Rovira

La pesada herencia

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Poco después de las 9 de la mañana del lunes, el teléfono de Oscar Herrera Ahuad recibió la llamada. Era Alberto Fernández, felicitando al mandatario misionero por el aporte de votos de Misiones al Frente de Todos y ratificar que después del 10 de diciembre, se iniciará un Gobierno con decisiones tomadas en estrecho vínculo con los gobernadores.

El detalle de Alberto es un contraste con el final del gobierno de Mauricio Macri, que lo encuentra en una dura disputa con más de la mitad de los gobernadores por un manotazo a los recursos federales para financiar su campaña electoral desde las PASO. El gobernador Hugo Passalacqua firmó el viernes una nueva intimación para que el saliente cumpla con una orden de la Corte. 

A decir verdad, nadie confía en que haya una solución al conflicto: las provincias reclaman más de 45 mil millones de pesos. La Nación sólo reconoció 2.500 millones por la eliminación del IVA y los cambios en Ganancias y Monotributo, que rigieron por casi un mes, desde la derrota hasta el fallo de la Corte.

El llamado de Alberto, sin embargo, augura nuevos vientos en la relación federal. Y para Misiones, eso es una buena noticia. Ya decía Passalacqua: “Alberto tiene la oportunidad de ser uno de los grandes presidentes federales de la historia”. 

Y Alberto está ante esa oportunidad. Venció, como se esperaba, de forma contundente y en primera vuelta, con el flujo de votos de las primarias, intacto. Pero la elección del domingo también marcó un sorpresivo crecimiento de Macri, que culminó con un porcentaje cercano al 40 por ciento.

¿Qué pasó en el medio? ¿Cómo es que un Gobierno con una imagen negativa cercana al 70 por ciento se despide con 40 por ciento de los votos? Ahí estará una de las claves del nuevo tiempo. 

La sociedad decidió sin ambages cambiar al Gobierno del cambio y convertir a Macri en el primer presidente argentino que no puede lograr su reelección. Pero al mismo tiempo, marcó un límite al triunfalismo. 

No parece ser un antiperonismo del siglo XXI, sino desconfianza con lo que representa el regreso triunfal de Fernández, Cristina, la flamante vicepresidenta y gestora intelectual de la victoria opositora. 

Fue ella la que en la mañana de un sábado de mayo declinó su propia candidatura en manos de Alberto, hasta entonces el gran componedor de los fragmentos del peronismo dividido. Fue ella la que impulsó a Axel Kicillof a la candidatura a gobernador de Buenos Aires, para enfrentar a la cándida María Eugenia Vidal. El resultado confirma que acertó en pleno. 

Pero en paralelo, abroqueló a quienes la rechazan por su estilo confrontativo demonizado por todos los medios de comunicación afines al Gobierno y que genera simpatías y, en igual medida, rechazos. 

De todos modos, parece haberse suavizado. Ya no es aquella que protagonizaba largos monólogos en cadena nacional, sino que se muestra mesurada y con un protagonismo secundario más dedicado a la construcción necesaria en el Senado.

Los votos que recuperó Macri fueron los que perdió Roberto Lavagna -medio millón- y el resto de los candidatos opositores, que en las primarias habían tenido escaso protagonismo, pero que, sumados, le dieron aire al jefe de Estado para frenar el aluvión kirchnerista.

Es decir, el Gobierno electo tiene un núcleo duro, cercano al cincuenta por ciento, Macri tiene un respaldo cercano al 30 por ciento (su promedio histórico) y el resto, se reparte entre otras expresiones políticas. 

No hay espacio para un regreso del viejo kirchnerismo, sino que el Frente de Todos debe ser de todos y superarlo para solidificar la nueva construcción. Y he aquí una diferencia sustancial con Cambiemos, aglutinado únicamente en función de estar en contra del kirchnerismo. Si el futuro Gobierno logra amalgamar intereses, desarmará uno de los pilares de la alianza opositora. 

En ese escenario deberá gobernar Alberto, sabiendo que una buena parte de la sociedad, debe ser reconquistada. 

La paridad en el Congreso también marca un nuevo escenario. El poder de las urnas no será suficiente para surfear los coletazos de la profunda crisis que recibirá como herencia el nuevo Presidente. 

Habrá que tener paciencia y saber negociar con los espacios más pequeños, pero no menos representativos. El bloque misionerista, ahí tiene otro punto a favor en el Senado, donde siguen Maurice Closs y Maggie Solari, y en Diputados, pese a que en la práctica, las urnas marcaron una disminución en el número de representaciones.

En Misiones la fórmula de Alberto y Cristina Fernández obtuvo 417.164 votos, contra 244.583 de Mauricio Macri y Miguel Pichetto.

Curiosamente, el frente ganador, en la categoría diputados, fue el que menos votos sumó desde las PASO: 5510. La alianza Cambiemos aumentó su caudal en 57.680, mientras que la Renovación mejoró en 42.695.

En cambio, en la categoría presidente, Alberto Fernández sumó 56.896 votos desde agosto, mientras que Macri, con su plaza del #SíSePuede en Posadas, aumentó 75.793 votos desde las Primarias.

El Frente de Todos se llevó dos bancas que se integrarán al bloque mayoritario, la alianza Cambiemos retuvo una y el Frente Renovador la última. Así, el bloque misionerista quedará conformado en Diputados por Ricardo Wellbach, Flavia Morales y Diego Sartori, Cristina Britez seguirá en el Frente de Todos, junto a Héctor “Cacho” Bárbaro y Alfredo Schiavoni se sumará a la ahora oposición de Cambiemos, donde lo espera el radical Luis Pastori.  

¿Cuál será la actitud de los futuros diputados opositores para con Misiones? Pastori sostiene una retórica beligerante para con el Gobierno provincial, potenciado por la bilis de la derrota. Schiavoni es más conciliador, pero dependerá de lo que le ordene su conducción política. Britez y Bárbaro aparecen más cercanos y con ideas afines al Gobierno provincial, aunque mantienen diferencias. 

Ahora bien, con esa paridad parlamentaria, ¿de cuánto será el poder de fuego de Fernández? ¿qué tipo de oposición hará la alianza Cambiemos? 

Los primeros movimientos muestran a Fernández sólido en la idea de reactivar la economía como primera medida para salir de la parálisis que combina caída con inflación. La renegociación de la deuda es una prioridad, pero no parece estar al tope del ránking, aunque será una condición necesaria para redirigir los recursos hacia las áreas con más necesidades: la educación, la salud y la creación de empleo. 

Del otro lado, Macri logró fortalecerse derechizando su mensaje y sus aliados. Hubo un voto de clase entre sus apoyos y el todavía Presidente parece moverse cómodo en ese espacio. ¿Pero será el líder pos diciembre? ¿Le disputarán la conducción la derrotada Vidal, Horacio Rodríguez Larreta? ¿Qué rol ocupará el radicalismo en el tiempo nuevo de la alianza? Todos cuestionan la conducción de Macri y especialmente de su alter ego, Marcos Peña. Pero una cosa el sometimiento al poder, otra ser condescendiente desde el llano. 

Por más que en Cambiemos festejen (¿?) la derrota por el crecimiento desde las PASO, lo cierto es que los que hace celebraban el “no vuelven más”, cayeron en el primer desafío serio, después de haber ganado con amplitud las elecciones legislativas de medio término. 

