Paraguay

Para Estados Unidos, Paraguay es un paraíso de narcos y Argentina sacó buena nota

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El Informe Estratégico de Control de Narcóticos (INCSR, por sus siglas en inglés) es un documento que se publica cada 1 de marzo por el Departamento de Estado de los Estados Unidos. Paraguay es un “habitué” de esta “lista negra”. Estados Unidos, una vez más, sitúa al Paraguay como un centro para el tráfico de armas, de drogas, lavado de dinero y falsificación, especialmente en el área de la triple frontera, en el este del país. Una de las debilidades más notorias para los Estados Unidos son las instituciones financieras tanto públicas como privadas.

 

En cambio, sobre Argentina destaca que es un país de tránsito para la cocaína, pero que crece la preocupación por el consumo de “paco” -un derivado de la cocaína-, aunque lo sitúa como un problema “de los pobres”. Asimismo, el informe del departamento de Estado destaca que el Gobierno de Mauricio Macri ha adoptado “las mejores prácticas” basadas en el modelo aplicado en el país gobernado ahora por Donald Trump.

Misiones es una de las provincias tomadas como “ejemplo” en el combate al narcotráfico en los últimos meses. Durante 2016, solo la Policía de Misiones incautó más de 15 toneladas de marihuana, y en lo que va de este año la cifra ya supera los 6 mil kilos. En este contexto, el ministro de Gobierno, Marcelo Pérez expondrá la semana que viene en Estados Unidos sobre la problemática de la región y la dura lucha que se está dando al narcotráfico, además del trabajo articulado que se lleva a cabo con las fuerzas federales para combatir este delito.

Paraguay enfrenta varios desafíos en sus esfuerzos por reducir el tráfico y la producción de narcóticos. Paraguay es el segundo mayor productor de marihuana en el Hemisferio Occidental, con la mayoría de las plantaciones creciendo a lo largo de la frontera entre Paraguay y Brasil y luego exportado hacia Brasil y Argentina.

Es también un país de tránsito para la cocaína andina, destinada principalmente a los vecinos de Paraguay o Europa y otros mercados de ultramar. Los narcotraficantes explotan las fronteras del país, las pistas de aterrizaje clandestinas, las extensas vías navegables internas y las instituciones policiales y judiciales con recursos insuficientes y, a menudo, corruptas.

Las organizaciones criminales internacionales que operan a lo largo de la frontera entre Paraguay y Brasil también continúan involucrándose en el tráfico de armas, el lavado de dinero, la falsificación y otras actividades ilegales relacionadas con el narcotráfico.

En diciembre de 2016, las autoridades paraguayas detuvieron a seis presuntos afiliados del cártel de Sinaloa, con sede en México, en Asunción. Según informes de los medios de comunicación, las personas arrestadas supuestamente estaban tratando de establecer una ruta de tráfico de cocaína desde Colombia a Europa vía Paraguay.

El volumen de drogas ilegales incautadas por la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD) y laa Policía Nacional Paraguaya (PNP) disminuyó en 2016 desde el año anterior. En 2016, la SENAD incautó y destruyó 276 toneladas métricas de marihuana procesada (en comparación a las 362 toneladas métricas de 2015) y 1,57 toneladas métricas de cocaína (en comparación con 2,23 TM en 2015). La Policía incautó y destruyó 137,6 toneladas métricas de marihuana procesada (148, toneladas métricas en 2015), y decomisó 19 kilogramos de cocaína (en comparación a 919 kilos en 2015).

La erradicación del cannabis también disminuyó en 2016. Senad erradicó 1.298 hectáreas (ha) de marihuana (en comparación a 1.995 en 2015), mientras que la Policía erradicó 413 ha de marihuana (en comparación a 795 en 2015).

Paraguay es un país de tránsito de drogas y un centro de lavado de dinero. El área fronteriza que comprende Paraguay, Argentina y Brasil es el corazón multimillonario del comercio de contrabando que facilita gran parte del lavado de dinero en Paraguay.

