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País riesgo certeza

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En medio de una semana negra -si aún cabe- para la economía del país, el presidente Mauricio Macri admitió en forma tácita que no tiene el control, por lo que “hay que acostumbrarse a convivir con la volatilidad” financiera y del dólar. Después atribuyó la crisis a la “incertidumbre política” que genera el hecho de tener que ir a elecciones, con el fantasma de Cristina Fernández cada vez más agigantado por las encuestas. Pero que Cristina esté arriba en las encuestas no es más que una señal del fracaso del Gobierno en hacer olvidar el pasado. En los años de inflación k, parar la olla llena no era una preocupación para miles de familias que hoy están pasando horas dramáticas.
Casi a la misma hora que el precio del dólar dinamitaba la poca entereza del plan “Precios Esenciales”, el Frente Renovador de la Concordia presentaba a sus candidatos para las elecciones del 2 de junio, con un mensaje del candidato a gobernador, Oscar Herrera Ahuad: “No hay promesas, sino la convicción de ratificar las políticas públicas de crecimiento y desarrollo de Misiones”.

Podrá gustar o no el contraste, pero ante la crisis política del Gobierno nacional, la Provincia navega en aguas calmas.
El Presidente busca su reelección sin ofrecer más que la promesa vaga de sostener un cambio que trajo consigo más inflación, caída del consumo, cierre de empresas, pobreza, desempleo y desilusión. Y deuda, mucha deuda. Los “mercados”, amigables en su llegada, parecen ya no estar convencidos de que sea imprescindible su continuidad: buscan un plan V e incluso, no se asustan de un eventual retorno de la ex presidenta Cristina Fernández.
La constante búsqueda de culpables externos para el derrotero de la crisis y la extensa agonía de la recesión, ya no convence y las encuestas marcan que la intención de voto de Macri baja en la misma proporción en la que sube el dólar, lo que complica cada vez más las chances de Cambiemos y sus candidatos en las provincias. En Santa Fe, donde este domingo se harán las primarias, la alianza nacional aparece tercera cómoda en las encuestas.
Por el contrario, los oficialismos provinciales se hacen fuertes desde la distancia.
La certeza que ofrece Herrera Ahuad se fortalece en la reflexión de Carlos Rovira, sobre los candidatos de la Renovación: Es una oferta obediente con el pueblo de Misiones, no de los mandatos partidarios”; explicó el conductor de la Renovación y tercer candidato a diputado provincial, detrás del actual gobernador Hugo Passalacqua y de Rita Núñez, otro nuevo rostro de la lista de candidatos.
Las listas de la Renovación inauguran una nueva era para el espacio político que nació en 2003. La fórmula compuesta por Oscar Herrera Ahuad y Carlos Arce representa a dos hombres que no hacían política antes de 2003.
El actual vice conoció a Rovira en Colonia Fracrán, donde el entonces gobernador le pidió “una mano” para enfrentar la mortalidad infantil, por entonces de 32 por mil meses -antes del estallido de la crisis en 2001- y hoy en 6,2 por mil.
El presidente del Instituto de Previsión Social hasta hace cuatro años era un médico del sector privado y fuera de la Renovación.
Lo mismo sucede con las tres primeras mujeres de la lista: Rita Núñez, Anazul Centeno y Soledad Balán. Todas iniciaron su contacto con la política de la mano de la Renovación, aunque individualmente muestran un extenso compromiso social.