¿A qué atribuir la derrota? Sin dudas, la economía ha sido el talón de Aquiles de una gestión que empeoró todos los índices dejados por Cristina y generó problemas que no estaban entre los centrales, como el sobreendeudamiento, la pobreza y el desempleo. La inflación, que iba a ser fácil de domar, termina siendo la misma que la acumulada por Cristina… en ocho años. “La inflación es la demostración de tu incapacidad para gobernar”, canchereaba Macri cuando todavía no había asumido. Los números no lo desmienten. La promesa de pobreza cero terminó en un doloroso 40 por ciento de pobres. Los números, en este caso, demuestran la magnitud de su fracaso: “Por la meta que quiero que se me juzgue es si pude o no reducir la pobreza”, sugería en 2017. Hoy hay más de 16 millones de pobres y uno de cada 2 chicos menores de 14 años viven en la pobreza.  

El 40 por ciento que respaldó a Macri lo hizo más por rechazo a lo otro que por conformidad con el presente. No hay sector de la economía, salvo la agricultura, que tenga indicadores positivos. Y el mapa de sus respaldos lo ratifica: la franja media del país, donde la soja y los granos son la principal actividad y un bastión propio, como Capital Federal. En el resto del país, perdió por bastante margen. 

Conquistar esa franja media será un desafío para Fernández. En el resto del país, los indicadores son un drama, pero al mismo tiempo, un punto a favor: cualquier cambio para arriba, será un enorme triunfo en este contexto depresivo. 

Macri abandona el poder con todos los problemas que cuestionaba cuando estaba en la oposición: superinflación, suba de precios descontrolada y hasta un megacepo para frenar la compra de dólares que deja en ridículo al que dejó Axel Kicillof. En 2015 se podían comprar hasta 2000 dólares por mes y era un escándalo. Ahora es de apenas 200 dólares y de US$50 el adelanto con tarjeta de crédito en el exterior. 

El control cambiario no es, en sí mismo, un problema, sino una herramienta necesaria para proteger a la economía. Pero el propio Presidente cuando llegó al poder se encargó de desmantelar todas las barreras para la fuga de divisas. “El cepo es un invento nefasto de este Gobierno“, cuestionaba Macri antes de asumir. 

El dólar estaba 9,84 y el blue, 14,55 pesos por dólar. Hoy está 65 y el blue, diez pesos más caro. La suba del dólar fue de, 560%, bastante más que la propia inflación, que también es récord, con un acumulado de 290 por ciento y dos años seguidos por encima del 50 por ciento.

Ahora bien ¿le preocupa al Presidente su propia pesada herencia? Parece no estar muy molesto por el resultado económico que lo expulsó del poder. 

Insiste, aún el domingo de la derrota, en que el camino que transitó es el correcto. Y antes de despedirse, deja nuevos tarifazos, como el 5 por ciento de las naftas aplicado el viernes, las prepagas, el pan y los alimentos. 

La inflación de los últimos tres meses llegará a un altísimo quince por ciento en medio de un llamativo descontrol y una economía que no da señales de vida. El Presidente, mientras tanto, por estas horas descansa en Chapadmalal. 

Fernández, en cambio, no tuvo un minuto de relax después de las elecciones. Reuniones varias para comenzar a definir la transición y el nuevo gabinete, viaje a Tucumán para la asunción de Juan Manzur y encuentros varios con empresarios para comenzar a dar señales de reactivación. Ya hubo un par de anuncios de inversiones y de empresas que prometieron volver a producir con la esperanza de que el mercado interno sea nuevamente el motor de la recuperación. 

Fernández también marcó territorio en los vínculos regionales. Reunión con Mujica, felicitaciones al Evo reelecto en Bolivia y diplomacia dura con otros presidentes.

El desplante de Jair Bolsonaro quedó minimizado ante el llamado de Donald Trump, quien lo felicitó y le confirmó una recepción en la Casa Blanca, con “orden estricta” al FMI de ponerse a disposición del nuevo Gobierno. 

Pero Fernández primero viajó a México, a reunirse con Andrés Manuel López Obrador, el socialdemócrata quien, ante un Mercosur fracturado por la extrema derechización de Bolsonaro, puede ser un socio vital para las necesidades de la Argentina. Del Mercosur no habrá que esperar demasiado, aunque seguramente las bravuconadas de Bolsonaro no pasarán de eso.

Hará bien el nuevo Presidente en enfocarse en el problema interno antes que intentar acercar posiciones irreconciliables. Las urgencias son muchas y la pesada herencia, difícil de resolver.

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Passalacqua: “Fernández tiene la oportunidad de ser uno de los grandes presidentes federales de la Argentina”

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En la Residencia Oficial, la televisión devuelve en silencio las imágenes de la revuelta popular en Chile y es el primer disparador para hablar de las convulsiones en el barrio, que sacuden el lejano oeste americano, pero que al mismo tiempo están tan cerca como la movilizada Cataluña en su pelea por la autodeterminación. 

El gobernador Hugo Passalacqua sostiene que en Ecuador hubo un estallido similar al de la Argentina del 1 a 1, en el no tan distante 2001, pero sorprende cuando revela que la crisis de Chile no lo sorprendió. 

“Como decía Umberto Eco: “La forma más inteligente de mentir es con la estadística”. Si yo me adjudico 30 mil dólares por año, y vos ganas uno, da un promedio de 15 mil, pero yo gano 30 y vos 1, así los promedios de muchas cosas en Chile eran muy buenos, pero a la hora de la realidad, el reparto era inequitativo, te daba mal. El uno por ciento, concentra el 50 por ciento de las riquezas, el resultado siempre va a ser el mismo. Tenés indicadores macroeconómicos muy solventes, pero con sectores populares, que seguían muy postergados. Hace unos años la joven Camila Vallejo sorprendió cuando pedía educación pública porque el cien por ciento de la educación superior es paga y muy cara. De ahí en más tenés muchos cortes sociales, se privatizó todo, así que no, no me sorprende. No estoy diciendo que Chile es un desastre, digo solo que socialmente está muy fragmentado y con una inequidad que en algún momento iba a estallar. El 4% de suba de subte armó un lío bárbaro. Chile es muy lindo, pero si tocás por debajo la pobreza se siente”, explica en diálogo con Economis.

Pero es un modelo que ofrecían como espejo en el que mirarse…

Hay algunas tentaciones, de algunos sectores de verse reflejados, yo nunca lo hice por ningún modelo. El copiar modelos, el imitar modelos de izquierda o de derecha a mí no me mueve, el seguir los pasos de otro no me parece porque ningún país se parece al otro. Nada se parece a nada, en realidad.

Tomando estos dos casos, incluso yendo más lejos Cataluña, que defiende su autodeterminación… Por ahí la parte más baja de la sociedad, se está cansando del tema de ajustes, de recortes.

Eso es bastante universal, no es nuevo, desde los faraones, el Imperio Romano, el Medioevo, siempre los sectores dominantes generan los sectores populares inmensos. Por fortuna en el siglo XX, sobre todo después de la segunda guerra, un poco se fueron achicando las desigualdades, aunque aún son muy grandes, pero no es lo que era, porque hubo un mejoramiento social, lento, pero existe. Pero hay lugares donde la presión sistémica, la presión de los sectores dominantes, de todo tipo, político, financiero, lo que fuere, mete mucha presión sobre la gente, y eso en algún momento pone a la gente muy mal, por eso siempre hay que estar al lado de la gente. No dar dádivas, sino crear políticas proactivas.