Se cree que organizaciones criminales transnacionales que operan en estos tres países se blanquean el producto del narcotráfico y otras actividades ilícitas a través de bancos y entidades del sector financiero no bancario.

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Paraguay: Senado suspende sesión sobre enmienda constitucional

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El Senado paraguayo levantó este martes una sesión extraordinaria debido a la falta de quórum entre los legisladores favorables al proyecto de enmienda constitucional.

Es el caso de los representantes del Frente Guasú, que informaron que no asistirían, luego de acusar al presidente de la Cámara, Roberto Acevedo, de “parcialidad”.

Un total de 26 senadores estuvieron ausentes de la sesión. Los 19 legisladores contrarios al polémico proyecto permanecieron en el lugar. El mencionado proyecto provocó a finales de marzo violentas protestas en Asunción, en las que la parte del edificio del Congreso sufrió daños considerables tras un incendio.

Antes del inicio de la sesión, el Frente Guasú, del expresidente y ahora senador Fernando Lugo, comunicó a Acevedo su decisión de no participar en la sesión porque “como presidente de un organismo colegiado, (Acevedo) actúa con marcada parcialidad y falta de respeto a la condición de igualdad entre colegas”.

Lugo ha criticado en otras oportunidades a Acevedo, especialmente al no asistir a la segunda ronda de la mesa de diálogo convocada por el presidente paraguayo, Horacio Cartes, para tratar la crisis política creada tras los violentos sucesos del 31 de marzo en la capital.

Acevedo, perteneciente al Partido Liberal que se opone al proyecto de ley, fue invitado a la mesa en su calidad de presidente del Senado. Tras la primera sesión, Acevedo anunció que no estaría en la mesa hasta que no fuera retirado el proyecto de enmienda constitucional.

Para el 18 de abril está convocada la tercera sesión de la mesa de diálogo de Cartes, aunque el Partido Liberal mantiene su postura de no acudir.

 

El Partido Colorado y el Frente Guasú son los principales promotores del proyecto de enmienda que permitiría la postulación en las venideras elecciones de 2018 del actual presidente, Horacio Cartes y del exmandatario Fernando Lugo.

El senador Carlos Filizolla confirmó que que el ex obispo Fernando Lugo buscará un nuevo mandato.  “Estamos luchando por la aprobación de la enmienda de la Constitución Nacional para que Lugo tenga un reaseguro, una garantía para ser candidato en las elecciones del 2018. Nuestra apuesta es Lugo!”, indicó. 

 

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Empresas brasileñas se mudan a Paraguay por sus bajos costos

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La cantidad de fábricas que cruzaron la frontera se ha triplicado debido a los menores impuestos que pagan y a la mano de obra y energía más baratas.

Aldo Benítez brilla de orgullo mientras muestra su máquina nueva, cuyo láser lanza chispas mientras avanza y retrocede rápidamente cortando líneas y agujeros en una lámina de metal que pronto se convertirá en la atractiva cubierta de una tira de luz LED. “Sólo hay tres de estas máquinas en toda América del Sur”, cuenta Benítez, presidente de Koumei, una fábrica brasileña que fabrica luces LED en las afueras de Ciudad del Este en Paraguay.

Algo como esto habría sido impensable hace sólo unos años. La dura y pobre ciudad fronteriza de Ciudad del Este ha sido durante mucho tiempo conocida como la “capital de contrabando” de Sudamérica, y al igual que el resto de Paraguay carecía casi totalmente de un sector industrial.

Pero Paraguay está cultivando un imagen de la “China de América Latina”, dado que un creciente número de empresas brasileñas está cruzando la frontera para aprovechar sus costos de producción muy inferiores, desde los impuestos hasta la mano de obra y la energía.