Rovira, tercero en la lista de diputados, parece haber plasmado en la lista de candidatos, aquello que imaginó en 2003 cuando convocó a radicales, peronistas e independientes a la génesis de un proyecto nuevo, hoy sostenido en la dinámica del “misionerismo”.
Julio Peterson es otro ejemplo llamativo: participó del tractorazo yerbatero de 2001 y después encabezó otro en 2007. Hoy busca representar a la chacra desde una banca, lo mismo que Omar Olsson, por el sector tabacalero.
“La vara está muy alta en las políticas públicas y tenemos el compromiso con Arce de asumir esa responsabilidad, con este equipo que tiene ADN de los misioneros”, graficó Herrera Ahuad.
En la otra vereda, Cambiemos tuvo problemas para cerrar listas. Anotó más sublemas de los que pudo completar y tiene a 76 candidatos que se postulan al mismo tiempo para intendente y concejal. “Juegan a ser concejales y como no hay nadie mejor instalado, van también como intendentes”, confesó un joven armador del radicalismo.
El presidente/interventor de la UCR, Francisco Fonseca, hace unas semanas había reconocido -sin querer- que la apuesta era ganar en algunos municipios.
Los principales candidatos ya tienen cargos estatales. Jorge Lacour y Roxana Paola Larraburu Velázquez, ambos delegados de Migraciones, encabezan la lista de diputados. Sigue Jorge Ratier Berrondo, actual diputado del PRO y Cynthia Marcela Cardozo, una ex concejal radical. El delegado de Anses, Marcelo Julién también se ofrece como candidato a intendente de Posadas.  
En Cambiemos hasta este sábado no hubo mucha acción de campaña. La crisis nacional paraliza los timbreos y la actividad pasa más por redes sociales o minireuniones.
Pero el acto de lanzamiento de campaña la rebautizada alianza “Juntos por el Cambio”, fue un estímulo para los candidatos que llenaron uno de los salones de La Aventura, en Posadas. La invitación repitió un eslogan que contrasta con el momento de zozobra económica: “Si nos animamos, podemos vivir mejor. Este sábado empezamos a ganarle a la resignación”.
Es la misma lógica presidencial. No es que haya crisis, sino que los argentinos no se animan a vivir mejor. No es que haya crisis, si no que sobran los resignados.
“Los misioneros queremos luz sin cortes, agua potable en todos los hogares, mejor educación y salud de calidad en toda la provincia”, sostuvo el senador y candidato a gobernador Humberto Schiavoni. Y agregó: “Queremos un Gobierno que esté cerca de la gente, que escuche a los misioneros, que genere trabajo y que sobre todo tenga ganas de animarse al cambio para vivir mejor”.
Ni una sola mención a la gestión nacional, del que parecen querer desentenderse. La parábola es llamativa: en las dos elecciones pasadas, la palabra Cambiemos identificaba. Ahora se llaman distinto y algunos candidatos, especialmente del radicalismo, obviaron cualquier vínculo visual. De cualquier modo, Schiavoni negó que haya un plan V para reemplazar a Macri. “Absolutamente descartado, nunca existió. Eso fue una idea de los colegas de ustedes (los periodistas)”, apuntó.
La crisis nacional impacta en el Cambiemos local, como en otras provincias. Una encuesta conocida esta semana, ubica a la alianza nacional con apenas 16 por ciento de intención de voto, ocho puntos abajo de los indecisos y 23 puntos de la Renovación. La misma encuesta muestra a la Renovación con 35 puntos, contra 15 de Cambiemos. En la disputa por la intendencia de Posadas, Joaquín Losada se mantiene arriba y Leonardo Stelatto muestra un fuerte crecimiento en comparación con los primeros sondeos. 