¿De contención?

Es más que la contención, es generar políticas proactivas, la contención es más para emergencias, pero no podés vivir en emergencia. También tenés que tener políticas de proacción, de estímulo, de inversión. Haciendo una abstracción de lo que hay acá, muy modesta muy chiquita con los “Ahora”, a nuestra escala.

Que no hay que minimizar, porque para una familia el ahorro es importante.

Es una inversión grande para el Estado, pero para una familia cambia mucho, si te metés en todos los “Ahora” que podés, el sueldo se te duplica bastante. Hay un esfuerzo del Estado proactivo para el sostenimiento de empleo, que circule más rápido el dinero, que se vaya afuera lo menos posible. Es lo que llamamos un modelo misionerista, tratamos de hacerlo. Hay cosas que nos cuesta vencer, el sistema impositivo es muy perverso. Escuchaba a un candidato en el debate presidencial, no importa quién sea (N de la R: fue José Luis Espert), que decía: “Si no cobramos IVA no tenemos porqué hacer coparticipación en las provincias”.  Y yo: ¡¡Hola!!!! Como que en las provincias no somos personas, hay cosas que resultan un escándalo y pasan, yo apagué la tele en el debate. Después volví a prender, pero me enfurecí porque no hay lugar para tanta barbaridad. Es una visión muy del país central, del puerto, donde las provincias somos un accidente geográfico, no somos personas, y somos una carga, para ellos es un esfuerzo enorme soportarnos a nosotros, cuando la realidad es inversa porque somos nosotros los que lo sostenemos. Es una visión muy metida esa del país central, hay que hacer un esfuerzo para romper con eso.

Mauricio Macri empieza su gestión con una foto con todos los gobernadores el 12 de diciembre de 2015, y termina ahora prácticamente con todos enfrentados en la Corte Suprema justamente por este tema, cuando el Presidente anunció el plan de eliminación del IVA en algunos alimentos y los cambios en Ganancias después de la derrota electoral...

Sí. A la Corte fuimos dos veces, una para que no nos quiten lo que nos corresponde al pueblo… En el escrito yo le agregué la palabra pueblo, como para que se entienda que la coparticipación es para el pueblo de la provincia de Misiones.

Para que sea menos abstracto.

Sí, para encarnar, para porque no es de la Provincia, o de los gobernadores, como si fuéramos señores feudales. Por eso fuimos dos veces a la Corte a defender la coparticipación: Cuando nos la quitaron y después cuando la Corte ordena devolver, no lo hicieron, entonces volvimos a litigar, nos volvieron a dar la razón y acá estamos, en lo mismo.

No hay novedades.

No. Considero que los montos acumulados nos tendrán que devolver. No es fácil hacer cálculos del pasado, desde septiembre, pero la orden fue deja de quitar la coparticipación y darla entera, pero eso sin embargo no pasó. Pero en medio del desbarajuste de las elecciones, más no podemos hacer, porque parece que estamos en rebelión.

¿Cree que el respeto al federalismo está en juego en estos días?

Hay una cosa que a mí me da mucha fe en Alberto, que es su visión del país federal, viste que a él no se le escapa ni en un reportaje. Aunque hablen de petróleo, hablen de educación, siempre lo tiene metido, tiene metido en su visión que el país es uno, que el que nació en Atacama tiene que tener las mismas opciones que el que nació en Palermo, que el que nació en Tobuna. Las mismas opciones, y las mismas oportunidades que hoy le son negadas, pero no desde ahora, sino desde 1810. Su visión federal cuando lo dice, y yo le creo, es que va a gobernar con 24 gobernadores, no es un dato chico, sobre todo para las provincias del norte que somos las más postergadas. Es música para el oído de todos. Él tiene la oportunidad de ser uno de los grandes presidentes federales del país. Más allá de salvar la grieta, a mí me interesa lo federal, porque si la patria somos todos, nosotros tenemos la visión que creo correcta, histórica, que las provincias son preexistentes a la Nación. 

El presidente más federal…

Quiero creer. No lo va a hacer en un rato. Vendrán varios presidentes, pero lo creo, eso de trazar un rumbo y volver a la fuente, que es quien quiera presidente de este país, tenga que hilvanar las voluntades, los deseos y esperanzas de todas las provincias de la Argentina, que son las mandantes, son las dueñas del país, en el sentido histórico. Ahora resulta que para el país central somos una carga, pero yo le creo a Alberto cuando dice que él está en camino de recuperar los sueños de las provincias, hacia un papel protagónico, darles protagonismo de las provincias.

¿Cómo se construyó tan rápido una relación con Fernández, cuando tiene sus propios candidatos en Misiones?

La relación con Carlos (Rovira) es de hace tiempo. Personalmente, con Fernández nos conocemos hace poco, con la Renovación sí se conocen hace bastante, pero es una persona muy afable, que escucha mucho, tiene ideas sólidas y al mismo tiempo flexibles, no es tozudo, no es caprichoso. Si hay algo que modificar, la modifica, si hay que trabajar lo hace. No es perezoso. Le toca a Oscar (Herrera Ahuad), ser su colega no, y enseguida se entendieron, forjaron una amistad, eso vale oro en una relación de alguien que está gobernando una provincia con el presidente. A lo que hay que agregarle el tema de los diputados, hay cosas que se lo dijimos a él: “Nosotros somos la Renovación, no somos el Frente de Todos, lo acompañamos, como acompañamos en su momento a Néstor, a Scioli, a Cristina, cien por ciento desde nuestro lugar, desde los Renovadores”. Por eso pedimos la boleta corta con corta, desde Nación a Fernández y en la provincia a la nuestra, con el misionerismo, la gente que está con la gente. Es una suma de energía muy fuerte lo nacional con lo provincial. Un poco toda esta cuestión histórica se traduce en el voto, aunque es la primera experiencia.

Usted decía que quería que se instale esto de la boleta corta provincial…

Es mi visión, muy a título personal. Como ciudadano, por los siglos de los siglos, quisiera que los diputados nacionales vayan junto con las elecciones provinciales. Porque es una trampa semántica, porque los diputados nacionales, son de la provincia ante la Nación, no son de la Nación. Es un error tremendo creer que son de Nación. Para que en la Nación se discutan nuestros intereses, tienen que estar nuestros diputados que nos defiendan allá, junto con los gobernadores, vicegobernador, tiene que estar en el mismo paquete. Después se elige el presidente, por supuesto que se pueden desdoblar las fechas, eso es secundario. Después está lo nacional, que pasa por el Poder Ejecutivo, por la fórmula de presidente y vice, donde sí hay un distrito único donde tu voto se junta con el de Zapala y el de Zapala con el de Pozo Azul.

¿Qué le preocupa más de este momento económico, de pobreza, educación?

Todo, es una situación muy dura, porque hasta el que tiene empleo, hablamos con Cristina cuando vino, de las estadísticas, de los índices de empleo, de desempleo. Hay un 60% de la gente empleada, pero abrís ese bloque y de ese 60% la inmensa mayoría está con miedo de perder el trabajo. Es decir, tener trabajo no es tener seguridad. Cuando estás en incertidumbre, el pequeño empresario, el medio, el bolichero, el que levanta la basura, el periodista tiene inseguridad, eso produce una angustia muy grande. El que tiene empleo está con incertidumbre, no sabe si gasta en la moto, si pone la parrilla, si festeja un cumpleaños, si va de vacaciones, se pone tenso el ambiente.