Desde que la economía brasileña cayó en la peor recesión de su historia hace tres años, la cantidad de fábricas que cruzaron la frontera y abrieron sus puertas en Paraguay casi se ha triplicado, mientras las auténticas etiquetas “Hecho en Paraguay” empiezan a proliferar.

Marco Cubas, que dirige la fábrica Estrela de Ciudad del Este, la fábrica de juguetes más grande de Brasil, explicó que a los empleadores los trabajadores les cuestan menos de la mitad que en Brasil, mientras que los sindicatos apenas existen.

Inaugurada en marzo para reemplazar las operaciones recién cerradas en China, el traslado de Estrela es testimonio del hecho de que –al menos para las empresas brasileñas– Paraguay se está volviendo tan competitivo como China.

Justo cuando la recesión en Brasil obligó a las compañías a reevaluar sus modelos de negocios que dejaron de ser rentables por los altos costos de Brasil, también condujo a un derrumbe de la demanda de mercaderías importadas y falsificadas, las cuales se les venden principalmente a los brasileños. Casi 12.000 empleados están ahora en el sector de la “maquila” de Paraguay que se rige por una ley de 1997 que brinda exenciones impositivas a las compañías extranjeras que establezcan operaciones industriales en este país, con el objetivo de convertirlo para Brasil en lo que México es para Estados Unidos.

La mayoría de los empleos han sido creados desde la llegada del gobierno pro-negocios de Horacio Cartes en 2013, que dio un nuevo impulso a la industrialización de la economía de Paraguay, que es principalmente agrícola. Cerca del 80% de las más de 130 empresas que operan bajo la ley de maquila son propiedad de Brasil.

Este auge de la manufactura ha encabezado el crecimiento económico excepcional que ha registrado Paraguay un promedio de alrededor de 4,5% por año en la década pasada pese a las graves recesiones en Brasil y Argentina.

No hay signos de que este interés por parte de las empresas esté mermando, a pesar de las recientes imágenes del congreso de Paraguay en llamas después de que fuera atacado por los opositores de Cartes, que protestaban contra su intento de enmendar la constitución para poder buscar la reelección cuando termine su mandato el próximo año.

Por ahora, las exportaciones de maquila de Paraguay por u$s 314 millones de 2016, que se concentraron en Ciudad del Este, representan una parte relativamente pequeña de la economía de u$s 30.000 millones.

Pero ya Ciudad del Este no se considera simplemente como un centro de contrabando y finanzas ilícitas, debido a su ubicación estratégica en la zona de la triple frontera compartida con los países vecinos más ricos de Paraguay. “Existe la idea de que todos éramos contrabandistas. Hoy los extranjeros nos ven diferente”, dijo un funcionario local.

“Hemos iniciado un proceso que hace unos años era sólo un sueño”, contó Fidelino Díaz, presidente de la cámara de comercio de Ciudad del Este, que tiene esperanzas de que eventualmente los paraguayos reemplacen a las compañías extranjeras cuando obtengan los conocimientos necesarios. “En 10 años, Paraguay será un país diferente”.

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Las “Felices Pascuas” en Paraguay

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Es probable que hoy, como anticipado regalo de Pascuas, la Cámara de Diputados apruebe el proyecto de Enmienda para incluir la reelección presidencial en la Constitución, y convoque a referéndum para sellar el trámite, de cara a las elecciones generales de abril de 2018.

El presidente de la cámara baja del Parlamento paraguayo, Hugo Velázquez, insistía hasta ayer que la Enmienda no está en el orden del día de la sesión de este martes, pero no son pocas las voces que sugieren su tratamiento sobre tablas, para madrugar una reacción opositora que hasta ahora no se ha traducido en movilización de masas.

Las versiones sobre la inminente aprobación del polémico proyecto que instaló una crisis política interminable, encuentran razones en el fracaso de la mesa de diálogo, convocada por el presidente Horacio Cartes, para zanjar la explosiva situación que quedó tras los violentos episodios de fines de marzo, donde fue incendiado el Parlamento y la policía mató a un joven liberal.

