único ingreso de dólares en la Argentina. Pero en mayo, el 90 por ciento de lo que ingresó se fue por la “bicisenda” financiera porque los inversores aprovechan las altas tasas de interés locales. Ya son US$4.000 millones en el año lo que se volcó a la especulación, mientras que el flujo de ingreso de divisas por inversión extranjera directa se redujo en mayo por segundo mes consecutivo.

El propio Presidente llamó a un votante decepcionado e intentó convencerlo de que tenga paciencia. “Esto tarda en moverse y arrancar”, confesó, como si se tratara de un viejo camión al que solo hay que empujar. Esa conversación dejó una rara explicación vinculada a los padecimientos locales. Macri aseguró que las asimetrías en Misiones o Mendoza, obedecen a la necesidad de “cuidar el empleo”, por lo que se frenan las importaciones y los productos argentinos valen más que del otro lado de la frontera.

 

Abrí la importación de las computadoras, bajaron los precios y casi me matan. La Argentina tiene que abrirse a compertir, incluso con Brasil, que allá las zapatillas salen un tercio de lo que valen acáLa gente agarra su autito y cruza la frontera, y los que más pueden van a Miami y vienen con 14 valijas”, sostuvo, y se preguntó: “¿Qué más puedo que hacer para que esto vaya más rápido? Esto lleva su tiempo, no hay otro camino”, enfatizó.

El déficit fiscal es más alto que el “heredado” de Cristina. La inflación apenas se aminora, pero el poder adquisitivo perdido, no se recupera.

El desempleo creció a 9,2 por ciento en todo el país, según los datos del Indec, que nuevamente contradijo las expresiones del ministro de Economía, Nicolás Dujovne, quien apenas unas horas antes del dato oficial, aseguraba que el empleo crecía desde hace nueve meses.

El 9,2 por ciento de desempleo es el porcentaje más alto de los últimos años y fue peor en Buenos Aires, el principal distrito de la alianza gobernante: la provincia manejada por María Eugenia Vidal, la gran esperanza de Cambiemos, tiene un desempleo de 10,9 por ciento, mientras que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires gobernada por Rodriguez Larreta, subió al 7,9. En los partidos del interior de Buenos Aires, el promedio es de 11,8 por ciento, con un crecimiento de tres puntos por encima de la media nacional.

Los datos del Indec revelan que Posadas se mantiene todavía entre los centros urbanos con menor tasa de desempleo, pero de cualquier modo,  se advierte un crecimiento que no escapa a la media. En la capital misionera, donde los tarifazos nacionales hacen un efecto mucho más dañino por las asimetrías, hay dos mil nuevos desocupados en relación al fin del año pasado y una tasa del 4,1 por ciento.

Podría ser peor sin la activa presencia del Estado provincial en el incentivo a las pequeñas empresas y la búsqueda permanente de inversiones que ahora se potenciará con una Agencia de Inversiones creada por el gobernador Hugo Passalacqua. Los datos son elocuentes sobre la necesidad de que la Nación le preste la debida atención a Misiones: de los 60 mil millones de dólares anunciados en inversión para la Argentina, apenas 10 millones -diez- se enfocaron en la tierra colorada. Uno solo viene de afuera: LUG, la fábrica de Leds que atrajo el Gobierno provincial para que se instale en el Parque Industrial con una inversión de cinco millones de dólares. El otro es capital provincial, de Pindó SA, para la generación de energía con biomasa, también por cinco millones de dólares.  A esos dos se suma un proyecto estatal, de Yacyretá, por 80 millones de dólares, a ejecutarse en varios años. Para alcanzar el promedio de crecimiento de en Latinoamérica, Misiones debe capturar al menos 300 millones de dólares en inversión.

Eso también se pone en juego en las elecciones de octubre. Misiones debe aumentar la presión sobre la Nación para ser atendida. Hasta ahora la gobernabilidad dada desde la provincia, no fue retribuida con igual intensidad ni se atendieron los principales reclamos.  

La Renovación apostará a fortalecer esa línea de trabajo. Gobernabilidad, pero diferenciación a la hora de plantear los temas que interesan a Misiones. ““La Renovación es la única que defiende los intereses misioneros”, aseguró el diputado nacional Maurice Closs, quien se volverá a poner el traje de candidato para regresar al Senado.