¿Qué análisis hace del Gobierno de Cambiemos? 

Nosotros no hicimos juicios de valor al principio de la gestión y mantuvimos la gobernabilidad y a relación institucional. Era la primera vez que la Renovación gobernaba con un signo político nacional distinto, por eso había que cambiar los parámetros comportamentales porque éramos otro espacio político, entonces tuvimos esa frase: “Gobernabilidad, con gobernabilidad se paga”, que en términos institucionales, tomamos una posición correcta, porque en democracia así debe ser. Las veces que nos sentamos a hablar con el señor Presidente casi nunca coincidimos, pero le dije las cosas en la cara, él también lo hacía, diferíamos mucho en sus visiones de roles del Estado, su visión impositiva.

Recuerdo el cruce que no salió mucho a la luz, pero fue en Iguazú, sobre la yerba mate.

En Iguazú sí, tuvimos nuestros altercados, pero nunca quitándole gobernabilidad, porque la gente lo había votado, no había que entorpecerlo, como no nos gustaría que nos quieran entorpecer, pero con una diferencia muy grande en el medio, tan grande que es casi insalvable. Porque tener una visión distinta del Estado, te hace pretender cosas distintas. Si vos sos un Estado que cobra los impuestos y sos eficiente, hacés caminos, hacés escuelas, entonces es bienvenido, pero si no, la realidad marca que no sirve.

Ese pacto fiscal firmado hace menos de dos años, no sirvió.

El simple hecho que nos haya quitado el Fondo Federal de la Soja, fue un golpazo para los municipios que nos obligó a salir a asistir. Después hubo unas devoluciones, que eran derechos de la provincias. Pero veo un momento bisagra que fue ir al Fondo Monetario, cuando llegó lo del Fondo, hubo una urgencia del déficit cero y empieza a pasar el rastrillo a las provincias, la quita de subsidios, las tarifas de la luz.

Me dijo que no le sorprendió lo de Chile, ¿Lo sorprendieron estos resultados?

¿Los de las PASO? No. Pensaba que iba a ser menor, porque uno ve las encuestas, que decían una cosa, pero la realidad dijo otra. Pero viendo el diario del lunes, no era algo que sorprenda, por la falta de empleo, con los sectores populares que se hunden, la clase media que se hunde, no era una sorpresa.

¿Y para Misiones, cuál es el pálpito suyo para el domingo?

Creo que vamos a hacer una elección muy buena, estoy seguro de eso, lo importante es tratar de meter una gran cantidad de diputados, vemos que estamos en el camino correcto de juntar lo nacional con lo misionerista. No digo que los otros diputados sean malos, no personalizo, cualquier ciudadano que pone su nombre en una boleta, ya hace mucho, porque pones en juego tu historia, tus ganas, tenés que hablar al público, lo hacés porque tenés ganas, el simple hecho de estar en cualquier espacio, es significativo. Yo jamás fui irrespetuoso, suficiente tiene la gente con las dificultades cotidianas, como para encima ver a los políticos a los tortazos en la televisión.

El misionerismo en las raíces

Passalacqua cambia el semblante cuando recuerda los días que pasó junto a los deportistas misioneros en los Juegos Evita de Mar del Plata. Los acompañó desde su primer año de gestión y asegura que hay una “diferencia enorme” entre 2016 y este año. “En defender los colores, corear a la provincia, ir por la calle todos juntos, que van a  defender al equipo de su provincia, hinchando juntos por la camiseta, sean de vóley, de fútbol, o de lo que sea, yo estuve con ellos en el almuerzo del hotel, es hermoso ver como corean, cantan, el ver al misionerismo”.

¿Lo refresca un poco ver eso, porque eso también es política?

Esto está fuera de la política partidaria, es una política más alta, de fortalecer la sociedad, de unirla, porque para mí las sociedades que progresan son las que tienen el tejido social más sólido, donde son más solidarios, donde hay hermandad, donde uno está en problemas y lo estás vos, porque sos mi hermano, por eso yo suelo hablar de la gran familia misionera. Esta gurisada, que eran 815, con un comportamiento ejemplar, son buenísimos, con algo histórico como traer 73 medallas, que antes estaban concentradas en un puñado de municipios. Y eso también tiene que ver con una política de Estado, las medallas antes se concentraban en Posadas, Oberá, Eldorado, ahora tenés de todos lados, de Andresito, de Ruiz de Montoya, de donde mires, eso tiene que ver con expandir el deporte, proteger al tejido social. De estar al lado de la gente, a través de la educación, del deporte, de un discurso amigable, presente. No se puede hacer una sociedad sin valores, no existe, las sociedades exitosas tienen valores. Uno ve los modelos soñados, el danés, el finlandés, ellos tienen un sentido de valores muy fuerte, en la escuela los machacan mucho en ser solidarios, en ser trabajadores.

Y el Estado no está ausente…

Está recontra presente. La sociedad tiene instalado que da mucho, porque sabe que el Estado también da mucho. Cuando hablamos con los que se llaman liberales, hablamos de los impuestos y les decimos ¿3% es mucho, o es poco? Dicen es mucho, pero en realidad, depende del servicio que te da el Estado. Si el Estado no te da nada, 0,1 es mucho. Depende de lo que te dan, si te dan caminos, o viviendas, lo que puedan con los recursos que tienen, sin endeudarse, de a poco, sin dejar en banda a las 50 mil familias que viven de obra pública, además de los amigos albañiles que viven de eso. Nosotros, a la nuestra, lo fuimos haciendo.

Misiones se destaca además porque es una de las pocas que no ha tomado y tiene escasa deuda pública…Hacele un reportaje a los otros gobernadores para ver cómo están. Nosotros tenemos la certeza que podemos pagar todos los salarios por mes, esa certeza genera la segunda fase económica, que se denomina de confianza, porque el policía va al verdulero y le dice fíame un kilo de papa, un día antes de fin de mes, el verdulero le va a fiar porque sabe que al otro día cobra, el verdulero va al kioskero le dice que le fíe otra cosa, le fían. Esa es la economía de confianza que aparece, porque saben que la plata va a estar, eso pasa por la vida del empleado público, del policía, el enfermero, la maestra, pero inyecta en la economía privada, real, todos los días. Eso hace que Misiones se fortalezca, porque es una de las poquísimas provincias donde se sabe que se puede pagar todos los sueldos a fin de mes. Encima si combinas, una provincia que paga en el mes, con una que no, que vive endeudada… Pero la sociedad nos empuja a eso, y no nos permitiría que nos endeudemos, porque no les gusta la idea. Porque es lo mismo que ir al prestamista para llenar la heladera y al mes no tengo la comida y no tengo la heladera. Entonces en esa los misioneros nos medimos, somos muy rigurosos, somos austeros, tratamos de ser inteligentes con los gastos, hicimos inversión muy productiva, y sobre todo no hicimos del Estado una bolsa de trabajo. En comparación de las provincias más grandes, Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires, el empleo privado es enorme, donde el Estado es un actor de tercer o cuarto lugar, acá lejos es el primero, pero sin embargo no nos llenamos de deudas. Misiones crece el 1,5% mensual a nivel demográfico, mientras me tocó gobernar a mí, la población de Misiones creció un 6%, que es una cifra gigantesca, donde el Estado tiene que acompañar con escuelas y policías. Pero nosotros crecimos en planta permanente, en contratados con relación, el 0,6, son 500 y pico de personas en toda la provincia. Básicamente la mayoría son policías, no convertimos al Estado en una bolsa de empleo. No lo hicimos. Eso lo digo con orgullo, no echamos, no hicimos una bolsa de trabajo, no paramos la obra pública, no nos dejamos endeudar, generamos los Ahora.