La mesa de diálogo, murió, prácticamente, antes de empezar por la intransigencia de cada uno de los sectores enfrentados: la oposición, que exigía al oficialismo retirar el proyecto de Enmienda, y el oficialismo, adelantando que de dicho proyecto no estaba sobre la mesa.

Los observadores, consideran que éste es el momento más oportuno para el último paso de un trámite parlamentario, accidentado y no exento de controversia, de un proyecto que ha dividido la escena política paraguaya como nunca durante toda la transición iniciada con la caída de la dictadura de Stroessner, en 1989.

El comienzo de la Semana Santa, en un país de profundas raíces católicas es, prácticamente, un reaseguro de que no habrá reacción alguna a una aprobación de la Enmienda en Diputados. La gente –especulan los analistas-, estará de viaje, jugando a la lotería en familia, o mirando en televisión esas viejas películas sobre Jesús, de ayer, hoy y siempre.

Pueblo mbaé
Si hay un gran actor ausente en la tormenta política que se agita en medios y redes sociales, es la gente, por no decir el pueblo, que puesto así suena a gran y enciclopédica entelequia. Pero, ambas son invocadas como palabras mágicas por los dos sectores que dicen hablar en su nombre.

Los unos, piden que “el pueblo decida” en un referéndum si quiere o no enmendar la Constitución. Los otros, cuestionan el procedimiento que instaló el tema a las puertas de que la Cámara de Diputados convoque a tal referéndum, pero en el fondo temen perderlo, conscientes del aparato que maneja el presidente Horacio Cartes, impulsor de la Enmienda, y la popularidad de la principal figura de su aliado más próximo en la cruzada, el izquierdista Frente Guasú, que busca la reelección del ex presidente Fernando Lugo, ubicado en la cima de la intención de voto para las elecciones del año que viene, según todos los sondeos.

Pero, el pueblo no está en la calle. No estuvo el viernes 31 de marzo, la trágica noche en que la policía asesinó al joven liberal, Rodrigo Quintana. No está en la plaza, donde estoicamente un puñado de activistas sostiene una carpa que llama a una resistencia que no enciende. El pueblo, el anónimo, se sigue levantando a las tres de la mañana, para viajar colgado en buses chatarra hacia los mercados, fábricas, o las esquinas y viaductos, donde todos los días cientos de miles libran su batalla perdida contra la miseria, en un país donde la desigualdad alcanza niveles épicos.

Cualquiera pensaría que con 22,24% de la población pobre, esto es 1,5 millones de personas, cualquier chispita sería suficiente para desatar el incendio. Pero, no. La quema del Congreso no fue producto de la ira popular; eso lo sabe todo el mundo, hasta quienes promocionan la idea de la revuelta. Resulta harto evidente, que en un edificio donde normalmente es difícil el acceso, con escáner y rayos x, y un cordón permanente de policías, alguien tuvo que haber ordenado el laissez faire, que derivó en la destrucción de buena parte de la planta baja del edificio.

Durante meses, los medios venían hablando de la reedición del marzo paraguayo, aquella masacre de 1999 producto de un plan que salió mal y que desembocó en un baño de sangre, en el mismo lugar donde este marzo se encendió la mecha que desembocó en la muerte del muchacho de la juventud liberal.

Resulta increíble, pero el crimen, sobre el que hay videos donde claramente se ve a la policía ingresando a los tiros en el local partidario liberal, no provocó mayor indignación, como tampoco provocaron las muertes de aquel marzo, sobre cuya sangre se convalidó un gobierno corrupto que no había sido elegido por nadie. Como tampoco provocó la masacre de Marina Kué, en 2012, donde murieron 17 personas, entre campesinos y policías, y que sirvió de pretexto para sacar a Lugo del gobierno. La indignación, hubiera impedido la caída de Lugo, y hubiera forzado una investigación transparente de los hechos, y evitado las condenas injustas de quienes terminaron pagando un crimen que no cometieron.