La Renovación es el frente más amplio que se anotó para competir en octubre. Liderados por el partido de la Concordia, otros nueve partidos, entre ellos el peronismo, conforman la coalición gobernante, que presentará a sus candidatos el próximo viernes, horas antes del plazo formal.

La alianza Cambiemos todavía no tiene los nombres confirmados, pero logró un inédito consenso: el PRO y la UCR acordaron la integración del frente y marcaron el terreno frenando cualquier aventura personal, como las pretendidas por Alex Ziegler, quien finalmente volvió al rebaño, y Juan Manuel Holz, autoproclamado candidato a senador. Nada de eso sucederá. En las negociaciones se incorporó una cláusula por encima de las Cartas Orgánicas, que determina que las candidaturas deberán ser aprobadas por el PRO y la UCR antes de ser inscriptas. Los que no sean avalados, no podrán postularse. El PRO no quiere internas en ninguna parte, aunque la aceptarán a regañadientes en la Capital, donde se presenta Martín Lousteau.

La fumata blanca no fue sencilla. El macrismo y los socios menores radicales coincidían en el fondo, pero no en las formas. La ambición de Ziegler complicó el reparto. Ya no como senador, quería encabezar la lista provincial. Fue tenso el último tramo de conversaciones, que ya habían avanzado mucho entre los otros socios. Lo mandaron a la cola. Se quedó con el tercer puesto –para una mujer- de la lista provincial y el noveno. El radicalismo hizo buen negocio, quedándose con el primer puesto –el concejal Ariel Pianessi pica en punta- y cuatro entre los siete primeros. El PRO tiene dos más, pero el objetivo de fondo es que Humberto Schiavoni acceda a una banca en el Senado.

En tercer lugar aparece Avancemos, la sociedad conformada por los massistas Adolfo y Alejandro Velázquez, los radicales de Vanguardia Hugo Escalada y María Losada y los diputados de Trabajo y Progreso, Claudio Wipplinger y Victor Kreimer, a los que se sumó el Socialismo. La convivencia es la marca registrada de este frente, por encima de las candidaturas, que todavía no están definidas, pero que no deberían generar resquemores.

Hasta último momento se especuló con el acercamiento de Héctor “Cacho” Bárbaro, pero el chacarero se siente en la mayoría de edad y anotó al Partido Agrario en soledad para competir en todos los cargos.

El kirchnerismo fracasó en su intento de armar una alianza electoral pese al envión que significa la candidatura de Cristina Fernández al frente de Unidad Ciudadana. La Cámpora copó el escenario en Misiones y desplazó a los locales del partido de la Victoria. Por eso no hubo coincidencias con los peronistas locales. El frente no se dio, aunque al filo de la medianoche del miércoles, lograron anotar un partido que representará a Cristina, aunque los papeles se terminaron de oficializar recién este fin de semana.

En las antípodas, Ramón Puerta también se anotó en soledad para intentar volver al Congreso nacional. El apostoleño está dispuesto a dejar la zona de confort como embajador de Macri en Madrid para volver a la campaña por Unión Popular. No será el único detrás del voto peronista desencantado. Jorge Galeano también desempolvó su traje de candidato y recuperó a los herederos del humadismo y alterachismo para frenar la “diáspora” en un Frente Militante.

Está claro que la pulseada electoral estará concentrada en Buenos Aires por la figura de Cristina Fernández. Pero más allá de estar prendidos a las pantallas, en la tierra roja las elecciones tienen su propia intensidad. En octubre se define mucho más que una banca. Se pone en juego de qué lado de la balanza se ubica Misiones.

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“Massa le ganará al macrismo y volverá a frenar al kirchnerismo”

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En la jornada del martes se  conoció que Cristina Fernández de Kirchner podría llegar a encabezar una lista de unidad dentro del PJ bonaerense. Por su parte el líder del Frente UNA Sergio Massa, había manifestado que si Cristina se presentaba él “volvería a frenarla”. De esta manera la fórmula que competiría contra el kirchnerismo y el macrismo sería Massa-Stolbizer.