En el Frente Popular, Agrario y Social hacen números con la crisis de Cambiemos y el crecimiento en las encuestas de Cristina. La apuesta fuerte es retener y ampliar el número de bancas en la Legislatura. Las encuestas, sin embargo, pueden dar una sorpresa, ya que no se descarta que si persiste la crisis nacional, Cambiemos retroceda más en intención de voto.
Es que la volatilidad financiera y la casi nula reacción del Gobierno, siquiera para ensayar alguna explicación, están generando un fuerte descontento social. Los Precios Congelados, lanzados hace apenas una semana y que deberían entrar en vigencia este lunes, ya perdieron toda la fuerza inicial y nadie cree realmente que sirva para contener la inflación con un dólar en alza que presiona sobre otros precios como el combustible.

Economistas y empresarios dudan de la estrategia oficial para calmar la economía y lograr algún tipo de reactivación. Siquiera los dólares de la soja y las tasas al 72 por ciento parecen ser suficientes para generar algún brote verde.
Un hombre de negocios misionero advirtió que la festejada reducción del déficit fiscal no es tal si se toma en cuenta la deuda y los intereses, además de la excesiva colocación de Leliqs, que entraron para reemplazar a las Lebac.  
No le falta razón: los recursos están creciendo por debajo de la inflación debido a la dinámica de la recaudación tributaria y al crecimiento en las transferencias automáticas a provincias, mientras que el déficit financiero aumentó 32% en marzo contra marzo de 2018.
Si no se desactiva la emisión de Leliqs, es igual a seguir emitiendo. Acá la única salida es un nuevo plan Bonex”, graficó. La entrega de un bono compulsivo no es nueva. Carlos Menem ya lo hizo en 1989 para frenar la hiperinflación.
Sin embargo, no hay indicios sobre lo que hará el Gobierno. Parece todo destinado a ganar tiempo hasta las elecciones: “Mi primera prioridad es terminar el mandato. Recién después tratar de ganar la próxima elección”, cuenta que Macri les dice a sus íntimos,el periodista de Clarín, Marcelo Bonelli.
El gurú Durán Barba cambió el eslogan de “mejor equipo” por otro más light:  “Hay una gran preocupación por la economía, y eso nos está perjudicando, pero en el concurso de los menos malos, claramente ganamos. Somos los menos malos “. Parece poco para resolver la crisis de confianza.
“Es que el gobierno ya no tiene reputación, y si no tiene reputación es porque no cumplió lo que prometió (“En mi Gobierno la inflación no va a ser un problema). Ya nadie espera que cumpla en los últimos meses, el problema es que no solo adentro no le creen, afuera tampoco le creen y no le van a prestar, por eso sube el riesgo país. Van a faltar dólares el año que viene (o antes), la gente lo sabe y sale desesperadamente a comprarlo”, analizó un economista misionero.
Otro dirigente empresario sostuvo que “las medidas anunciadas por el Gobierno no son del gusto del círculo rojo. Lo ven a Macri muy timorato, sin salir a hablar con autoridad para que los que deciden se den cuenta que es él que manda  A los problemas económicos se suma la falta de política. ¿Quién iba a creer que los radicales le iban a marcar la cancha dándole letra sobre las medidas infantiles y encima corriéndolo por izquierda que si no se van con Lavagna?”, se preguntó.
Para colmo, agrega el corredor de Bolsa, Diego Hartfield, el dólar se aprecia en el mundo, por lo que el castigo será más duro para economías endebles como la de Argentina.
Misiones elige gobierno el 2 de junio. El Gobierno provincial buscará blindarse ante la crisis con medidas propias. Este lunes el vicegobernador Oscar Herrera Ahuad presentará un incentivo de 100 millones de pesos para que comience la cosecha yerbatera, destinado a cooperativas que podrán acceder a créditos a una tasa del 14 por ciento y un plazo de pago de 48 meses. Es algo que no se consigue en el resto del país.
El miércoles el gobernador Hugo Passalacqua dará su último mensaje en la apertura de las sesiones de la Legislatura -que pasará a integrar desde diciembre- y se espera que haya una ratificación del modelo “misionerista” en el contenido del discurso. “Cercanía, austeridad y una agenda definida de prioridades”, serán los ejes.

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Duro de bajar: luego de un inicio en retroceso, el dólar operó en alza y en Posadas se vende a 47,50

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A pesar de un inicio tranquilo, la divisa estadounidense tuvo un fuerte rebote y cerró, en promedio a $46,90 en bancos y agencias de la City porteña. En Posadas siguió la tendencia alcista y cerró en 47,50 en las agencias de cambio.
En una semana llena de tensión, producto de la creciente incertidumbre tanto política como económica, el dólar se disparó un 9,1% en la semana y terminó a 47,50 pesos por dólar en las agencias de cambio de Posadas. En la city porteña rozó los 47 pesos por dólar, pese a que las tasas se ubican en su valor más alto desde octubre.
El billete, en este sentido, cerró en el récord de $ 46,90 tras haber avanzado este viernes un 1,7%. Fue una jornada de extrema volatilidad, en la que tocó mínimos en los $ 45,45 durante la primera parte. El minorista acompañó el recorrido del Mercado Único y Libre de Cambio (MULC), donde la divisa ascendió un 9,7% en la semana a $ 45,97, la mayor suba desde septiembre de 2018.
Este viernes, en tanto, saltó un 2,4% en una rueda donde pudo haber influido el cierre de fin de mes y las medidas de fuerza dispuestas para el martes próximo. Operadores señalaron que la rueda se desarrollo en medio de una demanda por cobertura intensa y sin la agresiva intervención oficial del jueves.
“La suba se produjo debido a la creciente expansión de pesos que viene dejando como saldo las licitaciones de Leliqs”, destacó el economista Gustavo Ber, quien agregó que “los inversores reconocen que incluso los respiros pueden resultar efímeros ya que la volatilidad seguirá vigente ante la elevada incertidumbre política”.
El Banco Central colocó en la segunda subasta Letras de Liquidez (‘Leliq’) por $ 46.139 millones a una tasa promedio del 72,646%, contra el 71,629% de la licitación previa. Esta colocación anotó un rendimiento máximo del 73,25% y un mínimo del 71% en el plazo de diez días.
La tasa de referencia para las ‘Leliq’ del día se ubicó al 71,868% (el cierre previo había sido del 71,039%), mediante una absorción total de $ 196.586 millones (liberó $ 59.000 millones). Se trata del rendimiento más alto desde octubre. Durante la semana, la autoridad monetaria dejó sin renovar $ 144.144 millones.