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La lucha contra la pobreza y el Premio Nobel de Economía ¿Misiones es vanguardista en sus políticas públicas?

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El lunes 14 de octubre, a las 6.45 am (hora argentina), la Academia Real de Ciencias Sueca anunció el Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel, a los doctores en Economía Abhijit Banerjee, Esther Duflo y Michael Kremer, por su enfoque experimental para aliviar la pobreza global. La francesa Duflo, el indio Banerjee y el estadounidense Kremer, se preguntaron: ¿cuál es la mejor manera de diseñar medidas que reduzcan la pobreza global? Utilizando investigaciones innovadoras basadas en experimentos de campo (ensayo controlado aleatorio), los galardonados sentaron las bases para responder a esta pregunta que es clave en la lucha contra la pobreza.  La contribución clave consistió en que el problema de la pobreza global se debe dividir en interrogantes más pequeños, pero más precisos, a nivel individual o grupal. A partir de estimar el impacto causal de una determinada intervención, programa o política, se puede medir la efectividad o no, de las mismas en la reducción de la pobreza y el mejoramiento del bienestar.

Como señalan Abhijit Banerjee y Esther Duflo, la productividad difiere enormemente, no solo entre países ricos y pobres, sino también dentro de los países pobres. Algunas personas o empresas utilizan la última tecnología, mientras que otras (que producen bienes o servicios similares) utilizan medios de producción obsoletos. La baja productividad promedio se debe en gran medida a que algunas personas y empresas quedan relegadas. ¿Refleja esto una falta de crédito, políticas mal diseñadas o que a las personas les resulta difícil tomar decisiones de inversión completamente racionales? El enfoque de investigación diseñado por los galardonados de este año aborda exactamente este tipo de preguntas.

El presente artículo hace énfasis únicamente a la educación, aunque los economistas hayan estudiado diversos tópicos, como la salud, el género, el acceso al crédito, entre otros. En materia educativa entonces, los científicos estudiaron qué intervenciones incrementaron los resultados educativos al menor costo posible. En los países de bajos ingresos, los libros de texto son escasos y los niños a menudo van a la escuela con hambre. ¿Mejorarían los resultados de los alumnos si tuvieran acceso a más libros de texto? ¿O darles comidas escolares gratuitas sería más efectivo? A mediados de la década de 1990, Michael Kremer y sus colegas decidieron trasladar parte de su investigación de sus universidades en el noreste de los EE. UU al oeste rural de Kenia para responder a este tipo de preguntas. Realizaron una serie de experimentos de campo en asociación con una organización no gubernamental (ONG) local. Aquí surge una pregunta básica: ¿por qué los investigadores eligieron usar experimentos de campo? Porque si se desea examinar el efecto de tener más libros de texto en los resultados de aprendizaje de los alumnos, por ejemplo, simplemente comparar escuelas con diferente acceso a los libros de texto no es un enfoque viable. Las escuelas pueden diferir de muchas maneras: por ejemplo, las familias más ricas generalmente compran más libros para sus hijos, por lo que las calificaciones sean probablemente mejores. Una forma de sortear estas dificultades es asegurar que las escuelas que se comparan tengan las mismas características en promedio. Esto se puede lograr dejando que el azar determine qué escuelas se localizan en diversos grupos para efectuar la comparación pertinente. A diferencia de los ensayos clínicos tradicionales (provenientes de las ciencias médicas y naturales), los galardonados han utilizado experimentos de campo en los que estudian cómo se comportan los individuos en sus entornos cotidianos. Kremer y sus colegas tomaron una gran cantidad de escuelas que necesitaban un apoyo considerable y las dividieron al azar en diferentes grupos. Todas las escuelas de estos grupos recibieron recursos adicionales, pero en diferentes formas y en diferentes momentos. En un estudio, un grupo recibió más libros de texto, mientras que en otro estudio se investigó lo referente a las comidas escolares gratuitas. Debido a que el azar determinó qué escuela obtuvo qué, no hubo diferencias promedio entre los diferentes grupos al comienzo del experimento. Por lo tanto, los investigadores podrían vincular de manera creíble las diferencias posteriores en los resultados del aprendizaje con las diversas formas de apoyo. Los experimentos mostraron que ni más libros de texto ni comidas escolares gratuitas hicieron ninguna diferencia en los resultados del aprendizaje. Si los libros de texto tuvieron algún efecto positivo, solo se aplicaron a los mejores alumnos. Experimentos de campo posteriores han demostrado que el problema principal en muchos países de bajos ingresos no es la falta de recursos. En cambio, el mayor problema es que la enseñanza no está suficientemente adaptada a las necesidades de los alumnos. En el primero de estos experimentos, Banerjee y Duflo estudiaron programas de tutoría correctiva para alumnos en dos ciudades indias. Las escuelas en Mumbai y Vadodara tuvieron acceso a nuevos asistentes de enseñanza que apoyarían a los niños con necesidades especiales. Estas escuelas fueron ubicadas aleatoriamente en diferentes grupos, lo que permitió a los investigadores medir de manera creíble los efectos de los asistentes de enseñanza. El experimento mostró claramente que la ayuda dirigida a los alumnos con dificultades de aprendizaje era una medida efectiva a corto y mediano plazo.

La provincia de Misiones destinó en el 2019, más del 30% de su presupuesto total en las áreas de educación y cultura. Pero al margen de la cantidad de recursos públicos destinados como inversión en el capital humano, en los últimos años se han trazado una serie de políticas públicas estructurales y significativas, que generan expectativas muy favorables respecto a la calidad educativa en el mediano plazo, las bases para consolidar un desarrollo sostenible en el tiempo (económico, social y ambiental) para todos los misioneros. Sin tomar en cuenta las jornadas institucionales de las que participaron 30.310 docentes; los docentes certificados de la Formación en Servicio; los ateneos didácticos; la formación de los directores de los niveles obligatorios que se encuentran finalizando su formación en gestión educativa; la capacitación de los docentes en gestión, lengua y matemáticas a través del programa Escuelas Faro; el boleto estatal estudiantil gratuito, más de cuarenta edificios escolares nuevos y más de cien refacciones, ampliaciones y remodelaciones a establecimientos de los distintos niveles de enseñanza (bajo un contexto de crisis económica nacional); un inicio normal del ciclo lectivo y con más de 180 días de clases; el Observatorio Astronómico de las Misiones; la robótica educativa, etc; el aspecto clave y coincidente con los resultados hallados por los galardonados del Premio nobel en Economía 2019, como se dijo anteriormente, es que la mayor efectividad de cualquier política educativa se basa simplemente en que “la enseñanza esté lo suficientemente adaptada a las necesidades de los alumnos”. Y la manera en que la Provincia de Misiones lo está gestando y haciendo realidad, es mediante la implementación del modelo flipped learning (aula invertida), integrando la educación disruptiva (conjunto de acciones, estrategias y metodologías de enseñanza, que permiten la introducción de avances e innovaciones con miras a la transformación de los procesos educativos, mediante las Tecnologías del Aprendizaje y el Conocimiento (TAC) y los usos que se desarrollan en el ámbito de la educación y la comunicación) y la educación emocional (proceso de enseñanza y aprendizaje de las habilidades y competencias emocionales y sociales, como: autoestima, autoconciencia, empatía, perseverancia, autoconocimiento, autocontrol y el arte de escuchar, entre otros; mediante el acompañamiento y fortalecimiento de la persona en el ejercicio y perfeccionamiento de la misma), sumado a un trabajo de los docentes en equipo y con propuestas curriculares interdisciplinarias. Todas ellas con su marco normativo e institucional (LEY VI – N.° 209; LEY VI – N.° 212, entre otras), bajo el impulso de la Presidencia de la Cámara de Representantes de la Provincia de Misiones. Entonces, nuestra provincia es vanguardista y cuenta con respaldo científico en la concepción y en el diseño de sus políticas públicas.