La “grieta” no es solo kurepí
Un discurso peligroso se instaló como consecuencia de la escalada en la guerra mediática por el rekutú (reelección, en guaraní). En rigor, es un fenómeno similar al que los medios hegemónicos ayudaron a instalar en Argentina, responsabilizando al kirchnerismo de haber dividido al país, la famosa “grieta”. Aquí, la oposición a la Enmienda, entre cuyos actores más poderosos se encuentra casi todo el conglomerado mediático empresarial, viene alentando la visión de que quien suscriba el proyecto reeleccionista es cartista golpista.

La Enmienda, dicen es “anticonstitucional”, por lo tanto, su inminente aprobación en Diputados constituye un golpe de Estado parlamentario. Es curioso que la mayoría de quienes hablan hoy de golpe, incluidos los medios hegemónicos, no hayan considerado de la misma manera el juicio político contra Fernando Lugo en 2012, que fue visto como un quiebre institucional por la mayoría de los países del mundo, tan es así que Federico Franco, que reemplazó a Lugo en la Presidencia, gobernó poco más de un año aislado y casi sin salir al exterior.

Hoy, en el pináculo del surrealismo, actores opositores que en 2012 apoyaron el juicio político contra Lugo, como Efraín Alegre, presidente del PLRA y aspirante a liderar la chapa presidencial de la oposición en 2018, tachan de golpista al mismo Lugo, y a todo quien se encolumne detrás de la enmienda constitucional.

Igualmente contradictorio resulta que el sector mayoritario de quienes se oponen a la enmienda reeleccionista, hayan intentado un plan similar en 2011 para posibilitar la reelección de Lugo, que ahora es su enemigo público número uno, incluso más que Cartes, dato que también tiene su propia lógica, y no estriba en quiebre ni golpe alguno, sino que tiene más que ver con intereses personales y sectoriales.
La posibilidad de que Lugo pueda volver a postularse, produce desesperación en filas de la izquierda nucleada en Avanza País, la concertación escindida del Frente Guasú en 2012, y el oficialismo liberal que promueve la candidatura de Alegre, que ven pulverizarse sus espacios políticos. Avanza País, podría quedarse sin el puñado de escaños que tiene en el Congreso, e incluso quedar al borde de la extinción.

Con Lugo habilitado, Alegre volvería a quedarse con las ganas. También, el intendente de Asunción, Mario Ferreiro. Ambos, ya perdieron contra Cartes en 2013.

La Corte, no corta
La oposición al proyecto reeleccionista abriga esperanzas de que la Corte Suprema de Justicia detenga todo lo actuado en el Parlamento hasta ahora. Esto es, que declare inconstitucional la llamada sesión de los 25, del 31 de marzo, donde el bloque de senadores pro-Enmienda, mayoría sobre una Cámara de 45 parlamentarios, cambió el reglamento del Senado y aprobó el polémico proyecto, pasándolo a Diputados.

La oposición, alega que está sesión es ilegal por no haberse desarrollado conforme a procedimientos parlamentarios usuales, pero el tema aquí no es jurídico, sino político, y es poco probable que el máximo tribunal se compre una pelea con una mayoría de senadores que tienen el poder para descabezar la Justicia.

Pero, si la Corte eligiera intervenir, una opción que los analistas locales ven poco factible, es muy probable que falle en línea con el oficialismo pro-reelección, ya sea porque, históricamente, ha respondido al oficialismo colorado, o porque casi todos sus integrantes deben favores a la clase política.