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El dólar cerró a 47 pesos para la venta en Posadas tras una jornada muy volátil

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Luego de una jornada muy volátil, donde la divisa norteamericana llegó a venderse a 49 pesos por dólar, por la tarde se estabilizó en 47 pesos por dólar. En tanto los valores para la venta de la divisa norteamericana se mantienen creciendo a ritmo nominal.
Una batería de medidas dispuesta por el BCRA logró que retroceda el tipo de cambio, aunque finalizó en un máximo histórico. Por su parte, una recomposición de la demanda de bonos bajó el índice de probabilidad de default.
 

En una jornada de mucha volatilidad y nerviosismo tanto en los mercados internacionales como en el local, el dólar y el Riesgo País recortaron posiciones luego de tocar máximos, que en el caso del tipo de cambio, superaron la marca histórica.
El dólar, que atravesó los $47 en el mercado minorista de la city porteña, retrocedió hasta los $46,089, estableciendo un nuevo techo, de acuerdo al promedio del Banco Central. Si bien la cotización cedió lugares, el resultado del día fue al alza, ya que se produjo una suba de $1,17 en relación al cierre previo.
En la plaza mayorista, en tanto, el dólar se desplomó desde picos de $46,60 para cerrar en $45,90, que de todas formas fue un resultado 95 centavos superior al cierre del miércoles.
¿A qué se debió la abrupta caída desde el pico? “Suba de tasas, ventas del BCRA en los mercados de futuros y ventas de bancos oficiales fueron la estrategia utilizada para corregir la fuerte suba del inicio de la jornada”, explicó Gustavo Quintana, operador de PR.
La tasa de interés promedio subió fuertemente, 2,67 puntos porcentuales en relación al cierre previo, y finalizó la rueda en 71,039, cerca de los máximos históricos.
“Como argumento de lo ocurrido por estos saltos del tipo de cambio, en el mercado se comentaba que había bancos, empresas e inversores tomando coberturas, incluso por la abrupta baja del valor de los bonos argentinos en dólares, que llegó a un 7% de pérdida en un momento”, destacó el operador Fernando Izzo, de ABC Mercado de Cambios.
En cuanto al retroceso del Riesgo País, que cayó desde picos de 1011 puntos básicos hasta 937, incluso por debajo del cierre anterior.
Ayudó a ese declive un repentino interés por bonos argentinos de los que se estaban desprendiendo los inversores, haciendo bajar su precio. La reactivación de la demanda les dio impulso a los papeles, haciendo que se desinfle el índice de probabilidad de default.
Una mañana agitada
Cabe recordar que la gran incertidumbre política y económica que se vive por estos días en Argentina, algo que reconoció el propio Mauricio Macri, hizo que el miércoles el riesgo país saltara 11% hasta los 950 puntos básicos -llegó a 963 durante la jornada- (nuevo máximo en 5 años), y los títulos nominados en dólares, como el Bonar 2024, sufrieran caídas de hasta 6,2% (ya rinden hasta casi 20% anual).A la par, la bolsa porteña derrapó casi 4%, y borró así las ganancias (leves) anuales en pesos, mientras que las acciones argentinas en Wall Street se hundieron hasta 13,7%.
Para el Banco Central la zona de no intervención sigue siendo entre 39,755 – 51,448 pesos por dólar. Y el promedio de venta minorista en los mercados porteños al mediodía de la fecha es de 47,51 pesos por dólar.
Por una mayor demanda por cobertura, el dólar se dispara este jueves un 5,7% o $ 2,59 a $ 47,51 en bancos y agencias de la city porteña, según el promedio de ámbito.com.
 