Volviendo a los aportes de los galardonados por el Premio Nobel de Economía 2019, cabe decir que los experimentos bien diseñados son altamente confiables, ya que tienen validez interna. Este método se ha utilizado ampliamente en ensayos clínicos tradicionales para nuevos productos farmacéuticos, que han reclutado participantes especialmente. La pregunta a menudo ha sido si un tratamiento particular tiene o no un efecto estadísticamente significativo. Los experimentos diseñados por los laureados de este año tienen dos características distintivas. Primero, los participantes tomaron decisiones reales en sus entornos cotidianos, tanto en el grupo de intervención como en el grupo de control. Esto significaba que los resultados de probar una nueva medida de política, por ejemplo, a menudo se podían aplicar en el sitio. En segundo lugar, los científicos premiados confiaron en la idea fundamental de que gran parte de lo que queremos mejorar (como los resultados educativos) refleja numerosas decisiones individuales (por ejemplo, entre alumnos, padres y maestros). Por lo tanto, las mejoras sostenibles requieren una comprensión de por qué las personas toman las decisiones que toman, las fuerzas impulsoras detrás de sus decisiones. Banerjee, Duflo y Kremer no solo probaron si cierta intervención funcionó (o no), sino también por qué. Para estudiar los incentivos, restricciones e información que motivaron las decisiones de los participantes, los galardonados utilizaron la teoría del contrato y la economía del comportamiento. Para mayor información de las contribuciones de los laureados se recomienda leer los antecedentes científicos que la Academia Sueca comparte en su sitio web. El enlace es https://www.nobelprize.org/prizes/economic-sciences/2019/advanced-information/ o bien para acceder directamente al paper, en

https://www.nobelprize.org/uploads/2019/10/advanced-economicsciencesprize2019.pdf.

Otras investigaciones de los economistas premiados referidas a educación, fue cómo la ausencia de incentivos claros y responsabilidad para los maestros, se refleja en un alto nivel de absentismo. Las reformas educativas que adaptan la enseñanza a las necesidades de los alumnos son de gran valor, pero mejorar la gobernanza escolar y exigir la responsabilidad de los maestros con perfeccionamiento y evaluación permanente son determinantes.

Las contribuciones de Banerjee, Duflo y Kremer han alentado e inspirado a una nueva generación de investigadores a seguir su ejemplo.  Debido a su trabajo, los experimentos de campo se han convertido en el método estándar de los economistas del desarrollo al investigar los efectos de las medidas para aliviar la pobreza. En menos de dos décadas, el enfoque microeconómico empírico promovido por Banerjee, Duflo y Kremer ha cambiado la forma en que los economistas del desarrollo llevan a cabo su investigación, logrando nuevos resultados sustantivos y mejorando la capacidad de la humanidad para mitigar la pobreza global.

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La rebelión de los mansos

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La extensa cola sorprendió a todos. Casi mil metros de fila de jóvenes que pugnaban por un puesto de trabajo en una panadería. Cientos de jóvenes que prácticamente amanecieron al costado de la ruta provincial 105 para ser los primeros en poder entregar su curriculum en la empresa de Garupá, cuyos propietarios no salían de su asombro: habían hecho la convocatoria apenas por redes sociales, pero la respuesta fue multitudinaria, de chicos locales, de Posadas, Oberá y hasta Eldorado. “Lamentamos no tener más trabajo para dar”, se disculparon a media mañana del viernes. 

Es una postal del momento en el que se define el futuro de la Argentina. Los números son contundentes: la Argentina volvió a un desempleo de dos dígitos y seguramente cerrará el año con un promedio cercano al 12 por ciento cuando se sienta la magnitud de los efectos de la última devaluación tras la derrota del Gobierno en las primarias de agosto.  El segundo trimestre marcó un nuevo récord para Mauricio Macri, con una desocupación de 10,6 por ciento, lo que equivale a dos millones de personas con problemas laborales. Y a más del 35 por ciento de los argentinos bajo la línea de pobreza. 

Misiones no escapa a esa realidad: aunque el desempleo es bajo, de solo 2,9 por ciento, la parálisis económica hace que no se creen nuevos puestos de trabajo. En el gran Posadas hay cinco mil desocupados, 21 mil subocupados y otros 20 mil ocupados demandantes, que tienen un trabajo pero se ven forzados a aumentar sus ingresos para enfrentar la inflación descontrolada, que marcará un pico cercano al 6 por ciento en septiembre.

Es récord el número de argentinos que cobran un seguro de desempleo. Más de 78.200 trabajadores en el primer semestre y 120.250 personas en total. Según el Ministerio de Trabajo, a julio pasado, hubo una reducción de 131.200 asalariados privados respecto del mismo mes de 2018.

Para el Gobierno, sin embargo, la crisis laboral no es uno de los temas centrales en la campaña. El Presidente ofreció en redes sociales que una salida para el millón de jóvenes que no estudian ni trabajan: “Vamos a extender el Servicio Cívico Voluntario en Valores para ayudarlos a salir adelante”, prometió como una propuesta de campaña. 

También por tuiter, el Presidente anunció una segmentación de las becas estudiantiles, premios por notas altas y el estímulo a “carreras estratégicas” por regiones.

Casi al mismo tiempo, ministros de más de una decena de provincias firmaron un documento con una dura radiografía del desfinanciamiento y la desinversión que sufrió la educación desde 2015. “Queremos que dejen de existir provincias de primera y periféricas”, aseguró la misionera Ivonne Aquino, una de las que participó del plenario federal. Las recomendaciones del documento marcan el retroceso del ahora: que el Estado nacional asuma la responsabilidad de garantizar condiciones mínimas e iguales para todas las provincias, que garantice el inicio y normal continuidad del ciclo lectivo y acciones destinadas a sostener la alimentación y la salud de los estudiantes.

La rebelión de los mansos. El miércoles por la tarde y ante unas cuatro mil personas, el presidente Mauricio Macri encabezó en la Costanera de Posadas una marcha del “#SíSePuede”. No habló de la economía, ni de la pobreza ni del desempleo ni de ninguna medida que apunte a salir de la extensa recesión. Apenas reconoció que fue un año y medio muy duro”, especialmente para la clase media, pero defendió los resultados de su gestión porque “hoy estamos en bases más sólidas y ahora viene el mejor salario, por eso estamos más convencidos que nunca”.

El discurso presidencial apeló a la liturgia dirigida al convencido. A quien no cuestiona los resultados, pero celebra la promesa tácita de un segundo semestre que todavía no llega. Por eso, las encuestas registran que los números de las Primarias no variarán demasiado o incluso serán peores para el Gobierno, con un techo apenas superior al 30 por ciento, semejante al tercio de la población que lo eligió desde la primera vuelta de 2015. 