 

En este sentido el líder de Avancemos en Misiones, Adolfo Velázquez manifestó que “los líderes de UNA (Sergio Massa) y el Frente Progresista (Margarita Stolbizer) fortalecen su vínculo. Tienen dos rivales electorales a vencer: por un lado el kirchnerismo y por el otro al macrismo, quienes demostraron ser lo mismo”.

 

Por otro lado el conductor de Avancemos planteó que “los sondeos muestran que la pelea no está cerrada al macrismo y a Cristina Kirchner, como desean desde la Casa Rosada, y que todavía queda una franja importante por afuera de esos espacios”.

“Según los datos que venimos estudiando, se observa al Frente UNA de Sergio Massa en la disputa por el primer lugar, mientras que la tercera indica que el 46% no se identifica con el PRO ni los K’, esto da una proyección de Massa y Stolbizer en caso que vayan juntos, una gran posibilidad electoral y una opción real para los argentinos que no quieren más el pasado y que se encuentran decepcionados con el macrismo”, apuntó el diputado provincial.

 

“A la gente la plata no le alcanza, hay que equilibrar fuerzas, y proteger a los que menos tienen, los trabajadores, la clase media, los que son bases de esta sociedad misionera y argentina”, afirmó Velázquez; quién además remarcó que la “falta de sensibilidad de los Gobiernos (por el nacional y el provincial) solo ha perjudicado a las clases sociales más desprotegidas. Este es un Gobierno para ricos”, sentenció.

 

Asimismo afirmó que “hay millones de argentinos que la siguen pasando mal y son los más perjudicados por las decisiones que toma el Gobierno de Mauricio Macri cada día, por la idea de querer resolver la macroeconomía. No hay posibilidades de que los misioneros y los argentinos de clase media y ni hablar de los más empobrecidos, puedan desarrollarse con este Gobierno”.

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Novedades en el panorama electoral

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En los últimos días se produjeron algunas novedades en el mapa pre-electoral, que algo nos dicen sobre cómo se organizará la oferta de candidatos de cara a las PASO. Entre otros sucesos, De la Sota declinó su postulación en Córdoba, Lousteau se divorció -aparentemente, sin retorno- del PRO capitalino, Daniel Scioli se desdibuja en la provincia, Cristina Kirchner admitió que podría participar, Randazzo insiste, y Elisa Carrió condicionó su permanencia en el oficialismo. Todos los actores importantes del comicio han movido fichas.

A menos de un mes del cierre de listas, y a poco más de dos meses de las primarias, hoy sabemos lo siguiente:

– Cambiemos arranca la campaña con ventaja. El presidente Macri tiene buenos niveles de popularidad y aprobación de gobierno. Y también los tienen el Jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta y la gobernadora María Eugenia Vidal; de hecho, estos últimos gozan -en sus respectivos distritos- de niveles de aprobación e imagen positiva aún mejores que los del Presidente. Asimismo, Cambiemos es la marca política con mayor intención de voto de la Argentina: 38% a nivel nacional. Consistentemente con este punto de partida favorable, el oficialismo solo presentará listas únicas en las elecciones primarias del 13 de agosto: su planteo será la nacionalización de la elección, con un discurso unificado y candidatos que sean representantes del Presidente en las listas. La excepción sería Elisa Carrió, si es que finalmente lidera la lista de Cambiemos en la Ciudad: la famosa diputada es prácticamente la única voz disonante del oficialismo, que pone bolillas negras a ciertas decisiones del Presidente y, por momentos, condiciona su permanencia en el oficialismo a que sus demandas sean atendidas. Ella es plenamente consciente de que Cambiemos no puede darse el lujo de una ruptura. Pero aun así, en caso de que ella lidere la oferta de Cambiemos en la Ciudad, el PRO intentará retener el control de la campaña -hasta donde pueda. Macri ya lanzó a rodar el nombre de su candidato a senador bonaerense, Esteban Bullrich, esperando a saber si cuenta con la instalación suficiente: el dato saliente es que se trata de un ministro del gabinete nacional, y no una figura asociada a una “provincialización” de la elección.