Alicia Pucheta, por ejemplo, que dejó la Presidencia del tribunal hace poco, tiene a su hijo Hugo Correa, en Itaipú, al igual que su colega Antonio Fretes, quien además tiene otros varios parientes en la función pública. La hija de Raúl Torres Kirmser, otro de los ministros, ostenta un cargo diplomático en la embajada paraguaya en Austria. El actual presidente, Luis María Benítez Riera, fue nombrado en la época de Lugo, pero muestra mucha afinidad con el titular del Ejecutivo.

La última vez que la Corte intervino, hace menos de dos meses, habilitó a Cartes para una nueva emisión de bonos de deuda, sin necesidad que el tema pasara por el Parlamento.

Lugo, con y sin
Con Enmienda, Fernando Lugo, es número puesto. Las encuestas lo ubican con más del 52% de intención de voto. Pero, múltiples voces calculan que si Lugo tiene un Plan B, en caso de no prosperar la enmienda constitucional, sería insistir con su candidatura, abonando a una cuasi descabellada interpretación constitucional, según la cual no tiene impedimento alguno.

Desde hace mucho tiempo, mucho antes que surgiera el proyecto Enmienda, el entorno más cercano a Lugo abonaba la tesis que el ex presidente y actual senador está habilitado para ser candidato.

La denominada Tesis Fariña, en alusión a Marcos Fariña, abogado del ex obispo, cabalgaba sobre una sui generis interpretación del artículo 229 de la Constitución, referente a la duración del mandato presidencial, que dice textualmente que el Presidente y el Vicepresidente “no podrán ser reelegidos en ningún caso”. Según Fariña, dicha reglamentación no alcanza a su cliente, puesto que éste no ejerce actualmente el cargo de Presidente de la República.

La Tesis Fariña, alcanzaría a todos los ex presidentes, incluido Cartes si renunciara, por lo menos, seis meses antes de las elecciones. Sin embargo, no produjo entusiasmo en ex mandatarios como Nicanor Duarte Frutos, por ejemplo, viejo entusiasta de sueños absolutistas, quien de prosperar el proyecto reeleccionista de su correligionario, seguro le planteará batalla por la candidatura presidencial al interior del Partido Colorado.

El hecho de que, además, Lugo haya podido jurar como senador activo, cuando la Corte no se lo permitió a Duarte Frutos, que había sido legalmente electo, porque según la ley paraguaya los presidentes se convierten, automáticamente, en senadores vitalicios al dejar el cargo, es una especie de bonustrack de la misma teoría de Fariña.

Para todos los constitucionalistas consultados, es un verdadero disparate, pero como decía el protagonista de aquella película de Alberto Lecchi: “Perdido por perdido, dos veces perdido”.

Es quizás probable que Lugo insista, habida cuenta de su indiscutido liderazgo pronosticado en los sondeos. Y también es muy probable que, en ese caso, la Corte intervenga para cortarle el paso, en favor, por supuesto, de un cartismo sin Cartes.

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La fiebre del tesoro paraguaya: ‘Todos los que saben que existe andan tras él’

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CAPIATÁ, Paraguay, New York Times — En las profundidades del corazón subtropical de Sudamérica es temporada de caza.

Enterrados debajo de las calles de tierra color ocre, o tal vez bajo la sombra de los mangos en los campos cercanos, esparcidos en cientos de kilómetros, se encuentran tesoros opulentos… al menos según una fábula que ha inundado el imaginario colectivo de Paraguay durante generaciones.

Los tesoros se conocen como plata yvygüy, en guaraní, el idioma nacional de Paraguay. Principalmente, se cree que el gobierno y la élite asustada de Asunción, la capital, los escondieron a tan solo 20 kilómetros al noroeste, cuando las fuerzas de ocupación avanzaron durante la Guerra de la Triple Alianza, que se peleó contra Brasil, Argentina y Uruguay hace 150 años.

Sin embargo, el paso del tiempo no ha menguado la esperanza de desenterrar toneladas de lingotes, tesoros de monedas de libras británicas y, lo más codiciado de todo, piñas decorativas hechas de oro.