Se da en sintonía con el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), donde la divisa salta 5,2% o $ 2,30 a $ 46,25 por la incertidumbre política y económica que genera desconfianza en los mercados, señalaron operadores.
En la plaza informal, por su parte, el blue avanza $ 3,50 a $ 48, en cuevas de la city porteña.
Mientras tanto el Banco Central subastó un total de u$s 60 millones, en dos veces, a un precio promedio de $ 43,5316 y de $ 43,8659.
El BCRA convalidó el miércoles un alza en la tasa de Leliq, que en promedio se ubicó en el 68,366% (44,5 puntos que ayer), y adjudicó $ 172.399 millones, frente a un vencimiento de $ 198.315 millones, por lo que liberó $ 25.916 millones.
Demoledor diagnóstico del Financial Times sobre la Argentina: “Está al borde de la cornisa”. El periódico británico alertó por la escalda del riesgo país, la devaluación del peso, la creciente inflación y el alto nivel de endeudamiento del gobierno de Macri. “Hasta que pueda encontrar una manera de avanzar en estos temas, la situación solo va a empeorar”, aseguró.
La nota se titula “Argentina está en la cornisa” y fue firmada por la periodista Colby Smith, residente en Nueva York. “El enfoque de su gobierno para lidiar con la volatilidad del mercado y mantener contentos a los electores está fracasando de cara a las elecciones presidenciales de octubre”, señaló el diario británico.
Según la publicación, durante el mando de Mauricio Macri el país se consolidó como “el segundo tomador de deuda soberana más riesgoso del mundo detrás de Venezuela”, a pesar de haber recibido el programa de crédito más grande en la historia del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Smith remarcó que la escalada del riesgo país, que ya superó los 1.000 -ella llegó a escribir 928-, es el nivel más alto desde que Cambiemos llegó al poder. Al mismo tiempo, alertó por la caída de los bonos argentinos en los mercados internacionales y se animó a ironizar con el bono a 100 años que emitió Luis Caputo. Lo califica de “ridículo”.
 
 

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El Riesgo País alcanzó los 945 puntos y el dólar rozó los $45