– El peronismo, en cambio, aún debate formatos y estrategias, pero Cristina Kirchner se consolida como un actor protagónico. Cristina Kirchner, quien tiene más votos que otras opciones, y pretende que el peronismo en la provincia de Buenos Aires tenga una sola lista y un discurso unificado frente al oficialismo. Tiene varios argumentos de su lado, y uno de ellos es que hacer una PASO cuesta plata, y al peronismo hoy no le sobran recursos. Quien sigue decidido a competir contra ella en las primarias es Florencio Randazzo. Que haya una segunda lista peronista es el escenario preferido de Cambiemos -la fragmentación del peronismo es vital paria el triunfo cambiemita- y también de muchos intendentes del PJ, que pueden maximizar la cantidad de concejales. En una entrevista televisiva por C5N del 25 de mayo, Cristina Kirchner admitió que podría ser candidata, y presentó un conjunto de propuestas fuertemente críticas de la política económica de Dujovne y Sturzenegger. Habló de emergencia alimentaria y farmacológica, con regulación de precios “en toda la cadena de valor”; también habló de reversión de los aumentos tarifarios en servicios públicos, y de revisar la deuda emitida desde que Macri llegó al gobierno. Si Cristina Kirchner llegara al Senado, no solamente ocuparía un lugar destacado dentro del bloque peronista por el peso propio de su persona, sino que también podría liderar muchas iniciativas legislativas que podrían limitar la política económica del Presidente. Algo así como lo que pasó con el Grupo A del año 2009.

– La “Tercera Vía” dio algunos pasos, pero no termina de constituirse como tal. Lo más relevante de los últimos días fue el lanzamiento definitivo de Martín Lousteau en la Ciudad. Paralelamente, Sergio Massa y Margarita Stolbizer hicieron lo propio en la provincia de Buenos Aires. Allí, Massa y Stolbizer dijeron que buscarán acercamientos programáticos con Lousteau, pero aclarando que pertenecen a espacios políticos diferentes. Lousteau es aliado de los socialistas porteños, que son fines a Stolbizer y están emparentados con los socialistas santafesinos. Pero el partido que lideran Binner, Bonfatti y Lifschitz rechaza una alianza con Massa. A su vez, Massa tiene un acuerdo con De la Sota -fueron aliados en las elecciones de 2015- pero Schiaretti y Rogelio Frigerio lograron que De la Sota se baje de la campaña, y que el cordobecismo tenga una participación “de baja intensidad” en las elecciones nacionales. Todos los actores de la “Tercera Vía” (Massa, Stolbizer, De la Sota, Lousteau, el PS santafesino) están vinculados, pero no son capaces de conformar un frente electoral nacional. Esto beneficia a Cambiemos, pero no quita que cada una de estas fuerzas pueda hacerle daño al oficialismo nacional en sus respectivos distritos.

En suma, Cambiemos arranca con ventajas, pero enfrenta incertidumbres y dilemas aún no resueltos en esta elección de dos tramos (PASO el 13 de agosto, general el 22 de octubre) que tendrá gran incidencia en el rumbo de su gobierno para 2018 y 2019. Quedan por delante diversos interrogantes, cuya evolución deberemos monitorear en las próximas semanas:

– ¿Los candidatos de Cambiemos podrán capitalizar los niveles de popularidad y aceptación de Macri, Larreta y Vidal? El comando electoral cambiemita parte de este convencimiento, y es probable que así suceda, pero conviene recordar que la historia no es tajante al respecto. ¿Cambiemos, como coalición electoral, se mantendrá unida? Los riesgos de ruptura son bajos, pero el malestar en algunos dirigentes radicales, las acusaciones de Carrió contra funcionarios macristas y el pase de Lousteau a la oposición son señales de alerta.

– ¿El peronismo logrará unirse, y aceptará sin reticencias una candidatura de CFK en la provincia de Buenos Aires? La ex Presidenta no solo tiene un buen caudal de votos, sino que representa opciones de política económica más heterodoxas que el resto de los dirigentes peronistas; entre CFK, Magario y Randazzo el peronismo se debatirá hasta el final, y decidirá en función de qué candidatura garantice mejores resultados electorales.