“Paraguay está lleno de plata yvygüy”, comentó Juan Alberto Díaz, de 57 años, buscador de tesoros de tiempo completo que vive en un rincón rural de Capiatá. Los vecinos de Díaz fabrican ladrillos, ahí donde el calor se extiende hasta la tierra como el aliento de un horno. “Todos los que saben que existe andan tras él”.

En años recientes, oficiales de alto rango del ejército, alcaldes, el hermano de un presidente, arquitectos, médicos y jornaleros por igual se han dejado llevar por la leyenda: han planeado expediciones, han descifrado mapas, han barrido sitios con detectores de metales y han cortado franjas de tierra.

En ciertas maneras, es una de las cacerías de tesoros más grande de la era moderna en el continente americano. En distintos países, la naturaleza de estas cacerías ha variado. En Estados Unidos, la búsqueda de un cofre del tesoro escondido por un marchante de arte excéntrico continúa en las Montañas Rocallosas. En Perú, el saqueo de sitios ancestrales en décadas recientes algunas veces ha puesto en peligro la conservación arqueológica del país.

Ana Rosa Lluis O’Hara, directora de Patrimonio en la Secretaría de Cultura, encabeza la lucha para evitar que ocurra algo similar en Paraguay. Tiene un expediente de 64 páginas sobre Díaz y rechaza solicitudes de autorización para hacer excavaciones desde su oficina ubicada en el sótano de la Biblioteca Nacional, amparándose en una ley que protege los artefactos y sitios arqueológicos.

“Es una amenaza para nuestro patrimonio cultural”, exclamó Lluis O’Hara.

La polémica surge debido a que el código civil del país incluye disposiciones que otorgan derechos de propiedad a aquellos que encuentren tesoros escondidos. Sin embargo, las disposiciones no aplican a artículos que tengan valor histórico, incluyendo la mayoría de los artefactos de guerra, según los asesores legales del gobierno.

 

Sentado cerca de un orificio de tres metros de profundidad, cubierto parcialmente con acero corrugado —vestigios de una excavación fallida reciente— Díaz, quien era vendedor de aparatos electrónicos, recordó una audaz excavación que dirigió en 2013 y atrajo la curiosidad de todo el país.

En aquel intento, Díaz y otros varios buscadores de tesoros, autorizados por el entonces alcalde de Capiatá, Antonio Galeano, abrieron un pozo con excavadoras, donde pensaban que habían detectado 13 toneladas de lingotes de oro.

En dos semanas, descubrieron un pesado cofre de acero, recordó Díaz. Sin embargo, para entonces, un fiscal federal había puesto un alto a la búsqueda tras acusar a Díaz de poner en riesgo un importante acuífero, además de ordenar que se rellenara el pozo.

Otro caso sonado se dio en 2006 y contó con la participación de un importante grupo de funcionarios, entre los que se encontraban un juez de la Suprema Corte de Paraguay y un general del ejército, a los que un dentista les había entregado un mapa del tesoro.

Enrique Riera, quien en aquella época era alcalde de Asunción, les otorgó un permiso para buscar en el Parque Caballero, ubicado en el centro de la capital, a condición de que parte de lo que encontraran fuera para la ciudad. No obstante, la búsqueda se vio interrumpida cuando los vecinos llamaron a una estación de radio local, exponiendo al grupo y alertando a los fiscales públicos.

Más recientemente, en 2014, tres hombres murieron en una excavación para buscar un tesoro en uno de los pueblos aledaños a Asunción.

La mayoría de los paraguayos parecen creer la teoría de la plata yvygüy, considerando que es factible que, en medio de una guerra brutal, la élite de Asunción enterrara pequeñas fortunas y los tesoros del Estado se enviaran fuera de la ciudad en vagones de tren y después se escondieran al lado de las vías o en colinas cercanas.

Ahora, los mitos de todo tipo dan color a la búsqueda.