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El índice de probabilidad de default alcanzó máximos de 5 años. El tipo de cambio, en tanto, experimentó este miércoles una de sus jornadas de mayor volatilidad.
El Presidente adjudicó la disparada al clima electoral. “Yo creo que (los mercados) están equivocados, que los argentinos no van a volver atrás”, afirmó.
El dólar experimentó este miércoles una de sus jornadas de mayor volatilidad en el marco de un fuerte ascenso del Riesgo País argentino, que alcanzó máximos de 5 años.
El tipo de cambio en el mercado mayorista ganó $1,55 en relación al cierre previo y finalizó la rueda en $43,95.
En la punta minorista, en tanto, la cotización cerró finalizó en $44,90, de acuerdo a la pizarra online del Banco Nación, $1,5 por arriba del cierre anterior. El promedio del Banco Central arrojó un cierre a $44,91, con varios bancos privados con cierres por arriba de los $45.
“Inestabilidad financiera internacional tuvo pleno impacto en el plano doméstico, que amplificó la mejora del dólar en el mundo”, explicó Gustavo Quintana, de PR.
El Riesgo País, por su parte, alcanzó los 945 puntos básicos, luego de que el presidente Mauricio Macri afirmara que el alza se producía porque “el mundo duda que por ahí los argentinos quieren volver atrás”, en relación a un eventual nuevo mandato de Cristina Fernández.
El Banco Central, por su parte, aceleró la suba de la tasa de interés y en la licitación de Leliqs de este miércoles convalidó un rendimiento promedio de 68,366%. Además, a instancias del ministerio de Hacienda, la entidad monetaria subastó otros US$60 millones del Tesoro Nacional.
El Presidente adjudicó la disparada al clima electoral. “Yo creo que (los mercados) están equivocados, que los argentinos no van a volver atrás”, afirmó.
Con el riesgo país en récord durante su gestión –hoy superó los 900 puntos-, el presidente Mauricio Macri adjudicó la disparada al “miedo de que los argentinos quieran volver atrás”, en relación a la incertidumbre política de cara a las elecciones en las que buscará su reelección-
El jefe de Estado aseguró: “Ahora está todo cruzado por la elección, el mundo duda que por ahí los argentinos quieren volver atrás y eso da mucho miedo al mundo, aumenta el riesgo país, toman posiciones defensivas, pero yo creo que están equivocados, que los argentinos no van a volver atrás”.
“Los argentinos aprendimos que la magia no existe, que el mesianismo nos lleva a destruir la sociedad y que los comportamientos patoteriles no sirven”, agregó.
En una entrevista con radio LT29 de Venado Tuerto, Santa Fe, luego de reunirse con productores locales en la localidad de Santa Emilia, en esa provincia, el Presidente sostuvo que “el discurso de que podíamos vivir con lo nuestro nos trajo un tercio de argentinos viviendo en la pobreza”, pero consideró que la mentalidad de los argentinos “está empezando a cambiar”.
En ese sentido, consideró que su política de exportaciones “está siendo un éxito”, y dijo que “no se para de exportar” a lugares como China, Corea y Japón, al tiempo que expresó que “ya hay 170 mercados nuevos abiertos”.
En otro tramo de la charla, el jefe del Estado afirmó que por “primera vez después de décadas, estamos atacando los problemas de fondo” que provocan la inflación, pero apuntó que el problema es que el país no tuvo antes “una política responsable que administre los recursos de manera inteligente, a favor de la gente y no a favor de la política”.
También en materia económica consideró que “se está saliendo lentamente de la recesión”, y aseveró que “la cosecha del campo va a ser un empujón muy fuerte”. Pero advirtió que “no hay atajos, no hay soluciones mágicas”.
En ese sentido, Macri reconoció que la “capacidad de consumo ha bajado”, y reafirmó que es fundamental vencer la inflación. “He visitado a más de 350 familias como presidente desde que estoy en ejercicio del poder”, contó el mandatario, porque dijo que se “necesita escuchar y entender todos los días (de boca de la gente) como están sintiendo” los cambios que se llevan adelante.
También advirtió que “hay mucha gente poniendo palos en la rueda” y que “estamos invadidos por el proceso electoral”, aunque todavía faltan meses para los comicios.
Finalmente, se refirió a Venezuela cuando habló de la situación energética. “Si creemos que la luz puede ser gratis, cada vez va a haber más cortes de luz”, sostuvo, para explicar que mientras que antes de su gestión los cortes “se habían quintuplicado, ahora bajaron un 40%”.
Macri se lamentó porque “el país se había quedado sin energía”, y recordó que “no se puede crecer sin energía. “Venezuela dice que le energía es gratis y no tiene más energía, no tiene agua. Es el camino de la destrucción de la sociedad”, dijo el mandatario, que agregó que “toda transición es dura”.

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A los inversores de largo plazo no les gusta el control de precios