– ¿La “Tercera Vía” podrá construir una alianza nacional? Las probabilidades lucen bajas, porque no hay un liderazgo claro y porque los gobiernos provinciales de Córdoba y Santa Fe no parecen proclives a meterse en una empresa tan ambiciosa. Pero no hay que descartar que prospere un entendimiento entre Massa, Stolbizer y Lousteau.

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El sentido de la fiesta

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“No hay motivo para una Fiesta Patria, cuando buena parte del Pueblo no está invitado“. La frase, dura, no es de la oposición. La dijo el Arzobispo de Buenos Aires en el Tedeum del 25 de Mayo, ante el rosto pétreo del presidente Mauricio Macri. No pudo ser un mensaje menos conciliador para el Gobierno. Afuera no hubo festejos populares ni olor a una movilización que recuerde la germinación de la Argentina moderna.
El cardenal Mario Poli no dejó lugar a interpretaciones. Advirtió que “la inequidad genera violencia”.
El Presidente no pudo quejarse demasiado. Fue él quien pedía recuperar la sobriedad del Tedeum. Es que el mismo mensaje, dicho en otro momento, caía bien. “Todos aspiramos a que cada vez más se achique la brecha que separa las clases sociales en la Argentina”, sostuvo Poli en la misma celebración de 2015. Ese día sí hubo un festejo multitudinario en la plaza de Mayo.
El modelo y los tiempos han cambiado en Latinoamérica. Brasil y Argentina son las banderas del nuevo tiempo.
Sin embargo, el sinceramiento económico y la austeridad hacen que la “fiesta” sea de pocos. La promesa de orden y transparencia, compartida en el cono sur por los nuevos presidentes, contrasta con la realidad.
La represión en Brasil avergüenza a la derecha prolija que pretendía expandirse y tenía como blanco a Nicolás Maduro y Venezuela, acosada por protestas callejeras y brutales respuestas policiales. El Ejército que Michael Temer sacó a la calle para frenar las movilizaciones en su contra desde que se escuchó la grabación que lo involucra en el escándalo de las coimas, trae a la memoria los peores años de Latinoamérica.
Y, peor, deja sin argumentos al establishment que pretendía desterrar cualquier vestigio de los gobiernos “populistas”.
El golpista Temer tuvo que recostarse en los generales del Ejército, que le garantizaron el apoyo de las armas ante la cada vez más violenta reacción de los brasileños que salieron a copar las calles. Tradicionalmente más calmos, los brasileños ya habían salido a protestar contra Dilma Rousseff. Pero en aquella oportunidad, reclamaban por aumentos en el transporte y la ampliación de derechos sociales.
Ahora exigen que se convoque a elecciones en medio de una brutal crisis política desatada por las revelaciones que involucran directamente a Temer con el cobro de coimas por parte de congresistas.
El escándalo es tan profundo que ni siquiera los aliados le dan vida a Temer y ya preparan el operativo de “transición” para evitar las elecciones directas en las que se pueda imponer Lula Da Silva, el gran favorito para las presidenciales.
Todavía no puede tomarse dimensión del efecto económico de la crisis, pero la parálisis y la retracción causarán un daño profundo en la Argentina, que tiene a Brasil como principal destino de sus exportaciones.
Pero como explican los economistas Martín Leiva Varela y Guillermo Knass en un artículo publicado en Economis, en la relación desigual, pierde Argentina. Su principal proveedor de importaciones fue Estados unidos (17,3% del total) seguido de China con un 17% y recién en un cómodo tercer lugar, Argentina participa en el 6,6 % de sus compras al exterior. O sea, Brasil representa el 25 por ciento de las compras al exterior desde este país, pero apenas el 6,6 por ciento de las suyas.
Temer quiere resistir, pero el mismo establishment ya decidió su salida. Solo resta establecer cuando.
Como una herida sangrante, el escándalo de las coimas debe contenerse antes de que el mismo sistema político sea acorralado por un “todos saem”, versión carioca del “que se vayan todos”.
El delator que involucró a Temer es el mal menor para la clase política brasileña, apenas una muestra de su descomposición. Todos están bajo sospecha, como con la famosa Banelco de De la Rúa.
El problema mayor, para Brasil y especialmente para la Argentina, es Odebrecht, la constructora que pagó millones de dólares en coimas a funcionarios de toda la región y que tiene jugosos negocios en estas tierras. Nadie se anima a abrir la Caja de Pandora por temor a las pestes que se pueden descubrir.
La revelación de las coimas hasta provocó un nuevo berrinche de la senadora Lilita Carrió, quien deslizó que el Gobierno ofrece impunidad para los involucrados, incluido el ex ministro de Planificación, Julio De Vido.
En nombre de la transparencia, el Gobierno de Macri hizo una jugada audaz para evitar que los datos de las operaciones realizadas en la Argentina sean conocidos sin un tamiz precio. Ofreció negociar directamente con la empresa a cambio de información, situación que roza la ilegalidad. Sin conocer los datos, el ministro de Justicia, Germán Garavanno, se apuró en asegurar que se pagaron 35 millones de dólares en coimas, pero únicamente a funcionarios del gobierno anterior.
Sin embargo, el socio argentino en varias obras, fue Ángelo Calcaterra, el primo presidencial, a cargo de Iecsa, la constructora de la que, con el escándalo en marcha, se desprendió.
Hasta ahora, el único directamente apuntado fue Gustavo Arribas, un hombre de confianza de Macri, designado como jefe de los espías, quien habría recibido 800 mil dólares en coimas.
De todos modos, queda poco tiempo para seguir con la incógnita. La justicia brasileña enviará todos los videos de las delaciones a la procuradora Alejandra Gils Carbó. La Caja de Pandora podría generar un vendaval.
Las implicancias del caso pueden conocerse en momentos en que parece haberse largado definitivamente la campaña electoral, lo que podría complicar la estrategia del Gobierno.
Cambiemos apuesta a ratificar la vigencia del nombre de la alianza. Y sin resultados concretos para mostrar, el contraste es lo que mantiene vivas las esperanzas de un resultado electoral positivo.