Esa es la base de Cambiemos y por eso Macri pidió que cada uno intente convencer a otro para ir a votar y fiscalizar el 27 de octubre. Que no haya una sangría que perfore ese 30 por ciento, lo pondrá como jefe de un espacio opositor que deberá reconstruirse si se confirma el triunfo de Alberto Fernández. “Hay gato para rato”, repite el Presidente, en lo que parece un mensaje más dirigido al interior de Cambiemos, donde ya comienzan a disputarse espacios y a pensar en nuevos liderazgos. 

Es que la oleada de la nueva derecha, madura y elegante, que se expandía por toda Latinoamérica, comienza a tambalear nuevamente de la mano del Fondo Monetario Internacional. En Ecuador hay estado de sitio, muertes y un brutal plan de ajuste, la economía de Brasil está paralizada y Jair Bolsonaro es una mueca grotesca que siquiera causa demasiada gracia. El triángulo del cambio muestra sus peores caras. 

Para el 27 de octubre, Cambiemos habrá ganado apenas en un par de elecciones en las provincias y la alianza con el radicalismo pende de un hilo. 

Este domingo, en El Chaco, puede haber otra cachetada de rechazo con el casi seguro triunfo de Jorge Capitanich, quien vuelve a la gobernación después de un período como intendente de la capital.  

Como contraste, la candidatura de Alberto Fernández se afianza, según las principales encuestadoras. Tres de las que se publicaron en las últimas horas marcan una diferencia de 20 puntos para arriba y un rechazo a la derechización del discurso presidencial.

La consultora Clivajes revela que el epílogo de la gestión de Cambiemos tiene a la economía como principal preocupación de los argentinos. La pobreza lo es para el 26,12% de los encuestados, el desempleo para el 23,84% y la inflación para otro 22,35%. El 69,7 por ciento coincide en que Macri es el responsable de la crisis. La consultora que acertó casi en pleno en las primarias sostiene que Fernández llegará al 53,7 por ciento de los votos, contra un 33,2% de Macri. 

Gustavo Córdoba publicó otro sondeo presencial en la noche del jueves. Sostiene que la fórmula F² crece cinco puntos desde las PASO y que el 64,6% de los encuestados está en desacuerdo con que Macri deba ser reelecto, apenas por debajo de la imagen negativa del Gobierno que llega al 66,7%. Para Córdoba el Fernández tiene una intención de voto del 52,2%, contra 32,7% de Macri y un crecimiento de Roberto Lavagna que llegaría al 9,8%.

En la misma línea, el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica muestra que la imagen del Gobierno es mala o muy mala para el 76,8% de los consultados, mientras que el 77,4 por ciento cree que Macri es “responsable del descenso social por la crisis económica”.

Este think thank releva que las medidas centrales del próximo Gobierno debieran ser el aumento de salarios (46%) y congelamiento de tarifas (32,7%). La intención de voto de Fernández es del 48,5%, contra 30,7% de Macri. Nuevamente el núcleo duro.

Los datos coinciden con la percepción de que en este último tramo de la campaña nadie parece estar a cargo de la gestión del Gobierno, sino que todo está dominado por la puja electoral, que tendrá un punto álgido este domingo en Santa Fe, con el primer debate de los candidatos presidenciales.

De hecho, las provincias debieron ir nuevamente a la Corte para intimar a la Nación a que obedezca uno de sus fallos: pese a que los cortesanos le dieron la razón a los gobernadores en el conflicto por los descuentos de coparticipación para financiar el plan electoral que presentó Macri con la rebaja del IVA en alimentos y cambios en Ganancias, el Presidente nunca obedeció. No dejó de descontar ni devolvió lo recortado. Por eso, el gobernador Hugo Passalacqua firmó una nueva demanda ante la Corte que reclama ponerle fin a la detracción. Rara parábola de la relación entre Nación y provincias. 

Pese a la caída de recursos, acompañada por una baja de la coparticipación contra la inflación, Misiones sigue entre las provincias con las economías más ordenadas. Un estudio del Centro de Economía Política Argentina, sobre el endeudamiento de las provincias, ubica a Misiones con apenas un ratio de 0,19 por ciento de deuda en contra de recursos propios y una de las pocas que no tomó deuda en los últimos cuatro años -de hecho, no toma nueva deuda desde 1999-. 

Passalacqua cumplió ayer con la segunda cuota del bono primavera y sostiene numerosos planes para potenciar el consumo, fundamental para que en Misiones haya un humor social mucho más sano que en provincias vecinas. De hecho, Passalacqua cerrará su gestión con una enorme valoración y Oscar Herrera Ahuad es hasta hoy el gobernador electo por mayor diferencia. El modelo gestado en 2003, bajo el liderazgo de Carlos Rovira, es, al mismo tiempo, envidia y objeto de consulta. Alberto Fernández diagrama sus primeros días de gestión en consulta permanente con dirigentes de la Renovación. El plan Argentina Sin Hambre, por ejemplo, tiene similitudes con el plan Hambre Cero, forjado en la tierra colorada hace casi diez años, cuando la desnutrición era un tema tabú. Hoy son más de diez mil los chicos recuperados.

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Facundo Manes: “Tener a los chicos con malnutrición además de inhumano, es una hipoteca social”

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Facundo Manes es neurólogo, neurocientífico y político argentino creador del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO), presidente de la Fundación INECO, exrector de la Universidad Favaloro y director del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro. Oriundo de Arroyo Dulce, al norte de la provincia de Buenos Aires, en el partido de Salto, afirma haber viajado y estudiado en varios lugares alrededor del mundo, pero dice que todo lo que realmente sabe “se lo debe a sus padres, a Arroyo Dulce, a la Argentina”. El jueves el Doctor en Ciencias por la Universidad de Cambridge, abrió al Foro Internacional de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, hablando principalmente de las conductas de los argentinos, y explicando como la correcta alimentación y educación de los niños y jóvenes del país, son pilares fundamentales para construir un futuro sólido para el país. 

Después dialogó con medios de todo el país, entre los que estaba Economis. Después de terminar sus estudios en Londres, volvió en el 2001. Y pensó en cómo podía contribuir a la sociedad. La respuesta estuvo clara: desde su amplia formación y lo que sabía y conocía. “En Estados Unidos e Inglaterra me había formado en estudiar científicamente la mente humana, el cómo decidimos y cómo funciona el cerebro”, explicó. Desde allí empezó a pensar que podía hacer un cambio, ya que no había en el país en ese momento un desarrollo en las neurociencias.

Anosognosia es el término utilizado para aquel paciente que, en el consultorio, una vez llevado por su familia, no puede/quiere reconocer el problema por el cuál ha sido llevado. En la Argentina, yo siento que tenemos eso. No reconocemos en dónde estamos parados”. 

Manes, hizo hincapié durante toda su conferencia en la importancia de los recursos naturales, pero no sólamente por sí mismos, sino de la mano de la inversión en ciencia y desarrollo, estratégicamente, para poder luego extrapolarlos a la producción. 

“El campo es un arma maravillosa, pero hoy todavía dependemos de que una cosecha sea buena. Para abastecer a 50 millones de argentinos, no alcanza con el campo” explicó. “Hay que invertir estratégicamente en investigación y desarrollo, y vincularlo al sector productivo. Eso es soberanía.” afirmó, mientras explicaba que actualmente sólo el 0,5% del PBI del país se está invirtiendo en ciencia y tecnología.