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Luego del horrible e inesperado dato de inflación del 4,7% en marzo, sucedieron algunos movimientos interesantes en el mundo financiero. La suba de los precios en el primer trimestre se esperaba que fuera alta, pero el 11,8 por ciento acumulado superó todas las expectativas y llevó a muchos agentes del mercado a tomar decisiones drásticas.
La primera movida fue del Banco Central de la República Argentina, que hace unas semanas viene negociando con el Fondo Monetario Internacional, que es imposible que en Argentina el dólar flote libremente, (algo de eso se acordó apenas empezaba el programa, con las bandas que tenían un ajuste diario al alza donde el Banco Central podría intervenir comprando dólares si perforaba el piso o vendiendo si el precio superaba el techo). En el comienzo del nuevo plan había tanta volatilidad que lo que menos imaginábamos era que el tipo de cambio tocaría la banda inferior antes que la superior y por esa razón el BCRA salió a comprar en total unos 1000 millones de dólares en subastas diarias, emitiendo pesos y ampliando la base monetaria, decisión que terminó siendo un balazo en el pie.
Luego del mal dato de inflación de enero la situación cambió, las expectativas del mercado también y el dólar comenzó a recalentarse inesperadamente contra un BCRA atado de pies y manos para poder actuar, aún con esos 1000 millones comprados, hasta que el tipo de cambio llegara a la zona superior de la banda.
Como en Argentina tenemos un nivel de pass trough (traslado a precios de la devaluación) que es altísimo, luego del salto de la cotización del dólar en marzo, la inflación vino muy mala y llegaron las medidas de fuerza.
El FMI entendió que flotar libremente el dólar en Argentina no sirve porque nunca va a encontrar un precio de equilibrio ya que, al recalentarse la inflación, el tipo de cambio real (comparando precios contra países vecinos) vuelve a estar atrasado rápidamente requiriendo una nueva devaluación. Por ende, es importantísimo actuar también sobre expectativas y no dejar solo la escasa oferta de pesos como única herramienta.
Si bien se detuvo totalmente el excedente de pesos a costa de tasas altas que prometen emisión futura, hay una gran falta de confianza que no logra hacer reaccionar al mercado a que demande pesos y así poder estabilizar tanta volatilidad.
Dicho esto, el BCRA fijó las bandas para lo que queda del año, poniéndole un techo de $51,45 como zona de no intervención.
O sea, mucho poder de fuego para sostener el tipo de cambio en caso de que llegara a esa zona teniendo en cuenta los USD 150 millones que puede usar el BCRA más los USD 60 mm que tiene q vender el Tesoro todos los días. Eso hace un total de USD 210 mm en un mercado donde se opera en promedio unos USD 600 mm por día.
¿Le cree el mercado a la futura estabilidad? Bueno, ahí está la cuestión. Lo primero que tiendo a mirar es el dólar futuro de diciembre, que antes de la medida cotizaba a $59.50 y el miércoles luego de mucha volatilidad terminó en $58.50 ayudado también por la baja en el tipo de cambio.
Pero lo más interesante se empieza a ver en las tasas implícitas de esos contratos, recordemos que cada futuro de dólar cotiza aproximadamente al valor del tipo de cambio más la tasa anual de referencia, es decir, si el dólar valiera $10 y las tasas fueran del 12% anual, el contrato de futuro debería valer 10 centavos más caro por mes y así cotizar $11.20 a un año.
Por ende, si el mercado le cree al techo de 51,75 y el precio del contrato a futuro se acerca a ese precio, las tasas implícitas bajarían mucho, empujando al resto de las tasas, todo esto en el escenario más optimista.
Lo positivo del miércoles es que no solo los precios de los futuros bajaron sino también lo hicieron las tasas implícitas dando una mini señal de que el Mercado podría empezar a convalidar dichas tasas menores que tanto esperamos todos.

Pero la mala noticia la siguió dando el riesgo país, volviendo a golpear máximos deprimiendo los precios de los bonos en dólares a largo plazo, arrastrando también a nuestros bonos en pesos de mediano y largo plazo a rendimientos muy altos: por ejemplo, el TJ20 que vence en junio del año que viene, tiene una tasa interna de retorno de un 70% anual aproximado, dando una clara señal contraria a la anterior de los futuros de dólar. (Recordemos que dichas tasas están disponibles para todo tipo de inversores, chicos o grandes, a través de una sociedad de bolsa).
Eso nos alerta que a los inversores de más largo plazo no les gustaron en absoluto las medidas tomadas por el Gobierno de volver a intentar controlar precios, como ya lo hiciéramos tantas veces en nuestra historia, poniendo en juego el equilibrio fiscal que tanto necesitamos para poder tener estabilidad en el largo plazo, a costas de traer algo de alivio momentáneo teniendo en cuenta las elecciones de octubre.
Será muy importante seguir al mercado la semana que viene, a medida que vayan transcurriendo los días, para saber si se convalida la baja del tipo de cambio y eso trae tranquilidad a las tasas y por ende impacta al riesgo país o la situación es al revés, el riesgo país siga creciendo y se termine llevando puesto al tipo de cambio para una nueva etapa de mucha volatilidad. Dicho sencillamente, las opciones de inversión más agresivas estarán para los plazos más largos y aquellos más conservadores deberán situarse en renovaciones muy cortas a la expectativa de lo que suceda en el mundo político.

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