La economía no repunta y cada vez es más difícil para los funcionarios sostener la idea de que los brotes verdes preceden a una gran cosecha. La inflación de mayo volverá a ser elevada. El déficit fiscal se disparó 71,3 por ciento interanual y según el Ministerio de Hacienda, en el primer cuatrimestre el resultado financiero de las cuentas públicas arroja un déficit de $ 119.649 millones, un 47% más que el que se verificó en el mismo período del año anterior. El consuelo, para el ministro Nicolás Dujovne, es que los ingresos crecieron a un ritmo de 40 por ciento interanual –producto de la inflación-, mientras que los gastos primarios lo hicieron al 36 por ciento, diferencia explicada por el ajuste. Pareciera de otros años, pero a los tarifazos se suman recortes sensibles, como los medicamentos gratuitos para los abuelos.
El modelo elegido para controlar la inflación con tasas altas, genera una fiesta privada, VIP, con tarjetas de exclusividad. No es un eufemismo. “Las acciones argentinas de fiesta: prevén fuertes flujos del exterior”, tituló el diario La Nación.
La nota alude a que el banco JP Morgan considera que no hay chances casi de que el país no sea reclasificado en junio como mercado “emergente”, lo que podría significar un flujo de más de US$ 1000 millones para la compra de acciones de activos argentinos.
La vigencia de Cristina es, a la vez, un bálsamo para el Gobierno. Es la ratificación de pertenencia de su núcleo duro. Pero comienzan a aparecer algunas señales que deben ser leídas con atención.
Una encuesta de Analogías, coloca a la ex Presidenta y los candidatos del peronismo por encima de cualquier otro en Buenos Aires. Baja la intención de voto con ella como candidata, pero al mismo tiempo, la diferencia se estira si ella está en la boleta.
Otro trabajo, realizado por el consultor Gustavo Córdoba, advierte que en Buenos Aires, el 46,3 por ciento de los consultados desaprueba totalmente al gobierno de Macri, con un crecimiento de dos puntos desde abril. El 41,8 por ciento de los consultados advierte que su situación económica empeorará, la peor expectativa desde agosto del año pasado. El 57,9 por ciento cree que está peor desde que asumió Macri y el 56 por ciento rechaza la idea de darle un “voto de confianza” en octubre.
Los números son menos duros si se extiende la muestra al país. Un sondeo general realizado por Córdoba le da mayores expectativas a Macri, aunque no oculta el pesimismo de los encuestados. El nivel de desaprobación del gobierno cae a 41,1 por ciento y el 36,1 por ciento cree que su situación empeorará.
Y un dato clave: el nivel de imagen negativa de Cristina es más alto que el del resto de los posibles aspirantes, con 52,6 por ciento, cinco puntos más que la de Macri y tres más que Massa. Por eso, el voto de confianza es una opción para el 44,3 por ciento de los consultados, contra 51,4 que lo rechaza, un promedio más bajo que en provincia de Buenos Aires.
“La síntesis brutal del estudio sería que están todos convencidos que no hay aciertos del Gobierno de Macri, pero el voto aún no depende del factor de la evaluación del desempeño sino de la satisfacción que aún persiste en el votante de Cambiemos por haber sacado del poder a CFK”, explicó Córdoba.