Reiteradas veces Manes mencionó que “en Argentina, estamos constantemente preocupados en resolver las urgencias” (o sea, pensar a mediano plazo) pero que es necesario salir de ese esquema mental, ya que si no logramos resolver el problema que genera la urgencia, “seguiremos sin poder solucionar los problemas que nos afectan más gravemente”. 

“Hoy el 40% de los chicos se ven afectados por alguno de estos problemas, y eso afecta la capacidad de aprender. En un mundo donde la economía mundial es la generación de ideas, tener a los chicos con malnutrición estrés mental, etc. además de inhumano, es una hipoteca social”, ratificó el neurólogo.  

-¿Cuál sería su opinión sobre los lugares en donde construir conocimiento?

FM: – Hoy la Argentina no tiene instituciones fuertes, y hay que crearlas para vincularlas con la producción. Tenemos científicos de buena calidad que pueden generar conocimiento, pero quizás eso es aprovechado por otros países. Tenemos que vincular ese conocimiento con la Industria y con la Producción. No le podemos pedir a un científico que sea empresario, ni a un empresario que sea cientifico. Tenemos que generar instituciones, espacios, que en otros lugares del mundo han sido muy exitosos en generar una economía que llamamos “de conocimiento”.

En este contexto, en el que la pobreza aumentó, la malnutrición también, usted habla de la importancia del conocimiento, ¿qué futuro prevé, considerando que aún hay muchos chicos con una malnutrición extrema?

FM: – Vengo hablando de la malnutrición hace años, inclusive desde el gobierno anterior. Porque en Argentina ahora hay hambre, pero antes también había hambre, esto no es nuevo. Ahora es más evidente, y eso es un drama humano y es inmoral, y es lo primero que tenemos que resolver, pero una vez que resolvemos el hambre, queda la malnutrición. En Argentina hay un problema de malnutrición crónica, y eso impacta en el aprendizaje. Un chico que vive en la pobreza tiene el estrés mental crónico que impacta en el aprendizaje, entonces eso no sólo es un drama humano, sino que es una hipoteca social, porque en un mundo que depende de las ideas, tener nuevas generaciones, que no tiene la nutrición adecuada, el estímulo cognitivo y emocional, es una hipoteca social tremenda. Ahora, hay que atender la urgencia, darles de comer urgente, bien, con buena nutrición, no sólo “darles de comer”, sino nutrirlos bien, estimularlos, pero además hay que generar un proyecto de generar riqueza Argentina, para salir de la pobreza, porque sino… De hecho hace décadas que estamos con el mismo círculo vicioso. Entonces lo que tenemos que plantearnos a la vez, es como solucionamos el tema de la pobreza y la desigualdad en la Argentina. Y eso, nos guste o no, es un proyecto a mediano plazo de generar más valor agregado, generar empleo de calidad, más riqueza para poder distribuirla. Muchas veces la gente dice “pero estos temas de mediano plazo, y acá hay una urgencia”, justamente, los temas de mediano plazo van a solucionar la urgencia. Eso no quita que, la prioridad no sea resolver la urgencia, en síntesis, hay que dedicarse a lo urgente sin perder la meta. 

¿Qué consejos tiene para los empresarios para manejar la incertidumbre que hay, que a su vez genera mucha ansiedad?
 

FM: Dormir. El sueño es salud. Tratar de saber que la manera que pensamos determina la manera en que sentimos. Y no podemos cambiar la realidad, pero sí podemos cambiar la manera en que reevaluamos la realidad. Hoy sabemos que si cambiamos la manera en que pensamos podemos cambiar la manera en que sentimos. 

¿Si el próximo gobierno lo convoca para trabajar en estos temas para solucionar y para que les de su visión, usted está dispuesto a hacerlo?

FM: – Yo creo que todos tenemos que ayudar a la Argentina, yo siempre vengo ayudando a la Argentina. Yo creo que la Revolución Social que necesitamos, la del conocimiento, viene de abajo para arriba, viene de la Sociedad para arriba. Y siempre estoy para ayudar, de hecho, ayudo promoviendo esto, estoy comprometido con el país. Espero que gane quien gane, tenga la capacidad para convocar a todos los sectores. Uno tiene que ceder cuando tiene el poder, así que el próximo presidente que asuma va a tener también que ceder para que esto no se convierta simplemente en un acto de campaña más. 

-Usted hablaba del concepto de “empatía social”, cómo ve usted a los dos candidatos más fuertes Alberto Fernández y Mauricio Macri, en este concepto? ¿Cree que tienen esa “empatía social”?

FM: – No hablo de gente en lo personal, acá no importan las personas. Acá lo que importa es el proyecto de país. Si nosotros tenemos un proyecto de país, después las personas lo administran a ese proyecto. Justo uno del problema de los argentinos es que somos demasiado presidencialistas, dependemos demasiado de las personas. La Argentina no se va a desarrollar, con una u otra persona, no necesitamos salvadores mesías, necesitamos un proyecto de país. Y el proyecto de país no es otro que invertir más en investigación y desarrollo, seis siete veces más de forma gradual, y lograr vincularlo a la producción, y para eso necesitamos un pueblo con instituciones fuertes, con salud, con nutrición. Justamente por depender de personas, así estamos. 

-¿Cuál cree usted que es el rol de la sociedad y de la política en lograr los objetivos comunes (desarrollo, educación, salud, etc.) que nombró?

FM: – La política justamente no le da importancia a la salud y educación pública de calidad, más allá de que lo dicen, porque eso no da votos. Y porque no tenemos un país que esté basado en exportar valor agregado. Hoy tenemos una economía en gran parte proveniente de sus productos privados o sus derivados, y para crear una economía basada en el conocimiento, necesitas una economía con salud, bien nutrida, un pueblo educado. Es un proyecto de país que todavía no tenemos, porque no da votos. Por eso yo creo más en la sociedad que en las dirigencias, porque si la sociedad no presiona por esto los políticos no lo van a hacer. 

¿Porqué es importante para el cerebro, por ejemplo viajar?

FM: – Bueno desde la ciencia, las cosas que nos dan placer son, focalizar el presente, el contacto humano, no estar preocupado acerca del futuro ni pensando demasiado en el pasado, sino estar en el presente. Somos hedonistas, en cierta manera, nos gusta el placer de una buena comida, de hacer ejercicio, y todas esas cosas que nos da el placer, ocurren muchas veces cuando uno disfruta de lugares nuevos y novedades, así que el turismo tiene muchos elementos que hoy sabemos que nos dan bienestar a los seres humanos. El bienestar también se puede ejercer en la casa de uno, pensando en el presente. Pero bueno, los viajes también pueden influir.

– Cuál es el tiempo recomendable para estar conectado?

FM: – No hay un tiempo recomendado para el uso de la tecnología, lo que tenemos que tener en cuenta es que, estar todo el tiempo haciendo un “uso múltiple” o múltitasking nos impacta en el estrés, en la ansiedad, en el insomnio. Uno tiene que regularlo, y sabiendo esto, con los datos científicos uno lo puede regular, pero no hay una “dosis”. Lo que sí está claro es que tenemos que dormir ocho horas, así que si no duermen, duerman.

Por Agustina Maffini.

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