 

“Hay tantas fantasías, cuentos y rumores”, comentó Jorge Rubiani, de 71 años, arquitecto y exsecretario de Cultura de Asunción que ha escrito sobre los tesoros. “La historia se ha reducido a un relato bobo”.

Algunos creen que los tesoros están bajo el resguardo de duendes locales como Karai Pyhare, el llamado Pombero o Señor de la Noche, asignado a proteger la naturaleza. Otros dicen que familias o incluso el gobierno mataron a soldados paraguayos y los enterraron junto con las fortunas con la esperanza de que sus espíritus fungieran como guardianes. Se dice que en medio de la noche, aparecen misteriosas llamaradas fugaces en los lugares donde se encuentran los tesoros.

En sus expediciones, muchos buscadores de tesoros contratan a clarividentes locales para encontrar las fortunas escondidas. Otros recurren a expertos como Francisco Moreno, de 68 años, un trabajador portuario jubilado que tiene una fascinación por la plata yvygüy desde que su abuela le contó de un tesoro que descubrió hacía unos 80 años: una urna de barro llena de monedas españolas.

Los paraguayos que sienten que podría haber un tesoro enterrado en su patio trasero le pagan a Moreno 175 dólares al día para que les haga una visita en su camioneta Mitsubishi equipada con detectores de metales, que también vende a los buscadores de tesoros en ciernes.

Mientras hacía una demostración del funcionamiento de los detectores en su casa de Asunción, flanqueada por higueras y palmeras, Moreno dijo que había desenterrado monedas aquí y allá, aunque nunca había encontrado un botín mayor. A pesar de ello, no desiste.

“Un pesimista nunca triunfa”, dijo Moreno con una sonrisa de oreja a oreja, dejando ver el destello de un diente de oro.

Incluso hay rumores de un conjunto de mapas de origen incierto que detallan las ubicaciones de los tesoros a lo largo de todo el centro de Paraguay, supuestamente elaborados por Domingo Francisco Sánchez, vicepresidente de Francisco Solano López durante la Guerra de la Triple Alianza.

La búsqueda masiva de tesoros envuelve a esta nación a tal grado que cineastas y guionistas se han abocado al tema.

“Se encuentra en el ADN de Paraguay”, explicó Miguel Rodríguez, de 37 años, director de Latas vacías, un largometraje de bajo presupuesto de 2014 sobre buscadores de tesoros rurales. “¿Quién no quiere ganarse la lotería?”.

Las teorías sobre los orígenes de los tesoros abundan, con explicaciones oscuras que incluyen faraones egipcios y placas tectónicas desplazadas. Una teoría popular es que durante la era colonial varios galeones españoles que se dirigían al Atlántico con cargas de metales preciosos de las minas bolivianas se hundieron en el río Paraguay. Otros apuntan a los colonizadores jesuitas en el siglo XVII.

Sin embargo, la principal creencia popular, respaldada por importantes historiadores locales como Alfredo Boccia Romañach, es que familias adineradas enterraron reliquias que incluían joyas, relojes y porcelana durante su escape de Asunción en 1868, cuando Paraguay perdió una batalla decisiva contra los ejércitos dirigidos por los brasileños y el gobierno ordenó que se evacuara la ciudad. Los historiadores afirman que también es muy probable que el presidente en aquellos tiempos de guerra, López, escondiera las reservas gubernamentales de metales preciosos.

La mayoría de estos tesoros, algunos de los cuales se escondieron en cavidades de las paredes, fueron robados por las tropas enemigas que saquearon la ciudad, comentó Boccia Romañach.

“Los brasileños destruyeron Asunción, incendiaron las casas para seguir buscando durante la noche”, comentó Rubiani, el arquitecto. “Probablemente encontraron la mayor parte de los tesoros”.

No obstante, esto no ha disipado el interés de aquellos que andan en busca de un tesoro escondido.

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