Lo cierto es que Cristina conserva una centralidad inusitada. El 25 de Mayo fue un día en el que la política estuvo candente. Macri por la mañana en el Tedeum y por la noche, el relanzamiento de Sergio Massa y Margarita Stolbizer en la alianza #Nace1País. La ex Presidenta eligió una entrevista en vivo con el canal porteño C5N que marcó niveles inéditos de audiencia y reconfigurará el escenario político de la oposición.
La ex mandataria cuestionó al gobierno de Macri por su “insensibilidad social” y los sucesivos tarifazos. Propuso como medidas declarar la emergencia alimentaria, laboral y tarifaria.
Por último, y lo más esperado, habló de su propio futuro: Cristina admitió que “si es necesario”, será candidata en octubre, pero abogó por la unidad del peronismo para enfrentar al Gobierno, incluso con Florencio Randazzo, el díscolo ex ministro que también tiene sus aspiraciones.
En los otros canales había desesperación, no solo por el rating perdido, sino por contestar. “Si Cristina vuelve a aparecer, vamos a volver a frenarla como hace cuatro años”, lanzó Sergio Massa, eligiendo claramente a su rival para octubre. “No nos van a condenar para elegir entre un gobierno para ricos y un gobierno de ladrones”, afirmó. Uno de los gobiernos terminó hace año y medio.
Desde un tercer canal, Marcos Peña buscó poner tranquilidad al escenario electoral: “Cristina no va a ganar porque la gente no quiere volver al pasado”.
Entre tanto río revuelto, Misiones disputa su propio partido. Faltan pocos días para conocer las primeras definiciones rumbo a octubre.
Los socios de Cambiemos se juegan una parada brava para sumar votos a la Nación. La decisión es que no haya internas y que los candidatos sean elegidos por consenso. En el radicalismo todavía dudan, pero todo indica que se decantarán por retener la candidatura de Luis Pastori a diputado nacional y conformarse con algunas bancas en la Legislatura provincial.
Como única oposición local y nacional, el espacio de Avancemos –conformado por el massismo, radicales de Vanguardia y Trabajo y Progreso-, sumó al Socialismo en la búsqueda de extenderse a toda la provincia. Avancemos se hace fuerte en la Legislatura, donde inyecta proyectos de manera permanente, como marca distintiva.
La Renovación es el espacio que tiene menos conflictos de cara a octubre. “La fortaleza y la verdadera representatividad de la Renovación es pensar los problemas y sus soluciones desde Misiones y para los misioneros”, definió Ricardo Wellbach, uno de los principales hombres de acción política dentro del oficialismo. Los candidatos serán elegidos por consenso y con un claro sentido de pertenencia.

El gobernador Hugo Passalacqua enarbola esa bandera en cada minuto de gestión. Aunque no comparte los ideales del Gobierno nacional, acompaña cuando es necesario y saca provecho, cuando puede, de una cercanía que le permite conseguir medidas que beneficien a Misiones. El acuerdo para que haya un vuelo directo entre las Cataratas del Iguazú y Madrid, es una muestra de ello. Fue el ministro de Turismo de la Nación, Gustavo Santos, uno de los principales impulsores del acuerdo con la firma española Globalia. Los cinco vuelos directos que se proyectan no serán simplemente una unión entre dos ciudades. Para Iguazú se trata de la puerta de Europa. Un nuevo mundo se abre para el turismo provincial.

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